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Imagenes del Ayer. Pamplona en el último siglo (1966-1998)

Finalizo esta serie de tres entradas con una selección de fotografías del período comprendido entre mediados de los 60 y finales de los 90. Y las presento por orden cronológico, de más antigua a más moderna. Abre este reportaje una instantánea de la plaza del Castillo, con dos mujeres posando ante el fotógrafo, apoyadas sobre un Renault Gordini y un Seat 600 respectivamente. Tras de ellas un par de autobuses de línea, en la zona del antiguo Café Suizo, para entonces ya una entidad bancaria y la librería Leoz. Por la marca de los coches y la apariencia de los autobuses, la dataríamos, sin dudarlo, entre 1963 y 1968. La fotografía de la derecha pertenece a la calle Comedias.  Se percibe con claridad el rótulo del Café Roch.  Un operario, ¿será el de la camioneta?,  vacïa un recipiente  en la rejilla del desagüe de la calle, ante la vista de una viandante pamplonesa. Delante de él circulan un Seat 600 y un Renault Gordini y delante de este último el camión de la basura, dejando ver por las puertas traseras entreabiertas su fea mercancía. Nada que ver con los modernos y compactos camiones de basura actuales y la calle, desde luego, muy diferente también a la actual, ordenada, peatonalizada y tranquila. Esta  foto podría estar datada entre 1965 y 1968.

Las tres fotografías que siguen pertenecen al archivo de José Castells. Dos de ellas nos muestran la Cuesta de la Estación, plagada de coches aparcados en ambos lados, cosa que recuerdo sucedía en nuestra ciudad tan solo en los días sanfermineros con más visitantes de fuera, generalmente los primeros días de las fiestas y  los fines de semana. El paisaje urbano de estas dos  fotografías, con el lógico cambio de modelos y matrículas, lo he seguido viendo yo, bajando por esta cuesta a mi barrio, La Rocha , en las fiestas de San Fermín,  durante muchas décadas más, desde luego, por lo menos hasta los años  90. Cambiaron los coches pero no cambió el lugar donde dejar de manera apresurada el vehículo. Entre los numerosos detalles que podemos ver, especialmente en la foto de la derecha, están las escalerillas que bajaban de Recoletas  a la Cuesta, junto al Convento, desaparecidas en los primeros años 80,  las casetas de los ajos y la animación humana que se percibe en la zona más cercana a la iglesia de San Lorenzo.

Entre los vehículos aparcados en la foto de la derecha podemos distinguir alguna furgoneta Citroen, el típico y popular 600, algunos Peugeot, más o menos modernos o elegantes, algún Simca, Renault 4 (el 4 latas), Citroen 2 CV,  y entre los vehículos circulando las antiguas villavesas de color verde oscuro y alguna furgoneta Volskwagen detrás. Similar parque automovilístico observamos en la foto de la izquierda; furgonetas Citroen, DKW, Gordini, Seat 600, Citroen 2 CV, Simcas, Renaults 8, etc. Por los tipos de coches, me atrevo a determinar que estas dos fotos deben ser  de finales de los 60. De la misma época intuyo que puede ser la foto sanferminera central donde una muchedumbre, en la que abunda la chiquillería,  parece esperar el desarrollo de algún acontecimiento festivo. En el lado derecho de la foto se puede percibir el mural turístico encargado por el Ayuntamiento para el medianil de la Casa Seminario realizado en el año 1963.En la foto de la derecha,  de la calle San Nicolás, que firma M.E, vemos un motocarro de aquellos que había para llevar el carbón por las casas.  La fecha se me antoja que puede ser posterior a las anteriores, tal vez de finales de los años 70. En la parte derecha de la tradicional calle con sabor hostelero, junto a  sus estrechas aceras se  observan  los rótulos de Pescadería Cipriano, Cuchillería Tellería y La Casa del Bacalao.

En la siguiente foto, la de la izquierda,  que aparece junto a este párrafo podemos ver la construcción del Instituto Padre Moret, «Irubide» en el barrio de la Chantrea. La vecina iglesia de Santiago se había inaugurada dos años antes en 1969, y la construcción del instituto que vemos en la fotografía había comenzado en 1970 terminando la obra en 1971. En la foto de la derecha, del Archivo Municipal, tal y como aparece en las marcas de agua,  datada en  1972 vemos la avenida del ejército abierta al tráfico, el muro exterior de la Ciudadela recién reconstruido, aún quedan bloques de piedra en su interior. Recordemos que en este lugar, donde ahora vemos este lienzo de muralla, había empotrados anteriormente otros edificios militares que habían sido derruidos  entre 1969 y 1971. Al final de la Avenida del Ejército, ya en la calle Conde Oliveto,  se puede distinguir el edificio de la estación del  tren Plazaola-Irati que sería derribado un año más tarde,  en 1973, donde hoy se ubica el edificio del Insalud y de la Seguridad Social.

En las postales anteriores vemos los  exteriores de los  hoteles Maisonnave y tres Reyes a finales de los años 60 así como  la plaza de San Francisco a comienzos de los años 70. Las cúpulas neumáticas de los Encuentros de 1972, en los terrenos de los antiguos cuarteles militares, -sobre los que hice una entrada específica en este blog-,  y el desfile de las majorettes de Tafalla por la calle Mercaderes en 1973 (foto Zubieta y Retegui), dentro de la celebración de los Sanfermines son otras de las estampas que nos acompañan junto a este párrafo. Una aclaración al hilo de esta segunda. Aunque hoy seguramente este espectáculo se consideraría sexista y fuera de lugar, entre 1968 y 1973, se convirtió en un elemento fijo del programa de las fiestas y además con gran seguimiento tanto por niños como mayores. En 1968, el Ayuntamiento contrató a las majorettes de Nimes. Tras su éxito, los días 10 y 11 de julio 1969 animaron las fiestas 59 mujeres de la agrupación de majorettes de Tarbes. En 1970 fueron las majorettes de de Toulouse y en 1971, las de Soud Ouest de Burdeos para acabar en 1973 con las mencionadas de Tafalla.

Las  fotos anteriores pertenecen todas a la década de los 70, el paso de las peña Anaitasuna por la calle Chapitela, camino de la plaza de Toros. Corría el año 1979, como se señala en la pancarta de la peña. De ese año también es la foto de construcción de la nueva Casa Seminario que alberga hoy en días las oficinas de la Sanidad Municipal. El mural político antinuclear, con los proyectos de centrales nucleares en  Lemoniz, Tudela etc  objeto de las protestas,  nos sitúa dentro del convulso escenario político y social de la época. La tercera de las fotos pertenece a una muestra de artesanía en la plaza de Recoletas, en el año  1981.

En la fotografía de la izquierda, del Archivo de José Castells, tenemos uno de los últimos vestigios, -si dejamos aparte a las casas de Iturrama Nuevo-, de las construcciones existentes en el antiguo barrio de Iturrama y que veíamos en una foto de una entrada anterior de esta serie de «Pamplona en el último siglo». En este caso se trata de la popular Casa Emeterio, situada entre la avenida Sancho el Fuerte y Fuente del Hierro,  derribada en 1989 por el Ayuntamiento de Pamplona para construir debajo un parking subterráneo.  Casa Emeterio, tenía dos pisos, en el superior estaba la vivienda y  en el bajo albergó, a lo largo de su historia, un ultramarinos, además de un pequeño bar y un estanco. De ello daban muestra algunos de sus rótulos descoloridos por el paso del tiempo.  Tenía también un teléfono público. Estaba regentado por dos hermanos, ya mayores, de Lakuntza, euskaldunes, Agustina y Emeterio. Tenía un banco entrando a la derecha y la barra enfrente. El edificio pequeño de la izquierda era un almacén que conservaba un letrero que decía «Despacho de carne». Recuerdo en los primeros 80 parar a la vuelta de la «Uni» para echar unos tragos, un tinto peleón y jugar al juego de las ranas. El repique de las fichas pugnando por entrar por la estrecha abertura de la boca de la rana es uno de los sonidos e  imagenes que asociaré, siempre, a este establecimiento un poco fuera de lugar, fuera del tiempo y del espacio, un anacronismo arquitéctónico, entre esas altas torres de pisos, que nos hablaba de otros tiempos, de otra ciudad que nunca conocimos pero que tenía su encanto, por su tipismo y sabor, por su cercana familiaridad, cuando nuestra ciudad y sus barrios tenían más de pueblo que de otra cosa. Acompaña al párrafo una segunda fotografía del barrio de Iturrama, también de archivo de José Castells, con las casas de Iturrama Nuevo, en primer plano y el Edificio Singular, sobresaliendo, al fondo.

Hasta los años 90, y concretamente hasta 1996, no se comenzó a urbanizar y peatonalizar el Casco Viejo de Pamplona. Primero se peatonalizaron las calles Chapitela, Mercaderes y plaza Consistorial y posteriormente le llegó el turno a la calle Estafeta, San Saturnino y la calle Mayor. Tras ellas vendrían Comedias, Pozoblanco y Zapatería y posteriormente San Nicolás,  San Gregorio y otras. Las fotos que nos anteceden son, casi todas, menos la primera, con el paseo de los municipales por Mercaderes camino de la calle Curia, que puede ser de los años 80, del período comprendido entre 1990 y 1998. En esa primera foto de los 80  la Farmacia Garate había perdido su fachada tradicional del primer tercio de siglo que recuperaría unos años más tarde, con Sagrario al frente y que es la que se mantiene en la actualidad. En las siguientes vemos la calle Chapitela, con la farmacia Gabas y la desaparecida tienda de La Madrileña;  una calle Mayor nocturna, con la desaparecida cafetería Delicias a la derecha (la foto es de Javier Muru); la plaza Consistorial atravesada por otro camión de basura, este de voluminoso; la calle Estafeta, con el paso nuevamente de la máquina baldeadora, esta vez a  la también desaparecida pastelería Salcedo.

Por último cuatro imagenes, algunas más modernas que otras, de diferentes zonas de la ciudad: de la calle Curia, de los años 90, de la cercana calle Salsipuedes, plagada de coches, en los años 70 o primeros 80, de la calle San Nicolás, de los años 70 y de la explanada de Yanguas y Miranda con las barracas sanfermineras en los años 80, ¿Quién no se acuerde la «barca vikinga», la tradicional noria, los autos de choque o otras atracciones articuladas de esa época?

Fotos referenciadas en el texto de la entrada (siempre que ha sido posible) y aquí mismo, por orden de aparición: Archivo José Castells:  Nº 3, 4, 5, 17, 18,  20 y 25. Archivo M.E:  Nº 6 y 22. Archivo Municipal: Nº 8 y 13 (esta última de Zubieta y Retegui), Javier Muru: Nº 21. Carmelo Buttini: Nº 23. Se agradecería colaboración para señalar la autoría del resto o cualquier otra información sobre ellas.

