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Comercios del Viejo Pamplona: las calles Pozoblanco y Comedias (1904-1954)




Y después de haber repasado la historia comercial de la calle Zapatería no me alejo demasiado. Continuo por la zona más próxima y más concretamente por las calles Pozoblanco y Comedias, llamadas hasta 1937 General Moriones y Dos de Febrero respectivamente, aunque me referiré siempre a las calles con sus denominaciones actuales. Comenzaré  por los impares, indicando siempre que pueda a algún comercio destacado que  sirva de referencia. En 1908, en el nº 1 de la calle Pozoblanco estaba la tienda de tejidos del comerciante catalán Agustín Trias Comabida, el conocido Comercio San Fermín, fundado en 1891 por este. En la trasera, en el nº 42 de la plaza del Castillo estaba su taller de sastrería con venta de género, al menos desde los años 20. De hecho yo recuerdo haber visto una tienda con el nombre de Trias hasta finales del siglo XX, en esa esquina de la plaza del Castillo, junto al Secretariado Navarro, donde hoy se encuentra la peluquería de Ainara Arbiol. En 1951, adquirió en traspaso el Comercio San Fermín el comerciante local Bernardo Eraso Soto, cuyos herederos lo mantendrían abierto hasta el año 2011. Dicen sus descendientes que tuvieron que pagar más por la marca, que estaba registrada por el señor Trias,  que por el traspaso. Hoy en su lugar esta Foto Ikatz. A continuación, donde hallamos hoy el único Taberna de la calle, encontrábamos entonces la pastelería y confitería Arrasate que también fabricaba, en su obrador, como todas las de su gremio, chocolate. Fundada en 1888 por Esteban Arrasate y Francisca Ciganda, pasó a llamarse Viuda de Arrasate al fallecer Esteban, en 1924 y quedar al frente del negocio su viuda. En los años 20, ocupaba los números 3 y 5 de la calle. Luego venía la droguería de Cayetano Pinzolas. Cayetano se trasladaría en los años 20 al nº 14 de la calle con el mismo negocio, vendía pinturas (de hecho también aparece como pintor), y aparatos fotográficos, algo bastante común entonces en  el ramo de las droguerías. En su lugar, en los años 20,  se instalaría Epifanio Artaiz, con una tienda de venta de alpargatas y jergas. En los años 50 encontramos al mismo Epifanio Artaiz pero con una tienda de droguería y perfumería en la calle Comedias, mientras que en su local encontramos en estos años ya, junto a Vda de Arrasate, la pastelería y confitería de Lázaro Taberna (hoy Inmobiliaria Fisterra) y junto a ella la heladería, pastelería y confitería de Mercedes Orquin, más tarde Relojería Moreno y hoy Equivalenza.



