Comercios del Viejo Pamplona: Ciudadela-San Gregorio (1908-1963)

Continuo con esta serie que tantos recuerdos provoca en muchos de los seguidores de este blog. Incluso es frecuente que descendientes de aquellos antiguos comerciantes de entonces reconozcan a su abuelo o bisabuelo en una de las menciones que realizo, al repasar sucintamente el paisaje comercial de las calles del Viejo Pamplona de aquellos años. En esta ocasión, y continuando con el itinerario que hice hace años, repaso los establecimientos que podíamos encontrar en las calles San Gregorio-San Nicolás y Plaza del Castillo entre 1908 y 1963, sin olvidar, como también hiciera en la anterior entrada, mencionar los establecimientos de alguna calle próxima como la calle Ciudadela. No obstante para hacer este itinerario mucho  más digerible, pues es muy extenso, lo dividiré en tres entregas: Ciudadela-San Gregorio, San Nicolás y plaza del Castillo. Aquí va la primera entrega. Una pequeña observación antes de entrar en harina. Al margen de algunos anuncios publicitarios no he podido encontrar  ninguna fotografía antigua de las calle  aquellos años, por lo que les  agradecería cualquier aportación gráfica, en este sentido. Gracias.

Me situaré en la esquina de la calle San Gregorio con San Miguel, un día de diciembre como el día de hoy de 1908,  seguiré por el lado derecho de la calle, los números pares  y luego recorreré  los impares. En aquel tiempo no era una calle nutrida de muchas actividades comerciales como si lo era su vecina San Nicolás. Tras la ferretería de Martín Irigaray, fundada en 1877,  donde estuvo, durante muchos años La Montañesa, venía la guarnicionería de Isaac Escribano que aparecía entonces como Herederos o Sucesores de  Antonio Piqué.  Angel Garatea cogería este negocio, en traspaso, en el año 1910 y vendió,  a partir de 1922,  también alpargatas, trasladándose  más tarde,   al  actual nº 10, donde antaño guardaban las caballerías de los clientes. Todavía  en los años 50 y 60 seguían vendiendo alpargatas y similares lo que en la jerga comercial técnica de entonces llamaban calzado ordinario.  Había varias carbonerías en la calle, en el 22,  a la altura del bar Ona y en el 44, un poco antes del Museo,  a nombre de Bonifacio Aznar y de Arizabala respectivamente. Arizabala tenía, además, una taberna en esa misma ubicación y entre medias estaba el latonero Fernández, en el nº 38, cerca del actual Kaixo. Casi al final de la calle, en este mismo lado, en el nº 48, donde está el Museo  había entonces una  taberna a nombre de un tal Echalecu que posteriormente se ampliaría  con una posada dirigida por Francisco Alzueta. En los años 50 el negocio lo regentaba Lucio Arizcuren, y posteriormente  Francisco Barberena, aunque entonces no se llamaba Museo sino bar Orbaiceta. Luego venía,  en los años 60,  la carnicería de Joaquina Redín, donde luego estuviese años más tarde, hasta finales de siglo por lo menos,  la carnicería Abinzano. A principios de siglo, en el nº 58 estaba la posada de Evaristo Archanco y en el nº 60, había otra taberna que, sin embargo, en los años 30, trocará en tienda de coloniales con abacería de la mano de Casimiro Armendáriz hasta su relevo en los 50 por  Inés Iriarte. Como en todas las calles del Casco la numeración variaría con los años. En los años 20, tras la guarnicionería de Garatea estaba la churrería de Angela Arribas y en el nº 26, donde hoy está Gloria Bendita,  se encontraba Isaac Fuentes, representante de Casa Zubiaur, representante en Pamplona de Bilbao Calefacciones. De Garatea e Isaac Fuentes les dejo un par de anuncios.

