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Pamplona año a año: 1942

Pamplona estrenó 1942 con temperaturas de -8º. La cabalgata contó con escasa asistencia, ya que ese día nevaba con intensidad y la ciudad estaba cubierta por una nieve espesa y helada. Tanto frío hizo que el Ayuntamiento ofreció a los agentes de vigilancia nocturna café y copa para aliviar algo la crudeza del frío de la noche. El día 9, por la tarde, se recrudeció  el temporal de nieve obligando  a suspender el partido de Osasuna. En estas primeras semanas de enero los ciudadanos demandaban  una mayor frecuencia de los servicios de El Irati que conectaban Pamplona y Villava, ya que La Villavesa había suprimido algunos de los suyos. La empresa alegaba que era una suspensión temporal por averías en el gasógeno de uno de sus vehículos y que incluso pretendía reforzar el servicio. En la foto adjunta vemos un automotor del Plazaola equipado con gasógeno. Por otro lado, continuaba el racionamiento especial de productos. Los precios en el Mercado Municipal, del que vemos una foto de estos años, estaban por las nubes, la docena de huevos a 17 pesetas, la merluza a 10 pts y el cordero a 12 pts el kilo. Navarra había crecido en 10 años (1930-1940) en 23.200 habitantes, pasando de 345.883 a 369.102 habitantes. Pamplona lo había hecho en 20.132 personas, pasando de 42.259 a 62.391 personas. En el ámbito de las obras se hablaba, en estos primeros días del año, sobre todo, de pavimentar la zona exterior de la plaza de toros o de acometer  algunas pequeñas reformas en el cementerio, como veremos más adelante.

Los eventos religiosos seguían protagonizando la vida social de la ciudad: la celebración  de la llegada de las reliquias de San Fermín, la Candelaria, San Blas, etc. Tras la guerra se habían prohibido las fiestas de carnaval así como la utilización de cualquier mascara o traje, típicos de estas fiestas. Desde el 1 de febrero se implantó un impuesto del 20% sobre el servicio telefónico. Acción Católica, el brazo seglar de la iglesia católica, tendría cada vez más influencia y presencia en la vida de la ciudad. El presupuesto para las obras del depósito de Mendillorri que se proyectaba acometer este año superaba el millón de pesetas y se preveía estuviesen concluidas para el mes de septiembre. A finales de febrero la policía urbana descubría, gracias al trabajo de los agentes municipales,  una casa clandestina, hoy diríamos que “ocupada”, con gente en situación de exclusión, entonces la prensa de la época los despachaban con calificativos como “maleantes”, “rateros” e “indocumentados”. El día 26 de febrero se presentaba  en el Gayarre la película “Raza”, basada en un argumento de Jaime de Andrade, seudónimo bajo el que se ocultaba  Franco, que reunió a todas las autoridades políticas, civiles y militares del Régimen, con profusión de banderas,  himnos, plantas y reposteros. En cumplimiento de la ley creadora del Frente de Juventudes de 1940 y de una orden de 1941 todos los españoles de 7 a 21 años debían formar parte de la organización, excepto los universitarios y estudiantes de enseñanza superior que serían encuadrados en las milicias universitarias. Se distinguía entre  las  “falanges voluntarias” (los afiliados a las organizaciones del régimen) y las “falanges obligatorias”.

En marzo de 1942 se apuntaba ya la próxima desaparición del viejo kiosko de madera de la plaza del Castillo. El 4 de marzo salía de Pamplona la primera javierada femenina, si bien fue un más un gesto de un grupo de señoritas que una javierada masiva como la que se vería bastantes años más tarde. Este año el día 7 siguió marchando a Javier el grupo de Caballeros Voluntarios de la Cruz con sus banderas y crucifijos a los que seguían las banderas de Acción Católica de Navarra y posteriormente el grueso de los peregrinos que, este año, fue mayor que el anterior. Esos días se dió a conocer la detención, con las manos en la masa,  de un conocido delincuente que había robado en Erro y Cuadrado, cuando estaba intentando robar en los Almacenes Arrizabalaga. Se reconocía el derecho de cobro de todos los haberes de los maestros rehabilitados que no tuvieran ningún tipo de sanción. A los funcionarios con sanción, pero readmitidos al servicio, solo se les reconocerían el 50% de los haberes no percibidos desde la fecha en que se les admitió la última revisión del expediente. En aquellos años había muchos maestros titulados sin colocación, por unas razones o por otras. El Gobierno Civil ponía multas a trote y moche: por viajar sin salvoconducto (14 personas con 25 pts), por actos contra las buenas costumbres y la moralidad (20 personas con multas de entre 10 y 2000 pts), por tasas y abastecimientos (44 personas con multas entre 15 y 250 pts), por espectáculos (una con 500 pts). A mediados de mes se anunciaban nuevos productos (arroz, azúcar, jabón)  y cantidades (a razón de 250 gramos por persona) que podían ser adquiridos con la cartilla correspondiente (a 0,45,0,70 y 0,80 pts respectivamente. Proliferaron en este mes los incendios forestales en un mes extrañamente poco propicio a ellos y cito por cercanía los que se produjeron más cerca de Pamplona: en el Perdón se habían quemado 180.000 pinos, 150 robadas en  San Cristobal (con 4.000 plantas quemadas entre pinos y chaparral), 9.000 pinos  en el monte Ague de Oteiza de Berrioplano, 12 robadas en las peñas de Anondo de Marcalain, 100 robadas en el monte Eztimalda de Olague,  etc.

A finales de marzo el gobernador anunciaba la retirada de las viejas monedas de 5 y 10  céntimos que serían sustituidas por las nuevas acuñadas en aluminio. Desde el 1 de abril y hasta nueva orden se prohibía pescar en el Arga, en el tramo comprendido entre el puente de Burlada y de San Pedro, salvo que se hiciese con caña. Se hacía, eso decían, para preservar la riqueza piscícola existente. El gobernador civil, siguiendo, la política del régimen de fomentar la natalidad daba premios a los más prolíficos cabezas de familia de la comunidad. Este año premió a Bernardo Larraza de Olazagutia que había tenido 17 hijos y a Lorenzo Lazcano de Arantza que había tenido 15. Como el año anterior se suspendía la circulación y el estacionamiento el jueves y viernes santo a excepción de los vehículos de urgencia y abastecimiento.  Ignacio Orbaiceta se proclamaba vencedor al sprint del 12º Circuito de Pamplona o Circuito de Pascuas  en el que participaron 24 corredores y del que vemos junto a este párrafo una foto datada unos años más adelante. El circuito al que dieron 8 vueltas a una media de 34 km/hora discurrió por Vuelta del Castillo, avenida de Zaragoza, Cuesta de Beloso, Burlada, Villava, Capuchinos, Rochapea, Subida de la Estación, Cuesta de la Reina y Vuelta del Castillo.

En la frontera se incrementaban los decomisos al contrabando y en estos años de la 2ª guerra mundial no era infrecuente la interceptación de personas que huían de la Francia ocupada por los nazis pero que eran devueltos por España a aquellos. El régimen homenajeaba y garantizaba la pensión a carlistas veteranos de la guerra de 1872. Los años eran casi todos iguales. Un año igual al otro: viáticos generales a los enfermos, procesiones, desfiles, celebraciones de corte patriótico, fiesta de la victoria, 18 de julio, fiesta del caudillo, etc, por lo que no repetiré lo que dije de 1941. El Ayuntamiento participaba en todos los actos religiosos y políticos  que tenían lugar en la ciudad. En este año el coadjutor de San Nicolás, Antonio Añoveros, que vemos en la foto adjunta, sería destinado a la parroquia de Santa María de Tafalla, donde permanecería hasta 1950, y los jóvenes de Acción Católica le dedicaron una velada literario teatral musical de despedida en el Centro Mariano. Añoveros, obispo de Bilbao desde 1971 estuvo a punto de ser desterrado por el régimen de Franco en 1974, por unas declaraciones que hizo sobre los derechos del pueblo vasco. A finales de abril se celebraron en el Gayarre cuatro funciones de opera italiana. La restricción de gasolina afectaba hasta los sequitos fúnebres. Anunciaban que desde el 1 de mayo no iban a poder circular los coches particulares y la restricción de combustible llegaría hasta a los taxis. Ante la carencia de papel se instituyó, el último jueves de cada mes, el “día del papel” con el fin de que la población colaborase, entregando todo tipo de papeles que tuviese y no  aprovechasen para su reutilización. El Ayuntamiento gestionaba en Oviedo la compra de hierro a Duro Felguera para gestionar el rápido envío de chapas de hierro para las obras de ampliación del servicio de aguas de la ciudad. También acudieron a Madrid con ese mismo propósito. Con las obras se pretendía incrementar el caudal de agua en un 20-25% permitiendo que el agua llegase al nuevo Ensanche y de forma especial a los pisos más altos, al aumentar  su presión. El 1 de mayo entró en vigor la prohibición de circulación de vehículos de motor particulares o públicos que no fuesen provistos de gasógeno. La escasez de material obligaba a recauchutar las cubiertas de las ruedas de los vehículos.

Por otra parte el Ayuntamiento aprobaba el saneamiento urgente de los barrios del Mochuelo y las Blancas. En la noche del 1 de mayo se cambió la hora, a las 11.00 se adelantaron los relojes una hora, pasando a las 12.00. El 1 de septiembre se hizo lo contrario, se retrasaba  una hora. El 3 de mayo  se inauguraron los locales que la Obra Sindical de Educación y Descanso había abierto en la calle Mayor de Pamplona, en los que se iban a ofrecer actividades dirigidas a los trabajadores. Navarra hacía valer su derecho de nombrar maestros. Como ya dije en otra entrada el Ayuntamiento estudiaba  este año la implantación del servicio de trolebuses en la capital navarra. Por otro lado se decía que el quiosco de la música de la plaza del castillo no sería derribado hasta después de las fiestas de San Fermín.  Se preveía levantar un obelisco en homenaje a los caídos. Se preveía una nueva oficina de correos en el barrio de la estación. A mediados de Mayo se representaba en el Gayarre una obra de Oscar Wilde a cargo de la compañía de comedias de Lola Membrives. En la madrugada del día 13 de mayo se quemaba un vagón de viajeros en la estación del Plazaola sin que afortunadamente el siniestro fuese a mayores. Este año se homenajeó al Papa Pio XII en el 25 aniversario de su consagración episcopal. El Orfeón Pamplonés que vemos en una foto de estos años, junto a este párrafo cumplía su 50º aniversario que  celebró con un gran número de actividades. Los precios de los alimentos seguían muy altos. Durante unos días se pudo acceder al pescado ya que llegaron estos días a la ciudad más de 11.000 kilos de sardina y anchoa y 1.200 de merluza. Regresaban a España más de un millar de voluntarios de la División Azul pero partieron de San Sebastián otros tantos rumbo al frente soviético. En noviembre hicieron un homenaje a más de 70 exdivisionarios navarros. Fueron 18.000 los españoles que participaron en la División azul.

A finales de mayo comenzaron las obras de reforma del acceso a la plaza de toros, con el fin de suavizar la bajada, desde el comienzo del callejón de Telefónica hasta la plaza, evitando así el peligro de caídas y la formación de montones en el encierro. Los críticos taurinos consideraban, sin embargo,   que más que la pendiente el peligro lo ocasionaban el incremento de corredores, ojo, y de esto hace casi 80 años. En estas fechas se planteaba hacer más ágil el Riau Riau y para eso proponían que La Pamplonesa desfilase detrás de la corporación en vez de precederla. Y es que  el año anterior la Marcha a Vísperas había tardado nada menos que 2 horas. Nadie imaginaba que algún día se sobrepasarían las cinco horas de duración.  Al igual que el año anterior la Caja Nacional de subsidios familiares anunciaba la convocatoria de concursos para la concesión de préstamos a la nupcialidad entre los trabajadores que fueran a casarse en el mes de agosto. Eran préstamos sin interés con una amortización de 25  a 50 pts mensuales y bonificación del 25% del saldo pendiente por cada hijo del nuevo matrimonio. Los préstamos eran de 2.500 pts par ellos y de 5.000 para ellas siempre y cuando ellas dejasen de trabajar. Esta Caja convocaba también premios a la natalidad. El nombre del cine Alcazar ubicado en el lugar donde antes estuviera el frontón Percain, fue elegido por votación popular. Algunos, muchos menos, eligieron el nombre de Sarasate. A finales de junio comenzaba y así lo anunciaba el Ayuntamiento, la apertura de baños públicos en el río Arga, eso, si, con la debida vigilancia gubernativa. El 13 de junio de 1942 descarrilaba el Irati en la cuesta de subida a Huarte, falleciendo la vecina de Idoi (Esteribar), Anastasia Itoiz, de 62 años de edad de cuyo accidente ofrezco un pequeño album fotográfico. También ese sábado descarriló en Leiza un vagón de viajeros y un furgón del Plazaola, afortunadamente sin desgracias personales. Un mes más tarde un incendio en una cochera de Sangüesa destruyó un automotor del Irati, varios vagones y la vieja locomotora de vapor “Patarrieta” que quedó para el desguace. Las pérdidas fueron enormes, más de un millón y medio de pesetas.

En el ferial de las barracas este año habría un circo, carruseles y otras atracciones de movimiento, cuatro churrerías, cuatro bares, una docena de puestos de caramelos, dulces y frutas y una de tiros a diana. En sanfermines el comercio en general y el de alimentación permanecían abiertos de 9 a 13.30. El día de la banderita de la Cruz Roja se celebraba el día 24 de junio, festividad de San Juan Bautista. También se celebraba el día de las Misiones con mesas petitorias en las calles y el cepillo en las iglesias (este año se recaudaron 25.000 pts, 8.000 más que el anterior). A pesar de la represión política y social de los hábitos y costumbres, la iglesia, en sus sermones, previos a las fiestas,  seguía fustigando a “quienes confundían el sano y viril regocijo del pueblo con la carnavalada y el libertinaje”. Sin comentarios. El Consejo Foral Administrativo de Navarra, presidido por el Conde de Rodezno, vicepresidente de la corporación provincial aprobaba la propuesta de la Diputación de que la construcción del Monumento a los Caídos fuese realizada con la aportación de todos los navarros, en vez de recurrir a un crédito. El pago se haría mediante un recargo transitorio del 10% de la cuota de la contribución provincial, incluyendo la territorial (agrícola, urbana y pecuaria) industrial y de comercio y de utilidades. Así pretendían obtener 1.700.000 pts anuales que supondrían 10.200.000 en 6 años, plazo en el que podrían estar acabadas las obras. El coste de la obra se calculaba en unos 9 o 10 millones de pesetas.

