Mostrando entradas con la etiqueta Mes: Junio 2015. Mostrar todas las entradas

Pamplona, año a año: 1975-1976


El año en que murió Franco se inició con unos cuantos cambios urbanísticos en la ciudad. En Enero de 1975 comenzaba a desaparecer la manzana de la Mutua, en el Segundo Ensanche, después de 50 años de vida, como vemos en la foto de la derecha de José Luis Zuñiga, si bien el edificio de la Mutua caería por la piqueta un poco más tarde. En Febrero se demolía el viejo puente de San Juan, llamado también popularmente “el puente de los suicidas” que vemos en la foto izquierda de J.J. Arazuri. Por debajo pasaba el Plazaola y por encima atravesaban los socios de la Agrupación Deportiva San Juan camino de las instalaciones. La A.D San Juan sufrió grandes modificaciones con la construcción de la Variante Oeste. En Marzo se demolían las casas del lado izquierdo de Cuatro Vientos, mediante una voladura controlada y que vemos en la foto que encabeza la entrada, de J.J. Arazuri. Dos  años antes, en 1973 junto a estas casas se había terminado de desmontar la azucarera de Carlos Eugui y en años posteriores los almacenes de Múgica y Arellano, si bien parte de sus dependencias se aprovecharían para albergar el Instituto Politécnico Cuatro Vientos. A finales de año se comentaba que el solar resultante se destinaría  para aparcamiento de camiones.

En otro orden de cosas, este año nacía el BUP (Bachillerato Unificado Polivalente), con sus tres cursos y en el  curso siguiente, el de 1975-76 se comenzaría a implantar el Examen de la Selectividad. Desaparecía el viejo plan del Bachillerato con sus dos grados: el Bachiller Elemental (cuatro cursos) y tras el cuarto curso, el Bachiller Superior (2 cursos)  previa realización del Examen de Reválida. Antes de la Universidad estaba el PREU que con el nuevo bachillerato se convertiría en el COU (Curso de Orientación Universitaria). Ya no existía la Enseñanza Primaria sino la EGB (Educación General Básica). A mi me tocó estudiar a caballo entre los dos planes:  el antiguo y el nuevo, de forma que hice Primaria hasta 5º curso y la EGB desde  6º a 8º curso. Mi hermano, sin embargo, hizo hasta 4º de Primaria y luego comenzó 1º de Bachiller en el Ximenez de Rada. También en este año se comienzan a construir cuatro nuevos ambulatorios, en los barrios, -el que atendía a la Rocha se construyó en San Jorge, con el fin de descargar de trabajo el Ambulatorio  Central y destinarlo únicamente para Especialidades, pues hasta entonces  el único ambulatorio que había en toda la ciudad era el General Solchaga, en la avenida de la Baja Navarra y que vemos más adelante, en una foto de la entrada. 
Desde el Portal de Francia hasta el Portal Nuevo, la muralla se encontraba estos años en muy mal estado y amenazaba ruina. De hecho se produjeron algunos desprendimientos en la muralla, en el tramo de la Cuesta de Santo Domingo que comenzarían a arreglarse al año siguiente. Estallaba un artefacto en la cafetería Delicias de la Plaza de la Cruz y posteriormente otro en el Reta de Conde Rodezno. Se incrementó de forma importante la violencia de ETA y comenzó la parapolicial y de la ultraderecha (ATE, BVE, Triple A), además de ser cada vez más frecuentes las intervenciones policiales con resultado de muerte, en todo tipo de circunstancias, especialmente en controles en la carretera. Se repitieron los decretos de estado de excepción, sobre todo en Guipúzcoa y Vizcaya a los que se sumaron nuevos decretos antiterroristas más duros como los de agosto de ese año. En septiembre se producían los últimos fusilamientos del franquismo contra tres miembros del FRAP y dos de ETA que provocarían un intensa respuesta internacional contra el régimen. Este año se producía un largo conflicto en Potasas de Navarra. Desaparecía Authi, cuya planta de Landaben la compraría SEAT. Este año se hacía obligatorio el cinturón de seguridad. El pleno del Ayuntamiento se posicionaba en contra de la construcción de la Casa Nuin, un expediente que traería cola, como veremos, y  que vemos en una foto bastante reciente del lugar.
Desaparecían este año las locomotoras de vapor, aquellas locomotoras negras que nos habían acompañado durante tantos años. En efecto, el 15 de abril desaparecían, definitivamente, las románticas chocolateras, que vemos en las fotos en color adjuntas de James Jarvis y Javier Cejuela de los años 70. Reposarían sobre las vías muertas sus sofocos y ajetreos, sus largos ajetreos de más de un siglo. Recordemos que la primera línea ferroviaria se inauguró en Pamplona el 15 de septiembre de 1860. Desde agosto de 1966, las máquinas de vapor venían funcionando con fuel-oil en lugar de carbón. Del humo negro se pasó al humo gris y menos denso. Si en 1966 había 2.645 locomotoras de vapor en 1973 ya eran solo 273. Con las locomotoras diesel llegó el gasoil y desaparecieron las bielas que movían las ruedas por la fuerza del vapor. Algunos pocos años más tarde, en 1978, desaparecerían también las locomotoras diesel. 
El 15 de junio se inauguraba la plaza de los Fueros, después de dos años y medio de obras y que vemos en una foto de este año. Casi una década había costado hacer esta plaza desde que se propuso en el pleno municipal. Ahí, muy cerca de la nueva plaza,  seguiría estando la Cruz Negra, uno de esos antiguos hitos urbanísticos de esta parte de la ciudad. Estaba previsto que en esta plaza se colocase una escultura de Chillida o una fuente luminosa pero ni una ni otra cosa sucedió. El 10 de julio se producía un trágico montón en el Encierro, en la entrada a la plaza de Toros, con un muerto y diez y seis heridos graves, de la que vemos una instantánea. Tras el verano se inauguraba el Pequeño Teatro del Lebrel Blanco, fundada por Valentín Redín. Creo que estaba en la calle Amaya, al otro lado de la Baja Navarra. A finales de este año y comienzos del siguiente se comenzaba a desalojar el Hospital Militar y se terminaba el Edificio Singular, que vemos en una postal de la época. Se restauraban las estatuas de la Casa Consistorial y se anunciaba que al año siguiente se iba a abrir un moderno y espacioso cine en el edificio de las Reparadoras, con 1.300 localidades de aforo. Lo promovía Carmelo Echavarren y se llamaría Sandoval o Ciudadela. Del proyecto nunca más se supo.
A finales de año se informaba en la prensa local que próximamente desaparecerían las viejas escuelas del Ave María, después de 60 años desde su inauguración. Se derribarían en el verano de 1976. El 21 de marzo de 1975 se había puesto la primera piedra del nuevo edificio en el patio de fútbol de las antiguas escuelas, 60 años justos después de la primera piedra de las antiguas. Las viejas escuelas se habían inaugurado el 2 de abril de 1916. Inspiradas en el método o modelo “manjoniano” que ya vimos en una de las primeras entradas del blog, constaban de una planta baja y llegó a contar con 16 aulas. La iglesia construida a la par que las escuelas era conocida más como la iglesia o parroquia del Ave María que por su propio nombre, iglesia del Salvador. Se hablaba de reactivar la banda de música del Ave Maria que se creó en 1920 y se disolvió en 1944.
En 1976 se iniciaban las obras en Aranzadi con el fin de  construir unas grandes instalaciones deportivo-recreativo municipales. Las de San Pedro hacía muchos tiempo que se se habían quedado pequeñas. Los vecinos denunciaban que el recién creado paso subterráneo de San Jorge se encontraba en pésimas condiciones. En Enero de este año, Francisco Javier Erice Cano era nombrado alcalde de Pamplona, si bien permanecería muy poco tiempo en su puesto pues en octubre fue suspendido en su cargo por el Gobierno Civil por el caso Nuin y del que ya hablamos cuando tratamos el tema de “los concejales sociales”. El día 5 de marzo se producía una huelga en Pamplona, en solidaridad con los sucesos de Vitoria donde murieron, por disparos de la policía, cinco trabajadores. En Mayo tendrían lugar los trágicos sucesos de Montejurra, con dos militantes carlistas muertos a manos de mercenarios de la ultraderecha y cuyo enfrentamiento vemos en la fotografía. Este año entraban en funcionamiento los aparcamientos en superficie de los solares de los cuarteles, uso que se mantendría durante los siguientes 25 años. Las barracas se instalaron en estos solares, apenas un par de veces pues al año siguiente comenzarían a instalarse en la explanada de Yanguas y Miranda, donde permanecieron hasta el año 2005. Se iniciaba una polémica en La Rocha a propósito del traslado de unas familias gitanas al antiguo cuartel de la guardia civil, en la plaza de Errotazar. Se inauguraba este año la Autopista de Navarra y se abría la Puerta de Socorro de la Ciudadela, tras la oportuna restauración del recinto. Se instalaba la factoría Lucas Girling en Pamplona. Se derribaba la Casa Seminario que vemos en una foto de esta entrada, estrechando el final  la calle Santo Domingo, en su confluencia con la plaza consistorial.


