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Imagenes del Ayer: Por el Casco Antiguo en la década de los 60 y 70

Continuo con mi afán por documentar gráficamente las calles del viejo Pamplona y para ello las antiguas postales turísticas de Ediciones Vaquero, Dominguez, Arribas constituyen  una fuente de gran valor testimonial. Buena parte de las 20 fotos de esta entrada pertenecen a  postales de estas editoriales, sobre todo de Ediciones Dominguez y su colección Escudo de Oro. El resto son fotos de colecciones particulares. En esta entrada veremos algunas instantáneas del Casco Viejo en los años 60 y 70, sobre todo de los 60, aunque también hay alguna foto o postal de sus inmediaciones. Como siempre comentaré cada foto aquellos aspectos destacables que nos ayuden a transportarnos, como si de un túnel del tiempo se tratase,  a aquella época reciente, bueno, no tan reciente ya, (han pasado 50 años), de nuestra ciudad. La primera foto postal que encabeza esta entrada corresponde a la calle Curia y está datada a principios de los 60, probablementre entre 1961 y 1963. En la parte izquierda de la fotografía se observa el rótulo del Bar Goñi, en el lugar donde  poco tiempo después, se instalaría la Hostería del Temple. Sobre ella, parece ser había una peluquería de señoras y enfrente, en el lado derecho de la calle la Sastrería Galar. Aparcados, un carrito de los que utilizaban los “makas” para llevar cosas a las tiendas, y una camioneta (¿podría ser un motocarro?) y más adelante un Seat 600. La catedral, al fondo, preside esta bonita estampa que debió ser tomada por la tarde, a tenor de las luces y sombras de los edificios. Junto a este párrafo una foto que remitió hace algún tiempo José Castells a la página de Facebook de este blog, las majorettes de Nimes desfilando por la calle Chapitela, una de las atracciones de los sanfermines de entonces.
Junto a este párrafo les traigo dos fotografías de la plaza de San Francisco, la primera es del año 1965 o 66, con el solar propiedad del marques de la Real Defensa, situado a la izquierda de la foto todavía sin construir y donde en 1968 se erigirá un moderno edificio de viviendas, en cuyo 1º piso estuvo la sede de la Asociación de la Prensa de Pamplona. La foto está tomada desde los soportales de las escuelas de San Francisco. En la foto postal  siguiente, de los años 70, observamos el moderno edificio de viviendas ya construido para esta época y algunos pequeños cambios en la base del jardín del monumento a San Francisco de Asis. Cerrando el jardincillo circular se construyó en esos años un asiento de cemento que circundaba todo su perímetro y que sirvió para el descanso, durante casi 20 años, de muchos pamploneses de entonces: vecinas del barrio, chicos de las escuelas de San Francisco,   estudiantes que salían a descansar y echar un pitillo desde la cercana Biblioteca General. Cuantas recuerdos me traen estas viejas fotografías y que  raro se me hace ver la plaza rodeada de coches por sus cuatro lados.

Y de una plaza grande, como la de San Francisco a una plaza mayor, la plaza del Castillo, el cuarto de estar de los pamploneses. Hemos visto en las páginas de este blog, algunas fotos de esta plaza a lo largo de su dilatada historia, pero estas son quizás algunas de las más representativas que he encontrado de los años 60 y 70. A la derecha del párrafo, podemos contemplar una fotografía de los años 60,  con los rótulos luminosos publicitarios en los tejados de los edificios. En la entrada dedicada a los bares vimos una foto de la zona este de la plaza de estos mismos años. En esta vemos parte de su lado norte y oeste, con los rótulos del Banco de Bilbao, Vasconia en los edificios donde tenían su asiento estos establecimientos bancarios y un folclórico rótulo del coñac González Byass, tan popular entonces como el toro de Osborne. Todavía en los 70 se conservaban esos reclamos luminosos como se puede comprobar en la postal de la izquierda con Philips y Hotel La Perla. 