El día 4 de julio se publicaba el bando con normas sobre los encierros. Les resumo algunas de las prohibiciones: se prohibía el paso de vehículos y caballerías por el recorrido del encierro desde las 6 de la mañana hasta que los toros estuviesen en los corrales, se prohibía la presencia de ancianos, mujeres y niños en el recorrido desde las 6.30 (el encierro era a las 7). Desde las 6.30 quedaba prohibido detenerse o permanecer en las calles del recorrido. Se prohibía subirse a los vallados ya que estos debían quedar libres para los corredores que lo necesitasen. En el tramo de Estafeta no se permitía el tránsito ni estancia de personas desde las 6 de la mañana bajo ningún concepto. Este año se tiró el segundo Chupinazo de la historia de los sanfermines desde la Casa Consistorial, tras él, hubo repique de campanas, cohetes y música por las calles. El Riau Riau duró este año media hora. Por la noche hubo bailables en Sarasate con gaitas y en Plaza del Castillo con banda de música. Las dianas comenzaban a las 5.40 de la mañana. A la hora del encierro y aun antes, a las 6.30, la plaza de toros aparecía completamente llena de público, a pesar de que acababa, como quien dice, de amanecer. El Diario de Navarra alertaba sobre el riesgo de convertir los sanfermines en una carnavalada, pues decían que resultaba contradictorio conceder permisos a tenderetes que vendían artículos de carnaval a base de gorros de papel que ridiculizaban o parodiaban incluso con cubrecabezas de carácter militar, obstruyendo además el paso del público por las escalerillas de San Nicolás. Pese a la falta de combustibles el fin de semana, acudió muchísima gente a los sanfermines tanto en trenes, autobuses de línea, taxis y desde los pueblos de la Cuenca a pie, en bici y en caballerías. Muy poca gente se vestía de blanco entonces. Eso sí, muchos iban cargados con sus horcas de ajos al cuello. Los vecinos de la plaza del Castillo se quejaban del ruido “horrísono, permanente y molestísimo” del altavoz del conocido vendedor León Salvador que utilizaba para sus arengas.

En 1942 el gobierno aprobaba un decreto que refundía las disposiciones vigentes sobre el himno nacional, cantos nacionales y saludos oficiales. Así declaraba himno nacional la “Marcha granadera” que lo había sido hasta la proclamación de la República. Eran cantos nacionales el himno de la Falange (el Cara al sol) , el Oriamendi (por Dios, por la Patria y el Rey…) y el de la Legión, debiendo ser escuchados de pie en los actos oficiales en que se tocasen; se establecía como saludo nacional el del brazo extendido en dirección al frente, con la mano derecha en prolongación del mismo, abierta, sus dedos unidos y algo más altos que la cabeza. Al paso de la bandera de España y al entonarse el himno y los cantos nacionales se permanecería en posición de saludo. Reaparecía en el Gayarre la bailaora de flamenco Pastora Imperio que vemos en la foto adjunta. El inspector provincial de primera enseñanza  recordaba a los ayuntamientos la obligación de reparar, blanquear y pintar las escuelas. Entre agosto y septiembre  quedaba solucionado provisionalmente el problema de abastecimiento de agua en algunas zonas de la ciudad. En estos primeros días de agosto el reporter del Diario se quejaba  de la desaparición de las antiguas fiestas de la Rochapea y de las más recientes del barrio de la Estación. Actualmente la fiesta de san Lorenzo se reducía a unos cuantos actos religiosos. La Casa de Socorro había atendido en julio a 603 personas, la mayoría casos leves. ¿En qué consistían las asistencias? Había de todo:  alcoholismo agudo, peritonitis, cuerpos extraños, contusiones y erosiones, distensiones, hemorragias nasales, fractura de cráneo, de brazos o piernas, heridas contusas e incisas, intoxicaciones, luxaciones y esguinces, quemaduras, etc. El día 15 de agosto, a las 12 del mediodía,  tenía lugar la bendición, por parte del obispo Marcelino Olaechea, del terreno  donde se iba a levantar el Monumento a los Caídos, al final de la avenida de Carlos III. Por decisión de la Diputación Foral no hubo discursos ni manifestaciones de carácter político. Continuaban, por otra parte, las obras del cementerio, en concreto el asfaltado de las calles internas así como las de la nueva capilla de depósito de cadáveres. Llegaba a Pamplona la IV edición de la prueba ciclista Circuito del Norte.

El 1 de septiembre y, coincidiendo con el cambio horario, el horario de cierre de las tabernas se adelantaba a las 10 de la noche, hasta entonces era hasta las 11.00. El Ayuntamiento iba a denunciar a todos los ciclistas que circulasen por la ciudad a marcha excesiva así como los que no llevasen el timbre y el farol correspondiente para andar de noche. Dicho y hecho, a los 2 o 3 días 15 ciclistas eran denunciados por circular a una velocidad excesiva. Se reclamaban  arreglos en el 2º ensanche antes de que comenzasen las lluvias para que no se formase el lodazal de años anteriores en sus calles así como el arreglo de la popular fuente de Santa Engracia. En apenas 10 días había tocado a Pamplona dos veces el tercer premio de la Lotería Nacional, esta vez fueron más de 300.000 pts en premios. Para los días 25 y  27 de septiembre, con motivo de las fiestas de San Fermín Chiquito, estaban programadas dos corridas con  encierros incluidos, el primero con cinco toros, y el segundo con 7. El Ayuntamiento pidió a las empresas de la ciudad que el día 25 fuese fiesta laboral recuperable e invitaba al comercio a cerrar ese día. Hubo algunas barracas en la explanada de la Estación de Autobuses. Los hoteles se llenaron y se celebró sesión de baile en la plaza del Castillo y toro de fuego. No obstante la lluvia amargó el comienzo de las fiestas,  medio suspendió la corrida de uno de los días así como los fuegos, los bailes y el cine al aire libre. A finales de mes se organizaba en Pamplona la feria de ganados de San Miguel, concretamente tenía lugar en los glacis de la Vuelta del Castillo. En octubre llegaron a Pamplona dirigentes nacional socialistas alemanes, concretamente el jefe del partido nacional socialista en España así como el de las juventudes hitlerianas. En 1940 ya habían acudido altos mandos militares nazis a Pamplona, concretamente el día 7 de julio, asistieron a la corrida de ese día, momento que recoge la foto noticia del Diario de Navarra , donde el diestro Curro Caro departe con un alto jefe militar alemán (se habla de que 300 soldados alemanes recalaron en la ciudad en esos sanfermines). En octubre de 1940, las autoridades navarras recibieron al que fuese jefe de SS y de la Gestapo, en Alsasua. El día 4 de octubre se inauguraba el nuevo colegio del Sagrado Corazón que se había instalado en el barrio de San Juan. Ese mismo día se producía un incendio  en el depósito de carbón vegetal de la empresa USA  para los servicios de los gasógenos en la carretera que iba a la Estación del Norte (creo que era la Avenida de Guipúzcoa, cerca de donde años más tarde se erigió el convento de Oblatas). El fuego destruyó todo el carbón y la techumbre del depósito pero no afectó a los camiones de la empresa.

El día 9 de octubre tomaba posesión de su cargo el nuevo alcalde de la ciudad, D. Antonio Archanco, que vemos en la foto de la izquierda. Entraban además, como nuevos concejales Jaime del Burgo, Joaquín Mª Sagües, Antonio Aznarez, Luis Gravalos, Luis Antonio Agurruza, Jose Millaruelo, Mario Ozcoidi, Juan Ciganda, Julio Luis Añoveros. Cesaban el alcalde Juan Echandi, los tenientes de alcalde Segundo Peralta y Auxilio Goñi y los concejales Francisco López Sanz, Antonio Ayestarán, Gabino Udobro, Juan José Irisarri, Luis Mª Irurita, Casimiro Reparaz y Manuel Martínez. Casi todos ellos carlistas y a consecuencia de los sucesos de agosto en Begoña. Continuaban Joaquín Ilundain, Luis Ortega, Joaquín Mª Canalejo, Alfonso Casanova, Tadeo Albero y Ángel Mª Pascual. Los inspectores de primera enseñanza pedían a los niños de 10 a 13 años que, con permiso de los padres,  fuesen  a vendimiar o hacer otros trabajos agrícolas un día y que dedicasen 5 pts de su salario a las Misiones o al Seminario. En Osasuna seguía la crisis: dimitía su entrenador, Ramón Urzainqui que reconocía la escasez de jugadores. Cualquier acto público que se celebrase entonces en Navarra (conferencias, conciertos, etc…) debía contar con la autorización previa de la Delegación Nacional de Propaganda, de FET y de las JONS y debía solicitarse por lo menos con ocho días de antelación a su celebración. Quedaban excluidos de esta solicitud los actos de propaganda del Movimiento, castrenses, y académicos o religiosos que se realizasen en sus lugares naturales. También había una censura previa de todo lo que se fuese  a imprimir, fuese del tipo que fuese:  carteles, pasquines, folletos, programas, octavillas, anuncios, los cuales debían contar con la autorización previa de la Delegación Provincial de Educación Popular, so pena  de importantes sanciones. El día 17 de octubre se inauguraba el nuevo Cinema Alcazar, con una sesión privada a la que asistieron invitados y autoridades y una pública a las 10.30 de la noche, cuyo programa de mano reproduzco. La nueva sala debidamente calefactada  contaba con 747 localidades, sin numerar, y pertenecía a la empresa Canuzas y Ascacibar (Rogelio Canuzas y Amadeo Ascacibar), empresa que monopolizaba el cine en Logroño. A finales de octubre llegaba a Pamplona la compañía lírica del Teatro de la Zarzuela que interpretó la zarzuela Luisa Fernanda de Federico Moreno Torroba. La escasez de productos llegaba hasta la cera en el día de los difuntos. Se aconsejaba colocar en vez de velas  un paño negro en los lugares donde se acostumbrase a rezar responsos por los difuntos. Del 31 de octubre al 2 de noviembre se permitió que los coches pudiesen acceder libremente hasta las cercanías del camposanto. Recordemos la prohibición previa que había de circulación de vehículos.

Entre los procuradores navarros de aquel entonces cabe citar a Rafael Aizpun, por el colegio de Abogados, a José Moreno por el Sindicato Nacional de Hostelería, fueron nombrados por la Delegación Nacional de Sindicatos Lucio Arrieta, Julio Masset, Miguel Gortari, Francisco Javier Martinez de Morentín  y procurador nato el alcalde, Antonio Archanco, además de Fermin Sanz Orrio. A principios de noviembre el Ayuntamiento acordaba construir un nuevo quiosco en la plaza del Castillo en vez del obelisco proyectado. El pleno municipal acordaba este mes de noviembre que  los funcionarios municipales de oficinas tuviesen un horario  de mañana, de 9 a 2, quedándoles las tardes libres. También entre noviembre y diciembre se terminarían de ejecutar las obras del nuevo abastecimiento de aguas.  Se había colocado una nueva tubería de aguas en los 12 km de ampliación. El servicio se daría desde el nuevo depósito de Mendillorri. Se anunciaban cortes y menor presión del agua a causa de los trabajos y obras de empalmes correspondientes. Los dos primeros depósitos de Mendillorri se habían construido  en 1895 para almacenar  el agua procedente del manantial de Arteta. Posteriormente entre  1942 y 1975 se construyeron nuevos depósitos para hacer frente al aumento  de población. Entre todos, almacenan 68 millones de litros de agua procedente de los manantiales de Arteta y Subiza y posteriormente de los embalses de Eugi e Itoiz. Se inauguraban estos días la temporada de cantinas escolares, acudiendo las autoridades a las escuelas de San Francisco, Ave María y Asilo del Niño Jesús. La temporada duraba seis meses (de noviembre a abril), todos los días de escuela, y en todas las escuelas de la ciudad y extramuros. Se beneficiaban de esta comida de dos platos (tres días a la semana se servía carne y dos pescado fresco o en lata) 1.200 niños pobres. La guerra mundial provocó que el régimen autorizase la movilización parcial de nuevos contingentes militares, concretamente de los reemplazos de 1941 a 1938, ambos incluidos, asi como de los licenciados de reemplazos más modernos. El Obispo Olaechea pedía a ciertos fieles adinerados que donasen sus pianos al Seminario para que sirviesen de instrumentos en sus interpretaciones a los numerosos curas amantes de la música. El Irati, Electra y Conducción de Aguas de Arteta anunciaron unas normas sobre consumo de energía eléctrica en motores debido a la dificultad de adquirir material eléctrico y para prever posibles averías irreparables.

A finales de noviembre se dejó sentir una ola de frío en todo el país. El 30 de noviembre, el Ayuntamiento aprobaba el presupuesto municipal para 1943. era de 8.547.979 pts y suponía un incremento de 1.208.153,5 pts sobre el del año anterior. Entre las partidas aumentadas más destacadas figuraban 95.000 pts para La Pamplonesa, 10.000 pts para becas para superdotados, 350.000 pts para reformas y mejoras en caminos vecinales, 12.000 para construir una pequeña piscina infantil en la zona de San Pedro, 35.000  para la Escuela de Artes y Oficios, la ampliación de cuatro agentes en el cuerpo de Guardias Rurales y el incremento de la subvención de 6.000 a 30.000 pts a las escuelas del Ave María a condición de que se formase un Patronato con intervención municipal y de que se abriesen otras escuelas no inauguradas en extramuros. El consejo foral aprobaba, por su parte los suyos, que ascendían a 57.140.372,08 pts frente a 56.583.299,33 de ingresos. El presupuesto presentaba un déficit de 557.072,70 pts. El 2 de diciembre morían dos militares y otros cinco resultaban heridos en unas prácticas de tiro realizadas cerca de Artica, al explotar accidentalmente un mortero. Pamplona y su término municipal era declarados por el alcalde zona infecta de rabia en animales domésticos. Osasuna logró con dificultades mantenerse este año en 2ª división. Y el año se cerró como comenzó, con una intensa helada. En Nochevieja el gobernador civil autorizó el cierre de la jornada festiva hasta las 2 de la madrugada, tanto en espectáculos como en círculos de todas clases.

Fotos por orden de aparición: Nº1: Automotor del ferrocarril Plazaola equipado con gasógeno. Años 40. Juan Bautista Cabrera. Historias del tren.blogspot.com, Nº 2: Mercado de Santo Domingo, Años 50. www.mercadosantodomingo.com Nº 3: Vales de ayuda de Acción Católica. Años 50. Nº 4:  Urbasa. Órgano de la Juventud de Acción Católica de Navarra. 1940,  Nº 5. Tarjeta postal del campo del Frente de Juventudes “Sancho El Fuerte”. 1940, Nº 6: Foto campamento del Frente de Juventudes. Años 40-50 Blog Desolvidar. www.patximendiburu.blogspot.com, Nº7: Cartel de la película “Raza”. 1941, Nº 8: Circuito de Pascuas. Años 50, Nº 9: Moneda de 10 céntimos. 1941, Nº 10: Vehículo equipado con gasógeno, Años 40, Nº 11: Antonio Añoveros Ataun, párroco coadjutor  de San Nicolás que en los años 70 sería obispo de Bilbao, Nº 12: Viaje del Orfeón Pamplonés a Madrid (1927). Foto Zaragueta e hijos. Archivo Orfeón Pamplonés , Nº 13: Festividad de San Blas. Años 40-50. Galle. AMP, N 14: Cine Alcazar, (1952). J. J Arazuri. Pamplona, calles y barrios. Nº 15, Descarrilamiento del Irati en Huarte. 1942. Archivo C. Butini. Nº 16: construcción del Monumento a los Caídos, 1948. J. J Arazuri. Pamplona, calles y barrios. Nº 17: Grupo de turistas en una terraza de la plaza del Castillo en los sanfermines de 1942, CC BY-NC-ND-3.0-ES 2013. KUTXATEKA. Fondo Marín. Pascual Marin. Nº 18: gigantes desfilando por la calle Juan de Labrit, cerca de la plaza de Toros (Años 40), Nº 19: Encierro sanfermines 1942. J. Galle, Nº 20: Niños a la entrada de una escuela de Madrid. Años 40. Sin filiar. Nº 21: Pastora Imperio. Años 20, Nº 22: Procesión del martirio de San Fermín (Chiquito) a su paso por la calle Mañueta. 1948. J. Cia. AMP. Nº 23: Visita de militares nazis a Pamplona. Diario de Navarra, 9 de julio 1940, Foto Galle. Nº 24: Antonio Archanco, alcalde de Pamplona (1942-1944), Nº 25: Programa de mano de la inauguración del Cinema Alcazar. 1942, Nº 26: Depósitos de aguas de Mendillorri, www.mcp.es. Nº 27: Cantinas escolares. Años 40-50. Universidad de Navarra. Archivo General, Nº 28: Avenida de Franco, Años 30-40. Nº 29: jóvenes del Instituto Príncipe de Viana, haciendo ejercicios gimnásticos. Años 40-50.

