Galenos, clínicas y boticas del Viejo Pamplona (1900-1975)

En esta radiografía de la sociedad y de la ciudad de Pamplona del siglo XX, voy a detenerme en esta ocasión en la evolución de la sanidad: médicos, ambulatorios, clínicas, hospitales, etc, partiendo de los recuerdos de mi infancia y yendo hacia atrás en el tiempo. Mi primer contacto con este mundo y con el mundo de la medicina o la sanidad fue obviamente el día de mi nacimiento, un domingo a las 5 de la tarde, el 10 de noviembre de 1963. Nací en la antigua maternidad del Hospital de Navarra, siendo el director de la clínica  el doctor Julián Alcalde. Aquel año debió haber un par de  cambiazos en los recién nacidos, por lo que me contaron y mi madre no me debió quitar ojo desde que vine al mundo, teniendo mucho cuidado en comprobar que era el mismo que había salido de sus entrañas.


De mi más tierna infancia recuerdo las visitas a casa del medico de cabecera, el doctor Aguinaga, un hombre de apariencia antigua, modales un poco afectados y una vocecilla un tanto atiplada o de las visitas a éste, en compañía de mi madre, al único ambulatorio que durante muchos años conocimos, el Ambulatorio General Solchaga, que vemos en una de las fotografías que encabezan la entrada  o a los especialistas  Gortari o Rebollo que también atendían en este ambulatorio; respecto del primero recuerdo que la garganta siempre fue uno de mis puntos débiles, las dichosas anginas,  y del segundo me acuerdo de su nombre  por una agria  discusión que debió tener mi madre con él a raíz de cierta negligencia médica tras un traumatismo nasal mio, jugando en el patio de las escuelas del Ave María. Me acuerdo que, de niño, tenía bastante miedo a las inyecciones  que nos ponían, bien el practicante  en el domicilio o  las enfermeras en el dispensario situado en la zona de las Casas del Salvador; creo recordar que también había un servicio de practicantes en los soportales de la plaza del Castillo, a la altura del nº 28 o 30 al que me tocó subir alguna vez. Recuerdo también las vacunas que nos ponían en el Instituto de Higiene de la calle Leyre (la viruela, la tuberculosis  y algunas otras de las que no me acuerdo), como la que se ve en una de las fotografías que encabezan la entrada, o las revisiones médicas escolares en las escuelas de San Francisco, aunque estos recuerdos son mucho más vagos y difusos. 

Eran aquellos tiempos en los que era frecuente cogerse el sarampión, la varicela, la rubeola o unas anginas que te mantenían postrado en la cama durante algunas jornadas, sin poder ir al colegio;  De vez en cuando alertaban en las escuelas sobre un brote de piojos, aunque al final y a pesar de los cuidados maternales  no se veía ninguno.  De las farmacias de entonces recuerdo  la  de Azqueta en la esquina de Joaquín Beunza con Marcelo Celayeta, muy cerca de Cuatro Vientos y más tarde  la de Oficialdegui, en las Casas del Salvador, todavía hoy en plena actividad.  Eran tiempos en los que aun se utilizaba el aceite de hígado de bacalao o las ampollas de  carnitina Lasa, suplementos dietéticos o estimuladores del apetito, respectivamente, como los que vemos en las fotografías adjuntas.  En fin, aquella sanidad de entonces tiene poco que ver con el panorama sanitario de algunos años más tarde, cuando se extendieron los ambulatorios a los barrios, los médicos no recetaban con tanta frecuencia las odiadas inyecciones y las especialidades  se fueron trasladando de Solchaga a Conde Oliveto y luego a Príncipe de Viana, mientras las farmacias proliferaban por doquier. 

