La calle Estafeta y sus comercios a finales del siglo XX

ACTUALIZADA. La Calle Estafeta es una de las calles, junto a Nueva y Mayor más largas del Casco, con más actividad económica (comercial y hostelera), más atracción turística y una de las principales vías de la Ciudad de la Navarrería. Comienza en su confluencia con la calle Mercaderes y finaliza en su confluencia con dos calles, Juan de Labrit a la izquierda y Duque de Ahumada a la derecha. La Estafeta es probablemente la más conocida de nuestras calles allende nuestras fronteras. Indudablemente el encierro y la promoción que de nuestras fiestas hizo Hemingway y luego los medios de comunicación durante el pasado siglo han contribuido a ello, si bien habría que recordar que solo desde 1867 corren los toros por esta calle, pues antes lo hacían por la Chapitela. La calle es probablemente una de las que más ha ganado con la peatonalización realizada  en el año 1997. En la primera de las fotos vemos la calle, sin peatonalizar, con los coches aparcados en uno de los lados. La calle ha tenido muchos nombres desde el siglo XIV: Rua de la Zaga del Castillo, barrio de las carpinterías de la Zaga del Castillo, Rua de trás el Castillo título que se conservó hasta principios del siglo XIX solo o asociado con el nombre de San Tirso. Hubo una basílica dedicada a este santo en el espacio que ocupan hoy los números 49-51 de la calle. En el siglo XVIII se comenzó a utilizar el nombre de la Estafeta para designar a la calle principal del barrio que se llamaba de San Tirso y que comprendía la Estafeta  de arriba, la de  abajo, y otras calles cercanas. Y es que en 1716 en las casas 50-52 se instaló la primera estafeta de Navarra. Durante el siglo XIX y principios del siglo XX, la Estafeta fue una de las calles más concurridas, siendo famoso el llamado paseo de la Feria, algo muy parecido a lo que sería a mediados del siglo XX para los pamploneses el paseo por Carlos III.

Iniciamos nuestro recorrido por los números pares de la calle, desde su confluencia con Mercaderes. Allá, por los inicios de los años 80, al comenzar la calle, en la esquina que después ocupara Gretel y hoy una tienda de chuches estuvo el Bazar La Ilusión, estuvo hasta 1984, antes recuerdo que tenía una tienda en el número 13 de la calle Tejería. A continuación en el pequeño local existente estuvo la Relojería Joyería Olangua, que sería relevado en los años 90 por la Lencería Liserí, la boutique Tundra (antes de que se trasladase a la antigua Farmacia Blasco, entre 1992 y 1997), la zapatería infantil Itziar (desde 1999) y hoy tenemos el establecimiento de venta de alpargatas  De mil Colores. Después estaba desde 1985  la Optica de Juan Pedro Goñi (hoy una tienda de uñas), el establecimiento de enmarcación de cuadros Amado Mendoza (que cerró por jubilación antes de los sanfermines de este año y que se fundó hace casi un siglo  aunque en ese mismo local llevaban desde 1936); otro establecimiento del mismo ramo, Cuadros Huici, desde 1948 en el lugar; uno de los pocos establecimientos de venta de discos que había sobrevivido hasta hace recientes fechas en la ciudad, Digital, fundado en 1989 y que tomo el testigo de la tienda de artículos de regalo Limoges (Digital cerró en 2015 para ser relevado por la vinoteca Honestus),  y a continuación estaban Galdana, donde luego estaría durante muchos años Cachito y la tienda de Desigual DS Shop, entre medias hubo otros establecimientos como una mercería y una  tienda de regalos, hoy está El horno de la Estafeta;  la perfumería Suavi de Angel Remón Sanzol que luego sería Portobello (vendía pieles y vestidos en invierno y souvenirs en verano) la zapatería Itziar (se trasladó en 2012 del 2 al 16) y tras su cierre en 2015 hemos conocido otros comercios  en el local como Cities y la tienda Miisama que permanece actualmente; en el número 18 estaba uno de los dos locales de  Cuchillería Gomez, casi enfrente del que estaba en el número 15.  Nos detendremos un poco en este establecimiento.