Imagenes del Ayer. Pamplona en el último siglo (1940-1965)

Segunda entrega de fotografías de la serie «Imagenes del Ayer. Pamplona en el último siglo (1898-1998)» y que en esta ocasión abarcan desde la posguerra hasta mediados de los años 60. A la izquierda una foto procedente de la colección Arazuri del Archivo Municipal de Pamplona que nos muestra la avenida de San Ignacio desde su confluencia con la calle Estella hasta la Plaza Circular (plaza de Príncipe de Viana). Esta datada entre 1940 y 1943.  La segunda  fotografía procedente del archivo histórico de la propia parroquia pertenece a  la construcción de la iglesia de San Antonio,  en 1940. El templo se erigió en poco más de uno año y se consagró el 29 de junio de ese año, día de San Pedro y San Pablo. Fue diseñada por el arquitecto D. Modesto López Otero, director de la Escuela de Arquitectura de Madrid y arquitecto-director del proyecto de la Ciudad Universitaria de esa capital. D. Félix Huarte fue el contratista responsable de la ejecución de la obra, bajo la dirección técnica del arquitecto D. Francisco Garraus. La fachada está construida con ladrillo y cemento y tiene unas dimensiones de 36 metros de larga por 20 de ancha y 22 de altura. Las obras en su interior no terminarían, en todos sus detalles, hasta dos años más tarde, cuando el pintor pamplonés Emilio Sánchez Cayuela  concluyó los frescos que adornan el altar mayor. Una estatua de San Antonio preside la fachada.

La siguiente instantánea, la de la izquierda, es de Rafael Bozano, y pertenece al Archivo Municipal de Pamplona. En ella vemos las antiguas cocheras del Irati en la entonces Avenida de Franco, en el año 1942, situadas justo donde se encuentra actualmente el ambulatorio San Martín, antiguo General Solchaga. Faltaban pocos años, apenas tres,  para que se inaugurara la nueva estación conjunta del Plazaola en Conde Oliveto, que también albergaría al Irati y unos pocos años más, cinco o seis, para que desaparecieran las vías de estos trenes a su paso por el centro de la ciudad. Entonces se consideraba esta sustitución en los medios de locomoción como parte del progreso. Los ferrocarriles de cercanía y vía estrecha se veían superadas por el pujante autobús de línea, más rápido y más moderno. En la segunda foto, perteneciente al fondo Urabayen de la UPNA, se nos muestra un Segundo Ensanche en plena construcción, concretamente del tramo de Carlos III, lado derecho subiendo hacia los Caídos, comprendido entre Gorriti y Mártires de la Patria, actual Castillo de Maya. En este tramo la avenida estaba entonces a medio hacer y se ve que se están erigiendo, al fondo, más edificios. La fecha aproximada debe estar entre 1943 y 1949, probablemente 1947 o 1948.

En las dos siguientes fotografías, también pertenecientes al fondo Urabayen de la UPNA, vemos el exterior e interior de la fábrica de Industrias Metálicas de Navarra (IMENASA) en lo que es hoy la zona de Yamaguchi, enfrente del Iruña Park y los cines Golem. La fábrica se comenzó a construir en 1943 y contaba con poco más de un centenar de trabajadores,  conociendo sucesivas ampliaciones en los años siguientes, pues hay un proyecto de construcción de naves para talleres de Huarte y Cia a cargo del Ingeniero Carlos Fernández Casado en 1948. En 1953 Félix Huarte  transformó la empresa en una sociedad anónima: Imenasa  (Industrias Metálicas de Navarra S.A), y empezaron a fabricar de todo. Para la fabricación de motos se asoció con Ricardo Soriano, marqués de Ivanrey. Así se fabricaron las motos Husor, -por Huarte-Soriano, y luego las motos Iruña, motos potentes, según decían.  También se produjo un scooter y algún otro modelo. Imenasa llegó a contar, en sus años de esplendor, con 1.500 trabajadores y protagonizó el desarrollo industrial más importante de la Cuenca de Pamplona. De Imenasa surgieron numerosas empresas pues se fue transplantando cada línea de producción a una nueva fábrica que al final acabarían siendo compradas,  por multinacionales y alguna de ellas con el tiempo, posteriormente,  desmantelada.

A continuación tenemos dos nuevas fotografías del fondo Urabayen de la UPNA, en la que vemos el exterior e interior del nuevo mercado del Ensanche. Con la construcción del Ensanche la zona necesitaba, entre otros servicios, de  un nuevo mercado de abastos. El edificio se empezó a construir en 1947 y fue terminado en 1948. En la actualidad, el edificio acoge 72 viviendas, 71 de propiedad municipal, además del mercado propiamente dicho, con 64 puestos. En 1984 se realizó una pequeña reforma del mercado y en 2004 se acometieron obras en el tejado de las viviendas. Por último, en 2008, el espacio ocupado inicialmente por los baños públicos y, posteriormente, por un supermercado pasó a ser el  restaurante, «El Merca´o» explotado por la familia Idoate (la del Hotel Restaurante Europa). Está prevista una nueva reforma del mercado por parte del Ayuntamiento que lleva bastante retraso, tras diferentes licitaciones.

En las tres imagenes que anteceden podemos observar un acto religioso durante la apertura del Año Mariano en 1946, a su paso por la calle Mercaderes, -entonces Blanca de Navarra-, una foto de la plaza del Castillo que bien podría estar datada entre 1948 y 1956 y por último una foto del Convento de las Oblatas en 1948, recién construido, con su estilo neoherreriano, tan utilizado  en muchos edificios del régimen, de la época.  En las fotos que acompañan a este párrafo, vemos en la de la izquierda,  a un par de mujeres de espaldas paseando  por la calle Tudela, con los cuarteles de Intendencia donde actualmente se encuentra el Corte Inglés y  al fondo la plaza de la Argentina, hoy del Vínculo. La fotografía es de J.J. Arazuri, concretamente de diciembre de 1952. La otra corresponde al paso del Irati por el puente del Plazaola en la Rochapea, probablemente fechada entre 1949 y 1954, ya que hasta 1949 el Irati no empezó a compartir parte del recorrido urbano de su homóloga.

Los pamploneses de aquellos años, como he dicho en alguna entrada del blog, solían acudir al cine, al fútbol de Osasuna, -en el campo de San Juan-,  o a ver algún partido de pelota en el Euskal o en el recién inaugurado Frontón Labrit. El Labrit, también conocido como La Bombonera, se inauguró el 24 de junio de 1952, con el fin de dar respuesta a la creciente demanda tanto por parte de los practicantes de este deporte como de los aficionados de la ciudad. Fue sede del Campeonato del Mundo de Pelota Vasca en 1962 y reformado en 1986. Albergó también las ceremonias de inauguración y clausura del Campeonato del Mundo de Pelota Vasca en 2002. Es gestionado por la Federación Navarra de Pelota. También se desarrollan en el mismo algunos programas deportivos municipales y, en determinadas fechas, algunas actividades culturales.

De esta misma década de los 50, (1952), son estas dos fotografías de las obras de demolición del antiguo edificio de la Casa Consistorial. En el de la izquierda,  tomada desde la plaza de Santiago, está en pie únicamente la fachada neoclásica que da  a la plaza consistorial. En primera línea vemos la tradicional  fuente de hierro que estaba en la citada plaza y que luego se trasladaría a la plaza de San José.  En primer plano vemos también el forjado del sotano y semisotano del nuevo edificio. A la izquierda de la foto vemos que aun queda en pie uno de los dos edificios de la bajada de Carnicerías. En la foto de la derecha, de J. J. Arazuri y tomada desde cierta altura,  desde algún punto de lo que quedaba de fachada neoclásica.  Se observa todo el solar derruido donde estaba el viejo edificio, el mercado de Santo Domingo a la derecha y al fondo, la calle Mercado con la iglesia de Santo Domingo enfrente y oculta por el edificio del Mercado  la mítica Casa Marceliano. Un año y medio más tarde la corporación que había trasladado su sede al edificio de la Escuela de Artes y Oficios, en la plaza del Vinculo, volvería al remozado edificio.

En la siguiente fotografía, de la segunda mitad de los 50, probablemente del año 1955, vemos  el tramo final de Carlos III todavía sin edificar. Aún no se habían terminado de construir los últimos edificios de la calle Amaya, de la plaza del Alcazar, -hoy Blanca de Navarra-, Iturralde Suit, final de las calles Olite y Aralar,   plaza Conde Rodezno, así como de la manzana entre González Tablas, Bergamín y Paulino Caballero. Tampoco  se había  inaugurado la Iglesia de la Inmaculada de los Jesuitas, -lo haría en 1959-, el salón de actos con su famoso cine se inauguraría  en 1962.   La primera fase del Colegio se había abierto en 1951, tras su paso por el nº 31 de la calle Mayor, en 1946,  y de la calle Media Luna, en 1949. La foto de la derecha es del ascenso de Osasuna a 1ª división en el campo de San Juan, en el año 1956.

En la foto de la izquierda podemos ver una vista de la Rochapea, a finales de los años 50, de Luis García Garrabella, y en la de la derecha,  del archivo de José Castells, vemos una panorámica del barrio de Iturrama, en la primera mitad de los años 60. Destaca, en el centro de la foto, el Frontón de López, al fondo se observa que ya está construído el edificio Central de la Universidad de Navarra y, más al fondo y a la derecha, se divisa la enorme chimenea de Industrias Químicas de Navarra (INQUINASA), en el barrio de Echavacoiz. El desarrollo de Iturrama tendría lugar fundamentalmente a lo largo de la década de los 70 y los 80, así como el barrio de San Juan, lo había hecho en su mayor parte a lo largo de los 60 y 70. Siempre quedarían, en ambos casos,  parcelas aisladas que tuvieron un desarrollo posterior.

Fotos referenciadas en el texto de la entrada.

Imagenes del ayer. Pamplona en el último siglo (1898-1939)

Inicio en esta entrada una breve serie de tres entregas fotográficas, con sus correspondientes notas y comentarios, sobre la Pamplona del último siglo, desde la guerra de Cuba, en 1898 hasta finales del siglo XX, en 1998. En esta primera entrega de fotografías, muchas de las cuales no son demasiado conocidas o divulgadas, abarcaré el período comprendido entre la guerra de Cuba (1898) y el final de la guerra civil (1939). Inicio la entrada con esta curiosa postal fotográfica, toda una rareza, con unas anotaciones caligráficas al margen,   del Paseo de Sarasate, que también aparece en el fondo de postales de Javier Soria en la que observamos el desfile de tropas que parten de Pamplona con destino a la guerra de Cuba. A la derecha tenemos una instantánea de la plaza del Ayuntamiento de esta misma época o tal vez un poco posterior (1898-1902) de Julio Altadill. Se observan, con bastante detalle,  todas las construcciones presentes en ese momento en la plaza, a la izquierda los edificios que estrechaban el acceso a la calle Nueva hasta 1890; también se observan los edificios de la bajada de Carnicerías, a la derecha de la casa Consistorial. En el primer plano de la foto un carro arrastrado por una mula.

