Mostrando entradas con la etiqueta Mes: agosto 2020. Mostrar todas las entradas

Las salas de fiesta y discotecas del viejo Pamplona (1960-1985)

Actualizo esta entrada del blog que publiqué en el año 2013, con más datos que me han ido llegando y material gráfico que me han prestado recientemente. «Fue en los fines de los 60 y primeros 70  cuando comenzaron a proliferar las llamadas «boites» y «discotheques» en nuestra, hasta entonces, provinciana y hasta cierto punto mogijata ciudad. Hasta el final de la década de los 60 se celebraban festivales de música para jóvenes con conjuntos locales en lugares como los cines Aitor y Guelbenzu de Carmelo Echavarren, o el Teatro Gayarre, y en algunos otros espacios de la ciudad, como el Frontón Labrit, con sus fiestas de juventud (alguna acabó en pelea), además de en los salones de los colegios e institutos masculinos: Ximenez, Maristas, Jesuitas, Capuchinos o femeninos: Dominicas, Ursulinas, Santo Angel, Sagrado Corazón, también en otros lugares como el Casino Eslava, los bajos del Olimpia (hasta que lo derribaron en 1963) o el Carlos III luego, etc. Locales  más pequeños que las discotecas donde se iba escuchar música y a bailar fueron, en aquellos tiempos, el Bearin de la plaza del Castillo que ya funcionaba como «boite» allá por los años 60, la minidiscoteca «Disco Club 29» en la calle Navarrería con lo último en música moderna, impulsada por Fernando Saez y Javier Oses, la cava de Portales en la calle Recoletas, el subterráneo Viana Club de Jarauta, el antiguo Catachú o Tkikia en aquellos tiempos  en la calle  Lindachiquia, nº 16 que de la mano de Josetxo Iturralde y sobre todo de Abel y María Jesús, lo harían funcionar como una sala de fiestas, entre 1965 y principios de los 70, el Yellow Club en San Francisco, 24, etc. De aquella época poco puedo hablar si no es por referencia de otras personas que la conocieron y por algunos testimonios de seguidores de este blog que me han  ido señalado las lagunas de la entrada original.

Fue a partir de los 16 años, cuando comenzamos a frecuentar con cierta regularidad las salas de fiestas y discotecas de nuestra ciudad. Algún año antes, allá por el año 1978 o 79, creo recordar, que hicimos alguna incursión en lo que se llamaba el Guacatxiki, una sala anexa al Guacamayo pero para público bastante más joven. Las sesiones eran de tarde en vez de noche. El Guacamayo, situado en la calle Abejeras, se inauguró en torno al año 1969. Fue una de las primeras discotecas de la ciudad. Además de la música comercial típica de las discotecas se destacaba por albergar de vez en cuando actuaciones en directo de grupos locales y nacionales. Fue la primera discoteca que puso go-gos y sus djs  tenían muchas horas de vuelo. Posteriormente el antiguo Guacamayo y locales anexos se conocerían con el nombre de Sector, ONB y By Bye. Posteriormente, en torno al año 1980,  acudimos al Gure Kayola, en la cercana localidad de Sarasa. Creo que se había abierto dos o tres años antes. Ponían autobuses a partir de media tarde, a las seis o seis y media tarde; se cogían, creo, que en las paradas de autobuses de los Tres Reyes y te llevaban directamente a la discoteca. Volvías, igualmente, en autobús a Pamplona, y llegabas a casa no más tarde de las las diez. El limite razonable en aquellos años y para nuestras edades estaba en la última villavesa. Por supuesto había excepciones como las fiestas del barrio o los sanfermines en los que el horario se alargaba hasta las 2 o 3 de la mañana. En el Gure Kayola había un ambiente más rockero que en otras discotecas, mucha chupa de cuero, con música muy cañera, que era la que sonaba por aquel entonces en las radios. Te cobraban la entrada a la salida. Curioso procedimiento este el de cobrar a la salida, antes de regresar en el autobús.