Junto a la plaza del Castillo, la plaza del Ayuntamiento ocupa un lugar destacado en la geografía urbana y festiva  de nuestra ciudad. En la postal de 1962, vemos delante del edificio de la Casa Consistorial un guardia urbano, antecedente de la actual policía municipal. Nos trasladamos en las siguientes imagenes  al cercano paseo de Sarasate, frontera y unión del Casco Antiguo y el Ensanche. La primera postal de esta zona es de finales de los 60, muestra uno de los monumentos más representativos de nuestra ciudad, el dedicado a nuestros Fueros y del que ya hablé en la entrada correspondiente al Paseo de Sarasate. Hay ciertos edificios, algunos monumentos que son como faros en el devenir del tiempo de nuestra ciudad y el Monumento a los Fueros es uno de ellos. Nos sirven de referencia en una ciudad que se transforma y evoluciona con el paso de las décadas. Cambian los vehículos que circulan por sus calles (bastaría ver los modelos de los coches para datar con escaso margen de error la fotografías de cada época), la vestimenta de los paisanos, algunos pequeños detalles, especialmente del mobiliario urbano: farolas, vallas, bancos, etc, pero, a pesar de los múltiples cambios,  el alma de nuestra ciudad sigue ahí, en algunas de estas imagenes inmutables y en las historias y en los recuerdos de sus habitantes. En la foto postal  superior derecha, de los años 70, podemos contemplar parte de la cara norte del Paseo, la más cercana al Casco, con, de izquierda a derecha, el moderno y desproporcionado edificio que sustituyó a la Casa Navasal, derribada a finales de los 60,  la  entrada principal de la Iglesia de San Nicolás, a continuación la Casa Parroquial y casi cerrando la fotografía el kiosko de chucherías que estuvo situado durante muchos años a la entrada del callejón que desemboca en el Rincón de San Nicolás. La postal inferior derecha, de los años 60, de Ediciones Vaquero, nos muestra una muy retocada y popular instantánea nocturna de la iglesia de San Nicolás, con algunos coches aparcados junto al atrio. En la parte inferior de la foto se puede vislumbrar parte del kiosco que hubo durante algunos años en esta zona de la plaza. 
Las dos fotos siguientes nos trasladan a dos calles diferentes del Casco Antiguo con un denominador común, en las dos aparece, al fondo, la iglesia de San Saturnino: a la izquierda del párrafo, foto de  la calle Jarauta, con el Palacio del Condestable, a la derecha de la fotografía y unos rótulos, a la izquierda que anuncian Plátanos Zabalza y un bar  restaurante, no puede ser La Viña porque que yo sepa creo que este fue siempre restaurante y se fundó en 1970 (la foto es anterior, de la década de los 60). A la derecha, postal de  la calle Campana, también de los años 60, con la fachada oeste de la iglesia de San Saturnino al fondo de la calle y dos establecimientos más o menos reconocibles por sus rótulos: un comedor, a la altura del bar Javier, y la fontanería Eguiluz. Cuelgan de lado  a lado de la calle aquellas bombillas bamboleantes  de aquellos tiempos, -yo los llegué a ver en mi calle-, que alumbraban buena parte de las calles de la ciudad, -salvo las zonas más céntricas-,  antes de que fuesen sustituidos por los farolillos que hemos visto en lo  Viejo y que desaparecieron con la urbanización de las calles a finales del pasado siglo y comienzos de éste.
Tres de las cuatro fotos siguientes fueron tomadas por un turista americano en unos sanfermines de finales de los años 60. Las instantáneas corresponden a las calles Curia (a la izquierda), y de San Antón y san Nicolás (a la derecha). Las calles aparecen engalanadas con banderas. Al parecer dicho engalanamiento fue frecuente durante los sanfermines hasta los años de la transición: recordamos  en la serie “Pamplona, año a año” como, en 1976,  la efervescencia política de aquellos años derivó en una suerte de guerra de banderas con quema de algunas de las banderas españolas que ondeaban hasta entonces en las calles de lo Viejo. Llama poderosamente la atención las pocas personas, fijémonos sobre todo en la nutrida  calle San Nicolás, que llevaba puesta entonces la indumentaria sanferminera. Y es que parece que algunas tradiciones tienen 100 años y no es así. Los nombres de los establecimientos que aparecen en alguna de estas calles nos hablan de otros tiempos. En la calle Curia, casi al final, cerca de la desembocadura hacia la Catedral descolla el famoso Don Lancelot, y en la calle San Nicolás el Bar San Miguel. Ni uno, ni otro existen actualmente. El edificio del Bar San Miguel se derribó hace ya tiempo para erigir el actual Hotel Castillo de Javier. La cuarta fotografía es una bonita postal de la zona del Caballo Blanco y del Pasaje del Redín, datada en 1968. El Mesón del Caballo Blanco se construyó en 1961, tal y como recordaba en la entrada dedicada a este enclave, con los restos del palacio de Aguerre o casa del Orfeón de la calle Nueva, derribado en 1958, y en cuyo lugar se construiría luego el hotel Maisonnave. Al parecer en el lugar donde se construyó el Mesón hubo en siglos anteriores una hospedería de peregrinos. Su nombre, probablemente se tomó de un posada o mesón existente con el mismo nombre en la calle Mayor en el siglo XIV. El proyecto del edificio fue obra como otros tantos de la ciudad del arquitecto José Yarnoz. Desde 1968, la explanada del Redín tomó el nombre de Rincón del Caballo Blanco.
En las inmediaciones del Casco Antiguo tenemos el parque de la Taconera, al que le he dedicado no hace mucho una entrada completa. En estos años, concretamente en 1962 se erigió en terrenos del Bosquecillo, el Hotel Tres Reyes, un desacierto desde el punto de vista urbanístico que amputó gravemente parte del parque. En la foto aérea de la izquierda vemos el recién inaugurado Hotel en medio de la masa arbórea del parque con el monumento a Navarro Villoslada en su extremo más cercano al centro urbano. En el extremo superior izquierdo de la foto alcanzamos a ver el inicio de lo que luego sería el parque de Antoniutti, entonces, simplemente inicio de la Avenida de Bayona. A la derecha vemos el ya desaparecido Vistabella abierto por el empresario hostelero Ricardo Aparicio, en 1963, en el corazón del mismo parque, muy cerca del mirador del mismo nombre y lo hizo algunos años antes de abrir el Iruñazarra, pues este establecimiento del Casco Viejo lo inauguró seis años más tarde,  en junio de 1969. El Ayuntamiento sacó a concurso el derribo de estas instalaciones hosteleras, que llevaban ya algún tiempo sin uso, a finales del año 2002.
Las dos últimas postales de esta entrada nos muestran dos zonas colindantes al Casco, el Rincón de la Aduana en la década de los 60 y la avenida de Guipúzcoa, junto al Portal Nuevo en 1972. Ya para esta década se habían hecho algunas modificaciones frente a la iglesia de San Lorenzo, con la incorporación de las bancadas de piedra que hemos visto durante tantos años junto a la parada de las villavesas de San Lorenzo. A la izquierda de la fotografía se puede ver el paso de un autobús de línea y más al fondo una de aquellas viejas villavesas de color blanco y verde oscuro. La foto de la avenida de Guipúzcoa habla por si sola, los coches que circulan en ese momento nos conducen, nunca mejor dicho,  a esa época:  alcanzo a distinguir, entre otros,  un Dyane 6, un Seat 850 y un Renault Gordini con un voluminoso equipaje atado a su techo. 