La  fotografía de la izquierda que acompaña a este párrafo  nos muestra la fuente de Santa Cecilia,  en su primitiva ubicación,  en el cruce entre  las calles Navarrería, Curia, Mañueta y Calderería, la foto, de Aquilino García Dean, nos muestra una estampa tipicamente costumbrista con unas mujeres llenando y acarreando sus pozales de agua desde la fuente y que data, probablemente, del período comprendido entre 1902 y 1906. A la derecha una curiosa instantánea,  no demasiado conocida,  de los toros saliendo de los corrales de Santo Domingo, pasando bajo el antiguo Portal de la Rochapea. No hacía demasiados años que se había instaurado el encierrillo, concretamente se inició en el año  1899. Hasta entonces se traían los toros hasta los corralillos de Santo Domingo, desde las campas del Sario. La foto está datada en 1911. Faltaban muy pocos años para que se derribara el Portal, hoy se hubiera conservado, sin duda, porque la sensibilidad por la conservación del patrimonio es otra y hubiera contribuido a completar la imagen tradicional del frente norte de murallas, hasta entonces. El portal se empezó a derribar a finales de 1914 y se terminó su derribo  en marzo de 1915, derribo que ilustra la siguiente fotografía, ya en el siguiente párrafo, de Aquilino García Dean, perteneciente al Archivo Municipal de Pamplona. El escudo exterior que franqueaba el  Portal se trasladó, tras el derribo,  al murete contiguo a los corralillos hasta la inauguración del Portal Nuevo en el año 1950, año en que se trasladó a este lugar.

En la foto pequeña de la derecha vemos una preciosa imagen de la plaza del Castillo en el año 1917. (Pinchar para agrandar). En la visión aérea de la ciudad que la acompaña, perteneciente al  archivo fotográfico  de José Castells,   vemos una interesante panorámica de la Pamplona de primeros de siglo. La foto puede datarse en torno al año 1919 o 1920  y argumentaré el por qué.  El estado de las obras en el solar de Correos es igual al de la foto aeronáutica militar de la entrada «Imagenes del Ayer: Pamplona a vista de pájaro (1919-1932)» y ya allí la daté en 1919 o 20, ya ha empezado el desmonte del talud de Tejería, lo vimos y lo narré en la entrada  «Pamplona año a año (1918)». Se conserva todavía el Portal de San Nicolás, reformado su acceso en la primera década del siglo,  y se conservan también las construcciones cercanas a la vieja plaza de Toros,  que se quemó en agosto de 1921. Aun no se había empezado a construir la nueva plaza de toros. Delante del antiguo coso taurino se encuentra el  Teatro Gayarre, hasta 1903, Teatro Principal.

Y siguiendo el orden cronológico les dejo, ahora que se aproxima el centenario de nuestro primer club de fútbol,  con una foto de los primeros tiempos osasunistas. El club se fundó en noviembre de 1920, con la fusión de los clubs Sportiva y New Club. El equipo titular lo formaban Rasero; Aizpún, Néstor; Azagra, Lusarreta, Meaurio; Gorráiz, Echarren, Moreno, Idoate y Gortari a quienes vemos en la foto de la izquierda. En la de la derecha una bonita fotografía  de la terraza del Café Iruña. No he podido encontrar la fecha, pero por  los sombreros de los caballeros y  señoras sentados en la terraza del Café la fotografía parece de  los años 20.

Y seguimos con escenas cotidianas de la Pamplona de antaño. En la siguiente fotografía de Gerardo Zaragüeta, perteneciente al fondo de la Institución Príncipe de Viana, aparecen unas jóvenes pamplonesas en la plaza del Castillo.  A sus espaldas, de izquierda a derecha,  el Café Suizo y el Café Kutz. Las chicas vestidas  a la usanza de la época,  en un lluvioso día de 1926. También de estos años o quizás un poco antes es la foto de los automóviles pasando por la plaza del Castillo en plenos sanfermines, con dos mujeres ataviadas con peinetas y mantillas.

La postal siguiente, de Estanislao Espelosín,  forma parte de una bonita panorámica que ya incluí en la entrada «La Rochapea a lo largo del siglo XX», si bien en esta aparece tan solo su parte izquierda, la ciudad al fondo, en primer plano el camino o carretera a Villava, con algunas construcciones bajas, en un segundo plano y casi paralela a la anterior el camino de los Enamorados. La fecha, entre 1919 y 1923. En la foto de la derecha podemos contemplar, en primer lugar,  el edificio de la Vasco Navarra, a punto de ser inaugurado y  al que se trasladó en 1925 la firma aseguradora desde su anterior ubicación en Navas de Tolosa. Detrás de él se divisa el edificio de dos plantas del Teatro Olimpia, inaugurado en 1923. Al fondo tenemos la iglesia de san Ignacio,  de los Padres Redentoristas,  todavía en construcción;  se acabaría en 1927, por lo que podemos concluir que la foto debe ser  de finales del año 1925.

Gerardo Zaragüeta, como antes su padre Agustín,  es uno de los fotógrafos que mejor reflejaron la vida cotidiana de la Pamplona del primer tercio de siglo. Haré una entrada sobre los fotógrafos más destacados de Pamplona en el siglo XX. Un buen ejemplo de ese buen hacer es  esta fotografía de un grupo de jóvenes pamploneses, ante un carrusel de las barracas,  en uno de los sanfermines de aquellos primeros años 30. A la derecha otra hermosa fotografía, ésta de la zona del Rincón de la Aduana,  también de los primeros años 30, donde se mantiene la estación de pasajeros y mercancías del Irati y además la zona se ha convertido en una improvisada estación de autobuses. En 1934 se inauguraría la nueva estación situada entre Conde Oliveto y Yanguas y Miranda.

En la foto de la izquierda,  del año 1931, podemos ver desfilando una compañía de soldados por la Bajada de Javier. La foto pertenece a la colección Arazuri y aparece en uno de los tomos de «Pamplona, calles y barrios».  En la de la derecha vemos el colegio de los Escolapios, en la calle Olite, recién construido en 1931. Anteriormente los Escolapios estaban localizados, desde 1892, en la casa del Paseo de Valencia que albergó anteriormente la Fonda Europa, con chicos de primera y segunda enseñanza así como de  preparación para la rama de Comercio y contaba, además,  con escuela gratuita para  niños.

En esta ocasión el párrafo se acompaña de dos escenas de contenido plenamente urbanístico. A la izquierda el rincón de la plaza del Castillo donde estaba y está el Casino Eslava, tras la compra del edificio en 1930  y su reforma a lo largo de los años 1931 y 32 bajo proyecto y supervisión técnica de  Víctor Eusa.  El  proyecto arquitectónico tenía  claras influencias del «art decó», en infinidad de de detalles decorativos, destacando su escalera de disposición helicoidal y  la fachada del bajo, cubierta con chapas de cobre con remaches. A la derecha, una imagen del Paseo de Sarasate del año 1933, también de la colección Arazuri, tomada desde la calle García Castañón. En primer plano podemos ver que están construyéndose los dos edificios que desde esta calle dan al Paseo, el de la derecha es el edificio que albergará la sede de la Caja Municipal de Pamplona, y cuya construcción finalizará en 1935, hasta entonces la central estaba en la esquina de las calles Chapitela y Mercaderes, donde hoy hay una tienda de FNAC y anteriormente una sucursal de la Rural.

El clima político se comenzaba a crispar, en los primeros años 30, en Pamplona, tras el advenimiento de la 2ª República, con algunos enfrentamientos entre grupos políticos de distinto signo. En la foto de la izquierda, de «El Pensamiento Navarro» vemos a grupos de izquierda intentando asaltar la famosa Casa Baleztena. Fue el 18 de abril de 1932 y se produjo un conato de incendio en el edificio.  En aquellos días hubo dos muertos en enfrentamientos a tiros entre socialistas y tradicionalistas, uno por cada bando. En la foto de la derecha, voluntarios navarros, entre los que estaba Ignacio Baleztena,  que formaron el Tercio «María de las Nieves» desfilan por la plaza del Castillo, cerca de la Casa Baleztena, el 23 de julio de 1936, pocos días después del pronunciamiento militar.

Para terminar, dos imagenes de nuestras calles en plena contienda civil, a la izquierda un desfile de mujeres falangistas por una calle del Ensanche de Pamplona, el 25 de agosto de 1936. La foto es del fondo documental de Central Press/ Getty Images. A la derecha podemos ver los efectos el bombardeo por la aviación republicana a la estación de autobuses de Pamplona el 11 de noviembre de 1937. Ese día,  12 aviones republicanos procedentes de Reus lanzaron 35 bombas contra diferentes objetivos de la capital: el Palacio de Diputación, la Estación de Autobuses, el Banco de España, etc, provocando 7 muertos. (La foto es de Sebastián Taberna).

Fotos referenciadas en el texto de la entrada.

Imagenes del ayer: Pamplona a vista de pájaro (1919-1932)

Traigo a esta sección de Imagenes del Ayer una serie de cuatro fotografías, la mayoría, salvo la primera, áereas, y extraídas de la exposición virtual «Postales y fotos de Pamplona» que ha presentado hace pocos días  la Universidad Pública de Navarra y que pueden consultarse en la web que aparece al final de la entrada. Las fotografías, pertenecientes al Fondo Documental de Leoncio Urabayen Guindo, donado a la UPNA está compuesto por 190  postales y originales  que  fueron utilizados, en una una buena parte, en su obra «Biografía de Pamplona» publicada en 1952. Las fotos de este fondo, proceden, a su vez, de diferentes fuentes originales y en  algunos casos, por lo que he podido comprobar necesitan de una  datación más ajustada, que, en la medida de lo posible, he procurado precisar a lo largo de esta entrada. La mayoría de las fotos que traigo a esta sección son, salvo la última, no demasiado conocidas.

La primera de las fotos que encabeza la entrada, está tomada desde el monte San Cristobal y está datada en torno a los años 1925-1930. En esta foto podemos observar, de izquierda derecha, la carretera a Ansoáin, la carretera a Artica, situada en mitad de la imagen,  con algunas de las vueltas y revueltas que ésta daba y sigue dando hasta la cima; a la derecha de la mencionada carretera el pueblo de Artica, situado en la parte inferior de la foto y  por último,  en el lado derecho de la instantánea, las dos cajas de vías de los ferrocarriles del Plazaola, cortada, ésta última,  por un paso a nivel de un camino que  llevaba también a Artica (y que hoy se encuentra bajo un puente de la variante norte) y el del Ferrocarril del Norte dando su familiar, al menos para mi, vuelta sobre uno de los Mogotes, donde hoy se asienta una parte de Buztintxuri y de Nuevo Artica. En la foto se hace bastante evidente, -les sugiero que cojan una lupa-,  la existencia de diferentes núcleos poblacionales dispersos en una Pamplona con poco más de 30.000 habitantes: en torno a Joaquín Beunza, en la zona de Cuatro Vientos, desde este cruce y  hasta el cruce de la carretera a Villava con la vía del Plazaola, y por otro desde Cuatro Vientos  hasta  la zona de la Estación del Norte y  a lo largo del primer tramo de la avenida de Guipúzcoa,  hasta el asilo de las Hermanitas de los Pobres. No había nada construido a lo largo de la carretera a Villava (actual Marcelo Celayeta) desde la zona de la Carbonilla y la vaquería de Larrayoz hasta la carretera a Ansoain. Desde este punto se podían divisar otras cuantas construcciones hasta la zona del Manicomio Provincial, más allá de las actuales Orvinas. Tras la Rochapea, la ciudad histórica  sobre el cerro o meseta y al fondo, tras de ella se adivinan algunas de las nuevas construcciones del Segundo Ensanche, que para 1929 ya había llegado hasta la actual avenida de la Baja Navarra. En la zona de Trinitarios se divisa una nave ubicada cerca del posterior, en el tiempo,  convento de las Oblatas, que yo recuerdo haber visto en pie hasta entrado este siglo.

