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Ilustres personajes que vivieron los Sanfermines del viejo Pamplona (1950-2010)

Terminadas las fiestas de San Fermin, me he acercado a la exposición que hay estos días en el palacio del Condestable, del fotógrafo alicantino, Francisco Cano, “Canito”, donde se recogen algunas  instantáneas de estrellas de Hollywood y los toros, así como fotos de algunos famosos a su paso por Pamplona. Me ha parecido interesante hacer un recorrido desde los años 50 hasta el filo del nuevo siglo y repasar que personajes de fama internacional han visitado la ciudad a lo largo de  este más de medio siglo durante nuestras fiestas, espero no dejarme ninguno. Si hay un nombre destacable por encima de todos que promueve el conocimiento internacional de nuestra ciudad y nuestras fiestas es el del premio nobel americano Ernest Hemingway. Vino por primera vez a Pamplona, a las fiestas, el 6 de julio de 1923 y lo volvería a hacer en otras ocho  ocasiones: de 1924  a 1927, en 1929, 1931, 1953 y 1959. La primera foto de esta entrada, con Hemingway en la plaza del Castillo, rodeado de paisanos y amigos es precisamente de este año, 1959, obra de Julio Ubiña para Paris Match. En 1956 y con el Premio Nobel en su poder (1954) estuvo unas horas en Pamplona, concretamente el 21 de septiembre y en el restaurante “Las Pocholas” en compañía de unos amigos de la capital. Cuatro días antes del comienzo de las fiestas de 1961, se pegaría un tiro con su escopeta en su casa de Ketchum (Idaho). La ciudad le tributaría un merecido homenaje con la inauguración el 6 de julio de 1968 de un monumento en su memoria en el paseo que lleva su nombre, junto a la plaza de toros. En 1984 visitaría las fiestas su nieta, la actriz Margaux Hemingway que tras una corta carrera cinematográfica seguiría la tradición familiar, el 1 de julio de 1996 se suicidaba ingiriendo  altas dosis de tranquilizantes.
Se dice en un blog del hotel La Perla que en el año 1956 vinieron a Pamplona Ava Gardner, Errol Flynn y Tyrone Power a rodar la película “Fiesta”, dirigida por Henry King basada en la novela homónima de Hemingway, sin embargo fuentes bien informadas señalan con rotundidad que ninguno de los citados actores recaló aquí. Lo cierto es que ese año sí que vino a los sanfermines un equipo de la Fox formado por unas 30 personas, dirigidas por Charles Clarke teóricamente para hacer un documental sobre los sanfermines aunque en realidad buscaron localizaciones y material de rodaje para la citada película, rodaje que no permitió el régimen imperante en aquellos años en España. Según otras fuentes el motivo de no rodar íntegramente la película aquí era otra: fue la propia Twenty Century Fox la que desistió de rodar en Pamplona por los altísimos costes que suponía rodar una película en el extranjero. Al margen de los breves insertos rodados en Pamplona, la película se rodó en Paris (unas pocas imagenes) y sobre todo en diferentes localizaciones de Mexico, concretamente de la ciudad de Morelia, además de en los estudios de Hollywood. En la fotografía adjunta vemos un fotograma de la película, con el elenco al completo.

Aunque no he encontrado ninguna foto de Ava Gardner en los Sanfermines ni ninguna información fehaciente sobre su estancia en nuestra ciudad, cabría pensar que en esos años en que la diva vivió de forma estable en España (1955-1967), o incluso antes (conoció España en 1951, con motivo del rodaje de “Pandora y el holandes errante”) se hubiese desplazado hasta nuestra ciudad tanto por su afición a los toros, su temperamento extremadamente vital y hedonista, su amistad con algunos  toreros como el diestro Luis Miguel Dominguin, (el diestro toreó en Pamplona en el año 1952 ) así como como por su conocida amistad con “papa” Hemingway, como familiarmente le llamaba, tan enamorado y proselitista de nuestras fiestas (varias de sus novelas se llevaron al cine, con Ava de protagonista y la actriz pertenecía a su circulo  de amistades: sabemos que Ava  recaló en más de una ocasión en la finca “La Vigía” que el premio nobel tenía en Cuba). En las fotos que acompaño aparecen, en la foto de la izquierda, Hemingway, de espaldas, y frente a el Luis Miguel Dominguin y Ava Gardner. En la foto de la derecha la Gardner con Hemingway y su mujer, ambas fotos sin filiar y sin datar, aunque cabe pensar que sean del año 1953 o 54.