Imagenes del Ayer. Estampas sanfermineras. Imagenes del encierro: 1914-1950

Tal y como prometí en la anterior publicación, en las siguientes entradas traigo una serie de fotos y postales del encierro, alguna de ellas poco conocida,  que con la ayuda de mi buen amigo Javier Manero, experto conocedor del encierro y los sanfermines he podido datar. Además de su valor como  reflejo de los sanfermines de antaño, esta selección de fotografías  me servirá además para hacer comentarios sobre algunos cambios en las calles, en los comercios, en las indumentarias de los corredores, en definitiva para captar el cambio de nuestra ciudad en las últimas décadas que es el constante y principal objetivo de este blog. En las siguientes fotos veremos instantáneas de los diferentes tramos de la carrera, desde los corrales de Santo Domingo a la plaza de Toros. Como aspectos interesantes a destacar cabe señalar que desde finales del siglo XIX se tira un cohete para indicar que los toros ya están en la calle, que, según afirman Javier Manero y Fermín Erbiti, en su libro “Encierros en blanco y negro”, el 10 de julio de 1958, un mozo de la Peña “Los del Bronce” cantó, por primera vez, el “A San Fermín Pedimos” y que años más tarde, como señalo en la entrada dedicada a la calle Santo Domingo,  concretamente desde 1962 se canta esa estrofa ante una imagen del santo, en un ventanal del Hospital Militar, imagen que casi veinte años más tarde, en 1981,  tendría su acomodo en una hornacina construida en el muro situado frente al Hospital Militar.La postal más antigua que les presento y que encabeza la entrada es del último tramo de la Estafeta, concretamente del 8 de julio de 1914, en vísperas de la primera guerra mundial. Incluso lleva, como se puede ver,  un franqueo de 10 céntimos, con un sello del rey Alfonso XIII. Se ve al fondo a la izquierda la casa de la Estafeta que sobresale, donde luego, en los años 50, se abriría el Bar Fitero. Los toros giran, en esta época, en vez de hacia la derecha, hacia la izquierda, para enfilar por la entonces calle de Espoz y Mina, que desde 1936 se llamaría Duque de Ahumada. Llama la atención los escasos corredores, la manada bien compacta y agrupada y el hombre, situado a la derecha de la foto, que mira  con cierta prevención a los toros, junto a un portal. También bastante antigua, de finales de la década de los 10 (1918 o 1919), es la foto del tramo final hacia la plaza de toros antigua que se derribó en 1922, con las casas de Espoz y Mina, a la derecha y que es la segunda foto que encabeza la entrada. De 1920 o 1921 es la primera foto de la calle Mercaderes que les presento junto a este párrafo, todavía no se había instalado el Banesto que ha permanecido en el lugar hasta hace pocos meses. En su lugar parece que había una Imprenta-Librería-Papelería con el nombre de José Aramburu (imagino que se trataría de la Editorial Aramburu), vendía material escolar y en el rótulo aparecía también el nombre de A.Gorricho. Bajo esta fotografía, en el siguiente párrafo, descubrimos otra foto bastante conocida de un encierro en el que corrían los toros de Miura, era el 10 de julio de 1922. A la derecha de la foto, en un primer piso, reza el rótulo Agencia de negocios “Euskaria”.

Posteriormente, para 1925, fecha de la postal que vemos a la derecha del párrafo anterior,  ya estaba la oficina del Banesto en el lugar de la imprenta-librería Aramburu. Los escasos corredores que aparecen en estas fotografías llevaban una indumentaria un tanto heterogénea: txapelas, alguna blusa de carnicero,  traje y  corbata, nada que ver con lo que ocurriría muchas décadas más tarde, con los corredores mayoritariamente vestidos de pamplonica. Las siguientes fotos que completan estos primeros años 20 corresponden, en primer lugar, al tramo medio de la Cuesta de Santo Domingo, cerca de la plaza de Santiago, con mucha gente viendo el encierro desde los balcones y también, al fondo, en la subida al Museo y escasos corredores en la calle y a una enorme distancia de la manada; la zona cercana a la plaza de toros entre los años 1922 y 1925, -nótese el hueco dejado por la antigua plaza de toros en cuyo solar se construiría, luego,  el futuro Teatro Gayarre-, los corredores que vemos en esta foto tienen una  apariencia bastante rural y parecen bastante “talluditos”; la curva de la Estafeta, tomada desde la propia calle, con la  farmacia  de estilo modernista de los hermanos Ondarra, luego Blasco, al fondo, y el corredor trajeado que no  sabe donde meterse ante la cercanía de los toros y por último los corrales de Santo Domingo, con el cuerpo de guardia al lado, que se salvó del derribo, tras la demolición del Portal de la Rochapea y que es el único que se conserva todavía, al fondo se observan algunas viejos caserones junto a la calle Errotazar, en la Rochapea.


Las siguientes fotografías son todas de los años 30. En primer lugar, a derecha e izquierda de este párrafo, podemos ver sendas fotografías de Galle de la plaza consistorial, con todos los edificios que cerraban la plaza por el lado de la calle Nueva intactos, como se puede comprobar en la foto de la izquierda, y en la que un grupo de corredores, algunos perfectamente trajeados (una indumentaria nada aconsejable para correr el encierro) enfilan, hacia la calle Mercaderes; En la segunda foto (la de la derecha) de 1930-36, aparece un corredor caído en el suelo, tras el paso de un morlaco mientras otro aparece desde la cuesta de Santo Domingo.

 

A la derecha del párrafo tenemos una foto de Ruperez de antes de la guerra del último tramo de Estafeta, donde descubrimos un cafetín que anunciaba desayunos en lo que luego sería el Bar Fitero. Seguimos viendo escasos corredores, vestidos mayoritariamente de calle. Unos días antes de estallar la guerra civil, el día 12 de julio, se corrían en Pamplona toros de Antonio Pérez de San Fernando. A este encierro corresponde la hermosa fotografía de los toros  apareciendo desde la cuesta Santo Domingo a la plaza Consistorial, con dos toros resbalando y cayéndose y uno de ellos haciendo amago de empitonar a un mozo, mientras otros intentan subir,  como pueden,  por las fachadas de los edificios de ese lado de la plaza, para huir de los astados. Esta foto de Ruperez  dió la vuelta al mundo al aparecer en la revista americana “Life”. Los toros entraban hasta 1931  en la plaza consistorial y se perdían un tanto ante la amplitud del lugar, tras la estrechez del último tramo, de ahí que a partir de ese año  se empieza a colocar otro vallado transversal para cortar la plaza y encaminar a toros y corredores hacia la calle Mercaderes.

