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Imagenes del Ayer: Por el Casco Antiguo en la década de los 60 y 70

Continuo con mi afán por documentar gráficamente las calles del viejo Pamplona y para ello las antiguas postales turísticas de Ediciones Vaquero, Dominguez, Arribas constituyen  una fuente de gran valor testimonial. Buena parte de las 20 fotos de esta entrada pertenecen a  postales de estas editoriales, sobre todo de Ediciones Dominguez y su colección Escudo de Oro. El resto son fotos de colecciones particulares. En esta entrada veremos algunas instantáneas del Casco Viejo en los años 60 y 70, sobre todo de los 60, aunque también hay alguna foto o postal de sus inmediaciones. Como siempre comentaré cada foto aquellos aspectos destacables que nos ayuden a transportarnos, como si de un túnel del tiempo se tratase,  a aquella época reciente, bueno, no tan reciente ya, (han pasado 50 años), de nuestra ciudad. La primera foto postal que encabeza esta entrada corresponde a la calle Curia y está datada a principios de los 60, probablementre entre 1961 y 1963. En la parte izquierda de la fotografía se observa el rótulo del Bar Goñi, en el lugar donde  poco tiempo después, se instalaría la Hostería del Temple. Sobre ella, parece ser había una peluquería de señoras y enfrente, en el lado derecho de la calle la Sastrería Galar. Aparcados, un carrito de los que utilizaban los “makas” para llevar cosas a las tiendas, y una camioneta (¿podría ser un motocarro?) y más adelante un Seat 600. La catedral, al fondo, preside esta bonita estampa que debió ser tomada por la tarde, a tenor de las luces y sombras de los edificios. Junto a este párrafo una foto que remitió hace algún tiempo José Castells a la página de Facebook de este blog, las majorettes de Nimes desfilando por la calle Chapitela, una de las atracciones de los sanfermines de entonces.
Junto a este párrafo les traigo dos fotografías de la plaza de San Francisco, la primera es del año 1965 o 66, con el solar propiedad del marques de la Real Defensa, situado a la izquierda de la foto todavía sin construir y donde en 1968 se erigirá un moderno edificio de viviendas, en cuyo 1º piso estuvo la sede de la Asociación de la Prensa de Pamplona. La foto está tomada desde los soportales de las escuelas de San Francisco. En la foto postal  siguiente, de los años 70, observamos el moderno edificio de viviendas ya construido para esta época y algunos pequeños cambios en la base del jardín del monumento a San Francisco de Asis. Cerrando el jardincillo circular se construyó en esos años un asiento de cemento que circundaba todo su perímetro y que sirvió para el descanso, durante casi 20 años, de muchos pamploneses de entonces: vecinas del barrio, chicos de las escuelas de San Francisco,   estudiantes que salían a descansar y echar un pitillo desde la cercana Biblioteca General. Cuantas recuerdos me traen estas viejas fotografías y que  raro se me hace ver la plaza rodeada de coches por sus cuatro lados.

Y de una plaza grande, como la de San Francisco a una plaza mayor, la plaza del Castillo, el cuarto de estar de los pamploneses. Hemos visto en las páginas de este blog, algunas fotos de esta plaza a lo largo de su dilatada historia, pero estas son quizás algunas de las más representativas que he encontrado de los años 60 y 70. A la derecha del párrafo, podemos contemplar una fotografía de los años 60,  con los rótulos luminosos publicitarios en los tejados de los edificios. En la entrada dedicada a los bares vimos una foto de la zona este de la plaza de estos mismos años. En esta vemos parte de su lado norte y oeste, con los rótulos del Banco de Bilbao, Vasconia en los edificios donde tenían su asiento estos establecimientos bancarios y un folclórico rótulo del coñac González Byass, tan popular entonces como el toro de Osborne. Todavía en los 70 se conservaban esos reclamos luminosos como se puede comprobar en la postal de la izquierda con Philips y Hotel La Perla. 