En 1954 tres personajes recalaron en los sanfermines, el hijo del entonces hombre más rico del mundo, Sadruddin Han, hijo del Aga Khan, el actor Anthony Quinn y el actor y director Orson Welles. Welles al que vemos, en la foto adjunta, con un gran puro habano contemplando una corrida en la plaza de toros de Pamplona visitaría nuestras fiestas al menos en otras dos ocasiones, en 1961 y en 1966. En 1961 aprovecharía las fiestas para rodar algunas escenas de su Quijote junto al actor Akim Tamiroff. Ese mismo año, visitaría también nuestras fiestas la actriz Deborah Kerr junto a su marido Peter Vertel quienes volverían a  repetir visita a Pamplona en 1965. En 1962 sería Charlton Heston el que se acercaría  a nuestras fiestas, aprovechando el rodaje de la película “El Cid”  dirigida por Anthony Mann y producida por Samuel Bronston en España. Heston hizo lo mismo que otros famosos visitantes: ver el encierro, acudir a alguna corrida (en la foto de abajo, de Canito, le vemos saludando al diestro Paco Camino en la plaza de toros), incluso fue recibido en el Ayuntamiento. En 1963 nos visitó uno de los productores más conocidos de la edad de oro de Hollywood, el gran Darryl F. Zanuck, fundador de la Twenty Century Fox. Zanuck repitiría la visita el año siguiente acompañado de la actriz Irina Demick, protagonista femenina de “El día más largo”, enorme superproducción que narra el desembarco de Normandía. También ese año acudió a las fiestas el director de cine, Nicholas Ray, director de películas como “Jonny Guitar”, “Rebelde sin causa”, “Amarga victoria”, “Rey de Reyes” o “55 días en Pekín”.
En 1966 se rodaba en Pamplona, “Carnaval de ladrones” (cuyo cartel promocional original incluyo en este artículo) con Stephen Boyd (el Massala de “Ben Hur”) de protagonista, con una trama de cine negro sobre el fondo de las fiestas. Boyd corrió de verdad delante de los toros junto a otros miembros del equipo en la que algunos consideran una de las mejores películas sanfermineras. Nueve años más tarde, en 1975, se rodaría en Pamplona la película española “La trastienda” con el primer desnudo integral femenino del cine español a cargo de María José Cantudo y en el que se recogió el trágico encierro del 9 de julio, al que aludo en otra entrada de este blog. En 1990, vino  a nuestra ciudad el hijo de Charlton Heston, Fraser Heston como director de segunda unidad de la película “Cowboys de Ciudad”, una comedia de Billy Cristal en la que apenas aparecen unas imagenes de nuestras fiestas al principio de la película y que la verdad es como para olvidar. Dos años más tarde, en 1992, el director de color Spike Lee (director de “Malcom X”, “Fiebre Salvaje” o “Haz lo que debas”) rodaba durante las fiestas un anuncio para Levis.