Todavía los taxis no eran blancos, se pretendía  que en tres años todos lo fuesen. Se proyectaba reconstruir el Portal de la Rochapea. El clima en las calles se enrarecía por momentos. La policía disolvía cada vez más manifestaciones, cada vez más numerosas y en  las que las FOP se empleaban cada vez con mayor violencia. El chupinazo de las fiestas de 1976 estuvo pasado por agua, tal y como podemos comprobar en la foto de Zubieta y Retegui, con la salida de los gaiteros de la plaza Consistorial, tras el Chupinazo. En el riau riau de este año (cuyo programa de fiestas reproduzco) se produjeron enfrentamientos verbales entre grupos de diferente signo que se reprodujeron a lo largo de las fiestas. Hubo quema de banderas, ikurriñas por doquier y pancartas reivindicativas. A partir de este momento comenzaron a ser frecuentes las manifestaciones y los saltos con la policía en el Casco Viejo. Había un clima de efervescencia política. En Septiembre, con motivo de la muerte del joven Zabala en Fuenterrabia se celebró incluso un pleno municipal en el Ayuntamiento que fue transmitido por altavoces en la plaza Consistorial. Continuaba de gobernador civil Ruiz de Gordoa. Es la época de los primeros recitales masivos: con Ana Belen, Mercedes Sosa, Fermin Valencia y tantos otros, muchos de los cuales fueron prohibidos, al igual que la mayoría de las manifestaciones que se convocaban. Nacían nuevas revistas en euskera como Berriak y Garaiak. En 1976 el 12% de los niños pamploneses tenían en nombres vascos. Eran años en los que el ministro de la Gobernación Manuel Fraga Iribarne haría populares algunas de sus famosas frases como aquella de que “la calle es mía” o “la ola de erotismo que nos invade” en relación al destape. Desgraciadamente se comenzaba  a degradar una de las zonas más castas y con más sabor de la ciudad, la zona de la Navarrería. El año finalizaría con el referendum de la reforma política.

Fotos: referenciadas en el texto de la entrada.

Vivencias, usos y costumbres en el viejo Pamplona: La moda de aquellos años (1963-1983)

En aquellos años, los que van de los años 60 a los 80, es evidente que no se vestía ni se peinaba uno como ahora. En muchas ocasiones, la moda venía de la mano de algunas manifestaciones culturales o artísticas: fundamentalmente del cine o de las estrellas de la música. Aunque existe la tentación de asociar los años 60 solamente con la moda hippie y aquella pequeña revolución social y cultural que trajeron consigo, en favor de una sociedad utópica y antibelicista, con lemas tan conocidos como los de “haz el amor, no la guerra”, el hecho es que en aquel tiempo hubo un gran número de influencias por parte de otras culturas y subculturas musicales y cinematográficas: aparte de los  vaqueros acampanados, las camisetas teñidas o floreadas, y los pelos largos y lacios de los hippies empezaríamos a ver en nuestras playas ya en los años 60 los bikinis y camisetas que se veían  en algunas películas americanas de temática playera o surfera, en nuestras ciudades los peinados “champiñón” de los Beatles conocerían imitadores en los grupos musicales locales y en los chicos de entonces,  y  los estilos afro en el peinado  de la comunidad negra, influirían  en algunas de aquellas exageradas permanentes de algunas  chicas, por poner tan sólo unos pocos ejemplos.
Todas las generaciones han influido en las siguientes épocas pero si hay una que supone una gran ruptura con el período anterior es la de los años 60 y 70, una época, un estilo, un momento de grandes cambios sociales, políticos y culturales y que pese a las trabas de todo tipo existentes en nuestro país, en aquellos momentos,  se filtraría también entre nuestras nuevas generaciones. Si a los niños nos peinaban a flequillo y llevábamos pantalones cortos y calcetines de rombos y los jerseis a menudo los tejía nuestra madre, los jóvenes comenzaron a cambiar durante aquellos años  su forma de vestir: comenzaríamos a ver pantalones de Tergal con pata de elefante, muy anchos abajo y bastante ajustados arriba, cintos con grandes hebillas, camisas a cuadros, y en general con cuellos anchos y bastante ajustadas al cuerpo, zapatos con tacón, -si, también en los hombres-, en algunos casos botas camperas (yo tuve unas a los 14 años y la verdad costaban un pico),  pelo un poco largo, incluso melenas; otros hombres,  a menudo se dejaban barba, sobre todo en los 70, con un claro aire contestario y si no llevaban barba era muy frecuente dejarse patillas largas, que hoy nos parecerían, como otras tantas cosas, raras o ridículas. En los años 70 volvería la pana y el punto. Como no acordarse, también, en aquellos años de los vaqueros Robert Lewis rectos  y los jerseis con cuellos en pico. También se veían trenkas y tabardos de piel vuelta. En las prendas, tanto de hombres como mujeres primaban los estampados geométricos y, de nuevo, en los hombres los rombos en jerseis.

Muchas chicas llevaban más maxis que minifaldas, vestidos floreados, las típicas faldas ibicencas y un aire folk con el pelo suelto o cintas en el pelo.  En los complementos no podían faltar, en las mujeres, las botas altas con tacón fino, los zapatos de plataforma, los bolsos tipo baguette y con fruncidos y las gafas de sol,  grandes, enormes, las medias dibujadas y los vestidos rectos. Otras llevaban aros grandes de colores, blusas escotadas o camisetas de jersey pegadas al cuerpo, minifaldas, o pantalones acampanados ajustados, medias de red y botas altas hasta la rodilla de colores chillones; maquilladas, sobre todo en los ojos, pestañas largas arqueadas, (a veces postizas), el pelo más corto en los 60 y más largo, con onda y puntas hacia afuera en los 70 hasta arriba de los hombros (estilo Angeles de Charlie), minivestidos y maxiabrigos.
Para escandalo de la moral pública de aquellos años, junto a la minifalda popularizada por la inglesa Mari Quant en 1964, surgiría el bikini. El bikini creado por Luis Reard había nacido en 1946, en el atolón del mismo nombre en el Pacífico Sur, conoció muchísimas presiones y censuras pero llegados los años 60 se convirtió en otro símbolo frente a la moral impuesta, una diminuta prenda que redescubrió el cuerpo oculto de la mujer. También los hombres cambiaron su tradicional vestimenta de baño por shorts de baños más reducidos, coloristas y modernos. Ah, y tampoco nos deberíamos olvidar de los minishorts. 

La moda de los años 70 fue muy dispar, influenciada también por la música y el cine: desde la moda asociada a la “disco” hasta el punk. Las faldas conocieron todas las longitudes: minis, maxis e intermedias. Los pantalones campana se empezaron a estrechar hasta casi acabar  en el pantalón pitillo, con los punk, si bien la influencia de estos en la moda no se haría sentir hasta la década siguiente. Se acentuó la moda hippie con variantes étnicas, procedentes de todas las partes del mundo,  tanto en el vestir como en los complementos. Comenzaron a proliferar tiendas que vendían este tipo de género. En los zapatos las plataformas de principios de la década fueron desapareciendo y resurgiendo los tacones de aguja, más propios de los años 50. La moda “disco” trajo consigo los estampados leopardos, las telas metálicas y el plástico. Y es que había que destacar entre las parpadeantes luces de la discoteca.



La moda de los 80 siguió la tónica de la década anterior en cuanto a disparidad de estilos. Si en los 70 se usaban las camisas y camisetas ajustadas y los pantalones holgados, en los 80 se llevaban las camisas, polos y camisetas holgadas y los pantalones ajustados. Las mujeres volvían a los zapatos de tacón alto, al peinado sofisticado y al maquillaje recargado frente a la mayor simplicidad, en este aspecto, de la década de los 60. Los vaqueros se utilizaron con profusión y lucían mejor si estaban descoloridos, incluso algunos y sobre todo algunas preferían que estuviesen  raídos o agujereados. Comenzaban a valorarse cada vez más las marcas (en ropa y calzado) y las firmas de los grandes diseñadores que no solo firmaban modelos exclusivos sino ropa y complementos al alcance de casi todos los bolsillos. El punk traería el uso de aros y aretes también en los hombres, los brazaletes de cuero y las tachuelas y las estrellas del pop (Madonna, Michael Jackson) influirían cada vez más, con su vestimenta, en los más jóvenes. 

Nota: Sin que sirva de precedente, las fotos que acompañan esta entrada no están relacionadas directamente con la ciudad sino que tienen un carácter meramente ilustrativo de los recuerdos que he pretendido rescatar sobre la moda de los años 60, 70 y 80.

