Por las calles de lo viejo: Estafeta (1975-2013)

La Calle Estafeta es una de las calles, junto a Nueva y Mayor más largas del Casco, con más actividad económica (comercial y hostelera), más atracción turística y una de las principales vías de la Ciudad de la Navarrería. Comienza en su confluencia con la calle Mercaderes y finaliza en su confluencia con dos calles, Juan de Labrit a la izquierda y Duque de Ahumada a la derecha. La Estafeta es probablemente la más conocida de nuestras calles allende nuestras fronteras. Indudablemente el encierro y la promoción que de nuestras fiestas hizo Hemingway y luego los medios de comunicación durante el pasado siglo han contribuido a ello, si bien habría que recordar que solo desde 1867 corren los toros por esta calle, pues antes lo hacían por la Chapitela. La calle es probablemente una de las que más ha ganado con la peatonalización realizada  en el año 1997. En la primera de las fotos vemos la calle, sin peatonalizar, con los coches aparcados en uno de los lados. La calle ha tenido muchos nombres desde el siglo XIV: Rua de la Zaga del Castillo, barrio de las carpinterías de la Zaga del Castillo, Rua de trás el Castillo título que se conservó hasta principios del siglo XIX solo o asociado con el nombre de San Tirso. Hubo una basílica dedicada a este santo en el espacio que ocupan hoy los números 49-51 de la calle. En el siglo XVIII se comenzó a utilizar el nombre de la Estafeta para designar a la calle principal del barrio que se llamaba de San Tirso y que comprendía la Estafeta  de arriba, la de  abajo, y otras calles cercanas. Y es que en 1716 en las casas 50-52 se instaló la primera estafeta de Navarra. Durante el siglo XIX y principios del siglo XX, la Estafeta fue una de las calles más concurridas, siendo famoso el llamado paseo de la Feria, algo muy parecido a lo que sería a mediados del siglo XX para los pamploneses el paseo por Carlos III.

Iniciamos nuestro recorrido por los números pares de la calle, desde su confluencia con Mercaderes. Allá, por los años 80, al comenzar la calle, en la esquina que después ocupara Gretel y hoy Come Come estaba el Bazar La Ilusión. A continuación en el pequeño local existente estuvo la Relojería Olangua, que sería relevado en los años 90 por la Lencería Liserí, la boutique Tundra (antes de que se trasladase a la antigua Farmacia Blasco), la zapatería infantil Itziar (desde 1999) y hoy el establecimiento de venta de alpargatas y chocolates De mil Colores. Después estaba Limoges, hasta mediados de los 80 (1985), donde luego se instalaría  la Optica de Juan Pedro Goñi, el establecimiento de enmarcación de cuadros Amado Mendoza (en el lugar desde 1937), otro establecimiento del mismo ramo, Cuadros Huici, también con un montón de décadas a sus espaldas, uno de los pocos establecimientos de venta de discos que ha sobrevivido hasta hace poco en la ciudad, Digital, fundada en 1989,  y a continuación estaban Galdana, donde luego estaría durante muchos años Cachito y hoy la tienda de Desigual DS Shop, la perfumería Remón que luego sería Portobello (vendía pieles y vestidos en invierno y souvenirs en verano) hoy Itziar (se trasladó hace un año del 2 al 16), la Cuchillería Gomez. Este establecimiento tenía dos tiendas en la calle, una casi enfrente de la otra. Nos detendremos un poco en este establecimiento.