Pamplona año a año: (1940-1941)

Al comenzar los años 40, encontramos una ciudad que había salido muy recientemente de la guerra civil y en donde se percibía tanto en las calles como en el ambiente social  claramente el triunfo de los vencedores, una sociedad donde la práctica religiosa y la política del nuevo régimen  se hacían presente, a cada momento, en las  calles, hasta el punto de resultar axfisiante para quien no comulgara con sus ideas; una época gris llena  de miedo y silencios que se extendería durante casi cuatro décadas. Para empezar daré unas breves pinceladas de 1940 y revisaré en profundidad que sucedió en nuestra ciudad a lo largo de 1941. En febrero de 1940 se celebró en Pamplona una gran Misión Cuaresmal que culminó con la eucaristía,  el día 18,  de más de 10.000 varones. Este año se reanudó la práctica del viático general, de llevar la comunión a los enfermos. El 8 de marzo de 1940 se producía un accidente ferroviario en la estación del Norte de Pamplona, afortunadamente sin víctimas. El accidente fue fruto de un error humano. Al parecer cuando llegaba el rápido Irún-Zaragoza se le dió entrada por error en una vía muerta en la que se hallaban varios vagones de mercancías. La locomotora quedó empotrada en el primero de los vagones estacionados.

Este año, el día 3 de marzo,  se iniciaron las Javieradas,  organizadas  en su primera edición por la Asociación de Caballeros Voluntarios de la  Cruz. En abril de 1940 los establecimientos hosteleros tenían una hora más bien temprana de cierre. La hora de cierre de los cafés era la una de la madrugada, la de los bares,  las 12 de la noche y las tabernas cerraban  a las 10 de la noche. Por su parte los comercios  abrían a las 9 de la mañana  y cerraban a las 13.30 y por la tarde abrían a las 15.30 y cerraban a las 19.00 horas. En Junio de 1940, Erroz y San Martín inauguraba el Cine Príncipe de Viana. En junio se abría al culto, en Carlos III, muy cerca de la plaza de Mola, la iglesia de San Antonio de los Padres Capuchinos. El 6 de diciembre de 1940  una orden de alcaldía dictaba que los portales de las casas debían estar cerrados entre las 11 de la noche y las 7 de la mañana. Los propietarios debían facilitar a los inquilinos llaves del portal, a razón de una por piso. Se obligaba a cerrar la puerta de la calle  bajo pena de graves sanciones tanto a inquilinos como a propietarios que no cumpliesen con la norma. En ese año se cambiaron las matrículas de los vehículos, y se empezó a controlar mucho más la realización de obras sin licencia. Fueron estos años del 40,  años de penurias, de desabastecimiento y de racionamientos. Se racionaba todo: pan, aceite, tabaco, azúcar, legumbres, carne, gasolina, jabón, etc… y artículos como el pescado eran por su escasez casi considerados de autentico lujo. Se podía comprar carne solo cuatro días a la semana y tan solo 100 gramos por persona. A  finales de 1941 el cupo de carne pasaría a ser de 300 gramos por persona.

Las navidades y nochevieja del 40 fueron bastante tristes y austeras. Se decía textualmente en aquellas fechas que  “las fiestas autorizadas en casinos y Círculos de recreo no podían incluir comidas o cenas, que los actos deberían concluir para la una de la madrugada, y  debería evitarse todo tipo de ruidosas expansiones que transcendiesen a la vía pública, persiguiéndose y sancionándose la embriaguez de manera singular, la que se buscaba  a propósito”; A la hora del cierre, una de la madrugada,  no podía quedar público dentro de los locales. La embriaguez era uno de los principales vicios aquellos años. De hecho sería muy popular la camioneta municipal de los borrachos que recorría las calles recogiendo a cuanto beodo  viesen por el lugar. La despedida del año se realizó este año 1940 en la intimidad del hogar. Los menores de 14 años no podían asistir a las sesiones ordinarias de cine, solo podían acudir a las sesiones diurnas de domingos, festivos y días de vacación escolar en los que se emitiesen películas apropiadas y aprobadas para ellos. Los menores de cuatro años podrían ir al cine si les acompañaban sus padres aunque era preferible que no lo hiciesen. Desde el año 1939 se prohibía a los hombres “andar por la calle sin chaqueta salvo si eran obreros o trabajadores manuales, no se podía cantar por la calle y mucho menos si eran canciones procaces, ni poner los pies encima de una silla en un bar o café, ir en tropel, hacer ademanes violentos que entorpecieran la circulación de los demás o palabras o ademanes dirigidos a una mujer que ofendieran al pudor y las buenas costumbres, ni protestar en público, fuese el motivo que fuese”. Los carnavales habían sido prohibidos al final de la guerra y los bailes y la mayoría de espectáculos en la semana santa. A las mujeres se les exigía recato en el vestir,  que llevasen medias y que no vistiesen corto ni ceñido.

El Auxilio Social, organismo de socorro humanitario que había surgido durante la guerra se convirtió  luego en un organismo de asistencia pública dependiente de las FET y de las JONS y más concretamente de la Sección Femenina de la Falange. El Auxilio Social  daba de comer diariamente en Navarra a más de 3.000 personas, 1.100 de ellas en Pamplona   y organizaba también algunas colonias escolares, labor que se unía  a la desarrollada por el municipio y las cajas con las cantinas (que atendían a más de 1.200 niños) y las tradicionales colonias escolares de Zudaire y Fuenterrabía. La Junta de Caridad repartía alimentos y ropa entre la población más necesitada. Llegaban de la Argentina a España toneladas de carne, trigo y balas de algodón. Este año creaba una nueva asociación de periodistas, “profesionales”, presidida por Mario Ozcoidi, de corta existencia. La Cabalgata de Reyes que en tiempos fue organizada por la Asociación de la Prensa pasaría a ser organizada por la Organización Juvenil Española,  las juventudes del Movimiento. Pamplona proyectaba un Conservatorio Elemental de Música, aunque no tuvo la aprobación del Consejo de Ministros. Y es que en aquellos tiempos menesterosos  la cultura y la música se consideraba algo superfluo. El ciclista Ignacio Orbaiceta ganaba diversas pruebas regionales en el País Vasco. En Mayo se establecía la calle Doctor Huarte la delegación provincial de la ONCE que luego se trasladaría a la Media Luna. En Sanfermines se celebraba por primera vez la Travesía del Arga. La empresa Erroz y San Martín adquiría a la SAGE el Coliseo Olimpia.  El 13 de octubre de 1940 se producía un robo e intento de fuga de los ladrones en la tienda y sastrería, “La Inglesa” situada en el nº 3-5 de la calle Calceteros, donde, posteriormente, en los años 50, se ubicaría Confecciones Gallego. El atraco se frustró gracias a los buenos oficios del agente municipal Urbano Leceaga que realizaba su ronda nocturna por la zona y escuchó unos ruidos sospechosos procedentes del citado comercio. Pistola en mano logró detener a dos de los ladrones que portaban parte de la mercancía robada, el tercero tiró los paquetes y huyó escaleras arriba, por el edificio, hasta el tejado, siendo finalmente detenido por el agente que había solicitado refuerzos. El 20 de octubre se creaba la Institución Príncipe de Viana, sobre el germen de la antigua Comisión Provincial de Monumentos.

Con el inicio de 1941, el 2 de enero, Pamplona amanecía con una densa capa de nieve helada, a causa de las bajas temperaturas y de la ventisca. Quedó interrumpida la circulación por carretera e interrumpieron sus servicios los trenes. En la ciudad no circularon los taxis ni hubo reparto del pan  a domicilio (con carros). Solo llegaron los carros de leche desde algunos puntos cercanos. A lo largo de estos primeros días continuó nevando alcanzando en algunos puntos un espesor de más de 40 centímetros de nieve, llegando a alcanzar los termómetros los seis grados bajo cero de temperatura. Se demandaba al ayuntamiento un mayor esfuerzo para retirar la nieve de las calles. Pese al mal tiempo se celebró la cabalgata de Reyes. Entonces la Cabalgata que partía de la plaza Príncipe de Viana recorría alguna calle del Ensanche para adentrarse luego en el Casco y recorrer buena parte de sus callejuelas para acabar en el frontón Euskal Jai donde tuvo lugar la fiesta de recepción oficial. La ola de frío se recrudeció a partir del día 9 de enero con temperaturas cercanas a los -10º, subiendo las temperaturas en torno al día 20 y provocando las correspondientes riadas e inundaciones. Fue un invierno duro, pues en febrero hubo otro temporal de nieve que duró casi una semana. Había varios proyectos de obras en la ciudad en  diferentes fases de ejecución. Era inminente el derribo de Casa Iraizoz  que daría un mejor acceso a la plaza consistorial desde la calle San Saturnino. Se decía que para antes de las fiestas de San Fermín estaría en el suelo y se comenzaba a hablar de la unificación de las estaciones del Plazaola e Irati en una sola a construir frente a la estación de Autobuses. También, en breve, se anunciaba que la constructora Erroz y San Martín erigiría un bonito edificio en el solar que albergase la Comandancia de Ingenieros, frente a la iglesia de San Ignacio. El edificio de seis plantas estaría diseñado por Víctor Eusa. En la planta baja se hablaba de la instalación de “comercios de rango” y un cine de 500 localidades que se llamaría “Actualidades” dedicado a proyectar películas documentales, noticiarios y musicales en sesión continua. El cine se llamaría, sin embargo, finalmente, Avenida.

Son tiempos en los que resurge con fuerza  la practica religiosa que lo inunda prácticamente  todo:  la vida social y la ciudad entera que con frecuencia aparecía engalanada para este tipo de eventos: navidades, belenes, reyes, cuaresma (días de ayuno y abstinencia de carne, que remedio), novenas, procesiones, viáticos, fiestas, rosarios, romerías, cofradías, tiempos en los que resurgían viejas tradiciones como la publicación de la Santa Bula, (con una procesión desde San Lorenzo hasta la Catedral de acuerdo al antiguo rito). Se celebraban el  miércoles de ceniza, el domingo de ramos, la virgen del camino, la del pilar,  el corpus christi, cristo rey, la llegada del Ángel de Aralar y otros muchos eventos.   Eran tiempos de continuos homenajes a los caídos del bando vencedor y se celebraban las fechas señaladas de su victoria en lo que llamaban Cruzada, con misas, desfiles  y paradas cívico militares  así como discursos en la entonces única radio de la ciudad, Radio Requeté.  Osasuna jugaba en su campo de San Juan y perdía 0-4 con el Deportivo de la Coruña, su mala situación deportiva iba a la par de su situación económica. El club tenía, entonces, menos de 900 socios, (al comienzo de la temporada disponía del doble) y hacía falta contar con cuotas de al menos 2000 o 2500 socios para cubrir los gastos.  Al final de la temporada dimitía su presidente Vicente Jauregui que sería sustituido por Antonio Lizarza. La gente ante la dura realidad circundante,   acudía a distraerse, a evadirse, si podía,  en los espectáculos de la época: cine, teatro,  frontón, boxeo, etc. En la plaza de toros se organizaban muchos más eventos taurinos que en la actualidad que se limitan prácticamente a las corridas de San Fermín.

El obispo de la diócesis, D. Marcelino Olaechea,  arremetía contra el baile agarrado y anunciaba que en el plazo de 3-4 meses, cuando fueran provistas en propiedad las parroquias,  se reemprendería una activa campaña contra los bailes agarrados, vicio, que le había obligado  a imponer alguna sanción canónica a determinada parroquia de la Montaña. El obispo alababa el baile suelto de los pueblos, “ágil, bello y decoroso a los sones del chistu y el tamboril, celebrados en la plaza pública,  a la sombra del campanario secular, ante los ojos y el cariño de los padres, los viejos y el cura, presididos por la grácil varita del alcalde, rematada con crucecita de plata” y lo contraponía al baile agarrado “en el que se sorben los alientos, se enlazan, se soban, se estrechan y se oprimen los cuerpos, con palabras y miradas de pasión a los acordes de una música arteramente dispuesta para el estallido de la mas baja de todas ellas….” Sin embargo y a pesar de todo se abrirían peñas y sociedades en las que este baile era uno de sus principales reclamos y atractivos.

El día 15 de febrero se anunciaba que se suprimía el salvoconducto dentro de la provincia, bastando con la cédula personal. El salvoconducto sería necesario, a partir de entonces, para viajar fuera de la provincia, quedando en vigor los salvoconductos de seis meses para circular por todo el territorio nacional. Los carnés profesionales tendrían validez de salvoconducto para circular por todo el país siempre que llevasen la fotografía de los interesados y hubiesen sido expedidos por los correspondientes colegios. Decenas de profesionales habían sido depurados por el nuevo régimen: abogados, maestros nacionales, médicos, notarios, farmacéuticos, practicantes. arquitectos, periodistas. Había un rígido control político en los concursos oficiales siendo necesario  disponer de un certificado político y de actuación emitido por FET y de las JONS.  El 15 de febrero un incendio, alentado por un violento temporal,  destruía el casco antiguo de Santander donde se concentraban la mayoría de sus comercios, más de 400 edificios, dejando en la calle y sin casa a unas 30.000 personas. El Gobierno declaró el estado de guerra en la ciudad y en la provincia. El temporal se dejó sentir también en Vizcaya y Navarra. Hubo una considerable campaña de apoyo a los damnificados. El 28 de febrero fallecía el rey Alfonso XIII declarando el gobierno duelo nacional durante una jornada.