Alguna vez fuimos a la Casa de la Juventud pero aquel ambiente no nos satisfizo en absoluto. Cansados un tanto de los viajes al Gure y tal vez de su ambiente, pues íbamos dejando atrás la  adolescencia y nos íbamos haciendo jóvenes «más maduros» empezamos a frecuentar alguna sala de fiesta con un ambiente más relajado y tranquilo como era la del Club Natación. Por lo general íbamos al cine los sábados y a la sala de fiesta o discoteca, los domingos. Íbamos sobre las 7 de la tarde. Recuerdo que en el «Club» había tres espacios de baile, dos espacios flanqueando la zona de actuación de la orquesta y una sala amplia de forma rectangular al final de la cual se encontraba una de las barras. Se iniciaba la sesión con música disco del momento para dar paso luego a la orquesta titular de la sala, la Orquesta Nueva Etapa y su cantante Adelaida y posteriormente acabar nuevamente con música disco. Otros componentes de la orquesta en aquel tiempo eran Jesús Ustariz, al teclado, Jose Miguel Marín «Chivino», batería, Pedro Tres, voz y guitarra, Jesús Mari Navarro «Pulmones» a la trompeta, Angel Urdaniz «Basiano», etc. La orquesta Nueva Etapa se había formado de una escisión de la orquesta Amanecer en 1972 y la sustituyeron como orquesta titular del «Club». Inicialmente la integraron los cinco componentes de aquella  orquesta junto a Jesús Ustariz y Xabier Elizalde que procedían de la orquesta Noche y Día. En 1973 entró Adelaida Arostegui. En 1981 costaba la entrada al Club unas 225 pesetas (lejos de las 35 pts de 1965 o de las 80 de 1968, bueno eso para los caballeros, las «señoritas» pagaban la mitad, 40 pesetas). Creo que la paga en mi caso era entonces de unas 1.000 pesetas. Similar ambiente aunque menos acogedor tenía el Club Deportivo Amaya, que yo no frecuenté. Tenía una sala cubierta enorme al final de la cual estaba el escenario y en el lado opuesto la zona de la barra. Había villavesas desde la plaza del General Mola. Creo que estuve una sola vez cuando celebramos la fiesta del instituto en marzo de 1981. La orquesta titular de la Ciudad Deportiva Amaya eran Los Clan. Algunos años antes los Clan (José Miguel Huarte «Pacha», al teclado, Miguel Angel Echeverría «Bolo» al trombón, Ramón García, a la trompeta, etc) tocaban jazz en el Cavas Club, inaugurada en junio de 1967 como sala de fiestas-discoteca, con música por la tarde y sala de fiestas por la noche en la Bajada de Labrit.
También acudíamos en aquellos primeros años 80 al Young Play, en la calle Monasterio de Velate, una de las discotecas más famosas de la ciudad y que vemos, por dentro y por fuera en alguna de las fotografías adjuntas. Recuerdo su fachada verde brillante y su interior también de tonos verdes, la pista circular en el centro, las sillas de madera, el suelo enmoquetado, sus columnas y sus espejos, tal y como vemos en la fotografía inferior. Se había inaugurado en febrero de 1970 y se cerraría con ese nombre en 1985 para dejar paso al Reverendos. Actualmente la discoteca se la conoce con el nombre de Ozone. Esporádicamente visitamos el Amazonas de la avenida de Bayona, luego conocida como Mas y Mas y actualmente como Vaiven. Otra discoteca de la ciudad era el Xuberoa en el calle del Redín, nº 2, una discoteca de dos plantas que se inauguró en los años 70 y se cerró en 1980, tras un pavoroso incendio y que yo no llegué a frecuentar.