En 1943, comenzó el negocio familiar el abuelo de la actual generación, un gallego llamado Valentin Gómez Lama. Lo empezó precisamente en el número 18 de la calle, en lo que por entonces era una hojalatería. Valentín la alquiló, y bajo el nombre de Gran Cuchillería Gomez puso un taller de afilado y reparación de paraguas y venta de todo tipo de cuchillería, ayudada en todo momento por su esposa Basi. Con el tiempo se dieron cuenta de que durante las fiestas de San Fermín comenzaban a venir cada vez más turistas y comenzaron a vender artículos de recuerdo para la venta en verano. Entonces había pocas tiendas dedicadas al turismo, solo dos o tres. Más adelante cogieron otro local en el número 15 de la calle. Por aquella época el local había albergado la tintorería de José Ferrer. Allí pusieron otra tienda dedicada solo  a turismo y regalos. Por mediación de un holandés trajeron las primeras camisetas de San Fermin, las imprimían en el mismo local y al día siguiente las vendían. En el año 2000 Gómez, ya con la segunda generación, tuvieron que dejar el local del nº 18, reformaron la otra tienda en el número 15 que pasó a ser Cuchillería y Regalos todo en una. Hoy el negocio lo regenta la tercera generación. En el nº 18, después de Gómez estuvo una bisutería, Spleen, una tienda de telefonía, creo que era de Amena y desde hace algunos años una de las dos heladerías que Larramendi  tiene en el Casco.

A continuación de Gómez estaba la tienda de ropa Escorpión, que luego sería Boutique Rebeca, y que más tarde ocuparía uno de los hijos de Miguel Zarranz con la tienda Hilo a Hilo, y posteriormente Azul Mujer. Hoy hay en este local una perfumería de bajo precio, con perfumes y fragancias de imitación. Más adelante estaba Ultramarinos Beatriz (se abrió en 1922) que ya desde hace algunas décadas y con nuevas titulares cambió la orientación del negocio y la denominación por Pastas Beatriz, conocida en toda la ciudad por sus famosos garrotillos de chocolate. Beatriz es junto a Layana una de las dos referencias más importantes en el Casco y en la ciudad por lo que a pastas artesanales se refiere. Siguiendo la acera nos topábamos con las traseras del Hotel La Perla,el más antiguo de la ciudad, de la que hablaré cuando lleguemos  a la Plaza del Castillo. Hoy en las traseras está el bar-restaurante La Cocina de Alex Mugica. Posteriormente estaba Bodegas Ibañez que tras su cierre daría lugar a una moderna boutique de ropa de mujer: Avellana y que más tarde la ocuparía  una de las tiendas de Kukuxumusu y hoy Garrarte; a continuación la trasera del Bar Windsor, Tejidos Rodrigo o al menos una de sus tiendas, antes de que la ocupase Regalos Adamas (especializados en artículos de cristal), más tarde, durante un tiempo, Euskaltel  y hoy la Windsor Tavern. Tras este local en los años 80 estuvo el Bazar Alframir que más tarde sería un Todo a 100 y desde hace más de una década la tienda de ropa joven, complementos y tatuajes, Elektra. En los años 50 en este local estaba la tienda de electrodomésticos Aparatos Gortari. Para acabar este primer lado del primer tramo de la calle debemos citar la Casa del Libro, fundada en 1943 y ampliada a finales de los años 90 con el local de su derecha que durante algún tiempo ocupó una degustación de café: Cafeto que vemos en la fotografía de la derecha. Me cuentan que inicialmente el espacio que hoy ocupa la libreria la ocupaban en tiempos una relojería y la citada degustación de café. Hoy este histórico establecimiento lo regentan los hermanos Buttini, la tercera generación del negocio familiar. El tramo lo cerraba junto a las escalerillas de la bajada de Javier, el bar Las Vegas, hoy un kebab.

Volvemos al inicio de la calle, esta vez por su lado izquierdo, esto es por los impares. En la esquina, desde hace muchas décadas, estaba el establecimiento de muebles y accesorios de baño de Pio Guerendiain. El edificio donde está ubicado el local ha estado muy vinculado a la familia Guerendiain desde hace muchas décadas. En el vivieron y tuvieron negocios otros miembros anteriores de su familia. A continuación de Guerendiain, en los años 80, estaba la tienda de alimentación de Elia Hermanos que ocuparía luego, durante cerca de 25 años, Sulpicia Delgado bajo el nombre de Alimentación Sulpi, la Relojería Ancín, en el lugar al menos desde los años 60 y que hoy regenta la segunda generación, Calzados Galdeano (hoy en el local está El Churrero de Lerin), la carnicería Iriguibel (desde casi una década en su lugar está Zaika), Zarranz, fundado en 1938 y en el lugar al menos desde 1954, con Miguel Zarranz al frente durante décadas y desde hace casi una década regentada por la tercera generación, Munarriz, un bazar de productos electrónicos ocupado hoy por un chino, Fotografía Leache (que todavía sigue abierto), La Casa del Bacalao (en los últimos años en este local ha habido diversos negocios, como Morriña, otras tiendas y negocios de escasa duración y hoy el delicatessen Gurgur), Lanas Kuska, desde hace tiempo Sabai, Tejidos Rodrigo que ocupa tres números de la calle, el 25-27 y 29, fundada en 1976. Anteriormente a su implantación en uno de sus locales  estuvo la Cafetería Samanta y el Bar La Taberna y en otro la fábrica de hielo de Cervezas El León.