En los números 30 y  32, un poco antes del bar Kaixo, estaban el bar o taberna de Silvestra Ramirez y a continuación la tienda de vinos y licores propiamente dicha. Esto era muy frecuente, la venta al detalle y la venta para el consumo en el local. En los años 50, en esa ubicación, estaba la lechería de Javier Elso Tartas que luego cogerían  José Luis y Jesús Martínez, y en el actual Kaixo, estaba el bar La Concha que llevaba entonces  Antonio Gil Igea y en los años 60 José Betelu. Ya desde  aquellos años el bar  contaba con futbolines. Otro Betelu, Dionisio,  regentaba en los años 60 la fonda La Montañesa, al principio de la calle, en el nº 2, antes de él,  el bar, creo que se llamaba Kaiku y  lo dirigía  José Santesteban y la fonda,  Mercedes Ferreras. En el nº 42, estaba el fontanero, hojalatero y vidriero José Cestau Lizasoain con negocio de venta e instalación de sanitarios,  y junto a él, había  un negocio de alquiler de bicicletas. En los años 30, donde hoy estaba y está,  desde los años 50 o 60,  la peluquería Garciandía ya había una barbería, la de Galo García. En los años 50, en el nº 12 encontramos ya a Casa García de García e  Ibañez con taberna o figón y fonda o posada. A José  Ibañez le encontramos, años más tarde, al  cargo del bar donde está el actual Ona. En los años 30, en el nº 4, encontramos la funeraria de Joaquín Ortigosa, una de las familias fundadoras del Tanatorio Irache, empresa a la que ya me referí en la entrada anterior de San Antón,  que estuvo en este lugar durante más de 40 años. Algún negocio de venta de carbón y leña (el de Gregorio Arruiz Otermin), en el nº 26,  y algún ultramarinos (el de Clemente Ibero), en el nº 50,  completan este rápido repaso de este lado derecho de la calle San Gregorio.

Pasamos de este lado de la calle San Gregorio a la calle Ciudadela, pero comenzamos casi en su cruce con San Antón, pues la numeración empieza allí. Allá donde hasta hace unos años estaba la farmacia Roitegui había en 1908 una herrería, la de José Monje,  donde el bar Ciudadela estaba la  abacería de Agustín Torres que en los años 20, pasa a manos de Dionisio García y posteriormente a su hija Petra. A continuación, en los bajos de lo que después sería sede la Caja Rural, el negocio de papeles pintados de Isaac y Macías y la  barbería de Julio Martínez y al final de la calle, donde el antiguo bar Anaitasuna, un negocio  de sobres y papelería (el de Miguel Apesteguía) y la guarnicionería de Antonio Salavera. En la segunda década del siglo,  se asentaría en el nº 5 la Federación Católico Social, germen del actual grupo Caja Rural, con entrada-salida también por San Antón como vimos en la anterior entrada. Allí también estaba la imprenta La Acción Social. En los años 30, en el nº 7 de Ciudadela,  ya estaba,  como ahora, el  estanco, entonces de Encarnación Arostegui que pasaría luego a Jesusa Arostegui.  En el nº 9-11 estaba, desde comienzos del siglo, Miguel Aldaz Orquín con su negocio de venta de vinos y licores, luego desde los años 30 sería también bar o  taberna. En los años 30 en esta calle se encontraban la Industrial Sanguesina, en el nº 11, la Hidráulica Moncayo, en el nº 13, y  también en el 13, pero en el bajo,  el bar Ginés donde posteriormente se instalaría el Bar Anaitasuna (en los años 50 regentaba  este negocio  José Ancizu Eguaras)  y en el nº 15 tenía sus oficinas la conocida empresa Múgica y  Arellano, las tuvo allí, al menos,  hasta los años 60. En los años 50, en el nº 1  aparece la farmacia de Juan Azqueta y a continuación la droguería-perfumería de Emiliano Blasco. En una de las fotos, de Gerardo Zaragüeta (IPV) que encabeza la entrada aparece esta calle, en los años 40, con una cola de personas,  era la época del racionamiento, antes las puertas de la Industrial Sanguesina. En la foto se observa también tanto el estanco citado como la primitiva sede de Caja Rural.