Ya en este siglo, Hollywood volvería a rodar en Pamplona durante las fiestas. Concretamente, en el año 2003 se rodaría la película “Americano” del director Kevin Noland, protagonizada por el actor Joshua Jackson (famoso, sobre todo, por sus papeles protagonistas en series de televisión como “Dawson crece” o “Fringe” y que vemos en la foto adjunta) y que fue acompañado en el elenco por actores como Leonor Varela (Blade) y en papeles secundarios por estrellas de la talla de Dennis Hooper o Faye Dunaway. A diferencia de la película de Henry King “Fiesta”, esta película se rodó, en vivo,  durante las fiestas de San Fermín de 2003 y Jackson tuvo, incluso, los arrestos de correr delante de los astados en el encierro (y sin especialistas que le doblasen).
Pero no solo Hollywood fue atraída por las fiestas. Varios premios nobeles de literatura visitaron nuestra ciudad a  lo largo de las últimas décadas. En 1968 recalaba en los Sanfermines el escritor guatemalteco Miguel Angel Asturias que definía el encierro como “un relámpago de cornamentas que define la vida y la muerte”. Otros famosos escritores que visitarían Pamplona serían el peruano Alfredo Bryce Echenique, el dramaturgo norteamericano Arthur Miller acompañado de su mujer, la fotógrafa Inge Morath que fotografió magistralmente los sanfermines de 1954 y que en 1987 vinieron acompañados por el nobel antillano Derek Walcott, y en el año 2005 vendría a Pamplona el  nobel  Mario Vargas Llosa ( en la foto de la izquierda, degustando unos churros con chocolate).
No fueron ajenos a la atracción de las fiestas artistas nacionales como Marisol (1963) o Sara Montiel (1964) o muchos cantantes nacionales e internacionales, la mayoría de los cuales eran invitados a actuar en las galas sanfermineras de los diferentes Clubs Deportivos de la ciudad: Adamo (1969), Albano, Rafael, Julio Iglesias y Rita Pavone (1973), la entonces famosa Pippi Calzaslargas (Inger Nilsson) que cuando acudió a Pamplona en 1975 ya no era la niña coletuda y desgarbada que veíamos en la televisión,  así como otros muchos más artistas de todo tipo  y condición en años sucesivos.
El mundo de la política y los negocios norteamericanos no ha sido ajeno tampoco a la atracción de los sanfermines: así hay constancia  de las visitas de Edward Kennedy en 1962 (según foto privada de Carmentxu Ocariz publicada hace escasas fechas en un periódico local y que se adjunta) y de Caroline Kennedy (hija de John F. Kennedy) en 1972.  Se rumorea que hasta el ex-presidente Clinton se dejo caer en sus años jóvenes por los sanfermines, tal y como sucediera con otros muchos jóvenes americanos y cuyas experiencias tan bien describe el escritor James A Michener en “The drifters”, traducida al castellano como “Hijos de Torremolinos”. El magnate de la industria del automovil Henry Ford II, nieto del fundador de la compañía acudió a Pamplona en 1987, procedente de Houston  en su avión privado, nada menos que un Boeing 727.
Por último cabe recordar que hace apenas tres años, en el año 2010, la superproducción india “Solo se vive una vez”, convirtió en improvisado plato el recorrido del encierro. La película protagonizada por todas unas megaestrellas en su país, totalmente desconocidas para nosotros, fue todo un éxito en su país con más de 70 millones de espectadores.

Act: En los sanfermines del año 2014 ha visitado los sanfermines el actor norteamericano Charliee Sheen que llegó acompañado de su novia y se hospedó en el Hotel La Perla.

Fotos: Hemingway en los Sanfermines (1959) de Julio Ubiña para Paris Match, Charlton Heston saludando a Paco Camino (1962) de Francisco Cano, (más conocido como Canito) y Ted Kennedy (1962) de Carmentxu Ocariz.

Por las calles de lo Viejo: calle Zapatería (1975-2010)

La calle Zapatería comienza en la parte alta derecha de la plaza Consistorial y continua hasta la plaza del Consejo, a partir de aquí se inicia la calle San Antón. Terminado su tramo más estrecho que se inicia en la plaza consistorial se comunica con el Pasadizo de la Jacoba y un poco más adelante, desde su lado izquierdo arranca la calle Pozoblanco. Durante la edad Media, Martinena la tiene documentada al menos desde 1223,  fue conocida como Calle Mayor de la Población, como ya hemos señalado en alguna entrada anterior. Dicha denominación se conservó hasta el siglo XVI en que la calle cambió su titulo por el de Zapatería, si bien cabe señalar que el tramo estrecho de la calle se llamó calle de la Salinería, desde el derribo de las murallas de los burgos hasta mediados del siglo XIX en que la Salinería y la Zapatería formaron una sola calle. En esta calle, como en la calle Mayor, tenemos algunos palacios que conviene destacar y que veremos a medida que vayamos recorriendo  la calle.

