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Imagenes del Ayer: Por el Ensanche en la década de los 50

Segunda entrega de foto-postales de los años 50, de Ediciones Arribas. Muchas de las fotos de aquellos años para esta editorial de postales radicada en Zaragoza, que, por cierto,  fotografió buena parte de los pueblos y ciudades de este país fueron realizadas por el fotógrafo Luis García Garrabella. En esta entrada comentaré algunas fotos del Ensanche, datadas en esta década. En la primera foto, (la foto de la izquierda), vemos el chalet de Deogracias Echarte, en la esquina de San Ignacio y Bergamín, antes de su derribo. El chalet fue derribado a finales de diciembre de 1953 (tal y como queda atestiguado en una foto de Galle de la Colección Arazuri). En su lugar se erigió el edificio de Seguros Aurora que también vemos junto a este párrafo (a la derecha), con el monumento a San Ignacio de Loyola, en un primer plano.El monumento fue inaugurado el 8 de octubre de 1950 y fue realizado por el escultor Aureo Rebolé, que hizo una copia en argamasa y piedra artificial del bronce original, obra del escultor catalán Joan Flotats para la casa natal del santo, en Loyola. En 2005, y ante los ataques vandálicos de 1986 y 2002, se decidió sustituir el grupo escultórico en piedra por una reproducción en bronce. Como curiosidad  dejo también al inicio de esta entrada, una foto de septiembre de 1950, con el grupo escultórico oculto tras unas vallas. Llama la atención, en la primera fotografía que encabeza esta entrada, (la del chalet de Deogracias Echarte),  la presencia de dos guardias urbanos, en una solitaria avenida de San Ignacio. Los guardias urbanos son el antecedente de la actual policía municipal. Al menos desde el siglo XVI se tiene conocimiento de la existencia, en el término municipal de Pamplona, de dos cuerpos de seguridad: la llamada guardia urbana y la guardia rural, cuerpos que al final del mandato de Miguel Javier Urmeneta, concretamente en el año 1964, se unifican y dan lugar a la actual policía municipal de Pamplona.

En la quinta  fotografía vemos una imagen aérea de las calles Amaya y Arrieta. Lo más llamativo de esta fotografía es la escasa altura, apenas tres plantas, del edificio, conocido popularmente, como del Servicio Doméstico, regentado por las Religiosas de María Inmaculada. Las citadas religiosas llegaron a Pamplona en 1916 y se instalaron inicialmente en la calle Tejería. En junio de 1927 se termino de construir el edificio de la calle Amaya, obra del arquitecto Víctor Eusa. Más tarde, además de la preparación para el servicio doméstico, se comenzó a impartir cultura general y bachillerato y, más tarde, todos los ciclos educativos. Posteriormente, en los años 70, se convirtió en un centro de formación profesional. El edificio cuenta, en la actualidad, después de las sucesivas ampliaciones, en décadas posteriores, con dos plantas más de las inicialmente construidas. En la citada foto se pueden divisar, si se contempla con detenimiento, la torre de la iglesia de San Ignacio, el chapitel, tras la modificación del año 1943, del edificio de la Vasco Navarra, la sede de la Mutua, en la esquina de Carlos III con Arrieta, y junto a ella otros edificios, hoy desaparecidos. En primer plano, aparecen los arboles, jardines y parterres plantados décadas atrás, junto a la plaza de Toros.

 

En la sexta fotografía se observa parte de las casas de Conde Rodezno sin construir, con el estanque en primer plano y la Avenida de Carlos III enfrente, al final, la plaza del Castillo. La foto está tomada desde la balaustrada existente frente al Monumento a los Caídos. Todavía en 1956, había, como se puede comprobar en esta fotografía, algún edificio de la plaza sin construirse. A lo largo de todas las fotografías de esta entrada, llama la atención el escaso tráfico existente y la relativamente poca gente que se ve en la mayoría de las imagenes. En 1920, cuando Pamplona derriba el flanco sur de su recinto, la ciudad contaba con poco más de 30.000 habitantes. Entre 1950 y 1960, período en el que están datadas estas fotografías, la ciudad pasó de 68 a 93.000 habitantes, cifra que duplicaría en el período 1960-1990. Pese al fenómeno de la inmigración, a fecha de hoy no hemos conseguido llegar todavía a los 200.000 habitantes. Y es que buena parte de la población de la capital ha ido a engrosar, los últimos años, el censo de otros municipios de la Cuenca, en el área metropolitana de Pamplona cuya población se acerca a los 350.000 habitantes.

 

 

Por último en las cuatro últimas fotografías que cierran esta entrada podemos ver, en primer lugar,  la calle Garcia Ximenez en su cruce con Sancho el Mayor. En la segunda planta del edificio de la izquierda, tal y como reza el cartel, parece ser que tenía su consulta el odontólogo Julio Yoldi, y a la derecha, en la planta baja,  estaba Gráficas Vasconia. Cruzan la calle, (en la foto original aparecen un tanto borrosos), un chico con una carretilla de reparto, (a la izquierda), y un hombre con un carro de dos ruedas, de apariencia un tanto rústica. Completa el cuadro un vehículo de la época que cruza la calle en dirección a Bergamín. Tras esta fotografía encontramos una instantánea de la calle Iturralde y Suit, con algunos chiquillos jugando en la calle y algún vehículo maniobrando. Cabe destacar que hay grandes diferencias constructivas entre una buena parte de los edificios de la primera fase del Ensanche, construidos, la mayoría, antes de la guerra, donde junto a los ya mencionados palacetes, que he citado en otras entradas se erigieron, con suficiencia de medios materiales, edificios bastante interesantes desde el punto de vista arquitectónico y la segunda fase del Ensanche, de la que esta calle es una buena muestra,  en que salvo algunos edificios diseñados por grandes arquitectos (Eusa, Yarnoz, Esparza…)  otros edificios carecen de esa relevancia arquitectónica. La escasez de materiales en la época de la postguerra probablemente explique tal diferencia entre el nivel o categoría de los edificios de la primera y la segunda fase.

 

 

La fotografía de la izquierda ofrece una panorámica de la Avenida de Roncesvalles, tomada probablemente desde la Casa Barasoain o Casa del Catedrático. Vemos, en primer término a la izquierda de la foto una pequeña parte del Chalet de Muniain, (el chalet que se derribaría en 1975 para construir en su solar y en el de otros igualmente derribados la nueva sede  de la Caja de Ahorros de Navarra), y a la derecha de la foto, donde estuvo la parcela completamente ocupada por la Casa Doria otras construcciones de cuatro y cinco plantas. Es perceptible, no obstante, en la esquina de Roncesvalles con Paulino Caballero la construcción, -sobre el zócalo original  de Casa Doria, que tenía  inicialmente tan solo planta baja más una altura-,  de otras dos alturas.  Al final de la avenida, en su lado derecho, se divisa el edificio de la Vasco Navarra con su mencionado  chapitel. En la fotografía de la derecha observamos una panorámica de la entonces tranquila, (por la escasez de tráfico), avenida de Franco (hoy de la Baja Navarra), esta es la más reciente de las fotografías presentadas, probablemente del año 1959, en ella se observa la silueta de la iglesia de San Francisco Javier, inaugurada por Franco, algunos años antes, concretamente en 1952, donde además de acudir a los actos del IV centenario del santo también aprovecho para inaugurar las nuevas viviendas del barrio de la Chantrea iniciadas dos años antes.

Imagenes del Ayer: Por el Casco Antiguo en la década de los 50

Esta es una entrada de contenido fundamentalmente gráfico, y como ya hiciera en su momento con el Irati a su paso por el Paseo de Sarasate, en esta ocasión aprovecho que han llegado  a mis manos varias foto-postales sobre el Casco Antiguo de Ediciones Arribas para ofreceros una pequeña panorámica de nuestro centro histórico en los años 50. En la primera foto, (foto de la izquierda que encabeza la entrada), vemos el Rincón de la Aduana, poco tiempo después de su inauguración en 1954. Quizás lo que más me llama la atención es la entrada de esa villavesa por la calle Nueva. Y es que en esos años, yo creo que hasta 1965, año en que se habilita la plaza de la Argentina como estación de autobuses urbanos, con un sistema netamente radial de líneas, las villavesas entraban en el Casco con bastante frecuencia. Hay comerciantes que me cuentan  que el autobús urbano pasaba también por la calle Mayor. O sea, que la entrada de la línea 14 por la calle Nueva, de hace unos cuantos años, no fue algo extraordinario y que, como todos recordaremos, la línea 6 atravesaba hasta la peatonalización del Casco,  de norte a sur éste subiendo por la calle Santo Domingo, Plaza del Ayuntamiento y Chapitela. De vez en cuando viene bien rebuscar entre la memoria fotográfica para recordar ciertas cosas.