Posteriormente estaba en el nº 9 de la calle Pozoblanco Manuel Lafaja, vendiendo vino por decalitros, a continuación, en el nº 11 el afilador Bertrand Puntos, que vendía también además de cuchillos, armas y artículos de caza, bicicletas y motocicletas  y el guarnicionero Martin Ciganda, sustituido en los años 20 por la pastelería de Feliciano Goñi,  (luego Vda de Goñi  y más tarde Vda de Goñi e Hijos, conocida con el nombre de La Madrileña),  que se mantendría en el lugar al menos hasta los años 60. A continuación estaba en el nº 13 la óptica y relojería de Joaquín Roldan, que vendía también bisutería fina y que se mantuvo con este nombre hasta hace unos pocos años (hoy está en su lugar la cafetería Behiala) y en los números posteriores (13-15) el Café Suizo de Mattossi y Fanconi, con venta de licores, fábrica de gaseosa y sifón, pastelería y confitería, venta de chocolate y otros productos, abierto desde 1844 y hasta 1952, (hoy está en su lugar Código). Para ser más exactos, al Café Suizo se entraba por el nº 37 de la plaza del Castillo, mientras que la entrada a la pastelería estaba en la calle Pozoblanco. En este tramo se han producido algunos cambios en la numeración de los portales, no en vano, esta calle no fue ajena a la construcción de los nuevos edificios de la plaza del Castillo, la trasera del banco de la Vasconia y del Banco de Bilbao, luego Banco de Comercio. Hoy a diferencia de aquella época no hay locales comerciales en la trasera del Banco de la Vasconia, trasera que corresponde a los números 9 y 11.  A continuación de la Pastelería del Café Suizo teníamos en los años 20 la alpargatería de José María Zabaleta que continuó al menos hasta la guerra civil, la camisería y venta de ropa blanca 19.000 de Mariano Lamana,  de la que tengo constancia desde principios de siglo a los años 30 y que vendía además guantes y perfumes y la modista de sombreros Ramona Benedicto. En este tramo final Rafael Conte y Felisa Labairu disponían de máquinas para coger puntos a las medias. En ese tramo estuvieron Kata, hoy La chica de las lanas y el edificio de la antigua Armería Arana.
En la esquina de Pozoblanco y San Nicolás estaba al menos  desde  principios de siglo la citada armería de Saturnino Arana (luego Vda de Arana) y en la esquina de Comedias y San Nicolás, ya en los primeros 50 la tienda de confección de los Hermanos Palomeque, que vemos en la foto de Ingeth Morah de 1954. Siguiendo por los impares, pero esta vez de la calle Comedias, hallábamos, a continuación, a principios de siglo, la tienda de coloniales, fabrica de chocolate y velas de cera de Mariano Labairu, de la que tengo constancia desde 1903 hasta al menos  la guerra civil. Junto a ella estaba la fábrica de vino de Antonio Erice. Posteriormente, se ubicaría aquí la joyería-platería de Manuel Esparza, que llegó hasta finales del siglo XX, (hoy esta vacío el local), y donde estuvo Coloniales Labairu estuvo desde los años 40 la carnicería de Patricio Reparaz y  a finales del siglo la carnicería Julian. A continuación venía, desde los años 20, la tienda de venta de vinos al por mayor de Vda de Yarnoz e Hijos y desde los años 30 el bar Gau Txori (donde hoy está el Burgalés) que en los años 50 regentaba Gerardo Arce. Posteriormente estaba la botería de Vda de Iglesias y Perez que vemos en una foto de Vicente Galbete de los años 60. Fue fundada en 1873 por Gregorio Perez que llegó desde Almudevar (Huesca) hasta Pamplona y se asoció con D. Eusebio Iglesias, afamado botero local. En 1902 Pérez compró su parte a Iglesias  y con el nacimiento el 1 de febrero de 1916 de sus trillizas, decidió cambiar el nombre de la empresa por el de Las 3 ZZZ, en honor a sus tres zagalas, siendo regentada desde los años 30 por su hijo Gregorio Perez Daroca. A continuación, donde hoy está el Bar Noe, estaban las guarnicionerías de Paula Garriz, en el nº 9 y donde hoy está la Joyería de Oscar Gracia, antes joyería Perez Alfaro, en el nº 11 la guarnicionería de Juan Yarnoz (en los años 30, esta última guarnicionería era también alpargatería y figuraba como Vda de J. Yarnoz, no sé si corresponde a la misma titular a la que he aludido líneas atrás al hablar del nº 5 de la calle). Luego estaba,  a primeros de siglo,  la Taberna de G. Fuentes, un negocio de venta de cereales regentado primero por Vicenta Iragui y luego por Fermin Irurita y que desde los años 20 ocupará un negocio de textil fundado por Miguel Unzu que llegó casi hasta nuestros días con el nombre de Unzu Got; hoy ocupa su lugar el Bar La Comedia.