Comenzamos por la esquina de la calle con la plaza Consistorial. Por el lado izquierdo encontrábamos hace apenas tres años el centenario establecimiento de textil hogar  Joaquín Ciga. Fundado por Nicolasa Mayo en 1859, Nicolasa,  era hermana del chocolatero Pedro Mayo y se casó   con Joaquín Ciga, pasando luego el negocio familiar al hijo de ambos Marino Ciga Mayo. Este a su vez pasó el relevo a su sobrino, Joaquín Ciga Irurzun. El hijo de este y de Maritxu Unzu (de la saga familiar de los Almacenes Unzu), Joaquín Ciga Unzu, fue el  último Ciga que hace más de 3 años  puso fin    a este  centenario negocio al jubilarse  y no tener relevo generacional. Tras este establecimiento estaba Calzados Jauja, del que hablaremos cuando  lleguemos a Ayestarán, situado enfrente pero al otro lado de la calle, y que cerró a principios de este siglo, Casa Félix, cerrado hace más de 20 años sustituido luego por una bonita bisutería Blue Spirit, luego una platería y luego una franquicia Bottega Verde para acabar siendo hoy la tienda de abalorios de El Veneciano,  El Barato Echegoyen que dio paso a la cuentería Laku, Kitto (más tarde Marlen Jeans, Koima Outlet,  Loops and Coffee y hoy Life & Style), Casa Viana fundada en el año 1945 (luego Roxy y hoy Zergatik), Artieda y  Casa Manterola. 

El origen de Manterola se remonta al año 1810, cuando Cándido López inició su actividad confitera y cerera en este local. A mediados del siglo XX, Manterola fue adquiriendo la naturaleza de industria, aunque sin perder su vocación de atención personal al cliente ni sus locales de venta. Posteriomente perdió su carácter de producción industrial y diversificó su oferta, convirtiéndose en una pastelería. Tras Manterola venían otras tiendas en los años 90 como una tienda surfera, Tutua (que luego fue  tienda Pavana y hoy Kabala), Yves Rocher (hoy vacio), Don Manuel (luego Zanne y hoy Brigittte Bijoux), Casa Azagra, luego Oem, zapatería T&L y hoy Xocoa, Mestre (luego Arana y hoy Quicksilver), Tejidos Martin (luego Don-Azar y hoy perfumería Garbi), Calzados Felipe Cruz (hoy Ana Jeans), Zapatería Candido, (de Serbulo Basoco), La Creación (luego Juan Garcia y hoy ISSA), Fornax (luego Bernardo Eraso, de los mismos propietarios que el Comercio San Fermín que trasladaron el comercio desde la calle Eslava, y que tras su cierre alberga actualmente  la marca DcShoes), Maybe (luego Zapatodos y hoy Gett, en tiempos estuvo en este local Mauricio Guibert). En los bajos del Palacio de los Navarro Tafalla teníamos a su izquierda Cuadros Ibañez (abierta desde 1905 y que cerró  a principios de este año 2013, tras la jubilación de su titular,  albergando hoy a  la  tetería Artea), y en el otro local de la finca, el de lado derecho estuvo durante muchas décadas la celebre relojería Arrillaga y posteriormente la relojería Ajarnaute. Más adelante encontrábamos Calzados Basoco, Perfumería Val (hoy vacio), Venta Berri (más tarde Timbalada), Casa Arilla (fundada en 1907 y que durante muchos años ocupaba los dos locales de la finca, luego el local izquierdo  fue ocupado por un negocio textil,  Sayoa y actualmente  por  Perfumería Redin) y por último  ya en la esquina con la plaza del Consejo estaban los Almacenes Ferraz (hoy Billabong), frente a la otra tienda Ferraz que algunos trabajadores de la firma ocuparían luego con la tienda de ropa de caballero Devoré Moda Hombre.