Si ha cambiado mucho nuestra ciudad y la sanidad en estos últimos 50 años, pueden imaginarse cuan diferente era el panorama de la sanidad 50 años antes, a principios de siglo. Años en los que los medios humanos, técnicos y farmocológicos eran más rudimentarios pero en los que sobresalían grandes hombres de la medicina que dejaron una huella indeleble en el recuerdo y la vida de miles de familias pamplonesas: los doctores Arraiza, Juaristi, Canalejo, Gortari, Huder, Arrondo, Tirapu, Amat, Clavero, Blasco y tantos otros. En aquella Pamplona de los años 20, recordaremos también las farmacias que había en el centro de Pamplona como la de Negrillos en la calle Mayor, Aguinaga en Zapatería, Castiella en San Nicolás (donde hoy está la farmacia Iragui), Corti en Curia (donde hoy está la farmacia Garate), Blasco en Mercaderes, González Boza en Chapitela (donde hoy está la farmacia Gabas) o Villanueva en la Plaza del Castillo (donde hoy está la farmacia Ruiz Bacaicoa), por citar los más destacados. A medida que mis padres se hicieron mayores y surgieron las enfermedades, -hoy los dos ya han desaparecido-, visité, desgraciadamente con bastante frecuencia, algunos de los centros sanitarios de esta ciudad: el Hospital de Navarra, San Juan de Dios, San Miguel, etc. Estos centros tienen su historia, en algunos casos una larga historia, como veremos.

Ya hablé en la entrada “Subiendo a Pamplona por Santo Domingo” del Hospital de Nuestra Señora de la Misericordia, hospital general de Pamplona situado en donde hoy está el Museo de Navarra, y que se trasladaría en los años 30 al soto de Barañain. En 1900, Polonio Escola había cedido gratuitamente a Concepción Benitez los terrenos del soto de Barañain para construir un hospital. El proyecto corrió a cargo  del arquitecto Enrique Epalza, asesorado por el médico Antonio Simonena. Iba a tener 29 edificios dispuestos en tres filas con pabellones, de planta baja,  capilla y viviendas para el personal, sobre una superficie de más de 275.000 m2. Las obras comenzaron en 1906 y hasta 1913 se habían levantado 6 pabellones y la capilla, estando pendientes de construcción los 23 restantes. En 1913 Concepción cedió al Ayuntamiento los terrenos con todos los edificios, sin darle uso y en 1928 éste los cedió a su vez al estado para la instalación de la primera residencia del Patronato Nacional de Ciegos, reiniciándose las obras y ampliándose en dos plantas sobre el diseño inicial de las fachadas. En 1924 albergó provisionalmente las dependencias de la Casa Misericordia al incendiarse su edificio de Paseo de Sarasate. Desaparecido el Patronato, en 1931, fueron recuperados los terrenos y edificios por la Diputación  por un pago de 1.279.551 pesetas, trasladándose como he dicho, un año más tarde, los enfermos del antiguo hospital civil de la Cuesta de Santo Domingo  a este lugar. En las fotografías que acompañan este párrafo podemos ver unas bonitas fotos de la parte anterior y posterior del Hospital de Nuestra Señora de la Misericordia y del antiguo orfanato y casa maternidad. La Casa de la Maternidad, fundada en 1804 por Joaquín Uriz, arcediano de la Catedral estuvo en la calle del Carmen (y trasera a la Cuesta del Palacio) hasta 1934, año en que se trasladó a los terrenos del Hospital Provincial, separadas sus dependencias del Hospital Civil, atendida, como el Hospital  Provincial, por las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul. 

Junto a ella estaba también la Casa de Expósitos o Huérfanos de Navarra que también se trasladó al hospital de Barañain. En 1953 el número de huérfanos alojados era de 450. En los años 50 las grandes salas del Hospital se transformaron en habitaciones y se derribaron algunos pabellones. En 1953 el Hospital tenía capacidad para 650 camas y se hallaba en construcción un nuevo pabellón hospitalario. En los años 60 se construyó el edificio central que uniría además los pabellones A, B, C y D. En los años 80 se hicieron diversas reformas y ampliaciones, ampliaciones y reformas que se han ido extendiendo a lo largo del comienzo del nuevo siglo. Hace poco tiempo que se fusionó con la Residencia Virgen del Camino creándose el Complejo Hospitalario de Navarra. Acompañan a este párrafo varias fotografías: una aérea del Hospital de Navarra de  los años 30, un detalle de la iglesia capilla del Hospital así como una foto del Pabellón C del Hospital reformado por completo tan solo hace unos pocos años.