En abril de 1942, comenzó el negocio familiar el abuelo de la actual generación, un gallego llamado Valentin Gómez Lama. Lo empezó precisamente en el número 18 de la calle, en lo que por entonces era una hojalatería. Valentín la alquiló, y bajo el nombre de Gran Cuchillería Gomez puso un taller de afilado y reparación de paraguas y venta de todo tipo de cuchillería, ayudada en todo momento por su esposa Basi. Con el tiempo se dieron cuenta de que durante las fiestas de San Fermín comenzaban a venir cada vez más turistas y comenzaron a vender artículos de recuerdo para la venta en verano. Entonces había pocas tiendas dedicadas al turismo, solo dos o tres. Más adelante, en 1967,  cogieron otro local en el número 15 de la calle. Hasta entonces  había albergado la tintorería de José Ferrer. Allí pusieron otra tienda dedicada solo  a turismo y regalos. Por mediación de un holandés trajeron las primeras camisetas de San Fermin, las imprimían en el mismo local y al día siguiente las vendían. En el año 2000 Gómez, ya con la segunda generación, tuvieron que dejar el local del nº 18, reformaron la otra tienda en el número 15 que pasó a ser Cuchillería y Regalos todo en una. Hoy el negocio lo regenta la tercera generación. En el nº 18, después de Gómez estuvo una bisutería, Spleen, una tienda de telefonía, creo que era de Amena y  luego una de las dos heladerías que Larramendi  tenía en el Casco. Ahora conservan la de san Nicolás. Hoy es otro salón de uñas.

A continuación de Gómez estaba la tienda de ropa Escorpión (1983-1993) con prendas confeccionadas de punto, que luego sería Boutique Rebeca (prendas femeninas), y que más tarde ocuparía uno de los hijos de Miguel Zarranz con la tienda Hilo a Hilo, y posteriormente Azul Mujer y desde hace unos cuantos años la perfumería Aromas y más. En el número 22 también  estaba Ultramarinos Beatriz. Se abrió en 1922, aunque no con ese nombre. Desde esa fecha estuvo allí la fábrica y tienda de chocolate de José Larrea, también vendían velas de cera, después fue simplemente una tienda de ultramarinos, cuya propietaria se llamaba Regina González Vicente, hasta 1969, en que coge el negocio Pablo Sarandi y su mujer Beatriz, convirtiéndola además en una tienda de pastas. Fue Pablo Saraldi Llorens quien le pondría ese nombre pues era el nombre de su mujer. Al comenzar la década de los 90, dejaron la tienda en manos de las hermanas Gómez Tellechea. Beatriz es junto a Layana una de las dos referencias más importantes en el Casco y en la ciudad por lo que a pastas artesanales se refiere. Siguiendo la acera nos topábamos con las traseras del Hotel La Perla, el más antiguo de la ciudad, de la que hablaré cuando lleguemos  a la Plaza del Castillo. Posteriormente estaba Bodegas Ibañez que tras su cierre daría lugar a una moderna boutique de ropa de mujer: Avellana y que más tarde la ocuparía  una de las tiendas de Kukuxumusu y hoy Garrarte; a continuación estaba  la trasera del Bar Windsor luego El Mexicano, Tejidos Rodrigo o al menos una de sus tiendas, antes de que la ocupase Regalos Adamas (especializados en artículos de cristal), más tarde, durante un tiempo, Euskaltel  y  Windsor Tavern. Tras este local en los años 80 estuvo desde los años 50 y hasta 1987 la tienda de electrodomésticos de Carmelo Gortari, luego el Bazar Alframir que más tarde, desde 1991,  sería un Todo a 100 de Javier Abrego y desde hace casi 20 años Elektra. Para acabar este primer lado del primer tramo de la calle debemos citar la Casa del Libro, fundada en 1943 y ampliada a finales de los años 90 con el local de su derecha que durante algún tiempo ocupó una degustación de café: Cafeto, entre 1986 y 1993 lo regentó Mari Carmen Bezunartea y posteriormente Carmelo Buttini y  que vemos en la fotografía de la derecha. Me cuentan que inicialmente el espacio que hoy ocupa la librería la ocupaban en tiempos además una relojería, la relojería  Cía, de José Antonio Cía y la citada degustación de café. Hoy este histórico establecimiento lo regentan los hermanos Buttini, la tercera generación del negocio familiar. El tramo lo cerraba junto a las escalerillas de la bajada de Javier, el bar Las Vegas abierto por Enrique Los Arcos Garayoa en 1964 y regentado por él hasta 1997, hoy El botánico.

