La antigua calle El Vergel (1968-1978)

Hay muchos lugares, casas, rincones, calles, puentes que surgen en mi memoria. Y uno de los que mejor recuerdo guardo es ese paseo que arrancaba del puente de San Pedro y acababa en el puente de la Chantrea y que conocemos como el camino o calle del Vergel. A ese camino tengo asociadas indisolublemente imagenes y recuerdos, algunas muy antiguas como aquellas lejanas visitas dominicales, siendo muy niño, a casa de la hermana de mi padre en el barrio de la Magdalena y otros posteriores en el tiempo como los diarios desplazamientos al instituto de bachillerato Padre Moret (Irubide). Recordar aquellas visitas supone rememorar un largo paseo desde casa, por el Camino de los Enamorados que seguía luego, por entre el camino lindante con las piscinas de San Pedro, hasta la arboleda que había al otro lado del camino, flanqueada por una cruz de piedra como la que hay cerca del puente de Santa Engracia, cerca de la avenida de Guipúzcoa, y luego subíamos el puente de San Pedro, un puente por el que entonces (hasta 1995) circulaban los coches y que a menudo por su estrechez te tenías que arrimar al pretil. Aun recuerdo los semáforos situados en los extremos del puente que permitían alternar el paso de vehículos de un lado a otro. Unicamente en verano se peatonalizaba por el inmenso gentio que acudía a las piscinas de San Pedro y Aranzadi.

El puente de San Pedro es probablemente el puente más antiguo de la ciudad. Su origen pudo ser romano pero fue transformado en la Edad Media y adquirió el aspecto que hoy conserva, con sus tres ojos de medio punto. Desde el puente, mirando hacia la derecha se observaba el perfil amurallado de la Vieja Pamplona. No se por qué, pero esas murallas de nuestra ciudad, para la mente de un niño tuvieron siempre un aire de castillo medieval que le retrotraía a imposibles lances y aventuras. Mirando a la izquierda se observaba  la llamada playa de San Pedro, donde los jóvenes acostumbraban a bañarse durante buena parte del pasado siglo. Más allá, al fondo, podíamos ver la presa de San Pedro, construida  durante la Edad Media y que se ha ido deteriorando  con el paso de los años. Desde la zona de la presa se abría el llamado Cauce Molinar sobre el que se levantaba el pequeño puente de Errotazar y que dió servició en siglos pretéritos a diferentes molinos existentes en la vieja Rochapea. Y aun más al fondo se divisaba  el Monasterio Viejo de San Pedro.

Bajando el puente, a la derecha se intuía una frondosa arboleda con ejemplares de gran tamaño, allí donde, desde 1977, se abrirían  las piscinas municipales de Aranzadi. Justo enfrente del puente encontrábamos la finca Lore Etxea que se extendía hasta la primera vuelta de la calle del Vergel y que vemos en la foto adjunta de J.J. Arazuri del año 1963. Más adelante, y a lo largo del lado izquierdo de la calle, encontrábamos el Instituto Pedagógico para Discapacitados Psíquicos, fundado por Serafín Argaiz en 1948, cuyo edificio hoy abandonado se inauguro en 1957 y el colegio «El Redin», fundado en 1963 (aunque inaugurado en 1965) por un grupo de personas vinculadas al Opus Dei, entre los que se encontraba Julio Eugui, Félix Azqueta y Miguel Sánchez Ostiz, luego algunas casas de vecinos, antes y después de estas edificaciones el camino que circunvala el meandro de Aranzadi y  más adelante y antes de la Residencia el Vergel hubo en aquellos lejanos años finales de la década de los 60  unos depósitos de  Cervezas El Aguila y la Coca Cola que quizás no muchos recuerden. Justo al comienzo de la  segunda curva de la calle se inauguró en 1973 la Residencia de Pensionistas de la Seguridad Social  «El Vergel». Las instalaciones habían sido adquiridas dos años antes a los Maristas  que iban a destinar el complejo a residencia de estudiantes y de seminaristas. La residencia amplió sus instalaciones en 1974 dando cabida a 225 ancianos autónomos. En 1978 pasó  a depender del Inserso y en 1990 el centró se transfirió a la administración foral, denominándose simplemente Residencia «El Vergel», dando cabida tanto a personas autónomas como asistidas, siendo actualmente uno de los centros públicos de referencia de asistencia al mayor.

En esa recta de la calle El Vergel que desemboca en la Cuesta de la Chantrea encontramos un «aska» que permanece en el lugar desde tiempos inmemoriales, bueno, por lo menos lo puede atestiguar la Pamplona de los últimos 60 años, tal y como se puede comprobar en la fotografía de J.J. Arazuri, que encabeza la entrada y que data del año 1955. En este mismo tramo, cerrado por una larga valla estaban las amplias instalaciones del Colegio de Educación Especial El Molino, fundado en el año 1978 por la Fundación Ciganda Ferrer, sobre las instalaciones de un viejo molino harinero, conocido como molino de la Magdalena y luego Molino de Ciganda que después se convertiría en una pequeña central hidroeléctrica, aprovechando el pequeño salto de agua de una presa de piedra que daba servicio al molino. Termina mi recorrido virtual en dos puentes, uno nuevo, construido en el año 1960, el llamado Puente de la Chantrea y el otro, después del de San Pedro, el más antiguo y uno de los más bellos sobre el río Arga, el puente de la Magdalena, de origen románico, entrada principal a la ciudad antigua para los peregrinos del Camino de Santiago, que sufrió en 1963 unas profundas obras de reforma que le devolvieron a su aspecto original.

Como he señalado al principio, cuando hablaba del puente de San Pedro, en el lado derecho de la calle El Vergel podíamos y podemos disfrutar en toda su magnificiencia de los lienzos de la Muralla, en los tramos de los llamados frentes de Magdalena y Francia, restaurados en profundidad en la primera década del nuevo siglo. Cito como curiosidad que durante algunos años de la década de los 70, hubo en la zona cercana al Redin y lindante con la calle del Vergel y de la Magdalena un camping. ¿Quien lo diría?

 

Fotos: Fuente del Vergel (1955) y Lore Etxea (1963) : J.J. Arazuri. Pamplona, calles y barrios

3 opiniones en “La antigua calle El Vergel (1968-1978)”

  1. Fermin Paularena dice: respondió el 3 de marzo de 2024

    Hola queria puntualizar que el instituto pedagogico fundado por Serafin Argaiz, no era para Discapacitados Psíquicos, si no para Superdotados. Popolarmente tambien se le llamaba escuela de talentos.
    Saludos cordiales y felicidades por el trabajo documental. Un 10, animo.

    • Carlos Albillo Torres dice: respondió el 3 de marzo de 2024

      Ambas cosas son ciertas, Serafín Argaiz fundó en 1957 el Instituto Pedagógico para niños subnormales, con sede en ese edificio hoy abandonado de la calle Vergel y posteriormente en 1991 también fundó el Instituto Politécnico para Superdotados (no sé si también en el mismo lugar) y también una Fundación que llevaba su nombre para Jóvenes Superdotados. Desde luego en el período en que se centra el post o entrada (1968-1978) era el Instituto Pedagógico para niños subnormales

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