A finales de febrero de 1941 el Ayuntamiento aprobaba un presupuesto extraordinario de más de un millón de pesetas para diversas obras entre las que destacaba la reforma de la plaza del Castillo, con más de medio millón de pesetas. En este presupuesto no se incluía la fuente o  el obelisco, estaba por decidir, que se proyectaba para el centro de la plaza. Entre otras modificaciones se ampliarían las aceras hasta 10 metros de ancho, colocando, en sus bordes, una fila de plataneros, se reduciría el sector central para dejar en los cuatro laterales, un espacio de aparcamiento para los coches, dejando la calzada con la amplitud que tenía y se pavimentaría el centro de la plaza con enlosado de piedra, evitando al máximo cualquier superficie de tierra que hiciera barro con la lluvia. El día 12 de marzo actuó en el Teatro Gayarre, la conocida artista y cantante Conchita Piquer. El día 16 de marzo llegaba a Pamplona, desde Amiens, una  reliquia de San Fermín. La Javierada fue  convocada este año por el obispo Marcelino Olaechea que fue quien le dió el nombre de “javierada”, siendo en adelante organizada por Acción Católica.   Mientras que la antigua romería a la cumbre de Montejurra, reemprendida tras la guerra,  tomaba un carácter  de acto político de carácter nacional. Se anunciaban importantes sanciones por el uso fraudulento de energía eléctrica. Llegada la Cuaresma y la Semana Santa, el Gobernador Civil ordenaba la suspensión de las autorizaciones concedidas para celebrar bailes en sitios públicos y en locales cerrados, este año la prohibición regía desde el 23 de marzo hasta el 12 de abril. Se suspendían durante la semana santa todo tipo de espectáculos (el cine no religioso entre otros), con la única excepción de algún concierto de música sacra o similares. Se cortaba el tráfico rodado en el centro  y no se radiaba música ligera en la radio. Los bares y tabernas debían de cerrar al paso de la procesión.

Orbaiceta ganaba la clásica Eibar-San Sebastián. El Ayuntamiento proyectaba ampliar la traída de aguas de Arteta a Pamplona  a través de una nueva cañería. A primeros de abril, el alcalde Pamplona, José Garran advertía que los cubos de la basura no se podían dejar abandonados en los portales. Debían ser bajados de los pisos cuando anunciase la corneta la llegada de los colectores y una vez vaciados dichos recipientes debían ser subidos nuevamente a los domicilios. Los infractores de la norma serían sancionados, la primera vez, con 50 pesetas de multa. Estaban bastante avanzadas las obras de reforma en la catedral e iglesia de San Saturnino. En el Convento de las Agustinas de San Pedro se celebraba la tradicional función de las Lagrimas de San Pedro y en la Semana Santa el día 8 se celebraba el traslado de Nuestra Señora de la Soledad Dolorosa de la Iglesia de San Lorenzo a la Catedral, con la participación de 2.000 hombres, empuñando  hachas encendidas. A partir del mes de mayo sería obligatorio celebrar en las escuelas el Mes de María.

En torno al 23 de abril se celebró la Semana del Libro organizada por el Patronato Provincial de Bibliotecas, Archivos y Museos con la cooperación de las delegaciones provinciales de Educación y Descanso, Frente de Juventudes, Sección Femenina y SEU. El Orfeón se planteaba recuperar los tradicionales conciertos de San Fermín. A principios de mayo el BOE creaba una serie de escuelas nacionales, en algunos casos como Errotazar y San Francisco en sustitución de las municipales existentes, el resto  en el Ensanche y San Juan. Se creaba una comisión para la reforma tributaria en Alava y Navarra teniendo en cuenta sus peculiaridades forales. Vizcaya y Guipúzcoa eran consideradas por el régimen provincias traidoras. El día 23 de mayo caía en Pamplona el tercer premio de la Lotería dotado con 80.000 pesetas. Los décimos fueron vendidos por la administración nº 6 ubicada en la calle Chapitela. El 1 de  Julio tocaría parte del 2º premio dotado con 70.000 pts vendida en la administración de la plaza del Castillo regentada por Adolfo Navarlaz y el 22 de noviembre un décimo del 1º premio dotado con 200.000 pesetas vendido por la administración nº 1 de la calle Zapatería. A finales de mayo la Dirección General de Seguridad del Estado cursaba una circular advirtiendo de un “relajamiento censurable de nuestras costumbres, oyéndose frases obscenas y viéndose pareja de jóvenes que sin recato alguno mantienen actitudes más que incorrectas desvergonzadas”. Recomendaba el mayor rigor en la imposición de multas y la publicación en prensa de los nombres de los corregidos. además pedía control en el cumplimiento del horario de cierre de los lugares que cultivan el genero frívolo imponiendo fuertes sanciones a los infractores. Se inauguraba la Clínica San Fermín del doctor Arrondo. La Junta de la Casa de Misericordia estaba integrada este año por las siguientes personas: por parte del ayuntamiento, el alcalde José Garrán que era el presidente de la Junta y el teniente alcalde Auxilio Goñi además de los concejales Manuel Martínez y Gabino Udobro, Jacinto Sola, como párroco de San Miguel y vocales vecinos: Juan Sagues, Pedro Mayo (Vicepresidente), Valentín Ciga, José Félix Cabases, Victor Eusa, Julián Garriz, Marcelino Jimenez, Manuel Mañeru, Leandro Nagore, Félix Echeverría, Pedro Martín, Anselmo Goñi, Juan Pedro Arraiza, Andres José Aldaba y Ambrosio Izu.

El 1 de junio se derrumbaba completamente, por la noche, un edificio en construcción de cinco plantas en el nº 35 de la calle San Fermín. Unas horas antes se había colocado el tejado. No hubo, por la hora en que se produjo, desgracias personales. De haberse producido en otro momento podía haber afectado a los más de 40 trabajadores de la obra. El 7 de junio se reabría al culto la iglesia de San Saturnino, después de casi un año de reforma. Otra de las celebraciones importantes en la ciudad era la del Corpus, en Junio, con su célebre procesión, con la tropa rindiendo armas y el público arrodillándose al paso de la custodia. Participaban las principales autoridades políticas, religiosas y militares.  En Junio se celebraba también la procesión del Corazón de Jesús. El intervencionismo del nuevo estado en todos los ámbitos de la vida era total. A mediados de Junio quedaban intervenidos todos los camiones, camionetas y furgonetas particulares. Sus propietarios debían hacerse con un carnet y una tarjeta de circulación que debían solicitar en el Gobierno Civil. Debían rellenar antes de cada servicio, una hoja de ruta  que necesitaba el visado de las autoridades competentes. En Pamplona se pasó estos días de un prolongado invierno al verano. También se controlaba la publicación de las notas oficiales de prensa. ¿Cuánto costaba una comida en un establecimiento de hostelería?. Los precios eran muy variados dependiendo del establecimiento. Iban desde las 20 pesetas de Las Pocholas a las 3 pesetas de la taberna de Marcelino Llorente. Otros locales de hotelería y restauración de aquellos años, sin animo de ser exhaustivo, eran La Perla, El Maisonnave, El Quintana, El Cisne, El Yoldi, El Europa, El Comercio, Casa Marceliano, Fonda Oyaga, Pensión Cebrián, Casa Catachu, La Bella Easo, Casa Pascualena, La Bodega, Florentina Goñi, Fonda Autobuses, Bar Tudela, Fonda de la Estación, La Bilbaina, La Barranquesa, Bar España, La Sanmartineja, El Universo, Nueva Roncalesa, Hermanos Amostegui, Fonda Percacen, etc.

La extensión del frente de guerra a Rusia provocó en España la creación de una División de apoyo, formada por voluntarios,  por parte de las nuevas autoridades del régimen, la conocida División Azul, a la cual se incorporaron un significativo  número de pamploneses y navarros. Diferentes convoyes ferroviarios con tropas pasaron por Pamplona, en concreto el día 16 y 17 de julio lo hicieron 3.000 expedicionarios. Por iniciativa del Muthiko Alaiak salía a finales de junio la tradicional sampedrada, con canto de coplas y rasgueo de guitarras, acompañados tambièn por Los amigos del Arte. En torno a la festividad de San Pedro se celebraba el anual homenaje a la Vejez, organizada por la Diputación y la Caja de Ahorros de Navarra. Y el día 28 se inauguraba en la Catedral la Gran Exposición Misional organizada para conmemorar el IV Centenario de la salida de San Francisco Javier para evangelizar las Indias Orientales que se prolongaría hasta finales de agosto y que sería clausurada por el Nuncio del Papa Gaetano Cicognati. En vísperas de los sanfermines debutaban una compañía lírica en el Olimpia y un circo en el Ensanche.

El día 6 de julio, a las 12 del mediodía, se tiraba, por primera vez,   el Chupinazo desde el balcón de la Casa Consistorial. Lo tiró el primer teniente de alcalde, Joaquín Ilundain. La plaza estaba ocupada por un gentío inmenso, dicen las crónicas. Allí estaban también la Peña La Unica con su charanga, las tres bandas de música de la ciudad, banda de trompetas militar, gaiteros y txistularis. A las cuatro y media salió el riau riau que duró nada menos que…hora y media. A las 10 hubo fuegos artificiales en la plaza del Castillo y posteriormente bailables hasta medianoche. La procesión de San Fermín que se inició el día 7 a las 10.30 duró tres cuartos de hora y los encierros que comenzaban  a las 7 empezaban a ser cada vez más masivos. Este año, los encierros de los primeros días se vieron afectados por la lluvia que los hizo mucho más peligrosos, suspendiendose algún acto como alguna corrida o una colección de fuegos artificiales. Ya en esta época se celebraban charlotadas como las del “bombero torero” y la banda de “El empastre”. No voy a dar muchos más datos sobre las fiestas pues ya me explayé suficientemente en la entrada correspondiente a los sanfermines de estos años. El día 12 de julio falleció una mujer al caer desde una azotea de Estafeta, en el nº 81, por asomarse demasiado para ver el encierro, venciéndole el peso y cayendo de cabeza a la calle. El 20 de julio terminaron  las ferias de San Fermín, bailables y barracas incluidas.

El 21 de julio comenzaba la 1ª Vuelta Ciclista a Navarra, con una participación de 42 corredores entre los que se encontraban ciclistas como Trueba, Delio Rodríguez, el olitense Mariano Cañardo, Lahoz, Vidaurreta e Ignacio  Orbaiceta que sería proclamado este año campeón navarro de ciclismo. Berrendero fue el que ganó esta prueba. El Ayuntamiento anunciaba que ponía una serie de carteleras para la colocación de anuncios en diferentes puntos de la ciudad. Fuera de esos puntos serían severamente castigadas las entidades que incumpliesen lo dispuesto por el consistorio. El Ayuntamiento organizaba para julio y agosto diversos conciertos de verano ofrecidos por la Pamplonesa, con música de baile, los martes y sábados de 9.30 a 11.30  y música de concierto, los jueves, de 8.30 a 10.00, todos ellos en la plaza del Castillo y los domingos por la mañana en el Bosquecillo de la Taconera, de 12 a 13.15. En el Paseo de Sarasate baile suelto a cargo de gaiteros y txistularis. Y en la plaza del Vinculo, sesiones públicas de cine, de 10 a 12 de la noche. La Dirección General de Seguridad prohibía bañarse en playas y piscinas sin usar prendas adecuadas así como que los bañistas estuvieran fuera del agua sin albornoz u otra prenda análoga.  Se prohibía igualmente organizar bailes en traje de baño en piscinas y baños públicos.  La separación de sexos en el baño era estricta al menos en la capital, lo que no obstaba para que la gente se buscase sitios más recónditos o alejados para bañarse en libertad. La separación de sexos también se practicaba en las aulas y en las iglesias.

Se aprobó el anteproyecto del monumento a los Caídos, que tenía  un presupuesto de 10 millones de pesetas,  tras haberse desechado el proyecto de obelisco en la plaza del Castillo. Se retomó la construcción del Gobierno Civil, paralizada desde hacía tiempo por falta de recursos económicos. El 7 de agosto tomaba posesión el nuevo alcalde Pamplona, Juan Echandi que sustituía a José Garrán, nombrado gobernador civil de Vizcaya. El 17 de agosto se producía un incendio en los garajes de la Villavesa en la avenida de Franco, quemándose uno de los autobuses de la flota. El día 26 de agosto recalaba en nuestra ciudad la compañía teatral de María Fernanda Ladrón de Guevara, en la cual también actuaba su hija Amparito Rivelles y el día 27 se celebraba la carrera ciclista “Circuito del Norte”, en su tercera edición.

El 4 de septiembre se presentaba en el Gayarre ante el público pamplonés el conjunto donostiarra, “Los Xey”, con estampas populares donostiarras, al estilo de “Los bocheros” de Bilbao. A primeros de septiembre la Comisaría de Abastecimientos anunciaba que a partir del 11 de septiembre  se ponía a la venta en las tiendas de Pamplona, aceite, garbanzos y patatas, racionados y a un precio estipulado, contra el cupón correspondiente de la cartilla de racionamiento. El aceite estaba limitado a medio litro por habitante y a 4.45 pesetas el litro, los garbanzos a 250 gramos y 2,40 pts el kilo y las patatas a un kilo y a 0,95 pts el kilo. De vez en cuando aparecía en la prensa alguna noticia sobre la detención de algún estraperlista o contrabandista. Se acometieron obras de ampliación en los jardines de la Taconera. El 13 de septiembre el gobernador civil  hacía pública una relación de establecimientos multados por no colaborar con el Movimiento Nacional, al parecer se habían negado  a recoger los emblemas de Auxilio Social para una cuestación celebrada el 24 de agosto. Se multó con 500 pesetas al Café iruña, con 300 al Bar Flor, con 200 al Café Roch y con 150 pesetas a los bares Pájaro de Noche (Gau Txori), Urdanoz, Aldaz, Bosquecillo, Cerdan Hermanos y Ginés. A las 7 de la tarde del 20 de septiembre se inauguraba la iglesia parroquial de San Miguel. La parroquia había tenido un primer hogar en la Iglesia de los Paules de la Milagrosa. Hasta  el 13 de marzo de 1954, fecha en que se abre al culto su actual templo, la parroquia tuvo su domicilio en una bajera de los números 2 y 4 de la calle Navarro Villoslada, que había sido adaptada por el arquitecto Víctor Eusa.

En 1941, las fiestas de San Fermín Chiquito no pasaban por su mejor momento. Pese a todo el día 25 se celebró la procesión de San Fermín chiquito, con el acompañamiento de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos por las calles del Casco. Por la tarde hubo bailes de sociedad, fuegos artificiales en la plaza del Castillo, bailes públicos en la citada plaza y en Sarasate y cine al aire libre en la plaza del Vinculo. En Octubre la Diputación seguía negociando en Madrid con el Ministerio de Hacienda sobre la aplicación en Navarra de la reforma tributaria. Las negociaciones culminarían en noviembre, fijándose el cupo a pagar por Navarra al Estado en 21 millones de pesetas e introduciéndose la contribución sobre la renta, aunque según dispusiese la propia Diputación. No obstante en realidad se pagarían 178 millones de pesetas en virtud de la   participación de la Hacienda del Estado en el rendimiento de la contribución de usos y consumos. En realidad, el Estado recaudaba en Navarra bastante más que la Diputación con lo que la capacidad de actuación de ésta era muy reducida. El  Alcalde iniciaba una campaña contra el absentismo infantil escolar, recordando a los padres o tutores de la ineludible obligación de asistencia a los centros docentes. La policía municipal se encargaría de velar por el cumplimiento de esta obligación. Podía haber sanciones y retirada de beneficios sociales, debiendo comunicar los maestros diariamente la falta de asistencia a clase. En apenas  8 días, los que van del 14 al 21 de octubre fueron denunciados más de 40 niños que deambulaban por las calles  sin acudir a clase. También inició el primer edil  una campaña contra la embriaguez habitual, imponiendo varias multas a los habituales alborotadores y bebedores incorregibles de los sábados y domingos.