Volvemos al inicio de la calle, esta vez por su lado izquierdo, esto es por los impares. En la esquina, desde hace muchas décadas, estaba el establecimiento de muebles y accesorios de baño de Pio Guerendiain. El edificio donde está ubicado el local ha estado muy vinculado a la familia Guerendiain desde hace muchas décadas. En el vivieron y tuvieron negocios otros miembros anteriores de su familia. A continuación de Guerendiain, en los años 80, estaba la tienda de alimentación de Elía Hermanos que ocuparía luego, desde 1986 y durante cerca de 25 años, Sulpicia Delgado bajo el nombre de Alimentación Sulpi, la Relojería Ancín, en el lugar al menos desde 1965, inicialmente con artículos de regalo y posteriormente con joyería-relojería y que hoy regenta la segunda generación encarnada en Sara Ancín en el número 4 de la calle Zapatería, Calzados Galdeano, desde 1972 a 1991, (hoy en el local está El Churrero de Lerin), la carnicería Iriguibel (cerró en 2001 y desde 2004 está en su lugar Zaika que se trasladó desde la Bajada de Javier), Zarranz, fundada en 1942 (otras fuentes datan su origen en 1938)  con Miguel Zarranz Imirizaldu al frente desde 1968 y desde 2004  regentada por la tercera generación encarnada en su hija Irene; Munarriz, inicialmente Antenas Munarriz y luego Bazar Munarriz, un bazar de productos electrónicos ocupado hoy por un chino; Fotografía Leache (que todavía sigue abierto), La Casa del Bacalao (en los últimos años en este local ha habido diversos negocios, como Morriña, otras tiendas y negocios de escasa duración y hoy el delicatessen Gurgur), Lanas Kuska, desde 1995 Sabai, Tejidos Rodrigo que ocupa tres números de la calle, el 25-27 y 29, fundada en 1973. Anteriormente a su implantación en uno de sus locales  estuvo la Cafetería Samantha y el Bar La Taberna y en otro la fábrica de hielo de Cervezas El León.

A continuación estaba, al menos desde 1989, Colecciones Iruña, que vemos en la foto de la izquierda regentado por Francisco Javier Bergua y Mari Camen Andrés. anteriormente estuvo allí, desde 1907 a 1988,  la imprenta de Jesús García. Colecciones Iruña cerró por jubilación en el año 2015. Anteriormente, este negocio fundado en 1976, estuvo en un local de la plaza del Castillo, cerca del Bar Baviera. En el número 33 estaba entonces la Droguería Huarte, fundado por los hermanos Huarte Sola a finales de los años 40. Con el tiempo, la tienda de la Estafeta se la quedaría Martin, abriendo su hermano Antonio junto  a su mujer Mari Carmen Loza otra droguería en el Ensanche, en la avenida Carlos III. Como anécdota comentar que en el año 1972 un toro en el encierro arranco de cuajo la protección del escaparate de la droguería. Cuando cerró la droguería, en 1989, durante un tiempo estuvo en ese local Peluche Juguetes, luego una de las tiendas del Supermercado del Casette (desde 1991), hace algunos años Valsay y luego una tienda de complementos. Hoy está Phone House. En el nº 35 de la calle estaba la Pastelería Salcedo, abierta en 1860 bajo la dirección de Gabino Udobro y que desde inicios del siglo XX regentó Sinforiano Salcedo. Yo he visto, al menos, una foto de 1919 donde se puede contemplar la rica decoración de época del establecimiento. Durante muchos años estuvo desocupado el local, creo que el Windsor lo utilizaba como almacén, hoy alberga la casa de apuestas deportivas, Reta. A continuación, en el 37 que también ocupó  Salcedo, al menos hasta 1997,  ha habido diferentes cafeterías, la más longeva, los últimos años, La Coloniale, hoy está en su lugar la cafetería Malayerba, luego venía Joyería Goñi de Mario Goñi (1951), el Mesón El Pirineo, dirigido por la familia Zabaleta hasta final de siglo y para acabar con este tramo Galerías Alicia regentada por Alicia Ruiz Turrillas), que sería relevado por un Todo a 100 y desde hace bastantes  años por la tienda El Rincón de Hemingway.