Posteriormente, en el nº 15, donde hasta hace poco estuvo Cilveti había una tienda de venta de vinos y licores al por menor que en los años 30 sería sustituida por un bazar-juguetería, el de Cipriano Puertolas, llamado El 0,95 de Comedias, hasta que, efectivamente, en los años 40 Sandalio Cilveti se haga cargo del negocio del Bazar, bajo el nombre de Bazar Cilveti, incorporando también bisutería o quincallería. Luego, en el nº 17, había un tratante de lana en rama que vendía también pieles del país sin curtir. Se llamaba Jacinto Puig. En su local, desde los años 40 Rufino Torradelles  instalaría una tienda de venta de camisería fina. Hoy en ese local está El Armario de Judith. Posteriormente, en el nº 19, y desde los años 20  estaba el negocio de venta de cereales y harinas de Latasa y Bastida, desde 1930, Luis Bastida, y que revisando la anterior entrada dedicada a esta calle veo que llegó hasta los años 80 del pasado siglo, si bien bajo el nombre de Tejidos Bastida, donde hoy está Ruhna y durante mucho tiempo Perejil. Por último, acabando este tramo de calle, teníamos otros dos guarnicioneros, Miguel Inza, en los años 20, Hijos de Inza y posteriormente Sucesor de Inza y en el nº 23, Saturnino Astiz, luego Hijos de Astiz. Tras la guerra, donde estaba Inza se instalaría la tienda de ultramarinos de Francisca Lizoain, hoy está en ese local la cafetería Saint Witch, donde estuvo largo tiempo Sol y Luna y donde desde hace más de 30 años está la papelería Comedias 23 estuvo, desde los años 40, la joyería de Camino Martinicorena.
Volvamos al comienzo de la calle Pozoblanco, pero recorriendo, en esta ocasión su lado derecho, osea los números pares. Junto a la sombrerería Aznarez, sorprendentemente había otra sombrerería, la de Dorotea Beunza que en los años 30 dejó paso a la Droguería de Jauregui y Cía, droguería que a partir de los años 40 se trasladó justo al lado, al nº 4, bajo la gestión de Esteban Jauregui Villar. En este lugar hasta hace unos días y desde hace 40 años estaba la tienda de lanas Lanfil.   Posteriormente, a primeros de siglo, en el nº 6 teníamos la carnicería de Braulio Berrio que continuaría su hijo José y posteriormente la sociedad Oloriz y Cilveti. A finales de los años 40, Liceras y Gomez abrían  en este lugar la tienda de ropa para la lluvia (impermeables, gabardinas y trincheras) El Búfalo que se mantendría hasta el 2007, luego vendrían DC Shoes y Pele y Melé, su actual inquilino. Tras ésta, donde ahora hay una nueva tienda de ropa infantil y en tiempos estuvo la perfumería Miss, a principios del siglo XX estaba la alpargatería y cordelería de Graciosa Sarasate, (como en otros casos entonces vendían también costales y jergas), que en los años 30 regentaban los Hijos de Ezcurdia y en los años 40-50 ocupaba la fábrica de embutidos (tocinos, conservas de carne, etc) de Narciso Erice. Luego, en el nº 10,  donde yo recuerdo haber visto pasar a la carnicería Itarte, la tienda de discos Tipo, One Man e Ideas, hoy una tienda de venta de quesos, estaba en 1908 la esterería de Josefa Gilabert, si bien esta actividad es de fecha bien temprana, ya que en los años 30  comenzó a albergar una tienda de embutidos (chorizos, jamones y tocinos), primero a nombre de Pedro Huarte y luego de su viuda, Dionisia Cuesta. Donde hasta hace poco unos meses estuvo Calzados Monaco hubo  a comienzos de siglo dos comercios: la barbería de Ildefonso Palacios que   ocupó Martín Oscoz, desde los años 20,  con aceites, primero y cafés tostados y quesos  después, (en los años 30), para convertirse en una tienda de comestibles a partir de los 40 y la droguería Herederos de Alvaro López. Este último comercio dejó paso en los años 20 a la sastrería de José Guerra.
Ya hemos señalado que Cayetano Pinzolas pasó en los años 20 del nº 7 de Pozoblanco al 14; A finales de los años 40 se ubicaba aquí la droguería y perfumería de Maximino Muñoz Andia. En muchas ocasiones, la actividad casi llega hasta nuestros días. Lo digo porque durante muchos años estuvo aquí radicada la Perfumería Lyana, luego estuvo Adabaki y hoy es una tienda de la actriz Nerea Garmendia. A continuación, en el nº 16 de la calle  estaba, en los años 20, la tienda de confección, (de ropas hechas o confeccionadas, decían entonces), de Dominica Egozcue. En este local, en 1946 el padre del exlehendakari Carlos Garaicoechea fundaría la Ferretera Navarra junto a su socio M. Goldaracena. En 1990 se reformó la ferretería, eliminando los artículos de ferretería general y menaje, sustituyendolo por una amplia exposición de artículos de manillería, tiradores, herrajes y accesorios de baño, bajo el nombre de Krisketa. Desgraciadamente hace unos cuantos años se cerró este comercio para dar paso a otro nuevo establecimiento hostelero, el Quixote 42 y digo desgraciadamente porque la hostelería ha crecido en el Casco, en buena medida, en locales que antes eran comerciales. Tras Krisketa estaba, y sigue estando Cafés Bruno. Aquí en la primera década del siglo había otra tienda de sombreros, la de Teresa Otcet, si bien fue de corto recorrido ya que en 1920 se ubicó aquí la barbería de Candido Goñi y luego, desde los años 40, la peluquería de Eusebio Roses.