A continuación está, al menos desde inicios de los 90, Colecciones Iruña, que vemos en la foto de la izquierda. (Anteriormente, este negocio fundado en 1976, estuvo en un local de la plaza del Castillo, cerca del Bar Baviera). A continuación del nº 31 estaba entonces la Droguería Huarte, fundado por los hermanos Huarte Sola a finales de los años 40.Con el tiempo, la tienda de la Estafeta se la quedaría Martin, abriendo su hermano Antonio junto  a su mujer Mari Carmen Loza otra droguería en el Ensanche, en la avenida Carlos III. Como anécdota comentar que en el año 1972 un toro en el encierro arranco de cuajo la protección del escaparate de la droguería. Cuando cerró la droguería durante un tiempo estuvo en ese local Peluche Juguetes, luego una de las tiendas del Supermercado del Casette, hace algunos años Valsay y hoy una tienda de complementos. En el nº 35 de la calle, antiguamente creo que era el 37 estaba la Pastelería de Gabino Salcedo, abierta al menos desde comienzos de siglo. Yo he visto, al menos, una foto de 1919 donde se puede contemplar la rica decoración de época del establecimiento. Durante muchos años he visto desocupado el local, creo que el Windsor lo utilizaba como almacén, hoy alberga una casa de apuestas deportivas, Reta creo que se llama. A continuación ha habido diferentes cafeterías, la más longeva, los últimos años, La Coloniale, luego venía Joyería Goñi (1951), Mesón El Pirineo y para acabar con este tramo Galerías Alicia, que sería relevado por un Todo a 100 y desde hace pocos años por la tienda El Rincón de Hemingway.

Comenzamos el segundo tramo de la calle, nuevamente por los pares. En el primer edificio encontramos la única casa señorial de la calle, el Palacio de Goyeneche, con vistas a la plaza del Castillo y a Estafeta. El edificio lo mandó construir el baztanés Juan de Goyeneche en el siglo XVIII, editor de la Gaceta de Madrid, precursora del BOE. Hasta mediados del siglo XIX la fachada y acceso principal estaba en la calle Estafeta de lo que da buena cuenta su portalón y escudo de armas que vemos en la foto de la derecha. Hoy el palacio alberga a la sociedad El Chanclazo. Este tramo de la calle, hasta el cruce con Espoz y Mina, está lleno de establecimientos de hostelería. Salvo la tienda de souvenirs Olentzero que abrió en 1998, algún almacén y/o traseras de establecimientos de la plaza del Castillo, el resto de bajeras están ocupados por los siguientes bares: Okapi (en los años 80 estaba en su lugar el Bar La Papa), Bodegón Sarria, Cervecería la Estafeta, Don Hilarión y Fitero. Daré alguna pincelada de alguno de ellos.

El Bodegón Sarria se fundó en 1959. Se llamaba entonces Señorío de Sarria. En 1988 compraron el local los alsasuarras Cristobal Galarza y su mujer Mari Cruz Lecea que hoy regentan sus hijos Julián y Arantxa. El bar Fitero se inauguró el 6 de julio de 1956 por el matrimonio formado por Cesareo de Luis Diaz y Elvira Beorlegui Lacunza, naturales él de Fitero  y ella de Pamplona, en el lugar donde antes estuviese el bar Prados. Pagaron por el traspaso 190.000 pesetas de la época y la reforma les costó 210.000 pesetas. A la primera generación les sucedieron sus hijos, concretamente  José Mari de Luis, junto con su mujer Esther Azqueta,  artífices de llegar a la tercera generación,  formada por Arantxa de Luis y su marido Javier Vinacua que junto a Virginia de Luis son los que  están hoy en día al frente del negocio. En aquellos años de la fundación del Fitero había en la calle 6 bares, frente a los 17 actuales. El Bar Fitero fue uno de los pioneros en “marisquería” de Pamplona y afamado en fritos y tapas.