El Ayuntamiento iba a acometer la construcción de un nuevo depósito de agua en Mendillorri que tendría una capacidad de 13.000 metros cúbicos. Cada vez eran más frecuentes los establecimientos hosteleros que contaban con orquestinas para amenizar la estancia de sus clientes y se citaban entre otros el Irañeta, el Prados, La Bella Easo o el Poza. En el tercer domingo de octubre se celebraba el Rosario de la Aurora, con salida desde la parroquia de San Nicolás, a las 5,30 de la madrugada y llegada a la iglesia de Santo Domingo. Se renovaba el contrato con el Teatro Gayarre. La empresa Erroz y San Martín la explotaría durante 20 años, abonando al municipio 35.000 pesetas al año, posteriormente la propiedad del edificio revertiría al Ayuntamiento. Los horarios escolares eran en noviembre de 1941, de 9 a 12 por la mañana y  de 2.20, en vez de las 3.00 a 5.00 por la tarde. La deslealtad, la embriaguez habitual o la falta de aseo podían ser causas justificadas de despido según la nueva Ley Nacional de Contratos de Trabajo.

Criticaba el “reporter” del Diario de Navarra los abusos de algún desaprensivo comerciante del Mercado Público, como pedir 21 pesetas por una gallina o un conejo exigiendo además la compra de tres unidades. Urbanísticamente el Ayuntamiento hablaba de construir 72 viviendas detrás de la antigua estación del Irati, en la avenida de Franco, donde hoy está el Ambulatorio San Martín, y se hablaba de la construcción de un nuevo mercado con 166 puestos fijos y 150 eventuales así como con 48 tiendas al exterior. El 26 de noviembre la Guardia Municipal recogió dos niños abandonados en un banco del Paseo de Sarasate, un niño de dos años y medio y una niña de tres, procedentes, al parecer de León. Fueron entregados en la Maternidad. El 27 de noviembre el pleno municipal aprobaba unos presupuestos de  7,3 millones de pesetas con un incremento de más de un cuarto de  millón sobre los del año anterior. Esos días se detectaron algunos fraudes alimentarios como echar agua a la leche, fraudes que la Inspección revelaba en sus frecuentes revisiones. El 2 de diciembre se anunciaba que la Jefatura de la Guardia Municipal iba a abrir un fichero especial de antecedentes en el que serian incluidos los alcohólicos, blasfemos, vagos y taberneros o dueños de cafés o bares que hubieran servido la última consumición a los que fueran recogidos en estado de embriaguez. Los reincidentes serían castigados con la máxima dureza. Los insolventes sufrirían el arresto sustitutivo, los que tuviesen trabajo sufrirían el arresto en días festivos. Además estarían excluidos del disfrute de cualquier beneficio municipal. Y a los hosteleros más adelante se les amenazó con el cierre de sus establecimientos. La autoridad educativa obligaba, mediante la correspondiente circular, a preparar nacimientos y cantar villancicos en todas las escuelas de primera enseñanza de Navarra.

El Ayuntamiento proyectaba impulsar la edificación de viviendas protegidas en el Nuevo Ensanche. Por otra parte se señalaba en estas fechas, primeros de diciembre, el aumento en un 50% en la distribución de carne, incrementándose además la importación de alimentos pese a las dificultades de la contienda mundial. Estados Unidos entraba, tras el ataque a Pearl Harbor oficialmente en la guerra, movilizando a sus reservistas. En Francia aumentaba la persecución de la resistencia contra los nazis, cerca de 13.000 detenidos en el último mes, con las consiguientes represalias y ejecuciones. Se celebraban los patronos de los oficios, como  Santa Lucia, que era la patrona de las modistas y los invidentes. No era infrecuente que algún ciudadano acabase en la comisaría por haber haber hablado de más, seguramente, por el influjo del alcohol, en contra del movimiento nacional, especialmente en algunas tascas y tabernas. El régimen apoyaba a las familias numerosas y la caridad tanto de las organizaciones del régimen como sobre todo de la Iglesia pretendían cubrir las necesidades básicas de los más necesitados. Seguía vigente la circular de noviembre de 1940 sobre bailes y celebraciones navideñas que debían cesar inexcusablemente a la una de la madrugada. Otro año más y  las navidades se quedaban sin besugos y en general sin pescado que se cotizaba a precio de oro. Comenzaba a extenderse la entrega de pagas extraordinarias a los trabajadores. La Institución Cunas impulsada en 1938 por el Padre Carmelo iba a entregar el día de Reyes un lote de cunas con sus ajuares a niños pobres de la ciudad. La entrega de donativos se haría en el convento de Carmelitas o en las oficinas de Radio Requeté. El colegio de Médicos comunicaba que desde el 1 de enero serían los médicos los encargados de dar los vales para adquirir la leche destinada a los niños y a los enfermos.

Políticamente se dan ciertas paradojas en estos años de postguerra en los que Navarra no podía ocultar su decisivo apoyo a los alzados en armas en el año 1936. Se pretendían salvaguardar ciertos derechos forales frente al creciente centralismo uniformizador  del nuevo estado, encarnado por los sucesivos “poncios” gobernadores civiles. Los carlistas que habían tenido un destacado protagonismo en la contienda se veían obligados a disolverse en el nuevo aparato del régimen por el decreto de Unificación del 1937. Las tensiones desembocarían, como veremos, en los sucesos de la plaza del Castillo de diciembre de 1945 que culminarían con el cierre del Circulo Carlista. En cuanto a la economía, en 1941 Manuel Zarranz fundaba Inquinasa (Industrias Químicas de Navarra S.A) con la participación de las familias Eugui y Ruiz de Alda. En sucesivas entradas hablaré de Imenasa y de Félix Huarte así como de otras industrias que se fundaron en esos años. En 1941 se había creado la RENFE que asumía la explotación de las antiguas compañías de ancho normal, como la del Norte. El 30 de septiembre entraba en servicio la línea férrea de Castejón a Soria, integrada en la red nacional. Urbanísticamente se proseguía con la construcción del II Ensanche que aumentaba la densidad de la edificación aunque a costa de  la calidad en los materiales de la construcción empleados.

Fotografías por orden de aparición: Nº 1: Plaza del Castillo 1939-40, Nº 2: Cola de racionamiento. Años 40. Gerardo Zaragueta, Nº 3: programa de la primera cinta proyectada en el Príncipe de Viana, Nº 4: Primera Javierada. Voluntarios de la Santa Cruz. 9 de Marzo 1940. Blog Premin de Iruña. Javier Baleztena, Nº 5: Camioneta de los borrachos de la Guardia Municipal. 1938. Foto Ruperez. AMP, Nº 6: Vales de comida de Auxilio Social de Pamplona. 1943, Nº 7: Escalerillas de San Saturnino. 1940. Zubieta y Retegui. Pamplona, calles y barrios. J.J. Arazuri, Nº 8: Casa Iraizoz en Plaza Consistorial que sería derribada en 1941 (1933). Pamplona, calles y barrios. J.J. Arazuri, Nº 9: Octava de la Virgen del Camino. 1950. Julio Cía, Nº 10: Arzobispo de Pamplona, D. Marcelino Olaechea, Nº 11: certificado político expedido por FET y de las JONS en los años 50, Nº 12: Incendio de Santander. 16 de febrero de 1941, CDIS. Centro de documentación de la imagen de Santander. Ayuntamiento de Santander. Nº 13: Llegada de la reliquia de San Fermín (1941). Galle. AMP, Nº 14: Ignacio Orbaiceta. Años 40-50 Sitio de ciclismo.net, Nº 15: Escuela española. Años 40-50, Nº 16: Domingo de Ramos. Años 40-50. AMP, Nº 17: Diploma de socia protectora de la Gran Exposición Misional de 1941, Nº 18: Voluntarios de la División Azul, rumbo al frente. 1941, La verdad.es. Nº 19: tarjeta publicitaria de la banda cómica “El empastre”, Nº 20: 1ª Vuelta ciclista a Navarra organizada por El Pensamiento Navarro, Los ciclistas ante la sede del rotativo en la calle Leyre. Nº 21: Amparo Rivelles, IMDB.es. Nº 22: Cartilla individual de racionamiento. Años 40 , Nº 23: Los Xey. Años 40. Vintage Music FM, Nº 24: Lanzamiento del primer chupinazo desde la casa consistorial por parte de Joaquín Ilundain, en presencia de Pérez Salazar.  6 de julio de 1941, Colección Arazuri. AMP. Nº 25: Primera iglesia de San Miguel en la calle Navarro Villoslada (1940-1954), Pamplona, calles y barrios. J.J. Arazuri. Nº 26: Gobierno Civil en construcción y arranque de la calle Navarro Villoslada en su confluencia con Mola. 1940-45. Foto Zubieta y Retegui, Pamplona, calles y barrios. J.J. Arazuri. Nº 27: La avenida de Zaragoza en 1940. Foto Zubieta y Retegui, Pamplona, calles y barrios. J.J. Arazuri. Nº 28: La futura calle Tafalla en los años 40, con las cocheras de Irati en el espacio que luego ocuparía el ambulatorio General Solchaga, Foto Rafael Bozano. Pamplona, calles y barrios. J.J. Arazuri. Nº 29: Fábrica de Inquinasa

Biografías: Marcelo Celayeta (1867-1931)

Regreso a la  sección de biografías del blog en la que recupero algunos perfiles o semblanzas de personajes que protagonizaron la historia del Viejo Pamplona. Y en esta ocasión descubro la biografía de Marcelo Celayeta que da nombre a una de las vías principales del barrio de la Rochapea. Don Marcelo Celayeta y Esparza nació en el año 1867 en la localidad navarra de Riezu. Se doctoró  en Teología en Toledo y se licenció, además,  en Derecho Canónico. Fue párroco de Aoiz antes de que fuese designado  de la Iglesia de San Lorenzo. Tomó posesión de su cargo parroquial el 30 de abril de 1905 con 38 años de edad. Siendo párroco de San Lorenzo fundó las escuelas del Ave María en La Rochapea, barrio que dependía de la iglesia de San Lorenzo y que iba protagonizando, en aquellos años,  una incipiente expansión e  industrialización pero que  carecía de cualquier tipo de dotación educativa. La primera piedra de las escuelas se colocó el 21 de marzo de 1915 inaugurándose el 2 de abril de 1916.  Marcelo Celayeta trasladaba, así,  a Pamplona el original modelo de escuela que pusiera en marcha, en Granada, el sacerdote Andrés Manjón y del que había tenido  conocimiento  a través de su amigo de Aoiz, Vicente Diaz. Don Marcelo  levantaría junto a ellas, inaugurándose también en abril de 1916, la iglesia de El Salvador, cuya primera piedra se había colocado dos años antes, el 12 de abril de 1914. Durante su largo mandato como párroco de San Lorenzo, de exactamente 26 años (1905-1931),  tuvo lugar la profunda reforma  tanto interior como exterior del templo.  Fue el primer párroco de Pamplona que instaló en su templo calefacción central. Mantuvo un contencioso con el Ayuntamiento a propósito de la titularidad de la capilla de San Fermín, pero ganó el pleito judicial por el cual se declaraba que el Ayuntamiento era patrono pero no propietario de la Capilla de San Fermín. Organizó durante casi 20 años  peregrinaciones a Lourdes, a las que en alguna ocasión llevó a la banda de música del Ave María que también fundó y equipó como vimos en una entrada reciente del blog. Perteneció, además, al Patronato del Reformatorio Provincial de Menores creado en 1923 y a numerosas instituciones educativas y benéficas de la ciudad.

Falleció el 1 de mayo de 1931 y su funeral se celebró en olor de multitudes. Y es que, no en vano, no había sido un sacerdote más, dejando una importante huella en la ciudad. Veinte años más tarde, el 27 de julio de 1951, la ciudad se lo reconocía: el Ayuntamiento de Pamplona  daba su nombre a la vía más importante del barrio, concretamente al tramo de la avenida de Villava situada entre Cuatro Vientos y Capuchinos. ¡Qué mejor homenaje que éste a quien había contribuido de manera tan decisiva a educar, gratuitamente, a cientos de rochapeanos de aquellas primeras décadas del siglo y a erigir la primera gran parroquia extramuros, en este barrio, más allá de las centenarias existentes del Casco Antiguo!. En 1933, dos años después de su muerte, recibían enseñanza primaria gratuita en las escuelas -y en aquellos años de la República, sin apoyo municipal, al tratarse de una escuela confesional-,  635 niños de ambos sexos por parte de ocho maestros y dos ayudantes. Además 111 jóvenes de ambos sexos recibían clases especiales de Dibujo, Solfeo, Banda, Corte por parte de cuatro profesores  y 75 instrucción elemental completa y clases de Corte, Música y Cocina. Resulta curioso, y lo cito como simple anécdota comprobar la estrecha relación de Marcelo Celayeta y algunos de sus descendientes con su legado, con la Iglesia que ayudó a fundar y con las escuelas del Ave María. D. Marcelo Celayeta era tío de Marcelo Larrainzar, sacerdote  que vendría a sustituir al finado tanto en la dirección de la iglesia como de las escuelas y era tío abuelo, osea hermano de la abuela, del conocido escritor y sacerdote de la Iglesia del Salvador, Patxi Larrainzar, que a su vez era sobrino del mencionado Marcelo Larrainzar.

Fotos por orden de aparición: Nº 1: Marcelo Celayeta. Archivo DN. Nº 2. Iglesia del Salvador (1916). Aquilino García Dean. AMP

La Pamplona actual: Jardin de Eugui-Puente de Miluce (2015)

Recupero una serie que inicié hace dos años, de la que no había publicado más que cuatro entregas y que se centra en algunos paseos o itinerarios urbanos que cualquiera puede realizar cualquier día del año, preferiblemente y, para disfrutar del paseo y el contraste en la paleta de colores, con buen tiempo. En esta ocasión, vuelvo a un tramo del parque fluvial, el que se inicia cerca del puente de Cuatro Vientos y que recorre la antigua finca de recreo de Carlos Eugui y la finalizo unos metros más allá del puente de Miluce. Inicio mi paseo dejando  atrás el cruce de  Cuatro Vientos y descendiendo por unas largas escaleras hasta el antiguo jardín de Eugui ( una amplia finca de recreo que tiene en torno a 10.000 m2, hoy totalmente recuperados para uso y disfrute de la ciudadanía). Esta zona sufrió importantes modificaciones desde finales del pasado siglo cuando se ensanchó algo la avenida de san Jorge, al igual que el primer tramo de Marcelo Celayeta, con la incorporación de un imponente muro de contención sobre la orilla del río.