A continuación, en los números 20-22 estaba, a principios de siglo, la tienda de ultramarinos finos de Modesto Igoa, Los Vascos y posteriormente, en los años 30, la taberna de Gervasio Guerendiain y en el primer piso la fonda y casa de huéspedes de Victorina Amostegui. En los números 24-26, donde hoy está el bar La Escalerica de San Nicolás, estuvo durante más de 70 años, desde 1948, la tienda de electrodomésticos de Antonio Zapatería Amorena, hoy trasladada al nº 42 de la calle Zapatería. Pero retrocedamos algunos años en el tiempo;  en los albores del nuevo siglo aquí estuvo la papelería y venta de objetos de escritorio de Casildo Iriarte (también vendía quincalla fina). Más tarde, en la segunda década, (la foto es de 1918) se ubicó  el Bazar de Martin Ostiz y Cía. Vendía todo tipo de productos: juguetes, perfumes, objetos eléctricos, articulos de viaje, quincalla, etc. En  1948, como he comentado,   se instalaría en su lugar   Antonio Zapatería Amorena, procedente de la vecina calle Comedias (1943) y anteriormente (1938), de la calle García Ximenez.   Vendía, instalaba y reparaba maquinaria y material de electricidad, así como  aparatos de radio y otros productos, gama de productos que ampliaría  su hijo Miguel Bretos Alemán. Sobre este local, en el 2º piso, estaba en los años 40 y 50 el restaurante Yaben, de José Yaben Insausti que vemos en la foto de la derecha del párrafo anterior.
En el nº 4 de la calle  Comedias, donde hoy está la Joyería Xuan, estaba  la barbería de Canuto Ezcurra y lo estuvo, por lo menos,  hasta el final de la contienda bélica. Y es que Joyería Xuan, está en ese local, por lo menos desde 1940, hoy regentada por la segunda generación. Junto a él, probablemente donde hoy está la heladería Larramendi estuvo, en los años 40-50, el bazar de Manuel Esparza, que tenía tienda enfrente, con especial dedicación a la bisutería y quincallería. Aqui en este tramo y lado de la calle Comedias ha habido varios traslados que señalaré a continuación. Luego de la joyería Xuan, sobre la cual estaba la peluquería de Jesús Zamarbide,  venía el centenario Café Roch, del que ya hablé extensamente en la anterior entrada dedicada a la calle Comedias y que vemos en una bonita foto de los años 40-50, junto a este párrafo. En los años 30 teníamos a continuación, en el nº 8-10,  la tienda de coloniales de Félix López, y la sastrería de Fermín Muru, donde hoy está la tienda de ropa Komedias Bidean. Entre los años 50 y 80 estuvieron, en este local,  tiendas de zapatos como Calzados Jucal o Tacones y luego la tienda de ropa deportiva Cuatro Estaciones de Pedro Lizarraga, padre del actual titular de la tienda Komedias Bidean. En el 12, donde hoy se encuentra  El Patio de las Comedias  pasaron muchos y diferentes negocios a lo largo de la reciente historia local. Aquí en 1903 había una tienda de aceites regentada por Jose Goicoechea que luego se trasladaría al nº 16 de la calle. En los años 20 aquí se instaló la afamada ferretería de Pablo de la Fuente, inicialmente localizada en el nº 16 de la calle que vendía, además de los productos típicos de una ferretería maquinaria para trabajar la madera, calefacciones, puertas, baterías de cocina, máquinas de afeitar, herrajes, herramientas, heladoras, extractoras de incendios,  arcas para caudales, rótulos esmaltados y hasta películas cinematográficas, imagino que se referiría al material para el rodaje o la fotografía y desde finales de los 40, aquí estuvo  la fabrica de dulces, pastelería y confitería de Francisco Meoqui. Por último, durante varias décadas en este lugar estuvo la conocida zapatería Calzados Biarritz de la familia Erviti y más tarde la zapatería de Ramón Durán, poco tiempo, antes de su actual desino hostelero.