Junto a la plaza del Castillo, la plaza del Ayuntamiento ocupa un lugar destacado en la geografía urbana y festiva  de nuestra ciudad. En la postal de 1962, vemos delante del edificio de la Casa Consistorial un guardia urbano, antecedente de la actual policía municipal. Nos trasladamos en las siguientes imagenes  al cercano paseo de Sarasate, frontera y unión del Casco Antiguo y el Ensanche. La primera postal de esta zona es de finales de los 60, muestra uno de los monumentos más representativos de nuestra ciudad, el dedicado a nuestros Fueros y del que ya hablé en la entrada correspondiente al Paseo de Sarasate. Hay ciertos edificios, algunos monumentos que son como faros en el devenir del tiempo de nuestra ciudad y el Monumento a los Fueros es uno de ellos. Nos sirven de referencia en una ciudad que se transforma y evoluciona con el paso de las décadas. Cambian los vehículos que circulan por sus calles (bastaría ver los modelos de los coches para datar con escaso margen de error la fotografías de cada época), la vestimenta de los paisanos, algunos pequeños detalles, especialmente del mobiliario urbano: farolas, vallas, bancos, etc, pero, a pesar de los múltiples cambios,  el alma de nuestra ciudad sigue ahí, en algunas de estas imagenes inmutables y en las historias y en los recuerdos de sus habitantes. En la foto postal  superior derecha, de los años 70, podemos contemplar parte de la cara norte del Paseo, la más cercana al Casco, con, de izquierda a derecha, el moderno y desproporcionado edificio que sustituyó a la Casa Navasal, derribada a finales de los 60,  la  entrada principal de la Iglesia de San Nicolás, a continuación la Casa Parroquial y casi cerrando la fotografía el kiosko de chucherías que estuvo situado durante muchos años a la entrada del callejón que desemboca en el Rincón de San Nicolás. La postal inferior derecha, de los años 60, de Ediciones Vaquero, nos muestra una muy retocada y popular instantánea nocturna de la iglesia de San Nicolás, con algunos coches aparcados junto al atrio. En la parte inferior de la foto se puede vislumbrar parte del kiosco que hubo durante algunos años en esta zona de la plaza. 
Las dos fotos siguientes nos trasladan a dos calles diferentes del Casco Antiguo con un denominador común, en las dos aparece, al fondo, la iglesia de San Saturnino: a la izquierda del párrafo, foto de  la calle Jarauta, con el Palacio del Condestable, a la derecha de la fotografía y unos rótulos, a la izquierda que anuncian Plátanos Zabalza y un bar  restaurante, no puede ser La Viña porque que yo sepa creo que este fue siempre restaurante y se fundó en 1970 (la foto es anterior, de la década de los 60). A la derecha, postal de  la calle Campana, también de los años 60, con la fachada oeste de la iglesia de San Saturnino al fondo de la calle y dos establecimientos más o menos reconocibles por sus rótulos: un comedor, a la altura del bar Javier, y la fontanería Eguiluz. Cuelgan de lado  a lado de la calle aquellas bombillas bamboleantes  de aquellos tiempos, -yo los llegué a ver en mi calle-, que alumbraban buena parte de las calles de la ciudad, -salvo las zonas más céntricas-,  antes de que fuesen sustituidos por los farolillos que hemos visto en lo  Viejo y que desaparecieron con la urbanización de las calles a finales del pasado siglo y comienzos de éste.