Pamplona, año a año: 1973-1974

Este año 1973 se abrió al tráfico la avenida de Bayona. Había varias construcciones que impedían inicialmente su expansión, como se puede ver en la foto adjunta de Zubieta y Retegui de un año antes. Se decía que el primer tramo albergaría un parque infantil, con pistas de tráfico, patines y bicicleta. Imagino que el primer tramo aludiría a lo que fue después el parque de Antoniutti. No obstante y a pesar de las dificultades iniciales la avenida se abrió totalmente a lo largo de este año. En 1973 fue derruido el edificio del Plazaola-Irati en Conde Oliveto, tal y como vemos en la foto de Rafael Bozano que encabeza la entrada. Con este edificio desaparecía uno de los vestigios de los ferrocarriles Irati y Plazaola dentro de la ciudad. Quedaban aun el apeadero de la Rochapea, el puentecillo sobre el Arga, de 45 metros de largo, que se llevó la riada en 1931 y  la caja de la vía en algunos tramos. Se iba el edificio de la estación  antes de cumplir los 30 años de edad; Viejos edificios de piedra gris y ladrillo rojo que aguardaban fuera del tiempo el paso de un tren que ya no llegaría. Recordemos que el edificio de la estación del Plazaola-Irati se inauguró en 1945. Para los más jóvenes cabe señalar que las vías de acceso estaban cerca de donde estaba la antigua Casa Sindical y hoy en día los sindicatos CCOO y UGT, más concretamente en el edificio del hoy casi vacio Centro Comercial Plazaola, y la estación la ocupan hoy el edificio del Insalud y de la Tesorería de la Seguridad Social. 

El 18 de enero se producía el secuestro de Felipe Huarte, hijo de Don Félix Huarte, propietario de Imenasa. Unos días más tarde estallaba una bomba en el restaurante Iruñazarra, en la calle Blanca de Navarra, actual calle Mercaderes, propiedad de Ricardo Aparicio. Los daños ascendieron a un millón de pesetas de los de la época. Se preveían construir los Mercados Centrales,  la actual Mercairuña, al otro lado del cerro de Santa Lucia. Como ya he señalado en otra entrada, este año se produjo  el famoso crimen de Velate que conmocionó a la opinión pública navarra de la época, al descubrirse que el industrial aragonés Jaime Balet Herrero era el responsable de la muerte de su esposa María Pilar Cano Peralta, acaecida en el citado paraje navarro y del que ya he hablado en otra entrada. Se criticaba el uso de asfalto en algunos parques como la Medialuna o la plaza de la Cruz. 
Como ya señalaba en las entradas referidas a la conflictividad social y política en la vieja Rochapea y  a los orígenes católicos del movimiento sindical en Pamplona, el 13 de junio de 1973 se encerraron en la Iglesia del Salvador 200 trabajadores de Motor Ibérica,  a partir de las 8.30 de la mañana. Emitieron notas oficiales el Gobierno Civil, la Diputación Foral y otras instituciones preocupadas por las inéditas dimensiones de la huelga. “El gobierno mantendrá a toda costa el orden público en Navarra”, decía el Gobierno Civil. La huelga se extendió durante los días 15 a 23 de junio a todo el sector productivo de la Comarca, si bien fue total,  afectando a  todos los sectores (incluidos el comercio) durante los días 15 y 16 de junio. La crispación social se extendería hasta las fiestas. El día 9 de julio las peñas no bajaron al ruedo, quedándose sentados en sus asientos casi la mitad. Se produjo un vaporoso incendio de un almacén de gomas en la Rochapea. A finales de junio se inauguraba la 1ª fase del complejo deportivo de la UDC Rochapea. Este año aun podemos disfrutar de una curiosa foto para el archivo, la foto de la siega en un campo próximo a la avenida Sancho El Fuerte, obra de Eusebio Mina. Se debatía en aquel entonces sobre la posible instalación de parquímetros en la ciudad,  25 años antes de que fuesen realidad por la aplicación de la ORA. El sacerdote y luego político Víctor Manuel Arbeloa quedaba en libertad, tras una  detención policial y haber sido acusado de atentar contra la unidad de España.
A finales de este año se acababan de restaurar los  edificios de la Ciudadela que no fueron derribados y que son los que se conservan hoy en día: el Polvorín, el Almacén de Mixtos y la Sala de Armas. En octubre los GAC (Grupos de Acción Carlista) atracaron el Banco Central de la Rochapea, situado cerca de la iglesia del Salvador y el Ave María. Fueron  elegidos, este año,  como concejales, Erice, Martínez Alegría, Muez y Pérez Balda. Como hemos visto en la entrada de los concejales sociales, la muerte en atentado de Carrero y la postura de algunos de estos concejales de no acudir al funeral en la catedral provocó la suspensión cautelar en sus cargos por parte del Gobernador Civil, Ruiz de Gordoa. Trescientas familias fundaban la primera cooperativa de enseñanza de Pamplona: el Centro de Cultura Francesa. Nacía la Asociación de Vecinos de la Rochapea. Se instaló una cúpula neumática en el Club Natación. Se abrió la Sala Juventud y se acabó la terminal y la torre de control del aeropuerto de Noain. Los indicativos de las paradas de las villavesas eran de color amarillo y de cristal. Señalaban el itinerario y tenían publicidad por detrás. Después de cinco años se inauguraba el pantano de Eugui que daba suministro de agua a Pamplona. A finales del XVIII el agua se traía de Subiza en la cara norte del Perdón, terminando en fuentes públicas. (Recordemos que las fuentes de Paret se instalan con motivo de esta traída de aguas). El acueducto de Noain es, asi mismo,  un vestigio de aquella traída de aguas. Posteriormente, eñ  27 de noviembre de 1880 se traería el agua del Manantial de Arteta a través de tubos de conducción y de ese agua nos suministrábamos, en estos años, ¡que fría y que rica y estaba!, hasta la llegada del agua de Eugui. Hoy en día el agua que llega a Pamplona procede básicamente de estos dos suministros, sobre todo del de Eugui y en el estío del pantano de Itoiz. Seguía construyéndose en Ermitagaña, San Juan e Iturrama como vemos en las fotos de Galle (Ermitagaña en 1973) y de J.J Arazuri de la zona de Iturrama Nuevo en 1974.
En 1974 comenzó a construirse el Edificio Singular, tal y como vemos en la foto aérea de Paisajes Españoles. En Junio se iniciaban las obras de la Autopista de Navarra que finalizarán en torno a 1977. Se comentaba que el solar del Plazaola se destinaría a dependencias del Ministerio de Trabajo en Navarra. Vemos en las calles las primeras mujeres guardias de tráfico, toda una novedad para aquel entonces, como atestigua la foto de archivo de la Policía Municipal de Pamplona. La villavesa costaba 4 pesetas.  El 28 de mayo, la plaza de la Argentina volvía a denominarse Plaza del Vínculo. Desde Junio de 1974 y tras la destitución de Viñes por las cálidas palabras de recibimiento a los concejales represaliados se hizo cargo de la alcaldía, José Arregui Gil que permanecería en el cargo hasta 1976. Este año se quiso adelantar el encierro a las 7 de la mañana. Algunos proyectos municipales cayeron en el olvido: la reforma y apertura del Paseo de Ronda, el traslado de los Corralillos, etc. De hecho se cerró el Paseo de Ronda a partir de este año, a raíz de un desprendimiento de la Muralla de Descalzos, tal y como ya se había hecho en el año 1972. A mediados del año se comenzaba  a construir la plaza de los Fueros, finalizándose a primeros de 1975, como vemos en la fotografía del párrafo siguiente. El franquismo entraba en su recta final, con una semiapertura conocida como “el espíritu de febrero” que permitía la existencia de ciertas asociaciones políticas que no pusiesen en duda el régimen. Franco era ingresado afectado de flebitis, asumiendo temporalmente las funciones de jefe de estado el Príncipe de España. 

Es definitivamente abandonado el Palacio de Capitanía que hasta 1971 había albergado la Capitanía General, el Gobierno Militar. Tal y como hemos visto en otras entradas aumentaron los conflictos laborales y la agitación estudiantil, social y política en Pamplona, con asambleas en Magistratura, huelgas en las fábricas (Authi, Super Ser), reuniones en los institutos (especialmente Irubide), homilías  en las iglesias, etc. Se produjo un tiroteo cerca del cine Rex. Al día siguiente caía desde un tejado un joven en medio de una persecución policial. Se quemaba la factoría de Authi. El incendio se produjo en un momento delicado para la empresa. La fábrica tenía entonces 1.700 trabajadores. El Ayuntamiento compraba 28.000 m2 en el término de Aranzadi. La obra del puente de San Jorge está íntimamente relacionada con el desarrollo de la Variante Oeste, la primera de las avenidas de circunvalación que luego sería la avenida de Navarra, siendo desplazada posteriormente por variantes más periféricas. El 28 de agosto se iniciaban las obras de la Variante que se inauguraría el 30 de julio de 1978. Se construyó para desviar la circulación más densa de nuestras carreteras en dirección norte-sur a su paso por la ciudad.  En septiembre se derribaba la casa de las Hiedras, en la plaza del General Mola, hoy plaza de las Merindades, como vemos en la fotografía adjunta de Arazuri. Se inauguraba en Pamplona el centro territorial de la UNED. Se abría en septiembre la primera guardería de la Rocha, situada en la avenida de Marcelo Celayeta. La policía entraba en la Catedral y disolvía violentamente una asamblea de trabajadores lo que provocó las protestas de un buen número de parroquias de la ciudad. Y por último, a finales de 1974, comienzos de 1975, se ponía en funcionamiento el primer tanatorio de la ciudad:  el tanatorio Irache. 

