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El año en que Pamplona tuvo dos plazas de toros (1921)




En el año 1921 podíamos contemplar, tal y como vemos en la segunda foto aérea de la izquierda, las dos plazas de toros de Pamplona, la vieja sin derribar todavía y la nueva construyéndose para llegar a tiempo a los siguientes sanfermines, los sanfermines de 1922. Las primeras corridas de toros celebradas en Pamplona lo hicieron siglos atrás en una plaza del Castillo muy distinta a la actual, en la que se montaba para la ocasión un improvisado ruedo con tablones y donde el público observaba el espectáculo taurino desde los balcones de los edificios de la plaza. En 1803, la Casa de Misericordia intentó construir la primera plaza de toros fija pero el proyecto no salió adelante por la negativa del rey Carlos IV. Desde el siglo XIV y hasta 1843, el encierro subía por la Chapitela para desembocar en la plaza del Castillo. Ese año se construía la primera plaza de toros fija, con capacidad para cerca de un millar de personas, al comienzo de la avenida Carlos III, dentro del perímetro de las murallas, pero la estructura de aquella plaza era tan débil que se se tuvo que reconstruir en 1849 finalizándose, tres años más tarde, en 1852. En esos años se utilizó una plaza de toros provisional habilitada en la plaza del Vinculo de la que no existen demasiados datos.

La nueva plaza que llamaremos para diferenciarla de la actual, Plaza Vieja estaba situada en la parte inicial de la actual avenida Carlos III, aproximadamente a la altura de la calle Cortes de Navarra, detrás del antiguo Teatro Gayarre o Teatro Principal tal y como se puede observar en la primera fotografía que encabeza la entrada, del Ministerio del Aire, que me ha facilitado Javier Azqueta y en las fotos del Archivo Arazuri (la primera de 1909, la segunda de 1921, de Vicente Isturiz). La escasa capacidad de la plaza, su creciente deterioro y las exigencias urbanísticas derivadas de la construcción del Nuevo Ensanche promovieron la necesidad de construir una nueva plaza de toros. La idea de construir una nueva plaza se planteó en agosto de 1920 en el seno de la Casa de Misericordia pero la Meca no tenía dinero suficiente para acometer el proyecto y el Ayuntamiento parecía que no quería correr con los gastos de construcción del nuevo coso taurino. La Meca pidió al Ayuntamiento la cesión gratuita de los terrenos para la nueva plaza y la cesión gratuita de los materiales de la plaza vieja, corriendo el derribo a cuenta de la Casa, y los recursos económicos necesarios a través de un empréstito, mediante la emisión de obligaciones. En efecto el Ayuntamiento cedió poco después, a perpetuidad, 11.443 m2 de terrenos municipales de la explanada de la Media Luna para construir la plaza, reservándose el derecho de recuperar plaza y terrenos si la Casa dejaba de explotarlos y cedió también los materiales de la plaza vieja. En ese momento se creó también la Junta del Patronato de la Casa de Misericordia todavía hoy vigente. La nueva plaza se construiría a escasamente 150 metros de la vieja.

El presupuesto total de las obras se elevó a 1.270.000 pesetas y se edificó mediante un empréstito de 1.300.000 pesetas en obligaciones al 5% de interés anual, como la que vemos en la foto de la izquierda. Aseguraron la emisión las tres entidades bancarias locales, el Crédito Navarro, La Vasconia y La Agrícola. La amortización de las obligaciones se realizaría en 40 anualidades, a partir de 1924. Las últimas obligaciones se abonarían en 1964. Fueron estas mismas entidades las que, además de avalar, suscribieron parte de las obligaciones quedando el resto en manos de particulares que renunciaron, en muchos casos,  a sus pagares rompiéndolos pues al final, no olvidemos que era, la Meca,  una institución con un marcado fin social, muy apreciada por los pamploneses, no en vano los beneficios que se obtuviesen de la explotación del circo taurino para la celebración de corridas de toros, festivales musicales y atléticos y otros espectáculos públicos  se destinarían íntegramente a las atenciones de la Santa Casa de Misericordia que llevaba más de dos siglos atendiendo a los más desfavorecidos. Así pues, desde 1922 la Casa de Misericordia se encargaría de organizar las corridas de toros y todo lo relacionado con el mundo  del toro a lo largo de los sanfermines: contratación de diestros y ganaderías, encierrillos, encierros, montaje y colocación de los vallados, etc.