En la segunda foto de Ruperez, (foto de la derecha que encabeza la entrada), vemos una imagen de un chupinazo de aquellos años, más exactamente de finales de los 40 o como mucho primeros 50, (no consta fecha en el original). Nadie diría, si nos atenemos a las instantáneas de esta misma plaza, algunos años después, que se trata de la plaza del Ayuntamiento el día 6 de julio, a las 12 del mediodía. Increíble el espacio que deja el gentío para las bandas de música, (hasta los primeros 70 había incluso bandas militares de música ), la gente no vestía de blanco y rojo y tampoco se veía a todo el mundo con el pañuelo rojo anudado al cuello. Me llama la atención también  ese señor subido sobre un vehículo aparcado en la plaza, seguramente para sacar alguna foto del feliz acontecimiento. En la tercera fotografía, (foto de la izquierda que acompaña este párrafo), vemos la farola ornamental que estuvo frente a Diputación entre junio de 1928 y agosto de 1958. Este año se trasladó hasta la plaza de la Argentina, donde permanecería de manera ininterrumpida hasta 1965. Posteriormente dormiría el sueño de los justos en el fondo de un almacén municipal hasta que, tras la construcción del aparcamiento subterráneo de la plaza del Vinculo, allá por el año 1995, se volvió a rescatar y colocar en el centro de la plaza. La cuarta foto, de García Garrabella, (foto de la derecha que acompaña este párrafo), nos muestra una tranquila panorámica de la Iglesia de San Lorenzo, probablemente un luminoso domingo por la mañana. El reloj de la iglesia marca la una y cinco del mediodía. Me llaman la atención algunos pequeños detalles, aparte del peinado de las mujeres y de la indumentaria propia de aquellos años, los adornos florales que rematan el final de la barandilla del Jardin de la Taconera así como el inicio de los jardines del Bosquecillo. No hay todavía ni rastro de la bancada  de piedra colocada frente a la iglesia, en la tradicional parada de la villavesa que bajaba a la Rocha. Tampoco hay rastro del famoso olmo de la Taconera, pues fue derribado en 1951.
En las siguientes fotografías observamos el día a día de dos calles de lo viejo, dos enclaves especialmente estratégicos: en primer lugar, el cruce de las calles San Nicolás con Pozoblanco y Comedias. Se puede reconocer, a la izquierda, el establecimiento de pequeños electrodomésticos Zapatería Amorena, abierto en 1948 en esa ubicación, luego un establecimiento que responde al nombre de Restaurante Yaben (un poco antes de donde está el Amostegui), más adelante la Ferretera Navarra y al fondo, tras el Pocico,  se divisa la zapatería de Felipe Cruz. Debía de ser un día de celebración, porque a lo largo del centro de la calle cuelgan algunas  banderas a modo de pendones. Curioso el tipismo del paisanaje, el cuenco o tal vez sea un vecino de otras zonas o pueblos de Navarra que ha venido en el autobús de linea a la capital, se cruza, en el paseo matutino, con el  pamplonés de toda la vida, bien trajeado, como se decía entonces,  vestido de domingo. En segundo lugar, vemos el tramo ancho de la calle Mercaderes, entonces calle Blanca de Navarra, con la oficina del Banco Español de Crédito en primer plano, y a la izquierda, en un primer piso,  un cartel que dice “Peluquería Micaela” y en dirección al Ayuntamiento, en la acera derecha se adivina un cartel que dice “Casa Unzu”. Un farol cuelga de lado a lado de la calle en combinación con unas farolas de época, recuperadas bastante recientemente en la plaza del Castillo y Paseo de Sarasate que asemejan el báculo de San Fermín.
Por último les dejo cuatro instantáneas de la plaza del Castillo, tomada desde diferentes perspectivas y correspondientes al período 1950-1955. La primera, (foto inferior izquierda), tomada desde la zona de Casa Baleztena, es de 1950 y no muestra demasiados detalles interesantes, los bancos exteriores no eran los que hemos conocido más tarde, blancos sobre bases de cemento, sino algo más rusticos. El kiosko hacía tan solo siete años que se había inaugurado, concretamente en 1943. La segunda foto (foto inferior derecha) tomada desde la zona del pasadizo de la Jacoba es de 1952 y sí que nos ofrece algunos detalles interesantes: los coches de la época, algún cartel luminoso sobre los tejados como el de Osborne colocado sobre el edificio, donde años más tarde se radicaría la Cervecería Tropicana, las farolas que he comentado líneas atrás y que se asemejan al báculo de San Fermin y una bonita perspectiva de la avenida Carlos III, con el Monumento a los Caídos al fondo. La tercera fotografía, (foto superior izquierda) tomada desde la zona del Hotel La Perla, nos muestra una plaza del Castillo con el suelo mojado, en una tarde lluviosa y los detalles de la farola y el cartel mencionados anteriormente mucho más claros y evidentes, en este caso. Por último, en la cuarta fotografía, (foto superior derecha) tomada desde algún balcón del edificio del actual “alkartexe”,  vemos la plaza del Castillo, a la tarde con bastante animación de gente. Llama la atención la existencia de una estructura de madera, colocada junto a los baños públicos, que tiene toda la apariencia de ser una taquilla para algún tipo de espectáculo que hubiese en ese momento en la ciudad, si bien no se acaba de distinguir bien de que se trata.
Fotos: Fotopostales de Ediciones Arribas. Autores varios: Garcia Garrabella y otros.

Plazas y calles de ayer y hoy: La Avenida de Carlos III (1923-2003)

Continuo con esta serie, que intenta ofrecer algunas pinceladas de nuestras principales calles y plazas, al tiempo que vemos su evolución histórico-fotográfica. El Ayuntamiento dió este nombre en junio de 1923 a la vía principal del nuevo ensanche, para conmemorar el V centenario del Privilegio de la Unión, y lo hizo en honor al Rey que había logrado unificar los tres burgos medievales en una sola ciudad, Carlos III el Noble. Con kilómetro largo de distancia esta avenida se convierte en una de las vías más importantes de la ciudad. A lo largo de su trayectoria, desde la plaza del Castillo hasta la plaza de Conde de Rodezno,  podemos descubrir, en sus inicios, el antiguo edificio del Crédito Navarro, hoy Banco de Santander, el Teatro Gayarre, el Palacio de la Diputación, el antiguo edificio de la Caja de Ahorros de Navarra, hoy Hacienda Foral, y en el segundo tramo la Iglesia de San Antonio y el Monumento a los Caídos, polémica construcción reconvertida en sala de exposiciones. Entre 1931 y 1932 se había derribado el Teatro Gayarre que cerraba la plaza del Castillo por ese lado, permitiendo abrir la plaza central de la ciudad a la naciente avenida. Vayamos por partes.  Empecemos a repasar que es lo que nos encontramos en el lado derecho de la avenida de Carlos III.
El primer edificio con el que nos encontramos en el comienzo en la avenida es nada menos que el Palacio de la Diputación Foral. El edificio se empezó a construir el 23 de diciembre de 1840, en el solar que ocupaba la huerta del convento de las Carmelitas Descalzas, y se hizo bajo proyecto del arquitecto José de Nagusia. Como curiosidad, cabe señalar que se utilizaron, en su construcción, piedras de las canteras de Ansoain y Ezkaba. Las obras estuvieron paralizadas entre 1843 y 1846 por falta de recursos. La primera sesión en el nuevo palacio se produjo en el año 1851. Hasta entonces la Diputación había desarrollado sus actividades en el palacio del Barón de Armendariz de la calle San Francisco y luego en la Casa de Antillón en la calle Estafeta. En 1965 se construyó un edificio de siete plantas de oficinas junto a los Jardines del Palacio, en la avenida San Ignacio, obra de Candido Ayestarán. A continuación de la fachada este del Palacio de Diputación,  nos encontrábamos con la sede central de la Caja de Ahorros de Navarra, inaugurada el 1 de enero de 1933 y que al igual que la fachada este del Palacio de Diputación (1932-1935) se realizó bajo la dirección de los hermanos Yarnoz Larrosa, si bien con una cierta inspiración “deco” sobre una base clasicista. Vemos con bastante claridad este edificio en la foto-postal en blanco y negro que encabeza esta entrada, datada en la segunda mitad de los años 50 y vemos junto a este párrafo dos bellas foto-postales, de los años 50, del Palacio de Diputación. 
Pasada la calle Cortes de Navarra, a mano derecha, encontrábamos la llamada Casa Doria (que aparece en la foto izquierda  inferior adjunta de 1930)  de la que ya hablé en la correspondiente entrada del blog dedicada al Segundo Ensanche. Dicha casa fue una de las primeras en construirse en el ensanche nuevo, allá por el año 1923, con planta baja y una sola altura aunque el Ayuntamiento le obligo a hacer más viviendas y gano con el tiempo entre 2 y 3 alturas  en la confluencia con Paulino Caballero. En el resto se fue derribando la amazacotada construcción que vemos en la foto a lo largo de los años 40 y 50 para erigir el actual edificio, donde hasta hace poco estaba Cuadrado (que vemos en segundo término, tras el edificio de la Caja, en la foto-postal derecha que encabeza la entrada). Tras esta manzana y pasada la avenida de Roncesvalles nos encontrábamos con el chalet de Muniain, construido en 1929 junto a otros chalets (tal y como vemos en la foto inferior derecha adjunta,   de principios de los años 70,  de Galle), allí donde en 1978 se inauguraría la nueva sede central de la Caja de Ahorros de Navarra. Tras el chalet de Muniain, la manzana acababa rematada, en su esquina con Arrieta, por la antigua sede de la Mutua de Seguros de Pamplona, obra de Victor Eusa, construida en los años 40 (y que vemos en la foto superior derecha adjunta, de los años 70, también de Galle). Pasada la calle Leyre nos encontraríamos con la Casa de las Hiedras construida en 1927 y  demolida, con dinamita, en la tarde del 6 de septiembre de 1974. Como podemos comprobar en la foto  superior izquierda adjunta, de este primer tramo de la avenida,  (perteneciente a una postal de L. Roisin),  los edificios no solían tener más de tres  o cuatro alturas, a menudo sin locales comerciales en los bajos, salpicado, de vez en cuando, como hemos podido ver, por bellos palacetes o chalets donde vivía la alta burguesía de la ciudad. Posteriormente, en los años 50, 60 y 70 alguno de estos edificios y un buen número de chalets serían sustituidos por edificios  de mayor altura, con sus correspondientes bajos comerciales.