La segunda de las fotos, esta aérea y obra de José Galle Gallego, capta la zona norte de la capital, la Rochapea Vieja y buena parte del Casco Antiguo, incluyendo la zona del Portal Nuevo, la Taconera y más allá de ellos el primer y parte del 2º Ensanche. Aparece datada entre 1920 y 1950, cierto, pero a tenor de los detalles que nos da la fotografía podríamos afinar mucho más. Creo que la foto debe ser de los años 1931 o 1932 y lo digo porque en la fotografía se observa muy claramente la ampliación del parque de la Taconera tras el relleno de los fosos del Baluarte de Gonzaga adelantándose  el Mirador de los Jardines  una veintena de metros hasta el borde de la muralla de la Cuesta La Reina, dando lugar a su configuración actual. Al nuevo mirador se le llamaba entonces Mirador de Vistabella. Por otro lado es visible el feo portal o pasarela de hierro que sustituyó al antiguo Portal Nuevo o de Santa Engracia en 1907 y que desaparecería con el actual portal de carácter historicista proyectado por Víctor Eusa  en 1950. Si observamos con atención se divisa igualmente la nueva torre de San Lorenzo, con su pináculo,   que sustituyó a la torre de apariencia pétrea existente hasta 1901 e inaugurada en 1903 y que desaparecería en la década de los 40. En la Rochapea podemos ver al pie de al muralla del Casco, el puente de Curtidores, el barrio del mismo nombre, (nuestra pequeña Venecia), la plaza del Arriasko o  Errotazar  con la Casa de los Pastores y los restos del antiguo matadero de carnes, y al principio de la calle Joaquín Beunza, la Casa Gamarra y Casa Placido, entre otras. También se divisan los Corrales del Gas, habilitados para tal fín sobre la antigua fábrica del Gas en 1918; en esta foto aún quedan restos de la antigua factoría que desaparecerían en 1943.

La tercera de las fotos, está centrada sobre todo en la zona de la Navarrería aunque nos da abundante información sobre la ciudad en su conjunto. En el extremo superior derecho de la foto se observa el ala de la avioneta que debió ayudar  a José Galle Gallego a tomar esta instantánea, al igual que hizo con la anterior de la Rochapea y zona norte del Casco Antiguo. En primer plano tenemos la zona del Baluarte del Redín, donde se encuentra actualmente el Mesón del Caballo Blanco, en aquella época tan solo había unas modestas construcciones,  como vimos en la entrada dedicada a este Rincón. A continuación,  y en dirección a la calle del Carmen  vemos los imponentes muros del convento de las Siervas de María,  el antiguo Laboratorio Provincial con su famosa secuoya y las traseras del convento de las Carmelitas Descalzas. En la parte superior de la foto  se divisa una plaza del Castillo aun cerrada por el Teatro Principal, lo que nos hace pensar que la imagen es de antes de 1932 pero de ningún modo de 1922 como aparece en la página web de la exposición virtual de la UPNA sobre los fondos gráficos de Leoncio Urabayen. Dos hechos lo corroboran, la avanzada construcción del 2º Ensanche (se divisa la Casa Doria y otras muchas del período 1922-1930) y la aparición de la torre de la iglesia de San Ignacio, inaugurada en 1927. Por lo tanto la fotografía debiera ser posterior a ese año, probablemente entre 1928 y 1931.

La cuarta de las fotos es una foto aeronáutica militar datada genéricamente entre 1920 y 1930, pero que yo dato algunos años antes, en torno a  1919 o 1920. Dos son los elementos que me ayudan a situar temporalmente la fotografía, el jardincillo que rodeaba a la Mariblanca en la plaza de San Francisco. Hasta 1920  la estatua de la Mariblanca estuvo sobre un jardincillo que se suprimió y se lució con cemento la base de su pedestal, por lo que no puede ser posterior a esa fecha. Por otro lado, junto a la Casa de Baños del Paseo de Sarasate podemos divisar el solar donde a partir de octubre de 1923 se construiría la nueva Casa de Correos y Telégrafos. En esta imagen se puede observar la presencia de la Estación de mercancías del  Irati en el Rincón de la Aduana. La de pasajeros se encontraba en Paseo de Sarasate.

Fotos por orden de aparición (entre paréntesis y en negrita la fecha real de la foto según el análisis histórico urbanístico) : Todas las fotos proceden de http://fotografiasurabayen.unavarra.es/. Universidad Pública de Navarra. Biblioteca. Fondo Leoncio Urabayen. CC BY-NC-ND 4.0. Nº 1. Pamplona desde el monte San Cristobal (1925-1930). Biografía de Pamplona. Fig. 31. Leoncio Urabayen. 1952. Nº 2. Pamplona. Vista aérea del lado norte (1920-1950) (1931-1932). José Galle Gallego. Biografía de Pamplona. Fig. 37. Leoncio Urabayen. 1952. Nº 3: Pamplona. vista aérea de la Navarrería (1922) (1928-1931) . José Galle Gallego. Biografía de Pamplona. Fig. 42. Leoncio Urabayen. 1952. Nº 4. Pamplona, vista aérea. (1920-30) (1919-1920).Biografía de Pamplona. Fig. 40. Leoncio Urabayen. 1952.

Nota del Autor del blog: Y como de bien nacidos es ser agradecidos, quiero agradecer la alusión frecuente que se hace en esta exposición virtual  de la UPNA, en las referencias de alguna de las instantáneas, a este modesto blog.

Participa en el blog: Calle Santo Domingo (1963)

Me hace llegar Mikel Aoiz Iriarte este par de fotografías de la calle Santo Domingo en 1963. Tanto en la primera como en la segunda aparece la tienda de su padre Angel Aoiz (Ultramarinos Aoiz) que estaba en el nº 17 de la calle junto a la peluquería de Andrés Arbea. En la primera foto, nos dice Mikel, aparece además, él junto a su hermana, delante de la tienda de su padre. Gracias, en primer lugar, a Mikel  por las fotos, que vienen a engrosar, espero se anime más gente,  la sección «Participa en el blog» y como lo prometido es deuda, amigo Mikel, voy a hacer un breve resumen de lo que sucedía aquel año en nuestra ciudad y en el mundo y por supuesto lo que podíamos ver en tu querida, nuestra querida calle Santo Domingo. En 1963, año en que casualmente vine  a este mundo, Pamplona era regida todavía por Miguel Javier Urmeneta que había accedido al cargo cinco años antes. Con él y con Félix Huarte Pamplona y Navarra iniciaron el camino del desarrollismo económico, industrial y urbano que algunos empezamos a conocer en nuestra más tierna infancia. Fruto del desarrollo económico y del aumento en el nivel de vida de los navarros se incrementó el número de comercios hasta el punto de que para 1968 había más de 8.000 comercios en nuestra comunidad, de los cuales el 30% se radicaban en Pamplona, el mismo porcentaje que  de población representaba la capital respecto al resto de la Navarra. Y dentro de los comercios el sector que más creció durante esta década fue el de la alimentación. Empezarían a desaparecer, sin embargo, a lo largo de los años 60,  multitud de oficios artesanales, como ya comenté en otra entrada del blog: yugueros (curiosamente en esta calle encontramos en este año de 1963 todavía uno), cesteros, alfareros, caleros, carreros, cordeleros, cereros, y un largo etcétera.

En febrero de 1963 se habían iniciado las obras de ensanchamiento de la antigua carretera a Estella, que se llamaría luego avenida de Pio XII. El 3 de marzo se cerraba el Coliseo Olimpia. En su  lugar se construiría el nuevo edificio que albergó hasta hace poco a los multicines Carlos III. El 16 de abril se inauguraba el Hotel de los Tres Reyes, en los terrenos del Bosquecillo, y, a finales de ese año,  se comenzaba a construir el Hotel Maisonnave, que se acabaría en 1965. Este año comenzaba también  a urbanizarse el primer tramo de la avenida de Bayona. El  21 de mayo se aprobaba el proyecto de ordenación de la primera zona de Tercer Ensanche, área que se extendía  entre la zona de Abejeras y el margen izquierdo del Arga. Más de un millar de chicos navarros iban, en el comienzo de la década, para seminaristas. En el medianil de la antigua Casa Seminario se pintaba un mural turístico con los edificios más significativos de la ciudad. El 14 de mayo, se celebraba,  en San Sebastián, el día de las Provincias Hermanas  al que asistieron las primeras autoridades de la Comunidad y,  en septiembre,  se celebraba una fiesta de hermandad entre la Navarra peninsular y la Baja Navarra. El 3 de septiembre el viejo puente  de la Magdalena se quedaba como simple puente  ornamental  al pasar todo el tráfico por el nuevo puente de la Chantrea. Los alumnos de la Universidad de Navarra se trasladaban en octubre desde el Museo de Navarra y la Cámara de Comptos al nuevo Edificio Central,  todavía en obras. Se hablaba de la pronta construcción del pantano de Eugui. La televisión hacía apenas dos  años que se había empezado a ver en Pamplona, con la colocación de una antena en el Monte San Cristobal. Comenzaban a circular los primeros Seat 1500 que fueron seña distintiva de los taxis durante una larga época. Eran los tiempos en que muchas cosas empezaron a cambiar, sobre todo  en  la cultura, la música y la moda, de la mano de los jóvenes. Pero el régimen político estaba lejos de cambiar  a pesar del desarrollismo económico y de cierta aparente política de apertura hacia el exterior.  Este año era ejecutado  Julián Grimau, dirigente del Partido Comunista, por delito continuado de rebelión, «sarcástica definición», 24 años después de acabada la guerra, y cuando los que se rebelaron contra eel poder legalmente constituido fueron ellos  y también fueron  ejecutados en el garrote vil los anarquistas Granado y Delgado, tras un atentado en la dirección general de Seguridad. Pero este es el año también en que mueren algunos grandes personajes como el Papa Juan XXIII o John F. Kennedy, este último víctima de un atentado  en Dallas. En 1963 se calculaba que Pamplona recibía durante los Sanfermines a unos 100.000 visitantes extranjeros.

A comienzo de los años 60, según señala el Censo Comercial e Industrial de Pamplona, había,  donde se ubicaría durante muchos el Bar Orbela, en los años 60 una frutería, la de José Luis Ibarrola. Comenzando por el edificio que había tras la antigua Casa Seminario, en el lugar donde hoy se encuentra la Carnicería Jorge Fernández, estaba, en 1963,  la zapatería de María Teresa Carasa, que yo conocí por lo menos hasta finales del pasado siglo, bajo el nombre de Calzados Carasa. En el lugar donde durante décadas estuvo Bazar Jimenez estaba el negocio de loza y porcelana de María Velaz. La familia tuvo un negocio similar décadas atrás algunos números más abajo, como veremos más adelante. A continuación venía la mencionada tienda de alimentación de Angel Aoiz, que vemos en las dos fotografías de su hijo Mikel. Antes de Angel Aoiz  y, a tenor de lo que dice el Anuario Comercial de aquellos años  regentó  la tienda Blanca Murillo Lorente. Tras la tienda de Angel Aoiz venía la famosa peluquería de caballeros y señoras de Andrés Arbea, donde luego estarían la tienda del Portu y el actual negocio de arreglos Descosidos. Luego, en el nº 21  venía la alpargatería  de Sebastián García. Reproduzco, con afán completista,  lo que decía en la entrada anterior de la calle Santo Domingo,  respecto del período 1908-1953.

