Por las calles de lo Viejo: calle Zapatería (1975-2010)

La calle Zapatería comienza en la parte alta derecha de la plaza Consistorial y continua hasta la plaza del Consejo, a partir de aquí se inicia la calle San Antón. Terminado su tramo más estrecho que se inicia en la plaza consistorial se comunica con el Pasadizo de la Jacoba y un poco más adelante, desde su lado izquierdo arranca la calle Pozoblanco. Durante la edad Media, Martinena la tiene documentada al menos desde 1223,  fue conocida como Calle Mayor de la Población, como ya hemos señalado en alguna entrada anterior. Dicha denominación se conservó hasta el siglo XVI en que la calle cambió su titulo por el de Zapatería, si bien cabe señalar que el tramo estrecho de la calle se llamó calle de la Salinería, desde el derribo de las murallas de los burgos hasta mediados del siglo XIX en que la Salinería y la Zapatería formaron una sola calle. En esta calle, como en la calle Mayor, tenemos algunos palacios que conviene destacar y que veremos a medida que vayamos recorriendo  la calle.

Comenzamos por la esquina de la calle con la plaza Consistorial. Por el lado izquierdo encontrábamos hace apenas tres años el centenario establecimiento de textil hogar  Joaquín Ciga. Fundado por Nicolasa Mayo en 1859, Nicolasa,  era hermana del chocolatero Pedro Mayo y se casó   con Joaquín Ciga, pasando luego el negocio familiar al hijo de ambos Marino Ciga Mayo. Este a su vez pasó el relevo a su sobrino, Joaquín Ciga Irurzun. El hijo de este y de Maritxu Unzu (de la saga familiar de los Almacenes Unzu), Joaquín Ciga Unzu, fue el  último Ciga que hace más de 3 años  puso fin    a este  centenario negocio al jubilarse  y no tener relevo generacional. Tras este establecimiento estaba Calzados Jauja, del que hablaremos cuando  lleguemos a Ayestarán, situado enfrente pero al otro lado de la calle, y que cerró a principios de este siglo, Casa Félix, cerrado hace más de 20 años sustituido luego por una bonita bisutería Blue Spirit, luego una platería y luego una franquicia Bottega Verde para acabar siendo hoy la tienda de abalorios de El Veneciano,  El Barato Echegoyen que dio paso a la cuentería Laku, Kitto (más tarde Marlen Jeans, Koima Outlet,  Loops and Coffee y hoy Life & Style), Casa Viana fundada en el año 1945 (luego Roxy y hoy Zergatik), Artieda y  Casa Manterola. 

El origen de Manterola se remonta al año 1810, cuando Cándido López inició su actividad confitera y cerera en este local. A mediados del siglo XX, Manterola fue adquiriendo la naturaleza de industria, aunque sin perder su vocación de atención personal al cliente ni sus locales de venta. Posteriomente perdió su carácter de producción industrial y diversificó su oferta, convirtiéndose en una pastelería. Tras Manterola venían otras tiendas en los años 90 como una tienda surfera, Tutua (que luego fue  tienda Pavana y hoy Kabala), Yves Rocher (hoy vacio), Don Manuel (luego Zanne y hoy Brigittte Bijoux), Casa Azagra, luego Oem, zapatería T&L y hoy Xocoa, Mestre (luego Arana y hoy Quicksilver), Tejidos Martin (luego Don-Azar y hoy perfumería Garbi), Calzados Felipe Cruz (hoy Ana Jeans), Zapatería Candido, (de Serbulo Basoco), La Creación (luego Juan Garcia y hoy ISSA), Fornax (luego Bernardo Eraso, de los mismos propietarios que el Comercio San Fermín que trasladaron el comercio desde la calle Eslava, y que tras su cierre alberga actualmente  la marca DcShoes), Maybe (luego Zapatodos y hoy Gett, en tiempos estuvo en este local Mauricio Guibert). En los bajos del Palacio de los Navarro Tafalla teníamos a su izquierda Cuadros Ibañez (abierta desde 1905 y que cerró  a principios de este año 2013, tras la jubilación de su titular,  albergando hoy a  la  tetería Artea), y en el otro local de la finca, el de lado derecho estuvo durante muchas décadas la celebre relojería Arrillaga y posteriormente la relojería Ajarnaute. Más adelante encontrábamos Calzados Basoco, Perfumería Val (hoy vacio), Venta Berri (más tarde Timbalada), Casa Arilla (fundada en 1907 y que durante muchos años ocupaba los dos locales de la finca, luego el local izquierdo  fue ocupado por un negocio textil,  Sayoa y actualmente  por  Perfumería Redin) y por último  ya en la esquina con la plaza del Consejo estaban los Almacenes Ferraz (hoy Billabong), frente a la otra tienda Ferraz que algunos trabajadores de la firma ocuparían luego con la tienda de ropa de caballero Devoré Moda Hombre.