El antiguo Manicomio Vasco-Navarro (1905), hoy centro psiquiátrico San Francisco Javier, situado en la avenida de Villava, (entonces barrio de San Pedro), se empezó a construir en junio de 1891, acabándose en agosto de 1899, con un coste de 1,5 millones de pesetas. Había sido fundado gracias a Fermin Daoiz Argaiz que legó su fortuna para crear un centro en Navarra que se encargase de recoger a aquellas personas que perdiesen la razón. Ocupaba un recinto vallado de 216.677 m2 de los que 60.056 contenían los edificios con sus jardines, patios y galerías. Contaba, además con una granja agrícola. El edificio central se dividía en 20 secciones, destinadas a albergue y cuidado de los enfermos más seis pabellones para los servicios generales. Además contaba con elegantes hotelitos para los enfermos de pago. El 31 de diciembre de 1921 había en este manicomio, en el que estaban recluidos enfermos de otras provincias, 548 pacientes, 274 hombres y 274 mujeres atendidos entonces por los hermanos hospitalarios de San Juan de Dios y las Hermanas de los Sagrados Corazones de Jesús y María. Acompañan a este párrafo unas fotos del Manicomio de los  primeros años del siglo XX. En los años 50 dirigía el Manicomio, con capacidad para 1.155 enfermos, D. Federico Soto. Este psiquiatra santanderino nacido en 1906 dirigió el hospital psiquiátrico, durante más de 40 años,   de 1934 a 1975, siendo un personaje tremendamente popular y prestigioso en Pamplona y Navarra.

Además del Hospital Civil habría que mencionar, en aquellos años, la Clínica San Miguel, inaugurada el 29 de septiembre de 1919. Fundada por los doctores Daniel Arraiza y Victoriano Juaristi, (médico, este último, muy vinculado al mundo de la cultura, no en vano fue presidente del primer Ateneo Navarro, como ya he comentado en otra entrada del blog). Se decía en la prensa de la época de esta clínica: “Se ha instituido para el tratamiento de las enfermedades quirúrgicas como tumores, hernias, heridas, fracturas y dislocaciones, ulceras externas e internas, defectos de nacimiento y otras deformidades. También los partos difíciles que puedan necesitar de una operación”. Se decía emplazada cerca de los Jardines de la Taconera, es un decir, pues estaba ubicada en el barrio de San Juan relativamente cerca del antiguo campo de fútbol de Osasuna. Contaba con todas la  comodidades modernas de la época: calefacción central, teléfonos, ascensor, amplias habitaciones independientes, terraza, jardines. Estaba atendida por una comunidad de religiosas carmelitas terciarias. Juaristi estaba encargado de la sección de Cirugía General, Arraiza rayos X, electrología y afecciones de la mujer y Canalejo la especialidad de garganta, nariz y oídos (otorrinolaringología), como aparece en un anuncio de la época. Los médicos vivían en chalets anejos a la clínica. Para 1922 habían pasado por su quirófano más de 700 pacientes. Y tenía a gala atender a todo tipo de pacientes pues solo había una categoría de pensión o atención variando el importe de los honorarios que siempre eran módicos. Asistían a los médicos, hermanas carmelitas descalzas misioneras. Llama la atención que, prácticamente hasta los años 60, con el inicio de los estudios de enfermería, todas las clínicas públicas y privadas estaban asistidas por religiosas. En 1980 se derribó la clínica que vemos en la foto de este párrafo construyéndose una nueva por el Igualatorio Medico en el alto de Beloso, con el mismo nombre.