Tres de las cuatro fotos siguientes fueron tomadas por un turista americano en unos sanfermines de finales de los años 60. Las instantáneas corresponden a las calles Curia (a la izquierda), y de San Antón y san Nicolás (a la derecha). Las calles aparecen engalanadas con banderas. Al parecer dicho engalanamiento fue frecuente durante los sanfermines hasta los años de la transición: recordamos  en la serie “Pamplona, año a año” como, en 1976,  la efervescencia política de aquellos años derivó en una suerte de guerra de banderas con quema de algunas de las banderas españolas que ondeaban hasta entonces en las calles de lo Viejo. Llama poderosamente la atención las pocas personas, fijémonos sobre todo en la nutrida  calle San Nicolás, que llevaba puesta entonces la indumentaria sanferminera. Y es que parece que algunas tradiciones tienen 100 años y no es así. Los nombres de los establecimientos que aparecen en alguna de estas calles nos hablan de otros tiempos. En la calle Curia, casi al final, cerca de la desembocadura hacia la Catedral descolla el famoso Don Lancelot, y en la calle San Nicolás el Bar San Miguel. Ni uno, ni otro existen actualmente. El edificio del Bar San Miguel se derribó hace ya tiempo para erigir el actual Hotel Castillo de Javier. La cuarta fotografía es una bonita postal de la zona del Caballo Blanco y del Pasaje del Redín, datada en 1968. El Mesón del Caballo Blanco se construyó en 1961, tal y como recordaba en la entrada dedicada a este enclave, con los restos del palacio de Aguerre o casa del Orfeón de la calle Nueva, derribado en 1958, y en cuyo lugar se construiría luego el hotel Maisonnave. Al parecer en el lugar donde se construyó el Mesón hubo en siglos anteriores una hospedería de peregrinos. Su nombre, probablemente se tomó de un posada o mesón existente con el mismo nombre en la calle Mayor en el siglo XIV. El proyecto del edificio fue obra como otros tantos de la ciudad del arquitecto José Yarnoz. Desde 1968, la explanada del Redín tomó el nombre de Rincón del Caballo Blanco.
En las inmediaciones del Casco Antiguo tenemos el parque de la Taconera, al que le he dedicado no hace mucho una entrada completa. En estos años, concretamente en 1962 se erigió en terrenos del Bosquecillo, el Hotel Tres Reyes, un desacierto desde el punto de vista urbanístico que amputó gravemente parte del parque. En la foto aérea de la izquierda vemos el recién inaugurado Hotel en medio de la masa arbórea del parque con el monumento a Navarro Villoslada en su extremo más cercano al centro urbano. En el extremo superior izquierdo de la foto alcanzamos a ver el inicio de lo que luego sería el parque de Antoniutti, entonces, simplemente inicio de la Avenida de Bayona. A la derecha vemos el ya desaparecido Vistabella abierto por el empresario hostelero Ricardo Aparicio, en 1963, en el corazón del mismo parque, muy cerca del mirador del mismo nombre y lo hizo algunos años antes de abrir el Iruñazarra, pues este establecimiento del Casco Viejo lo inauguró seis años más tarde,  en junio de 1969. El Ayuntamiento sacó a concurso el derribo de estas instalaciones hosteleras, que llevaban ya algún tiempo sin uso, a finales del año 2002.
Las dos últimas postales de esta entrada nos muestran dos zonas colindantes al Casco, el Rincón de la Aduana en la década de los 60 y la avenida de Guipúzcoa, junto al Portal Nuevo en 1972. Ya para esta década se habían hecho algunas modificaciones frente a la iglesia de San Lorenzo, con la incorporación de las bancadas de piedra que hemos visto durante tantos años junto a la parada de las villavesas de San Lorenzo. A la izquierda de la fotografía se puede ver el paso de un autobús de línea y más al fondo una de aquellas viejas villavesas de color blanco y verde oscuro. La foto de la avenida de Guipúzcoa habla por si sola, los coches que circulan en ese momento nos conducen, nunca mejor dicho,  a esa época:  alcanzo a distinguir, entre otros,  un Dyane 6, un Seat 850 y un Renault Gordini con un voluminoso equipaje atado a su techo. 