Fotos referenciadas en el texto de la entrada.

Pamplona, año a año: 1971-1972

Este año, 1971, comenzaron a aparecer las matrículas de los coches con letras. Se empezó este año en Navarra con la A. Se construyó uno de los ejes viarios principales de la ciudad, la avenida del Ejército, derribándose, además de diversos cuarteles y barracones, como ya señalaba en la entrada anterior, la muralla que conectaba la Taconera con la Ciudadela, tal y como se observa en la fotografía de Arazuri que encabeza esta entrada. Si se pasea hoy en día por la zona cercana al Edificio Singular se puede comprobar el corte de los fosos de la Taconera por la avenida del Ejército y al otro lado de ésta, la muralla de la Ciudadela quebrada por la apertura de la avenida. Ya en los años 50, creo que fue en torno al 1954, que se amplió la zona del Portal de la Taconera, cubriéndose una parte importante de los fosos de la Taconera, donde hoy estaría el final de la calle Navas de Tolosa. 

Este año se iniciaron las obras de construcción del Instituto Irubide que comenzó sus clases en octubre de 1972. Inicialmente era un instituto masculino y el Ermitagaña, que se abrió un año antes, en octubre de 1971, era femenino. Enseguida los dos institutos pasaron a ser mixtos. No eran institutos de barrio sino de ciudad. El Irubide tenía 30 aulas y 3 laboratorios, dos de física y química y uno de ciencias naturales. Se terminaron las obras del nuevo muro y la barandilla de la subida del Museo en sustitución del antiguo paredón existente. Comenzó a instalarse por toda la ciudad el nuevo alumbrado, las nuevas farolas. Antes y al margen de las plazas céntricas y paseos: Plaza del Castillo, Paseo de Sarasate, plazas circulares y otros lugares de nueva construcción, en la mayoría de las calles, era bastante habitual ver viejas lamparas incandescentes colgando, con mayor o menor fortuna, en mitad de la calle. Se terminaron las obras de la llamada playa de Oricain. Ya en este año se pensaba destinar los solares de los cuarteles para aparcamientos. El 4 de mayo se produce un asalto de los GAC (Grupos de Acción Carlista) a los estudios de Radio Requeté donde se coloca una cinta magnetofónica que fue oida durante seis minutos y que contenía un manifiesto carlista y el himno “Gernikako Arbola”.

Se trasladó la Casa de Socorro de Pamplona de la calle Alhóndiga, en donde estaba desde el año 1930 y que vemos en la foto que encabeza la entrada, al edificio de la antigua estación de Autobuses. El pantano de Eugui, por fin, se había terminado y llenado de agua. La canalización se finalizaría un año más tarde. A finales de los 60 y principios de los 70 surgía el movimiento de las ikastolas y en general el renacimiento y auge del euskera en Navarra. En junio comenzó a construirse el puente de San Jorge que se acabó en mayo de  1974 y que vemos en la foto adjunta. En las obras de construcción del puente, creo recordar, que murieron dos trabajadores. 

Este año estaban de moda los taca tacas o juego de dos bolas, también llamado juego de las bolas locas, que vemos en una foto al comienzo de la entrada. Eran años en los que había firmas hace tiempo desaparecidas como las Galerías Miniprecio de la cadena Conor. De junio a septiembre se instaló en los solares de los antiguos cuarteles una gran carpa donde se exhibían películas de Cinerama y que vemos en la foto adjunta de Arazuri. En octubre se produjeron fuertes enfrentamientos en Marcelo Celayeta a propósito de un conflicto laboral en Imenasa. Los huelguistas descargaron un camión lleno de piedras con el que hicieron frente a la policía que se defendió con escudos. Cerraba sus puertas la fábrica de hielo de la calle Estafeta. Era Arzobispo de Pamplona José Mendez Asensio que lo fue hasta 1978 en que le sustituyó Monseñor Cirarda. Ya en este año se hablaba de trasladar los corrales del Gas a la plazuela de las Huertas, más o menos donde están ahora. Desapareció el Cafe Torino de la plaza del Castillo que vemos en foto adjunta y que dos años más tarde se transformaría en un pub, el Windsor. Se sustituyó la cubierta de pizarra del kiosko de la música de la plaza del Castillo por una nueva de placas metálicas.

En 1972 se erigió el poblado de Santa Lucia. También este año se construyeron las piscinas de la Unión Deportivo Cultural Rochapea, unión o fusión de dos sociedades: Gaztedi y Gure Txokoa, y las hicieron junto a la vieja estación del Plazaola en la Rochapea. Las barracas se instalaron este año en el solar  de los cuarteles de Infantería, en vez de en su tradicional ubicación en la Vuelta del Castillo. Progresaba la idea de no edificar en el solar de Artillería. Sería un aparcamiento. Se pensó construir allí el nuevo Palacio de Justicia. 

El 16 de mayo se abría al tráfico la avenida del Ejército. Se produjeron ataques con bombas contra la estatua del duque de Ahumada, el 27 de junio contra la de Sanjurjo (en la calle Ciudadela) y dos días mas tarde estalló otro artefacto junto al Gobierno Civil. Se levantaron unas cúpulas neumáticas en los solares de los cuarteles,  como las que vemos en la fotografía de color adjunta, que servirían para alojar algunas actuaciones de los Encuentros de 1972,  de los que hablaré, más extensamente, en otra entrada. En julio se produjo una polémica del cantante de origen cubano Luis Aguilé con la ciudad de Pamplona a propósito de una canción suya sobre los sanfermines. En la prensa se informaba de que el “Prado de la Lana” de Errotazar estaba invadido por las ratas. Muy cerca de allí, por el centro de las antiguas piscinas de San Pedro pasaba hasta entonces la carretera,  sin ninguna división y protección como si la hubo a partir de este año. En agosto de 1972 se inauguraba el nuevo parque infantil y las nuevas piscinas de San Pedro, con vestuarios, juegos infantiles, bancos, hierba y todo el recinto cerrado con una valla metálica que años después recuerdo pintada de amarillo. En la foto del siguiente párafo vemos dichas instalaciones ya abandonadas, dos décadas más tarde. También en agosto de 1972 se terminaron las nuevas escuelas de San Jorge.

Fueron  años de una convulsa agitación social y política. Se  hacían pegatinas para casi todo tipo de causas. Recuerdo una muy famosa entonces, la de “Zain dezagun Belagua” que aparece junto a este párrafo, y que formaba parte de una campaña popular  de oposición a la construcción de una estación de esquí en dicho valle asi como de otro tipo de instalaciones. Se comenzó a construir una residencia de ancianos de la Seguridad Social en la calle de Vergel. Los taxis comenzaron a cambiar de color, en vez de negros, blancos con una raya verde. Se iniciaron los vuelos regulares a Madrid con el aeropuerto de Noain recién inaugurado. 

Este año se nombraba como nuevo gobernador civil a Ruiz de Gordoa. Se debatía sobre el proyecto de construcción de la plaza de los Fueros. Se llevaba seis años hablando de este tema, por lo menos, se venía hablando de ello desde 1966. Muere Ignacio Baleztena. A Sagues le sucedió en la Alcaldía Jose Javier Viñes que permanecería en su cargo hasta junio de 1974. Carlos Garaicoechea dejaba este año de ser presidente de la Cámara de Comercio tras una década de ejercer el cargo y que simultaneó con otros cargos en el Consejo Foral de Navarra, la Institución Príncipe de Viana, la Casa de Misericordia y el grupo promotor de las ikastolas de Navarra. Fueron tiempos en los que a pesar de los cambios urbanísticos en el Tercer Ensanche (San Juan e Iturrama) había muchos recuerdos del pasado, casas de una o dos plantas con huerto incluido,  de principios y mediados de siglo,  entre ellas la Casa Emeterio con su juego de la rana que databa de 1923 y que permanecía como testigo de otro tiempo, al igual que el hórreo de Aranzadi. En  el Casco Viejo había varias churrerías para deleite de los muchos aficionados a esta delicioso capricho preferentemente sanferminero. El 4 de diciembre se desmontaba el gran letrero del Crédito Navarro. Eroski daba sus primeros pasos en Pamplona.