En aquellos finales 60 y años 70 y primeros 80, también eran famosas las discotecas y salas de fiestas de algunos pueblos de Navarra como la Amanecer de Zubiri (que luego sería en los 80   el Gau Txori de los hermanos Arrieta), Bordatxo de Santesteban;  Oasis, Naxos, Aster   y  Trovador de Estella;  Geminis de Sanguesa;  La Guesera (hoy Kube),  Maitagarri  y Beratxa de Tafalla;  Malloak en los altos de Azpiroz; el Sonhar de Irurzun (antiguo Lennos);  Ilargi de Lakuntza, la Paraiso de Alsasua;  el Gares de Puente la Reina, etc. Muchas de ellas ofrecían música disco con actuaciones en directo. De todas las citadas, situadas fuera de Pamplona,  acudí alguna vez al Sonhar de Irurzun, una discoteca sobre un pequeño alto o promontorio, con dos plantas, diferentes espacios y estilos de baile en cada planta o espacio: lento, disco. Las discotecas en general ponían mayoritariamente música disco y las salas de fiesta combinaban la música disco, las actuaciones en directo y la música romántica o lenta para bailar en pareja. ¿Qué música sonaba en aquellos años?: pues sin ánimo de ser exhaustivo y tratándose de salas de fiestas y discotecas:  Status Quo, David Bowie, Boney M, Tequila, Abba, Gloria Gaynor, Donna Summer, Bee Gees, los acordes inconfundibles de la guitarra de Carlos Alberto Santana y su Europa, Roberto Carlos, Jeanette, Mari Trini, Bonny Tyler, Baccara, Village Peope, Police, La Olivia y la ELO, Pink Floyd, OMD, The Comunnards, Alan Parsons, Mecano, Ricchi e Povere y tantos y tantos otros artistas y grupos que nos ayudaron a ser un poco más felices en aquellos días ya lejanos.

En Sanfermines eran famosas las galas en los Clubs Deportivos. A los citados Natación y Amaya, habría que sumar, en estas fechas, las verbenas y galas de la Agrupación Deportiva San Juan, Anaitasuna, el Tenis, etc. Al Natación acudían las estrellas nacionales del momento y contaba con pista y barra al aire libre. También tenía actuaciones estelares en las fiestas el Larraina. Fueron famosos el lanzamiento a la piscina del Larraina de los Pop Tops en los Sanfermines del año 1968 o el acoso o más bien «caza» a  los Pecos por más de 300 jovenes en 1980 que provocó la suspensión de su actuación. En los barrios, celebraba bailes y verbenas el fin de semana, durante todo el año,  la Unión Deportiva Chantrea. También en otras sociedades deportivo recreativas: A.D San Juan, Larraina, Tenis se celebraban verbenas. En aquella época, de los 60 a los 80, había muchas y buenas orquestas y grupos musicales en Pamplona y Navarra. De aquellos grupos y al margen de las dos orquestas míticas referenciadas que perduran en mi memoria, La Nueva Etapa y Los Clan había otras como la mencionada Noche y Día, Amanecer, Maravella, Xamba (titular de los Tres Reyes). Recuerdo haber escuchado en los años 70,  allá por agosto, en las fiestas de mi barrio, en el antiguo campo de futbol del Ave María, a grupos musicales locales como Los Jaguars (¿o eran Los nuevos Jaguars? porque el conjunto tuvo distintas composiciones a lo largo de su historia). Otros grupos de aquellos años 60 y 70, sin ánimo de exhaustividad, eran Los Juniors, Los Condes, Los Anakos, Los Breks, Los Rebeldes, Los Huesos, Los Jafans y un largo etcétera. Alguno de aquellos grupos se convirtieron en orquestas profesionales o al menos las nutrieron, otros muchos desaparecieron con los años y  los menos se mantuvieron y perduran en el tiempo o al menos en el recuerdo. Eran tiempos en los que sonaban en la radio y durante aquellos cálidos veranos los últimos éxitos de Formula V: Cuentame, Tengo tu amor, o los Diablos: Oh, Oh, July o Roxana o todas aquellas famosas canciones pop de nuestra infancia y juventud, la música de los 60 y 70 y en mi caso, también de parte de los 80″.

Fotos: Young Play, extraidos de la web www.tocataeventos.com. Logos de Catachú, Disco Club 29 y Guacamayo: Archivo Juan del Barrio

Actualizada el 23-8-2020