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Indice de Entradas del blog “Memorias del Viejo Pamplona”

Con el fin de facilitar la lectura de las  entradas del blog y de conocer y acceder a todo su contenido, actualizo esta entrada-resumen de todas las entradas publicadas desde diciembre de 2012 hasta la fecha, nada menos que cerca de 240 hasta el momento, ordenadas por años. Puedes acceder a cualquier entrada del blog desde los dispositivos móviles (teléfonos o tablets) pulsando sobre el título de cada entrada. En la versión web puedes encontrar también esta sección, en la columna de la izquierda, junto a las otras secciones del blog.

AÑO 2017

La Pamplona actual: Jardin de Eugui-Puente de Miluce (2015)

Recupero una serie que inicié hace dos años, de la que no había publicado más que cuatro entregas y que se centra en algunos paseos o itinerarios urbanos que cualquiera puede realizar cualquier día del año, preferiblemente y, para disfrutar del paseo y el contraste en la paleta de colores, con buen tiempo. En esta ocasión, vuelvo a un tramo del parque fluvial, el que se inicia cerca del puente de Cuatro Vientos y que recorre la antigua finca de recreo de Carlos Eugui y la finalizo unos metros más allá del puente de Miluce. Inicio mi paseo dejando  atrás el cruce de  Cuatro Vientos y descendiendo por unas largas escaleras hasta el antiguo jardín de Eugui ( una amplia finca de recreo que tiene en torno a 10.000 m2, hoy totalmente recuperados para uso y disfrute de la ciudadanía). Esta zona sufrió importantes modificaciones desde finales del pasado siglo cuando se ensanchó algo la avenida de san Jorge, al igual que el primer tramo de Marcelo Celayeta, con la incorporación de un imponente muro de contención sobre la orilla del río.

Antiguamente las escaleras de acceso al jardín de Eugui se encontraban más cerca del frontón y eran bastante más sinuosas que las actuales, hoy en una nueva ubicación y con la habilitación de las correspondientes rampas de acceso. Recuerdo haber jugado, no pocas veces, a la pelota, en este frontón, en los años 1977 o 78. En aquel tiempo esta zona estaba abandonada y tenía ese aspecto  asilvestrado que tiene, los parajes por los que deja de pasar durante mucho tiempo la gente. Hoy en día podemos disfrutar de un paseo adoquinado, sin riesgo de resbalar y caer al río como en aquel entonces. Y es que el  cauce del río se estrecha en este tramo, es más profundo y el agua adquiere mayor velocidad. El jardín se ha rehabilitado y a los caminos adoquinados se suma la recuperación del estanque existente y la consolidación del frontón que va cumpliendo nuevas décadas, para solaz de las nuevas generaciones. Junto a él muy cerca, permanece sin demasiados cambios, desde aquellos lejanos, años una vieja escuela reconvertida que alberga hoy creo una instalación educativa de la empresa  Tasubinsa.

Continuamos circulando junto al río, en un paisaje tranquilo y silencioso, bajo una tupida arboleda. Seguimos avanzando y encontramos la nueva y accesible  pasarela peatonal de los tubos. Esta pasarela-tubo fue construida en los años 40 y estaba atravesada por un conducto de gran capacidad, que canalizaba aguas de abastecimiento.  Más adelante hallamos, para mi gusto, un paisaje de gran belleza:  la presa y molino de la Biurdana. La presa tiene una longitud de 42 metros de anchura y 2´5 de altura. Su construcción se remonta a la época medieval. Durante muchos años sirvió al molino harinero cercano y hoy creo que genera energía hidroeléctrica. En el momento de tomar estas fotografías, el lecho del río aparecía lleno de aves acuáticas. Al otro lado del río, desde hace casi una década, podemos disfrutar del nuevo parque de Trinitarios, donde antes había algunas huertas y se encontraban los invernaderos de Villamiranda. Más al fondo podemos divisar  el barrio de San Juan.

El siguiente hito que encontramos en el paseo  es la nueva pasarela peatonal de San Jorge, muy cerca del antiguo patinódromo, construida hace unos meses (este paseo se hizo unos seis u ocho meses después de colocada esta  pasarela). Al otro lado encontramos el parque de la Biurdana, uno de los primeros parques exteriores que se construyeron en la ciudad,  en los primeros años 80 (1984),  donde antes había tan solo campos de cultivo. Tiene una amplia diversidad forestal: arces, fresnos, castaño de indias, almez, etc. La nueva pasarela viene a suplir la que se construyó hace ya mucho tiempo (data de los años 80) y que no cumplía con las debidas condiciones de accesibilidad y eliminación de barreras arquitectónicas. Junto a ambas pasarelas peatonales se erige el puente de San Jorge, construido en torno al año 1973 y que permitió comunicar los emergentes barrios de San Juan y San Jorge, a través de  la llamada entonces Variante Oeste, actual Avenida de Navarra. Posteriormente la variante oeste sería otra mucho más periférica.

Pasado el puente de San Jorge y siguiendo el curso del río nos encontramos con una nueva pasarela peatonal (construida en el año 2009) y enfrente,  en la margen izquierda, el cementerio de San José. Más allá encontramos el puente más occidental y alejado del casco urbano, el puente de Miluce, de origen medieval, aunque algunos dicen que podría remontarse  a la época romana. Fue objeto de una profunda reconstrucción en el siglo XIX. El origen de su denominación que con más insistencia ha llegado a nuestros días   se refiere al ahorcamiento, en abril de 1351,  de unos caballeros por el rey Carlos II el Malo, por haberle hecho frente, y que fueron colgados en los ojos del puente, dando, de este modo,  sus lenguas largas de ahorcados (mihi luze en euskera) nombre al puente. Otras explicaciones aluden, sin embargo, al topónimo vasco “amil luze” ( precipicio largo). En 2006 se sustituyó el asfalto de la calzada del puente  por adoquín, restringiéndose su uso al meramente  peatonal.