Pamplona, año a año: 1969-1970

A comienzos de 1969, los militares se encontraban instalados ya en el acuertelamiento de Aizoain. El 6 de enero se produjo un asalto fallido a la cárcel de Pamplona por parte de miembros de ETA. El 25 de enero se declaraba el estado de excepción en toda España. En la ciudad se hablaba de construir dos nuevos institutos: los de Ermitagaña, en el barrio del mismo nombre e Irubide en la Chantrea. Se incrementaba la conflictividad social, política y laboral en Pamplona: Super Ser, Chalmeta, Eaton. Los ferrobuses sustituían a los viejos trenes tranvía de cercanías. A finales del año se aprobaba el proyecto de  construcción del puente de San Jorge. El puente tendría 88 metros de largo y 27 de ancho y se calculaba que costaría unos 40 millones de pesetas, aunque finalmente terminó costando 75.

En junio se inauguraba el Guacamayo (vemos junto  a este párrafo una invitación de la sala de los años 70) y en julio se reinauguraba, -tras el incendio de noviembre de 1968-, el Teatro Gayarre. Este año se abría el cine Arrieta, antiguo cine Proyecciones y luego Novedades, en la calle San Agustín, que vemos en la fotografía de la derecha. Hacía pocos años, en el año 1963, que se había abierto en La Milagrosa el cine Guelbenzu y en el centro el cine parroquial Xabier, junto a la parroquia del mismo nombre (San Francisco Javier). Se instalaban los primeros semáforos aéreos y de poste junto al Hotel  Tres Reyes. Recuerdo que había una caseta en San Fermines, en el Paseo de Sarasate, donde hoy existe una parada de villavesas, enfrente del actual Parlamento. El 31 de agosto se cerraba el frontón Euskal Jai, en la citada anteriormente calle San Agustín. En agosto de 1969 nacía realmente la COTUP. Sus empleados cambiaban de atuendo, de color caqui a gris y en 1970 instalaban sus garajes o cocheras en Ansoain. Se desalojaba este año el Monasterio Viejo de San Pedro, habitado por las Madres Agustinas o Petras que se marchaban a la zona de Aranzadi, muy cerca del colegio del Redín. Comenzaba la construcción del aeropuerto de Noain terminándose en 1972. 

El 20 de septiembre se abrían de nuevo las escuelas de la Carbonilla, que volvemos a ver junto a este párrafo. Constaba de cuatro aulas en los que estudiaban entre 100 y 140 niños. En el patio recuerdo que había algunos viejos arboles y un frontón. Y es que con la creciente emigración que había experimentado el barrio, el Ave Maria y otras escuelas: La Compasión, Las escuelas de San Pedro, se iban quedando pequeñas. El Ayuntamiento había solicitado al Ministerio que se crease un nuevo colegio en el barrio de San Pedro, al que se bautizaría como Cardenal Ilundáin. El grupo escolar se distribuía en 1964,  en el nuevo edificio (similar a otras escuelas de la época como José María Huarte, José Vilá o María Ana Sanz), la escuela de Lavaderos (situada en la calle Errotazar y que era un antiguo lugar para lavar en río) y las escuelas de la Carbonilla. El primer curso el colegio Cardenal Ilundain  comenzó su andadura con unos 500 alumnos divididos en doce grados (seis de niños y seis de niñas). La foto que acompaña este párrafo muestra una foto de grupo de niños y niñas del Cardenal Ilundáin en los años 70, precisamente de la época en que pasé por sus aulas.

También en septiembre se abría una academia de bachiller para los hijos de los obreros en la Rochapea. El local situado en la avenida Marcelo Celayeta, cerca de la librería de la Pachi, de unos 150 m2 fue cedido por la Caja Municipal y constaba de cuatro aulas anejas a su sucursal. Era la Academia Cuatro Vientos. No solo se daba el bachiller sino que se ofrecían también otra serie de actividades culturales. En la foto de la derecha, bastante reciente, podemos ver donde estaba la citada academia, justo enfrente del coche que circula por la avenida. En 1969 se abría un expediente de ruina a las Casas de Ibañez, en la Rochapea, que se encontraban ya en mal estado, al poco tiempo de su construcción. A finales del año comenzó a derribarse el edificio de la Casa de Baños, en el Paseo de Sarasate, que hemos visto cuando hablábamos del paseo Valencia y que volvemos  a reproducir en esta entrada. Se empezaron a construir las casas de Eroski, en la Chantrea, las llamó yo así pues allí se abrió el primer super de la cadena vasca de alimentación. Se abría el club de jubilados de San Pedro. Cabe señalar, para los que no lo sepan,  que en la Rochapea había un alcalde pedáneo, algo no muy común en Pamplona y que pone de manifiesto la singularidad de este histórico barrio. En la ciudad, de junio a diciembre,  fue alcalde Manuel Agreda. Le sustituyó Joaquín Sagues que permaneció en el cargo hasta 1972. Se produjo una enorme nevada en el invierno de 1969-70, como quedó reflejado en la correspondiente entrada del blog y cuya foto volvemos a repetir y posteriormente  una notable riada  aunque no tanto como la de 1959.


En 1970 se derribaban los cuarteles de Infantería y los edificios inservibles de la Ciudadela. El cuartel de Intendencia, que vemos en la fotografía adjunta de 1968-69, estaba situado en el primer solar, el más cercano a la plaza del Vínculo. Estallaba un grave conflicto laboral en Industrias Esteban. El día 1 de febrero, domingo, subieron todos los trabajadores de la factoría en manifestación a Pamplona y luego bajaron hasta  el cruce de Cuatro Vientos. El 8 de febrero se producía la famosa manifestación a la que aludo en la entrada del blog sobre “La conflictividad social y política en la vieja Rochapea”, en la avenida de Marcelo Celayeta a las 4 de la tarde, con importantes enfrentamientos con las “fuerzas de orden público”. Otros conflictos famosos de aquel año fueron los de Chalmeta y Authi. La metereología, a menudo, caprichosa y cambiante, provocaba grandes trastornos, especialmente en algunos barrios, como  la Milagrosa o la Rochapea cuando llovía torrencialmente , por las calles sin asfaltar que había y que se convertían en auténticos ríos,  por ejemplo, la carretera Artica. El campo del Gure, el Gure Txokoa, al que aludo en otras entradas de este blog personal, y los campos cercanos, se convertían en inmensas lagunas cuando había lluvias continuadas. A finales de febrero se produjo una gran nevada de casi un metro de espesor  y de 40-50 centímetros en la capital. Tirando del archivo y enlazando con la entrada del blog que hablaba de las olas de frío podríamos recordar las nevadas de un metro de los años 1940 y 41, el medio metro de 1945, los 16º bajo cero de 1956 con el Arga helado y el medio metro nuevamente de espesor de nieve de 1958.

Este año se comenzó a llenar el embalse de Eugui. En el Primero de Mayo hubo diversos incidentes en la ciudad con la fuerza pública. Se produjo un robo, al estilo rififi, en la joyería Joaquín Alforja de Pamplona. En el Riau Riau de 1970 se acordó que no estuviera presente la Policía Armada, como era habitual, hasta entonces, solo la Policía Municipal. A finales de la década de los 60 y principios de los 70 se produjo un boom de las llamadas boites, salas de fiestas y discoteques en todos los pueblos de Navarra y en Pamplona, algunas con gogos girls. En Febrero de 1970 se inauguraba el Young Play (que vemos en la foto de la izquierda) y que se cerraría, con ese nombre en 1985, -luego ha sido el Reverendos y hoy el Ozone. A finales de julio se produjeron incidentes   en Pamplona por los sucesos acaecidos en Granada,  donde murieron 3 obreros de la construcción por disparos de la policía,  en un conflicto laboral del sector. 

En Agosto se producía el atentado contra la sede del Pensamiento Navarro, que vemos en la foto de la derecha, responsabilidad de los GAC (Grupos de Acción Carlista). Desaparecía el camino de la Granja a su paso por Monasterio de Irache. En octubre, la Biblioteca General se trasladaba al edificio de “La Agrícola”. Hasta entonces se encontraba en dependencias de la Diputación, en la avenida Carlos III. En el edificio de La Agrícola estaban antes la Imprenta Provincial y las dependencias de las Direcciones de Agricultura y Ganadería. Ya entonces se hablaba de la posible demolición del edificio de la Audiencia Provincial. Se implantaba el billete reducido en las líneas de la COTUP, -aun recuerdo aquellos billetes: tenían diferente color de los normales, los cuales eran generalmente blancos y te cortaban uno de los 3 o 4 viajes que solían tener los billetes. En diciembre se celebraba el famoso Proceso de Burgos. Se produjeron huelgas y manifestaciones, decretándose el estado de excepción, esta vez también en Pamplona. El 6 de octubre se abría la biblioteca pública de San Pedro.