Antiguamente las escaleras de acceso al jardín de Eugui se encontraban más cerca del frontón y eran bastante más sinuosas que las actuales, hoy en una nueva ubicación y con la habilitación de las correspondientes rampas de acceso. Recuerdo haber jugado, no pocas veces, a la pelota, en este frontón, en los años 1977 o 78. En aquel tiempo esta zona estaba abandonada y tenía ese aspecto  asilvestrado que tiene, los parajes por los que deja de pasar durante mucho tiempo la gente. Hoy en día podemos disfrutar de un paseo adoquinado, sin riesgo de resbalar y caer al río como en aquel entonces. Y es que el  cauce del río se estrecha en este tramo, es más profundo y el agua adquiere mayor velocidad. El jardín se ha rehabilitado y a los caminos adoquinados se suma la recuperación del estanque existente y la consolidación del frontón que va cumpliendo nuevas décadas, para solaz de las nuevas generaciones. Junto a él muy cerca, permanece sin demasiados cambios, desde aquellos lejanos, años una vieja escuela reconvertida que alberga hoy creo una instalación educativa de la empresa  Tasubinsa.

Continuamos circulando junto al río, en un paisaje tranquilo y silencioso, bajo una tupida arboleda. Seguimos avanzando y encontramos la nueva y accesible  pasarela peatonal de los tubos. Esta pasarela-tubo fue construida en los años 40 y estaba atravesada por un conducto de gran capacidad, que canalizaba aguas de abastecimiento.  Más adelante hallamos, para mi gusto, un paisaje de gran belleza:  la presa y molino de la Biurdana. La presa tiene una longitud de 42 metros de anchura y 2´5 de altura. Su construcción se remonta a la época medieval. Durante muchos años sirvió al molino harinero cercano y hoy creo que genera energía hidroeléctrica. En el momento de tomar estas fotografías, el lecho del río aparecía lleno de aves acuáticas. Al otro lado del río, desde hace casi una década, podemos disfrutar del nuevo parque de Trinitarios, donde antes había algunas huertas y se encontraban los invernaderos de Villamiranda. Más al fondo podemos divisar  el barrio de San Juan.

El siguiente hito que encontramos en el paseo  es la nueva pasarela peatonal de San Jorge, muy cerca del antiguo patinódromo, construida hace unos meses (este paseo se hizo unos seis u ocho meses después de colocada esta  pasarela). Al otro lado encontramos el parque de la Biurdana, uno de los primeros parques exteriores que se construyeron en la ciudad,  en los primeros años 80 (1984),  donde antes había tan solo campos de cultivo. Tiene una amplia diversidad forestal: arces, fresnos, castaño de indias, almez, etc. La nueva pasarela viene a suplir la que se construyó hace ya mucho tiempo (data de los años 80) y que no cumplía con las debidas condiciones de accesibilidad y eliminación de barreras arquitectónicas. Junto a ambas pasarelas peatonales se erige el puente de San Jorge, construido en torno al año 1973 y que permitió comunicar los emergentes barrios de San Juan y San Jorge, a través de  la llamada entonces Variante Oeste, actual Avenida de Navarra. Posteriormente la variante oeste sería otra mucho más periférica.

Pasado el puente de San Jorge y siguiendo el curso del río nos encontramos con una nueva pasarela peatonal (construida en el año 2009) y enfrente,  en la margen izquierda, el cementerio de San José. Más allá encontramos el puente más occidental y alejado del casco urbano, el puente de Miluce, de origen medieval, aunque algunos dicen que podría remontarse  a la época romana. Fue objeto de una profunda reconstrucción en el siglo XIX. El origen de su denominación que con más insistencia ha llegado a nuestros días   se refiere al ahorcamiento, en abril de 1351,  de unos caballeros por el rey Carlos II el Malo, por haberle hecho frente, y que fueron colgados en los ojos del puente, dando, de este modo,  sus lenguas largas de ahorcados (mihi luze en euskera) nombre al puente. Otras explicaciones aluden, sin embargo, al topónimo vasco “amil luze” ( precipicio largo). En 2006 se sustituyó el asfalto de la calzada del puente  por adoquín, restringiéndose su uso al meramente  peatonal.

Plazas y calles de ayer y hoy: la plazuela de San Nicolás (1900-1962)

La conocida hoy como Plazuela de San Nicolás es el espacio urbano situado entre las calles San Nicolás y San Gregorio, junto a la iglesia de San Nicolás. La plaza carece de numeración propia, correspondiendo los números de sus casas a las vecinas calles de San Nicolás y San Miguel. Hasta 1808, año en que se inaugura el cementerio de San José en Berichitos, los pamploneses se enterraban en dos cementerios, el situado en el atrio de la Catedral y final de la calle Navarrería y el situado en el subsuelo de esta plaza. De la existencia de estos dos camposantos tuvimos muchos pamploneses plena constancia, ya no solo documental sino también visual, cuando se descubrieron decenas de restos, al excavarse  ambos espacios dentro del proceso de peatonalización del Casco Antiguo (1996-2011). En Junio de 1912 se instaló, en mitad de la plaza, una farola de arco voltaico, que se había trasladado desde la vecina plaza de San Francisco  para colocar la estatua de la Mari Blanca. La iglesia fortaleza de San Nicolás  data, nada menos, que del siglo XII. Ya existía en el año 1177. La creación de la Población de San Nicolás tiene su origen en una reacción episcopal para poner coto  a la creación y expansión del nuevo Burgo de San Cernin, fundado en 1129 por el rey Alfonso el Batallador, con población de origen franco. La Población de San Nicolás se construyó, probablemente, entre los años 1130 y 1170. Las  guerras entre  los diferentes  burgos escondían la secular lucha entre el poder real y el episcopal existente, en aquella época, en nuestra ciudad. La iglesia de San Nicolás  fue, en aquel tiempo, una autentica fortaleza que serviría de  bastión de defensa y ataque al enemigo burgo de San Cernin.

En el año 1222 la Población de San Nicolás fue arrasada y su iglesia-fortaleza incendiada. Las guerras entre los diferentes burgos  terminarían, finalmente,  cuando el rey Carlos III el Noble decretó el 8 de septiembre de 1423 el Privilegio de la Unión que dió lugar a la Pamplona unificada que conocemos. A finales del siglo XIX se realizaron diversas reformas en la iglesia que continuaron a lo largo de las primeras décadas del siglo XX. El nuevo atrio y la casa parroquial se comenzaron a construir en enero de 1884, terminándose en el año 1888. La nueva puerta al Paseo de Sarasate se inauguró en 1891. En los años 20 del pasado siglo se realizaron reformas en la base de de la antigua torre, adornándose ésta con dos almenas con matacanes. Hoy en día, la plazuela, que se halla a camino de dos calles con gran presencia hostelera, sigue teniendo el atractivo que le da fundamentalmente la orgullosa silueta de su imponente torre-fortaleza, la presencia de algunos comercios centenarios como la Vinoteca Murillo o la Ferretería Irigaray y de algún edificio y detalle como el del nº 72, de  estilo modernista, construido en 1899 por el arquitecto Manuel Martínez de Ubago, o el reloj  de sol, de 1779, que aparece en la fachada del nº 76. La plazuela, carece, sin embargo, de algún elemento o mobiliario, -que pena la retirada de aquella vieja farola decimonónica, que le hubiera seguido dando ese sabor, que podemos percibir en alguna de las fotopostales del lugar datadas entre los años 1900 y 1960. La plazuela es actualmente conocida, sobre todo, por ser la sede del popular mercadillo anual de pastas y roscos de San Blas, el día 3 de Febrero.

Fotopostales, por orden de aparición: Nº 1: A.de León (1900-1920), Nº2: Luis García Garrabella (Años 50), Nº 3: A. de León (1900-1920), Nº 4: Luis Roisin: 1914. Nº 5: Ediciones Sicilia (Años 40), Nº 6: Eusebio Rubio (1900-1910), Nº 7: Ediciones Arribas (Años 50), Nº 8: Ediciones Vaquero (Años 60).

      

Imagenes del ayer. Pamplona a vista de pájaro en los años 40 y 50 (1948-1958)

Esta entrada de la serie Pamplona a vista de pájaro no dispone de una solo foto principal aérea y panorámica sino de una colección de fotos, la mayoría de las cuales retratan el Ensanche en el año 1958. Para su mejor estudio empezaré por esas primeras fotografías de ese año que agruparé en esta primera parte de la entrada. En la primera foto que encabeza la entrada vemos un primer plano aéreo de la plaza Príncipe de Viana, que nos puede servir como referente visual. En el extremo superior izquierdo de la foto vemos los inconfundibles pabellones militares que colmatan esa parte del centro urbano. En la parte superior de la foto se atisba el Paseo de Sarasate, con la Casa Navasal todavía en pie y debajo del Paseo se puede ver el viejo edificio de la Casa de Baños. A su izquierda se divisa también el caserón municipal donde se alojaban las antiguas escuelas de Música y de Artes y Oficios. En la siguiente foto, que comparte parte del contenido con la anterior, podemos contemplar además la parte del Ensanche existente a la derecha de la Avenida de San Ignacio. Aun no se ha construido en la calle Cortes de Navarra el edificio residencia de los Padres Redentoristas, titulares de la cercana basílica. En el borde derecho de la foto se divisan los viejos chalets existentes en la confluencia entre la Avenida de Roncesvalles y Carlos III, donde 20 años más tarde se construiría el edificio central de la Caja de Ahorros de Navarra y que vemos con mucho más nivel de detalle en la foto inferior. En esta última instántanea de esta primera entrega fotográfica se observa, en la parte inferior, la torre y demás instalaciones del nuevo Parque de Bomberos de Pamplona, trasladadas, este mismo año, desde su vieja sede de la calle Eslava así como a su derecha el tejado del relativamente recién construido, -se había erigido seis años antes-, Frontón Labrit. El edificio del Servicio Doméstico en la calle Amaya aún no había realizado sus obras de  ampliación en altura.
Fuera del foco de esas primeras tomas aéreas se había quedado el edificio de la antigua estación del Plazaola-Irati, el Plazaola dejó de funcionar en  1954 y el Irati, un año más tarde en diciembre de 1955. Las vías se levantarían tres años más tarde, en 1958. Es por ello y pese a la escasa calidad de las fotos,  que no me he podido resistir a ofrecer estas dos instantaneas de la estación y de las vías de llegada, tomadas en esta misma época, la primera recoge también, en primer plano, buena parte de los pabellones militares existentes en el centro de Pamplona y la segunda está tomada en la vertical de la avenida de Zaragoza. Toda esa zona de la estación y las vías de llegada darían paso en los años 60 a la manzana existente entre las actuales calles Tudela y Yanguas y Miranda. La estación aguantaría algunos años más, hasta 1973 en que es derribada como ya relaté en otra entrada del blog, hoy ocupa su lugar la sede de Instituto Nacional de la Seguridad Social así como diversos servicios de Osasunbidea. 

Junto a este párrafo vemos, a la derecha, una foto aérea del barrio de la Chantrea, aun no se habían erigido las torres de Orvina (se construirían en los primeros años 60) y se observa la perfecta retícula de sus calles, con sus típicas viviendas de dos plantas, sus patios interiores y sus huertas, en primer plano el arco que formaban las viviendas de la calle Miravalles, a la derecha la avenida de Villava y el monte San Cristobal y al fondo los barrios de San Pedro, Rochapea y San Jorge. En el lado izquierdo del párrafo observamos sendas fotos de la zona de Conde de Rodezno, la primera foto es de 1955, y todavía no se habían terminado de construir los últimos edificios de la plaza, así como los existentes en la vecina calle González Tablas, plaza del Alcazar (hoy de Blanca de Navarra) y final de la calle Aralar.  

Para finalizar, lo haré con una poco conocida fotografía del Ensanche de año 1948. En el extremo inferior derecho de la fotografía se observa el inicio de la construcción del Monumento a los Caídos que se inauguraría por Franco en 1952. La construcción de la segunda parte del Ensanche está muy avanzada pero, como se puede comprobar en la fotografía,  aun tendrían que construirse un buen número de bloques en las partes más periféricas del Ensanche, a ambos lados de Carlos III, además de culminar su cierre con la plaza Conde de Rodezno, (hoy plaza de la Libertad) y del Monumento a los Caídos.


Fotos: la mayoría de las fotos pertenecen a una rara colección de tomas áreas de Ediciones Vaquero, alguna de ellas fueron recogidas además en una exposición que tenía por título “Fotografías áreas de Pamplona: 1959-1971”.

Entidades de beneficiencia en el Viejo Pamplona: La Meca y otras entidades (1900-1950)

Hoy en día el término de “beneficiencia”  no sería políticamente muy correcto, su espacio lo ocupan diversas entidades sociales religiosas y laicas, ONGs y otras organizaciones de la sociedad civil. Pero entonces, hace más de un siglo, los límites entre la asistencia y la beneficiencia eran un tanto difusos, respondían sobre todo al concepto de la caridad y además buena parte de las entidades que la impulsaban estaban regidas, o colaboraban en ellas, miembros de ordenes religiosas de la iglesia católica. En la entrada que dedique a la presencia religiosa en nuestra ciudad hice referencia a buena parte de su labor asistencial, tanto en centros sanitarios como benéficos. Cabe señalar que en los primeros años del siglo XX existía en la ciudad una Junta Provincial de Beneficiencia presidida por el Gobernador Civil que ejercía la inspección de más de 90 fundaciones benéficas creadas por particulares además de las impulsadas por instituciones públicas o semipúblicas. También había una Junta Municipal de Beneficiencia que era la que administraba la Casa de Misericordia. Al filo de los años 20, la Casa de Misericordia acogía a 250 residentes, desglosados en   150 ancianos, 70 niños y 30 adultos. La Junta de la Meca se encargaba de explotar, además, la nueva plaza de toros cuyos ingresos iban precisamente a financiar el citado asilo. Pero hablemos, un poco, del origen de la Casa de Misericordia, en la que centraré básicamente esta entrada.

El  origen de la Casa de Misericordia o como popularmente se le conoce abreviando, la Meca, se remonta a 1692, año en que por iniciativa del Ayuntamiento  se pretendía recoger a los mendigos y menesterosos que vagabundeaban por las calles. El primer edificio  se comenzó a construir en 1702 en un solar cedido por el Ayuntamiento  y se inauguró el 15 de agosto de 1706. Este gran caserón ocupaba el comienzo de la actual calle García Castañón hasta su cruce con Fernández Arenas, a la altura del nº 7 del Paseo de Sarasate, antiguo Cine Príncipe de Viana, antiguo edificio de Caja Municipal y casas nº 1 de Garcia Castañón y nº 4 de Fernández Arenas y que vemos en la foto de la derecha, encabezando la entrada. Sus comienzos no fueron fáciles, se nutría de donaciones y limosnas de los pamploneses, que no cubrían, ni de lejos, sus necesidades, hasta el  punto de que a finales del siglo XVIII se construyó  un frontón, explotado por la Casa, que la verdad  no daba apenas beneficios. El mismo propósito de ayudar a a financiar la institución estuvo en la idea de conceder a la Casa los terrenos en los que podría construir, a su costa y riesgo, la plaza de toros a la que se cedía además la organización de las corridas de toros. La plaza como ya dije, en otra entrada, se construyó en menos de un año (1922) y se financió con la emisión de obligaciones.