El 8 de julio de 1939 corrían toros de Sánchez Cobaleda, cuando al final del callejón un toro de nombre “Liebrero” fue citado por un espectador, a la altura del callejón, de forma que el toro arremetió contra el vallado, rompiéndolo y salió fuera del recorrido, tras lo cual persiguió y empitonó al público, entre el que se encontraba una señora con sus tres hijos, Doña Clara Herrera que fue corneada, pasando más de un mes en el hospital. Las fotos que adjunto reflejan el momento en que la res supera el vallado y la segunda bastante conocida, por otra parte, refleja el terror, el pánico que debieron pasar aquellos conciudadanos y conciudadanas nuestras que huían despavoridos cerca de las taquillas de la plaza, ante la embestida del animal. El toro acabó, finalmente, abatido por disparos de la guardia civil. A partir de ese año se decidió colocar un doble vallado a lo largo del Recorrido.
Acompaña a este párrafo, en la foto de la derecha una toma de un encierro de la década de los 30 a su paso por la calle Mercaderes. En ese lado de la calle vemos un establecimiento que por otras fotos que veremos en próximas entregas durará  décadas: “Almacenes Azcarate” y junto a él una confitería, sin ningún otro dato que permita identificarla. En la siguiente foto, de la década de los 40, vemos una calle Mercaderes, mucho más llena de corredores que en décadas anteriores. Contrastan especialmente estas imagenes de los años 40 con la escasez de corredores de los años 20. Comienzan, además, a verse cada vez más corredores vestidos de blanco y rojo tal y como lo hicieran, por primera vez, los integrantes de la Peña La Veleta, a comienzos de la década de los 30, aunque por lo que se puede ver también continúan corriendo corredores con americana. La calle bulle, por otra parte, de renovada actividad comercial, como se puede comprobar al comparar las instantáneas de esta calle en diferentes épocas.

El 7 de julio de 1945 se producía un montón en la plaza de toros que refleja la foto adjunta de la derecha, no fue ni el primero, ni el último montón, el último importante fue tan solo hace dos años, afortunadamente sin consecuencias mortales. De finales de los 40 es la foto de toros y mozos por la plaza del Ayuntamiento con la fachada de la casa consistorial engalanada con unos reposteros de gala. Para esta época ya se habían derribado, como se puede ver, los dos edificios que estrechaban la salida de la plaza hacia la calle Nueva, uno se tiró en 1941 y el otro en 1946. Tan sólo quedaría en pie la Casa Seminario que se derribaría 30 años más tarde. Por último la foto que cierra esta entrada esta datada entre los años 1945 y 1949 y nos ofrece una bonita panorámica de los toros subiendo el último y estrecho tramo de la Cuesta de Santo Domingo, entre la fachada del viejo edificio del Ayuntamiento y la citada Casa Seminario. La Casa Consistorial se renovaría por completo, salvo su fachada principal, en 1952-53.

 

Imagenes del Ayer: Estampas sanfermineras de los años 60



Inicio una serie de artículos sobre los sanfermines de otros tiempos. En esta primera entrada ofrezco unas pocas instantáneas de diversos momentos de la fiesta: chupinazo, riau-riau, procesión, peñas, fuegos, etc. En las siguientes entradas ofreceré un breve repaso, a través de las diferentes décadas, del acto más importante de las fiestas, que, para mí, actos religiosos aparte, es el encierro de los toros, el hecho, por otra parte, por el que esta ciudad se hizo, un día, internacionalmente famosa. Empiezo este reportaje fotográfico con  la foto del chupinazo que vemos en la postal que encabeza la entrada, (de Ediciones Dominguez), y que corresponde  al 6 de julio de 1966. Llama la atención la presencia de militares y policía armada en la plaza, con la banda de música municipal presta, tras el chupinazo, a interpretar una pieza. 
También, de ese mismo año, es la foto de una peña en la plaza del castillo. En la pancarta aparece perfectamente claro el año: 1963 y lo que parece que pudiera ser una suave critica municipal (los tiempos no estaban para demasiadas licencias ni reivindicaciones políticas) por lo que se puede entrever del dibujo de la pancarta. He incluido también, sirva como imagen comparativa, una foto de una peña en la misma plaza del Castillo, una década antes (la foto es probablemente de los años 50). También de ese mismo año, 1963,  es la postal de los fuegos artificiales en la plaza del Castillo. Como ya dije en la entrada correspondiente, hasta 1967, los fuegos se disparaban desde la plaza del Castillo, a las diez y media de la noche en vez de las once como ahora, como atestigua esta fotografía. En la foto podemos ver que se disparaban en el cuadrante situado entre el kiosko de la música, la avenida Carlos III y el palacio de Diputación.


Las siguientes fotografías, del Riau-Riau y la procesión no son de 1963 sino de seis años más tarde, concretamente de 1969. En la primera de ellas, en la foto de la derecha, vemos el Riau-Riau a su paso por una calle San Saturnino atestada de gente, con la Pamplonesa en medio de la muchedumbre. Parece y es una simple anécdota sobre el original que ha llegado a mis manos que una mano infantil se hubiese entretenido pintando algunas de las cabezas que aparecen en primer termino pero la foto sigue siendo tremendamente útil pues nos da abundante información sobre la época. En la parte izquierda de la foto podemos ver la antigua Casa Seminario sin derribar. Se demolería en 1976. Al fondo de la foto se divisa una tienda de géneros de punto que debe ser la de las Hermanas Oronoz y junto a ella otro local y la antigua farmacia Alcalde. En la parte derecha de la foto se divisa parte de la relojería Zaragueta, que estuvo abierta hasta los primeros años de este siglo. De una sirga en la calle cuelgan las banderas que colgaban tradicionalmente en esos años del franquismo, en las calles, en San Fermín, la de Navarra, España y Pamplona.

Las otras fotografías, las fotos de la izquierda (de Ediciones Dominguez) nos ofrecen sendas instantáneas de la procesión: la foto superior izquierda muestra al Santo llevado a andas desde la iglesia de San Lorenzo para encaminarse por el Rincón de la Aduana hasta la calle Taconera y San Antón e iniciar el recorrido de la procesión. La foto inferior izquierda es concretamente del día 7 de julio de 1969, con el Santo a su paso por la calle Mayor, superado el Palacio de Ezpeleta, y encaminándose de regreso hacia su capilla en la iglesia de San Lorenzo. Desde luego parece por ambas fotografías, en principio, un acto menos multitudinario y más despejado que la procesión de nuestros días. Compárese, sin embargo, con una foto de la procesión de San Fermín, por ese mismo punto, la calle Mayor,  de muchas décadas atrás, exactamente de las primeras décadas del pasado siglo XX. Las diferencias entre ambas fotografías son notables, como se puede comprobar.

