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Olas de frío y nevadas en el viejo Pamplona (1956-2021)

ACTUALIZADA. Es una frase ya hecha sobre todo en personas de cierta edad decir aquello de ya no nieva como antes o ya no hace el frio que hacía antes. De vez en cuando un temporal de frio o una ola de calor nos hace volver la vista atrás para ver en qué fecha tuvimos aquella gran nevada o aquella ola de frio que heló el rio Arga o la última ola de calor que derritió el asfalto. De alguna de ellas me acuerdo porque las he vivido, para hablar de otras echaré mano de la hemeroteca. Empezaremos por el frio y las nevadas, dejando el calor para otra entrada posterior. En febrero de 1956 se registró una de las peores olas de frio que se conocen en la historia climatológica de nuestro país, de las 25 habidas desde 1900. El día 22 de febrero el termómetro llegó en Pamplona a los 15,2 grados bajo cero. Las temperaturas bajo cero se prolongaron durante varios días. Sin duda esta es la más famosa  ola de frío de la climatología española. La ola de frío de febrero de 1956, contó en España con 25 días consecutivos de heladas, (comenzó el  día 1 y terminó el día 25). Fue el mes más frío desde 1833. Tres oleadas sucesivas de aire siberiano alcanzaron de lleno la península. Fue tal su intensidad que se formaron carámbanos de agua marina en la Costa Brava, algo absolutamente insólito. La mínima la marcó un lugar de montaña de Lleida que superó los 32º bajo cero.

Habían sido también inviernos gélidos los de enero de 1945 y enero y febrero de 1954. Tras la ola de frio de 1956 vendrían las de diciembre de 1962-enero de 1963, diciembre de 1970-enero 1971 (con cerca de medio metro de espesor) y enero de 1983 y enero de 1985. Es un hecho constatable que en las décadas de los 60 y 70 las nevadas se producían con más frecuencia y yo creo que con mayor  intensidad  que en la actualidad ¿razones de esto?, ¿el cambio climático? ¿Quién lo sabe?. Algunos dicen que esto es una impresión subjetiva: que antes nevaba igual que ahora pero que había muchos menos coches circulando en la ciudad y no se limpiaban las calles como ahora. Puede haber algo de cierto pero solo en lo del tráfico y la limpieza de los viales pero el hecho es que esas nevadas de 20, 30 o 40 centímetros de espesor no las he visto yo en ningún  parque de la ciudad desde  finales  de los 80 del pasado siglo y aún antes. Hubo temporales de nieve destacables en 1966 (el 19 de enero), 1967 (el 10 de enero), en 1973 (el 9 de abril, tras unos días inusualmente supercalurosos), en 1978 (el 18 de noviembre), en 1979 (el 16 de febrero), en 1980 (el 14 de marzo y el 1 de diciembre, esta última con 40 cm de nieve en la capital) Estas últimas con desastrosas consecuencias por el deshielo de la nieve en los valles y rios del norte de Navarra, que hizo que se desbordará el Arga, como vimos en la entrada dedicada a las inundaciones.

Si por edad, no pude conocer la ola de frio de 1956 o la del 1963 si que recuerdo lejanamente las nevadas de la navidad de 1970-71 (estaba en las escuelas del Ave María, haciendo 2º de Primaria, con Don Emilio Loitegui), fue la segunda ola más importante  (se llegó a 12 grados bajo cero y también se heló el rio como en 1985) y sobre todo recuerdo  las olas de frio de 1983 y 1985. En 1983 estaba yo haciendo 2º de periodismo en la Universidad de Navarra. También fue en febrero, el día 7 de febrero, para ser más exactos. Nevó con intensidad en la ciudad cubriéndose ésta con una espesa capa de nieve de más de 20 centímetros. La temperatura descendió hasta los 12 grados bajo cero por lo que la ciudad se convirtió en una autentica pista de hielo. Sin embargo la helada no duró tanto como la siguiente, la de 1985, pues solo duró diez dias, hasta el día 17 de febrero.