El 9 de septiembre de 1924 se produjo un pavoroso incendio en el caserón del Paseo de Sarasate que obligó al Ayuntamiento a trasladar a los residentes provisionalmente al Hospital de Barañain. El traslado se realizó una semana más tarde.  En 1925 ya se proyectaba construir un nuevo edificio, se hablaba de que tendría un coste de un millón y medio de pesetas. Se estimaba que la venta del solar del antiguo asilo y los materiales de este producirían unos ingresos de unas 500.000 pesetas y el resto se recaudaría de las instituciones y personas caritativas. La Casa de Misericordia  permanecería en  el Hospital de Barañain hasta el año 1932, con oficinas temporales primero en el Paseo de Sarasate y luego en la avenida de San Ignacio. El 27 de marzo de 1927 se puso la primera piedra de su actual sede en terrenos del término “Tras el Castillo” o como hoy conocemos la Vuelta del Castillo, en la proximidades de la Cruz Negra,  en terrenos cedidos por la Diputación Foral, asistiendo al acto de inauguración el nuncio de Su Santidad. El edificio constaría de dos plantas independientes, para niños y ancianos con cuartos de duchas y baños, salas de dibujo, música, biblioteca, área deportiva, zona de labores y peluquería, tal y como vemos en el reportaje fotográfico que adjunto de aquellos primeros años. Se construiría en hormigón armado, con un coste final de 2 millones de pesetas, bajo proyecto y dirección del vocal de la Junta de la Casa y arquitecto Víctor Eusa. Para la nueva casa se habían recibido entre otros los siguientes donativos, 50.000 pesetas la Junta y los marqueses de Vesolla, de 15.000 el Crédito Navarro, de 10.000 la Vasconia, Vasco Navarra, Aguas de Arteta, El Irati, Joaquín Garjón y Aniceto Muniain, de 5.000 la colonia pamplonesa de México y los herederos de Nicolás Martínez y de 1.000 la testamentaria de Gregoria Perurena. El nuevo edificio, que vemos en las fotos, de la izquierda, que encabezan la entrada, se inauguraría  el 19 de enero de 1932.

Inicialmente la Meca acogía tanto a mayores como a niños. Estos últimos eran escolarizados y su formación se completaba con una preparación profesional en talleres donde aprendían un oficio. El asilo fue objeto de reforma y de ampliación con nuevos bloque de habitaciones individuales y de matrimonio en 1976. En 1989 acogía a 585 residentes, aunque ya  desde 1982 no se ocupaba de los niños,  de hecho, desde al menos cinco años antes, desde 1977 no vivían en la Casa  sino en pisos, en pequeños grupos a cargo de un preceptor. Gobierna la Casa de Misericordia una junta presidida por el Alcalde de Pamplona, el vicepresidente lo nombran los restantes miembros de la Junta, el Ayuntamiento nombra a cuatro de los miembros, los responsables de asuntos ciudadanos y de cultura mas los dos concejales de más edad y la completan un número de vecinos que debe doblar al menos al de ediles (en este momento son muchos más, unos 16), elegidos por la propia junta, y que tengan las formación y experiencia necesarias para que puedan ser beneficiosas en el gobierno de la institución. Hoy en día la Casa de Misericordia  cuenta con 555 residentes de los que 359 son mujeres y 191 hombres, con una lista de espera de más de 200 ancianos. Dispone, además, de más de 300 trabajadores, más 14 religiosas, hijas de la Caridad y casi medio centenar de voluntarios.
Otro establecimiento benéfico histórico de nuestra ciudad era el Asilo de las Hermanitas de los Pobres, que se empezó a construir en 1887 en la avenida de Guipúzcoa. En 1889 se terminaron las obras de la primera parte del edificio  y se instalaron los primeros asilados. En agosto de 1891 se completó el resto del asilo. Las obras del edificio habían costado 138.900 pesetas, sin contar el coste del terreno, que ascendió a poco más de 4.640 pesetas. El Asilo se sostenía con subvenciones y donativos de la Diputación Foral y el Ayuntamiento y de particulares. Acogía a los ancianos, 140 en los años 40 y 50, que no tenían derechos adquiridos para poder ingresar en la Casa de Misericordia. La Casa de Misericordia estaba reservada para pamploneses de nacimiento o vecindad legal y que contasen con recursos económicos muy escasos. El viejo edificio de las Hermanitas de los Pobres se derribó en julio de 2007 inaugurándose el nuevo edificio en el año 2010. Había otros asilos benéficos en la ciudad como el del Niño Jesús, el de la Comunidad de las Adoratrices (se llamaba Asilo de las Esclavas del Santísimo y de la Caridad y a finales de los años 40 acogía a 70 asilados), Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul, Oblatas (acogía en 1948 a 70 asilados), Siervas de María, Padres Capuchinos, Huérfanas de Hijas de San José o de las Madres Josefinas (atendía en 1950  a 200 asilados) y de las Monjas Blancas de las Religiosas Misioneras Franciscanas. La Casa de Huérfanos o Expósitos de Navarra, que estaba junto a la Maternidad, en la calle del Carmen, se trasladó en 1934 junto al Hospital de Barañain. En 1953 el número de huérfanos alojados en la Casa de Expósitos era de 450.
La Cruz Roja también desempeñaba una importante labor benéfico-asistencial en aquellos años. Había incluso una Asociación de Señoras de la Cruz Roja de Pamplona, presidida en 1920 por María Arraiza de Garjón, que contaba con un cuerpo de 50 enfermeras diplomadas, que algunos años más tarde llegaría hasta casi 100 entre señoras, señoritas y religiosas. A mediados de los años 20 se refundaron la Comisión Provincial de la Cruz Roja y la Sección de Señoras en la Asamblea Local de la Cruz Roja, con sede en el nº 9 de la calle Amaya. Más tarde se trasladarían al nº 8 de la calle Leyre. En 1948 La Cruz Roja de Pamplona había asistido a más de 3.000 enfermos  en el domicilio y había realizado casi 1.500 vacunaciones y revacunaciones. En otro orden de cosas, cabe señalar que, a comienzos de siglo, ya existían las colonias, concretamente había  colonias organizadas por el Ayuntamiento en el edificio que poseía éste en las Ventas de Arraiz, en el valle de la Ulzama, donde pasaban los niños un mes de veraneo; en 1923 se habían organizado tres  así como una colonia para niños enfermizos en el Sanatorio Marítimo  de Pedrosa (Santander) que duraba tres meses y  que la integraban escolares de familias socorridas por la beneficiencia municipal. Costeaban los gastos la corporación municipal y algunos particulares pudientes de la capital. A finales de los años 20, en 1927,  se creó el Patronato de Protección Escolar, organizador de las colonias, cantinas y ropero escolar, de los que ya he hablado con amplitud en otra entrada. Posteriormente, a partir de los años 30,  las colonias serían promovidas y financiadas por la Caja de Ahorros de Navarra.

Terminaré la entrada refiriéndome a otras obras  asistenciales existentes a lo largo de la primera mitad del siglo XX. Desde 1919 existía una Escuela del Hogar atendida por antiguas alumnas de la Escuela Normal, en el nº 2 de la calle Javier, que impartían enseñanza doméstica, cocina, costura y otro tipo de clases o asignaturas a las jóvenes sirvientes y obreras así como el Ropero de Concepción Arenal, impulsado por el mismo colectivo para facilitar mensualmente prendas a los reclusos de la Prisión Provincial. Otras obras sociales existentes en los años 1927-28 eran el Consultorio de Niños de Pecho y Gota de Leche, ubicado en la plaza de Santa Ana, la casa colegio de Santa Adelaida, en Salinas de Oro, para obreras católicas, el Hogar de Protección Infantil, establecido en la parroquia de San Lorenzo y creado por la Junta de Protección a la Infancia, que recogía y educaba a los niños abandonados, así como la cocina gratuita de esta misma parroquia y por último el Ropero de la Cofradía de la Beata Imelda para niños pobres, en la iglesia de Santo Domingo. Durante la guerra, los nacionales crearon sus propias organizaciones asistenciales, la más conocida de las cuales fue la del Auxilio Social que dependía de la Sección Femenina de la Falange y que tuvo una intensa actividad durante las primeras décadas del franquismo. Contaba en Pamplona con un hogar para niños y atendía también comedores infantiles y de transeúntes y extranjeros.

Fotos por orden de aparición. Casa de la Misericordia en el Paseo de Sarasate (1923). Historia, fotos y joyas de Pamplona. J. J. Arazuri. Archivo fotográfico Casa de Misericordia. Fotopostales de la Casa de Misericordia, sin datar ni filiar, aunque probablemente sean de los años 30. Asilo de las Hermanitas de los pobres (1971). Foto Gómez. Agencia Cifra. Asilo de las Hermanitas de los pobres (1959). Historia, fotos y joyas de Pamplona. J. J. Arazuri

 

Imagenes del ayer. Pamplona a vista de pájaro (1924)

Segunda entrada de esta subsección de Imagenes del Ayer que he dado en llamar “Pamplona a vista de pájaro”. Esta magnífica foto, también del Ministerio del Aire, que recoge prácticamente todo el Casco Antiguo y parte del Nuevo Ensanche de Pamplona la he datado creo que, con bastante precisión, a finales de 1924. Empezaré por las pistas que me han permitido datar la fotografía en ese año. Si nos fijamos en el lado derecho de la foto observamos varios hechos: ya está terminada la plaza de toros nueva, -se acabó en 1922-, y ha desaparecido la antigua; En su lugar se puede ver el solar de la futura manzana del teatro Gayarre y el dibujo de la naciente avenida de Carlos III. No se ha construido el edificio de Telefónica,  el solar está todavía vacío,   por lo tanto  la fotografía tiene que ser de antes de 1925, año en que comenzaron las obras de construcción de la central de teléfonos. Pero es que, además, ya se ha acabado de construir el nuevo edificio de Correos, cuyas obras finalizaron en 1923, así como las de la Casa Doria también acabadas a lo largo de ese año y que vemos en una foto del párrafo siguiente, de unos años más tarde. Se percibe un crecimiento acelerado en las nuevas construcciones del Ensanche sobre todo en el primer tramo de Carlos III, por lo que, afinando aun más, la fotografía bien podría ser de finales de 1924 o incluso de inicios del 25.

En el Ensanche se mantienen, como en la fotografía de la entrada anterior, -la de 1921-, la Comandancia de Ingenieros (estaba a la altura del actual Multicentro Avenida), los cuarteles de Caballería del Regimiento Almansa, el edificio de Intendencia y los cuarteles de  Infantería; Se ha construido el Coliseo Olimpia y la nueva Iglesia de San Ignacio, aunque las obras de la iglesia se prolongarán algunos años más ya que se cercenará parte de la estructura de la vieja basílica  para permitir la apertura, en toda su amplitud, de la naciente avenida de San Ignacio. Vemos junto  a este párrafo una foto de la construcción de la iglesia y otra con las obras ya terminadas. Se ha comenzado a construir  la nueva sede de la Vasco Navarra, el edificio del Servicio Domestico y la fábrica de Calzados López en la calle Amaya. Sin salir del Ensanche, cabe señalar que, este año, el edificio de la Casa de Misericordia del Paseo de Sarasate sufrió un grave incendio que puso fin a su larga existencia en el lugar, de más de 200 años desde que fuese fundada en 1706. A finales de 1931 se trasladarían los residentes al nuevo edificio de la Vuelta del Castillo. El siguiente edificio, el de la Casa de Socorro aun prestaría servicio algunos años más, hasta 1930, fecha en que se trasladó el servicio a la calle Alhóndiga. En 1922 ya se había demolido el antiguo edificio del Banco de España, el edificio de la antigua Alhóndiga Municipal también llamado “descargue” y en ese momento se estaba construyendo el nuevo edificio del Banco, -las obras de las cuales vemos, en el siguiente párrafo, una foto, parecen en la foto principal que encabeza la entrada bastante avanzadas-; Se inauguraría en el año 1927.  Pasarán entre 7 y 12 años hasta que la piqueta acabe con los viejos edificios de la antigua calle Estella,  y vaya dando paso a los actuales. Pese a todo me llama la atención, el edificio bajo anexo al Coliseo Olimpia, la diferente disposición de la antigua calle Estella en relación con  la actual, el enorme solar donde luego se construiría el nuevo edificio de la Caja de Ahorros de Navarra y  muchos detalles más que un avezado observador local, lupa en ristre,  seguramente descubriría.

En la trasera de la nueva plaza de Toros observamos el baluarte de San Bartolomé que sería rehabilitado en 1940 y delante de él unas construcciones que, si mal no recuerdo,  eran unas nuevas dependencias municipales, terminadas este mismo año, 1924: el parque de desinfección, la perrera municipal y el garaje de los coches mortuorios que vemos, de cerca, en una foto junto a este párrafo. Recordemos que hasta ese año la perrera municipal estaba en la plaza de Santa Ana. Si la comparamos con una foto actual,  de aquellas rampas peatonales de subida y de bajada que había junto a la plaza de toros en la foto principal, solo nos queda hoy en día una. No se si será un efecto óptico pero a diferencia de la actual bajada a la Chantrea, en la foto principal se percibe más una subida que una bajada en esa zona. Lo que está claro es que la apertura de esta conexión con la Chantrea supuso la amputación de una parte de la muralla cercana al  baluarte del Labrit, conectada como había estado la zona, unos  pocos años atrás, con el Baluarte de San Bartolomé (recordemos que las murallas del frente sur se habían derruido entre 1915 y 1921).

Cerca, en el Casco Antiguo, se puede divisar el gran caserón del Convento de la Merced, derribado algunos años más tarde donde luego se construiría el Palacio  Arzobispal y el Retiro Sacerdotal del Buen Pastor. En la calle San Agustín se divisa el largo tejado del frontón Euskal Jai y relativamente próxima,  a su izquierda, la nueva plaza de Compañía. Al pie del Palacio de Capitanía o de los Virreyes se divisan unas modestas casitas y una gran extensión de pequeñas huertas, donde hoy se encuentra el aparcamiento en superficie de las huertas de Santo Domingo, cercano al corralillo de los toros. Llama también la atención el gran caserón del Hospital de Nuestra Señora de la Misericordia, que vemos en la foto adjunta, donde hoy está el Museo de Navarra. Junto al tejado de zinc del Mercado de Santo Domingo, se divisa otro tejado de zinc, el del viejo frontón de la Mañueta. En el Burgo de San Cernín se observan algunos patios de vecindad con algún arbolado, en la trasera del Palacio del Condestable, en el Patio de Teresianas y más pequeños en la manzana Eslava-Jarauta-Mayor y alguno en la Población de San Nicolás, en la trasera del palacio de Guendulain. Arbolado frondoso  había también junto al antiguo Hospital Militar, la cuesta del Palacio, el palacio de Capitanía  y la iglesia de los Corazonistas. La calle del Redin poco tenía que ver con la que conocemos hoy en día. Cerca se observan los patios de los conventos de las monjas Carmelitas Descalzas y de las Siervas de María y en la plaza de san Francisco destaca el gran edificio de las escuelas mientras  la Mari Blanca preside todavía el lugar.