«En el nº 23-25 donde hasta hace poco estaba la inmobiliaria Casco Viejo, y la agencia de viajes Libre Destino, desde primeros de siglo encontrábamos al ebanista y tapicero Esteban Osacar al que siguió durante los años 40 y 50 el también tapicero Sebastián Osta. Algunos años atrás, a comienzos de siglo, por allí estaban, también, la alpargatería de Valentín Erice que en los años 20 cogió Sebastian García (sic) y tras él, la barbería de Claudio García que, en los años 20, regentaba Emilio Caballero que continuó con el negocio en los años 30 e incluso pasados los 50 si bien, desde los años 30, en el nº 25. Luego estaba, en el nº 27, Vda de Martín Jauregui con un negocio de lana en rama y pieles del país sin curtir que, en los años 20, aparecerá como Herederos de Jauregui, y que continua en los años 40 bajo la razón social de Juan Casanave y Cia, con el mismo objeto social y a la que sigue, en esos mismos años, un negocio de loza y porcelana, otro más de cacharrería, dirigido, esta vez, por Martin Velaz». También en el nº 27 figura, en 1963 la hojalatería de Juan León Ulibarri. Donde hoy se encuentra la Librería Abarzuza estaba desde los años 40   la tienda alimentación de Miguel Huarte Aldaz. A continuación, donde hoy se encuentra la tienda de disfraces y petardos Halloween,  estaba la tienda de venta de periódicos y revistas de María Los Arcos.  En 1908 encontramos en los números 33-35 una taberna regentada por Vicente Ardanaz,  precisamente donde hoy está Alimentación Gloría, si bien en los años 20 aquí, en este local,  se radicó   Calzados Gembero que permaneció  en este lugar  hasta la guerra, como bastero, antes de abrir la zapatería de la calle Eslava. En  el nº 37, en 1963, donde hoy se encuentra Informática San Fermín estaba la zapatería de Martin Esain. Como en otras muchas calles la numeración actual no se corresponde con la de entonces. En el 37 había otro negocio, la frutería de Parra y las Heras; en el 39, uno de los últimos constructores de yugos hechos a mano, José Arcelus y en el nº 41, ya la citaba como existente, al menos desde los años 40 en el anterior post, la frutería de Cecilio González. Ilustran esta entrada, además de las dos fotos cedidas por Mikel Aoiz (de 1963), otro par de fotografías de la época, la última de Juan Gómez para la Agencia Cifra (1969).

La presa de Santa Engracia (12…-2018)

En  la primavera de este año, concretamente en el mes de marzo, se acabó de romper la presa de Santa Engracia, que ya había dado señales de deterioro en los últimos meses, por el tiempo transcurrido desde su último arreglo y por las cada vez más frecuentes avenidas. A raíz de esta rotura,  la imagen que ofrece actualmente  el río en este tramo y  la imposibilidad de practicar el piragüismo  ha surgido una polémica no sé si un tanto estéril sobre la conveniencia o no de dejar el río como está, incluso se habla de lo deseable que sería que se suprimiesen todas las presas existentes en su curso para dejar que el río fluyese de forma natural, como lo hiciese hace muchos siglos. No es mi intención entrar en semejantes  «barros», pero me preguntó si los en otro tiempo tan activos defensores del patrimonio material e inmaterial tienen algo que decir respecto de esa posible supresión de molinos, batanes y edificios industriales varios que forman parte de la historia de nuestro río y de nuestra historia, por mucho que la evolución de nuestra sociedad haya dejado esos elementos orillados en el tiempo, sin ningún tipo de uso y utilidad, más allá del monumental o turístico. Las presas son fruto, por supuesto, de la intervención humana como los  diques, canales  puentes y pasarelas que a lo largo de los siglos y especialmente en las últimas décadas se han erigido sobre el lecho de nuestro rio. ¿pero debemos volver acaso a los tiempos en lo que el Arga era llamado Runa y un campamento romano acababa de asentarse sobre el poblado vascón situado en  lo  más alto del cerro que domina la Cuenca y sobre el que serpenteaba el río?

La presa de Santa Engracia data del siglo XIII. Ya se tiene constancia a principios de ese siglo de la existencia de la presa, una presa de piedra de sillería, de 65 metros de largo por dos de altura que servía para alimentar, con un caudal de 5.000 metros por segundo,  el molino llamado entonces de Macon y que sirvió posteriormente, a partir del siglo XVI,   como molino harinero municipal para los hornos del Vinculo.  Pocos años después, tanto la presa como el molino y el puente serían conocidos como de Santa Engracia al asentarse en las cercanías unas religiosas de la Orden de las Clarisas que fundaron el convento de Santa Engracia. El convento seguiría en pie hasta finales del XVIII en que, a causa de la guerra de la Convención, fueron conminadas a abandonar el convento que fue posteriormente  derribado. El molino harinero se transformó a finales del siglo XIX en la Electra Municipal, hidroeléctrica que permitiría alimentar las primeras luces eléctricas de Pamplona, tras un corto período en que el alumbrado se hizo con luminarias de gas. Tras la guerra la vieja Electra  Municipal dió paso a Industrias del Caucho, cuyo edificio   se mantuvo en el lugar hasta el año 2009. El edificio lo había adquirido en 1938 el rochapeano Bernardo Echamendi. Parece que en los siglos XVII y XVIII hubo reconstrucciones parciales de la presa por lo que no es ésta la primera vez que se deteriora la presa y se arregla. La última obra en la presa parece que data de 1725. Hoy,  tras los derribos de 2009,  de todas las construcciones existentes quedan la presa, la rejilla de acceso al molino y el antiguo canal de retorno de las aguas. El corto tramo de río remansado que posibilitaba la presa, existente entre el puente de a Rochapea y el de Santa Engracia ha sido protagonista de diferentes pruebas deportivas de piragüismo y de natación como la famosa Travesía del Arga, así como de la pesca. El Club Náutico, que tiene su sede en un edificio cercano al puente de la Rochapea, ha recogido en los últimos meses,  varios miles de firmas para pedir al Ayuntamiento que reconstruya la presa.

Participa en el blog: La Banda de Música del Ave-María (1932)

Me ha llegado esta antigua foto, un poquitín deteriorada por el paso del tiempo, pero de un valor incalculable para los que valoramos la pequeña y entrañable historia íntima de nuestra ciudad y de nuestros barrios a la sección de «Participa en el blog» . Se trata de una foto de la banda de música de la Escuelas del Ave María fechada aproximadamente entre los años 1931 y 1933. Según su propietario, Casimiro Sendra Martí, es seguramente  del año 1932.  Por el apellido pienso y quiero creer que nuestro querido  colaborador es descendiente, nieto tal vez, de uno de aquellos tres  primeros profesores de la Banda, de apellido Sendra, quien  junto a los inolvidables Gregorio Alegría y Gurmensindo Bravo, músico  del Regimiento de la Constitución convirtieron a unos niños y adolescentes en un esforzados músicos, en una de las más interesantes experiencias educativo-musicales que hubo en aquella época en la ciudad. Parece ser que Marcelo Celayeta compró los instrumentos de la banda a una banda militar de Milán en el año 1922 si bien  los instrumentos  llegaron  a la Estación del Norte a comienzos del año 1923. La banda de pequeños músicos, de mano de sus profesores,  tocó en diferentes actos de la ciudad (procesiones, comuniones, funerales y otros eventos e invitaciones),  demostrando su oficio y sus bien asimiladas enseñanzas musicales. En 1925 la banda se desplazó a Lourdes con D. Marcelo Celayeta. En la ciudad, insisto,  acudía  a  diferentes  tipos de actos. En los años 30, Gregorio Alegría abandonaba la banda quedando al mando D. Gurmensindo Bravo, el popular maestro Bravo. Tras el fallecimiento de D. Marcelo Celayeta en 1931 se hizo cargo de la dirección de las escuelas y la parroquia  D. Marcelo Larrainzar. Entre los ex-alumnos de la banda figuraban algunos nombres como Elías Arizcuren, Jesús Ollaquíndia, Ricardo y Pedro María Tejedor, Serafín Argaiz, y otros muchos. Desde aquí animo a mis convecinos nos hagan llegar aquellas fotos que consideren oportuno compartir con todos y que  como ésta nos ayudan a recuperar nuestra memoria ciudadana.

Foto: Banda de la escuelas del Ave-María (1932). Foto cedida por Casimiro Sendra Martín

La Pamplona actual: Jardin de Eugui-Puente de Miluce (2015)

Recupero una serie que inicié hace dos años, de la que no había publicado más que cuatro entregas y que se centra en algunos paseos o itinerarios urbanos que cualquiera puede realizar cualquier día del año, preferiblemente y, para disfrutar del paseo y el contraste en la paleta de colores, con buen tiempo. En esta ocasión, vuelvo a un tramo del parque fluvial, el que se inicia cerca del puente de Cuatro Vientos y que recorre la antigua finca de recreo de Carlos Eugui y la finalizo unos metros más allá del puente de Miluce. Inicio mi paseo dejando  atrás el cruce de  Cuatro Vientos y descendiendo por unas largas escaleras hasta el antiguo jardín de Eugui ( una amplia finca de recreo que tiene en torno a 10.000 m2, hoy totalmente recuperados para uso y disfrute de la ciudadanía). Esta zona sufrió importantes modificaciones desde finales del pasado siglo cuando se ensanchó algo la avenida de san Jorge, al igual que el primer tramo de Marcelo Celayeta, con la incorporación de un imponente muro de contención sobre la orilla del río.

Antiguamente las escaleras de acceso al jardín de Eugui se encontraban más cerca del frontón y eran bastante más sinuosas que las actuales, hoy en una nueva ubicación y con la habilitación de las correspondientes rampas de acceso. Recuerdo haber jugado, no pocas veces, a la pelota, en este frontón, en los años 1977 o 78. En aquel tiempo esta zona estaba abandonada y tenía ese aspecto  asilvestrado que tiene, los parajes por los que deja de pasar durante mucho tiempo la gente. Hoy en día podemos disfrutar de un paseo adoquinado, sin riesgo de resbalar y caer al río como en aquel entonces. Y es que el  cauce del río se estrecha en este tramo, es más profundo y el agua adquiere mayor velocidad. El jardín se ha rehabilitado y a los caminos adoquinados se suma la recuperación del estanque existente y la consolidación del frontón que va cumpliendo nuevas décadas, para solaz de las nuevas generaciones. Junto a él muy cerca, permanece sin demasiados cambios, desde aquellos lejanos, años una vieja escuela reconvertida que alberga hoy creo una instalación educativa de la empresa  Tasubinsa.