Pasada la plaza de Merindades, antiguamente de Mola, nos encontramos enseguida con la iglesia de San Antonio, regentada por los Padres  Capuchinos y que vemos en una de las fotos de la izquierda, junto a este párrafo. Se construyó entre 1939 y 1940 y fue inaugurada el 29 de junio de 1940: consta de una amplia iglesia con ábside y presbiterio y una bella capilla penitencial presidida por el Cristo de Alonso Cano. El convento anexo consta de sótano y cinco plantas que dan a la calle San Fermín. Como ya dije en la entrada del Segundo Ensanche, desde 1940 a 1958, y especialmente entre 1940 a 1950 (incluso un poco antes) se construye toda la retícula de edificios existente más allá de la antigua avenida de Franco, hoy de la Baja Navarra. En este tramo de Carlos III, los edificios construidos contaban con seis alturas de media más bajo comercial, tal y como se puede comprobar en las fotos adjuntas de los años 50 y 60 que acompañan a este párrafo. En este tramo la Avenida es atravesada por este orden, por las calles San Fermín, Tafalla, Gorriti y Castillo de Maya (antigua Mártires de la Patria), para acabar en la plaza de Conde de Rodezno, culminada con la construcción del Monumento a los Caídos, obra conjunta de Yarnoz y Eusa, comenzada en 1948 e inaugurado por Franco en 1952.

Volvamos al principio de la avenida. El primer edificio con el que nos encontramos al inicio del lado izquierdo de la avenida es el edificio del Crédito Navarro, una de las primeras entidades bancarias navarras junto al Banco de la Vasconia. En 1934 se acometieron las reformas de su viejo edificio que dieron lugar al edificio actual (y que vemos en la foto izquierda adjunta que aparece en el libro “Pamplona, calles y barrios”, de J.J. Arazuri). Algún día hablaré del origen de los primeros bancos y cajas navarras, que a buen seguro sorprenderá a más de uno.  El Teatro Gayarre que cerraba la plaza del Castillo, precisamente por Carlos III, y respondía en los primeros años, hasta 1903, al nombre de Teatro Principal, comenzó  a ser desmontado, como he dicho al principio de la entrada, en 1931, terminándose las obras en febrero de 1932. La  foto en color sepia que encabeza esta entrada es de esa época, con el Gayarre en su nueva ubicación y  sin haberse construido, aún, el nuevo edificio del Crédito Navarro.   

El Teatro Principal, de propiedad municipal, se había erigido en 1840 sobre uno de los solares del convento de las Carmelitas Descalzas, inaugurándose en 1841 con la comedia “Un vaso de agua”. En ese lugar, como he dicho se mantuvo hasta 1931, para abrir la avenida, conservando en parte la vieja fachada. Tanto la función de cierre del viejo edificio como la de apertura del nuevo corrieron a cargo del Orfeón Pamplonés. El nuevo teatro tenía, en sus orígenes, en el escenario una decoración cubista y una excelente acústica.  La empresa constructora Erroz y San Martín solicitó la explotación del local durante 20 años, solicitud que le fue concedida. En 1942 se renovó la concesión, ya con la SAIDE como concesionaria, por un período de 10 años. En 1949 el Teatro cerró un tiempo, para realizar reformas, volviendose a abrir en 1950, con una función a cargo de la compañía del bailarín Antonio. De los años 50 data la segunda foto del  párrafo anterior, donde vemos los edificios del Crédito Navarro y del Teatro Gayarre. En 1953 se firmó un nuevo contrato con la SAIDE  para una concesión de 50 años, en compensación por las importantes obras de mejora realizadas por la empresa. No obstante el pleno municipal decidió su reversión cinco años antes del límite del período establecido, en 1998. En noviembre de 1968 se produjo un pavoroso incendio en el Teatro obligando a cerrar sus puertas hasta julio de 1969, perdiendo desgraciadamente  parte de su excelente acústica. 

En este lado de la avenida que yo recuerde no ha habido tantos cambios en los edificios, tal vez los más destacados estén en el tramo Cortes de Navarra-Plaza de Merindades, Tras la Casa Barasoain, situada en la esquina de Carlos III con Roncesvalles, una de las primeras casas del Ensanche, había un edificio algo más bajo, (tal y como se apunta en la foto izquierda adjunta), que fue sustituido por otro mucho más moderno, no hace tanto tiempo, probablemente  en las últimas décadas del pasado siglo,  y que alberga actualmente el Multicentro Carlos III. Más adelante, en la confluencia de la avenida Carlos III con Leyre, estuvo hasta 1964 la antigua Casa del Colegio Notarial (que vemos en la foto adjunta también de J.J. Arazuri de enero de ese mismo año), siendo sustituido ese año por un moderno edificio de siete plantas, donde ha mantenido su sede el mismo colegio notarial.  En la plaza de Merindades, antigua plaza de Mola, como no recordar la antigua gasolinera de Jesus Unsain, cerrada en 1980, cuyo espacio ocuparía posteriormente la sede provincial del Banco de Bilbao. Del resto de este lado de la avenida hasta Conde de Rodezno no hay ninguna renovación de edificios que yo recuerde. Quizás los cambios urbanísticos más importantes en la zona  hayan sido, en los últimos años, la construcción de los aparcamientos de Roncesvalles y Carlos III a lo largo del primer y segundo tramo de la avenida, así como su peatonalización, que ha contribuido a situarla como el primer eje comercial de la ciudad, eso si, lleno de grandes marcas y franquicias, sin apenas ningún atisbo del comercio local, (a excepción del segundo tramo), que hubo en otros tiempos, precisamente  aquellos tiempos que este blog pretende reflejar.


Fotos referenciadas en el texto de la entrada. 

Plazas y calles de ayer y hoy: El Portal Nuevo (1900-1970)

Siguiendo la estela de la evolución de las calles, plazas y parques de nuestra ciudad y con una clara intención  de ver la evolución fotográfica de algunos de esos rincones entrañables, me centro, en esta ocasión, en un lugar de especial significado para mi. Tras el derribo de los antiguos portales del recinto amurallado, de los cuales sólo queda, desgraciadamente, el Portal de Francia (¡que bello lugar y que resonancias me trae) el gran portal por antonomasia, de entrada a la ciudad ha sido para mi, desde niño el Portal Nuevo. Era la gran puerta de entrada a la ciudad de arriba, a Pamplona, para los de abajo, los de la Rocha. Por ahí subía siempre nuestra villavesa, la 3. En mi casa, seguramente, por cercanía con los vecinos jardines, le llamábamos, familiarmente,  el Portal de la Taconera, ya sé que equivocadamente porque el portal de la Taconera es otro, es el que estaba al final de la calle Navas de Tolosa, junto a Antoniutti. Este Portal conocido como Portal Nuevo, fue antiguamente la Puerta o Puerta Nueva de Santa Engracia, que por reducción de su nombre se quedó en Puerta o Portal Nuevo. Fue construido en la segunda mitad del siglo XVI, probablemente en torno a 1583 u 84. Fue casi destruido en el sitio de Pamplona de 1823 y cerrado al tránsito durante más de tres años reabriéndose en 1826.