Nos detendremos un momento en los dos palacios restaurados de este lado de la calle. En el nº 40 hallamos el antiguo palacio de los Mutiloa, un edificio barroco del siglo XVIII, ocupado en los años 80 por colectivos antisistema como Katakrak o Kokorock y que alberga hoy una sala de exposiciones y diversas dependencias municipales. En el numero 50 ya citado se encuentra  el antiguo palacio de los Navarro Tafalla, igualmente del siglo XVIII, mandado construir por Juan Francisco Navarro como símbolo de su riqueza amasada en América. Fue sede del periódico nacionalista “La Voz de Navarra”. Incautado tras la guerra civil se convirtió en sede del periódico falangista “Arriba España”, y entre 1985 y 1990 fue sede provisional del Ateneo Navarro hasta que  a principios de los 90 se rehabilitó para convertirse desde 1993 en sede del Partido Nacionalista Vasco.
Por el lado derecho de la calle y tras el establecimiento de Tejidos Ripa de la calle Calceteros encontrábamos, Calzados Ayestaran, sobre el que nos detendremos un momento. La historia de Calzados Ayestarán tal y como relatan ellos en su web site “se remonta a principios del siglo XIX, cuando Francisco Ayestaran trabajaba la piel confeccionando guantes para jugar a pelota en su taller de Beasain. Luego se trasladó a Pamplona donde sus hijos, Rufino y José abrieron una tienda especializada en artículos para zapateros quienes en aquel entonces confeccionaban todo su calzado artesanalmente. En 1902, los dos hermanos disolvieron la sociedad y Rufino instaló un comercio similar mientras que José levantó una fábrica de curtido y manipulación de pieles. Se incorporaron al negocio los hijos mayores de Jose, Antonio y Jose María Ayestaran y luego el hermano pequeño Manuel quienes en 1940 abrieron su primera zapatería, primero de caballero y luego de señora. Abrieron zapaterías en Pamplona, San Sebastian y Bilbao. Los tres hermanos Ayestarán volaron, con el tiempo,  cada uno por su cuenta. La rama del hermano mayor, Antonio se quedó con las tiendas de Bilbao y San Sebastián, Jose María mantuvo el almacen de curtido de pieles hasta que el negocio fue menguando, al desaparecer los zapateros de los pueblos, y adecuó el local de la calle para la venta de zapato barato bajo la marca de Jauja y el pequeño de los tres hermanos, Manuel y las generaciones posteriores se dedicaron a los comercios Ayestaran de Pamplona y Vitoria abierto en los años 80”.
A continuación de Ayestaran venía Corsetería Sarita (luego ocupado por El Rincón de Gretel y hoy por Impossible), Usoz (más tarde Slide y hoy Blai), Company (antes Moda Pantalón y hoy Futbolmanías), Hijas de Claudio Lozano (luego Tishana y hoy una tienda de manicura de uñas),  Este establecimiento fue fundado hacia 1886 por Claudio Lozano. En su casa elaboraba artesanalmente los caramelos de café con leche que más tarde decidió comercializar. Fue en 1912 cuando le puso el nombre de   pastillas de café con  leche Las Dos Cafeteras. En los años 90, la marca fue adquirida por Dulsa, situada en el polígono industrial de Landaben. Dulsa hunde sus raíces   en torno al año 1893 año en que la familia Unzue inicia su negocio en un obrador de pastelería y fabricación de caramelos, siendo los más conocidos los de café con leche La Cafetera. Años más tarde uno de los hijos amplió el negocio añadiendo la fabricación y venta de turrones y helados.  En 1985, Dulsa fue  adquirida por la multinacional Nutrexpa. Tras las Dos Cafeteras estaba La Exclusiva (luego Confecciones Gonzalez y hoy calzados Vas), una tienda de estilográficas Stylus y un estanco sustituidos luego por la tienda Nectar y la ampliación de Calzados Goñi. Calzados Pablo Goñi nació en 1883 cuando Pablo Goñi Repáraz montó un negocio de fabricación y venta de calzado en la calle Eslava, donde actualmente se encuentra la zapatería Reparaz. Durante la postguerra, la venta se convirtió en una actividad más rentable que la fabricación y en 1939 decidieron traspasar la fábrica de calzado. Posteriormente fueron abriendo nuevos establecimientos, la de Zapatería, concretamente, se abrió tras la guerra civil y, en la actualidad, la tercera y la cuarta generación de la familia comparten la gestión de las tres tiendas, una en el Ensanche y dos en el Casco Antiguo.  Por último y antes de llegar al cruce con Pozoblanco encontramos  La Perla Vascongada y  junto al Pasadizo de la Jacoba Eurocalzado (vacío desde hace tiempo). 