En los años 20 se revisaba la salud bucodental  a los alumnos de las escuelas públicas, siendo completamente gratis para los niños pobres. Se encargaba de ello el doctor D. José Clavero que también era el responsable del Dispensario Dental instalado en la calle Calderería (Escuelas de Compañía). En 1922 la Diputación Provincial y el Ayuntamiento de Pamplona estudiaban la implantación de una casa de socorro con servicio permanente, consignando ese año para este fin un presupuesto de 10.000 pesetas, sin embargo no se abriría hasta 1924, y lo haría en el nº 7 del Paseo de Sarasate para pasar más tarde,  en 1930,  a un edificio de planta baja más una altura, en calle Alhóndiga, edificio que vemos en la foto, una foto reciente, de la izquierda, y en 1971 a unas dependencias del antiguo edificio de la Estación de Autobuses. Durante muchos años hubo también un consultorio municipal para niños en la plaza de Santa Ana. El actual Instituto de Salud Pública de Navarra, que vemos en la foto de la derecha, situado en el nº 15 de la calle Leyre era lo que conocimos en nuestra infancia como Instituto de Higiene. Fue construido después de la guerra, reformado más tarde añadiendole un piso más. En los años 50 era su director D. José Viñes y contaba con las siguientes dependencias: dispensarios antituberculoso, de higiene infantil, antivenéreo y de higiene mental y secciones de análisis, maternidad, veterinaria, oftalmología, laboratorio clínico, etc.


La clínica San Francisco Javier, ubicada en el nº 52 de la avenida de la Baja Navarra (Colonia Argaray), fue fundada por el doctor Ildefonso Labayen el 12 de junio de 1935, ampliándose y reformándose, por última vez, en 1974. Estaba asistida por una comunidad de la Esperanza. Se cerró en el año 2006 y contaba con 30 camas. La Clínica del doctor Julián Alcalde, llamada de Nuestra Señora del Pilar, estuvo abierta hasta los años 70 en el nº 9 de la avenida de Roncesvalles, fecha en la que se derribó para erigir en su lugar la  sede central de Caja Navarra.

La Clínica San Fermín, ubicada en el nº 2 de la avenida de Galicia, fue fundada en el año 1941 por el doctor Arturo Arrondo López y por su esposa María Jacinta Ayestarán Garro, y estaba dedicada sobre todo a traumatología y ortopedia. En sus inicios la clínica tenía una capacidad de 8 camas y estaba dedicada a cirugía general. Con las sucesivas reformas de 1947, 1952, 1962 y 1971, la clínica llegó las 72 camas. Estaba asistida por una comunidad de terciarias franciscanas. En cuanto a su objeto de atención la clínica centró sus esfuerzos, además de en sus áreas tradicionales como traumatología, ortopedia y rehabilitación también en obstetricia y ginecología, urología, otorrinolaringología y cirugía plástica y estética. En 1984 destinaron parte de sus instalaciones a la atención de personas  en situación de dependencia.

La Clínica San Juan de Dios se inauguró el 27 de octubre de 1943 aunque la idea de su construcción había comenzado en 1934. En ese año, la Orden de  los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios había decidido poner en marcha una clínica y había comprado unos terrenos en Beloso Alto al vecino de Burlada, Ciriaco Isturiz. La primera piedra se colocó el 23 de septiembre de 1935, sin embargo las obras se detuvieron por la guerra retomándose en el año 1940. El proyecto arquitectónico fue de Víctor Eusa. Inicialmente nació como una clínica especializada en cirugía y tocoginecología. En 1969 cambió su orientación e inicio una serie de conciertos con la sanidad pública, integrando, en 1990, el Servicio Navarro de Salud al hospital en la red pública, como centro privado de utilización pública, mediante un convenio, y especializándose en atención a pacientes paliativos, hospitalización de media y larga estancia y rehabilitación, sobre todo de mayores y cirugía. En 1984 la clínica contaba con 212 empleados y 20 religios@s. Hace unos pocos días, el pasado día 20 de abril inauguró su hospital reformado tras 41 millones de inversión y 4 años de obras, dos años para el nuevo edificio y dos para el antiguo que también se ha renovado por completo.

La Clínica Padre Menni, fue fundada en 1950, inicialmente bajo el nombre de Clínica Nuestra Señora del Camino, hasta 1995, si bien la presencia de las hermanas hospitalarias se remonta a 1904 cuando junto a los hermanos de San Juan de Dios se encargaron de la asistencia a los enfermos mentales del Hospital psiquiátrico San Francisco Javier. Situada en el barrio de la Rochapea ocupa una superficie construida de 11.340 m2. El núcleo original del Centro lo constituía un chalet adquirido a la familia Ochoa de Olza al que se añadieron después diversos edificios y dependencias. La última ampliación se acabó en 2006, con el nuevo edificio del área de psiquiatría, en la calle Joaquín Beunza.

