Mostrando entradas con la etiqueta Mes: enero 2015. Mostrar todas las entradas

Plazas y calles de ayer y hoy: Rincón de la Aduana (1896-2006)

Este rincón pamplonés, situado entre la calle Taconera, de la que formó parte durante más de un siglo, y la iglesia de San Lorenzo ha conocido numerosos cambios a lo largo de su historia, tal y como podremos ver en este artículo. Existen referencias de representaciones teatrales, al aire libre,   en el lugar,  hasta el siglo XVII, época en la que se construyó el primer teatro estable en la Casa de las Comedias, ubicado en la actual calle del mismo nombre. En el siglo XVII se llamaba a esta zona Traseras de San Fermín. La capilla al “santo moreno” se edificó entre los años 1696 y 1717,  sobre el claustro y cementerio de San Lorenzo. A primeros del siglo XIX se le llamó a la zona como Rincón de San Fermín. En 1853 el Ayuntamiento nombró como calle Taconera el tramo comprendido entre San Antón y la iglesia de San Lorenzo. A mediados del siglo XIX, donde está la trasera del convento de las Salesas,  había tres edificios, en uno de los cuales estaba la Delegación de Hacienda y la Aduana, tal y como podemos ver en la foto de la izquierda que encabeza esta entrada. La foto es de los años 1894-96 y en ella se ven tres edificaciones: el gran caserón de la Aduana, las traseras del Palacio de Armendariz y el Palacio de Vesolla,  antes de su restauración. En tiempos también estuvo allí el Gobierno Civil de Navarra. Por esa delegación y posteriormente por la Casa de Arbitrios Municipales ubicada en esta zona se empezó a llamar al lugar el Rincón de la Aduana. Esos tres edificios que he mencionado  se derribaron a comienzos del siglo XX para construir el convento de las Salesas. En 1890 los ediles del Ayuntamiento acordaron darle el nombre de calle de San Fermín a esta zona pero sin ningún éxito. De hecho el santo daría nombre, a partir de 1936, a una calle del 2º Ensanche. Aunque la gente la llamaba a la zona como ahora, Rincón de la Aduana, el lugar ostentó oficialmente el título de calle Taconera hasta el año 1974 en que se acordó darle carta de oficialidad en la denominación a lo que era ya una costumbre popular fuertemente asentada.
En 1900 se había instalado en el lugar un gran barracón municipal donde se ubicarían los Arbitrios Municipales (con las funciones de recaudación general y de reconocimiento de mercancías), (tal y como vemos en la bonita fotografía invernal  de ese mismo año y que encabeza la entrada por su lado derecho), barracón  que se convertiría más tarde en estación del Irati. En 1903 se trasladaba el Laboratorio Químico Municipal del Ayuntamiento a dicho barracón. En 1911, cuando se inauguró el ferrocarril del Irati, el Laboratorio dejó pasó a la Estación de este tren. Más de la mitad del barracón se destinó a almacén de mercancías y una pequeña parte a taquilla y sala de espera. De este uso, como estación del Irati,  podemos ver dos fotos: la foto de la izquierda, de 1912, al poco tiempo de la inauguración del tren  y  la de la derecha, de 1930. (Se observa algún pequeño retoque en edificio de la Estación). La estación del Irati se mantuvo en pieen el lugar,  hasta 1946, fecha en la que suprimieron los servicios del tranvía por las calles pamplonesas. Hace unos pocos años se suscitó el debate de su reinstauración pero el coste e instalación de un tranvía como el que tienen otras ciudades españolas era demasiado elevado.
Febrero de 1954 es la fecha en la que está datada la foto de la derecha de este párrafo. La foto es de Eusebio Mina y  en ella podemos ver  a un fotógrafo sacando una instantánea a unos “chortas” en el Rincón de la Aduana, unos jóvenes que seguramente estarían haciendo la mili en los cercanos cuarteles militares ubicados a pocos metros, en el centro de la ciudad. Tras de ellos, sin terminar,  la fuente luminosa que se trasladaría luego a la plaza del General Mola, hoy Plaza de las Merindades. El 8 de septiembre de 1954 se inauguraba en el lugar el Monumento a la Inmaculada Concepción, una estatua de la virgen sobre una alta columna, cuya imagen fue obra del escultor Manuel Alvarez Laviada, situada a su vez en lo alto de una escalinata. En uno de los cuatro lados del basamento de la columna, sobre lapidas de mármol blanco, aparecía el escudo de Pamplona y las Cinco Llagas, en los otros lados una inscripción conmemorativa de la inauguración y una leyenda del Papa Pio XII sobre la Virgen. En torno al Monumento recuerdo que  había una serie de floridos jardines, uno en cada lado de este pequeño parque o plaza rectangular, y unos bancos de madera, pintados de color blanco. El proyecto del Monumento fue obra de Luis Felipe de Gaztelu, arquitecto, como hemos visto en alguna otra entrada, de algunos edificios de Conde de Rodezno. La foto que acompaña este párrafo es del monumento a la Inmaculada poco tiempo después de la inauguración. Este Monumento estuvo en pie hasta el año 1997, año en que comenzaron las obras de construcción, en el lugar, de un parking subterráneo. Las fotos siguientes de la zona son en color, (algunas de ellas son postales), están datadas en  los años 70, y fueron tomadas desde diferentes perspectivas.

  

El 12 de diciembre de 1998 se inauguraba el nuevo parking del Rincón de la Aduana, con una urbanización de la superficie totalmente diferente a la anterior, condicionada por la infraestructura ubicada en el subsuelo. Se mantenía el Monumento a la Inmaculada, si bien escorado hacia la izquierda, con otro diseño de la zona y de los jardines, más tipo pradera que otra cosa. En la entrada  del parking se mantuvo un trozo de muralla del Burgo que se había descubierto durante las obras de construcción. En los jardines más cercanos a la Avenida de Guipuzcoa se erigió, tras su muerte en el año 2000, una estatua, a tamaño natural,  a nuestro querido Jose Javier Arazuri. Nunca ha estado tan justificado un homenaje como éste, de la ciudad a uno de sus vecinos que fue su gran cronista contemporáneo, al que tantos pamploneses debemos tanto, nada más y nada menos que la recuperación de nuestra memoria colectiva.

Fotos: las cinco primeras fotos pertenecen a los libros de José Joaquín Arazuri, “Pamplona, calles y barrios” y “Pamplona antaño”.