En la esquina de Zapatería con Pozoblanco descubrimos la Sombrerería Aznarez (hoy Mirate), El fundador de este establecimiento, que superó hace años el siglo  de antigüedad, fue Manuel Aznárez. Le sucedió su hijo Francisco, que lo siguió atendiendo hasta 1990. Luego fue regentado por su esposa, Margarita Saldías, y por su sobrina, Marta López de la Peña. En un principio era, además de sombrerería, camisería, y elaboraba ropa de caballero a medida, pijamas, zapato inglés… Tras Aznarez llegamos a la Farmacia Aguinaga,  fundada por Joaquin Aguinaga en torno al año  1888. En la actualidad regenta la farmacia su bisnieto Roberto Aguinaga Roustan. Tras la farmacia están  la lencería Silvia (anteriormente estuvo en su lugar la tienda de tejidos y novedades “La gran Ciudad de Londres “o simplemente “La Ciudad de Londres”, abierta desde al menos la segunda década del siglo XX y hasta bien entrados los años 70, la foto es de 1977) Calzados Reyes (luego Samoa), Flores Huici, fundado por Manuel Huici con muchas décadas de historia, y del  que hablamos sucintamente  en una entrada anterior,  la de la antigua calle Joaquín Beunza, Sagarra (fundada en 1878 y cerrada este mismo año en su último intento por salvar el negocio), Euskal Piel, Tejidos San Andrés, abierto desde 1941, Confecciones Madrileñas igualmente abierto desde 1941, Azul y Rosa (luego Lencería Olga y hoy MBT), Donezar, las oficinas comerciales del Diario de Navarra y la alpargatería Viuda de Juan García. Donezar fue fundado en 1853 por José Ochoa. A principios de siglo fue comprada por Justo Donézar, abuelo del actual propietario, Joaquín Donezar Desojo.  Inicialmente cerería, en la actualidad Donezar produce pastas, bombones y velas para procesiones.  

Tras el comercio Viuda de Juan García, en el numero 53 de la calle frente a la plaza de Consejo destaca la fachada del palacio de los Condes de Guendulain, como el resto de palacios de la calle, del siglo XVIII, con el blasón de su titulo coronando su puerta principal. En su interior se conservaba una preciosa carroza del siglo XVIII, que yo recuerdo haber visto realmente asombrado de pequeño (si, me parecía tan espectacular como esas carrozas de los cuentos de hadas). En 1845 el palacio fue residencia real, durante al menos quince días, de Isabel II que se alojó en el palacio con su séquito. Frente al palacio se encuentra otra de las fuentes de Luis Paret construida, como las otras,  con motivo de la traída de aguas de Subiza a Pamplona. Es la única de las cuatro que permanece en su ubicación original.

Fotos: Foto de Zapatería (junto al pozo y al Pasadizo de la Jacoba) de Mikel Goñi (1994) y foto del comercio “La ciudad de Londres” de José Luis Zuñiga (1977)

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