Continuamos circulando junto al río, en un paisaje tranquilo y silencioso, bajo una tupida arboleda. Seguimos avanzando y encontramos la nueva y accesible  pasarela peatonal de los tubos. Esta pasarela-tubo fue construida en los años 40 y estaba atravesada por un conducto de gran capacidad, que canalizaba aguas de abastecimiento.  Más adelante hallamos, para mi gusto, un paisaje de gran belleza:  la presa y molino de la Biurdana. La presa tiene una longitud de 42 metros de anchura y 2´5 de altura. Su construcción se remonta a la época medieval. Durante muchos años sirvió al molino harinero cercano y hoy creo que genera energía hidroeléctrica. En el momento de tomar estas fotografías, el lecho del río aparecía lleno de aves acuáticas. Al otro lado del río, desde hace casi una década, podemos disfrutar del nuevo parque de Trinitarios, donde antes había algunas huertas y se encontraban los invernaderos de Villamiranda. Más al fondo podemos divisar  el barrio de San Juan.

El siguiente hito que encontramos en el paseo  es la nueva pasarela peatonal de San Jorge, muy cerca del antiguo patinódromo, construida hace unos meses (este paseo se hizo unos seis u ocho meses después de colocada esta  pasarela). Al otro lado encontramos el parque de la Biurdana, uno de los primeros parques exteriores que se construyeron en la ciudad,  en los primeros años 80 (1984),  donde antes había tan solo campos de cultivo. Tiene una amplia diversidad forestal: arces, fresnos, castaño de indias, almez, etc. La nueva pasarela viene a suplir la que se construyó hace ya mucho tiempo (data de los años 80) y que no cumplía con las debidas condiciones de accesibilidad y eliminación de barreras arquitectónicas. Junto a ambas pasarelas peatonales se erige el puente de San Jorge, construido en torno al año 1973 y que permitió comunicar los emergentes barrios de San Juan y San Jorge, a través de  la llamada entonces Variante Oeste, actual Avenida de Navarra. Posteriormente la variante oeste sería otra mucho más periférica.

Pasado el puente de San Jorge y siguiendo el curso del río nos encontramos con una nueva pasarela peatonal (construida en el año 2009) y enfrente,  en la margen izquierda, el cementerio de San José. Más allá encontramos el puente más occidental y alejado del casco urbano, el puente de Miluce, de origen medieval, aunque algunos dicen que podría remontarse  a la época romana. Fue objeto de una profunda reconstrucción en el siglo XIX. El origen de su denominación que con más insistencia ha llegado a nuestros días   se refiere al ahorcamiento, en abril de 1351,  de unos caballeros por el rey Carlos II el Malo, por haberle hecho frente, y que fueron colgados en los ojos del puente, dando, de este modo,  sus lenguas largas de ahorcados (mihi luze en euskera) nombre al puente. Otras explicaciones aluden, sin embargo, al topónimo vasco «amil luze» ( precipicio largo). En 2006 se sustituyó el asfalto de la calzada del puente  por adoquín, restringiéndose su uso al meramente  peatonal.

Imagenes del ayer y hoy: A las orillas del Arga (1900-1950)

Continuo con la serie fotográfica «Imagenes del ayer y hoy», recorriendo, en esta ocasión, las orillas del Arga, a través de diferentes fotopostales antiguas y alguna foto moderna de mi archivo y dando algunas notas históricas de los diferentes elementos que descubriremos en su recorrido. Es la entrada del blog más documentada gráficamente: cerca de 50 fotopostales, -todo un record-, pero creo que el tema lo merece. Comienzo sin más dilación. Cinco meandros dibuja el Arga a su paso por Pamplona: en la Magdalena, Aranzadi, Rochapea, Trinitarios  y Landaben con diferentes usos y actividades, a lo largo de la historia: huertas, viveros, industrias y talleres. A lo largo de su recorrido descubriremos canales, molinos, batanes, lavaderos, presas, fábricas, harineras, centrales eléctricas, etc. Comenzaremos nuestro paseo por las orillas del Arga, y lo haremos en la zona de Beloso. Si dejamos atrás el puente de Beloso, en las inmediaciones de Burlada, y nos adentramos, por su orilla derecha, encontraremos una amplia zona de regadío, las famosas Huertas de la Magdalena y  enfrente el impresionante talud sobre el Arga.

Las primeras foto postales de la entrada que nos muestran el río, en ese primer tramo, son fotopostales de las primeras décadas del siglo, en las que no hay todavía ni rastro de las instalaciones deportivas del Club Natación, -se fundó en los años 30-, y en las que destaca la silueta del molino de Caparroso, con su inconfundible chimenea de ladrillo. En el horizonte de estas estampas se distinguen, a  la derecha de las fotos, los edificios del convento de las Josefinas y algunas otras construcciones dispersas. En buena parte de esas primeras fotos podemos contemplar también el talud de Beloso y más adelante y con más detalle el talud cercano al parque de la Media Luna. En las últimas tres postales, de los años 50,  ya están presentes las instalaciones del Club Natación, en ambas orillas del río,  así como las conocidas pasarelas de piedra que se comentan en el texto de la entrada.

En tiempos, en este primer tramo, estuvieron las tejerías de Beloso y Caparroso, al inicio de la ripa de la Media Luna, la primera y aguas más abajo la segunda,  y en ese tramo, cerca del futuro club Natación, desaguaba igualmente la llamada Fuente Vieja, al menos hasta mediados del siglo XIX. A continuación venía una de las  tradicionales zona de baños para los pamploneses, la llamada playa de Caparroso. En esta zona, en los años 30,  se ubicaría el mencionado Club Natación, tal y como expliqué, con detalle, en la entrada dedicada a las sociedades recreativas de Pamplona. Hasta 1917, en la zona cercana al Molino de Caparroso, comenzaba su curso el llamado Río de los Leños, un canal de derivación al que llegaban los troncos que se bajaban por los ríos Ulzama y Arga, desde la zona de la Montaña y que conoció sus mejores tiempos en los siglos XVI y XVII. Este canal se prolongaba hasta unos metros más abajo del puente de la Magdalena.

El Molino de Caparroso, -se le conoce así desde el siglo XV-, conocido anteriormente como Molino de San Miguel (S.XI) o Molino de García Marra (S.XII), es el molino más antiguo de la ciudad. Entre los años 1848 a 1895, en el edificio del Molino, se había ubicado la fundición de Salvador Pinaquy, origen de Casa Sancena. En 1899 la presa, que también data del siglo XI, y la energía derivada del salto de agua era explotada por Electra Pamplona, si bien pasó a Electra Aoiz unos años más tarde,  (desde 1930, Sociedad El Irati) que incorporó una central eléctrica, con su turbina de vapor y su alta chimenea de fabrica de ladrillo. Junto al Molino podía hallarse, entre finales del siglo XIX y mediados del siglo XX, el lavadero del Conde de la Rosa. El siguiente hito que encontramos en el río son las antiguas pasarelas que inmortalizase Montxo Armendariz en su película «Secretos del Corazón» y que fueron sustituidas por la actual en el año 2000. Las pasarelas se montaron a primeros del siglo XX y consistían en unos bloques de hormigón de 40 x 100 cm anclados en el lecho del río, sobre la que se apoyaba una calzada de madera desmontable; estas tablas desaparecían frecuentemente con las crecidas por lo que la imagen que tenemos es la de los bloques de piedra y la gente saltando.

Posteriormente nos encontramos con el puente de la Magdalena, erigido entre los siglos XI y XII, el más antiguo de la ciudad, tras el de san Pedro, del que hablaré más tarde. El nombre del puente le viene de una leprosería o lazareto que, con ese nombre, se ubicó en la margen derecha, desde finales del siglo XII, donde hoy está el convento e iglesia de las Josefinas. El puente conoció tres reformas a lo largo del siglo XX, en 1901 se había sustituido el pretil de piedra por un anden dotado de una barandilla de hierro. En 1955 se realizaron algunas obras de reforma especialmente en los accesos y en 1963, la más importante, se recobró  su antigua fisonomía y que es la que actualmente conocemos. Con la apertura tres años antes del nuevo puente de la Chantrea (5-7-1960), el viejo puente románico vería descansar sus cansadas piedrajs centenarias del paso de vehículos quedándose como puente peatonal. De este puente ofrezco, líneas atrás,  un par de fotopostales, la primera de Eusebio Rubio de comienzos del siglo XX  y la segunda de los años 50 de Luis García Garrabella.

Tras el nuevo puente de la Chantrea descubrimos el Molino y presa de Ciganda, también llamado del Vergel y de la Magdalena, de origen medieval. La presa alimentaba un antiguo molino harinero y posteriormente  una harinera y una central eléctrica. En el siglo XVII pertenecía a un tal Joaquín Aguirre. Desde 1932 pertenece a la fundación Ciganda Ferrer. A primeros de siglo, al igual que el de Caparroso, la central eléctrica era explotada por Electra Aoiz, posteriormente Sociedad El Irati. Aguas abajo de la presa y el molino de Ciganda se pueden distinguir algunos restos de una antigua presa y unos muros, especialmente visibles en la orilla izquierda. Aquí, en esta zona, estaba la zona de baño del río de los Quintos y más adelante la zona de baño del río de los Alemanes, de la que hablé en otra entrada del blog. Ofrezco de esta zona cinco bonitas estampas, una  del Molino de Ciganda y el resto  del Río de los Quintos y los Alemanes (de Eusebio Rubio), de los años 20, 30 y 50, alguna de ellas, con la imagen de la Catedral al fondo.

El río Arga describe posteriormente  un meandro bastante cerrado que riega unas 24 hectáreas de cultivos, de los que hay noticias desde, al menos, el siglo XIII y que conocemos como Aranzadi (también se le conoció a la zona como el Vergel). A escasos metros de la ciudad la vuelta de Aranzadi era un autentico remanso de paz, un bonito paseo entre huertas, casas de labranza y fincas de recreo. Eran conocidas la casa y huertas de Lorea, Machiñena, casa Cholo, fincas de Irujo, Zabalza, Larrondo, etc. Existe un hórreo, el único que hay en toda la Comarca. El Arga se encamina más tarde hacia la presa medieval de San Pedro. Desde la presa y, al menos desde el siglo XIII, abastecía un largo canal, de unos 350  metros que llegaba un poco antes del puente de Curtidores, canal hoy semioculto al haber sido canalizado en algunos tramos en hormigón. El canal alimentaba  el antiguo molino de San Pedro de la Ribas así como otras industrias, aguas abajo. El viejo molino, medio en ruinas ya en 1987,  desapareció con la urbanización de esta zona, una pena,  y en sus últimos años sirvió como almacén de materiales de construcción. El antiguo pontarrón, que se conoció desde 1882 como puente de Errotazar, fue trasladado a un lugar intermedio del nuevo parque de la Runa y que podemos ver en una de las entregas de «Imagenes de Hoy» que hice ya hace un par de años. El puente de San Pedro es probablemente el más antiguo de la ciudad, se habla de que puede ser de la época romana, con una ampliación posterior, del siglo XII. Yo he conocido este puente con un tráfico intenso, en los tiempos en que estudiaba el bachillerato en Irubide, posteriormente, con la construcción del puente del Vergel, a principios de los años 90,  quedó únicamente como puente peatonal. A la mitad del recorrido el canal de Errotazar se encontraba con el antiguo molino de Alzugaray que ha sido a lo largo del tiempo molino de la pólvora, molino de papel del Hospital, harinera, central eléctrica y alimentaba a la fabrica de porcelana «La Talavera». Hoy apenas quedan restos de aquellas construcciones, lo que pone de manifiesto, a tenor de lo comentado en ésta y otras entradas la poca sensibilidad por la conservación del patrimonio que han tenido en muchos casos algunos de los gobernantes que nos han regido en tiempos pasados. Cuatro fotografías ofrezco del puente de San Pedro, tomadas desde diferentes ángulos y pertenecientes a diferentes épocas, mirando hacia Pamplona, hacia el Monte San Cristobal, de los años 20, de finales de los años 50, con lo críos bañándose en el río,  incluso una foto del puente, de los años 60, con el Arga crecido, tomado desde la orilla derecha, donde se puede divisar la famosa casa Lore Etxea.