Pamplona, año a año: 1989-1990

El año comenzó con el destrozo del belén instalado en la plaza consistorial y cuyos daños ascendieron a 400.000 pts. A finales de enero comenzaron las obras de desdoblamiento de la avenida de Arostegui, con los derribos de, al menos, media docena de edificios. Batzarre denunciaba ese año la política municipal respecto a la permuta de terrenos con la promotora Valdizarbe. Se aprobaron las cuentas de 1987 que arrojaron un déficit de 389 millones de pesetas, casi 900 millones menos que en 1986. En 1989, el bonobus costaba 290 pesetas y el billete normal 50 pts. Se colocaron nuevos contenedores de basura en la ciudad, salvo en el Casco Antiguo. El 9 de marzo se aprobaron los concursos para la construcción de cuatro parkings: Plaza de Toros (650 plazas), Blanca de Navarra (389), Conde Rodezno (332) y Hermanos Imaz (170). En agosto se sacaban adelante varios parkings vecinales en San Juan, Iturrama, Orvina y Casco Antiguo (Plaza San Francisco). HB se oponía siempre o casi siempre a la construcción de parkings. Se suprimió el Centro de Atención a la Mujer. El 14 de marzo se comenzó a derribar la fábrica de Imenasa, tal y como vemos en la fotografía adjunta y que ya reproducimos cuando hablamos del “tercer ensanche”. En su lugar se construirá la famosa plaza de Oriol Bohigas y el parque de Yamaguchi. En aquel entonces se hablaba de construir el Planetario en la Taconera, detrás del Club Larraina, si bien en agosto el Gobierno decidió se construyese también en el solar de la antigua Imenasa. También en este mes se hablaba de construir un túnel que uniese Iturrama con Erletokieta y Sanguesa. La obra tardaría, sin embargo,  más de 10 años en acometerse. Desapareció el Servicio Municipal de Limpieza cuyo personal se adscribió al Servicio de Parques y Jardines al adjudicarse, en agosto,  la limpieza de la ciudad a una empresa privada: FOCSA. El Ayuntamiento contaba este año con 1178 empleados: 909 funcionarios y 269 contratados. La policía municipal tenía este año  386 efectivos.
En aquellos años 80 se produjeron diferencias importantes entre el Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Pamplona en materias sensibles y muy importantes. Alguna ya la hemos visto, a propósito de la ubicación de la Universidad Pública, creada por ley en 1987. Este año sería con motivo de la creación de Mendillorri, que vemos reflejado en la foto adjunta, en una de sus fases, años más tarde, bien avanzados los 90. Mientras el Gobierno promovía la construcción de Mendillorri, con 4000 viviendas de protección oficial, el Ayuntamiento modificaba el Plan Parcial de la Rochapea para permitir la construcción de 1.600 viviendas en el barrio. Resulta curiosa la coincidencia en este tema de grupos políticamente tan dispares como UPN, PP, HB y UDF en contra de la creación de Mendillorri  frente a otros como EA y PSN (que se posicionaban a favor). Según los planes municipales en la Rochapea se podrían construir 5.030 viviendas, habiendo suelo para más de 7.500.  El Plan Parcial de la Rochapea preveía el derribo de casi 400 viviendas, la construcción de un parque fluvial, dos bulevares y dos puentes. La política de permutas hizo que se pudiesen conseguir este año 160.000 m2 para construir viviendas, sobre todo en Rochapea (también en San Jorge, Chantrea y Santa Engracia) a cambio de ceder suelo municipal en Mendebaldea  a promotores privados,  Algunos grupos como el CDS y EA denunciaron esta política de permutas porque aseguraban que el Consistorio estaba perdiendo mucho dinero con ellas, más de 2.000 millones afirmaban. También  censuró estas actuaciones municipales el Gobierno de Navarra, por boca de su consejero Federico Tajadura. 
El Ayuntamiento cedía este año al Gobierno de Navarra un solar en La Rocha para la construcción de su nuevo Centro de Salud (que vemos ya construido en una foto posterior) y que hasta entonces estaba en la Travesía de San Blas. En abril se adjudicaba la construcción de un café vienés en la Taconera. El 7 de junio se concedía la primera licencia para la construcción de pisos en la Rochapea, tras la reforma del Plan Parcial. Se trataba de un bloque de viviendas situado al lado de la iglesia del Salvador, junto a la calle Provincias. El cementerio de San José  comenzaba a  quedarse pequeño. Se construyeron 800 nuevos nichos. Se cerró la Granja Escuela de Aranzadi. Se aprobó el presupuesto de 1989 por un monto total de 9.635 millones. Nuevamente este año se suspendía el Riau Riau por graves incidentes que imposibilitaron la Marcha a Vísperas de la Corporación. Ya en el mes de junio ha habido asaltos y destrozos contra el edificio del Ayuntamiento. En Septiembre, el Gobierno cedía una parcela de 50.000 m2 para construir un parque junto al Manicomio. Será el parque del Mundo que cederá posteriormente al Ayuntamiento y que vemos en una fotografía posterior de algunos años más tarde. El 1 de septiembre se derriba Casa Emeterio. Comenzó a construirse el colegio Torre Basoko que finalmente se destinaría a instituto de enseñanza secundaria y se inauguraría el 1 de octubre de 1990. Se planeaba construir una rotonda en Cuatrovientos y otra junto al Hospital de Navarra. Continuaron los problemas con el mercadillo de la Chantrea-Plan Sur que parece que  encontraron una solución en el mes de octubre. Se colocaron los primeros semáforos sonoros para invidentes, se reparó el kiosko de la plaza del Castillo y volvieron los tradicionales barquilleros al Casco. 
El 28 de septiembre se aprobaba una moción pidiendo al Parlamento se trasladase al Palacio de los Virreyes, tras su oportuna restauración. Se inauguraba el 2 de octubre el nuevo edificio del Instituto de FP Virgen del Camino que sustituía al edificio que se construyó en los años 60.  Ginés Cervantes era expulsado del grupo municipal socialista aunque mantenía su puesto de concejal. Este año se hablaba de desdoblar la avenida de San Jorge y ampliar la anchura de la calle Tajonar. El 25 de octubre se instalaba en el edificio de Zapatería, 40, el Area de Promoción Ciudadana. Los vecinos de Blanca de Navarra protestaban contra la construcción del parking aludiendo a los posibles riesgos que iban a sufrir sus casas, tal y como aparece en la foto de la prensa de la época. Se aprobaba el derribo de los números 39, 41 y 43 de Jarauta y del cruce de Descalzos con Santo Andia. El 24 de noviembre era secuestrado el industrial Adolfo Villoslada que sería liberado 84 días más tarde, el 17 de febrero de 1990. En diciembre se hablaba, nuevamente, de la necesidad de construir una nueva estación de autobuses y se prevía elaborar un anteproyecto. Este año además se restauró la Puerta de Socorro de la Ciudadela asi como la maleza de los fosos y se aprobaron definitivamente las variantes Norte y Este.  
El 27 de enero se reinaugura el Museo de Navarra, tras una inversión de más de 500 millones de pts y una obra que duro varios años. El 8 de febrero de 1990 se acordó derribar el edificio que hacía esquina entre Navarrería y Mañueta y que vemos en la fotografía adjunta. El presupuesto municipal de 1990 ascendía a 10.758 millones de pesetas. El 28 de febrero se cerraba la Casa de Socorro, ubicada, desde 1971, en el Edificio de Autobuses, en la calle Tudela, tras más de 65 años de servicio a los pamploneses. En Mayo el local se cedería a Cruz Roja que lo utilizará para algunos servicios como el centro atención a intoxicaciones etílicas. La Casa de Socorro se había inaugurado  el 11 de noviembre de 1924 y en 1930 se trasladó a la calle Alhóndiga, donde permaneció durante 41 años. Hace unos días se anunciaba, en prensa, que el solar de la antigua Casa de Socorro de la calle Alhóndiga, que vemos en la foto adjunta, salía a subasta. Se aprobaba la construcción de un parque de 23.000 m2 en el solar de la antigua fabrica José Vila en La Milagrosa. El 18 de marzo morían dos chicas jóvenes, de 17 y 18 años, asfixiadas por inhalación de humo en el incendio del Burdindoki de la Chantrea, local municipal clausurado oficialmente dos años antes y “okupado” poco después. El Gobierno se comprometía a financiar los dos puentes que se construirán en la Rochapea. La nueva estación de Autobuses será según el anteproyecto presentado, semisubterránea. En septiembre se presentaba el proyecto, obra de los arquitectos Blasco, Tabuenca, Sagastume… que proponía recuperar el revellín de Santa Lucía, para verlo a través de una cristalera. La estación  era  totalmente subterranea.  La Meca se mostraba preocupada porque perdería los ingresos del parking en superficie y de las barracas. Se ampliaba el campus de la UPNA. Continuaron los problemas con los vecinos de la plaza Blanca de Navarra, a propósito de la construcción del parking. Se realizaron nuevas permutas de terrenos entre solares de Pio XII y Rochapea así como multitud de proyectos de parkings vecinales en Iturrama y San Juan. A mediados de abril de 1990 comenzaron las obras en la avenida de San Jorge, entre la Variante oeste y Cuatro Vientos. Se ampliaron calzadas, construyeron aceras y se derribaron algunos edificios. El 14 de abril fallecía el guitarrista flamenco Sabicas en Nueva York. La COTUP pedía una subvención de 120 millones al Ayuntamiento. Este le exigía la renovación de los autobuses más viejos, la reforma de algunas líneas y la señalización de las paradas. 
El 30 de abril se inauguraba el nuevo Colegio San Cernin. Se preveía construir el nuevo Centro de Salud de san Jorge en los terrenos de la Tabacalera. Antes estaba en unos bajos cercanos a la llamada Plaza de la Unidad Popular, en una calle perpendicular, al lado derecho de la avenida de Navarra. Se anunciaba que el Monasterio Viejo de San Pedro albergaría una biblioteca municipal. El proyecto se hará realidad una década más tarde. Hasta entonces teníamos en el barrio la modesta Biblioteca de San Pedro. Este año, en mayo, comenzaron las matrículas con doble letra. Recordemos que la matrícula con letra se inició el 7 de octubre de 1971, como ya hemos visto en esta serie de artículos. El 9 de mayo llegaba a Pamplona una etapa de la Vuelta Ciclista a España. Las obras del parking de San Francisco provocarían una remodelación de la plaza. Se hablaba de trasladar la estatua del Santo hacia las escuelas y  de colocar la estatua de la Mariblanca en una zona ajardinada, cerca de la Calle Ansoleaga. El Ayuntamiento se hizo cargo de los servicios de atención domiciliaria que hasta entonces prestaba el Gobierno de Navarra. Estos años fueron años en los que vecinos de diferentes barrios se quejaban del tráfico de drogas en sus calles. El 4 de junio el Dalai Lama visitaba Pamplona. El 13 de junio se llegaba a un preacuerdo entre el Ministerio de Justicia y el Ayuntamiento para construir el nuevo Palacio de Justicia en el solar de antiguo Matadero Municipal, cuyos locales se derribarían este año, un poco más tarde. Se hablaba de un coste de 1.800 millones por la construcción del edificio. El Ayuntamiento recibió 600 millones por la venta de los terrenos.
El Ayuntamiento financiaba la producción de la zarzuela “La Bruja” de Chapí. Hacía 50 años que el Ayuntamiento no producía representaciones similares. El presupuesto superó los 8 millones de pesetas. Se presentó un proyecto para la ampliación de las instalaciones del complejo Larrabide. Finalizaron las obras de la torre de la Telefónica en Pamplona, con una altura de 68 metros. En los sanfermines del 90 se desmontaba la fuente de Navarrería para evitar la reciente tradición de los saltos de los “guiris”. En Julio, el Ayuntamiento aprobaba un presupuesto extraordinario de 1.800 millones de pts para pavimentar las canaletas de los fosos de la Ciudadela, adecuar la Sala de Armas y realizar mejoras en el Oscus y el pasadizo de la Jacoba. Se aprobaba destinar 140 millones de pts a iluminar los 6 km de recinto amurallado. En verano se restauraba la fachada de la Casa Consistorial, tal y como vemos en la foto que acompaña este párrafo. El 30 de agosto se aprobaba el derribo de las escuelas de Compañía, que vemos en la fotografía, y que se produciría cuatro años más tarde,  lo que posibilitará la recuperación de la plaza y la construcción de un centro de salud. En septiembre y después de 10 años se retiraban las jaulas con animales (monos, cobayas, faisanes) de la Taconera.
El 8 deoctubre una huelga de transportes paraliza Pamplona y Navarra. A finales de octubre se aprobó el plan parcial de Alemanes que preveía la construcción de 362 viviendas, 124 de ellas unifamiliares, zona que vemos en la fotografía aerea de Paisajes Españoles. También en estas fechas se adjudicbaan los proyectos de construcción de los dos nuevos puentes sobre el Arga, el del Vergel y el de Oblatas. Los proyectos finales se conocerían publicamente en marzo del año siguiente. Si en marzo de 1989 se prohibía aparcar en la plaza de Príncipe de Viana, en noviembre de 1990  se prohibía hacerlo  en la zona central de Carlos III, entre Merindades y la plaza del Castillo, tal y como vemos en la fotografía. Se aprobaba el presupuesto para 1991: 11.814 millones de pesetas. Por primera vez salía el nuevo grupo de danzas municipal, tras la disolución del anterior, en la procesión de San Saturnino, sin la ikurriña. El 11 de diciembre se inauguraba el primer parking subterráneo  de residentes y rotación de la ciudad, el de la plaza de Toros, cuya urbanización superior vemos en la foto que encabeza la entrada. Se van terminando las rondas de circunvalación de Pamplona y continuan a buen ritmo las obras de otros nuevos edificios dotacionales en el campus de la universidad pública. Fallece el arquitecto Victor Eusa. Indurain comienza a despuntar con sus triunfos en las rondas ciclistas. 

Plazas y calles de ayer y hoy: La plaza de San Francisco (1905-2005)

 

La plaza de San Francisco es una de las plazas de la que más recuerdos y cariño tengo del Casco Antiguo. Sin ser plaza mayor, -ese título solo lo tiene la plaza del Castillo- es, sin embargo, una de las plazas más grandes del Casco. Se construyó a partir del ensanchamiento de una estrecha belena y del derribo de las construcciones que había junto a ésta. En el siglo XVI se habían levantado en el lugar la iglesia del Convento de los Franciscanos, la Cárcel y el Consejo Real. Entre estas construcciones, el Convento, por un lado y la Cárcel y Consejo Real, por otro, había una belena, prolongación de la actual belena de San Miguel, llamada Belena de San Francisco, que se prolongaba por el resto de belenas (hoy calle Eslava) hasta el Postigo de las Carnicerías (donde está situada la Fuente de Descalzos). Las dos fotografías que acompañan este párrafo ilustran los dos grandes edificios que se erigen en los verdaderos protagonistas de esta plaza: las Escuelas de San Francisco, en  1911, con la plaza ya creada y  el edificio de “La Agrícola”,  en  1913,  instalando el letrero del “Grand Hotel”.