A continuación hay un edificio de reciente construcción, el nº 14-16, seguramente erigido en los años 60, donde hoy esta la librería Elkar. Allí a primeros de siglo, en el edificio que ocupaba entonces esos números estaba la botería de Pedro Echarri con una larga trayectoria en el lugar, probablemente hasta el derribo del inmueble existente, que vemos en la foto de la derecha, de 1925, y donde se observan, si se mirá con atención, algunos negocios de la calle. Pedro Echarri Balda procedía de Lecumberri y entró a trabajar en casa de Ramon Frauca que tenía cuadras, graneros, una fonda y también hacía botas de vino. Echarri adquirió posteriormente todo el edificio y todo los  negocios: la tienda, la fonda, etc. La fonda se la traspasarían en los años 50 a las hermanas Rosario y Teofila Irure. Más tarde el negocio pasó a manos de su hijo Víctor y de un sobrino,  continuando con la misma marca,  Botería Echarri hasta que en 1945 cambiaron el nombre por Botería San Fermín mientras la razón social era  la de Echarri Hermanos S.L.  Y a continuación de la Botería Echarri estaba en los años 20, Calzados German Anaut, y  en los años 30 la zapatería de María Luisa Iribas, un local que mantendría su uso a lo largo del tiempo ya que en los años 40-50 en este sitio estaba la zapatería de calzado fino de Faustino Errea. En el último tramo de la calle estaban, en los años 30, un negocio de alquiler de automoviles, regentado por Pascual Martín y desde los años 40-50 la tienda de ropa de punto Tarpuy y el restaurante de Pablo Arce.Fotos por orden de aparición: Café Suizo (1924-1925). J. J. Arazuri. Pamplona, calles y barrios. Cruce de San Nicolás (1953-54). Inge Morath. San fermín. Años 50. Botería las 3 ZZZ (1965). Vicente Galbete. Bazar Martín Ostiz (1918). J. J. Arazuri. Pamplona, calles y barrios. Cafe Roch (años 50) del Café Roch. Calle Comedias (1925). J. J. Arazuri. Pamplona, calles y barrios. 

Por las calles de lo Viejo: calles Pozoblanco y Comedias (1975-2013)

Volvemos a un punto por el que ya paseamos cuando hablamos de la calle Zapatería, el Pozo de la Salinería, donde comienza la calle Pozoblanco, terminada la cual en el cruce con San Nicolás, proseguiremos por la calle Comedias. El nombre de la calle Pozoblanco se comienza a utilizar a finales del siglo XVII y principios del XVIII y hasta 1835 se le denomina como Barrio de la Población del Pozoblanco. Su nombre lógicamente procede del citado pozo que al parecer debió desaparecer a finales del siglo XIX. Se denominó como calle Pozoblanco hasta 1903 año en que cambió el nombre por calle del General Moriones. En 1937 se restableció su antiguo nombre. La calle de las Comedias fue el título que le dieron los pamploneses a la antigua calle de las Sederías por existir desde principios del siglo XVII la llamada Casa de las Comedias o primer teatro fijo de la ciudad. En 1877 se le cambió el nombre por Dos de Febrero, denominación que perduró hasta 1900, volviendo nuevamente a llamarse Dos de Febrero desde 1903 a 1936, en que se llamó calle de Comedias a esta y la de Pozoblanco, restableciéndose los títulos de Comedias y Pozoblanco en el año 1937. 