Tras el Fitero encontrábamos en aquellos años 80 una de las dos tiendas de Deportes Atanasio y a continuación Alimentación Cristina (que hoy alberga Bombones Torres, empresa familiar oriunda de Estella, que se desplazó de Calceteros a este local hace cuatro o cinco años), Made In Usa (era una tienda de vaqueros y luego ha habido diferentes negocios, el último otro punto de venta de la pizzería Pulcinella), Confecciones Irisarri (que luego fue Itaca, la tienda de souvenirs El Encierro, y últimamente algunas tiendas de electrónica, Digital Factory y Tecno Galery), Pescadería Villanueva (desde hace más de una década la tienda LG Complementos), la Carnicería Biurrun, hasta hace unos meses, la tienda de maquinas de coser de Casimiro Santiago, la pastelería Taberna y Mercería Feli, desde mediados de los 90, la primera tienda de Kukuxumusu que vemos en la foto inferior izquierda.

Retrocedemos al inicio del segundo tramo de la calle, justo en la confluencia de la calle con la Bajada de Javier. Allí, en esa esquina, encontramos la histórica Casa Lange, más adelante Souvenirs Estafeta, en el lugar desde principios de los 60, junto a ella el Centro Mariano y el Club de Jubilados de la CAN, la cafeteria-pastelería Belagua (hoy Chez Belagua), el asador Erretegia, la tienda de bolsos y paraguas Globe Trotter, el Self-Service Estafeta, luego sede de la peña Muthiko Alaiak (que antes estuviese en la calle Comedias), la sala de juegos Estafeta (luego Recreativos Cenzano y hoy Salón de Juegos Estafeta), la tienda de congelados Izotza (donde hoy está la tienda de telefonía de Movistar), Almacenes Alfredo, Carnicería Arbi (que permanece abierta), Deportes Atanasio, Orbaiceta (hoy Milar Estafeta), Casa Evaristo (hoy Chez Evaristo), el bar La Granja, El Supermercado del Casette (hoy la tienda de camisetas Eh, toro, eh).

En el primer piso, sobre esta tienda estaba en el año 1977 el celebre restaurante Josetxo que posteriormente se trasladó a la esquina de San Ignacio con la plaza Príncipe de Viana y que cerró hace escasas fechas como tantos otros establecimientos emblemáticos de la ciudad. En su lugar se instaló, y creo que permanece abierto, uno de los primeros restaurantes chinos de la ciudad. Tras el supermercado del Casette estaba Flores Estafeta (más tarde se instaló Totos que permanece abierto), Moda Hogar Casal, abierto desde los años 80 y hasta el pasado año (hoy ocupado por la tienda de accesorios para móvil Offeryet), la Pastelería Salcedo, en sus últimos años Pastelería Andueza, hoy tienda de telefonía Vodafone, Casa Sixto (hoy El Adoquín), Casa Juanito (que permanece abierto hoy como ayer, con Josetxo Urretabizkaia de camarero en la barra después de 50 años), Casa Flores (hoy El chupinazo). En su primer piso estuvo en los años 70 y 80 el hostal y restaurante Ibarra. A continuación estaba y está la farmacia Iturria (abierta desde 1922), la zapatería Santi Show, ya cerrada, y tras ella hasta hace unos meses otra tienda de Kukusumusu, también cerrada; hoy estos dos locales junto con la antigua peluquería del chaflán y otros de la calle Juan de Labrit darán paso a un gran establecimiento de hostelería, que estará situado ocupando todo ese chaflán que se puede intuir tras el camión de bebidas de la fotografía.

Fotos: 1ª Foto de la calle Estafeta (1994) de Mikel Goñi

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