Volvemos al cruce de la calle San Gregorio y San Miguel y recorremos el lado izquierdo. Tras el negocio de venta de vinos y licores regentado por Miguel y luego Aniceto Muniain estaban, en 1908, en el nº 3 las abacerías de Francisco Nuin, que tenía también una posada,  y la de Herederos o Hijos de Larrayoz,  que también fabricaba velas de sebo. A Nuin le sustituirá en los años 30 Indalecio Goñi, con ultramarinos y coloniales que se mantuvo hasta los años 60. En  ese local  se instalaría, a finales de los años 70,  la librería Auzolan.   En el nº 21 de la calle, donde estuvo el bar Ganuza ya había, en los años 30, una taberna que regentaba Domingo Ugalde. En este lado de la calle tenemos serios problemas para recordar y ubicar los antiguos negocios y lo haré muy parcialmente ya que se han derribado a lo largo de las últimas décadas,  bastantes edificios que tenían  su fachada principal en el Paseo de Sarasate. En los años 50, en el nº 7 había una taberna  a nombre de Andrés Izal Tanco, que luego llevaría Manuel Ochandorena ¿sería el Bar Norte?. Tenía también  futbolines.  En el nº 9, cerca del desaparecido bar El Caserío que regentaba por aquel entonces Modesto Arrasate y luego Rafael Erice Zabalza, por cierto que  tenía otro bar en el nº 47 de la calle Nueva, estaba la armería de Felipe Leoz y antes de llegar al Bar Sangüesa de Luis Goñi y al bar  Ganuza de Victorino Ganuza Azanza (que también explotaba una churrería)  estaban la tienda de coloniales y encurtidos de Pedro Uruñuela, en el nº 13, la droguería-perfumería de Julio Aliaga, en el nº 15  y  el ultramarinos de Felisa Cía Lacunza. Parece que antes de hacerse cargo del Baserri, José Luis Flor, padre de Chelo Flor,  dueña de las perfumerías Larvier, de San Nicolás,  y Aladinos, de Chapitela,  llevó durante algún tiempo el bar El Caserío.  Entre el bar Ganuza  y el Euskalduna de Juan Pedro Urbeltz, luego Arizona y hoy San Gregorio, estaba la lechería de Luis Ancizu y Juliana Iraizoz y la pescadería de Angel Sarasa. A Juan Pedro Urbeltz le sustituyó en la dirección de lo que había sido el Euskalduna, Brigida Erro. Corrían los años 60. Poco tiempo después se derribaría el último edificio de la calle, la casa Alzugaray, que vemos en una foto de de esta entrada de José Gallo de 1965.

Fotos por orden de aparición: Nº 1: Plaza de San Nicolás. Julio Cia. 1948. AMP; Nº 2: Calle Ciudadela, antigua sede de la Caja Rural de Navarra. Nº 3: Calle Navas de Tolosa y Casa Alzugaray, Javier Gallo. 1965. Nº 4: Sucursal de Aldaz Hermanos, antiguo Bar El Espejo. Colección Arazuri. AMP. 

3 opiniones en “Comercios del Viejo Pamplona: Ciudadela-San Gregorio (1908-1963)”

  1. Buenos días Egunonak. Pues en el número 3 de san Gregorio, vivieron mi abuela y dos de sus hijas despúes de venidas de Gares- Puente la Reyna, por circunstancias de la guerra. San Gregorio 3-2º. Poco más adelante ( donde está Uruñuela?) hubo una sastreria de Angel Ezcurra. En ella nos hicimos los trajes varios de mi cuadrilla. Ángel Ezcurra Cía, de mi cuadrilla y estupendo danzante del grupo Oberena. AH! La sastrería estaba en un piso. En cuanto a los bares, me tocó repartir a casi todos ellos: Orbaiceta, (eran de esa villa), hosteleros y cazadores. Tenían el bar lleno de cabezas de jabalí disecadas. Eran varios hermanos; otro, pondrá el Bar Río. Bar La Concha…según mis recuerdos, eran de Etxalar. Cuando yo estaba en la mili, los compañeros soldados, íbamos de «potes» a todas esas tabernas. Casi todos eran euskaldunes de Baztán-Bidasoa y otros pueblos. En ellos se comunicaban en Euskera, de pueblo. Pues sí, me tocó repartir a cantidad de bares y tabernas por esa zona. Anaitasuna, Orbaiceta, Norte, Concha, Aniceto Muniain, domicilios…Tengo muchos libros de «asientos» de nuestra bodega que voy escaneando. En ellos vine toda esta clientela…Comienzan en 1960. Guardé y conservé; otras cosas se quemaron…

    1. Hola Antonio, los dueños del Orbaiceta primero fueron los Arizcuren y luego los Barberena. Creo que fue uno de los hermanos Barberena quien puso el Bar Rio, creo que en 1963. En cuanto a los Betelu de la Concha y la Montañesa, eran hermanos, no?

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