Iniciamos nuestro paseo en la calle Pozoblanco, por el lado izquierdo de la calle. El primer comercio que encontrábamos allí, desde hace décadas, era el Comercio San Fermin, otro histórico del comercio de Pamplona desgraciadamente desaparecido. El comercio se fundó en 1891 por un comerciante catalán, José Trias Comabida que incluso llegó a registrar la marca del comercio  incluido el logotipo con la imagen del santo. En 1951 adquirió en traspaso el negocio el comerciante Bernardo Eraso Soto que años antes había abierto, junto a su mujer Ubalda Perurena un comercio textil de caballero en el nº 3 de la calle Eslava, Confecciones Eraso. El traspaso no incluía la marca,  de forma que Bernardo tuvo que cambiar durante un tiempo el nombre de la tienda por el de “Gales” hasta que consiguió hacerse con la marca de “Comercio San Fermín”. Dicen sus nietos que la compra de la marca le costó más que el traspaso. Esta tienda, como la de Eslava, también era de textil caballero (al principio tuvo ropa femenina pero por poco tiempo), cadete y niño, además de trajes de primera comunión. Muchas generaciones de pamploneses han pasado por esta tienda para hacer la primera comunión. A Bernardo le sucedieron sus hijas Sagrario, Pilar y Delia Eraso y a estas, al comienzo del nuevo siglo, sus nietos Alfonso, Blanca y Anuska. En el año 1996, la tienda de la calle Eslava se trasladó al nº 42 de la calle Zapatería, mientras se mantenía la actividad en Pozoblanco 1. En el año 2011 cesaba la actividad del comercio después de 120 años de historia. Durante poco más de un año continuaron en el local de Pozoblanco Blanca y Anuska centrándose en prendas, sobre todo camisetas y polos con la marca San Fermin. Hoy en su lugar está la zapatería Kamina.

Tras el Comercio San Fermín estaba, entonces, la Pastelería Viuda de Arrasate. Fundada en 1888 por Esteban Arrasate y Francisca Ciganda, la pastelería Arrasate pasó a llamarse Viuda de Arrasate al fallecer Esteban y quedar al frente del negocio su viuda. Hasta su cierre, hace ya casi una década, estuvo al frente de las pastelerías, cafeterías y obradores María Teresa Arrasate. Hoy alberga el único Taberna de la calle. Tras Arrasate hubo hasta hace unos años un pequeño establecimiento de Taberna que hoy alberga la inmobiliaria Fisterra, luego estaba la Relojería Moreno que tras su cierre, hace más de una docena de años, ha conocido diferentes comercios, el último la perfumería de bajo coste Equivalenza. A continuación estaba la trasera del Banco de la  Vasconia de la plaza del Castillo, la tienda de lanas Phildar, la joyería Roldan, hoy Tavatha, Tejidos Cedosce y la joyería Arjoy, luego Pavana y hoy Código y por último Almacenes Rafael, desde hace mucho tiempo Kata. La calle acababa en la esquina con san Nicolás con la tienda de Deportes Arana. En este tramo y lado de la calle estuvo la pastelería del Café Suizo. Me detendré un momento en el Café Suizo dado que una de las fotos de esta entrada refleja la que sería posiblemente una de sus últimas estampas, pues data del año de su cierre, 1952. El Cafe Suizo estaba ubicado en el nº 37 de la plaza del Castillo, desde el año 1844, siendo el decano de los cafés de Pamplona. Fue fundado por los suizos Matossi y Fanconi, que cité cuando hablaba  del origen del pacharán Baines en la Rochapea. Ellos son también responsables de la introducción del llamado bollo suizo, ¿quien que tenga algunos añitos no ha comido alguna vez de niño un bollo suizo con una fina tableta de chocolate, si, de las de antes?. El Café Suizo fue, además, uno de los lugares frecuentados por Hemingway. En 1952 dejó paso al Banco de Bilbao, donde después estuviera el Banco de Comercio y hoy el restaurante italiano La Tagliatella. También en este tramo, en el nº 15, está la sede de una de las instituciones centenarias y emblemáticas de la ciudad, el Orfeón Pamplonés. 