Fotos: en los casos que ha sido posible referenciada en la entrada.

Imagenes del Ayer: Mirando hacia la Rocha desde la Muralla en la década de los 50

Nueva colección de fotografías de Ediciones Arribas y Luis Garcia Garrabella sobre Pamplona. En esta ocasión, les muestro unas bonitas panorámicas del barrio de la Rochapea, desde diferentes lugares de la Muralla y con diferentes perspectivas, todas ellas tomadas a lo largo de la primera mitad de la década de los 50. Empezaremos de oeste a este, por la perspectiva más occidental. En la primera fotografía se observa, con bastante nitidez, la recta de la avenida de Guipuzcoa, una avenida sin ningún vehículo circulando en ese momento. A la izquierda de la foto, lo que parece un transformador, por encima de él, la caja de la vía del Plazaola, que, como ya he recordado en otras ocasiones, en 1954 dejaría de funcionar. Junto a ella, parte de los edificios de una harinera y la estación de servicio de Discosa que por las diversas fotos de que dispongo, debió construirse a lo largo de la década de los 40. Los murales de la gasolinera, de Leocadio Muro, son precisamente de los años 50, de los años en que se tomaron estas fotografías. Pasada la Gasolinera estaba la fabrica de chocolates Orbea, inaugurada en 1952. A la nave que se vislumbraba desde el baluarte de Gonzaga, en la foto de Fidel Veramendi de 1920 (en la entrada referida al parque de la Taconera) se le unieron en décadas posteriores otras naves y construcciones. Tras de ellas el convento de las Oblatas, inaugurado en 1948 y al final, en el fondo de la foto, junto al puente de Santa Engracia, la fábrica Industrias del Caucho, erigida sobre la vieja Electra municipal. En la segunda fotografía, más virada hacia La Rocha, observamos la relativamente reciente plantación de arboles a la derecha de la avenida, el camino peatonal, por entre los arboles, a la altura del túnel subterraneo del Plazaola, por otra parte, tan familiar para mí, por las muchas veces que lo utilicé para subir a Pamplona y a su derecha, y si la comparamos con imagenes de décadas anteriores, unas cada vez más abigarradas construcciones en dos ejes claramente más desarrollados que el resto, uno en torno a la avenida de Marcelo Celayeta, con la torre de la iglesia del Salvador, descollando como un faro desde 1916, protagonista mudo de los muchos cambios que ha vivido el barrio y la ciudad desde entonces, y otro en torno a la calle Joaquín Beunza.
En la tercera foto se observa a la derecha la antigua calle Joaquín Beunza, en su primer tramo, el que va desde el puente de Santa Engracia hasta los invernaderos de Huici. Son más perceptibles que en la foto anterior la existencia de bloques de viviendas como los del Grupo Oscoz en Marcelo Celayeta. Por hacernos una idea de la antiguedad de algunas construcciones en la antigua Rochapea, en la calle en que nací, la Travesía del Ave María los edificios más nuevos (los que corresponden a los números 7,9,10 y 13) se construyeron entre 1957 y 1959, el nº 8 que estaba enfrente del antiguo campo de las escuelas del Ave-María y del actual colegio Patxi Larrainzar es de 1939 y con toda probabilidad las primeras casas de esta calle eran de 1900-1910. Existe entre los bloques de las casas de Oscoz (años 40) un bloque que data de 1915 y que es visible todavía (sigue en pie) muy cerca de la nueva calle Joaquín Beunza, cerca de Marcelo Celayeta. La 1ª Fase de la Cooperativa de viviendas El Salvador es de finales de los 50 (1957 o 58 aunque inaugurados un poco más tarde). Como se puede comprobar todavía no se había construido todo el gran bloque de casas entre el cruce de Beunza con Tirapu y los invernaderos de Semillas Huici. Sólo en la última foto de este bloque, la quinta, podemos ver la construcción de algunas viviendas algo más recientes a las que se sumaran a lo largo de los últimos 50 y primeros 60 el resto de viviendas del margen derecho de  Joaquín Beunza y a lo largo de los 70 las del margen izquierdo.

Por último las dos fotos que cierran esta entrada son panorámicas del río Arga y sus orillas, en la zona del puente de Curtidores. En la primera vemos a la izquierda los corralillos de Gas, las casas del Callejón de los Toros, la plaza del Arriasko, el edificio del actual Club de Remo, etc, algunos de esas construcciones hoy desaparecidas,  y a la derecha la Casa de Barquilleros y otras, junto a ella, bastante pintorescas,  también hoy,  y salvo la de Barquilleros, desaparecidas. En el extremo superior de la foto se divisa la muralla del Paseo de Ronda, con todas sus viejas casas, desde Descalzos hasta el Palacio de Capitanía. En la segunda de las fotos, el  objetivo de la cámara ha girado hacia la bajada al puente de Curtidores y vemos un mayor trozo de la muralla y del “skyline” del casco antiguo, desde el convento de los Carmelitas Descalzos hasta el palacio de Capitanía. En resumen, un curioso y bonito paseo visual, desde la muralla, hacia el pasado reciente de nuestra ciudad y en este caso, hacia el pasado reciente del barrio de la Rochapea.

Imagenes del Ayer: la Chantrea en la década de los 50

En sentido estricto habría que decir que las siguientes fotos del barrio de la Chantrea, (que al igual que las series de fotos anteriores fueron publicadas por Ediciones Arribas) son, excepto la última, del período 1955-1960. La foto del puente de la Chantrea, que encabeza la  entrada, es de  ese mismo año, 1960, poco después de su inauguración. Llama la atención el escasísimo tráfico existente en una zona que hoy se destaca por todo lo contrario. Bonita composición la de esta foto, con las farolas típicas de la Pamplona de esos años, las torres de la catedral en lontananza, asomando sobre las murallas, entre los arboles, ocupando el centro de la imagen sobre el puente semivacio, apenas un motorista que circula en dirección al barrio, desde Pamplona (los de los barrios de abajo tenemos la manía de seguir diciendo aquello de “subir a Pamplona”).