 

En 1849 se había derribado la iglesia del convento de los Franciscanos y se ensanchó la belena hasta los muros del convento, exactamente hasta donde hoy esta la fachada de la Escuelas. En la foto de la izquierda vemos el edificio del antiguo convento, a finales del siglo XIX, visto desde la calle Nueva. Ya en aquella época buena parte del viejo convento se había reconvertido en escuelas, por un lado, y en Almudí o almacén de granos, por otro. En 1883 se daba nombre de Hilarión Eslava a la vieja prolongación de las belenas antes citadas. El antiguo convento se cedió a la ciudad, que erigiría, en 1902, las escuelas de San Francisco que fueron terminadas el 9 de mayo de 1905. A finales de 1909 se derribaron los edificios de las antiguas Cárceles Reales y el Consejo Real, entonces Audiencia Territorial. La fotografía de la derecha pertenece a ese año, 1909,  y si se hace zoom sobre la foto se podrá ver , con más claridad, que en el momento de tomar la foto ya se ha iniciado el derribo de estos edificios, empezando dicho derribo por la zona más cercana a la plaza del Consejo. Ese año el Ayuntamiento decidió llamar a la nueva plaza,  Plaza de Agustín Blasco, en honor de un antiguo alcalde, sin, por lo que se ve, ningún éxito popular. Durante un tiempo se le llamó popularmente y en la prensa como Plaza Nueva, también Plaza de las Escuelas, hasta que finalmente, en 1926, se presentó una propuesta para llamarla Plaza de San Francisco, siguiendo, como casi siempre, la costumbre del pueblo  que había empezado a llamar  a esta plaza por el nombre del santo de Asís. Oficialmente, desde 1916 y hasta 1930, la plaza se llamó plaza del Príncipe de Viana, año en que este título se trasladó a la Plaza Circular del Ensanche.
En cuanto a la ornamentación de la plaza, cabe señalar que en 1926 varios frailes franciscanos solicitaron al ayuntamiento sustituir la estatua alegórica de la Diosa Ceres, diosa de la beneficiencia o abundancia, por un monumento en honor a San Francisco de Asís. La estatua de la diosa de la beneficiencia era conocida popularmente como la Mariblanca; diseñada por Paret se había colocado en esta plaza en 1912. La estatua había coronado, anteriormente, la fuente central de la plaza del Castillo hasta 1910. Hasta 1920 estuvo sobre un jardincillo, año en que se suprimió éste y se lució con cemento la base del pedestal de la estatua, (tal y como vemos en una foto de Rafael Bozano de 1926, en el quinto párrafo de la entrada). En 1927 se trasladaba la estatua de la Mariblanca a la Taconera, inaugurándose el 25 de septiembre el monumento en honor a San Francisco, obra del escultor Argaya, con la presencia del general Primo de Rivera. En las fotos que acompañan el párrafo podemos ver una toma casi desde la misma posición, la de la izquierda, es de 1911, con la plaza recién creada, tras ser derribados la cárcel y la audiencia, los árboles acaban de ser plantados y no se había colocado aún la Mariblanca. La foto de la derecha es de 1914 con los arboles más crecidos, los jardincillos plantados y la estatua de la diosa colocada en mitad de la plaza.
Si hay un edificio que domina la plaza, al margen del de las Escuelas es el edificio de La Agrícola, uno de los edificios más bonitos de la ciudad. El edificio fue obra del arquitecto de San Sebastián, Francisco Urcola y se construyó entre los años 1911 y 1912. En la foto de la izquierda, de 1911, podemos ver el vallado que acota el solar justo antes del inicio de las obras.  En este edificio tuvo su sede la Sociedad de Banca y Seguros “La Agrícola” que quebró unos pocos años más tarde,  en 1925. El 26 de mayo de 1913  se inauguraba en este edificio el “Grand Hotel”. La foto de la derecha pertenece  a este año y como una de las primeras fotos de la entrada (las dos de Aquilino Garcia Dean) recoge el momento de la colocación del gran cartel en su tejado.  El hotel fue promovido  por la sociedad  Mendizabal, Gorriz y Cia pero a pesar de su impecable factura y magnífico servicio no tuvo éxito y en 1918 se traspasaba al dueño de La Perla que tampoco logró que prosperase, viéndose obligado a su cierre en 1934. Los bajos de este edificio han tenido a lo largo de la historia diferentes usos administrativos. En la parte que da a la calle Nueva, de 1914 a 1924, estuvo el Gobierno Civil. Durante la Guerra se ubicó en los bajos la Junta de Transporte. De 1942 a 1964 La Comisaria de Abastecimientos y Transportes. En 1966 la Dirección de Agricultura y Ganadería de la Diputación y desde octubre de 1972 a septiembre de 2010 la Biblioteca General de Navarra. En la primera foto de la izquierda, del siguiente párrafo, de Javier Gallo, vemos el bajo de La Agricola visto desde la calle Ansoleaga, más concretamente, desde el edificio de la Cámara de Comptos rodeado por una verja, tal y como estaba 50 años antes, cuando aun estaba abierto el Gran Hotel. Corría, en esta ocasión el año 1967.
Pero la plaza, como tal,   y sus edificios pueden contarnos más historias. Durante décadas la plaza mantuvo la apariencia que vemos en la foto de Galle de finales de los años 60, que aparece en el siguiente párrafo. La estatua de San Francisco, presidiendo la plaza sobre un jardincillo protegido para evitar que los chavales pisasen el jardín, y alrededor una bancada circular en la que se sentaban, según épocas y horas del día,  las madres y los chavales que salían de la escuela, o los jóvenes estudiantes que salían de la biblioteca a hacer un pequeño descanso y charlar o fumarse un pitillo. Había circulación rodada que circunvalaba toda la plaza. En 1992 se construye un parking vecinal, con plazas para el Hotel Maisonnave que levantó cierta polémica. La estatua del Santo se cambió de lugar, colocándose frente a las Escuelas. De esta obra del parking aparecen, en los siguientes párrafos de  esta entrada varias fotografías, tanto de su construcción como de su  posterior reurbanización, pertenecientes a Jose Luis Zuñiga (febrero 1992, inicio de las obras) y Mikel Goñi (en color, de diciembre de 1992 con las obras avanzadas y de octubre de 1993 con la plaza urbanizada). En 1998, desestimada la opción de ubicar la Biblioteca General en el baluarte de Parma, (en las Huertas de Santo Domingo), se barajó el solar de las escuelas de San Francisco como lugar idóneo para la nueva Biblioteca General. De hecho el Gobierno de Navarra habilitó el antiguo Colegio de Teresianas de la calle Mayor para trasladar a los alumnos de San Francisco. El traslado contó con la oposición de los padres que argumentaban que los alumnos no cabían en el nuevo centro: la matricula se había casi triplicado desde 1997, en que había 100 alumnos a los casi 300, de ese momento. En diciembre de 2003, el Gobierno de Navarra desistió de su propósito, a pesar de la cuantiosa inversión realizada en Teresianas (por su compra y posterior rehabilitación) y decidió ubicar la nueva Biblioteca General fuera del Casco Antiguo. La última foto, de la plaza,  con el edificio de La Agricola y la Biblioteca General en sus bajos es de comienzos del año 2000.
En la plaza, tanto en su cara norte como en su cara sur,  hay edificios de viviendas de noble apariencia, junto con otros más normales. En un edificio central de su cara norte, creo recordar que tenía su vivienda, en Pamplona, el escritor Pablo Antoñana. En la cara sur, Caritas es propietaria de otro noble edificio y junto a él los hermanos Echauri, artistas y galeristas, mantienen una bonita casa museo. A finales de los años 60, en un solar propiedad del marques de la Real Defensa, que veíamos en la fotografía de Galbete de 1966, del párrafo anterior,  se erige un moderno edificio de viviendas en cuyos bajos creo recordar tuvo un pequeño parking el Hotel Maisonnave hasta la construcción del parking subterráneo. Entre este moderno edificio y la Cámara de Comptos se erigió la nueva plaza de los Comptos Reales, en uno de cuyos bajos hubo, durante bastante tiempo, unas dependencias de la Institución Príncipe de Viana. La Institución también ocupó, durante varias décadas, el edificio de Comptos. En el 1º piso de esta plaza, que pese a todo sigue siendo Ansoleaga, tenía su sede la Asociación de la Prensa de Pamplona, hoy Colegio de Periodistas de Navarra, en cuyas oficinas pasé algún tiempo, preparando la tesis de licenciatura,  allá por el año 1985-86. También en esta plaza, en la esquina con la calle Eslava, tuvo su sede,  durante doce años, (de 1999 a 2011), la oficina de Turismo del Gobierno de Navarra que la trasladó ese año a la Avenida de Roncesvalles, si bien para cerrarla este año pasado (2014) al abrir el Ayuntamiento la suya propia en la plaza del Ayuntamiento.
Recuerdos personales tengo muchos de esta plaza: los más antiguos, alguna inspección o revisión sanitaria allá por los primeros años 70 en el edificio de las Escuelas, cuando estudiaba en las escuelas del Ave María; Los primeros escarceos con las chicas de la capital, precisamente de la plaza de san Francisco, corría el año 1977; Largas tardes de estudio o investigación en la sala de lectura de la Biblioteca General. Seguramente si de horas se trata, habré pasado, sin dudarlo, muchas más en esta plaza o sus inmediaciones que en la plaza del Castillo. Respecto a la ocupación por actividades de esta plaza, recuerdo alguna esporádica actuación sanferminera, allá por los años 80, -me imagino que no se repitió porque se quejarían los vecinos-, algún mercadillo de vida fugaz, y una temporada complicada, afortunadamente superada hoy en día, con unos incómodos inquilinos que serían sustituidos posteriormente por una alegre y ruidosa chiquillería, jugando en los columpios de la plaza. Hoy la plaza resulta un lugar amplio, cómodo, agradable, soleado, de la que únicamente echaría en falta una dotación de mayor alcance que la limitada biblioteca de barrio que abre unas pocas horas al día en el antiguo local de la Biblioteca General; vamos,  una Biblioteca especializada en la Ciudad, como existe en otras ciudades, tendría en este lugar su ubicación perfecta.
De los establecimientos que recuerdo de la plaza, uno de los más celebres seguramente sería el Restaurante Basaburua. El restaurante se fundó en 1960, inicialmente en el 2º piso del nº 20 de la calle Ansoleaga, trasladándose al nº 16, a la planta baja en 1987. Hoy está regido por la tercera generación. Otros establecimientos serían la tienda de regalos Regains, que ocupa actualmente la herboristería Errobi, la tienda de Calzados Tilo, la Alimentación San Francisco, la relojería Ganuza en la esquina con Eslava,  hoy ocupada por una empresa de rehabilitación. Ya en la calle San Francisco, donde la antigua oficina de turismo, se ha instalado, hace poco, una moderna franquicia de pastelería, Panus y un poco más allá ya lleva algún tiempo una de las tiendas Texartu, antiguamente creo que era una tienda de discos y junto a ésta la Taberna Calixto. En la esquina noroccidental de la plaza, cerca de la calle Eslava, estuvo durante mucho tiempo un kiosko de prensa, que en los años 90 se renovaría y ampliaría, incluso con una de las entradas peatonales al parking y que hoy se ha convertido en un baño público.
Fotos: de izquierda y derecha y de arriba abajo: Fotos 1, 3, 4, 5, 6, 7 y 11: J.J. Arazuri (Pamplona, calles y barrios), Fotos 2 y 8: Aquilino Garcia Dean, Foto 9: Javier Gallo, Foto 10: Rafael Bozano, Foto 12: Vicente Galbete, Foto 13: Galle, Foto 14: José Luis Zuñiga, Fotos 15, 16 y 17: Mikel Goñi.

