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El terremoto de Arette. 13 de Agosto 1967

Este año, el 10 de marzo, a las 8 menos cuarto de la mañana sufrimos un fuerte terremoto de 4,2 en la escala de Ritcher con epicentro en Oricain, uno de los más fuertes que hemos vivido en los últimos años; me acababa de levantar y estaba preparándome el desayuno antes de irme  a trabajar. Fue un movimiento corto pero muy intenso, la cristalería del mueble del cuarto de estar tintineaba;  en las horas y días siguientes se sucedieron las réplicas, aunque con menor intensidad. Para quien quiera saber más de los principales seismos sufridos en el siglo XX  pueden visitar mi entrada “Tembló Pamplona. Repaso a los principales movimientos sísmicos de la capital (1903-2013)”. En aquella entrada hacía alusión al terremoto de Arette que no viví directamente pues en aquellos días estaba de vacaciones en casa de los abuelos, a más de 300 km de Pamplona. Hoy  se cumple medio siglo de aquel seismo, uno de los más importantes que se  han sentido  en Pamplona a lo largo del siglo XX. Anteriormente, en 1903, se había producido un terremoto de grado 5 con epicentro en Pamplona, y desde entonces se han contabilizado tan solo dos o tres en Navarra de esa intensidad. Según dicen se sintió a las 23 horas 8 minutos y 30 segundos, con una intensidad de 5,7 en la escala de Ritcher. Fue muy largo, de 20 a 30 segundos y su epicentro profundo. Salvo el temblor sentido por el terremoto de Arette, en el valle de Baretous, la mayoría  de los terremotos que hemos sentido en Pamplona tienen como origen una falla local que atraviesa toda la cuenca. La otra falla importante, además de la de la Cuenca, es la norpirenaica. El terremoto de Arette tuvo un amplio radio de acción, más de 150.000 km2, llegándose a sentir con mayor o menor intensidad en  en todo el sur de Francia y en el norte de España. En España se propagó desde  Asturias por el oeste  hasta Cataluña por el este, y hacia el sur llegó a sentirse  hasta Valencia. Sólo hubo un muerto, una anciana de 80 años que se encontraba durmiendo, pero hubo centenares de heridos y 62 municipios fueron declarados zona catastrófica, con 2.300 edificios seriamente dañados, 350 de los cuales quedaron irreparables y hubieron de ser derribados. Arette quedó destruida en un 95%.

Fotos: Centre Pyrénéen des Risques Majeurs. 1967