En la foto de la izquierda vemos el Portal Nuevo en el año 1900, antes de su ensanchamiento, donde, como podéis comprobar, apenas podía pasar por él un carruaje. La foto aparece en el libro de J.J. Arazuri, “Pamplona, antaño”. En junio de 1905, siendo alcalde Daniel Irujo, se permitió a Pamplona ensanchar los Portales de sus murallas. Las obras se iniciaron en mayo de 1906 y acabaron casi un año más tarde. Vemos en la foto de la derecha que aparece, igualmente, en el citado libro,   como quedó tras la reforma, en el año 1908. Muy pocos años después del ensanchamiento del Portal, a partir de 1911, bajo este puente o pasarela del Portal Nuevo pasaría el Irati,  aquel romántico tren, tranvía a su paso por la ciudad, que enlazaba desde su estación en el Rincón de la Aduana con la Estación del Norte, tal y como podemos ver en una postal, de 1913, de Viuda de Eusebio Rubio encabezando la entrada. Podemos ver, asimismo y a continuación, el Portal Nuevo desde tres perspectivas diferentes, todas ellas datadas en los años 30, dos tomadas desde el lado derecho del portal según se sube desde La Rocha, (una desde el mirador de Vistabella (del año 1933) y otra desde los Jardines (del año 1931) y la tercera de Rafael Bozano, datada en 1930, tomada desde la plaza de la Virgen de la O, antes de que se rellenase el baluarte de Gonzaga para crear el citado mirador de Vistabella. Compruebese, al mirar estas fotos y las que siguen a continuación, después de  la gran reforma de 1950, como con el actual portal construido en 1950, según diseño de Victor Eusa y ejecución de los Hermanos Salanueva, se niveló el desnivel  que existía entre la muralla de Ronda, junto a la plaza de la Virgen de la O y el antiguo portal,  tal y como se observa, claramente en la última foto de la siguiente relación de instantáneas, foto que data de 1958. El Portal se hizo con un marcado estilo historicista, con sus dos torres almenadas. Un escudo imperial del Portal de la Rochapea derribado en 1915 luce en el Portal Nuevo.

En las fotos que adjunto a continuación, podemos ver el nuevo Portal, tras la reforma de 1950, más o menos  con la misma apariencia que tiene hoy en día, pero el valor de este reportaje fotográfico no lo dan ya los grandes cambios, que no los hay,  sino los pequeños cambios que observaremos, si miramos con atención cada una de esas fotos. Son fotos que corresponden al período de años que van de 1957 a 1969. Nos damos cuenta del paso del tiempo por los cambios en los modelos de los vehículos, en los autobuses, en la vestimenta de la gente, en el mobiliario urbano cercano (un tipo de farola más antiguo es sustituido  por otro), en el crecimiento urbanístico de los barrios extramuros. La primera postal de García Garrabella, está tomada desde el paseo de los jardines de la Taconera, al poco tiempo de la inauguración del nuevo Portal y nos muestra un solitario autobús (probablemente  alguna de aquellas primitivas villavesas) y algunos peatones bajando a la Rocha en un día bastante luminoso. La segunda postal, más frontal y cercana al Portal, de mediados de los 50, nos muestra las primitivas farolas, colocadas a ambos lados del gran arco. La tercera postal, de Ediciones Arribas, de 1957 nos muestra unos camiones un tanto antediluvianos, unas farolas tipo Munich que habían sustituido a las instaladas en la inauguración del portal, un seat 600, y algunas casas más en el barrio de la Rochapea, antes de su gran despegue urbanístico de comienzos de los 60 y la cuarta postal, en color es de 1960, nuevamente con la villavesa, circulando, pintada en blanco y verde. En una de las torres almenadas ondeban, entonces, las banderas de Pamplona y España

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El portal no sufrión modificaciones hasta final de siglo. A finales de los 90 se habilitó uno de los dos portones, el más cercano a la acera, como pasadizo para los peatones que, hasta entonces, se jugaban, nos jugábamos el físico, para pasar por la acera estrechísima que había bajo el gran arco. En el año 2009, el Ayuntamiento  restauraba el Portal Nuevo y los restos del baluarte de Gonzaga, recuperando varios metros, (en algunos tramos hasta cuatro), de la muralla original, semienterrada, junto a la Cuesta de La Reina. Para finalizar les dejo otra relación de fotografías de los años 60 y primeros 70: la primera de Ediciones Vaquero de 1962, la segunda de los primeros años 70 y la tercera también de los años 60, concretamente de su primera mitad. Por último, la foto de la derecha que encabeza la entrada, en color corresponde al año 1969.

Fotos referenciadas, siempre que ha sido posible, en el texto.

Estampas de antaño: las viejas barberías y peluquerías

Rebuscando en el fondo de mi memoria recupero la imagen y los recuerdos de aquellas viejas barberías y peluquerías que llenaban las calles de nuestra ciudad hace varias décadas, como la que encabeza esta entrada, la peluquería Garralda de la calle Estafeta, en los años 30, hoy convertida en una moderna cervecería. Y lo hago desde los ojos de un niño que, de vez en cuando, conminado por mi severa madre consideraba que tenía el pelo muy largo ¡esas greñas!, y acudía al sillón del barbero. Para mí, barbero y peluquero eran lo mismo, eran sinónimos, si bien en la época en la que acudí habían descendido considerablemente los afeitados y el grueso de los servicios se centraba en el corte de pelo. En mi caso acudía a la peluquería del El Salvador, regentada por Pedro Mari Ganuza, (desde mediados de los 90 la regentan Gregorio y Sergio, que la han convertido en una peluquería de diseño ultrapremiada y que vemos en la última de las fotografías de la entrada, a la derecha del semáforo, junto a la mercería Angelines). 

Recuerdo que, junto a él, había otro peluquero, algo más mayor o al menos lo parecía y un poco entrado en carnes, hasta tal punto que en nuestra simple y un poco esquemática mente infantil les llamábamos “el gordo y el flaco”. La peluquería, llevaba apenas un rotulo impreso en el cristal superior que decía “peluquería” y  tenía tres paños de cristal translucido, en el centro, el de la puerta. Al entrar te encontrabas, a ambos lados, con varias sillas de formica donde esperar el turno, y en en el lado derecho, además, un perchero de pared, y, justo al lado, una mesa baja con tebeos y revistas, (de Mortadelo y Filemón, el Capitán Trueno…) o revistas del corazón como “Hola” o “Semana” y en la época de la transición algún “Interviu”. Enfrente estaban lo dos sillones típicos de los barberos, giratorios, que se podían subir y bajar, con sus reposacodos y su reposapies de metal, como los que vemos en la foto de la peluquería de Paco Bator, en la Chantrea. Y al sentarte en el sillón  tenías delante un espejo que ocupaba, prácticamente, toda la pared y sobre una repisa de madera, con cajones, todo el instrumental del peluquero: peines, tijeras, la navaja  de afeitar, brochas, la máquina eléctrica, cepillos, secador y un montón de productos cosméticos, entre los que destacaba el penetrante y refrescante olor a Floid. 

Ir a la peluquería podía suponer que estuvieses allí, esperando, un par de horas mínimo hasta que te tocase el turno. Lo pasabas leyendo y para cuando te tocaba ya habías visto todos los tebeos y pasado todas y cada una de las páginas de las revistas en las que aparecían los artistas de la época: Julio Iglesias, Raphael, Karina, etc. Me llamaba la atención lo mucho que hablaban los peluqueros. Daban conversación  a todo tipo de personas y probablemente, por su conocimiento del personal, sabían a quien tenían que hablarle de fútbol, del tiempo, de la caza o lo que se terciase (todo menos política), al menos durante  la época franquista. Y también sabían escuchar: y escuchaban las historias y los problemas de sus clientes. En nuestra infancia los peinados estaban muy limitados: en los 60 el típico peinado a lo romano, con flequillo y en los 70 el peinado a raya. Te cortaban con  peine y tijera, la máquina eléctrica se dejaba para las patillas y la navaja para apurar (siempre, no se como se las arreglaban pero por mucho cuidado que ponían siempre te pegaban un buen corte, junto a la orejilla). 

Los jóvenes de aquellos años comenzaron a dejarse el pelo largo, como marcaba la moda y los ídolos musicales, y esto menguó parte de la clientela de esas viejas peluquerías. Los peinados muy cortos dejaron de llevarse y con las maquinillas desechables la gente comenzó a afeitarse en casa. Incluso comenzó a cortarse el pelo, en casa, con los nuevos y sofisticados aparatos que se comercializaban, que facilitaban mucho el trabajo y permitían, además, ahorrarte unos duros. En 1981, un corte de pelo sencillo te costaba no menos de veinte duros (100 pesetas). En los 70 y 80 cerraron muchas viejas barberías de caballeros. Las peluquerías de señoras, muchas de ellas en primeros pisos, nunca sintieron la crisis, consecuencia de  los cambios estéticos, usos y costumbres que afectaron a las de los hombres. Frente a las antiguas peluquerías de caballeros comenzaron a proliferar, luego, las peluquerías unisex, algunas de las cuales comenzaron posteriormente a innovar, convirtiéndose  en peluquerías de diseño. Ha pasado el tiempo, y han vuelto algo las barbas y su cuidado, lo que ha hecho que algunas peluquerías unisex comiencen a recuperar los servicios de barbería. Es el signo de los tiempos.