Plazas y calles de ayer y hoy: La plaza de Compañía (1913-2003)

Esta plaza del Casco Antiguo ha sufrido diferentes cambios a lo largo de su historia. Antes de crearse la plaza en 1913, la zona se conocía, al menos desde finales del siglo XIX, como “huerta de Uriz”. Anteriormente tuvo otros nombres como “huerta del duque de Alba”, “huerta de la Compañía” o “Huerta del Cuartel” y veremos enseguida el porque. En octubre de 1912 se procedió a realizar una excavación o desmonte dejando la zona del antiguo Cuartel de la Compañía al mismo nivel que la cercana calle Compañía. Las obras de adecuación de la plaza finalizaron en junio de 1913, quedando  adornada con algunos arboles, bancos y jardincillos como vemos en las fotografías adjuntas de J.J. Arazuri (tomadas de su libro Pamplona, calles y barrios) y que se remontan al año 1916,  tomadas al parecer, la de la derecha desde  la calle Compañía y la de la izquierda desde una vivienda de la Bajada de Javier. Posteriormente, la urbanización de la plaza sufriría algún cambio (desaparición de la fuente central y los jardincillos) como vemos en la siguiente foto, de la plaza de la Compañía, del año  1940, tomada desde el cruce de Compañía y la Bajada de Javier.
El nombre de la plaza es tomado a su vez de la calle, llamada en algunos documentos del siglo XVII, como calle de los Padres de la Compañía de Jesús, simplificada luego en calle de la Compañía. Los jesuitas habían llegado a la zona en el siglo XVI y erigieron en la zona un Estudio de Gramática, el llamado Colegio de la Anunciata. Tras la expulsión de los jesuitas de España en el siglo XVIII se cerró el Colegio de la Anunciata y el convento de la Compañía se convirtió en Seminario Episcopal y luego en el siglo XIX  en cuartel de Infantería. Posteriormente, a finales de siglo, en 1888,  pasó a manos del Ayuntamiento que instaló en él las Escuelas de Compañía. Estas escuelas se mantendrían en el viejo edificio hasta su traslado al nuevo grupo escolar construido en 1953 en la plaza de Compañía, grupo escolar que permanecería abierto durante más de cuarenta años, hasta 1994, como  podemos comprobar en las fotografías de Mikel Goñi que aparecen en el siguiente párrafo, de las escuelas,  todavía en pie,   de mayo de 1994, (la 1ª), y de enero de 1995,  con las escuelas ya derribadas (la 2ª). El  antiguo edificio de la escuelas de Compañía fue utilizado a partir de 1954 como almacén de los Gigantes y Cabezudos de Pamplona, Laboratorio Municipal y hasta Perrera. En el lugar de las antiguas escuelas se instalaría en 1984 la Escuela de Idiomas de Pamplona, que por cierto tendría una nueva entrada porticada, tras la reurbanización de la plaza en el año 2002. Algunos años después de su apertura,  tras acabar la carrera de Periodismo, (entre 1986 y 1990), creo que estuve intentando avanzar en mi dominio del inglés, en aquellas aulas, aunque finalmente desistí de mi empeño.

Un año antes, en el año 2001 se había acabado de construir el parking vecinal de Compañía. Las obras habían tenido algún problema inicial en la cimentación del terreno. Las plazas del parking, poco más de 200 plazas,   salieron al mercado a un precio francamente económico (cerca de los 5.000 euros), dadas las ayudas extraordinarias que se recibieron si lo comparamos con el precio de las plazas de otros parkings posteriores Plaza del Castillo y Roncesvalles (entre las 15.000 y 20.000 euros). Junto a la Escuela de Idiomas estaba la Iglesia de Jesús y María que formaba parte del Colegio de la Anunciata. La iglesia fue construida, probablemente, entre 1580 y 1648. Hacia el año 1870 el edificio fue utilizado como he dicho, como cuartel. El Obispado lo reclamó de forma reiterada pero no obtuvo una respuesta afirmativa. En 1905 el estado la cedió al Ayuntamiento de Pamplona a perpetuidad quien la utilizó como almacén hasta 1915. Posteriormente se decidió reutilizar la iglesia para el culto y fue entregada a la Congregación Apostolado de la Oración e Hijas de María. Más tarde el Obispado y el Ayuntamiento la cedieron a los Jesuitas que la abrió al culto en 1927, manteniéndola bajo su tutela hasta 1951, año en que fue devuelta al Obispado. En 1964 se reformó su fachada y se mantuvo abierta al culto hasta el año 2001, que cerró por falta de fieles. Posteriormente, el Obispado se la ofreció al Ayuntamiento quien la convirtió, tras la oportuna reforma, en el año 2007  en un albergue de peregrinos. La entrada a la iglesia era muy modesta con un sencilla arco de medio punto y sobre ella un escudo con la inscripción que conmemoraba la instalación del seminario episcopal.



En  el entorno de esta plaza, si bien situados en la vecina calle Calderería podíamos encontrar, como vemos en la fotografía de J.J. Arazuri, a mediados del pasado siglo (1952) la Casa de Baños, el Laboratorio Municipal y la Capilla de San Martín. La casa de Baños de la calle Calderería se inauguró el 9 de noviembre de 1925 y se derribó en enero de 1978. Como la Casa de Baños del Paseo de Sarasate, derribada a finales de la década de los 60, estas dotaciones comunitarias pertenecían ya a otro tiempo, a otra ciudad, una Pamplona donde había casas sin baños o con baños compartidos en algunas viviendas. La Capilla o Basílica de San martín pertenecía a la Cofradía del Santísimo Sacramento que tenía entre otras finalidades la de socorrer a viudas sin recursos. En 1968 se inauguró la casa actual que conocemos como los “cuarticos de San martín” en los que han estado viviendo cerca de una treintena de residentas. En el espacio dejado por la casa de Baños, un pequeño edificio de viviendas y el Laboratorio Municipal se construyó en 1998 el nuevo centro de salud del Casco Antiguo que vemos en estas dos últimas fotos en color, y que fue obra de los arquitectos Manuel Iñiguez y Alberto Ustarroz, de los cuales es también el diseño de la plaza. La plaza está comunicada con la calle Calderería por una escalinata. También en esta zona, en los bajos del edificio de las antiguas escuelas, pero por la calle Calderería se encuentra la sala municipal de usos múltiples de Calderería. En estas dos últimas fotos en color vemos, en la primera, la plaza de Compañía en el año 1999, recién construido el centro de salud pero sin haberse construido el parking. En la segunda, con el parking y la urbanización de la plaza completa, en el año 2010.

Fotos: plaza de Compañía (1916 y 1940) y calle Calderería (1952) de J. J Arazuri; escuelas de Compañía (1994) y plaza de Compañía (1995) de Mikel Goñi.

Pamplona, año a año: 1987-1988

A pesar de que las obras de rehabilitación habían comenzado dos años antes, en enero de 1987, se confirmaba que el conservatorio municipal se ubicaría en el Palacio de Cruzat, en la calle Mayor. El Palacio se compró, como recordarán de la entrada correspondiente en 1983, por casi 9 millones de pesetas a su último propietario Joaquín Mencos, marqués de la Real Defensa. El coste de la rehabilitación ascendería, al final, a casi 100 millones de pesetas de la época. El edificio contaba con casi 1.800 m2 de superficie útil. El Conservatorio estaba previsto que entrase en funcionamiento en octubre y estaría en funcionamiento como tal, en este edificio, durante más de 20 años, hasta el año 2009 en que se traslada a la calle General Chinchilla. En este mes de enero de 1987 se aprobaba el proyecto del arquitecto catalán Oriol Bohigas de la plaza U de Mendebaldea. En febrero se instalan esculturas de marmol y farolas como chistus en la nueva plaza creada en el cruce de Yanguas y Miranda y Conde Oliveto, obra del artista Rafael Bartolozzi y que un año más tarde sera nombrada como Plaza de la Paz. Algunos hechos curiosos de este principio de año fueron que más de 400 placas bilingües de las calles de la ciudad habían permanecido  año y medio en el almacén municipal sin colocarse por una falta de coordinación de las áreas o que el ayuntamiento se negaba a pagar a la SGAE más de un millón de pesetas como canon en la organización de  espectáculos públicos musicales. El arquitecto Manuel Blasco resultaba nuevamente  ganador del concurso de diseño de las nuevas casetas de la Once como lo había sido antes  de las marquesinas de las villavesas. No sé si alguno se acuerda pero eran cilíndricas.
En Febrero se exponía el PEPRI del Casco Antiguo que proponía derribar 25 edificios y expropiar 148 viviendas y comercios, si bien será paralizado  a mediados de marzo por las protestas recibidas. El Ayuntamiento contrataba a lo largo de este año a parados para diversos trabajos de arreglo y mejoras en la ciudad. En Marzo se inauguraba la primera vivienda comunitaria municipal  para ancianos en el Paseo de Sarasate. El déficit municipal de 1986 ascendía a 1.282 millones de pesetas y parecía que la deuda global podía ascender a más de 6.000 millones de pesetas. En octubre se conocía que el Ayuntamiento debía más de 1.000 millones en facturas. En marzo conocemos la próxima construcción de un hotel de 11 plantas en la zona de Ermitagaña. Será el futuro Iruña Park. La ikastola municipal contaba en este tiempo con tres centros: Fuerte Príncipe (en la Milagrosa), Amaiur (en Iturrama) y Axular (en la Chantrea). El 2 de mayo Pamplona fue final de etapa de la Vuelta Ciclista a España que por aquel entonces se rodaba en estas tempranas fechas. El 7 de mayo de 1987 el pleno municipal aprobaba con los votos en contra de HB una ordenanza que prohibía la apertura de más bares en el Casco Antiguo, reducía su horario de apertura e incrementaba las medidas de control sobre estos establecimientos. Se inauguraron los apartamentos para ancianos Txoko Berri en San Juan. Cerca, en el solar entre Pío XII y la Avenida de Barañain se preveía construir una residencia del INSERSO pero finalmente tras muchas idas y venidas, proyectos y obras,  en ese solar se inauguraría el Civican, si bien muchos años más tarde.
En mayo de este año, el Ayuntamiento proponía construir la naciente universidad pública entre el Casco Viejo y Aranzadi. En las elecciones municipales del 10 de junio UPN resultó ser la lista más votada, empatada en concejales con el partido socialista. Al final resultó ser elegido como alcalde Javier Chourraut de UPN. El 25 de junio se reinauguró el Mercado de Santo Domingo con muy buen ambiente de ventas. El 19 de agosto desaparecían los vigilantes de los jardines (llevaban boina verde). La COTUP pasó en una década de llevar 30 millones de viajeros (1976) a 19 en 1986. Ya entonces se proponía la fusión de las dos empresas de transporte de la Comarca, cosa que no sucedería a pesar del principio de acuerdo de 2001. Al final, en 2002 se convocaba un concurso que ganaba a Montañesa tras la cual los trabajadores de COTUP se integraban en la otra empresa. El billete de la COTUP costaba en 1987, 40 pesetas, 5 costaba once años antes, en 1976. En octubre el Ayuntamiento reclamaba a 3.500 comerciantes y profesionales que pagasen un impuesto por sus rótulos. El 29 de octubre se acordaba la retirada del busto del general Sanjurjo en medio de un agrio debate. La retirada se hizo efectiva el 23 de mayo de 1988. UPN presentaba un plan de aparcamientos para la ciudad: se hablaba de Plaza de Toros, Blanca de Navarra, Conde de Rodezno e Intendencia. 
El PSOE se planteaba transferir al Gobierno de Navarra algunos servicios para reducir el déficit: ikastolas, Andraize, bomberos y guarderías. El 10 de diciembre el ayuntamiento aprobaba pedir créditos por 2.400 millones de pesetas, ascendiendo ya a 5.000 millones la cuantía de los créditos pedidos este año. La urbanización de la plaza de Yamaguchi costará 272 millones de pesetas. En 1984 se había cerrado la fábrica de Goñi-Mayo. A finales de año se autorizaba su derribo que se haría efectivo a finales de 1988. En su solar se construirían algunas viviendas y otras dotaciones. El solar estaba entre la avenida de Barañain y la actual calle Premin de Iruña. Se inauguró el centro Civico Juslarrocha en el edificio de Industrias Gomariz. Por razones presupuestarias, este año se redujo la programación navideña municipal. Tampoco se cerró al tráfico la plaza del Castillo. Se cedieron solares al Oberena y al Centro de Cultura Francesa para ampliar sus instalaciones y construir un colegio, respectivamente. Continuaron los problemas entre el consistorio y su grupo de danzas a propósito de la ikurriña. 

