Los pubs del Viejo Pamplona (1970-1990)

Aparecieron a finales de los sesenta, junto a las llamadas boites y discotheques, como un establecimiento hostelero,  en los que se servían bebidas ( locales de copas), y se escuchaba música, música que ponía el camarero-pinchadiscos. A medio camino entre el bar con su sinfonola y la discoteca, el pub, al igual que los bares tenía tantos estilos como sus diferentes tipos de público. Había pubs tranquilos para parejas, disco-pubs para bailar y ligotear, pubs para charlar tranquilamente, para escuchar música en vivo, pubs para diferentes colectivos y con diferentes músicas. Todo un mundo. Comencé a visitar alguno de ellos alla por 1982. La mayoría de ellos estaban en San Juan. Creo que muchos  de ellos han desaparecido. Una de las zonas de moda en aquel entonces (años 80), especialmente entre el público universitario, entre el que me contaba,  era la zona conocida por la Trave (por la Travesía de Bayona). Allí estaban en aquel entonces el Papi, (Papillón), el Locos o el Glorys (este último todavía abierto), los dos primeros para bailar de madrugada, el Papi fue uno de los primeros en poner una pantalla gigante de video y en Monasterio de Cilveti, el Lio, el Wally y sobre todo  el Negro Zumbón, pequeño local pero que se llenaba hasta la bandera a última hora. 

En San Juan estaban clásicos como el Charlot regentado por Toñi (en pleno funcionamiento), tranquilos para la charleta sin estridencias, en el comienzo  de  la avenida Sancho el Fuerte o el Luces de la Ciudad, en la calle Monasterio de Urdax. Por ahí cerca andaban el elegante Golden en la Travesía Monasterio de la Oliva, con sus enormes butacones negros, el Katiuska, también en Monasterio de la Oliva, el Tio Enrique y el Valentinos en Monasterio de Velate y el Cole en la Avenida de Bayona. El Melibean en Virgen del Puy, era ideal, por su tranquilidad, público y ambientación  para parejas, como lo era también el Duques de Wellington, actual Welling, cerca de la Avenida de Barañain. Me acuerdo también del Aguacate en Obispo Irurita, especializado en zumos. También recuerdo el Rey Sancho en Sancho El Fuerte. En Monasterio de Aberín estaba el Villaconcepción, selecto local con decoración colonial que tenía fama de acoger lo más vip y “pijo” de la ciudad. Y para  públicos gays  estaban, en aquel entonces, el Conocerte es amarte o Lo que el viento…

En Iturrama estaban y están el Ensayo (en la calle Iñigo Arista) y el Boulevard Jazz (en la plaza Felix Huarte) donde se podía escuchar música en vivo, por cortesía  de su dueño, el músico Jokin Idoate y por aquella zona estaban también  el Sammy, la Champañería, el Claqué y tantos otros. También se podía escuchar música en vivo en aquellos años en el Cotton Club (en Monasterio de Cilveti) (luego Woodstock) con conciertos de jazz a cargo de Javier Garayalde, en el Carpanta de Barañain (luego Passos) y en  el Gardens,  cerca de la Medialuna, que contaba con un pianista y que le daba un toque muy selecto  al local, ya de por si muy elegante y que era uno de mis preferidos. En los primeros 80 recuerdo que había también una especie de pequeña discoteca o disco-pub, en los bajos de una de las tres torres existentes situadas entre la avenida Pio XII, la Avenida  Barañain y las Torres de Urbasa, aunque creo que tuvo una corta existencia, asi como creo que hubo algún otro disco-pub,  en las inmediaciones de las traseras de San Alberto Magno.

En el Casco, aparte de los bares señalados en una entrada reciente, de pubs, propiamente dichos, en los primeros años 80 tan solo me acuerdo del Pompelo, en la calle San Francisco, antes de que se convirtiera en una barra americana. Era un lugar amplio, espacioso,  decorado con un toque historicista, la piedra al descubierto en las paredes, algunas armaduras medievales, y una luz ambiental tenue. Por cierto en los finales de los 60 y primeros setenta, en las postrimerías del franquismo, en los barrios del cinturón industrial de Pamplona, comenzaron a proliferar  las llamadas barras americanas  con nombres tan exóticos como El Dragón Rojo, La Laguna Negra, Suzi Wong, Todosí, etc. En el Casco había también en aquellos años  algunos establecimientos que  fueron también pubs o al menos que funcionaban como tales, alejados de la tipica tasca o bar de lo Viejo: fueron el Corners en la calle del Carmen, el Disco Club 29 en la Curia, el Bearin en la plaza del Castillo, o el Viana de la calle Jarauta, etc. Algunos establecimientos de la Bajada de Labrit como el Cavash, Kabiya o el Katos tenían, además,  desde finales de los 70 la calificación de disco-pubs, con un espacio de baile y un horario equiparable al de las discotecas, alguno de ellos, como el Cavash,  incluso tuvo, en los finales de los años 60,  actuaciones en vivo de forma periódica.

6 opiniones en “Los pubs del Viejo Pamplona (1970-1990)”

  1. aquellos años, nunca jamas se viviran fue algo irrepetible para la sociedad actual y venidera. eran otras mentalidades, y forma de vida. practicamente todos esos locales yo los visitaba con frecuencia. gracias por hacerme revivir semejantes vivencias.

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