Fotos: Foto de la peluquería Garralda (Roisin), Foto de la Peluquería Bator de la Chantrea del libro de su hijo, Juan Pedro Bator “El hombre que siempre estuvo allí”.

Estampas de antaño: las carbonerías y las viejas serrerías

Hubo un tiempo en que en las casas había lo que se llamaba la cocina económica. Aquellas cocinas funcionaban con carbón y leña. La estufas de las primeras escuelas a las que acudí, las del Ave María, tenían, en un extremo de las aulas, una estufa cilíndrica que se alimentaba con carbón y leña. Incluso  algunas de las calderas de las primeras calefacciones de los pisos funcionaban con carbón y leña. Así pues no era extraño, que durante los primeros 60 o 70 años del siglo XX, en Pamplona, hubiese un número importante de carbonerías y serrerías en, practicamente casi todos los barrios de la ciudad. A las serrerías llegaban los troncos, sin cortar, en camiones. En la serrería o aserradero se serraban longitudinalmente primero y, luego, en pequeños trozos para su consumo doméstico, para que sirvieran de combustible a cocinas, estufas y calefacciones. Recuerdo, vagamente, a mi padre trayendo, en una carretilla, unos sacos de leña de la Serrería Villegas, que estaba junto al camino de los Enamorados,  para guardarla en un habitáculo que había construido sobre la terraza, como provisión para el invierno. De aquella época recuerdo la serrería Isturiz en la zona de Buztintxuri-Unzutxiki, la de Gil Hermanos, junto a la Avenida Villava, la  ya citada de Villegas, y alguna otra más recóndita, como la que había en el camino viejo de Artica, en la trasera de la residencia de las Hermanitas de los Pobres. No he encontrado fotos de serrerías de aquellos años en Pamplona (espero poder encontrar pronto alguna), por lo que he colocado en su lugar, para ilustrar la entrada, una foto de una serrería de una capital española, en los años 50-60. Casualmente, hace unos días, vi una serrería en el lado derecho de la carretera Artica, en el tramo que hay desde la rotonda con la calle Hermanos Noain a la subida al pueblo, pero esa, desde luego, es bastante reciente.

Junto a las serrerías no puedo dejar de citar las viejas carbonerías, de las que, igualmente, muchos recordarán alguna en su barrio o en otro barrio de la ciudad (yo recuerdo, sin ir más lejos, algunas en el Casco Antiguo, una en la calle San Francisco donde ahora está Texartu). En mi barrio, la carbonería más cercana la teníamos en la Avenida de Marcelo Celayeta, retranqueada respecto al edificio más cercano, que era la casa donde estaba la tienda de las Hermanas Amezqueta. Era una pequeña nave, bastante oscura, en la que no recuerdo haber entrado jamás. De lo que si tengo un lejano recuerdo es de la apariencia del carbonero, tiznada la cara y sus brazos de negro, que descargaba con esfuerzo, (entonces no había ascensor en la casa), el saco de carbón sobre otro de plástico que teníamos preparado en la cocina y que guardaría luego mi padre junto a la leña. Aquella carbonería tenia un depósito al aire libre de carbón que vislumbraba, a veces, tras el chalet del estanco de mi calle. Algo más lejos, entre el viejo camino del Plazaola y las primeras instalaciones de la Unión Deportiva Rochapea estaban los depósitos de carbón de la Compañía General de Carbones, título que aparecía señalizado con grandes letras a lo largo de las tapias exteriores del recinto y, con cuyo nombre, mi padre, bromeando, gustaba de hacer los típicos juegos de palabras. Las serrerías y carbonerías forman parte ya de nuestros viejos recuerdos,  oficios u ocupaciones muy disminuidos hoy en día, o en vías de desaparición, y es que primero, el gas butano sustituiría  a la cocina económica y el gasoleo se convertiría en el principal combustible de las nuevas calefacciones, hasta la introducción masiva del gas natural hace ya unas cuantas décadas.

Pamplona año a año: 2001-2002

El año comenzó con el anuncio del Ayuntamiento de rehabilitar el parque de la Media Luna, que con el paso de los años había empezado a deteriorarse. Se hablaba de una inversión cercana a los 200 millones para tal propósito. Las obras empezarían en abril. No obstante el asunto que protagonizaría el año, desde el punto de vista urbanístico, será el polémico proyecto de construcción de un aparcamiento subterráneo en la plaza del Castillo, anunciado a finales del  año 2000. El día 11 de enero, UPN, PSN y CDN aprobaron el proyecto básico del aparcamiento y su urbanización que contemplaba el mantenimiento del tradicional mosaico de la plaza. Se daba un plazo de un año para su construcción, sin embargo las obras se prolongaron por dos años y medio, desde julio del 2001 hasta diciembre del 2003. EH, IU y Batzarre se posicionaron en contra del proyecto. 

Hubo más polémicas este año: polémica por el no bilingüismo en los rótulos de las calles  y en las comunicaciones municipales, como había sido norma común hasta entonces, fruto de la entrada en vigor de un nuevo decreto foral; polémica también por la posible ubicación del centro de arte contemporáneo en la Ciudadela. En marzo se firmó un convenio  a tres bandas (Gobierno-Ayuntamiento-Fundación Beaumont). La comisión de Patrimonio se posicionó en contra de ubicar el centro en la Ciudadela. El 20 de enero se produjo un gran incendio en Mercairuña que la destruyó casi por completo. El 9 de febrero se creó una plataforma para recoger firmas y detener el proceso de construcción del parking de la plaza del Castillo. Se consiguieron, en poco más de un mes, más de 25.000 firmas. Este año se invirtieron 567 millones de pts en el plan Urban de los 3.733 previstos hasta 2006, sobre todo para las obras del parque fluvial y el palacio del Condestable. En enero de 2002 se confirmaba oficialmente la ayuda de 1.897 millones de la UE, el 50% del gasto presupuestado. Comenzó a derribarse el edificio de Pio XII  en donde se empezará a construir, en julio, el Civican, de 10.000 m2 de superficie y con un presupuesto de 900 millones de pts. 

Al concurso del parking de la plaza del Castillo se presentaron siete ofertas, en dos de ellas no era necesario que hubiese ningún tipo de inversión municipal. En marzo se conoció la permuta entre el Ayuntamiento y el Estado del edificio de Hacienda de la calle General Chinchilla, que vemos en la foto de la izquierda, por el solar municipal de Yanguas y Miranda, donde luego, años más tarde se construirá la delegación de hacienda y otras dependencias estatales. Se anunció el traslado, para el año que viene, de los alumnos de las escuelas de San Francisco a Teresianas, no obstante, en junio, el PSN, por boca de su secretario general Juan José Lizarbe se desmarcará bloqueando este proyecto. Luego se  replanteará el proyecto también el CDN. La empresa EYSSA resultó ser la concesionaria para la construcción del parking de la plaza del Castillo, con un presupuesto de 1.921 millones y 802 plazas de parking (aunque finalmente serían 939 plazas). Se abren, por fin,  las oficinas municipales de Casa Marceliano. El Ayuntamiento y el Gobierno llegaron a un acuerdo para invertir 2.300 millones en mejorar los accesos a la ciudad. El antiguo chalet de Caparroso acogerá el servicio de atención a personas sin techo “A cubierto”. Se comienza a construir la residencia geriátrica “La Vaguada”. El proyecto para hacer la nueva biblioteca general contemplaba el derribo de las escuelas de San Francisco. 

La Unión Europea concedió 1.437 millones de pts para la 2ª fase del parque fluvial, dentro del plan Urban. UPN y PSN acordaban construir la nueva estación de autobuses, según el proyecto arquitectónico de 1992. El 17 de mayo, UPN Y PSN sacaban adelante la creación de la sociedad “Pamplona Centro Histórico” que gestionará el plan Urban. La peatonalización del Casco Antiguo continuará por las calles Calderería, San Agustín, Bajada de Javier, Tejería y Merced, con 1.128 millones de presupuesto. Las obras comenzarán en septiembre. El 7 de Junio se aprueba el PEPRI del Casco Antiguo después de su aprobación inicial en 1999. Príncipe de Viana limitaba las actuaciones previstas en el entorno amurallado. No permitiría adosar ningún elemento a la muralla. El 22 de junio se inauguró el Paseo del Doctor Arazuri. Barcina hacía balance, en el ecuador de su mandato: destacaba la captación de 4.500 millones de pts de fondos europeos, pero se lamentaba de no haber podido erigir un centro comercial en el solar de Intendencia, por diferencias con PSN y CDN en cuanto al procedimiento de adjudicación. Se aprobaba nuevamente el  Plan Municipal de Pamplona aunque modificado respecto del que aprobó inicialmente el tripartito. En Junio comenzaron las obras para abrir nuevos viales en la Rochapea así como para empezar a construir su Bulevar, todo lo cual permitirá la construcción de casi 1.500 viviendas en la zona. En la foto de Iñaki Vergara aparecida en la revista “Ezkaba” se observa la construcción del bulevar y de bloques de viendas en aquellos primeros años dos mil. El monto de la inversión en la urbanización será de unos 1.000 millones. 