En enero de 1985 estaba haciendo 4º de periodismo cuando empezó a nevar el día 4 de enero, heló  y la ola de frio se prolongó durante un par de semanas, hasta el día 17. Durante casi quince días las temperaturas permanecieron bajo cero. Iba camino de la universidad con dos compañeros que vivían en el Casco Viejo y veíamos los enormes carámbanos colgando de los edificios y de los viejos barracones y edificaciones de la Ciudadela por la que atravesábamos rumbo a Fuente del Hierro y el campus. El día 12 murió un hombre de 50 años a causa de las bajas temperaturas. Fue encontrado en el exterior de la antigua oficina de turismo de Pamplona, en la calle Duque de Ahumada. Creo recordar que en aquella ocasión llegamos a tener 15 o 17 grados bajo cero. El cauce del rio Arga apareció helado en la mañana del sábado día 12 de enero. Aun recuerdo bajando en la madrugada de ese día desde el barrio de San Juan, por el puente del Plazaola y asistir al inédito espectáculo del rio totalmente helado. Aquellos días hubo infinidad de caídas y cuantiosos daños por el hielo en aceras y calzadas de la ciudad además de algunas clases suspendidas en colegios y concentraciones escolares. Aquel mismo año vimos nevar en una fecha tan tardía como el 6 de mayo. Lo recuerdo porque así lo registré en una revista en la que colaboraba en aquel tiempo. Un par de años más tarde, el 14 de enero de 1987 Pamplona quedó colapsada por una enorme nevada que mantuvo la ciudad blanca durante varios días por las bajas temperaturas que superaron los 10º bajo cero.
Años más tarde, en 1989, la nieve llegó como en 1985 también en fechas muy tardías, nada menos que el día 4 de abril. También hubo  nevadas u olas de frio, que de todo hubo,  en Pamplona en diciembre de 1990, marzo de 1993, enero de 1994, enero de 1996, abril de 1998, febrero de 1999, febrero y diciembre de 2001, finales de enero de 2005, el invierno del 2009-10, y la última ola de frio destacable  en febrero de 2012, con temperaturas de 8 grados bajo cero aunque la sensación térmica fue de temperaturas muchísimo más frías. Desde ese año y hasta 2018 cabe señalar nevadas, por lo general de muy escasa entidad en Pamplona, una o  como mucho dos a lo largo del año, hasta el 2018 en que hubo cinco o seis entre enero y febrero, la más importante fue  la de finales de febrero con 15 cm de espesor. Las temperaturas de estos días son, no obstante, las más bajas registradas en la comunidad desde  el año 2012  con 6 grados bajo cero los días 7 y 8 de enero  y hasta los 18 o 19 grados bajo cero en algunos puntos altos de Navarra:  18,9 en Erremendía (Salazar) y 19,6 bajo cero en Urbasa. El máximo, no obstante lo ha marcado estos días la  estación meteorológica de Vega de Liordes, en León, con 35º bajo cero. En otros puntos del país, como Madrid, no se habían conocido unas nevadas tan copiosas desde hace casi 70 años, desde 1952, con más de medio metro de espesor.

Fotos: Nº 1: el rio Arga en la zona del puente de San Pedro (enero de 1971);  Nº 2: Avenida de  Carlos III (enero de 1966), a la altura del teatro Gayarre, ambas  de  Zubieta y Retegui; Nº 3:   Avenida de Roncesvalles  (febrero de 1970). Foto Gomez;  Nº 4. calle Mercaderes (febrero 1970). Foto Galle. Archivo Municipal de Pamplona.

Olas de calor en el viejo Pamplona (1957-2020)

ACTUALIZADA. No son demasiadas las olas de calor que he conocido a lo largo de mi vida y la mayoría parecen haberse concentrado en las dos  últimas décadas de este nuevo siglo. Antes de estas dos primeras décadas del siglo XXI en la que encontramos 8 olas de calor importantes, la mitad en los últimos 4 años: 2003, 2009,  2012, 2015, 2017, 2018, 2019 y 2020,  la única ola de calor importante que recuerdo es la de los sanfermines de 1982. Antes de esa fecha me acuerdo que los veranos de mi infancia eran calurosos, pero con una temperatura bastante aceptable,  no más de 30 o 32º y además, por las noches, en general, solía refrescar. En Pamplona es proverbial y a veces puede resultar hasta objeto de cachondeo para quien, de fuera, no conozca nuestro cambiante clima, «lo de llevar la chaquetica por si refresca»,  porque te puedes levantar un día, pongamos de junio, con 8º o 10º por la mañana, subir hasta los 30º al mediodía y volver a bajar a los 12 o 13º a la noche y todo en el mínimo intervalo de unas pocas horas. La primera ola de calor del período estudiado data de los primeros días  de agosto de 1957. Curioso que después de la ola de frío del 56 nos llegase esta tórrida ola de calor que elevó los termómetros hasta los 40,3º, que es la temperatura a la que se llegó concretamente el día 1 de agosto de 1957. El 6 de julio de 1982, las temperaturas en Pamplona llegaron a los 41,2º, 42º según otras fuentes, nunca había visto yo que se derritiese la brea, el asfalto de las calles como en esa fecha. La ola de calor,  corta pero intensa,  nos pilló en plenos sanfermines. No hay constancia de ese registro por parte del observatorio de Noain pero los periódicos de entonces (tanto locales como nacionales) señalaron esas máximas históricas. También hubo temperaturas elevadas el 30 de julio de 1983 y el 15 de agosto de 1987 con 40,2º, en ambos casos. Y olas de calor hubo   al menos en   1991 y  1995.