En la segunda fotografía que encabeza la entrada puede observarse la calle Coronel Beorlegui, hoy Cuenca de Pamplona, con un numeroso grupo de vecinos, tal vez esperando la villavesa, -es un suponer-, un motociclista circulando por el lugar mientras un niño pasea cogido de la mano de su madre. La foto de esta calle y de buena parte del barrio tiene, sobre todo en esos tiempos, algo como de pueblo, a lo que por supuesto no es ajena la peculiar arquitectura de sus casas, de una y dos plantas, con detalles de las casas del norte de Navarra. 

La tercera fotografía nos muestra a una mujer, vestida y peinada como se vestían y peinaban las mujeres en aquellos años, andando tan tranquilamente por la mitad de la calle Marcos Goñi (actual calle de Berriosuso) cerca de su confluencia con Federico Mayo (actual calle de Berrioplano). La iglesia que se ve a sus espaldas es la iglesia de San Jose, construida en torno a 1952 como una dotación básica de la 1ª fase del barrio. La cuarta fotografía es de los primeros años 50, (1950-52) cuando se estaban construyendo las casas de la Chantrea, y ha sido extraída del blog “Evolución Barrios Pamplona”. En su primera fase, compuesta por 300 viviendas, y promovida por el Patronato Francisco Franco, la mano de obra la aportaron los que posteriormente serían sus inquilinos, quienes empezaron a tomar posesión de sus viviendas el 18 de julio de 1952. Las viviendas disponían de un pequeño huerto y una bajera destinada a gallinero.  El barrio tenía locales destinados al llamado Frente de Juventudes, la Casa Cunas (parecido a una guardería), comercios de alimentación en edificios en planta baja (pescadería carnicería,…), mercerías, la iglesia antes citada y su centro parroquial, la escuela de las Madres Salesianas, etc. En la última foto podemos ver la plaza de la Chantrea, en una soleada tarde y en el extremo inferior derecha de la imagen la calle María Auxiliadora. 

Imagenes del Ayer: Por el Ensanche en la década de los 50

Segunda entrega de foto-postales de los años 50, de Ediciones Arribas. Muchas de las fotos de aquellos años para esta editorial de postales radicada en Zaragoza, que, por cierto,  fotografió buena parte de los pueblos y ciudades de este país fueron realizadas por el fotógrafo Luis García Garrabella. En esta entrada comentaré algunas fotos del Ensanche, datadas en esta década. En la primera foto, (la foto de la izquierda), vemos el chalet de Deogracias Echarte, en la esquina de San Ignacio y Bergamín, antes de su derribo. El chalet fue derribado a finales de diciembre de 1953 (tal y como queda atestiguado en una foto de Galle de la Colección Arazuri). En su lugar se erigió el edificio de Seguros Aurora que también vemos junto a este párrafo (a la derecha), con el monumento a San Ignacio de Loyola, en un primer plano.El monumento fue inaugurado el 8 de octubre de 1950 y fue realizado por el escultor Aureo Rebolé, que hizo una copia en argamasa y piedra artificial del bronce original, obra del escultor catalán Joan Flotats para la casa natal del santo, en Loyola. En 2005, y ante los ataques vandálicos de 1986 y 2002, se decidió sustituir el grupo escultórico en piedra por una reproducción en bronce. Como curiosidad  dejo también al inicio de esta entrada, una foto de septiembre de 1950, con el grupo escultórico oculto tras unas vallas. Llama la atención, en la primera fotografía que encabeza esta entrada, (la del chalet de Deogracias Echarte),  la presencia de dos guardias urbanos, en una solitaria avenida de San Ignacio. Los guardias urbanos son el antecedente de la actual policía municipal. Al menos desde el siglo XVI se tiene conocimiento de la existencia, en el término municipal de Pamplona, de dos cuerpos de seguridad: la llamada guardia urbana y la guardia rural, cuerpos que al final del mandato de Miguel Javier Urmeneta, concretamente en el año 1964, se unifican y dan lugar a la actual policía municipal de Pamplona.

En la quinta  fotografía vemos una imagen aérea de las calles Amaya y Arrieta. Lo más llamativo de esta fotografía es la escasa altura, apenas tres plantas, del edificio, conocido popularmente, como del Servicio Doméstico, regentado por las Religiosas de María Inmaculada. Las citadas religiosas llegaron a Pamplona en 1916 y se instalaron inicialmente en la calle Tejería. En junio de 1927 se termino de construir el edificio de la calle Amaya, obra del arquitecto Víctor Eusa. Más tarde, además de la preparación para el servicio doméstico, se comenzó a impartir cultura general y bachillerato y, más tarde, todos los ciclos educativos. Posteriormente, en los años 70, se convirtió en un centro de formación profesional. El edificio cuenta, en la actualidad, después de las sucesivas ampliaciones, en décadas posteriores, con dos plantas más de las inicialmente construidas. En la citada foto se pueden divisar, si se contempla con detenimiento, la torre de la iglesia de San Ignacio, el chapitel, tras la modificación del año 1943, del edificio de la Vasco Navarra, la sede de la Mutua, en la esquina de Carlos III con Arrieta, y junto a ella otros edificios, hoy desaparecidos. En primer plano, aparecen los arboles, jardines y parterres plantados décadas atrás, junto a la plaza de Toros.