Comenzamos el segundo tramo de la calle, nuevamente por los pares. En el primer edificio encontramos la única casa señorial de la calle, el Palacio de Goyeneche, con vistas a la plaza del Castillo y a Estafeta. El edificio lo mandó construir el baztanés Juan de Goyeneche en el siglo XVIII, editor de la Gaceta de Madrid, precursora del BOE. Hasta mediados del siglo XIX la fachada y acceso principal estaba en la calle Estafeta de lo que da buena cuenta su portalón y escudo de armas que vemos en la foto de la derecha. Hoy el palacio alberga a la sociedad El Chanclazo. Este tramo de la calle, hasta el cruce con Espoz y Mina, está lleno de establecimientos de hostelería. Salvo la tienda de souvenirs Olentzero que abrió en 1998, (antes estaba allí y desde 1940 la carbonería de Abdón Echauri) tan solo hay algún almacén y/o traseras de establecimientos de la plaza del Castillo, el resto de bajeras están ocupados por los siguientes bares: Okapi (en los años 80 estaba en su lugar el Bar La Papa), Bodegón Sarria, Cervecería la Estafeta (1969) que regenta la familia Solana, Don Hilarión y el Fitero. Daré alguna pincelada de alguno de ellos.

El Bodegón Sarria se fundó en 1959. Se llamaba entonces Señorío de Sarria aunque también le llamaban El Bodegón, su último responsable fue José Antonio Larequi Duque. En 1988 compraron el local los alsasuarras Cristobal Galarza Ostiza y su mujer Mari Cruz Lecea que hoy regentan sus hijos Julián y Arantxa. El bar Fitero se inauguró el 6 de julio de 1956 por el matrimonio formado por Cesareo de Luis Diaz y Elvira Beorlegui Lacunza, naturales él de Fitero  y ella de Pamplona, en el lugar donde antes estuviese el bar Prados. Pagaron por el traspaso 190.000 pesetas de la época y la reforma les costó 210.000 pesetas. A la primera generación les sucedieron sus hijos, concretamente  José Mari de Luis Beorlegui, junto con su mujer Esther Azqueta,  artífices de llegar a la tercera generación,  formada por Arantxa de Luis y su marido Javier Vinacua que junto a Virginia de Luis son los que  están hoy en día al frente del negocio. En aquellos años de la fundación del Fitero había en la calle 6 bares, frente a los 17 actuales. El Bar Fitero fue uno de los pioneros en «marisquería» de Pamplona y afamado en fritos y tapas.

Tras el Fitero encontrábamos en aquellos años 80 y 90 una de las dos tiendas de Deportes Atanasio (desde 1991); antes hubo en ese local otra tienda que aparecía bajo el epígrafe de confitería-pastelería, juguetes finos y artículos de deporte,  y a continuación estaba Alimentación Cristina, de María Cristina Aznarez, que luego  albergó Bombones Torres, empresa familiar oriunda de Estella, que se desplazó de Calceteros a este local en 2008 y que se trasladó a la calle García Ximenez en 2017, hoy está la Inmobiliaria Estafeta;  Made In Usa, era una tienda de vaqueros, antes estuvo allí una de las carnicerías Itarte,  y luego ha habido diferentes negocios, el último otro punto de venta de la pizzería Pulcinella; Confecciones Irisarri, de Jesús María Irisarri,  que luego fue Itaca de Ana San Martín Morote, la tienda de souvenirs El Encierro de Ana Coscolín, y diversas tiendas de electrónica, Digital Factory y Tecno Galery, hoy alberga otra tienda de El Encierrico; Pescadería Villanueva, desde 2002 la tienda LG Complementos;  la Carnicería Biurrun, hasta 2013 y desde 1993, la tienda de maquinas de coser de Casimiro Santiago; la pastelería Taberna (abierta en 1954) y Mercería Feli, de Feliciano Echeverría fundada en 1938 y desde mediados 1996, la primera tienda de Kukuxumusu que vemos en la foto inferior izquierda. Antes de Kukuxumusu regentaron la mercería  Francisco Javier Navascues y posteriormente Alicia Otaegui.