Nos detendremos un momento en los dos palacios restaurados de este lado de la calle. En el nº 40 hallamos el antiguo palacio de los Mutiloa, un edificio barroco del siglo XVIII, ocupado en los años 80 por colectivos antisistema como Katakrak o Kokorock y que alberga hoy una sala de exposiciones y diversas dependencias municipales. En el numero 50 ya citado se encuentra  el antiguo palacio de los Navarro Tafalla, igualmente del siglo XVIII, mandado construir por Juan Francisco Navarro como símbolo de su riqueza amasada en América. Fue sede del periódico nacionalista “La Voz de Navarra”. Incautado tras la guerra civil se convirtió en sede del periódico falangista “Arriba España”, y entre 1985 y 1990 fue sede provisional del Ateneo Navarro hasta que  a principios de los 90 se rehabilitó para convertirse desde 1993 en sede del Partido Nacionalista Vasco.
Por el lado derecho de la calle y tras el establecimiento de Tejidos Ripa de la calle Calceteros encontrábamos, Calzados Ayestaran, sobre el que nos detendremos un momento. La historia de Calzados Ayestarán tal y como relatan ellos en su web site “se remonta a principios del siglo XIX, cuando Francisco Ayestaran trabajaba la piel confeccionando guantes para jugar a pelota en su taller de Beasain. Luego se trasladó a Pamplona donde sus hijos, Rufino y José abrieron una tienda especializada en artículos para zapateros quienes en aquel entonces confeccionaban todo su calzado artesanalmente. En 1902, los dos hermanos disolvieron la sociedad y Rufino instaló un comercio similar mientras que José levantó una fábrica de curtido y manipulación de pieles. Se incorporaron al negocio los hijos mayores de Jose, Antonio y Jose María Ayestaran y luego el hermano pequeño Manuel quienes en 1940 abrieron su primera zapatería, primero de caballero y luego de señora. Abrieron zapaterías en Pamplona, San Sebastian y Bilbao. Los tres hermanos Ayestarán volaron, con el tiempo,  cada uno por su cuenta. La rama del hermano mayor, Antonio se quedó con las tiendas de Bilbao y San Sebastián, Jose María mantuvo el almacen de curtido de pieles hasta que el negocio fue menguando, al desaparecer los zapateros de los pueblos, y adecuó el local de la calle para la venta de zapato barato bajo la marca de Jauja y el pequeño de los tres hermanos, Manuel y las generaciones posteriores se dedicaron a los comercios Ayestaran de Pamplona y Vitoria abierto en los años 80”.
A continuación de Ayestaran venía Corsetería Sarita (luego ocupado por El Rincón de Gretel y hoy por Impossible), Usoz (más tarde Slide y hoy Blai), Company (antes Moda Pantalón y hoy Futbolmanías), Hijas de Claudio Lozano (luego Tishana y hoy una tienda de manicura de uñas),  Este establecimiento fue fundado hacia 1886 por Claudio Lozano. En su casa elaboraba artesanalmente los caramelos de café con leche que más tarde decidió comercializar. Fue en 1912 cuando le puso el nombre de   pastillas de café con  leche Las Dos Cafeteras. En los años 90, la marca fue adquirida por Dulsa, situada en el polígono industrial de Landaben. Dulsa hunde sus raíces   en torno al año 1893 año en que la familia Unzue inicia su negocio en un obrador de pastelería y fabricación de caramelos, siendo los más conocidos los de café con leche La Cafetera. Años más tarde uno de los hijos amplió el negocio añadiendo la fabricación y venta de turrones y helados.  En 1985, Dulsa fue  adquirida por la multinacional Nutrexpa. Tras las Dos Cafeteras estaba La Exclusiva (luego Confecciones Gonzalez y hoy calzados Vas), una tienda de estilográficas Stylus y un estanco sustituidos luego por la tienda Nectar y la ampliación de Calzados Goñi. Calzados Pablo Goñi nació en 1883 cuando Pablo Goñi Repáraz montó un negocio de fabricación y venta de calzado en la calle Eslava, donde actualmente se encuentra la zapatería Reparaz. Durante la postguerra, la venta se convirtió en una actividad más rentable que la fabricación y en 1939 decidieron traspasar la fábrica de calzado. Posteriormente fueron abriendo nuevos establecimientos, la de Zapatería, concretamente, se abrió tras la guerra civil y, en la actualidad, la tercera y la cuarta generación de la familia comparten la gestión de las tres tiendas, una en el Ensanche y dos en el Casco Antiguo.  Por último y antes de llegar al cruce con Pozoblanco encontramos  La Perla Vascongada y  junto al Pasadizo de la Jacoba Eurocalzado (vacío desde hace tiempo). 