 

En la sexta fotografía se observa parte de las casas de Conde Rodezno sin construir, con el estanque en primer plano y la Avenida de Carlos III enfrente, al final, la plaza del Castillo. La foto está tomada desde la balaustrada existente frente al Monumento a los Caídos. Todavía en 1956, había, como se puede comprobar en esta fotografía, algún edificio de la plaza sin construirse. A lo largo de todas las fotografías de esta entrada, llama la atención el escaso tráfico existente y la relativamente poca gente que se ve en la mayoría de las imagenes. En 1920, cuando Pamplona derriba el flanco sur de su recinto, la ciudad contaba con poco más de 30.000 habitantes. Entre 1950 y 1960, período en el que están datadas estas fotografías, la ciudad pasó de 68 a 93.000 habitantes, cifra que duplicaría en el período 1960-1990. Pese al fenómeno de la inmigración, a fecha de hoy no hemos conseguido llegar todavía a los 200.000 habitantes. Y es que buena parte de la población de la capital ha ido a engrosar, los últimos años, el censo de otros municipios de la Cuenca, en el área metropolitana de Pamplona cuya población se acerca a los 350.000 habitantes.

 

 

Por último en las cuatro últimas fotografías que cierran esta entrada podemos ver, en primer lugar,  la calle Garcia Ximenez en su cruce con Sancho el Mayor. En la segunda planta del edificio de la izquierda, tal y como reza el cartel, parece ser que tenía su consulta el odontólogo Julio Yoldi, y a la derecha, en la planta baja,  estaba Gráficas Vasconia. Cruzan la calle, (en la foto original aparecen un tanto borrosos), un chico con una carretilla de reparto, (a la izquierda), y un hombre con un carro de dos ruedas, de apariencia un tanto rústica. Completa el cuadro un vehículo de la época que cruza la calle en dirección a Bergamín. Tras esta fotografía encontramos una instantánea de la calle Iturralde y Suit, con algunos chiquillos jugando en la calle y algún vehículo maniobrando. Cabe destacar que hay grandes diferencias constructivas entre una buena parte de los edificios de la primera fase del Ensanche, construidos, la mayoría, antes de la guerra, donde junto a los ya mencionados palacetes, que he citado en otras entradas se erigieron, con suficiencia de medios materiales, edificios bastante interesantes desde el punto de vista arquitectónico y la segunda fase del Ensanche, de la que esta calle es una buena muestra,  en que salvo algunos edificios diseñados por grandes arquitectos (Eusa, Yarnoz, Esparza…)  otros edificios carecen de esa relevancia arquitectónica. La escasez de materiales en la época de la postguerra probablemente explique tal diferencia entre el nivel o categoría de los edificios de la primera y la segunda fase.

 

 

La fotografía de la izquierda ofrece una panorámica de la Avenida de Roncesvalles, tomada probablemente desde la Casa Barasoain o Casa del Catedrático. Vemos, en primer término a la izquierda de la foto una pequeña parte del Chalet de Muniain, (el chalet que se derribaría en 1975 para construir en su solar y en el de otros igualmente derribados la nueva sede  de la Caja de Ahorros de Navarra), y a la derecha de la foto, donde estuvo la parcela completamente ocupada por la Casa Doria otras construcciones de cuatro y cinco plantas. Es perceptible, no obstante, en la esquina de Roncesvalles con Paulino Caballero la construcción, -sobre el zócalo original  de Casa Doria, que tenía  inicialmente tan solo planta baja más una altura-,  de otras dos alturas.  Al final de la avenida, en su lado derecho, se divisa el edificio de la Vasco Navarra con su mencionado  chapitel. En la fotografía de la derecha observamos una panorámica de la entonces tranquila, (por la escasez de tráfico), avenida de Franco (hoy de la Baja Navarra), esta es la más reciente de las fotografías presentadas, probablemente del año 1959, en ella se observa la silueta de la iglesia de San Francisco Javier, inaugurada por Franco, algunos años antes, concretamente en 1952, donde además de acudir a los actos del IV centenario del santo también aprovecho para inaugurar las nuevas viviendas del barrio de la Chantrea iniciadas dos años antes.

Imagenes del Ayer: Por el Casco Antiguo en la década de los 50

Esta es una entrada de contenido fundamentalmente gráfico, y como ya hiciera en su momento con el Irati a su paso por el Paseo de Sarasate, en esta ocasión aprovecho que han llegado  a mis manos varias foto-postales sobre el Casco Antiguo de Ediciones Arribas para ofreceros una pequeña panorámica de nuestro centro histórico en los años 50. En la primera foto, (foto de la izquierda que encabeza la entrada), vemos el Rincón de la Aduana, poco tiempo después de su inauguración en 1954. Quizás lo que más me llama la atención es la entrada de esa villavesa por la calle Nueva. Y es que en esos años, yo creo que hasta 1965, año en que se habilita la plaza de la Argentina como estación de autobuses urbanos, con un sistema netamente radial de líneas, las villavesas entraban en el Casco con bastante frecuencia. Hay comerciantes que me cuentan  que el autobús urbano pasaba también por la calle Mayor. O sea, que la entrada de la línea 14 por la calle Nueva, de hace unos cuantos años, no fue algo extraordinario y que, como todos recordaremos, la línea 6 atravesaba hasta la peatonalización del Casco,  de norte a sur éste subiendo por la calle Santo Domingo, Plaza del Ayuntamiento y Chapitela. De vez en cuando viene bien rebuscar entre la memoria fotográfica para recordar ciertas cosas.