El 13 de agosto de 1951 se inauguró una clínica quirúrgica y dispensario de la Cruz Roja en el nº 8 de la calle Leyre, que después fue adquirida por la Diputación y convertida en centro de atención a toxicómanos y alcohólicos. En ese dispensario se realizaban también vacunaciones y revacunaciones y también asistían a enfermos en domicilio, contando con diferentes especialidades médicas. En este lugar se erigió hace algunos años el moderno edificio que alberga hoy la sección provincial de la Cruz Roja. Esta sección fue la primera sección de la Cruz Roja que, de la mano de Nicasio Landa,  se fundó en España, el 5 de julio de 1864. Recuerdo que hasta finales de la década de los 90 estuvieron en la calle Yanguas y Miranda, cerca del actual Parlamento. Otros centros asistenciales de aquellos años eran el sanatorio antituberculoso Nuestra Señora del Carmen, situado en Barañain, con capacidad para 100 personas, dirigido por el doctor Mariano Carlón, el sanatorio psiquiátrico Santa Elena en el nº 4 de la carretera a Mutilva Baja, dirigido por el doctor Caso  o el Hospital Militar de la Cuesta de Santo Domingo, en funcionamiento hasta los años 70.

El origen de la Clínica Universitaria hay que vincularlo indefectiblemente al origen de la Universidad de Navarra y de su precedente académico, el Estudio General de Navarra y es un hospital universitario que se nutre funamentalmente de sus alumnos y docentes. En 1955 se había creado la Escuela Vieja de Medicina  dentro del recinto del Hospital de Navarra. En 1958 se inauguraba la Escuela Nueva, primer edificio de la Facultad de Medicina, abriéndose las consultas de medicina interna, cardiología y pediatría. En 1960  la Universidad
compró el solar donde se construiría la actual clínica a Ignacio Mencos, Marques de la Real Defensa, inaugurándose un año más tarde la Escuela Médica de Postgraduados que cambió el nombre en 1962 por Clínica Universitaria de Navarra. En 1965 se comenzaba a construir la 2ª fase que finalizaría en 1968, utilizándose, durante un tiempo, los pabellones A y G del Hospital, por falta de espacio en sus instalaciones. En 1976 se inauguró la 3ª fase con 10.000 m2 más y 250 camas para la hospitalización de enfermos. En 1984 se realizaba el primer trasplante de corazón a cargo del doctor Arcas. En 1997 comenzaba a funcionar la 4ª fase con un edificio de nueve plantas y casi 18.000 m2. Y por último en el año 2005 se inauguraba la 5ª fase con un espacio destinado íntegramente a hospitalización. Junto a este párrafo vemos además de instantáneas de la construcción inicial y la ampliación del 76,   sendas fotos de 1955 con las enfermeras de la Escuela Vieja, en la foto de la izquierda y con enfermeras de la Clínica paseando en 1968.

El 4 de agosto de 1964 se inauguraba el Hospital de la Seguridad Social Virgen del Camino con el nombre de Residencia Virgen del Camino para prestar asistencia médica, quirúrgica, obstetricia y pediátrica a los beneficiarios de la Seguridad Social. En la foto de la izquierda vemos la residencia recién inaugurada junto a la llamada casa del Conde, en la calle Irunlarrea. Posteriormente ha conocido diferentes fases de reformas y ampliaciones, la última hace unos pocos años. La Clínica Ubarmin fue construida en 1975 cerca de la localidad de Elcano (Valle de Egues) casi 10 km de Pamplona. Promovida por cuatro mutuas patronales de Navarra y Guipuzcoa, entre ellas, Mutua Navarra y Mutua Pakea, fue construida con la intención de que fuera un gran centro regional para los traumatismos y la rehabilitación. Costó en aquel entonces unos mil millones de pesetas. En 1978 atravesó graves problemas económicos estando a punto de cerrar.


Fotos: Colección Arazuri, Clínica San Juan de Dios, Clínica Universitaria, Clínica San Fermín, Centro Psiquiátrico San Francisco Javier 

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