La televisión que veíamos cuando no teníamos televisión (1964-1970)

No sólo de paseos sobre calles y espacios desaparecidos por los planes urbanísticos voy a hablar en este blog, ni de lugares de ocio como salas de juego, cines o discotecas voy a escribir. En este cuaderno de apuntes personal al que aludía en la presentación del blog, allá por finales de noviembre del año pasado voy a rememorar también aspectos de nuestra memoria personal compartida y en ella ocupa un lugar preeminente, como no podía ser de otro modo, primero, cronológicamente la radio y luego la televisión. Empezaré, sin embargo, por esta última. Aunque en mi casa recuerdo que no entró la televisión, una Vanguard de 24 pulgadas, hasta finales de 1970, tengo recuerdos anteriores de programas de la televisión, seguramente por haberlos visto en casa de alguna vecina o de algunos familiares. Haré un poco de historia. Si bien fue en 1956 cuando comienzan las primeras emisiones de la televisión en España será en el año 1961 cuando se coloca en el Monte San Cristobal la antena de televisión que extendería las emisiones televisivas entre los pamploneses. Tres años más tarde, en 1964 se empezaría a captar la 2ª cadena, la que entonces conocíamos como UHF. En ese año abundaban en la televisión las series del oeste: “Bonanza”, “Cheyenne”, “Caravana” y alguna otra como “Los Intocables” y en 1965, “El Santo”, con Roger Moore. Sólo se emitía una película a la semana. Habría que esperar a 1967 para asistir a las primeros programas de cine: “Sesión de Noche” en la primera cadena o “Cine Club” en la UHF. Respecto a las series, este año comenzaría la mítica “Viaje al fondo del mar” de Irwin Allen, varias temporadas en antena, y a la que aludo en otra entrada del blog o la fugaz “El tunel del tiempo”.

Las series de aquellos años sonaban con aquel  doblaje mexicano o de Puerto Rico que hoy chocaría a las nuevas generaciones pero que hasta bien avanzados los años 70, era el doblaje habitual en las series que veíamos en la televisión. También de este año es el primer “Estudio 1” que aparece como tal en la televisión. Poco a poco los programas se fueron incrementando, sobre todo por lo que se refiere al número de series: en 1968, “Los Invasores” o “El Virginiano” y en 1969, “Mannix”, “Daktari”, “Ironside”, “La conquista del Espacio (Star Trek)”, “Jim West” o “El ladrón sin destino”. Junto a ellos podría destacarse además “La casa de los Martinez”, el espacio  “Novela”, con diferentes ubicaciones a lo largo de su historia, al mediodía, por la tarde-noche, y que junto al “Estudio 1” entretendría a más de una generación al tiempo que nos daba a conocer grandes obras de la literatura nacional y universal. Felix Rodriguez de la Fuente, con su voz tan característica nos enseñaría a amar y respetar  la naturaleza con sus espacios “Fauna” en 1969 y luego, en 1970 “Planeta Azul”. 
El año en que compramos la televisión se iniciaba el sábado, después de comer, “Sesión de Tarde” (cuantas películas sobre todo de aventuras habremos visto  los sábados a la tarde durante años y años), el domingo se emitía “Sesión de noche” y  los lunes por la UHF “Cine Club”, la UHF siempre tuvo esa vitola de televisión más cultural y minoritaria. Comenzaron los primeros ciclos de cine, bien dedicados a  estrellas de Hollywood, a consagrados directores o a diferentes géneros (cuantos cinéfilos nos criamos al calor de aquellos ciclos y películas), el Especial Vacaciones en Navidad o Semana Santa (todos los días había películas y vacación), series como Embrujada en la primera cadena, Misión Imposible o El Gran Chaparral (en la UHF). De aquellos primeros años en los que no teníamos televisión recuerdo con nitidez haber visto películas como “Horizontes Perdidos” que por cierto voy a comentar un día de estos en uno de mis otros blogs “La pantalla de los clásicos”, novelas como “El conde de Montecristo” de Alejandro Dumas con Pepe Rubio, de protagonista, obras de teatro como “Tierra baja” y entre las series muchas de las que he citado que se emitían en 1969 y 1970 (“Daktari” y sus animales salvajes, “Ironside” con Raymond Burr en su silla de ruedas, “La conquista del espacio” con el señor Spock (Leonard Nimoy), “Jim West”  o los programas de la naturaleza del amigo Félix.  Probablemente en alguna otra entrada de este blog  siga recordando otros años y programas de televisión o tal vez me decida a abrir algún apartado específico para ello en alguno de los otros blogs.

Aunque sabemos que la mayoría  de los recuerdos del pasado aparecen siempre envueltos en una bruma nostálgica que los mitifica y muchas veces inmerecidamente, no puedo por menos que mirar hacia aquellos lejanos primeros años de la televisión  con cierta emoción y cariño, probablemente porque aquella pequeña pantalla fue junto al cine y mucho más para un niño que estaba dando sus primeros pasos,  fuente de continuas sorpresas, fantasías y descubrimientos. Entonces teníamos toda la vida por delante. Para otras muchas personas el cine o la televisión eran las únicas vías de escape, entretenimiento o evasión en unos tiempos, en muchos  aspectos, bastante grises y deprimentes.
Foto de la cima del Monte San Cristobal de  Garikoitz Estornés. Enciclopedia Auñamendi. 1991 

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