En la esquina de Zapatería con Pozoblanco descubrimos la Sombrerería Aznarez (hoy Mirate), El fundador de este establecimiento, que superó hace años el siglo  de antigüedad, fue Manuel Aznárez. Le sucedió su hijo Francisco, que lo siguió atendiendo hasta 1990. Luego fue regentado por su esposa, Margarita Saldías, y por su sobrina, Marta López de la Peña. En un principio era, además de sombrerería, camisería, y elaboraba ropa de caballero a medida, pijamas, zapato inglés… Tras Aznarez llegamos a la Farmacia Aguinaga,  fundada por Joaquin Aguinaga en torno al año  1888. En la actualidad regenta la farmacia su bisnieto Roberto Aguinaga Roustan. Tras la farmacia están  la lencería Silvia (anteriormente estuvo en su lugar la tienda de tejidos y novedades “La gran Ciudad de Londres “o simplemente “La Ciudad de Londres”, abierta desde al menos la segunda década del siglo XX y hasta bien entrados los años 70, la foto es de 1977) Calzados Reyes (luego Samoa), Flores Huici, fundado por Manuel Huici con muchas décadas de historia, y del  que hablamos sucintamente  en una entrada anterior,  la de la antigua calle Joaquín Beunza, Sagarra (fundada en 1878 y cerrada este mismo año en su último intento por salvar el negocio), Euskal Piel, Tejidos San Andrés, abierto desde 1941, Confecciones Madrileñas igualmente abierto desde 1941, Azul y Rosa (luego Lencería Olga y hoy MBT), Donezar, las oficinas comerciales del Diario de Navarra y la alpargatería Viuda de Juan García. Donezar fue fundado en 1853 por José Ochoa. A principios de siglo fue comprada por Justo Donézar, abuelo del actual propietario, Joaquín Donezar Desojo.  Inicialmente cerería, en la actualidad Donezar produce pastas, bombones y velas para procesiones.  

Tras el comercio Viuda de Juan García, en el numero 53 de la calle frente a la plaza de Consejo destaca la fachada del palacio de los Condes de Guendulain, como el resto de palacios de la calle, del siglo XVIII, con el blasón de su titulo coronando su puerta principal. En su interior se conservaba una preciosa carroza del siglo XVIII, que yo recuerdo haber visto realmente asombrado de pequeño (si, me parecía tan espectacular como esas carrozas de los cuentos de hadas). En 1845 el palacio fue residencia real, durante al menos quince días, de Isabel II que se alojó en el palacio con su séquito. Frente al palacio se encuentra otra de las fuentes de Luis Paret construida, como las otras,  con motivo de la traída de aguas de Subiza a Pamplona. Es la única de las cuatro que permanece en su ubicación original.

Fotos: Foto de Zapatería (junto al pozo y al Pasadizo de la Jacoba) de Mikel Goñi (1994) y foto del comercio “La ciudad de Londres” de José Luis Zuñiga (1977)

Inundaciones en la Rochapea (1952-2013)

El pasado 9 de junio se producía uno de los grandes desbordamientos del río Arga a su paso por Pamplona. No fue como dijo el Alcalde, Enrique Maya,  la mayor riada de la historia de Pamplona, pero si fue, como veremos una de las más importantes. Dejando a un lado la riada del 27 de noviembre de  1930 que se llevó por delante, en apenas dos horas, el puente del Plazaola, la primera riada de la que tengo conocimiento desde mediado el siglo pasado fue la de enero de 1952, que queda ilustrada por la  primera foto de este artículo. Se trata del puente de la Rochapea, con un grupo de paisanos y de guardias civiles al fondo de la imagen, el puente a punto de ser rebasado por las aguas y el resto del entorno (Plaza del Arriasko, calle Errotazar, etc) totalmente inundado. En diciembre de 1958 y 1959  también hubo inundaciones si bien menores.

Será a finales de 1959, concretamente en los días 30 y 31 de diciembre,  y primeros días de 1960 cuando se produzca una de las mayores inundaciones que ha conocido Pamplona a lo largo del siglo XX. Buena parte de la vieja Rochapea quedo anegada por las aguas. En la segunda fotografía, de Galle, que plasma esta inundación podemos ver  la zona de las huertas totalmente anegada, pero parece que el agua cubrió también buena parte de  la calle Joaquin Beunza en su larga extensión. Me cuentan que algunos vecinos tuvieron que trasladarse en barcas. No sé si será cierto pues yo todavía no había nacido pero he oído decir que el agua llegó casi hasta el comienzo de Marcelo Celayeta. Siempre he oido decir que “El agua llegó hasta el primer escalón de la vieja librería de la Pachi”. Me parece difícil que esto pudiera suceder teniendo en cuenta  el enorme desnivel que, hasta la construcción de la nueva Rochapea a finales del pasado siglo y comienzos de éste, había entre Marcelo Celayeta y el Camino de los Enamorados con el inicio de la antigua Joaquín Beunza. Que el agua llegase hasta Cuatro Vientos, cosa harto improbable,  sólo hubiese sido posible en el caso de que el puente de Santa Engracia y/o el de Cuatro Vientos hubiese quedado cegado por arboles y ramas  y por lo tanto se hubiese producido un efecto circunstancial de presa en aquella zona. En esa vieja foto de Galle  se observan a la izquierda algunas casas de Joaquin Beunza construidas en esos años, entre medias una nave de Frenos Urra, de la que desconocía su existencia y al fondo de la imagen, las otras naves de Urra junto al río y el puente de Santa Engracia de las que hablamos en la entrada de la antigua calle de Joaquín Beunza.