En diciembre parecía cercano una acuerdo entre el gobierno de Navarra, socialista, presidido por Gabriel Urralburu y el Ayuntamiento, conservador, dirigido por Javier Chourraut. Dentro  del paquete negociador, cabe señalar que el gobierno de Navarra proponía instalar la universidad pública en el Plan Sur y no en el Casco Antiguo como era voluntad de los grupos políticos municipales. Ya sabemos como terminó este asunto. El gobierno socialista privó al Casco Viejo de una inmejorable oportunidad para su verdadera revitalización. El ayuntamiento se sentía en esos años discriminado porque creía que ofrecía servicios que debería cubrir el gobierno foral.

El Gobierno foral cifraba la deuda municipal en enero de 1988 en 12.200 millones de pesetas. Se entregaba la obra del edificio de Zapatería, 40 que sería sede del Area de Promoción Ciudadana, si bien no se pudo usar, durante un tiempo, hasta octubre, por falta de presupuesto para equipamiento. El edificio se había comprado  en 1984 por 35 millones de pesetas. El 4 de febrero de 1988 el ayuntamiento aprobaba en un pleno extraordinario el acuerdo con el Gobierno de Navarra al que se había llegado dos días antes. Por este acuerdo el Gobierno anticipaba al Ayuntamiento 3.500 millones de pesetas, el ayuntamiento vendía al gobierno casi 300.000 m2 en el Plan Sur para construir la Universidad Pública por los que pagaría 1.600 millones de pesetas, transfería Andraize y los bomberos al Gobierno y se comprometía a contener el déficit. Por su parte el Gobierno se comprometía a rehabilitar el Palacio de los Virreyes, el Hospital Militar, Magisterio-Empresariales y a ubicar en esos edificios diversos servicios del Gobierno Foral. Los reyes visitaban, en febrero, de manera oficial Navarra.
El 29 de febrero se cerraba el centro juvenil Burdindoki en la Chantrea situado en un local municipal que fue objeto de destrozos dos días más tarde. Desaparecía el carril bici de Pio XII creado en 1985.  En marzo el Ayuntamiento suspendía las actuaciones del grupo municipal de danzas y el 14 de octubre lo disolvía definitivamente. También este terminaban las obras de reforma de la plaza y ermita de la Virgen de la O, no muy afortunadas, por cierto. En Abril se hablaba de construir un café en la zona del antiguo kiosko de alquiler de bicicletas en la Taconera. Se aprobaba el presupuesto para 1988 con un monto total de 8.296 millones de pesetas. Luego se aprobó un presupuesto extraordinario de más de 500 millones para costear obras en colegios y polideportivos. Más obras y proyectos urbanísticos: se preveía una plaza porticada, con viviendas, en los terrenos de la antigua fábrica de Copeleche, en La Rocha, un instituto de formación profesional, el Donibane, etc. Se hablaba de  Aranzadi para construir el Planetario, aunque, como sabemos se construirá finalmente en la zona de parque de Yamaguchi. Chourraut organizaba en agosto una marcha a Santiago con un gran despliegue y cerca de 2.000 participantes. El alcalde rechazaba los 440 recursos de reposición presentados por los comerciantes contra el impuesto sobre rótulos comerciales. Prosigue la tala de olmos enfermos.
En Septiembre se producían incidentes como consecuencia del traslado del Rastro de la Chantrea al Plan Sur, traslado debido a quejas vecinales. Durante un tiempo, varios meses, se simultanearán los rastros en las dos ubicaciones. Este Rastro había nacido once años atrás, en 1977. Se reforma el Cuerpo de Guardia del antiguo Portal de la Rochapea que estuvo a punto de ser derribado en el año 1982 cuando se empezó a construir el parque de las Huertas de Santo Domingo. Los vecinos de las Casas de San Pedro podrán comprar su viviendas (235) por 2,5 millones de pesetas. Se prevé el derribo de tres edificios en el Casco: San Lorenzo, 10, y San Nicolás, 50 y 52. El 10 de noviembre el pleno, con excepción de HB y EA  declaraba el casco Antiguo zona saturada de restaurantes, sociedades gastronómicas y locales similares. El 24 de noviembre se aprobaba la concesión de subsuelo para la construcción del primer parking de residentes. Se preveía la construcción de 339 viviendas en la avenida Pio XII, entre las calles Rioja y Acella. En diciembre se preveía construir el primer aparcamiento en altura en Pamplona (esquina Leyre y Sangüesa) pero nunca llegó a realizarse. En cambio se volvió a plantear el parking de la plaza de Toros que finalmente sí se llevará a cabo. Finalmente, se adjudica a la Federación Navarra de Pelota la gestión del Frontón Labrit. El 14 de diciembre se celebraba una huelga general contra el plan de empleo juvenil y la política económica del Gobierno.

Aquellos anuncios publicitarios (1940-1990). 2ª Parte.

Si en los años 60, la publicidad que recuerdo era fundamentalmente radiofónica, en los 70 y parte de los 80 mis recuerdos de la publicidad van unidos sobre todo a la televisión en blanco y negro y más tarde en color; de hecho la mayor parte de los anuncios publicitarios están extraídos de este medio. Seguimos en la época dorada de la publicidad antigua, con lemas muy pegadizos, algunos de los cuales recordamos y han llegado casi hasta nuestros días en el acervo popular, convirtiéndose en verdaderos clásicos. Agruparé, como en la primera parte, los anuncios por bloques temáticos, con algunos de los anuncios más representativos de la época para acabar con una breve selección de spots publicitarios de la televisión de aquellos años, desde sus comienzos hasta los años 80 (1957-1980). Junto a esta introducción, destaco dos de los anuncios más famosos: el de los donuts (Anda los donuts, anda la cartera) y el de las muñecas de Famosa que se dirigen al Portal.




Años 70 y 80


Las casas seguían su imparable proceso de modernización: televisores, frigoríficos, lavadoras, menaje de cocina etc. ¿Quien no recuerda aquello de “No compre sin ton, ni son, compre un Thompson”, refiriéndose a los televisores de esta marca  o el  anuncio más reciente de “el que sabe, Saba” que presentaba el cómico británico Benny Hill y que vemos en la foto de la izquierda.  En los años 70 comenzamos a  no dormir en colchones de lana. Recuerda alguien cuando los colchones eran de lana (de oveja) y de vez en cuando había que  varear la lana de los colchones. Creo que recordar que había en los años 50 y 60 incluso alguna ordenanza municipal que regulaba el como y donde había que varear los colchones. Con la década de los 70 llegaron  los  modernos colchones de muelles. “A mi plin, yo duermo en Pikolin” o los colchones Flex y los más cercanos Sema (dijo Sema y se durmió que nosotros cambiabamos por el más prosaico de …y se murió), en esos años vimos la publicidad de los edredones de Reig Martí (Lorenzo Lamas, el rey de las camas), o de  las mantas VS, “calor que no pesa”, y de Mora “son de abrigo”. En menaje de cocina recuerdo Monix y el más moderno Tefal:  “que menox, que monix” y “¿Te falta Tefal?” o los pequeños electrodomésticos, de Braun, Solac (Lo que hacemos, lo hacemos bien), Moulinex (Un, dos, tres, picadora Moulinex) que ayudaban en las siempre ingratas labores de la cocina y el hogar.

En los años 70 seguían anunciándose con profusión, como no, las bebidas alcohólicas y como en la década anterior de forma preeminente los brandys. Recordáis lo de “¿Qué hora es? la hora 103”, por el brandy o aquel otro de los “dos amigos y Carlos, el tercero”, o los anuncios de aquella chica cabalgando sobre un caballo blanco, creo que era la actriz Patty Sephard en un anuncio de Centenario Terry, todo un clásico, o los spots de Soberano “el coñac extraordinario” y Licor 43 “el mejor licor de todos los tiempos”. Recuerdo también, de aquel entonces, una pegadiza cancioncilla que decía “Ten mi copa y llénala, vamos todos  a brindar, Malaga Virgen en tu copa, el sabor de la amistad”. Había, por cierto un sorprendente anuncio (para la mentalidad de nuestros días),   en el que un camionero entraba en un bar, un día de frío invierno, creo que estaba nevando, y decía: “no puedo bajar el puerto sin Las Cadenas” y se arreaba un lingotazo del conocido anís para después coger el camión, bien contento. Hoy habrían crucificado en la plaza pública tanto a la marca como a la agencia de publicidad que hicieron este anuncio. En aquellos años también se anunciaba el Ponche Caballero. 