 

Fotos por orden de aparición: Vista aérea de Pamplona (1924). Ministerio del Aire. Construcción de la Iglesia de San Ignacio (1924-25): J. J. Arazuri. Pamplona, calles y barrios. Avenida de Carlos III (1929). Fondo Arazuri. AMP. Avenida de San Ignacio (finales de los años 20), Ediciones Guilera. Parque de desinfección, perrera municipal y garaje de coches municipales (Años 30). J. J. Arazuri. Pamplona, calles y barrios. Construcción del edificio del Banco de España (1925), del Archivo Fotográfico de Construcciones San Martín. Cuesta de San Domingo (Años 20), sin filiar. Plaza del Ayuntamiento (años 30). Foto realizada por un alemán.

Comercios del Viejo Pamplona: la calle Santo Domingo (1908-1953)

La calle Santo Domingo es conocida, sobre todo, por protagonizar uno de los tramos más emocionantes de nuestros encierros sanfermineros, aquel en el que los toros, espoleados por el estallido del cohete mañanero, salen del corral y enfilan como una exhalación la cuesta, atropellando y superando a los mozos, en desigual carrera. Pero la calle ha estado muy vinculada, además, a la presencia en sus inmediaciones del Mercado Viejo, el Mercado de Santo Domingo, con sus hortelanos de la Rocha y la Magdalena que traían sus frutas y verduras a vender, o los aldeanos de la Cuenca que hacían lo propio con sus animales de granja. Puerta de entrada de los rochapeanos a la ciudad, a su Casco Viejo, -“subíamos a Pamplona” decíamos y seguimos diciendo los de la Rocha-. Calle con tipismo y con sabor, donde se entremezclaban viejos oficios (basteros, alpargateros, boteros, etc), tiendas de cacharros, pucheros de barro, barberías, tiendas de alimentación. Acompañenme, como en otras ocasiones, esta vez por la calle Santo Domingo, a lo largo y ancho de la primera parte del siglo XX. 

Lo primero que nos llama la atención, al revisar las distintas actividades existentes en la calle, es que casi todas están en su lado izquierdo, según se baja, esto es, en el lado de los impares; por otra parte es lógico, dada la presencia en el lado derecho del edificio de la Casa Consistorial y de la plaza de Santiago, así es que en este lado apenas encontrábamos dos números,  pues el tercero corresponde al establecimiento que hace esquina con la calle del Mercado y aparece como Mercado, 1. A primeros de siglo tras esta esquina donde hasta no hace muchos años estaba la tienda de electrodomésticos Lafer, y tras la que se encontraba el café bar Orbela había una abacería, que recuerdo era una tienda que vendía aceite y vinagre, entre otros productos, regentada por un tal Urdaniz. El negocio, posteriormente lo cogería Esteban Borea y junto a él estaba la carbonería de Modesto Utray, que en los años 20 daría paso a la vasijería de Benito San Martín, negocio de larga trayectoria pues aun continuaba abierta pasados los años 50. A su lado, en los años 30, se instalaría la alpargatería de Juan Eseverri que, en los años 50, regentaría Marcela Elorz, con lo que entonces se llamaba calzado ordinario.

En el lado izquierdo de la calle, el primer número era y es el 15, donde hasta hace unos años estaba la tienda El Bolso, y el último número el 39, donde hoy está el Asador Zaldiko, aunque durante algún tiempo hubo comercios también en la cuesta del Museo. A principios de siglo, bajando la escalerillas de San Saturnino, a la vuelta se hallaba la tienda de loza entrefina de Bernabé Rivero, que posteriormente, en los años 20 regentó Eugenio Indurain, con cristal, loza, porcelana y cestería tal y como se observa en las fotos adjuntas de los años 40 y 50 que encabezan tanto la entrada como este párrafo y a continuación estaba la vasijería y hojalatería de Julio Salanueva. Yo he conocido allí, desde hace muchos años, Bazar Jimenez que, con el mismo negocio de cacharrería, venía de la calle Mañueta. En los años 30 también había en este primer tramo de la calle una mercería-paquetería, la de Nemesia Erviti y en los 50 una tienda de alimentación, la de Blanca Murillo Lorente. A continuación de Bernabé Rivero, en los primeros años de siglo estaba la barbería de Martín Ollo, negocio que desaparecería al poco tiempo para ampliar el negocio de los cacharros, aunque una década más tarde tras la tienda de cacharros, seguía habiendo una barbería, la de Pedro Biurrun que continua al menos hasta 1936.Tras la guerra en este lugar y durante bastante tiempo estuvo la peluquería de Andrés Arbea Echeverría, en el mismo lugar donde luego estaría la tienda de revistas del Portu. En los años 40, en el nº 21, donde hoy se encuentra la tienda de arreglos de ropa Descosidos se hallaba la zapatería de calzado ordinario de Sebastian García. 

Y en el nº 23-25 donde hasta hace poco estaba la inmobiliaria Casco Viejo, y la agencia de viajes Libre Destino, desde primeros de siglo encontrábamos al ebanista y tapicero Esteban Osacar al que siguió durante los años 40 y 50 el también tapicero Sebastián Osta. Algunos años atrás, a comienzos de siglo por allí estaban también la alpargatería de Valentín Erice que en los años 20 cogió Sebastian García y tras él, la barbería de Claudio García que en los años 20 regentaba Emilio Caballero que continuó con el negocio en los años 30 e incluso pasados los 50 si bien, desde los años 30, en el nº 25. Luego estaba en el nº 27 Vda de Martin Jauregui con un negocio de lana en rama y pieles del país sin curtir que en los años 20 aparecerá como Herederos de Jauregui, y que continua en los años 40-50 bajo la razón social de Juan Casanave y Cia, con el mismo objeto social y a la que sigue, en esos mismos años, un negocio de loza y porcelana, otro más de cacharrería dirigido esta vez por Martin Velaz. Cerca de aquí había una posada regentada por José Mauleón, hoy estos locales, de los números 27 y 27 bis, están cerrados, desde hace mucho tiempo.

Donde hoy se encuentra la Librería Abarzuza estuvieron la tienda de embutidos, tocinos y jamones de Antonio Oscoz al que siguió Florentino Velasco, en los años 30,  con el mismo  negocio  y la zapatería de Aniceto Yoldi. A partir de los años 40 allí estaba la tienda alimentación de Miguel Huarte Aldaz. A principios de siglo, donde hoy se encuentra la tienda de disfraces y petardos Halloween estaba el bastero  Juan Oderiz, que era fabricante o vendedor de bastos, género de aparejo o albarda que llevaban las caballerías de carga. El tal Oderiz regentaría unos años más tarde una posada en el mismo lugar, si bien en los años 30 en ese lugar descubrimos la botería de Valeriano San Martín. Esta zona tuvo más posadas y tabernas. Así, en 1908 encontramos una taberna regentada por Vicente Ardanaz, en el nº 35 de la calle, donde hoy está Alimentación Gloría, si bien en los años 20 aquí, en este local se radicó  Bernabé Gembero,  el de Calzados Gembero, y estuvo en este lugar al menos hasta la guerra, como bastero, antes de abrir la zapatería de la calle Eslava y en el nº 37, donde hoy se encuentra Informática San Fermín,  hubo una posada, la de Juan Leranoz que estuvo abierta al menos  en los años 30. Antes en ese local o en el de al lado, estuvo la abacería Herederos de Irurzun. La calle no acababa comercialmente como ahora, en el nº 39, pues desde los años 40 en ese último tramo de la subida al Museo hubo un par de fruterias, la de Cecilio González en el 41 y la de Juan Pérez en el 45, pero retrodezcamos a primeros de siglo: donde hoy se encuentra el Asador Zaldiko estaba Demetrio Cebrian, el  emprendedor bisabuelo de los actuales regidores de Bolsos Cebrian, de la calle San Lorenzo. También como otros tantos comerciantes de la calle era bastero, fabricaba y vendía aparejos para caballerías. Y en los años 40, en este lugar, encontramos al zapatero Serapio Vizcar Zubillaga. Termino esta entrada con sendas fotos de encierros de los años 60, donde podemos contemplar además de unas bellas estampas sanfermineras de esta parte del recorrido, sendas panorámicas generales de la calle, con algunos establecimientos como la barbería de Arbea, la alpargatería de Sebastián Garcia o la  zapatería de Esain.

Fotos, por orden de aparición: Santo Domingo (1950). J. Cia. AMP. Santo Domingo (1940). Zubieta y Retegui. Pamplona, calles y barrios. J. J. Arazuri.  Encierro de San Fermin en Santo Domingo (1967). Ediciones Galgo. Encierro de San Fermín en Santo Domingo (1969). Foto Gomez. Agencia Cifra.

Imagenes del ayer: Pamplona, a vista de pájaro (1921)

Dentro de la sección “Imagenes del ayer” ofreceré en las próximas entradas diferentes vistas aéreas, de diferentes épocas,  que nos permitirán ver la evolución de nuestra ciudad a lo largo del tiempo. La mayoría de las fotos han sido ya publicadas en el blog pero en esta ocasión, describiré con detalle la información gráfica que podemos contemplar. Para percibir con más detalle las fotos recomiendo su visionado en una pantalla grande, de ordenador o de tablet. En esta ocasión analizaré lo que podemos ver en esta foto de 1921, de Ministerio del Aire que me facilitó Javier Azqueta, para seguir en la siguiente entrada con otra foto aérea de 1924, una época, la de los primeros años 20 en la que la ciudad sufriría  importantes modificaciones urbanísticas. En esta foto principal, que ya vimos en la entrada dedicada a la plaza de toros (El año en que Pamplona tuvo dos plazas de toros), datada en el primer semestre de 1921, podemos ver de arriba abajo y de izquierda a derecha de la foto los siguientes aspectos destacables: En el ángulo superior izquierdo, se observan los cuarteles General Moriones y Diego de León, donde hoy estaría el Baluarte y su plaza, más abajo siguiendo la actual calle Estella, el Cuartel de Intendencia y desde el inicio de la actual calle Tudela hasta la avenida San Ignacio el cuartel de Caballería y la Comandancia de Ingenieros, al final de este tramo se encontraba la antigua basílica de San Ignacio, aun no se había construido la nueva que conocemos, ni tampoco se habían construido, por supuesto, por todo lo dicho los  actuales edificios de la calle Estella. En la plaza del Vinculo teníamos, mirando hacia Sarasate, a la izquierda, el caserón de la nueva Alhóndiga Municipal, sede de la Escuela de Artes y Oficios y de la Academia de Música, enfrente el edificio de la Casa de Baños y a la derecha un edificio de viviendas que sería derribado para construir el que existe actualmente en la plaza (donde estaba el antiguo Koppo). Todavía estaba sin construir el nuevo edificio de Correos (se inauguraría en 1925), pero ya se había derribado el edificio del Vinculo, pues parece vislumbrarse un hueco entre la Casa de Baños y el viejo Caserón de la Casa de Misericordia. Siguiendo por esta acera del Paseo de Sarasate, tras el Caserón de la antigua casa de Misericordia,  estaba la primera Casa de Socorro de la ciudad, en la antigua casa de los Pastores, antes de su traslado a la calle Alhóndiga en 1930, el colegio de los Escolapios y la primera sede del Banco de España,  antes de construir su nuevo edificio en 1927 (donde antes estuviera la primera Alhóndiga municipal hasta 1891)

Desde lo que luego sería la avenida San Ignacio hacia abajo podemos destacar los siguientes elementos. Todavía no se había construido nada o casi nada en el Ensanche, se estaban poniendo los cimientos del edificio que se construiría junto al Olimpia, el chalet de Martinicorena, en la calle Arrieta,  sería la primera nueva construcción del nuevo ensanche, en 1922; la Casa Doria, en la confluencia de Carlos III con Cortes de Navarra sería otra de las primeras construcciones, en 1923. No existía la avenida de Carlos III, ni el actual Teatro Gayarre. En su lugar, ocupando parte de la futura nueva avenida y del futuro nuevo teatro estaba la primera plaza de toros de Pamplona. El Teatro Gayarre, inicialmente llamado Teatro Principal, cerraba la plaza del Castillo, por donde hoy se abre a Carlos III. Aun se pueden observar con cierta nitidez en esta fotografía principal los restos de la muralla sur de la ciudad. Las murallas del frente sur se habían derribado entre 1915 y 1921. Este frente de muralla iba desde la Ciudadela, por la calle García Ximenez, atravesaba toda la avenida de Roncesvalles hasta llegar a la zona de Juan de Labrit. Podemos descubrir  en la foto restos del baluarte de la Reina, (antes llamado de Tejería), en la parte inferior de la foto así como restos del desmonte de terreno al derribar la muralla de la zona de Tejería. Hoy en día se puede ver en ese lugar un murete de piedra, al pie de la barandilla que hay en la Cuesta de Labrit, resto de aquella primitiva muralla.  Cerca del Baluarte de la Reina estaba el Portal de Tejería, a la altura del actual paso de peatones de Estafeta al Callejón de la plaza. Fue derruido en 1915, (lo vemos aun intacto en una de las fotos de la derecha de este párrafo) y los escudos de armas se pueden contemplar en el arco de la puerta de entrada a la Ciudadela. El otro baluarte de esta zona era el de San Nicolás. Su portal de entrada, reformado en 1906-7, estaba a la altura del edificio del antiguo cine Carlos III, desapareciendo tanto el portal como las murallas colindantes en 1921. Su frontis se trasladaría  en 1929 a los jardines de la Taconera. Si nos fijamos en la foto principal de la entrada, poco tienen que ver la actual fachada oeste de Diputación, donde estaba el edificio del antiguo Archivo, con la que se observa en la foto y lo mismo pasa  con las casas que estaban en la zona que hoy estaría entre Duque de Ahumada y Espoz y Mina, así como casi todo el frontal de las casas situadas cerca de la muralla de Tejería, con el gran edificio del Seminario Episcopal, descollando en el angulo inferior derecho de la foto. El edificio situado al final de la Estafeta, en su confluencia con Juan de Labrit tampoco es el mismo que podemos observar hoy en día aunque nos sirve como elemento de referencia en varias de las fotografías, tanto de la grande como de las pequeñas. Para ilustrar algunos de los cambios aquí comentados he acompañado este último párrafo con tres fotografías extraídas de los libros de J.J Arazuri. Pamplona, calles y barrios. De izquierda a derecha, derribo de las murallas en lo que hoy sería cruce de calle Tudela y Garcia Ximenez (terminado en 1921), del portal de Tejería poco antes de su desaparición (1915) y del inicio del derribo de las murallas de Tejería (julio 1918).

Fotos referenciadas en el texto de la entrada.