El 23 de julio comenzó la tala de arboles en la plaza del Castillo (que vemos en la foto de la izquuierda tal y como estaba antes de las obras) y la colocación de una valla que perimetraba la obra (que vemos en la foto de la derecha). Se produjeron incidentes tanto ese día como en días posteriores. Príncipe de Viana autorizó las primeras catas arqueológicas que descubrieron, en septiembre, restos de la época romana. En agosto se comenzaba a construir el paso subterráneo que comunicaría los barrios de Iturrama y Milagrosa por la calle Erletokieta. Se produjo una polémica a propósito de la celebración de una Feria de Muestras en el Plan Sur que acabará con la destitución del concejal de seguridad ciudadana, José Luis Diez. En septiembre se celebró el referéndum popular sobre el parking de la plaza del Castillo, con una participación de casi 20.000 personas. Más obras: se empezó a construir el centro cívico de San Jorge y se reformó la plaza de la Paz construida en 1987. El 30 de noviembre se aprobaban los presupuestos de 2002 por un importe de 173,1 millones de euros (28.807 millones de pts). El 4 de diciembre se inauguraba la nueva biblioteca de la Rochapea en el Monasterio Viejo de San Pedro. El proyecto “Entre las flores” resultaba ganador en el concurso del Museo de los Sanfermines. El 21 de diciembre se inauguraban las nuevas instalaciones de Mercairuña.

A lo largo del año 2002 se restauró el edificio de los Caídos mientras en las obras de la plaza del Castillo aparecía una muralla de cuatro metros de anchura que se integrará en la obra del parking; aparecen restos de termas romanas, del siglo II, tal y como vemos en la foto de la izquierda; se descubren restos también de la época medieval y contemporánea. Las excavaciones arqueológicas concluyeron en abril, después de ocho meses de trabajo. Príncipe de Viana autorizaba a desmontar todos los restos, salvo el trozo de muralla. El gabinete arqueológico Trama encargado de las excavaciones se mostró contrario al desmontaje de las termas. El 15 de enero el ayuntamiento cedía 8.600 m2, en Mendebaldea, para la construcción del Conservatorio Superior de Música. El día 17 Yolanda Barcina presentaba el Plan Estratégico de Pamplona. Acababa de derruirse la última nave de la fábrica Inabonos, fundada en 1909, para construir las primeras viviendas de Buztintxuri, que vemos en la última de las fotos de la entrada, una foto muy reciente, donde aparecen esas primeras viviendas que se construyeron en Buztintxuri junto a las viejas viviendas de la calle Ferrocarril. Dimitía el concejal de UPN, Labiano por, según él, todas las tensiones vividas. En febrero se descubrió un enterramiento musulmán en las obras de la plaza del Castillo (que vemos en la foto de la derecha), continuando las presiones y tensiones políticas y sociales en torno a este polémico proyecto, e igualmente continuaron los pronunciamientos políticos y jurídicos sobre  el traslado del alumnado de San Francisco a Teresianas. En junio comenzaron, no obstante, las obras de adecuación de Teresianas por parte del Gobierno de Navarra. También generó bastante debate el procedimiento de adjudicación del solar de Intendencia para centro comercial que vemos en la foto siguiente, lleno de coches aparcados. Al final, el 11 de abril, el pleno municipal acordaba subastar el solar de Intendencia. UPN, PSN y CDN insistían en que pretendían así dinamizar el centro de la ciudad. Los Salesianos deseaban, ya entonces, que se recalificase el solar que ocupaban para poder construir viviendas y con las plusvalías poder trasladarse a otro lugar de la Comarca.

El Ayuntamiento anunciaba que estos sanfermines no se podrían instalar las barracas políticas. Si lo deseaban deberían hacerlo en el Plan Sur, aunque finalmente se les dió opción a que se instalasen, dado que no comenzarían todavía las catas arqueológicas para la nueva estación de autobuses, pero no se presentó nadie. El 16 de mayo, Chourraut dejaba el Ayuntamiento, por jubilación. El 23 de mayo se conocía que solo El Corte Inglés había presentado oferta por el solar de Intendencia. Su oferta fue de 23,5 millones de euros (3.910 millones de pts). El edificio tendría 8 plantas más otras 7 de sótanos de parking y super. Su construcción costó unos 33 millones de euros (5.500 millones de pts). El 2 de julio se aprobaba definitivamente el Plan General que permitiría construir 11.500 nuevas viviendas en diferentes zonas y barrios de Pamplona. Estos sanfermines varios cientos de personas intentaron recuperar el Riau Riau. Las obras de peatonalización del Casco se interrumpieron este año ya que se iban  a iniciar excavaciones arqueológicas en las calles próximas a la Catedral.

Se volvían a rehabilitar las casas de San Pedro, tras la última y fallida restauración de 1987. La Montañesa ganaba, en septiembre, el concurso para la adjudicación del transporte comarcal. El 30 de septiembre Príncipe de Viana rechazaba el proyecto de edificio puente para Museo de los Sanfermines porque, según ellos, el proyecto alteraba la imagen de la muralla y contravenía la decisión de junio de 2001 de no permitir adosar ningún elemento a la Muralla. Se iniciaban las obras de restauración del Frente de Francia y el Paseo de Ronda. En octubre se comunicaba que la peatonalización de Navarrería podría hacerse sin galería de servicios, únicamente sustituyendo el pavimento, aunque finalmente no se hará así. Se urbanizará con adoquín las calles San Lorenzo, Descalzos y Santo Andia gracias al Plan Urban. El Ayuntamiento suspendía la actividad de Batasuna (antes EH) como grupo político, en virtud de un auto dictado por el juez Baltasar Garzón. En Noviembre se declaraba nula la adjudicación a EYSSA de las obras para la construcción del parking de la plaza del Castillo, por lo que se tendría que volver a adjudicar. Los presupuestos del 2003 ascenderían a 176,8 millones de euros (casi 30.000 millones de pts). En diciembre se aprobaba el proyecto inicial básico que uniría el Paseo de Ronda y la Rocha a través de Descalzos.

Fotos: Archivo A.C.A, Ayuntamiento de Pamplona, Iñaki Vergara (Revista Ezkaba).

La Pamplona actual: Parque del Arga. Del puente de Santa Engracia al Puente de San Pedro

Continuo con la sección de “Imagenes, Paseos y Rincones de la Pamplona actual”, iniciando mi periplo en el puente de Santa Engracia y finalizando mi paseo cerca de la vieja presa de San Pedro, junto a la calle Errotazar. Un magnífico itinerario que animo a recorrer, pues  tiene hermosas vistas y no es demasiado largo. Está lleno, sin embargo, de pequeñas historias y anotaciones que comentar. Es una zona que, para los que guste de comparar con el pasado ha cambiado muchísimo, y afortunadamente para mejor, en estos últimos 25 años. Allá donde había entonces decenas de huertas, inaccesibles para la mayoría, hay ahora un cómodo camino en medio de una larga pradera, bajo la sombra de decenas de árboles relativamente recientes, de apenas una quincena de años. Hoy, con el parque fluvial, los ciudadanos de Pamplona tenemos la inmensa suerte de  poder  disfrutar  de nuestro río, como no lo pudimos hacer nunca, sintiendolo tan cerca que lo podríamos tocar con la mano. El puente de Santa Engracia, desde el que inicio este paseo,   es uno de los puentes más antiguos de la ciudad, data del siglo XIII; inicialmente se llamó de Mazón aunque cambió, enseguida, su nombre cuando se instaló, muy cerca, a finales de ese mismo siglo, el  convento de las Clarisas de Santa Engracia, convento que se encontraba en la parte derecha de la zona de Cuatro Vientos, y se extendía desde las orillas del Arga hasta la calle Carriquiri, donde hoy está la calle Provincias, la iglesia del Salvador, etc. Aquí permanecieron las monjas  hasta el siglo XVIII, fecha en que tanto ellas como los Trinitarios tuvieron que abandonar esta parte de la ciudad. Las Clarisas se trasladarían posteriormente a Olite.