Por cierto recordáis, por asociación de ideas, aquella receta casera de huevo batido, leche caliente y coñac que en casa le llamaban “ponche” y te lo daban de crío cuando estabas malo o tenías un catarro. ¡Que tiempos!. Y sin dejar estas “alcohólicas” recetas caseras, recuerdo a mi padre alguna vez merendando un “sopanvino” que consistía en una rebanada de pan untada en vino tinto y espolvoreada con abundante azucar. No se si lo hacían en algún otro hogar. En las navidades comenzaba a consumirse más el champán, bueno el cava pues el nivel de vida había crecido de forma considerable: “Mañana es fiesta, ¡que fiesta con Delapierre!”. También había anuncios de cervezas (El Aguila), Pilé 43, Martini (“Un Martini invita a vivir”, o “Su brillante sabor tiene vida y color, es Martini” otro clásico, con la chica con patines sirviendo el preciado producto y que vemos en la foto).  Alfredo Landa exclamaba aquello  de “Ay, ay, ay que me sabe a Calisay” en referencia a aquel famoso licor de origen monacal. En los año 80, conscientes del abuso del alcohol y de sus riesgos, Steve Wonder nos recordaba aquello de “Si bebes no conduzcas”.  Al igual que el alcohol se anunciaba el tabaco, las marcas españolas de tabaco negro iban dejando paso a las de rubio americano (Winston, el genuino sabor americano o Chesterfield, responde al reto del sabor).
Junto a las bebidas alcohólicas destacaremos la publicidad de las bebidas refrescantes,  me acuerdo, especialmente, de los anuncios de   La Casera (seguíamos yéndonos de los lugares si no había Casera o nos negábamos a  comer si no había Casera en el establecimiento), también me acuerdo  del anuncio de Zumosol que se ha convertido en un pequeño símbolo (Como llame a mi primo te vas a enterar, ¡y a mi que tu primo!, y en eso aparecía un cachas con cara de pocos amigos, marcando biceps y el rival se achantaba por completo), la tónica Schweppes (aprende a amar la tónica) o la inefable Coca Cola, con aquellas canciones llenas de buenos sentimientos “al mundo entero quiero dar un mensaje de amor…” que solía emitirse el día de año nuevo o sus lemas más conocidos de  “la chispa de la vida” o   “sensación de vivir”.
La publicidad dirigida a los niños ocupaba un espacio cada vez mayor en el medio televisivo: fundamentalmente golosinas y juguetes. Desde aquel mítico “Anda los donuts, anda la cartera” que encabeza la entrada, pasando por los Emanens (se derriten en tu boca, no en tu mano), Lacasitos (Toma Lacasitos), Bollycao (cuyo nombre ha pasado al acervo común con otro sentido), Conguitos (somos los conguitos y estamos requetebien, cubiertos de chocolate y con cuerpo de cacahué), Phoskitos (regalos y pastelitos), Tronquitos (Tronco va y tronquito viene), Sugus (caramelos Sugus, caramelos Sugus, caramelos Sugus, Sugus de Suchard), el superchicle Boomer. Y no nos podemos olvidar de las pipas Facundo con su añejo pareado (Y el toro dijo al morir, siento dejar este mundo, sin probar pipas Facundo) o las patatas fritas Matutano ( A que no puedes comer solo una). Cuando llegaban las Navidades la televisión se llenaba de anuncios de juguetes. De aquel enorme montón de anuncios de juguetes rescato sobre todo el de las “muñecas de Famosa se dirigen al Portal”, “Juguete completo, juguete Comansi”, “Echa el freno madaleno” de juguetes Rico,  los juguetes de la señorita Pepis, o aquel de “con estas manitas” de Trabajitos Feber, el cine Exin (“cine sin fin”) y “Jesmar, para jugar”, etc. Para los mayores teníamos juegos de mesa como el Scattergories y su famosa frase “aceptamos pulpo como animal de compañía” o aquel otro bastante similar de “aceptamos barco como animal acuático”.
En estos años empezábamos a comer cada vez más variado y mejor. Son infinidad los anuncios relacionados con productos alimenticios de aquellos tiempos, pero aquí dejo una pequeña selección: como no acordarse de aquel “Cuate, aquí hay tomate” del tomate frito Orlando, o “Del Caserio me fío” de los quesitos El Caserio, “Maggie te quiere ayudar”, “Hornimans, el sabor de una buena taza de te”, de Hornimans, aunque también recuerdo otro anuncio de la misma marca que decía “si a Lord Carrington se le incendiase su palacio, salvaría su sombrero, su reloj y…su taza de Hornimans”, o aquel langostino porteño que decía “Soy Rodolfo Langostino: lleváaame a casa”, el viejo anuncio de las  aceitunas “La Española” con “Es la Española una aceituna como ninguna…está rellena de rica anchoa…” o la muy conocida “Que bien, que bien, hoy comemos con Isabel”, “Nestlé, un gran vaso de leche en cada tableta”, Saimaza, “el cafe de los muy cafeteros”.  De anuncios de galletas, sobre todo: “Que buenas son las galletas Fontaneda” o “¿Que queréis de merendar?, Tosta Rica y nada más”. También se anunciaban productos como los de Oscar Mayer, La Masía, (estos cantando), Navidul (por cierto, por asociación de ideas, de Maret si que recuerdo un gracioso anuncio con unos cochinillos corriendo que decían, “corre, corre que viene Maret”), Danone, Yoplait (la flor del yogur), leche  Pascual, Batidos Puleva, Chamburcy,  Pavofrío (es todo sabor), Revilla (que maravilla), legumbres El hostal, y alguien hacía sonar la caja de garbanzos diciendo “le suena”.  “Pescanova, lo bueno sabe bien”, “Se nota que es Findus”, “Chup, chup, Avecrem” y el “Cueces o enriqueces” también de Avecrem, las sopas Gallina Blanca, los “Patés La Piara, más buenos que el pan”. Entre los anuncios no comentados con lemas he recogido también los de algunos productos a los que hecho mención en la primera parte de esta entrada sobre la publicidad de aquellos años como el Pralin y la Natacha.
Los anuncios de Calvo  fueron un caso aparte: los de las Conservas Calvo aprovecharon la fama de algunos de los calvos más famosos de la época como los actores  Jesús Puente y Juanjo Menendez y popularizaron la marca de una forma abrumadora pasando, en poco tiempo, de un 20% de reconocimiento antes de la campaña, a más de un 90% tras ella. ¿Recordáis?: “Este atún está muy bueno. Buenooooo. Y da mucho de si. Siiiiii…Y además es Calvo. Claro”. También habría que recordar el de “Natillas Danone, listas para gustar ¿repetimos?, o el de “ñaka, ñaka, la cigala”, Nescafé (tacita a tacita) o este mucho más reciente de “Eco!!, cuando arrivo a casa, Nescafé capuchino, cremoso, delicioso..”. En las navidades, los turrones eran los grandes protagonistas, como no acordarse del clásico y entrañable “Vuelve a casa por Navidad” de El Almendro, o 1880 (el turrón más caro del mundo), Jijonenca (Tu nombre sabe a turrón), Suchard (en estas navidades turrón de chocolate, en estas navidades turrón de Suchard) y El Lobo (que buen turrón). Entre los anuncios no comentados con lemas recojo también los del flan Royal y el Fuerzahor.

   

Entre los productos farmacéuticos, parafarmacéuticos y de cuidado personal estarían los siguientes el histórico analgésico Okal (Hola, que tal. Muy bien con Okal), el antitusígeno Iniston (Abuelo, ¿has visto el Iniston?), la loción antipiojos Filvit (Filvit champú, Filvit, mama, porque más vale Filvit que tenerse que arrascar), el reconstituyente Micebrina (una al día), o los caramelos contra la tos (había unos cuantos anuncios sobre este tipo de productos) como los Halls que “suavizaban la garganta y despejaban la nariz”,  los Praims de Vicks (con aquella famosa frase de ¡que cosas tiene mi novio!), los de Pectol (Gran Jefe garganta rota, necesitar Pectol, Gran Jefe garganta suave. Pectol ser bueno), los de Formula 44, todo un clásico, (en el que aparecía un cliente que se estaba afeitando en una barbería, y que temblaba de miedo ante la tos del barbero que le estaba afeitando la barba y el cuello a navaja y le decía: Formula 44), los pañales infantiles Dodot (ni gota, ni gota). Y siguiendo con el cuidado personal, en estos años tomaron un mayor protagonismo las colonias, muchos de cuyos anuncios se nos fijaron en la retinan o se convirtieron en frases hechas, todos estaban diseñados para atraer, de forma irresistible, al sexo opuesto.  Por ejemplo “Tenemos chica nueva en la oficina. Se llama Farala y es divina” o el  “Busco a Jacq´s”, “Si una chica te regala flores eso es Impulso”, “Brummel, para hombres que dejan huella” y “Mejor, cuanto más cerca” o “En las distancias cortas es donde un hombre se la juega” estos dos últimos, también de Brummel,  “Lulu. Oui. C´est moi”, “Colonia Alada, una gota, un beso”, “Otelo, vuelve el hombre”, “Vísteme” de Eau Jeune. Entre los desodorantes estaban Rexona, Fa y Tulipán Negro con “Rexona, no te abandona” o “Fa, el frescor salvaje de los limones del caribe” y  “Tulipán Neeeegro”.  En los dentríficos recuerdo lo de la “sonrisa Profidén” y  “Colgate, el mal aliento combate”. Y en papel higiénico “Scottex es mucho papel”. Entre los anuncios no comentados con lemas he recogido también los de la higiene intima femenina de Evax, la colonia y productos de baño Badedas y el jabón Palmolive.
Muchos eran los productos del hogar, la mayoría relacionados con la limpieza de la ropa, los platos, el suelo, los muebles: Colón nos decía: “Busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo”, Ariel “lavaba más blanco”, Con Wipp Express “el frotar se va a acabar”, los niños se quejaban: “Rasca, mama” y el roce aspero se eliminaba con el suavizante Vernel. Y como no acordarse de aquel otro anuncio que decía: “¿Es nuevo?. No, lavado con Perlan”. O “Soy yo Mimosin”. Con Fairy, “una gota y adios a la grasa”.  El mayordomo de Tenn nos recordaba aquello de que “el algodón no engaña”, osea, de aquí viene la famosa prueba del algodón. Como véis muchas de los esloganes y frases publicitarias han pasado a formar parte de nuestro vocabulario y vida cotidiana, hasta tal punto ha tenido importancia la publicidad en nuestras vidas. Raid “mataba a las cucarachas bien muertas” y otro anuncio de insecticidas  decía que  “las cucarachas nacen, crecen, se reproducen y con Cucal aerosol mueren y desaparecen”, mientras la pilas de Duracell “duran y duran y duran”.
Entre el equipamiento personal  podíamos encontrar un poco de todo. Prendas especiales para el frío: “Frio yo?, Nunca” como las de Thermodactil, interiores para caballero: Abanderado (en el momento más señalado calzoncillos Abanderado) y para la señora: bragas Princesa, pantys (Marie Claire, Marie Claire, un panty para cada mujer), vaqueros como Lois (Si se mueve tu Lois déjalo bailar, que creo era una versión de una canción de Jayme Marques, “Sabor tropical”) o Cimarrón (los jeans que mejor se mueven). Entre el equipamiento personal situaríamos también los relojes (Maurice Lacroix, arte en pulsera, pero dicho así con g, con acento francés) (Seiko, algún día todos los relojes se fabricarán así). De los coches me acuerdo del Dyane 6, “para gente encantadora” y otro que decía “ese hombre lo ha perdido todo: el dinero, la casa, la novia…pero tiene un Golf”. Entre los anuncios no comentados con lemas he recogido también los de los interiores Jim, presentados por Cruyff, un anuncio  de Cortefiel donde vemos la moda y el estilo de aquellos años, un anuncio de las camisas Ike y por último un anuncio del Seat 127

En un pequeño cajón de sastre dejo esta selección de anuncios variados de los años 70 y 80: un anuncio de los cursos por correspondencia CCC, tan habituales en las revistas de la época, un anuncio de las cámaras fotográficas Kodak, otro de la editorial Sopena, el pegamento Imedio, un muy equivoco o inequívoco (según como se vea) anuncio de encendedores Match que hoy, desde luego no se publicaría y que sería muy polémico por muchas razones, televisores portátiles Telefunken, (el televisor al igual que había hecho la radio años antes se hacía móvil o portatil), los primeros casettes, nuevas bebidas como Finley Naranja, Bitter Cizano soda y por último uno de Bicicletas Orbea, que junto a Gac y BH era  una de las bicicletas  más compradas en la época.