Imagenes del Ayer. Estampas sanfermineras. Imagenes del encierro: 1914-1950

Tal y como prometí en la anterior publicación, en las siguientes entradas traigo una serie de fotos y postales del encierro, alguna de ellas poco conocida,  que con la ayuda de mi buen amigo Javier Manero, experto conocedor del encierro y los sanfermines he podido datar. Además de su valor como  reflejo de los sanfermines de antaño, esta selección de fotografías  me servirá además para hacer comentarios sobre algunos cambios en las calles, en los comercios, en las indumentarias de los corredores, en definitiva para captar el cambio de nuestra ciudad en las últimas décadas que es el constante y principal objetivo de este blog. En las siguientes fotos veremos instantáneas de los diferentes tramos de la carrera, desde los corrales de Santo Domingo a la plaza de Toros. Como aspectos interesantes a destacar cabe señalar que desde finales del siglo XIX se tira un cohete para indicar que los toros ya están en la calle, que, según afirman Javier Manero y Fermín Erbiti, en su libro “Encierros en blanco y negro”, el 10 de julio de 1958, un mozo de la Peña “Los del Bronce” cantó, por primera vez, el “A San Fermín Pedimos” y que años más tarde, como señalo en la entrada dedicada a la calle Santo Domingo,  concretamente desde 1962 se canta esa estrofa ante una imagen del santo, en un ventanal del Hospital Militar, imagen que casi veinte años más tarde, en 1981,  tendría su acomodo en una hornacina construida en el muro situado frente al Hospital Militar.La postal más antigua que les presento y que encabeza la entrada es del último tramo de la Estafeta, concretamente del 8 de julio de 1914, en vísperas de la primera guerra mundial. Incluso lleva, como se puede ver,  un franqueo de 10 céntimos, con un sello del rey Alfonso XIII. Se ve al fondo a la izquierda la casa de la Estafeta que sobresale, donde luego, en los años 50, se abriría el Bar Fitero. Los toros giran, en esta época, en vez de hacia la derecha, hacia la izquierda, para enfilar por la entonces calle de Espoz y Mina, que desde 1936 se llamaría Duque de Ahumada. Llama la atención los escasos corredores, la manada bien compacta y agrupada y el hombre, situado a la derecha de la foto, que mira  con cierta prevención a los toros, junto a un portal. También bastante antigua, de finales de la década de los 10 (1918 o 1919), es la foto del tramo final hacia la plaza de toros antigua que se derribó en 1922, con las casas de Espoz y Mina, a la derecha y que es la segunda foto que encabeza la entrada. De 1920 o 1921 es la primera foto de la calle Mercaderes que les presento junto a este párrafo, todavía no se había instalado el Banesto que ha permanecido en el lugar hasta hace pocos meses. En su lugar parece que había una Imprenta-Librería-Papelería con el nombre de José Aramburu (imagino que se trataría de la Editorial Aramburu), vendía material escolar y en el rótulo aparecía también el nombre de A.Gorricho. Bajo esta fotografía, en el siguiente párrafo, descubrimos otra foto bastante conocida de un encierro en el que corrían los toros de Miura, era el 10 de julio de 1922. A la derecha de la foto, en un primer piso, reza el rótulo Agencia de negocios “Euskaria”.

Posteriormente, para 1925, fecha de la postal que vemos a la derecha del párrafo anterior,  ya estaba la oficina del Banesto en el lugar de la imprenta-librería Aramburu. Los escasos corredores que aparecen en estas fotografías llevaban una indumentaria un tanto heterogénea: txapelas, alguna blusa de carnicero,  traje y  corbata, nada que ver con lo que ocurriría muchas décadas más tarde, con los corredores mayoritariamente vestidos de pamplonica. Las siguientes fotos que completan estos primeros años 20 corresponden, en primer lugar, al tramo medio de la Cuesta de Santo Domingo, cerca de la plaza de Santiago, con mucha gente viendo el encierro desde los balcones y también, al fondo, en la subida al Museo y escasos corredores en la calle y a una enorme distancia de la manada; la zona cercana a la plaza de toros entre los años 1922 y 1925, -nótese el hueco dejado por la antigua plaza de toros en cuyo solar se construiría, luego,  el futuro Teatro Gayarre-, los corredores que vemos en esta foto tienen una  apariencia bastante rural y parecen bastante “talluditos”; la curva de la Estafeta, tomada desde la propia calle, con la  farmacia  de estilo modernista de los hermanos Ondarra, luego Blasco, al fondo, y el corredor trajeado que no  sabe donde meterse ante la cercanía de los toros y por último los corrales de Santo Domingo, con el cuerpo de guardia al lado, que se salvó del derribo, tras la demolición del Portal de la Rochapea y que es el único que se conserva todavía, al fondo se observan algunas viejos caserones junto a la calle Errotazar, en la Rochapea.


Las siguientes fotografías son todas de los años 30. En primer lugar, a derecha e izquierda de este párrafo, podemos ver sendas fotografías de Galle de la plaza consistorial, con todos los edificios que cerraban la plaza por el lado de la calle Nueva intactos, como se puede comprobar en la foto de la izquierda, y en la que un grupo de corredores, algunos perfectamente trajeados (una indumentaria nada aconsejable para correr el encierro) enfilan, hacia la calle Mercaderes; En la segunda foto (la de la derecha) de 1930-36, aparece un corredor caído en el suelo, tras el paso de un morlaco mientras otro aparece desde la cuesta de Santo Domingo.