Retrocedemos al inicio del segundo tramo de la calle, justo en la confluencia de la calle con la Bajada de Javier. Allí, en esa esquina, encontramos la histórica Casa Lange, más adelante Souvenirs Estafeta, en el lugar desde 1955, junto a ella el Centro Mariano y el Club de Jubilados de la CAN, la cafeteria-pastelería Belagua (hoy Chez Belagua), el asador Erretegia, la tienda de bolsos y paraguas Globe Trotter (antes de ella estuvo allí la mercería Merylan de María Jesús Pérez Ruiz), el Self-Service Estafeta, luego sede de la peña Muthiko Alaiak (que antes estuviese en la calle Comedias), la sala de juegos Estafeta (luego Recreativos Cenzano y hoy Salón de Juegos Estafeta), la tienda de congelados Izotza (por ahi pasaron muchas tiendas entre ellas la más celebre Iruña Todotel, hoy se encuentra el establecimiento Gyropita), Almacenes Alfredo, Carnicería Arbi, que permanece abierta, antes desde 1951 a 1989 estuvo en su lugar la carnicería Señorio de Sarria;  Deportes Atanasio (desde 1984 y que cerró en 2018);  Orbaiceta (luego Milar Estafeta y sus más de 2.600 m2 de tienda), Casa Evaristo (hoy Chez Evaristo), el bar La Granja, El Supermercado del Casette (hoy la tienda de camisetas Eh, toro, eh).

En el primer piso, sobre esta tienda estaba en el año 1977 el celebre restaurante Josetxo que posteriormente se trasladó a la esquina de San Ignacio con la plaza Príncipe de Viana. En su lugar se instaló, y creo que permanece abierto, uno de los primeros restaurantes chinos de la ciudad. En sus bajos estuvo durante más de cuarenta años, desde 1942 hasta 1988, La casa del Moka. Tras el supermercado del Casette estaba Plantas o Flores Estafeta (más tarde se instaló Totos), Moda Hogar Casal, abierto desde los años 80 y hasta 2012 (hoy ocupado por Tecnogalery) (antes en su lugar hubo una tienda de calzado, de Fermín Echaniz), la Pastelería Salcedo, en sus últimos años Pastelería Andueza, hoy la Heladería Amorino, Casa Sixto (hoy Adokin Gastrobar), Casa Juanito (que permanece abierto hoy como ayer, con Josetxo Urretabizkaia de camarero en la barra después de 50 años, más concretamente desde 1972), Casa Flores (hoy MONTAGU sandwich by SOTO del PRIOR, antes estuvo El chupinazo y 100 montaditos), abierto desde 1962. En su primer piso estuvo en los años 70 y 80 el bar, fonda u hostal y restaurante Ibarra, fundado en 1957 por Antonio Ibarra. A continuación estaba y está la farmacia Iturria (abierta desde 1922), la zapatería Santi Show  cerrada en 2012, y tras ella durante algún tiempo hasta 2013 hubo otra tienda de Kukusumusu, también cerrada; esos dos locales junto con la antigua peluquería Jose del chaflán (1953)  y otros de la calle Juan de Labrit dieron paso a un gran establecimiento de hostelería, la cervecería Txirrintxa que ocupa todo ese chaflán que se puede intuir tras el camión de bebidas de la fotografía.

Fotos: 1ª Foto de la calle Estafeta (1994) de Mikel Goñi. Fotos 2 a 10: Archivo Asociación Casco Antiguo de Pamplona.

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