Yo he conocido hasta no hace demasiados años este puente que desembocaba en la antigua calle Joaquín Beunza, (hoy lo hace en la calle Rio Arga), con tráfico, si bien es cierto que era un tráfico muy reducido. Les recomiendo, como referencias temporales para comparar el antes y el ahora de esta zona que lean fundamentalmente las entradas “La antigua calle Joaquín Beunza (1950-1995)”, “Subiendo a Pamplona por Santo Domingo (1966-1996)” y “La antigua calle Errotazar (1950-2003)”. Aquí, en este primer tramo, nos encontrábamos, entonces, en aquellos años, algunas viejas casas junto al río, como la Casa Ipiña y otras, las antiguas naves de Frenos Urra, los invernaderos de Huici y sobre todo muchas huertas que se extendían prácticamente hasta la orilla del río. Junto al puente, y en este mismo lado del río, estuvo hasta el siglo XVI el primer matadero de carnes en lo que llamaban la Casa de Cuatro Vientos, matadero que en ese siglo se trasladaría mucho más cerca de la ciudad, junto al puente de Curtidores, y donde permanecería  hasta 1908, fecha  en que se inauguró el nuevo Matadero Municipal de la calle San Roque, junto a la Cárcel.  Observo la presa de Santa Engracia, desde un pequeño mirador habilitado al principio de mi recorrido. Esta presa  fue construida, en piedra, en el siglo XIII, con el fin de servir al molino municipal de Mazón o Santa Engracia, situado junto al puente del mismo nombre y cuya harina serviría para hornear el pan de los pamploneses, en los hornos del Vinculo. 
Sigo por el parque fluvial y me encuentro con el nuevo puente de las Oblatas, inspirado en el puente sevillano de la Barqueta, y que  se terminó de construir en la primavera de 1994; Junto a él hay un pequeño embarcadero y, bajo el puente, como se puede observar en la fotografía, se han concentrado un buen grupo de aves acuáticas. Enfrente se alza, ante mí, majestuoso, el edificio de las Oblatas, una construcción de estilo neo clasicista  o “nacional herreriano”, muy propio de la época franquista. Continuo más adelante, hasta el puente del Plazaola. Por este puente pasó el antiguo tren que cubrió la línea Pamplona San Sebastian, desde el año 1911 hasta 1954. El primer puente databa de 1910 y era de metal. Fue arrastrado por una crecida en 1930, siendo sustituido, en 1931,  por el puente de cemento que existe actualmente. Desde este puente se pueden contemplar unas vistas preciosas. Hacia el norte, el rio, en todo su apacible esplendor, con el de las Oblatas recortándose al fondo. Hacia el sur, el río curvándose entre una gran espesura arbórea, al fondo dibujándose el Portal Nuevo y, junto a él, la Muralla del Mirador de Vistabella y hacia el Oeste el viejo puente ferroviario, bajo la Avenida Guipúzcoa, que sufrió algunos cambios, tras las obras acometidas en el año 2010. Antes de finales de los 90 del pasado siglo, repito, toda la orilla derecha del río Arga, en este tramo, estaba ocupada por huertas.
Desde aquí, hace años  hubiera dejado a mi izquierda el viejo callejón de los toros y algunos viejos edificios, que fueron derribados a principios de la pasada década, y en donde ahora se encuentran en su lugar los nuevos corralillos. También en este lado se encuentra el polideportivo del colegio de las Dominicas. Por el camino, junto al río, llego hasta el edificio del Club de Remo. En esta zona estaba, en tiempos, la llamada plaza del Arriasko o de Errotazar, y en diferentes momentos históricos, estuvieron allí el antiguo Matadero Municipal de carnes, la Casa de los Pastores, el viejo cuartel de la guardia civil de la Rochapea, etc. Desde el embarcadero que hay en la trasera del Club de Remo tomo una foto de la vieja casa de los Barquilleros, que se quemó, desgraciadamente, hace unos años y que  hoy se encuentra en estado ruinoso. El actual Club de Remo es una herencia del primitivo Cub Náutico de Navarra. Surgió por iniciativa de un grupo de profesores y alumnos de la Universidad de Navarra que intentaban  emular las universidades de otros países con sus deportes de piraguismo y vela. El testigo lo cogió la Federación Navarra de Remo en los años 70. El tramo en el que se práctica este deporte se limita al existente entre el Puente de Curtidores y la presa de Santa Engracia.
Atravieso el Puente de Curtidores, por el que suben los toros todas las noches de los sanfermines para hacer el tradicional encierrillo, y me encuentro con el antiguo soto de las lavanderas, aquellas sufridas mujeres que lavaban junto al río, desde el puente y junto al viejo canal, aquellas mujeres que hemos visto en fotos de Julio Altadill de finales del siglo XIX y con las que el Ayuntamiento de aquel entonces tuvo un pequeño detalle, para aliviar los rigores estivales, al plantar  en el año 1899 los arboles que hoy siguen dando sombra en este lado del río. En esta zona se han hecho recientemente algunas intervenciones,  como la construcción de una pasarela sobre el canal del viejo molino de Alzugaray, (antiguamente molino de la Polvora, luego fábrica de papel y en siglo XIX una fábrica de loza de Talavera), que partía de la zona del antiguo puentecillo de Errotazar y desembocaba junto al puente de Curtidores, una pasarela que comunica, además, esta parte del parque con la otra, en un nivel superior, donde, en los sanfermines, desde el año 2008, se instalan las barracas. Desde este lado del río se puede disfrutar de una vista maravillosa:  el Archivo General, allá arriba, como un infranqueable castillo de piedra tal y como vemos en la fotografía, a su derecha el Museo de Navarra y siguiendo el Paseo de Ronda, hasta el Portal Nuevo una larga hilera de casas con diferentes tonos, predominado los tonos pastel, toda una delicia para la vista y para el pincel de los artistas.
Sigo adelante y acabo desembocando bajo el puente del Vergel. Este puente se empezó a construir en febrero de 1992, y se concluyó en 1993, bajo proyecto del ingeniero Javier Manterola. Tanto este como el de Oblatas no se abrieron al tráfico hasta julio de 1997. Destaca su enorme faro luminoso de 60 metros de altura, un pequeño gran faro sobre el parque de la Runa iluminando, de una forma singular,  esta zona de la ciudad. En esta zona del parque, construido sobre las antiguas piscinas de San Pedro, descubro un elemento que, en mi anterior paseo había echado en falta: se trata de los viejos asientos de piedra que hubo siempre en el puentecillo de Errotazar y que se han trasladado a una zona intermedia de este primer tramo del parque. Asimismo el viejo canal que discurría junto a las viviendas se ha desviado e integrado en el parque, junto a otros elementos y mobiliario. Dentro del parque se integra también en el mismo lugar en el que estuvo siempre el viejo crucero que vemos en la fotografía, (cruceros como este hemos visto en otros lugares como el Puente de Santa Engracia o al final del parque de la Taconera). Por último, y cerrando el parque en su confluencia con Errotazar, se eleva una reciente construcción que se asemeja a un faro.

Pamplona año a año: 1999-2000

Nos adentramos en el cambio del siglo. En enero de 1999, Pamplona estrenaba la ORA en el centro de la ciudad, especialmente en el Ensanche, ya que en el Casco Antiguo, en pleno proceso de peatonalización, cada vez quedaban menos plazas de aparcamiento y, de éstas, la mayoría se reservaban casi exclusivamente a vecinos. En los seis primeros meses de servicio la zona azul recaudó unos 300 millones de pesetas. Nuevos candidatos a la alcaldía en las elecciones municipales de este año: Barcina por UPN, Iturbe por el PSOE, Zabaleta por la nueva marca Euskal Herritarrok, Chourraut por el CDN y para finalizar Biurrun por IU y Ayesa por EA. Se produjo la mayor renovación de caras en la historia reciente del ayuntamiento, sólo continuaron  nueve de los 27 concejales. Los comercios de Carlos III se quejaban por las obras de construcción del parking y las dificultades de acceso. 
Se aprobaba el 9 de febrero  el nuevo plan municipal que sustituyó al anterior de 1984 con los votos en contra de UPN y HB, aunque cada uno, lógicamente, por diferentes motivos. El plan preveía la construcción de más de 17.000 nuevas viviendas, sobre todo en Lezkairu, Buztintxuri y Ezkaba. Comenzó  a operar, desde el 15 de marzo  el 010, un teléfono municipal de atención al ciudadano. Se hablaba de ubicar la antigua biblioteca de la Rochapea, que se inauguró en un local de la Caja, en los años 70, en el rehabilitado Monasterio Viejo de San Pedro (que vemos en la fotografía adjunta). Se anunciaba el futuro cierre y derribo de Ingranasa. En marzo de 1999 se aprobaba el plan del parque fluvial, con un 80% de financiación europea. Las obras, que se realizarían entre la zona de las huertas de la Magdalena y el puente Miluce, costarían cerca de 400 millones de pesetas. En la foto que acompaña el párrafo vemos una foto del inicio de las obras en este tiempo. En un año creció la población de Pamplona más de 10.000 personas. Se achacaba dicho incremento a la implantación de la zona azul y a la incorporación de Mendillorri. Seis años después de su compra, el Ayuntamiento decidía que pondría en Casa Marceliano el Servicio de Atención al Ciudadano y otros departamentos municipales. 