Capitulo aparte merecen las que podríamos llamar campañas institucionales. Desde aquella muy antigua de “Mantenga limpia España”, pasando por otras como aquellas contra los incendios forestales de “Cuando un monte se quema, algo tuyo se quema” o “todos contra el fuego, tu lo puedes evitar”, o la campaña de fomento del deporte “Contamos contigo”, la del ahorro de energía: “Ahorre energía, aunque usted puede pagarla, España no puede”, la campaña contra el abandono de mascotas “El no lo haría”, la del fomento de compra de Letras del Tesoro “Si quieres más por tu dinero, llama, el Tesoro responde”, la campaña contra la pesca de prematuros: “pezqueñines, no gracias, debes dejarlos crecer”, la campaña de fomento del turismo “España, sin ir más lejos” o la del fomento del consumo del platano: “Todos los días un platano, por lo menos” o la muy reciente (de 1990) “Pontelo, ponselo”. Son miles los anuncios que habremos visto o escuchado y aquí tan solo he recopilado una pequeña selección de ellos. La publicidad sigue creando nuevos lemas e iconos, hay algunos que hasta se arrogan el poder de hacer llegar la primavera, como El Corte Inglés; la lotería no llega a nuestras casas si antes no llega de la mano de nuestro conocido “calvo de la Navidad”; muchos nos preguntamos donde está Curro; un hombre mayor de campo, alejado de la actualidad, pregunta si el Madrid es otra vez campeón de Europa y un niño nos recuerda que es Edu y nos desea Feliz Navidad. Y es que hay veces que al escuchar o ver estos anuncios parece que el tiempo no pasara…¿No creéis?.
 

Por último les dejo una breve selección de anuncios de televisión. Hay muchos más en Youtube. 

Anuncios publicitarios 1957-67

En la primera entrega les dejo una selección de anuncios de los primeros años de la televisión (de 1957 a 1967), con spots de Palotes, Flagolosina, campaña “Mantenga limpia España”, Philips, fomento del turismo, fomento del consumo de patatas, aceitunas La Española, alimentación infantil, tabacos, mujer, juguetes, farmacos, coca cola, Bimbo, Nestle, señorita Pepis, Mousell, Nancy, las muñecas de Famosa, Titanlux, Terry, Ponche Caballero, tio Pepe, Raid, cine Exin, Madelman, chicle Dunkin, cromos, Donuts, Filomatic, Seat 600, Siata, Seat 133 y otros.

Anuncios animados 50-70

En esta segunda entrega, buena parte de ellos son anuncios de dibujos animados  anunciando Licor 43, Aspirina, Starlux (muy gracioso), Font Vella, Bic, Renault 4 y cuchillas de afeitar Palmera.

Anuncios de los años 80 1ª parte

En esta tercera entrega podemos ver anuncios de pilas Ucar, Sony, Axe, Lotería Nacional, Inves, Freixenet, Tonica Schweppes, La Casera, cerveza Ambar, Huevos El Corral, Danone, Fuet d´Olot, Nido, Poliglas, Tetrabrik, Tess, Nenuco, Fixonia, Praims, Renault 11, Aceite Repsol, Renault Traffic, Pirelli, Renault Supercinco, Nissan Vanette, Volvo, seat Ibiza, Pegaso, Once, Rank Xerox, JVC, Sida, Cruz Roja, Crunch, Chococrispis, Coca Cola, Calvo, Zumosol, Elena, Bonito del Norte, Citroen AX, Petit Suisse, GiJoe, Mattel, Nintendo y Audi

Anuncios de los años 80. 2ª parte

En esta cuarta entrega, podemos ver anuncios de Nescafé, Pikolín,Yoplait, Scotch Brite, Fruco, Simago, Elbe, Curso Basic, Video Sanyo, Premios Planeta, Avecrem, Lee, Bru, Tarni shield, Philips K-30, Klaro, Seguros Finisterre, Teka, Samba, Ariel, Dormilón, Rociar y Lavar, Starlux, Calgonit, Caoflor, Deportivas Paredes, El Caserio, Video Philips, Renault Supercinco, Campofrio, Johnson, Dodot, Puntomatic, Opel Kadett, Danone, Ese, Citroen GS, Seat 131, Ahorro de energía, Ford Fiesta, Sanyo, Camel, Ausonia, Bonos ICO, Opel Corsa, Video Thomson, La Masía, El Corte Inglés y Peugeot 309.

Aquellos anuncios publicitarios (1940-1990). 1ª Parte.

Esta entrada sobre la publicidad es un buen complemento de aquella otra entrada que publiqué el pasado mes de agosto bajo el título de “Vivencias, usos y costumbres en el viejo Pamplona: electrodomésticos y otros recuerdos de aquellos antiguos hogares (1960-1975)”. En aquella entrada hablaba de algunas marcas y productos que fueron moneda común en mi infancia. En esta hablaré de los anuncios que publicitaban aquellas marcas y productos, marcas y productos que marcaron toda una época. Los anuncios de aquellos años nos retrotraen a una sociedad y a un país muy diferentes. Es muy probable que la mayoría de las imagenes que veamos, y que están sacados de las revistas y periódicos de aquellos años, o los esloganes que escuchábamos en los programas de radio, o los anuncios de televisión que veíamos en aquella televisión en blanco y negro nos resulten extraordinariamente chocantes. Poco o nada tiene que ver la sociedad actual con la de aquellos años, ni en pautas o productos de consumo ni en cuanto al papel de la mujer, en aquellos años relegada, en la mayoría de los casos, al papel de ama de casa y utilizada en los medios publicitarios como principal destinataria del mensaje, si bien también, a menudo,  como “simple jarrón decorativo” o como estimulante de las ventas en productos destinados al publico masculino. La incorporación de la mujer al mercado de trabajo y la lógica evolución de la sociedad española ha hecho que esa publicidad, en muchos casos, absolutamente sexista y trasnochada se quede, afortunadamente, en el baúl de los recuerdos. En cualquier caso resulta interesante recordar esos anuncios, pues forman parte de nuestros recuerdos y de la película de nuestras vidas.

La publicidad va pareja al desarrollo de los medios de comunicación, de tal forma que prácticamente desde el principio de estos medios, podemos encontrar algún anuncio en los medios impresos o algún comercial en la radio, si bien es cierto que en el caso de los periódicos los anuncios empiezan siendo muy simples y poco a poco van incorporando ilustraciones y fotografías, en los periódicos, en blanco y negro y en las revistas, primero en blanco y negro y luego en color, mientras que en la radio antes de la grabación de la típica cuña que conocemos actualmente, en aquellos primeros años,  abundaban lo que se denominaban “comerciales”, en todas sus variantes: dramatizados, musicales, etc. La publicidad fue, desde el principio, principal fuente de ingresos de la radio. La programación radiofónica intercalaba en aquellos primeros años de su historia anuncios de productos como receptores de radio, insecticidas, hojas de afeitar o leche condensada, etc. En 1934, Publicidad Elso, fundada por Ceferino Elso publicaba en Pamplona la revista “Micrófono” que daba cuenta de la programación de la primitiva “Radio Navarra”.
Los anuncios tanto en la prensa como en la radio locales se limitaban, inicialmente, sobre todo  a publicitar  marcas, productos y comercios locales. Posteriormente, a medida que el medio radiofónico cambia y  el consumo crece  las marcas y productos de ámbito nacional se extenderán a todos  los medios impresos nacionales y regionales y  las emisoras locales integradas o asociadas  a redes nacionales, incorporan igualmente marcas, productos y negocios de ámbito nacional. En Pamplona se oía, en los primeros años de la historia de la radio,  publicidad de marcas o “casas” como Radio Les, Casa Risler, Tarsicio Ortiz, Hijos de Mariano Santesteban, Casa Arilla, Colchones Sema y más tarde, en los años 50 y 60 de otras “casas” como Maybe, Orbaiceta, Inda,  Alforja y un interminable etcetera. Los programas en cadena nacieron como consecuencia  del desarrollo tecnológico. En 1948 apareció la cinta magnetofónica y por lo tanto  la programación  ya no se  identificaba necesariamente con la emisión en directo. Había   necesidad de cubrir todas esas horas de emisión no solo con programas locales sino también nacionales y de diferenciar por lo tanto el tipo de publicidad: nacional y local. La vinculación de Radio Requeté  a la cadena SER se produjo  en 1958 y es, por lo tanto,  a partir de esta fecha,  cuando los pamploneses escuchan, junto a los anuncios y patrocinados de las “casas” locales, los mensajes publicitarios de las grandes marcas nacionales. 
En los años 50 y siguientes la programación radiofónica de ámbito nacional aparecía plagada de mensajes publicitarios: de Colacao, Okal, Avecrem, Gallina Blanca, Flan Chino Mandarin, Fundador, Zahor, Potax, Starlux, muchos de ellos repetidos de forma machacona. Además la publicidad patrocinaba casi todos los programas y todo tipo de espacios: femeninos (como el Consultorio de Doña Elena Francis), musicales, seriales, etc. Había un gran predominio de anuncios que promocionaban productos para el hogar o la mujer: cremas (Ponds, Nivea), jabones y detergentes (Norit, Gior (“y un poco de pasta basta, Gior”), Lagarto), productos de limpieza, etc. Mucho más tarde, en los años 80,  la publicidad machacona iría dejando paso a un sutil patrocino de grandes bloques programáticos, reduciéndose el número de anunciantes y mejorando la calidad y presentación de los mensajes. Les dejo aquí una selección de anuncios ordenada cronológicamente y debidamente comentados. Las marcas y productos que presento se publicitaban, en aquellos años, tanto en los medios impresos como radiofónicos. Dado el número de anuncios presentados (nada menos que 140) divido esta entrada en dos partes que se publican de forma consecutiva.
Años 40
La publicidad de los años 40 anunciaba aparatos de radio, como el que vemos, de  Telefunken,  y marcas de cremas como la del Visnú. En aquellos años 40 esta crema debió ser muy popular. La crema tenía la facultad de blanquear el cutis y a la vez hacer que desapareciesen todo tipo de granitos e imperfecciones. La crema Visnú se hacía en distintas versiones, para diferentes cutis y en diferentes tonalidades. En mi casa, mis padres, ya desaparecidos, recuerdo que utilizaban  la palabra “visnú”  casi como un sinónimo de una crema para la cara, en general. Posteriormente, en los años 50 se publicitarían  otras cremas  como Ponds o Nivea. El Ceregumil era un compuesto homeopático, de los más antiguos que recuerdo, que se publicitaba mucho, en aquellos años de la postguerra, en que tantos niños tenían problemas  nutricionales. También a finales de los 40 comenzaba a hacerse muy presente la publicidad de los caldos Gallina Blanca, en cubitos, que popularizaría, en los años 50, con el caldo Avecrem.

Años 50
En los años 50, una de las marcas más populares fue la del Cola Cao. Fue en 1955 cuando se creó la canción de “yo soy aquel negrito del africa tropical…”  que se convirtió en todo un clásico, luego llegaría  “Es el colacao desayuno y merienda ideal…” y “Cola Cao, tu fiel amigo”). La marca patrocinaba en aquellos años una radionovela en la Cadena SER. Otra de las marcas más afamadas por su constante martilleo publicitario era el de las tabletas Okal, uno de los analgésicos más vendidos durante décadas en España, “el mejor remedio contra el dolor”. Tanto de Okal como de Colacao dejo una muestra de su publicidad  en los primeros párrafos de la entrada. Eran años en los que se publicitaban detergentes como el Norit, “el del borreguito”, la cuchillas de afeitar Iberia o Palmera (estas últimas las recuerdo haber visto durante años en casa, luego llegarían las de Filomatic, “me afeito con Filomatic, da un gustirrinin”) o el Anís Castellana. Antes del Colon estaba el Persil. Persil ha sido, probablemente, una de las marcas más antiguas y conocidas de detergentes. Producido por los alemanes de Henkel y que hoy fabrican marcas como Dixan, Wipp, Perlan, Mi color, Vernel y Neutrex.