Pamplona, año a año: 1967-1968




Continuaban durante este año, 1967, las obras del pantano de Eugui. A partir del 1 de enero, los taxis de Pamplona comenzaron a incorporar en sus puertas una franja verde. Se inició la construcción de los cuarteles militares de Aizoain, donde se trasladarían los militares que hasta entonces estaban asentados en los cuarteles del centro de la ciudad. Se empiezan a acometer, como consecuencia de estos cambios en la zona, obras de restauración de la Ciudadela. La Muralla de la Ciudadela llevaba incrustada, hasta entonces, junto a su puerta central (como se ve en la fotografía de la derecha), un cuartel de 140 metros de largo y en medio del recinto fortificado había varios barracones que hoy no existen. Derruido ese cuartel existente junto a la puerta principal, pocos jóvenes de hoy en día conocerán que tan recientemente, como hace cuarenta y pico años, que se reconstruyó todo ese lienzo de muralla. Asimismo se restauraron los puentes de acceso que había desde la Ciudadela hacia la Vuelta del Castillo. En Enero de 1967 tomaba posesión, como alcalde, Angel Goicoechea que permanecerá en su puesto hasta mayo de 1969. Comienzan, además, a construirse viviendas en el solar de las vias del Plazaola-Irati, junto a Yanguas y Miranda.
Este año se realizó la convocatoria del Aberri Eguna en Pamplona, un Aberri, convocado por el Gobierno Vasco en el exilio, por supuesto prohibido por el régimen de entonces y criticado, también, desde las páginas del “Diario de Navarra” que va tomando una postura, cada vez, más beligerante contra el nacionalismo vasco. Vemos, junto  a este párrafo,  una foto de la Policia Armada instando a disolverse en la plaza del Castillo a unas personas de avanzada edad en el transcurso de esa convocatoria. En estos años se comenzaron a decretar los primeros estados de excepción en el País Vasco. 

En Junio se terminó la ampliación de la plaza de toros bajo proyecto de los arquitectos Rafael Moneo y Carlos Fernández Casado, (plaza que vemos encabezando la entrada con su apariencia anterior y, posteriormente, en el siguiente párrafo, en pleno proceso de obras). “La manguera” fue la canción más oida en los sanfermines. Comenzaba a prestarse cada vez más atención al encierro en los medios audiovisuales, llegándose a difundir, incluso, algunas imagenes por Eurovisión. Los sanfermines de este año duraron 10 días. El 2 de septiembre se inauguraba el estadio del Sadar. Este año se iniciaba la 1ª edición del famoso Festival de Villancicos Nuevos que vemos en la caratula del disco adjunto. La última edición se celebró en 1983 y por este festival  pasarían, en sucesivas ediciones, célebres figuras de la canción  de la época: Victor Manuel, Emilio José, Juan Pardo, Amancio Prada, Rosa León, Luis Eduardo Aute, Maria Ostiz, etc). Se comenzaba a hablar de la construcción de Ermitagaña, un barrio que se esperaba tuviese más de 25.000 habitantes. Y continuaban “las movidas” en la universidad.

En 1968 se construía la parroquia de Santiago en La Chantrea y se fundaba el centro Oscus en la calle Navarrería. La empresa de transporte Pamplona S.A se convertía en la COTUP. Osasuna bajaba a tercera división e iría subiendo y bajando de tercera a segunda hasta que finalmente subió a Primera  en la temporada 1979-80. Se producía, este año,  el primer atentado mortal de ETA. El 10 de mayo colocaban, además, una bomba al paso de la Vuelta Ciclista de España por Navarra. A finales de año se iniciaban las obras de ampliación y reforma de la calle Marcelo Celayeta, convertida en avenida, uno de los ejes principales de comunicación de la zona norte de la ciudad. La vía pasaría a tener de siete metros de anchura a veinte y tres las aceras. En las fotos de Arazuri, vemos la construcción de las casas de la Virgen del Rio y la avenida Marcelo Celayeta, ambas son de 1967.

El 21 de noviembre se incendiaba el Teatro Gayarre, hecho que vemos plasmado en la foto de Zubieta y Retegui. El 22 de diciembre, Pamplona se despedía oficialmente de los antiguos cuarteles militares en el centro de la ciudad. Continuaron a lo largo de estos años los conflictos laborales que hemos visto en otras entradas del blog. Por lo que a mi ámbito personal atañe recuerdo que el  20 de octubre de 1968 quedaba resuelto el conflicto laboral de Bendibérica, donde trabajaba mi padre. Los carricos de helados y chucherías fueron sustituidos por kioskos, en dos años se instalaron nada menos que quince kioskos en la ciudad. Se comenzaban a extender por toda la ciudad  los primeros vados.

Pamplona, año a año: 1965-1966

En 1965, se aprobaba el proyecto de obras del embalse de Eugui que daría respuesta a las crecientes necesidades de abastecimiento de agua en Pamplona. Su presupuesto global ascendía a unos 143 millones de las antiguas pesetas. El Estado contribuiría con el 50% del coste de las obras y el otro 50% de la factura iría a cargo del Ayuntamiento de Pamplona y la Diputación Foral. Se hablaba de instalar una pista de hielo en la plaza de toros, noticia de la que, al poco tiempo, nada más se supo. El 4 de marzo se produjo una insólita manifestación de universitarios en las inmediaciones del Gobierno Civil, en defensa de un verdadero sindicato estudiantil representativo, (el SEU, controlado por el régimen no se consideraba como tal), y en solidaridad con el movimiento de protesta universitaria de Madrid, donde habían sido expedientados conocidos catedráticos: Aranguren, Tierno Galvan, García Calvo. No hubo cargas ni detenciones. Se derribaba el caserón de la Alhóndiga y Tránsito Municipal que también albergaba la Escuela de Artes y Oficios y la Academia Municipal de Música siendo sustituidos por varios edificios de 7 u 8 plantas que daban a las calles Yanguas y Miranda, Estella y Vinculo. Para mayo de 1965 ya se habían producido cinco subastas de terrenos en el solar donde estaban los edificios derribados, la última subasta fue una de las más caras: 36.300 pts el m2. La foto que encabeza la entrada, de Vicente Galbete, muestra los solares despejados de escombros. (La foto está datada en abril de 1966). También desaparecía, este año, del centro de la plaza de la Argentina la farola ornamental que había estado desde 1958 en el lugar y antes  frente al palacio de Diputación. Se eliminó este año la farola con el fin de convertir la plaza en una parada de autobuses o estación de autobuses urbanos al aire libre. En mayo de 1965, también, se inauguraba el nuevo altar y la residencia de los Padres Redentoristas en la calle Cortes de Navarra, que vemos al comienzo de la entrada.

En el Casco Viejo el Ayuntamiento, mejor dicho su Comisión de Protección Estética,  pedía eliminar chapas y anuncios de marcas comerciales, controlar los rótulos luminosos y ocultar los cables del alumbrado, además de estudiar la posible sustitución de los kioskos de Recoletas y obras de mejoras en plazas y calles del Burgo, mejor dicho de la Ciudad de la Navarrería. En las fiestas de San Fermín las barracas se habían instalado desde el año 1951 hasta este año en las proximidades de la avenida de Bayona, entre Antoniutti y la Cuesta de La Reina. A partir de 1966 y hasta 1971 lo harían en la zona de los glacis de la Vuelta del Castillo que daban a Pio XII. (La foto, de 1966, muestra sin embargo las atracciones al final de Navas de Tolosa, donde Antoniutti). La verbena, la única que había entonces, se celebraba en la plaza del Castillo, entre las 10.30 y la 1.30 de la madrugada. Los autos de choque costaban 4 pesetas y 20 pesetas el abono de 6 viajes, los caballitos 3 pesetas. Toreaban ese año en la Feria, Diego Puerta, El Viti, Curro Romero, Jaime Ostos, El Cordobés y Antonio Ordoñez (Adjunto el cartel de la Feria de ese año). El Estruendo cumplía su quinto año de vida. En octubre de 1965 desaparecía el último surtidor de manivela de la ciudad. En octubre también se inauguraba uno de los primeros colegios de élite de la ciudad: el colegio del Redín, fundado por personas cercanas al Opus. Se construía, en terrenos cercanos a Noain, una pista de aterrizaje de 1.000 metros de longitud, si bien no serviría para que aterrizasen aviones, sino sólo avionetas. Este sería, no obstante, el primer paso del futuro aeropuerto de Noain. También este año se hablaba de una posible variante por Villava con un túnel de 200 metros de largo que atravesaría el Monte Ezkaba. Tendría que pasar más de un cuarto de siglo para que este proyecto viese la luz.