En el año 2003 no se llegaron a esos extremos de 1982, la máxima, el 13 de agosto fue de 38,4º pero fue la mayor ola de calor de toda la historia, por su prolongada persistencia a lo largo del tiempo. La de 2003 fue por su extensión geográfica y su duración en el tiempo una de las más importantes desde 1540. Murieron varias decenas de miles de personas en Europa, 15.000 solo en Francia. El buen tiempo empezó a primeros de junio y con algunos días de descanso no nos abandonó hasta finales de agosto, o sea dos meses y medios de un calor infernal, sin embargo lo peor no fue eso. Entre el 30 de julio  y el 14 de agosto llegamos a superar día si y día también los 38º de máxima. Las temperaturas por la noche no bajaban por debajo de los 22º. A la una de la madrugada era habitual que el termómetro marcase 29 o 30º. Vamos, un auténtico infierno. El 18 de agosto de 2009 llegamos a los 39,7º. Ese mismo verano tuvimos temperaturas record desde el 2003, concretamente el 21 de julio se llegó a los 38,3º y el 5 de agosto a los 38,4º. Por las noches afortunadamente resfrescaba un poco. En 2010 hubo una muy corta entre los días 9 y 11 de julio. En 2012 tuvimos la última gran ola de calor solo comparable a la del 2003. Fue también la que a más provincias de España afectó, nada menos que 40, frente a las 38 de 2003. Tuvimos unas temperaturas anormalmente altas en junio y agosto. No fue una ola prolongada sino tres olas de varios días de duración, unos cinco o seis días con pequeños descansos que se encadenaban una con otra. La primera ola se produjo entre el 24 y el 29 de junio que no sentimos con tanta fuerza como en otras comunidades, la segunda entre el 8 y el 11 de agosto y la tercera y más larga entre el 17 y el 22 de agosto, estas dos últimas sí que las sentimos con toda crudeza. Las temperaturas máximas se produjeron  en agosto, el 10 de agosto con 40,3º y el 18 de agosto con 40,6º.

Recuerdo ese verano muy bien porque mi ya fallecida madre tuvo tres ingresos hospitalarios ese verano, a mediados de julio, a finales de julio y primeros de agosto y a mediados de agosto. La temperatura en las habitaciones de Medicina Interna del Hospital  de Navarra no bajaba de los 32º. A veces era difícil saber si los enfermos tenían fiebre por alguna de sus patologías o por el insufrible calor reinante. Ese año salió, en plena ola de calor, la Vuelta Ciclista desde Pamplona, de la que adjunto una fotografía, entrando a la meta, en la Plaza de Toros.  El verano de 2014 fue, sin embargo,  anormalmente más benévolo, desde el punto de vista de la temperatura, que la media hasta el punto de que hemos tenido los sanfermines más fríos nada menos que en 80 años, (desde 1932) con nueve grados por debajo de la media, para estas fechas. En 2015, España sufrió otra de sus olas de calor más prolongadas, fue la más larga, 26 días, del 27 de junio al 22 de julio, más larga que la del 2003 y afectó a 30 provincias, aunque yo no recuerdo que,  ni de lejos llegase en nuestra ciudad a las de 2003 o 2012. En 2016 se vivieron varias olas de calor en España, cuatro y en 2017, cinco. En 2018 vivimos una ola de 8 días con temperaturas de más de 38 grados a finales de julio-primeros de agosto. Se superaron los 40 grados en Pamplona en 2019, con dos olas, a finales de junio y a finales de julio, en la primera se registró el 27 de junio una temperatura de  40´5 º en Pamplona, 41,3 en el observatorio del aeropuerto de Noain y 42 en las Bardenas y en  2020,  donde a finales de julio, las temperaturas superaron los 38 grados.

Fotos: Escaparate de la bombonería y heladería Alaska en el nº 47 de la plaza del Castillo (Años 40). CC BY-NC-ND 3.0 ES. José Galle Gallego. Fondo Galle. Archivo Real y General de Navarra