Otra marca importante era La Casera, hasta el punto de que hoy identificamos cualquier gaseosa con esta marca. (Es mítica su frase publicitaria de “Si no hay Casera, nos vamos”). Fundada en Madrid, en 1949 pronto conocerá una expansión importante, que se hará mayor en décadas posteriores. En cada lugar que se quería implantar, la Casera compraba la fábrica de gaseosas más fuerte o firmaba un acuerdo de colaboración. Así sucedió en Pamplona con Gaseosas Oderiz, de la Avenida Guipúzcoa. La leche condensada La Lechera tiene una larga historia. Nacida en Suiza en 1866, de la mano de Nestlé, llega a España en 1910 y conoce un período de fuerte expansión hasta la guerra. La contienda frenó su avance que no empezaría a recuperar hasta mediados de los cincuenta, época a la que pertenece el primer anuncio que se adjunta. Adjunto un segundo para ver la rápida evolución de la publicidad que se hace patente y extensible a la mayoría de las marcas. Hasta los años 50, la estética general de los anuncios era muy similar. Estaba basada sobre todo en dibujos e ilustraciones. Con los años 60, las ilustraciones dieron paso, de manera generalizada, a las fotografías. 

Años 60

Los años 60 son los años del despegue económico, el crecimiento demográfico (algunos somos hijos de ese baby-boom) y consecuentemente del incremento del consumo en el país. Se producen importantes cambios en todos los ámbitos. La gente abandona los pueblos, el campo, y se va a trabajar a la ciudad,  a las industrias. Crecen las ciudades, se construyen miles de viviendas que necesitan ser amuebladas. Los anuncios que veremos son fiel reflejo de esas necesidades, que necesitaban ser cubiertas, así como de  otros cambios y transformaciones en otros ordenes de la vida: moda, alimentación, belleza, motorización creciente de la población, etc. 


Así pues, en esta selección de anuncios de los años 60 vemos, en primer lugar, aquellas lavadoras de turbina (Bru) como la que describí en la entrada “Vivencias, usos y costumbres en el viejo Pamplona: electrodomésticos y otros recuerdos de aquellos antiguos hogares (1960-1975)”,  neveras (como las de Kelvinator, en nuestro caso sería la Super Ser, no en vano teníamos la factoría en Pamplona), las primeras placas eléctricas (Edesa), televisores en blanco y negro de mayor o menor tamaño (Kolster, Aspes, Askar, el mio era un Vanguard), máquinas de coser (Alfa, recordáis lo de “Pepe, la Alfa”, la mía era una Sigma), estufas cataliticas (Agni que por cierto era navarra, de Estella, con su famoso eslogan de “Moraleja: Compre un Agni y tire la vieja”. Otra muy famosa era la catalítica Buta Therm: (“Calienta pero no quema” ). También en el ámbito doméstico comenzarían a popularizarse los platos de Duralex y  las asadoras como las de la fotografía. Todos estos elementos han formado parte de nuestros hogares y nuestras vidas. 

A las cremas señaladas en décadas anteriores (Ponds, Nivea…) habría que añadir Atrix, la pintura para las uñas Cutex, o los productos de cosmética de Avon, todo un símbolo para la época. Quien, que no tenga algunos años no se acuerda de aquello de “Avon llama a su puerta”. La venta a domicilio de todo tipo de productos era norma común en los años 60 y 70: cosmética, libros (recuerdo los famosos vendedores de enciclopedias que te intentaban colar un tocho de libros por un pastón, eso si pagadero en cómodos plazos y que a menudo venía tan solo a ocupar las estanterías vacías de algunos hogares). El rey de las enciclopedias era en aquel entonces Salvat. Una de las primeras enciclopedias que recuerdo fue la celebre “Monitor” de Salvat, la primera enciclopedia moderna con fascículos de kiosko. Se presentó en 1965 y era muy buena y completa para la época. Desgraciadamente el fomento de la cultura y la lectura entre los ciudadanos de este país no ha sido una de las preocupaciones de nuestros dirigentes  y esos sanos hábitos han tenido que surgir casi siempre como consecuencia de la inquietud individual de las personas. En este ámbito de la venta a domicilio habría que enmarcar la visita del representante del Circulo de Lectores. Te repartía una revista cada 3 o 4 meses con las novedades editoriales. Tenías que hacer un pedido de 3 o 4 libros en ese período. Abundaban los betsellers y las novedades. Recuerdo que estuvimos con el Circulo unos pocos años (1977-80). Un clásico de finales de los 60 y 70 eran los bolis Bic, ya lo he contado en la entrada dedicada a la escuela pero no puedo sustraerme a recordarla de nuevo: “Bic naranja escribe fino, Bic cristal escribe normal, dos escrituras a elegir, bic, bic, bic, bic”.

Frente a la actual prohibición de publicitar el tabaco y el alcohol, en aquellos años, la prensa, revistas y demás medios de comunicación aparecían plagados de anuncios de marcas de tabaco y de vinos y licores (abundaban los coñacs: Garvey, Soberano (“Es cosa de hombres”), Veterano, Fundador), Tio Pepe, Licor 43, algunos de ellos verdaderos iconos del “solar patrio”, como el Toro de Osborne, al lado de cualquier carretera o monte (quien no recuerda el toro de Osborne en un monte cercano a Pamplona) o el rótulo luminoso de Tío Pepe en la Puerta del sol. El champán no estaba al alcance de todos los bolsillos. Eran tiempos de sidra “El gaitero” (famosa en el mundo entero) y vinos achampañados. Y para los más pequeños vino dulce bien “Kina Santa Catalina” o “Kina San Clemente” (da unas ganas de comerrr…), que se vendían y promocionaban casi como bebidas medicinales y reconstituyentes. ¡Quien lo diría hoy en día!. Entre las bebidas refrescantes estaban la familiar Kas (tenía el depósito en mi calle)y Mirinda, sin olvidar la Pepsi y la Coca Cola (la chispa de la vida).
En casa merendábamos pan con chocolate: Orbea y Elgorriaga o un bocadillo de chorizo “El Pamplonica”, y alguna vez un bollo suizo. No comíamos pan de molde, siempre barra del día. Alguna vez, también, un bollo Bimbo. Aun recuerdo el inconfundible olor y sabor de aquellos bollos. No he vuelto a sentir ese olor desde entonces, Sería en los años 70 cuando se popularizaría la crema de chocolate Nocilla (“Leche, cacao, avellanas y azucar: Nocillla). ¡cuantos vasos de cristal coleccionamos en casa!; A mi madre le engañábamos, bueno medio le engañábamos porque ella   era consciente del juego,  diciendo que necesitábamos vasos y que mejor que decirle que nos tenía que comprar la Nocilla para hacernos con una nutrida colección. Posteriormente degustaríamos las tarrinas de Pralín (de Zahor), con aquel inconfundible sabor a bombón y unas tarrinas de una crema menos conocida, pero que he rescatado de mi memoria, al preparar esta entrada: se llamaba “Tulicrem”. Y de entre las margarinas destacaría la famosa Tulipán y nuestra querida Natacha, fabricada en la fabrica de Ingranasa, en el Paseo de  los Enamorados, en La Rochapea. Las galletas eran, sobre todo de María Fontaneda aunque fruto de la publicidad me acuerdo de aquellas galletas “que se comen por su número”, “222”  de Solsona. En las Navidades los turrones venían a sumarse a este mundo de dulces y golosinas.  En aquellos años, recuerdo sobre todo el turrón Antiu Xixona (Queremos turrón,turrón pero que sea Antiu Xixona) y como no y por asociación de ideas los juguetes de Congost.
De los coches de aquella época ya hemos hablado en una entrada reciente. En está década de los 60, la industria del automovil conoció, como el resto de sectores, un enorme desarrollo: como señalaba en la  entrada “Los vehículos de aquellos años (1960-1980)” fueron años en los que veríamos circular por nuestras calles  coches Authis (construidos en Pamplona), Seat (algunos de los cuales se construirían también en Pamplona), Simcas, etc. Y entre los ciclomotores, dejo un anuncio de la Vespino. De ellos les dejo una pequeña muestra.
Entre los productos farmacéuticos  a la tableta Okal habría que añadir la aspirina y la menos conocida Cafiaspirina, así como el Calmante Vitaminado de Perez Gimenez. Sin olvidarnos del popular Balsamo Bebe, inigualable producto para el cuidado y las escoceduras de los más pequeños. Al recordar el Bálsamo Bebe me acuerdo también de los polvos de Talco Calver. Y siguiendo con el cuidado personal, como no  acordarse de los jabones de Heno de Pravia (es el aroma de mi hogar) el  Moussel de Legrain (Moussel, Mousell para baño, Moussel, Mousell para todos…,  de Legrain, Paris) o el masaje Varon Dandy (para hombres curtidos) o el bronceador Ambre Solaire. Recuerdo también la loción para el afeitado Floid que se lleva vendiendo en el mercado desde el año 1932. 

Y por último en un pequeño cajón de sastre recordaré aquellas marcas y productos para el hogar. Al Norit “el del del borreguito” habría que sumar nuevos detergentes como Elena, Ajax o la gamuza de fibras limpiadora Scotch-Brite (Yo no puedo estar sin él). Por supuesto todavía se comercializaban y publicitaban productos añejos como el limpia metales Netol. En el ámbito de la alimentación al Avecrem se le sumaría el caldo de carne  Starlux y las sopas en  sobres con el contenido liofilizado de Knorr (también los sacaría Gallina Blanca). Y por último, otro símbolo de toda una época: el papel higiénico El Elefante. 

Desde mediados de los 50 y sobre todo en los años 60 se comenzaron a introducir en España las primeras fibras sintéticas en las ropas de vestir. El poliester servía tanto para hacer pantalones como otro tipo de prendas:  jerseys, trenkas, etc. Las conocíamos con los nombres de Tergal o Terlenka. En esos años llegarían también los pantalones de campana y los vaqueros, pero de eso,  de la moda de aquellos años hablaremos en  profundidad en otra entrada del blog. Dentro del equipamiento personal no he podido sustraerme al deseo de colocar aquí un anuncio de los relojes Certina, pues recuerdo que de esa marca eran los relojes que llevaban entonces mis padres y por lo tanto su apariencia me es muy familiar. De igual modo, recojo aquí un anuncio de unas maletas de skai o escay.  Muchas maletas y  sofás en aquellos hogares de los años 60 eran de ese material, un material sintético que imitaba el cuero.  En la segunda parte de la entrada analizaremos algunos  anuncios de los años 70 y 80, los esloganes más famosos de la historia de la publicidad en España y una pequeña selección de anuncios de la televisión de los años 60, 70 y 80. Que lo disfruten.