Comenzando por Comedias, en la esquina de esta calle y San Nicolás encontramos el bar restaurante Dom Lluis, que yo recuerdo  desde hace muchos años, al menos más de 30 años, cuando lo gestionaba el padre de los hermanos Martín Torices, a continuación estaba  la carnicería Reparaz que luego ocuparía otro carnicero, Julian Solano, y que hoy es un kebab, seguida por la joyería Esparza, luego Quindiowoman, el Bar Burgalés, las 3 Zetas, si bien su razón social era Marroquinería Anel y se dedicaba sobre todo a la venta de carteras, cintos, bolsos y otro tipo de complementos. Me detendré un momento en este establecimiento. Las 3 Zetas fue fundada en el año 1873 por Gregorio Pérez para la fabricación de botas de vino. Al principio se llamó Iglesias y Pérez, luego el hijo del fundador llamó a la empresa Las 3 ZZZ ya que el fundador tuvo en 1911 trillizas o “zagalas”. la empresa estuvo ubicada primero en la calle Comedias, luego en la calle de Carmen y por último en la carretera del Puente de Miluce, su ubicación actual. En la foto de Vicente Galbete de 1965 vemos la tienda de las 3 ZZZ, donde se puede ver además la citada denominación social de Iglesias y Perez. Hoy la tienda poco o nada tiene que ver con la original. Tras las 3 ZZZ venía el bar Noe, la joyería Perez Alfaro, hoy Joyería Oscar Gracia, Tejidos Unzu Got, regentado por unos tios de Joaquín Ciga Unzu, hoy en su lugar esta el Bar La Comedia, la bisutería Cilveti, que tras su cierre sería ocupada por la zapatería infantil, Colores y más tarde hasta este año la tienda de ropa Mirage, más adelante estaba Totos, más tarde y durante mucho tiempo ocupada por la relojería Oclock y que hoy ocupa  una heladería, otra más, Tejidos Bastida, más tarde Perejil, Noa y hoy Ruhna, Bou MG, luego Sol y Luna, Ruhna y hoy un chino y por último la papelería Comedias 23, en el lugar desde hace casi 30 años.

Por el lado derecho, comenzando por la esquina donde estaba la sombrerería Aznarez nos encontrábamos  a continuación con Lanas Lanfil, abierta en 1978, solo como tienda de venta de lanas para labores que aun pervive en su segunda generación y que ha ido incorporando con el paso del tiempo otros productos como interiores de señora y caballero, Tejidos el Búfalo, otro comercio histórico cerrado. Su dueño hasta el cierre era Juan Liceras Rodriguez, de San Sebastián. Cerró la tienda en el año 2007, al igual que  hizo con la tienda de Donosti, en la calle Garibay. La primera fábrica de gabardinas e impermeables El Búfalo se abrió el 1 de agosto de 1941 en la calle Misericordia de Donosti y la fundaron su padre y su socio, el señor Gómez. Fabricaban y vendían en sus tiendas propias, además de Pamplona y San Sebastián también tenían tiendas en Burgos, Bilbao y otras ciudades españolas. Aun recuerdo a mediados o finales de los años 60 su enorme rotulo luminoso sobre alguno de los tejados de la plaza del Castillo. Por cierto, no el era un búfalo el animal, sino un bisonte. 

Este local sería ocupado en los últimos años por la marca DC Shoes y actualmente por la tienda de cosmética Trendy Make Up. Tras El Búfalo estaba la Perfumería Miss, con Alfonso Garcia, al frente, hoy el local que ha albergado durante algunos años la inmobiliaria Norte y Sur está vacío, luego venía la carnicería Itarte, otra más, pues yo recuerdo haber visto carnicerías Itarte al menos en otras dos calles de lo Viejo: San Antón y Mercaderes. En los últimos años en ese local hubo que yo recuerde una tienda de discos, se llamaba Tipo, asi como suena, una tienda de ropa, One Man y desde hace unos años una tienda de ropa y complementos regentada por una ciudadana oriental. 

A continuación estaba y está Calzados Monaco, en el lugar desde hace más de treinta años, actualmente con los hermanos Manero al frente, Perfumeria Lyana, recientemente desaparecida, la Ferretera Navarra, cuya tienda en esta calle se conocería desde 1990 con el nombre de Krisketa. La Ferretera Navarra se fundó en 1946 como comercio de ferretería, por el padre de Carlos Garaicoechea, su padre, recordemos también fundó la conocida carpintería de la Rochapea a la que aludí cuando hablé de la Avenida de Marcelo Celayeta en 1967. En el año 1990 se reformó la ferretería de esta calle, eliminando los artículos de ferretería general y menaje, sustituyendolo por una amplia exposición de artículos de manillería, tiradores, herrajes y accesorios de baño. Tras Krisketa estaba Cafes Puy, hoy Cafes Bruno, en medio estuvo un tiempo Diseños Bokart y hoy, desde 2007, Minx (en el piso superior el restaurante Amóstegui) y a continuación la tienda de pequeños electrodomésticos Zapateria Amorena, fundada en 1938 por el padre del actual propietario, Miguel Bretos Alemán en la calle García Ximenez. Luego paso en 1943 a la calle Comedias y desde 1948 en su emplazamiento de Pozoblanco. En las primeras décadas del siglo estuvieron en ese lugar los Almacenes de Martín Ostiz.