 

A la derecha del párrafo tenemos una foto de Ruperez de antes de la guerra del último tramo de Estafeta, donde descubrimos un cafetín que anunciaba desayunos en lo que luego sería el Bar Fitero. Seguimos viendo escasos corredores, vestidos mayoritariamente de calle. Unos días antes de estallar la guerra civil, el día 12 de julio, se corrían en Pamplona toros de Antonio Pérez de San Fernando. A este encierro corresponde la hermosa fotografía de los toros  apareciendo desde la cuesta Santo Domingo a la plaza Consistorial, con dos toros resbalando y cayéndose y uno de ellos haciendo amago de empitonar a un mozo, mientras otros intentan subir,  como pueden,  por las fachadas de los edificios de ese lado de la plaza, para huir de los astados. Esta foto de Ruperez  dió la vuelta al mundo al aparecer en la revista americana “Life”. Los toros entraban hasta 1931  en la plaza consistorial y se perdían un tanto ante la amplitud del lugar, tras la estrechez del último tramo, de ahí que a partir de ese año  se empieza a colocar otro vallado transversal para cortar la plaza y encaminar a toros y corredores hacia la calle Mercaderes.

El 8 de julio de 1939 corrían toros de Sánchez Cobaleda, cuando al final del callejón un toro de nombre “Liebrero” fue citado por un espectador, a la altura del callejón, de forma que el toro arremetió contra el vallado, rompiéndolo y salió fuera del recorrido, tras lo cual persiguió y empitonó al público, entre el que se encontraba una señora con sus tres hijos, Doña Clara Herrera que fue corneada, pasando más de un mes en el hospital. Las fotos que adjunto reflejan el momento en que la res supera el vallado y la segunda bastante conocida, por otra parte, refleja el terror, el pánico que debieron pasar aquellos conciudadanos y conciudadanas nuestras que huían despavoridos cerca de las taquillas de la plaza, ante la embestida del animal. El toro acabó, finalmente, abatido por disparos de la guardia civil. A partir de ese año se decidió colocar un doble vallado a lo largo del Recorrido.
Acompaña a este párrafo, en la foto de la derecha una toma de un encierro de la década de los 30 a su paso por la calle Mercaderes. En ese lado de la calle vemos un establecimiento que por otras fotos que veremos en próximas entregas durará  décadas: “Almacenes Azcarate” y junto a él una confitería, sin ningún otro dato que permita identificarla. En la siguiente foto, de la década de los 40, vemos una calle Mercaderes, mucho más llena de corredores que en décadas anteriores. Contrastan especialmente estas imagenes de los años 40 con la escasez de corredores de los años 20. Comienzan, además, a verse cada vez más corredores vestidos de blanco y rojo tal y como lo hicieran, por primera vez, los integrantes de la Peña La Veleta, a comienzos de la década de los 30, aunque por lo que se puede ver también continúan corriendo corredores con americana. La calle bulle, por otra parte, de renovada actividad comercial, como se puede comprobar al comparar las instantáneas de esta calle en diferentes épocas.

El 7 de julio de 1945 se producía un montón en la plaza de toros que refleja la foto adjunta de la derecha, no fue ni el primero, ni el último montón, el último importante fue tan solo hace dos años, afortunadamente sin consecuencias mortales. De finales de los 40 es la foto de toros y mozos por la plaza del Ayuntamiento con la fachada de la casa consistorial engalanada con unos reposteros de gala. Para esta época ya se habían derribado, como se puede ver, los dos edificios que estrechaban la salida de la plaza hacia la calle Nueva, uno se tiró en 1941 y el otro en 1946. Tan sólo quedaría en pie la Casa Seminario que se derribaría 30 años más tarde. Por último la foto que cierra esta entrada esta datada entre los años 1945 y 1949 y nos ofrece una bonita panorámica de los toros subiendo el último y estrecho tramo de la Cuesta de Santo Domingo, entre la fachada del viejo edificio del Ayuntamiento y la citada Casa Seminario. La Casa Consistorial se renovaría por completo, salvo su fachada principal, en 1952-53.