Tras estas históricas inundaciones vendrían otras menores en  enero de 1965, octubre de 1974 (esta como consecuencia de una gota fría), diciembre de 1978, octubre de 1979 y del 20 de diciembre de 1980. Recuerdo especialmente esta última, también las anteriores, porque en aquellos años yo acudía a estudiar el bachilletaro en el Irubide y literalmente, el grupo que ibamos juntos por  la zona del puente de San Pedro-Vergel “alucinabamos” con el tremendo poder y desparrame de la madre naturaleza. Las inundaciones de finales de 1980 y principios de 1981 (16 de enero) se produjeron como consecuencia del paso de un sistema frontal y del rápido  deshielo tras  unas importantes nevadas. Las fotografías de esta también histórica inundación, tan importante como la de junio de 2013, a tenor del m3 por segundo de una y otra corresponden nuevamente a la plaza del Arriasko o plaza de Errotazar y  a las casas y naves de la calle Joaquín Beunza más próximas al puente de Santa Engracia. Tras esta inundación vinieron otras menores en octubre de 1982, octubre de 1987, abril de 1988 y noviembre de 1991.
1992 fue pródigo en inundaciones. Ese año el río se desbordó en  varias ocasiones: en junio así como en octubre y  diciembre. En octubre las riadas se llevaron por delante, en dos ocasiones, el día 7 y el día 23, los pilares del futuro puente de las Oblatas como lo atestiguan la foto de Xabi Ventura. Al año siguiente, en diciembre de 1993, el río Arga volvería a salirse de madre, como se puede comprobar en la foto de Sesma, donde vemos inundado el último tramo de la antigua calle Joaquín Beunza. Una muy bonita foto con las viejas  casas de la calle reflejadas sobre las aguas. En este siglo, cabe destacar las inundaciones de febrero de  2003, de  2009 y sobre todo y especialmente las de este año 2013, en enero, sin mayor transcendencia y las históricas de junio de 2013, hace apenas tres semanas que llevaron las aguas como se puede ver hasta las nuevas calles de la  Rochapea, en la foto la calle Ochagavia, en su intersección con la nueva calle Joaquín Beunza.
En resumen, de las múltiples inundaciones acaecidas en la Rochapea podemos distinguir  tres tipos por su impacto: el nivel más bajo que corresponde cuando las aguas apenas inundan las huertas sin afectar a calles ni viviendas. Ha sido la inundación más frecuente. El segundo nivel o nivel intermedio  ha sido cuando las aguas han inundado las calles más próximas al cauce del río y el tercer nivel o nivel máximo ha sido  cuando el nivel de las aguas ha alcanzado calles interiores del barrio hasta cotas seguramente no alcanzadas más que en dos o tres ocasiones a lo largo de los últimos 100 años. Así pues, y según este breve estudio, las mayores inundaciones acaecidas en la Rochapea serían las de 1959-60, 1980-81 y 2013. También serían destacables las del 1992-93 y 2003. Las zonas habitualmente inundadas en La Rocha han sido  la zona de las antiguas piscinas de San Pedro, (ahora parque de la Runa), las del 80-81 no llegaron en este punto al nivel alcanzado en 2013 en esta misma zona, la zona de la plaza de Errotazar (hoy zona de los Corralillos), las huertas situadas entre el puente del Plazaola y Santa Engracia, hoy parque fluvial. Calles inundables eran el último tramo de Joaquín Beunza, y esta misma calle en general en un par de ocasiones aunque pocas veces se ha llegado al nivel de 2013 en esta calle, tal vez en 1959, pues creo que la inundación de 1980-81 fue más corta y menos importante.Fotos: 2ª foto: Galle (1960), 5ª foto: Sesma (1993), 6ª foto: Xabi Ventura (1992)