Comenzando por Comedias en la esquina estaba en los años 80 Tejidos Carreta; Esta esquina ha conocido diversos negocios, que yo recuerde la tienda de chucherías Krispeta, la tienda Indigo y hoy alberga una de las dos heladerías Larramendi, a continuación estaba y está desde inicios de los 40 la Joyería Xuan de Juan Zaragueta, que aun permanece abierta, el Cafe Roch, que abrió sus puertas el 11 de junio de 1898. Fue fundado por el lesakarra (de origen catalán) Eugenio Roch Duquet. Al principio acudían a él artesanos y pequeños propietarios de la zona. Eugenio Roch emigró a América en 1929 y se quedaron al frente del negocio cuatro de sus siete hijos. Hasta 1950 en que queda reducido a su forma actual el Café contaba con sotano y tres pisos superiores que albergaban la cocina, un salón de juego y una sala de reuniones para mujeres.  En 1984, en apenas seis meses fallecieron los tres hermanos Roch que todavía vivían (Pascuala, Domi y Pablo) y el negocio se traspasó a tres jóvenes, Victor, Daniel y Mari Carmen,  que quisieron mantener el café tal y como lo encontraron. El local mantiene su mobiliario original, la mayoría procedente del desaparecido Café Lardeli, en el que destacan las mesas de marmol con sus patas de hierro colado o su barra también de marmol y sigue siendo refugio de estudiantes, bohemios y artistas. Tras el café Roch estaba la tienda de deportes Cuatro Estaciones de Pedro Lizarraga y que hoy alberga la tienda de ropa Komedias Bidean que regenta su hijo. Recuerdo que entre una y otra hubo allí a finales de los 90 y comienzo del nuevo siglo otros negocios de corta existencia como El Dulce Alivio o una tienda, una franquicia de muñecos de peluche, montada por la misma persona que abrió la bisutería Spleen en la calle Estafeta. 

En la foto de José Luis Zuñiga que abre la entrada y que data de 1988 podemos ver en este local una zapatería “Tacones”, pone en su rotulo. Queda, además, un rótulo en banderola de otra zapatería anterior, Calzados Jucal. A continuación estaba Calzados Biarritz, de la familia Erviti, que hace un par de años dió paso a la zapatería Ramón Duran y que hoy alberga el establecimiento de hostelería El patio de las Comedias, luego estaba la librería Xalbador (que también se ve  en la foto del inicio), hoy con el nombre de Elkar Comedias, antes que ella hubo en su lugar una tienda de mobiliario de baños, Tejidos Marpa (vease la citada foto), regentada igualmente por la familia Martín Torices del Bar Dom Lluis (en su lugar hubo diferentes negocios, una oficina de envío de dinero, una tienda Dorotennis creo que se llamaba hasta hace dos años que se instaló la tienda de ropa joven Pijipi), la zapatería Abarketa de Angel Mari Segura (dueño de Calzados Yorkal en la calle Mayor), luego Shark montada por Juan Cervera que en aquellos años había abierto en la calle Zapatería,  Tutua (de moda surfera), la tienda de tallas grandes Sabela Mourelle (montada por un donostiarra), y ahora la tienda de complementos Why not. En este tramo, concretamente en el nº 14 de la calle estuvo también durante más de 25 años, desde 1974 a comienzos del nuevo siglo, la peña Muthiko Alaiak, fundada por Ignacio Baleztena, recuperadora de muchas tradiciones y danzas de la tierra. Y también en el nº 14 está el “euskaltegi” más antiguo de Navarra, que comenzó  a dar sus primeras clases de euskera, en este lugar, en fechas tan tempranas como 1972, en pleno tardofranquismo.

Fotos: Foto de la calle Comedias de 1988 de Jose Luis Zuñiga, Foto del Café Suizo de 1952 de J.J. Arazuri en Pamplona Calles y Barrios, Foto de Vicente Galbete de 1965 también en la citada obra de Arazuri