La temporada 1966-67 fue la última en la que Osasuna jugó en el viejo campo de San Juan, que vemos en la foto adjunta tras la reforma de 1956. El campo de San Juan se había inaugurado el 11 de mayo de 1922 y en 1965 Osasuna había decidido venderlo por 40 millones de pesetas a una promotora de viviendas que construiría en el naciente barrio de San Juan (en la foto adjunta de J.J. Arazuri vemos el cruce de Circunvalación con el principio de la avenida de Bayona en el año 1966). Se barajaba Lezkairu o Mutilva como emplazamiento del nuevo estadio. En enero de 1966 se estaban realizando las primeras obras de construcción de los cuarteles de Aizoain. Se preveía que el cuartel de infantería se trasladase allí en dos años y el de Artillería, en cinco. A partir del 21 de abril de 1966 el Diario iniciaba una sección fija en euskera, que ya había iniciado 50 años antes, de 1915 a 1918, de la mano de José Aguerre, el que fuese luego director de las publicaciones nacionalistas “Napartarra” y “La Voz de Navarra” fallecido en 1962. También “El Pensamiento Navarro” tenía una sección eneuskera “Zaldiko Maldiko”, como atestigua el recorte adjunto. Es curioso observar como hasta el final del franquismo y aprovechando el papel jugado por Navarra en la contienda civil, desde los años 50 y hasta los 70 hubo una cierta tolerancia, incluso pequeñas actividades de fomento del euskera desde la propia Diputación Foral, circunstancia que no se produjo, para nada, en Vizcaya o Guipuzcoa que eran consideradas por el régimen “provincias traidoras”. En 1957 se había creado la Sección de Fomento del Vascuence dentro de la Institución Príncipe de Viana. En la Universidad de Navarra (del Opus Dei) daba clases de Etnografía Vasca (entre 1964 y 1979) el insigne antropólogo José Miguel de Barandiaran (en la foto podemos verle recibiendo un homenaje de la Universidad a finales de los años 70). Y durante buena parte del franquismo, periódicos como el “Diario de Navarra” no eran claramente antivasquistas, al menos desde el punto de vista cultural, y se aceptaban de forma natural términos como Vasconia, región vasco navarra o Euskal Herria. Será probablemente la aparición de ETA y el auge del independentismo vasco, desde finales de los años 60 y primeros 70, el que transformará esa postura más o menos tolerante con la identidad vasca de Navarra del Diario en un creciente antivasquismo.

El 24 de julio se procedía  a la inauguración simbólica de la Avenida del Ejército, todavía un proyecto más que una realidad. El 26 de julio se producía la entrega de la Ciudadela al Ayuntamiento de Pamplona, por parte de los militares, acto que refleja la foto. En octubre se inauguraba el nuevo templo de Capuchinos. Se implantaban las cajas de mando automáticas para los semáforos de la ciudad. Las basuras, como ya señalaba en otra entrada, se introducían en bolsas de papel marrón subvencionadas por el consistorio. Los camiones pasaban cada tres días a recogerlas. Entraba en funcionamiento la planta de automoviles Authi. Las canciones que más se tarareaban estos sanfermines del 66 fueron “Esperanza”, “El chachacha”, “Juanita Banana” y “Mustafá”. Los Iruñako habían dicho adiós un año antes, después de casi una década de fulgurante carrera, con miles de  recitales por todo el mundo. Eran tiempos de colonias escolares para los niños de familias modestas, patrocinadas por la Caja de Ahorros de Navarra en Zudaire y Fuenterrabia que vemos en las fotografías de abajo. ¡Cuántos habrán estado en las colonias!. Creo que la estancia de los niños en aquellos parajes duraba en torno a los 25 días. De aquellas experiencias infantiles en las colonías de Zudaire y Fuenterrabia les dejo unas cuantas fotos.

 

Pamplona, año a año: 1963-1964

En febrero de 1963 se iniciaban las obras de ensanchamiento de la vía llamada de Pio XII, antigua carretera a Estella, obras  que continuarían a lo largo del año siguiente y que vemos en la fotografía de la derecha. Esta era hasta entonces  una pequeña carretera llena de arboles a ambos lados. El 3 de marzo se cerraba el Coliseo Olimpia. Como dije en la entrada de los cines, el Olimpia lo había construido la sociedad Euskalduna que daría paso más tarde,  en la gestión del local, a la Sociedad Anónima General de Espectáculos, SAIDE. El Coliseo Olimpia se había inaugurado cuarenta años antes, el 6 de julio de 1923. En el lugar se construiría el nuevo edificio que alberga hoy a los Multicines Carlos III. El cine Carlos III se terminó de construir en noviembre de 1964, obras que vemos en la foto de la izquierda  de 1963, de J. Lorda que encabeza esta entrada. El 16 de abril se inauguraba el Hotel de los Tres Reyes en los terrenos del Bosquecillo (en el párrafo siguiente vemos el palomar que había en este lugar antes de la construcción del hotel) y a finales de este año se comenzaba a construir el Hotel Maisonnave, que se acabaría en 1965. Este año comenzaba también  a urbanizarse el primer tramo de la avenida de Bayona (que vemos en una foto más tardía, en el siguiente párrafo). Y es que el  21 de mayo se aprobaba el proyecto de ordenación de la primera zona de Tercer Ensanche, área que se extendía  entre la zona de Abejeras y el margen izquierdo del Arga. En la Rochapea se inauguraba este año un dispensario en las Casas del Salvador. Se abría el Paseo de Ronda, si bien, algunos años más tarde,  se cerraría para volverse a abrir en 1980 y, de forma total, algunos años más tarde. Se conseguía un  record en el Seminario de Pamplona: en 1963 estudiaban en él, más de 1.000 seminaristas. En el medianil de la antigua Casa Seminario se pintaba un mural turístico con los edificios más significativos de la ciudad obra de Pedro Lozano Sotes que costó 42.000 pesetas, pagadas a partes iguales por el Ayuntamiento y la Caja Municipal.

Resulta chocante leer en la prensa  la noticia, el 14 de mayo, de la celebración, en San Sebastián, del día de las Provincias Hermanas. Entonces se hablaba con bastante naturalidad, incluso en medios navarristas,  del País Vasco Navarro. Y eso que estábamos en pleno franquismo. Asistieron al acto las primeras autoridades navarras. En septiembre se celebraba otra fiesta de hermandad, esta vez entre las dos navarras, la del Norte y la del Sur. El 3 de septiembre el viejo puente románico de la Magdalena quedaba como puente meramente ornamental o estético al pasar todo el tráfico por el nuevo puente de la Chantrea. Los alumnos de la Universidad de Navarra se trasladaban en octubre desde el Museo de Navarra y la Cámara de Comptos al nuevo Edificio Central, todavía en obras. En años posteriores se iría ampliando el campus de la Universidad. En octubre de 1966 se terminaba el edificio de Bibliotecas, en el año 1969 el de Ciencias y en 1978, el de Arquitectura.

En 1964, la Ciudadela pasaba de la Administración Militar a la municipal. En este año, la avenida de Zaragoza acababa en un solar, donde hoy está la sede central de Caja Rural. En el Casco Viejo se derruía una casa antigua que había junto a la Cámara de Comptos (véase entrada de la plaza de San Francisco). El 9 de agosto se aprobaba el plan general de ordenación urbana de La Rochapea. Se proyectaba ejecutar dicho plan en el plazo de cinco años y según él, el barrio podría llegar a tener 40.000 habitantes. Ahí es nada. Sólo se permitirían cuatro plantas de edificación. Se proyectaba una avenida de tráfico rápido que seguiría el trazado de la antigua vía del Plazaola, con 28 metros de anchura, 3,5 de aceras y 1 metro de anden central. Se prolongaría hacia el tercer Ensanche por un lado y hacia las la zona de las murallas de Tejería por otro. Tendrían que pasar unos 30 años para que realmente se aprobase el plan parcial que daría lugar al actual barrio que conocemos. Para ilustrar este tema, adjunto una foto del cruce de Cuatro Vientos de 1964.

En Febrero se hacía cargo de la alcaldía, Juan Miguel Arrieta que permanecerá en su puesto hasta enero de 1967. En marzo comenzaban a derribarse algunas edificaciones municipales (Escuela de Artes y Oficios y Alhondiga Municipal) en la plaza de la Argentina, como vemos en la foto de Galle, que continuarían el año siguiente. En su lugar se erigiría un edificio de 14 plantas. La última piedra se colocaría en 1967. También se eliminaría la farola ornamental que había en medio de la plaza, y que vemos en la foto adjunta del citado Galle, aunque este hecho se produciría en 1965. Este año se ampliaba y reformaba el edificio de Correos.