Cerca de esta zona, pero en la otra orilla, en la vertical del viejo Palacio de los Virreyes, la muralla cae hasta el Arga. Un poco más adelante, al pie del talud del baluarte de Parma, se hallaba el Molino Viejo de la Rochapea, hoy un caserón de propiedad particular. Posteriormente, pero en la otra orilla,  cerca del puente de Curtidores, estaba la zona de los tendederos o  lavadero de la Rochapea. Las lavanderas aprovechaban las aguas del canal de San Pedro o Errotazar. El puente de Curtidores, que encontramos a continuación, data de la época medieval, probablemente del siglo XIII aunque su aspecto actual le viene del siglo XVII y de las reformas de 1986 que le añadieron sendos vuelos de hormigón y otros elementos: la barandilla, las farolas, el adoquinado de la acerca y el asfalto de la calzada. El puente se llamaba así por los curtidos que se colgaban a secar en la zona. Desde el puente y en la margen izquierda se levantaba el barrio de Curtidores o Tenerías. Yo recuerdo tres o cuatro casas, al   borde del río, en una bellísima estampa, con la Casa de Barquilleros en lugar preeminente, de la que hoy solo queda un edificio semiderruído. A comienzos del siglo XX había dos fábricas de curtidos a ambos lados del puente. Enfrente tiene su sede el Club de Remo de Navarra, el club tiene su origen en el primitivo Club Naútico de Navarra que surgió por iniciativa de un grupo de profesores y alumnos de la Universidad de Navarra que querían emular a los  equipos de remo británicos. A finales de los años 70 recogió el testigo la Federación Navarra de Remo. Nada menos que diez fotografías ilustran las cercanías de este puente, tres antes de llegar al puente, la primera mostrando el talud bajo el palacio de Capitanía y el Baluarte de Parma, las dos siguientes tomadas desde la orilla izquierda del río, con diferentes ángulos de aproximación al puente (en la segunda de estas se observa el paso por Curtidores de un largo carruaje con tracción animal. A continuación dos fotografías, tomadas desde el mismo puente, nos muestran el mencionado barrio de Curtidores o Tenerías, la pequeña Venecia de Pamplona, donde puede distinguirse la casa de Barquilleros, que aun existe, eso sí, semiderruida, desde hace tiempo, por un incendio. Las siguientes cinco postales  tomadas desde diferentes posiciones  de la Cuesta de la estación o Subida al Portal Nuevo, nos ofrecen una panorámica general del puente y de la evolución de esa zona de la Rochapea, la que se agrupaba en torno a la antigua plaza del Arriasko.

El siguiente puente que encontramos en nuestro recorrido por el río es el del Plazaola. Construido en 1914 dentro de las obras de la línea ferrea Pamplona-San Sebastián, se reconstruyó en 1931, después de que el inicial de madera fuese destruido por una riada. A continuación vemos el puente de Oblatas, construido en 1993, que toma como modelo el conocido puente de la Barqueta de Sevilla. Muy cerca de este puente llama la atención el tramo de muro con arcos ciegos de medio punto existentes en la orilla izquierda, a la altura del convento de Oblatas. En la margen derecha y hasta la creación del parque fluvial había en esta zona un montón de huertas así como los viveros de Flores y Semillas Huici. Tras el reportaje fotográfico del puente de Curtidores muestro una pequeña selección de fotopostales tomadas desde el mirador de Vistabella y el Paseo de Ronda, con el río Arga  y la Rochapea a sus pies. Las postales son de diferentes épocas: de los años 20, 30, y 40 y muestran una Rochapea muy diferente a la que conoceríamos a partir de los años 50. Aunque debiera haber estado junto al grupo de fotos del puente de Curtidores, por razones de maquetación, -era una foto vertical-,  y por eso está ahí, muestro una poco conocida foto de 1919, tomada desde la ribera del Arga, bajo el Portal Nuevo. A continuación encontrábamos la presa y el molino central eléctrica de Santa Engracia que datan del siglo XIII. El nombre alude al antiguo convento de las Clarisas que tuvieron su sede en las inmediaciones hasta el siglo XVIII, fecha en que se trasladaron a Olite. El molino era conocido como Molino de Mazón. Fue utilizado por el Ayuntamiento para proveer de harina a los hornos del Vinculo. A finales del siglo XIX se reconvirtió en central eléctrica municipal. La Electra Municipal se subastó en 1937. Tras la guerra se convirtió en Industrias del Caucho (1942), cuyos edificios se derribaron en el año 2009. El puente de Santa Engracia data de los siglos XI-XII. Diez fotopostales ilustran este viejo puente, tomado desde diferentes perspectivas así como de la presa de Santa Engracia. Las postales están datadas entre 1905 y 1935. En dos de ellas, una de Eusebio Rubio y otra de Papelería Moderna no vemos todavía la inconfundible torre de la Iglesia del Salvador, que se inauguró en abril de 1916, tras de  dos años de obras y que ha sido mudo testigo de la evolución urbanística de la Rochapea a lo largo del último siglo.

Muy cerca de este puente, en el año 1789, se construyó el nuevo puente de Santa Engracia, que cambiaría posteriormente su nombre por el de puente de Cuatro Vientos. Se amplió a principios del siglo XX para soportar todo el tráfico que salía o entraba de la ciudad por este punto. Pasado el puente, al otro lado, ya en terrenos de San Jorge o del Barrio de la Estación, en la orilla derecha del río hallamos el jardín de Carlos Eugui, una bonita finca con sus fuentes, paseos y hasta un frontón había y hay en la zona. En la margen izquierda, en la zona de Trinitarios, había huertas, cultivos y viveros, los de Villamiranda. Hasta 1908 allí estuvo la llamada Casa de los Pinos. Siguiendo la orilla derecha del rio encontramos la Pasarela de los Tubos, construida en torno a los años 30  con el fin de pasar por encima del río una gran tubería de agua potable. Había dos pasillos a ambos lados por donde también podían pasar los peatones. Se rehabilitó como pasarela peatonal en las obras del parque fluvial (1998-2009).

Seguimos con nuestro paseo por la margen derecha del río y encontramos la presa y el  molino-central eléctrica de la Biurdana, levantados en el siglo XIV, del que les ofrezco una fotografía reciente de hace apenas 2 o 3 años tomada por mí. El molino estuvo funcionando hasta principios del siglo XX. Después hallamos el vado de Berichitos varias pasarelas y el puente de San Jorge, tras él hallamos el puente de Miluce, de comienzos del siglo XIII, con una intervención en el siglo XIX. No quedan restos del molino-batán de Miluce si bien se conservan restos de muros fluviales en la margen derecha. Su origen etimológico es confuso, aunque la opinión más extendida lo relacionan con los términos «mihi luze» (lengua larga) en alusión a las ejecuciones, por ahorcamiento,  que tuvieron lugar aquí, en tiempos del rey Carlos II El Malo.  En la margen izquierda, desde el puente de Miluce al limite con Barañain, hallamos la presa-azud y antiguo molino-batan-harinera de Ilundain, también llamado Molino Nuevo, con una zona cercana que podríamos considerar como  playa de aluvión. Fue llamado Molino Nuevo desde 1828 a 1890. En 1899 lo compró José Ilundain Esteban y pasó a  alimentar la fabrica de pastas de harina  de la Harinera de Ilundain. En 1966 la harinera abrió las secciones de panadería, pastelería y fábrica de pastas para sopas y galletas. El negocio cerró en 1996. Hoy en día se  conserva buena parte de las edificaciones, tal y como podemos ver en la foto adjunta del archivo de la Familia Ilundain.

Fotos por orden de aparición: Nº1. Pamplona, vista general. Nº2. Rio Arga. 1946. L. Roisin Nº3. Talud de la Media Luna y el rio Arga a sus pies. (años 20-30). Ediciones Arribas, Nº 4. Zona del Molino de Caparroso, la Magdalena al fondo. Años 20-30. Fondo Marín. Kutxateca Nº 5. Barrio de la Magdalena. Molino de Caparroso en primer plano. 1909. Ed. Viuda de Rubio Nº 6. Piscinas del Club Natación. Años 50. Ed. García Carrabella  Nº7. Rio Arga en las próximidades del Club Natación. Años 40. Postales Vaquero, Nº8. Pasarelas sobre el Arga. Años 50. Ed. Garcia Garrabella. Nº9. Puente de la Magdalena. 1909. Eusebio Rubio. Nº10. Puente de la Magdalena. Año 1956. Ed. Garcia Garrabella. Nº11. Molino de Ciganda. Catedral y Baluarte del Redin. 1901-1903. Hijos de Montorio, Cliché de Julio Altadill; Nº 12. Rio Arga y la Catedral al fondo. 1905.  Eusebio Rubio. Nº13. Molino de Ciganda. Foto sin filiar ni datar Nº 14. Rio Arga y la catedral al fondo. 1905. Eusebio Rubio. Nº 15. Rio Arga en el tramo de los Alemanes. 1939. L. Roisin Nº16. Puente de San Pedro. 1912. Papelería Moderna. Nº17. Puente de San Pedro. 1905. Eusebio Rubio. Nº18. Niños bañándose junto al puente de San Pedro. Años 50. Ediciones Arribas. Nº19. Puente de San Pedro, con el rio crecido. Años 30-40. Ed. L. Roisin. Nº20. Postal fotográfica sin filiar de aproximadamente 1915, con el Palacio de Capitanía en lo alto. Nº21. Rio Arga, cerca del puente de Curtidores. Años 30. L. Roisin. Nº 22. Puente de Curtidores. Foto Joaquín Castells. Sin datar.  Nº 23. Rio Arga desde el puente de Curtidores, barrio de curtidores en primer plano, murallas al fondo. 1905. Eusebio Rubio Nº 24. Rio Arga desde el puente de Curtidores, barrio de curtidores en primer plano. 1909. Vda. de Rubio. Nº25. Puente de la Rochapea tomada desde la subida al Portal Nuevo. 1909. Viuda de Rubio. Nº26. Alrededores del Puente de la Rochapea o Curtidores. Viuda de Rubio. Nº27. Puente de Curtidores. 1956. Ed. García Garrabella. Nº28. Puente de la Rochapea. 1909. Eusebio Rubio. Nº29. Puente de la Rochapea. 1912. Papelería Moderna, Nº30. Bajada de la Cuesta de la Estación y rio Arga. Años 30 .L. Roisin. Nº31. Bajada de la Cuesta de la Estación y rio Arga. Años 30 .L. Roisin.  Nº 32. Panorámica de la Rochapea y el rio. 1917. Viuda de Rubio. Nº33. Panorámica de la Rochapea y el rio. Años 30. L. Roisin.  Nº 34. Vista general de la Rochapea y barrio de la Estación. Años 20, 30. Nº35. Desde la orilla del Arga, bajo el Portal Nuevo. 1919. Sin filiar.  Nº36. Puente de Santa Engracia visto desde el puente de Cuatro Vientos. 1909. Eusebio Rubio.  Nº37. Presa de Santa Engracia. Años 30-40. L. Roisin. Nº38. Presa de Santa Engracia. Años 40-50. Sin filiar, probablemente Ed. García Garabella, Nº 39. Puente de Santa Engracia. Pamplona. Vista parcial. 1890. hijos de Montorio. Nº 40.  Paisaje del Rio Arga. 1909. Eusebio Rubio;  Nº 41. Pamplona. Afueras (1900-1910). Papelería Moderna;Nº 42. Cercanías del Puente de San Engracia. 1917. Ed. Cosgaya;   Nº 43: Inmediaciones del puente de Santa Engracia. Años 20-30.  L. Roisin; Nº 44: Inmediaciones del puente de Santa Engracia. 1902. Ed. Hijos de Montorio, Nº 45. Camino de la Estación y nuevo puente de Santa Engracia o Cuatro Vientos. Ediciones Nemesio Aramburu. Julius Nagelschmidt. Nº46. Foto Molino de la Biurdana (foto actual). Archivo propio Nº 47. Foto Harinera Ilundáin (sin datar). Archivo Familia Ilundáin