En mayo salió a concurso la cuarta y última etapa de la peatonalización del Casco, la de la calle Mayor,  con un presupuesto de casi 600 millones. También se preparaba la construcción del parking de Compañía, cuyas obras comenzarían en noviembre. Estas tendrían una desviación del 56% sobre el precio inicial, osea unos 202 millones de pesetas más. En las elecciones municipales de junio UPN obtuvo 12 concejales, EH, 6, PSOE, 4, CDN, 3 e IU, 2, siendo elegida como primera alcaldesa en la historia de la ciudad, Yolanda Barcina, de UPN. El 2 de agosto se conocía,  tras una reunión de Sanz y Barcina,  que Pamplona contaría con un gran centro comercial, (el nombre estaba cantado: El Corte Inglés), y se barajaba Autobuses, Intendencia e Iturrama Nuevo como posibles localizaciones. Este mes se hablaba de peatonalizar la avenida Carlos III, entre Merindades y Los Caidos, peatonalización que se aprobará en el pleno del 2 de septiembre. El ayuntamiento recuperaba la titularidad del solar del inicio de Pio XII, donde se construirá luego el Civican. El solar llevaba abandonado más de una década desde que se empezara a construir, a finales de los 80, una residencia del INSERSO que luego se paralizó. 
El 7 de septiembre comenzaron las obras en el antiguo Palacio de Capitanía para ubicar allí el nuevo Archivo General de Navarra. Su presupuesto superará los 2.500 millones de pesetas. Se nombra como nuevo jefe de la policía municipal a Simón Santamaría, en sustitución de Jesús Ganuza. Se hablaba, también, entonces, de convertir el Monumento a los Caídos en el nuevo Conservatorio Pablo Sarasate, con un coste de cerca de 1.000 millones de pesetas. Otro ambicioso proyecto era el de la restauración del recinto amurallado, cuyo frente del Redin, vemos en la foto que encabeza la entrada, si bien se contaba con pedir  las ayudas ministeriales necesarias. De hecho se consiguieron, en octubre, cerca de 500 millones para este y otros propósitos. Se creó la figura del concejal de barrio.  Se intentó llegar a un acuerdo con Obenasa, constructora del parking de Carlos III para que financiase la peatonalización de la superficie, si bien, al final no se llegó a un acuerdo y la obra salió a concurso. En Noviembre se inauguraba una pista de hielo en Conde Rodezno, con una inversión de 25 millones de pesetas. También en este período analizado se acomete la reforma de la rotonda de Navas de Tolosa, por la que el jardín con la estatua de Navarro Villoslada que estaba situada hasta entonces frente al hotel queda ahora en el centro de la rotonda. En la foto adjunta vemos la evolución de las obras en aquel tiempo.
Proximamente se iniciaría la construcción de viviendas en Buztintxuri, estaban previstas unas 3.500, la mitad de ellas VPO (las primeras 700 en terrenos de Inabonos se empearían a construir en marzo del 2000) y otras 1.450 en Ezkaba. También se conoció que sería Caja Navarra, entonces todavía Caja de Ahorros de Navarra, la que construiría el centro cívico de Pio XII. Se hablaba de que el futuro Palacio de Congresos-Auditorio que se construiría en el solar de los antiguos cuarteles costaría más de 11.000 millones de pts. Al final costó algo más, cerca de 13.000 millones de pts. El solar se lo cedió gratuitamente el Ayuntamiento al Gobierno y se preveía que estuviese terminado en el plazo de cuatro años. Se aprobaron los presupuestos para el año 2.000: 22.998 millones, de ellos 5.546 para inversiones. El Ayuntamiento deseaba vender las 235 viviendas municipales de San Pedro, promovidas por el consistorio en 1948. Se hablaba de un valor de mercado de 1.700 millones pero los vecinos se quejaban de las abundantes grietas de los edificios y de la humedad existente en las viviendas.
Se concluyeron en enero de 2000 las obras de acondicionamiento del parque del Conde de Gages que luego sería denominado, por la presión vecinal, como Parque de los Enamorados. La peatonalización de Carlos III (que vemos en una foto más adelante), costaría unos 600 millones y siete meses de obras. Este mes se llegaba a un principio de acuerdo entre el Ayuntamiento y el Gobierno para que los alumnos de San Francisco se trasladasen a Teresianas, tras la adecuación de este último. La adecuación de Teresianas costaría  300 millones a los que habría que sumar los 200 que costó su adquisición. Se preveía construir en el solar de las escuelas de San Francisco, la Biblioteca General aunque finalmente ésta se llevó a Mendebaldea, sin que el gobierno barajase otras ubicaciones alternativas. Los padres de los alumnos protestaban porque no creían que Teresianas reuniese las condiciones adecuadas para impartir una enseñanza de calidad. Se descubrían en las excavaciones arqueológicas del Palacio de Congresos, restos del baluarte de San Antón que formaba parte de la Ciudadela (y que vemos en la fotografía del párrafo anterior) y que se integraría en el proyecto arquitectónico. Mientras tanto seguía el vaciado del antiguo edificio de la Audiencia que sería la sede del Parlamento de Navarra.

El 17 de enero, el Ministerio de Defensa vendía por 600 millones de pts al Ayuntamiento de Pamplona los derechos sobre el solar de intendencia. UPN, PSN Y CDN recalificaron el solar de dotacional a comercial, con más de 33.000 m2 teóricos, pues contando los m2 de parking al final fueron muchos más los construidos. En el se ubicaría El Corte Inglés. El Ayuntamiento compraba el Palacio del Condestable, que vemos en una foto más adelante, todavía con Almecenes Pamplona en funcionamiento,  por 204,8 millones como sede del futuro centro cívico del Casco. El Gobierno proyectaba un parking de 1.300 plazas en la zona de hospitales. Se retomaba el tema de la nueva estación de Autobuses. Se debatía si ubicarla en Echavacoiz  o en el centro de la ciudad. El Ayuntamiento ponía en marcha un registro municipal de parejas de hecho que entraba en funcionamiento en octubre. Dejaba de publicarse definitivamente el Bolétin de Información  Municipal, el famoso BIM. Seguía enquistado el plan de construcción de viviendas en Iturrama Nuevo. El Ayuntamiento lo vinculaba a la urbanización de Trinitarios. El 2 de marzo el ayuntamiento llegaba a un acuerdo con el arzobispado por el que compraba la iglesia de Jesús y María en la calle Compañía. Se aprobaba el proyecto de rehabilitación del molino de Caparroso.

El 18 de abril la corporación acordaba impedir que se abriesen nuevas discotecas en la ciudad. Las obras de la calle Mayor, que vemos en la fotografía que encabeza la entrada, se alargaron seis meses más de lo previsto debido a la suspensión de pagos de la constructora, durando quince meses frente a los nueve previstos. También se incrementó el coste de la obra en unos 100 millones más.  Recuerdo que el Ayuntamiento tuvo que pagar directamente a algunos proveedores. Osasuna ascendía a 1ª División tras permanecer seis años en la división  de plata del fútbol español. El 30 de junio entraba en funcionamiento el horno crematorio municipal. Una cremación costaba entonces 20.000 pts. Se adecuó en el plan sur un solar para recinto ferial. Salía a concurso la gestión de los tres centros cívicos municipales (Juslarrocha, Navarrería e Iturrama). Se produjo una pequeña polémica entre UPN y PSN a propósito de la forma de sacar adelante el solar comercial de intendencia: a concurso o a subasta. El 7 de septiembre se acordaba pedir a la Unión Europea financiación para el plan Urban, con un presupuesto de 5.280 millones de pesetas para el período 2001-2006. Finalmente se recibieron más de 2.000 millones de Bruselas para recuperar el Casco Antiguo. Se anunciaba que la nueva estación de autobuses se construiría en Yanguas y Miranda. El consistorio proyectaba crear una empresa mixta para dar un impulso a la recuperación del Casco Viejo.

El 31 de octubre se inauguraba de forma oficial el desdoblamiento de la Ronda Norte. La Residencia la Vaguada sería construida y gestionada por una sociedad vinculada a Caja Rural, pese a que inicialmente el proyecto lo iban a gestionar las otras cajas. El 2 de noviembre se aprobaba el convenio entre gobierno foral, ayuntamiento y la Fundación Beaumont para la creación de un Centro de Arte Contemporáneo en la Ciudadela. El 6 de noviembre moría Jose Joaquin Arazuri, el gran historiador de la vida de Pamplona durante el siglo XX, que vemos en una foto de 13 años antes, julio de 1987, cuando el Napardi le daba el Gallico de Oro. El presupuesto para el año 2001 era de 25.377 millones de pts, más de 5.000 millones de ellas,  en inversiones. Se preveía en diciembre del 2000 construir un museo dedicado a los sanfermines en el parque fluvial del Arga, en la Rochapea. Era un proyecto Urban. A finales de diciembre la alcaldesa anunciaba la construcción de un parking subterráneo en la plaza del Castillo con 600 plazas y una inversión de 2.500 millones de pts.


Fotos: Archivo A.C.A, Sociedad Gastronómica Napardi, Ayuntamiento de Pamplona