El coso taurino tendría una capacidad para 13.620 espectadores y se  construiría con cemento u hormigón armado y bajo un estilo renacimiento español.  Su cuerpo principal se resuelve con un gran arco de triunfo, con galería superior y crestería de inspiración plateresca y el renacimiento viene del estilo jónico empleado en el cuerpo principal y dórico alrededor del ruedo. Dirigiría las obras el arquitecto Don Francisco Urcola, autor también de la plaza de toros de San Sebastián y de la Monumental de Sevilla, encargándose de la contrata  lo que hoy llamaríamos una UTE formada por Casa Martinicorena y Antonio Mendizabal, de Pamplona y San Sebastián, respectivamente. De las obras de movimiento de tierras se encargaron los contratistas locales Asurmendi y Cia. 

Se proyectó en un tiempo record, un mes, y se construyó en otro tiempo record, incluso para los tiempos actuales: 14 meses, debiendo estar terminada para el 15 de abril de 1922, si bien se dieron por terminadas algo más tarde, el 9 de junio. Se inauguró el 7 de julio de ese año, con seis toros de la ganadería de los Herederos de Vicente Martínez, por las cuadrillas de Saleri, La Rosa y Marcial Lalanda. En las fiestas taurinas de ese año iban a tomar parte Belmonte, Varelito y Granero, pero el primero estaba fuera de España y los otros dos murieron en lances de su profesión. En las otras cuatro corridas de ese año estaba previsto que participaría también el célebre diestro Sánchez Mejias. Las obras se habían iniciado en febrero de 1921. La polémica sobre si la nueva plaza debía estar construida antes de derribar por completo la vieja terminó el 12 de agosto de 1921 cuando un sospechoso incendio acabó con el antiguo coso, tal y como vemos en una de las fotos de la derecha del párrafo anterior. La plaza debería haber tenido un aforo menor, Urcola preveía 12.240 localidades, con el mínimo de 50 cm por localidad previsto por el reglamento taurino de aquella época pero se redujo a 45 cm para tener una ocupación mayor. Por temor a que fracasará el cemento se combinó éste con grandes cantidades de hierro, tal y como se ha podido observar en obras de reforma posteriores dándole una extraordinaria solidez y consistencia. Junto a este párrafo vemos diversas fotos tanto de la plaza como del encierro, del período 1922-1932.

La plaza de toros sufrió, tras su construcción, algunas reformas entre las que cabe destacar las siguientes:en 1942 la mayoría de palcos se convirtieron en galería corrida, cerrándose algunos vomitorios y suprimiéndose algunas puertas tanto en grada como en palcos para ganar casi 800 localidades más. Hoy con los aforos y las exigencias actuales de seguridad este hecho habría resultado impensable. En 1952 se suprimió el tabloncillo de todos los tendidos para ganar 558 plazas. En 1966-67 se realizó la gran reforma de ampliación, bajo proyecto de Rafael Moneo, y la colaboración del ingeniero Carlos Fernández Casado, ganando 5.799 plazas quedando el aforo fijado en 19.529 localidades. Se hizo crecer la plaza sobre si misma convirtiendo el antiguo graderío en una enorme andanada, ampliando la estructura existente de hormigón, aprovechando y respetando  el edificio existente, tal y como vemos en las fotos de la derecha de este párrafo.  En los primeros años 80 se cambió la cubierta de teja a chapa metálica, de color verde. En 2004-5 se produjo la última gran reforma, con la apertura de nuevos vomitorios en los tendidos, instalación de nuevas escaleras de evacuación para la andanada y otros cambios menores que redujeron un poco el diámetro el ruedo, produciéndose algún hallazgo arqueológico bajo el albero, como una fuente, un canal y un puente del siglo XVI y restos del desaparecido revellín de las murallas de Tejería. Actualmente la plaza cuenta con un aforo de 19.721 localidades lo que la convierte en una plaza de categoría especial, asimilable a plaza de primera, la cuarta mayor del mundo, tras México, Valencia (Venezuela) y Madrid.

Fotos, por orden de aparición: Ministerio del Aire. 1920-1921. Archivo Arazuri. 1909. Vicente Isturiz, 1921. Obligaciones emitidas para la construcción de la plaza. 1921. Derribo de la plaza de toros antiguo. 1921. Incendio de la plaza de toros antigua. Agosto 1921. Nueva plaza de toros. 1922. (sin filiar). Plaza de toros nueva. 1932. Archivo Arazuri. Encierro de los sanfermines de 1922. Foto J. Rouzaut. Foto del encierro de los años 20 (sin filiar). Plaza de toros. Postal de Ediciones Vaquero. (Años 50). Reforma plaa de toros. (1966-67).