Imagenes del ayer y hoy: A las puertas de Pamplona (1870-1915)

Les traigo, esta vez, una curiosa colección de fotografías, algunas de ellas bastante desconocidas, que tienen en común, la mayoría de ellas, el mostrarnos la ciudad de Pamplona, «fuerapuertas», osea desde más allá de las murallas, en el período comprendido entre 1870 y 1915. Destacan las fotografías de la agencia Circa del año 1903, (hay algunas anteriores a esa fecha como las dos primeras), el resto son postales de Eusebio Rubio, Vda. de Rubio o Papelería Moderna de la primera década y media de siglo. Seguiré un orden cronológico: la primera foto, la de la izquierda es de 1870, y está tomada desde la subida de la Cuesta de la Estación. En ella podemos contemplar, con todo lujo de detalles, una bonita estampa que se ha repetido cientos de veces en postales y fotografías posteriores. De un análisis más detallado de la estampa sacamos las siguientes conclusiones: las casas que había junto al margen derecho del río constituían todo un barrio, el barrio de Curtidores, era nuestra particular Venecia. De aquellas construcciones apenas queda hoy en día una casa en ruinas que hace algún tiempo sufrió un pavoroso incendio. Se observa con nitidez la familiar cuesta de Santo Domingo, al final de la cual podemos ver el portal de la Rochapea que fue derribado en 1915. Llama la atención como parece que en el talud de la Muralla de Ronda se han plantado recientemente algunos árboles, cuando lo habitual era dejar los taludes libres de vegetación, por razones defensivas, como podemos comprobar cerca del baluarte de Parma y de la muralla cercana al Portal de Francia y al Redín, así como en otras muchas fotografías de la época. Seguimos con la vista la línea de la muralla y las casas de Descalzos hasta su conclusión en el enorme caserón del viejo hospital provincial, el Hospital de Nuestra Señora de la Misericordia. Enfrente, al otro lado de la cuesta, que se introduce en el Casco por el antiguo Portal,  se erige la familiar silueta del Palacio de Capitanía, hasta no hacía demasiado tiempo Palacio de los Virreyes de Navarra y hoy Archivo General de Navarra. Al revisar estas viejas instantáneas no puedo por menos que compadecerme como ciudadano de Pamplona al ver como, durante largas décadas edificios emblemáticos, que tanto supusieron en la historia de nuestro viejo reyno, fueron inexplicablemente abandonados por quienes tenían el deber de conservarlos y rehabilitarlos.

La segunda foto, la de la derecha del párrafo anterior, es de 1875 y nos muestra una panorámica de Pamplona desde la zona de la Cuesta de Beloso. A la izquierda de la foto puede descubrirse el viejo coso taurino, la vieja plaza de toros se había terminado de construir en 1852, a su derecha vemos el núcleo de casas del Casco Antiguo, entre las que descollan las torres de San Cernin, un núcleo de casas que entonces era prácticamente toda la ciudad,  encorsetada por esas  murallas; en esta instantánea, por la muralla del frente sur, la muralla de Tejería,  que la rodeaba  y cercaba  también la imponente silueta del conjunto catedralicio que sobresalía claramente sobre el entorno. Llama la atención como cerca del Baluarte de San Bartolome, en la Media Luna, había un gran desnivel, que poco tiene que ver con su configuración actual. Como sabemos, por otras entradas, esta zona fue rellenada y urbanizada a partir de la tercera década del siglo XX. Abajo discurre el cauce del río Arga y a la altura de la vertical de la catedral, junto al río, el viejo Molino de Caparroso.

En las fotos que preceden a este párrafo vemos la Pamplona de 1903 desde la Rochapea, concretamente desde distintos ángulos del citado barrio. La foto de la izquierda puede estar tomada desde las inmediaciones del camino de Errotazar, (se observa un murete de piedra justo en el borde izquierdo de la foto). Contemplamos buena parte del «skyline» del Casco Antiguo, las casas de descalzos y, en tono más oscuro, el caserón del Convento de los Carmelitas Descalzos, más allá, no se acaba de distinguir, estaba el antiguo portal de Santa Engracia o Portal Nuevo y a continuación la zona del parque de la Taconera conocida como Vistabella, antes del relleno del baluarte de Gonzaga. En primer término vemos, además, vastas extensiones cultivadas en la Rochapea y al final, al filo del horizonte, algunas construcciones en el Camino Viejo de Santa Engracia. En la foto de la derecha, tomada desde lo que podría ser el inicio del actual Paseo Anelier de la Rochapea, podemos contemplar la silueta de la Pamplona amurallada desde el baluarte del Redín hasta el convento de los Carmelitas, con algunas construcciones dispersas tanto en la zona de Errotazar como en la zona final de Camino Viejo de Santa Engracia. En las fotografías que acompañan este párrafo, preciosas, en mi opinión, vemos a la derecha el cauce del río Arga, a la altura de la muralla, bajo el Palacio de Capitanía. Desde esta difícil localización, lo digo porque esta zona del río no es muy accesible, hoy en día, que digamos, podemos ver enfrente el caserón del Hospital Provincial que a partir de los años 30 se convertiría en el Museo de Navarra. Bajo la muralla del Baluarte de Parma parece intuirse incluso una especie de desagüe de aguas que van a parar al río. La foto de la izquierda inmortaliza  la zona de la Muralla cercana al Portal de Francia y Baluarte del Redín en esa temprana fecha del pasado siglo. A lo lejos, en lontananza, se vislumbran las casitas dispersas del camino viejo de Santa Engracia antes de que se convirtiese, en 1937, en  la calle Joaquín Beunza.

Acabo esta bellísima colección de fotos de Circa del año 1903, con una última fotografía, (la de la izquierda), donde se puede observar la zona donde hoy se encuentra  el comienzo de la Ronda del Obispo Barbazán y el Mesón del Caballo Blanco. En la foto, en su lugar y en ese momento había una especie de cobertizo y otras construcciones. Si no fuera por la inconfundible silueta de la Catedral que nos ayuda a situar la escena, diría que en algunos aspectos me parece un tanto desconocida. Desde luego queda muy lejos de la idílica y romántica  imagen que adquirió la zona con las reformas de los años 50 y principios de los 60. La foto de la derecha corresponde al año 1914 o principios de 1915, justo un poco antes de que comiencen a derribarse las Murallas y creía que correspondía al antiguo Baluarte de la Reina. Sin embargo, una minuciosa reconstrucción fotográfica de la ubicación permite identificarla, tal y como Pachi Mendiburu en su blog,  como el Revellín de Tejería. A la izquierda de esta desconocida foto se divisa la trasera del Teatro Principal y a continuación ese gran caserón blanco, que hemos visto en otras fotos del blog y  que desaparecería en las primeras décadas de nuestro siglo. Quedaba al final de la calle Estafeta.

Las siguientes fotos son de postales y corresponden a algunos de los portales de la ciudad, a principios de siglo. En primer lugar me detendré en el Portal de San Nicolás de la que ofrezco un par de postales, la primera, la de la izquierda,  nos muestra el Portal antes de la reforma de 1906-1907 (la foto posiblemente sea de 1902-1905) reforma en la que se desmontó la fachada del Portal y se guardó hasta 1929, fecha en que se reconstruyó en los Jardines de la Taconera. Según dice J.J Arazuri las barandillas del puente que vemos en esta foto son las mismas que están actualmente en la calle de Labrit. Al fondo, a la derecha, se ven las ruedas de los cordeleros que hacían en este lugar su trabajo. En la postal de la derecha vemos la zona, con el Portal de San Nicolás ya desmontado, aunque se mantuvo el puente si bien dotándole de mayor amplitud. Una anécdota. Como podrán observar, la postal se positivó incorrectamente y he tenido que darle la vuelta (pueden ver que las letras están invertidas) para que la imagen se corresponda con la realidad. En el año 1921 desapareció todo vestigio de aquel Portal, del puente y de las murallas en la zona.

Por último en las dos últimas fotos que cierran la entrada podemos ver, a la izquierda el Portal de La Taconera  tras la reforma de  1905. Ese año se desmontó el portal, se ensanchó el puente sobre el foso y se instaron las torretas metálicas de adorno que vemos en la fotopostal de Eusebio Rubio. Y a la derecha podemos ver el baluarte de San Bartolome en el año 1911. Detrás de él, el Casco Antiguo, con las torres de las iglesias descollando sobre el resto de casas de vecindad: San Cernin, San Agustín y la Catedral de Pamplona, entre medias creo reconocer el enorme caserón de Seminario Episcopal.

Fotos por orden de aparición: Nº 1. Puente y barrio de Curtidores (1870), Nº 2: Panorámica de Pamplona desde Beloso (1875), Nº 3 y Nº 4: Pamplona vista desde La Rochapea (1903), Nº 5: Rio Arga y Baluarte de Parma (1903), Nº 6: Portal de Francia (1903) y Nº 7: Traseras de la Catedral, Ronda Obispo Barbazan y Redín (1903), todas ellas de Circa. Nº 8: Baluarte de la Reina (1914), Nº 9: Portal de San Nicolás. Fotopostal de Eusebio Rubio (1902-1905), Nº 10: Portal de San Nicolás. Fotopostal Vda. de Eusebio Rubio (1910-1915) , Nº 11. Portal de Taconera. Fotopostal de Eusebio Rubio (1907-1915), Nº 12. Baluarte de San Bartolome y Vista parcial de Pamplona (1911). Fotopostal de Papelería Moderna.