En la segunda foto de Ruperez, (foto de la derecha que encabeza la entrada), vemos una imagen de un chupinazo de aquellos años, más exactamente de finales de los 40 o como mucho primeros 50, (no consta fecha en el original). Nadie diría, si nos atenemos a las instantáneas de esta misma plaza, algunos años después, que se trata de la plaza del Ayuntamiento el día 6 de julio, a las 12 del mediodía. Increíble el espacio que deja el gentío para las bandas de música, (hasta los primeros 70 había incluso bandas militares de música ), la gente no vestía de blanco y rojo y tampoco se veía a todo el mundo con el pañuelo rojo anudado al cuello. Me llama la atención también  ese señor subido sobre un vehículo aparcado en la plaza, seguramente para sacar alguna foto del feliz acontecimiento. En la tercera fotografía, (foto de la izquierda que acompaña este párrafo), vemos la farola ornamental que estuvo frente a Diputación entre junio de 1928 y agosto de 1958. Este año se trasladó hasta la plaza de la Argentina, donde permanecería de manera ininterrumpida hasta 1965. Posteriormente dormiría el sueño de los justos en el fondo de un almacén municipal hasta que, tras la construcción del aparcamiento subterráneo de la plaza del Vinculo, allá por el año 1995, se volvió a rescatar y colocar en el centro de la plaza. La cuarta foto, de García Garrabella, (foto de la derecha que acompaña este párrafo), nos muestra una tranquila panorámica de la Iglesia de San Lorenzo, probablemente un luminoso domingo por la mañana. El reloj de la iglesia marca la una y cinco del mediodía. Me llaman la atención algunos pequeños detalles, aparte del peinado de las mujeres y de la indumentaria propia de aquellos años, los adornos florales que rematan el final de la barandilla del Jardin de la Taconera así como el inicio de los jardines del Bosquecillo. No hay todavía ni rastro de la bancada  de piedra colocada frente a la iglesia, en la tradicional parada de la villavesa que bajaba a la Rocha. Tampoco hay rastro del famoso olmo de la Taconera, pues fue derribado en 1951.
En las siguientes fotografías observamos el día a día de dos calles de lo viejo, dos enclaves especialmente estratégicos: en primer lugar, el cruce de las calles San Nicolás con Pozoblanco y Comedias. Se puede reconocer, a la izquierda, el establecimiento de pequeños electrodomésticos Zapatería Amorena, abierto en 1948 en esa ubicación, luego un establecimiento que responde al nombre de Restaurante Yaben (un poco antes de donde está el Amostegui), más adelante la Ferretera Navarra y al fondo, tras el Pocico,  se divisa la zapatería de Felipe Cruz. Debía de ser un día de celebración, porque a lo largo del centro de la calle cuelgan algunas  banderas a modo de pendones. Curioso el tipismo del paisanaje, el cuenco o tal vez sea un vecino de otras zonas o pueblos de Navarra que ha venido en el autobús de linea a la capital, se cruza, en el paseo matutino, con el  pamplonés de toda la vida, bien trajeado, como se decía entonces,  vestido de domingo. En segundo lugar, vemos el tramo ancho de la calle Mercaderes, entonces calle Blanca de Navarra, con la oficina del Banco Español de Crédito en primer plano, y a la izquierda, en un primer piso,  un cartel que dice “Peluquería Micaela” y en dirección al Ayuntamiento, en la acera derecha se adivina un cartel que dice “Casa Unzu”. Un farol cuelga de lado a lado de la calle en combinación con unas farolas de época, recuperadas bastante recientemente en la plaza del Castillo y Paseo de Sarasate que asemejan el báculo de San Fermín.
Por último les dejo cuatro instantáneas de la plaza del Castillo, tomada desde diferentes perspectivas y correspondientes al período 1950-1955. La primera, (foto inferior izquierda), tomada desde la zona de Casa Baleztena, es de 1950 y no muestra demasiados detalles interesantes, los bancos exteriores no eran los que hemos conocido más tarde, blancos sobre bases de cemento, sino algo más rusticos. El kiosko hacía tan solo siete años que se había inaugurado, concretamente en 1943. La segunda foto (foto inferior derecha) tomada desde la zona del pasadizo de la Jacoba es de 1952 y sí que nos ofrece algunos detalles interesantes: los coches de la época, algún cartel luminoso sobre los tejados como el de Osborne colocado sobre el edificio, donde años más tarde se radicaría la Cervecería Tropicana, las farolas que he comentado líneas atrás y que se asemejan al báculo de San Fermin y una bonita perspectiva de la avenida Carlos III, con el Monumento a los Caídos al fondo. La tercera fotografía, (foto superior izquierda) tomada desde la zona del Hotel La Perla, nos muestra una plaza del Castillo con el suelo mojado, en una tarde lluviosa y los detalles de la farola y el cartel mencionados anteriormente mucho más claros y evidentes, en este caso. Por último, en la cuarta fotografía, (foto superior derecha) tomada desde algún balcón del edificio del actual “alkartexe”,  vemos la plaza del Castillo, a la tarde con bastante animación de gente. Llama la atención la existencia de la taquilla para la venta de los espectáculos taurinos que estuvo en el lugar durante estos años.
Fotos: Fotopostales de Ediciones Arribas. Autores varios: Garcia Garrabella y otros.

Imagenes del ayer: El Irati a su paso por el Paseo de Sarasate (1911-1922)

Esta es una entrada  de componente fundamentalmente fotográfico. En las siguientes imagenes vemos el Irati, tren provincial que se convertiría en un verdadero tranvía urbano a su paso por Pamplona durante unos 35 años, entre los años 1911 a 1946, año en que desaparecieron vías y catenarias de éste por las calles la ciudad. Para  1930 ya había desaparecido  la estación de pasajeros del Paseo de Sarasate trasladándose a la estación del  Rincón de la Aduana. En las siguientes fotografías vemos,  por orden de aparición, el tendido de las vías del Irati por  el Paseo en 1911. En esta primera foto, bastante poco conocida, por cierto,  se ve el Paseo, en toda su extensión, desde la esquina de Casa Alzugaray hasta el fondo, en su confluencia con plaza del Castillo.
En la segunda fotografía, de abril de 1911, vemos las pruebas de un tren mercancías en la estación de Sarasate, unos días antes de la inauguración de la línea. La línea se inauguró el día 23 de abril de 1911. Las tres siguientes fotografías de la estación de Sarasate son del período 1918-1922, (se puede ver en una de ellas el tradicional reloj de la estación) siendo especialmente hermosa por la composición y calidad de la imagen  la tercera. Y por último, y para acabar el reportaje, podemos disfrutar de una bellísima fotografía del año 1912, donde vemos al Irati  saliendo de la Plaza del Castillo. Su paso por la plaza se suspendió temporalmente durante un año, reanudándose en 1917 y manteniendo si itinerario hasta 1926, año en que se suprimieron definitivamente las vueltas del Irati por el cuarto de estar pamplonés. Este bonito tren, que nos  trae el recuerdo de la Pamplona de otros tiempos, dejaría de circular el 31 de diciembre de 1955. 
Fotos: J.J.Arazuri, “Pamplona, calles y barrios” y Postales Vda. de Rubio.