Plazas y calles de ayer y hoy: la plaza de Recoletas (1900-2015)

Retorno a una serie clásica de este blog, la de las “plazas y calles”, deteniéndome esta vez  en la plaza de Recoletas, la primera plaza que encontramos en la ciudad histórica, subiendo desde la Rochapea por el Portal Nuevo. Su origen se remonta al siglo XVII, cuando se terminaron de derribar las viejas murallas medievales, y se ultimaba el nuevo recinto fortificado, unido a la imponente Ciudadela.  El rey Felipe IV donó el 16 de julio de 1624 los terrenos donde se encuentra la plaza y el convento de Recoletas a D. Juan de Ciriza, marqués de Montejaso, a la sazón, secretario de estado del rey, quien  junto a su mujer Doña Catalina Alvarado decidieron levantar un monasterio de clausura de  monjas de la orden de las Agustinas Recoletas. El Monasterio fue inaugurado el 4 de junio de 1634. El propio Juan de Ciriza ordenó posteriormente construir alguna de las casas de la plaza como la Casa de los Capellanes, donde se asentaría posteriormente el Asilo del Niño Jesús, que vemos en la penúltima foto de esta entrada, obra de José Luis Zuñiga, de enero de 1977. En el siglo XIX  el convento se utilizó como cárcel, incluso llegó a estar aquí encerrada, en la primera guerra carlista, la familia de Zumalacarregui.
A finales del siglo XVIII, se encargaron a Luis Paret varias fuentes monumentales con motivo de la traída de aguas de Subiza. La fuente existente hoy en la plaza de Recoletas estaba proyectada inicialmente para la Plaza Consistorial, conocida entonces como Plaza de la Fruta. Inicialmente estuvo localizada en el extremo sudoeste de la plaza hasta octubre de 1884 en que se coloca en el centro. También a finales del XIX se plantaron diversos arboles, cuyos ejemplares jóvenes vemos en la foto adjunta de primeros del siglo XX. Durante más de 30 años, los que van del 12 de septiembre de 1940 al 29 de febrero de 1972 la plaza fue oficialmente la plaza del Cardenal Ilundain, si bien ese nombre nunca cuajó entre los pamploneses que siguieron llamando a la plaza, plaza de las Recoletas. En 1974 el Ayuntamiento compró la plaza a las monjas  por la cantidad de dos millones de pesetas. La plaza también fue conocida popularmente,  a lo largo del siglo XX,  como plaza de los ajos,  por realizarse  aquí la mayor concentración de vendedores de ajos, principalmente en las fechas sanfermineras y  cuya actividad  ha decaído  tanto hasta el punto de casi desaparecer. Adjunto una foto típica con la plazuela llena de casetas de ajos. Un siglo antes, en  el siglo XIX se encontraba en este lugar, no una concentración de vendedores de ajos sino  el mayor mercado de carbón vegetal de la ciudad.

La plaza ha sufrido diversos cambios y transformaciones a lo largo de la historia. Como dije en la entrada “La avenida de Guipúzcoa: de Recoletas a Cuatro Vientos:1950-2012” hasta el inicio de los 80 había un par de kioskos en el lado de la plaza más cercano a la calle Mayor, tal y como podemos ver en la fotopostal en color de Ediciones Complex, de unos años antes, (principios de los 70),  que encabeza la entrada, asi como en la foto de Galle que cierra la entrada. Además y en el ángulo noroeste, cercano a la pared del convento y a la llamada cuesta de la Estación hubo, hasta primeros de los 80,   un tramo de escalones de piedra que comunicaban esa zona de la plaza con la acera de la avenida de Guipúzcoa. Se puede comprobar, hoy en día,  si  observamos con atención el nuevo lienzo de piedra que se diferencia claramente del resto del murete. En la foto aérea  de Gomez,  de 1964-65,  que encabeza la entrada,  puede percibirse en la bajada al Portal Nuevo como  la balaustrada, que separa la plaza de la Cuesta de la Estación,  finaliza abruptamente antes de llegar al muro del convento. A lo largo de buena parte del siglo XX la plaza estuvo  llena de coches y se podía aparcar y circular por ella, como atestiguan las fotos. Posteriormente se limitaría el acceso a la circulación a la calle  Recoletas así como el aparcamiento siendo reurbanizada como lo ha sido la mayor parte de las calles y plaza del Casco Antiguo a lo largo de la última década.

Fotos por orden de aparición: Nº 1: Iglesia de San Lorenzo y plaza de Recoletas, en primer término. Años 70. Ediciones Complex. Nº 2. Panorámica de la iglesia de San Lorenzo y la plaza de Recoletas. 1964-65. Gómez. Nº 3. Plaza de Recoletas. Principios del siglo XX. Archivo Municipal de Pamplona. Nº 4. Plaza de Recoletas. Sin filiar. Nº 5: Asilo del Niño Jesús. José Luis Zuñiga. Enero 1977. AMP. Nº 6. Plaza de Recoletas. Años 70. Jose Galle. AMP