El 10 de abril se ponía en marcha el Plan de Promoción Industrial, impulsado por la Diputación Foral de la mano de Félix Huarte y Miguel Javier Urmeneta que había pasado del Ayuntamiento a Diputación. En agosto de 1964 se producía un enfrentamiento de bandas, cerca del Monumento a los Caidos. Participaron entre 100 y 200 jóvenes. Peleaban los del Tenis contra las bandas juveniles de la ciudad: Rockers, Cobos, Navajos, Lizasos, Cuervos y Aguiluchos. En agosto se inauguraba la residencia Virgen del Camino. También se inauguraba este año el cine Aitor, cine que cerraría sus puertas en 1985. Siguen creciendo las edificaciones en el campus universitario. En esta época fue cuando se instaló un kiosko entre los arboles, cerca del puente de San Pedro. Como ya señalaba en la entrada centrada en los movimientos sociales y sindicales, en el inicio de los años 60, incluso un poco antes, desde finales de los 50 se empezaron  a hacer oir en toda España y por supuesto en Navarra los primeros movimientos antifranquistas, tras el largo silencio de la postguerra y las aisladas acciones de los maquis. 

En octubre comenzaba el curso en el nuevo instituto laboral “Irabia” instalado provisionalmente en la avenida Marcelo Celayeta (en las antiguas escuelas de Carbonilla) donde estaba previsto permaneciese un par de años hasta terminar los locales definitivos en el barrio de la Chantrea. El primer curso se inauguró con 80 alumnos que cursarían la especialidad industrial minera. A finales de diciembre se inauguraba la piscina cubierta  de la Caja Municipal  y el gimnasio del Frente de Juventudes, ambos en la calle Sanguesa. El Ayuntamiento invitaba  a “industriales y comerciantes” de la ciudad a adornar calles y plazas con instalaciones luminosas y artísticas. El Consistorio correría con el coste del consumo eléctrico. El 21 de diciembre estallaba un artefacto explosivo contra el Monumento a los Caidos.

Fotos: la autoría aparece referenciada en el texto de la entrada. El resto de fotografías no referenciadas proceden de los libros de Jose Joaquín Arazuri, “Pamplona, calles y barrios”

Entidades culturales del Viejo Pamplona: Orígenes del actual Ateneo Navarro (1985-1990)

Si en una entrada anterior pudimos conocer la historia del primer Ateneo Navarro, en esta entrada conoceremos la historia, el origen del actual Ateneo Navarro, que, contrariamente a lo que algunos han dicho por ahí, nada tuvo que ver con el anterior. Y en esta ocasión la reconstrucción histórica no es fruto de la investigación sino de mis recuerdos personales  pues  viví, en primera persona, los primeros años de esta naciente institución, a la que  estuve vinculado de una u otra forma, entre los años 1986 y 1990. En los años de la transición hubo varios intentos fracasados para poner en marcha un Ateneo, la mayoría vinculados al grupo de poetas y escritores de la publicación Rio Arga, fundada en 1976, con el apoyo de la Caja Municipal presidida por Miguel Javier Urmeneta. Creo recordar que en 1979 se produjo otro intento, creo que alguna de las reuniones se   celebraron en el antiguo Bar Viana de la calle Jarauta, establecimiento ya desaparecido, pero entonces frecuentado por gentes del arte y la cultura, aunque dichos intentos no fructificaron. No parecían años muy propicios para el entendimiento entre diferentes. La transición en Navarra había sido ciertamente convulsa y, los grupos políticos y la gente de la  cultura parecía dividida, cuando no enfrentada, como lo estaba buena parte de la sociedad navarra. 


Fue una persona ajena a este mundo de la cultura, lo que podría llamarse un “outsider” de este mundo, el que empezó a dar los primeros pasos en el lento y difícil alumbramiento de este segundo Ateneo, se llamaba Ernesto Vera y en aquel tiempo era visitador médico de la farmaceutica Bayer. Vera se puso en contacto con Victor Manuel Arbeloa, que había participado en los anteriores intentos de Ateneo durante la transición, y junto con Jesús Mauleón empezaron a barajar nombres, personas de diferentes procedencias ideológicas, de diferentes ámbitos de la cultura, grandes personalidades, sin ningún género de dudas, en sus ámbitos de trabajo, a los que sondear e ilusionar en este ingenuo y apasionante reto de poner en marcha este nuevo Ateneo. Estas tres personas lograron, con sus contactos, implicar a ocho personas más para constituir el Grupo Promotor, aunque, en honor a la verdad, recuerdo que fue determinante  la labor tenaz y constante, en esta primera etapa, del citado Ernesto Vera, que tuvo un papel fundamental, con multitud de visitas personales,  a la hora de posibilitar aceptaciones y compromisos entre los integrantes de aquel grupo. El Grupo Promotor estuvo formado, (y los cito por orden alfabético), por Pablo Antoñana, Victor Manuel Arbeloa, José Antonio Eslava, María Concepción García Gainza, Jesús Mauleón (que actuaba de secretario), Alberto Munarriz, Jose Pérez Salazar, Aurelio Sagaseta, José María Satrústegui, Miguel Javier Urmeneta y Ernesto Vera. En la foto que encabeza la entrada vemos a parte de los componentes del grupo promotor, de izquierda a derecha: Antoñana, García Gainza, Satrústegui, Eslava, Vera, Mauleón, Pérez Salazar y Arbeloa.

Como sucedió en el Ateneo del 32 era evidente que, si esta nueva iniciativa quería tener éxito,  debía integrar, incluso desde el momento de la constitución de este grupo promotor,  todas las visiones y sensibilidades que había entonces en Navarra. En dicho grupo había desde un superviviente de aquella última junta del ateneo anterior de 1936, falangista en sus años jóvenes, José María Peréz Salazar, personas vinculadas a la lengua y la cultura vascas como Satrústegui y Urmeneta o el empresario nacionalista Alberto Munárriz, la catedrática de Arte de la Universidad de Navarra, García Gainza, el socialista Victor Manuel Arbeloa y otros sin adscripción política o ideológica clara. En aquel grupo había nada menos que cuatro sacerdotes o exsacerdotes: Arbeloa, Mauleón, Satrústegui y Sagaseta. Parecía, a priori,  imposible poner de acuerdo y en pro de un objetivo común a un grupo tan dispar, tan variopinto cultural e ideológicamente pero la enorme generosidad de este grupo de personas permitió el feliz alumbramiento de esta iniciativa cultural. Este grupo promotor preparó unos estatutos, basándose fundamentalmente en los de La Rioja y San Sebastián y propuso, con ese mismo criterio diverso pero integrador, una lista de 50 personalidades más de las diferentes ramas de la cultura, (procedentes de los más diversos ámbitos ideológicos), que serían los llamados socios fundadores. 

Sería prolijo detallar todos y cada uno de los 61 nombres que constituían aquella lista pero por citar algunos citaré, entre los que recuerdo, a Pascual Aldave, Montxo Armendariz, Mariano Carlón, Juan Ramón Corpas, Xavier Eder, Andres Iñigo, Jimeno Jurio, Tomas Yerro, Francisco Indurain, Miguel Urabayen, Mariano Sinués, Miguel Sánchez Ostiz, Ricardo Ollaquindia, José Luis Molins, los arquitectos Manuel Iñiguez y Alberto Ustarroz, Francisco Miranda, Joaquín Labiano, Juan Cruz Labeaga, Jesús Honorato, Pio Guerendiain, Maria Gembero, Luis Cortés, Andrés Gallego,  Fermin Echauri, Javier Fortun, Alfredo Floristan, Agustín Gonzalez y otros 22 nombres más. A diferencia del Ateneo de 1932 que tenía, por el perfil de su miembros, un carácter más político, Arbeloa era el único político en activo de este ateneo. 

El 25 de marzo de 1985 se aprobaron los primeros estatutos, con la presencia, en aquella reunión fundacional del Maisonnave, de los socios promotores y 45 de los 61  socios fundadores. Se aprobaron tanto el nombre de la entidad que debía ser bilingüe  como los estatutos también redactados en euskera (17 de los asistentes votaron, no obstante, en contra de estos acuerdos). El logo fue obra de Jose Antonio Eslava. Unos días antes se había convencido al doctor Mariano Carlon, toda una personalidad en la ciudad, expresidente de buena parte de las principales institucionales culturales de Pamplona, para presidir la primera junta del Ateneo. Su perfil enlazaba con la de su predecesor en el Ateneo del 32, el doctor Victoriano Juaristi, pues era, como aquel, un reputado médico,  humanista por  su formación y carácter, capaz  de aunar voluntades y opiniones diversas y de dirigir con prudencia, ecuanimidad y sentido común una institución que nacía en un entorno y época especialmente complicados y que, este año, cumple su 30º aniversario. La primera Junta del Ateneo la constituían, además de los miembros del grupo promotor, (salvo Urmeneta), Juan Ramón Corpas, Javier Fortun, Jesús Honorato y Miguel Urabayen, hijo de Don Leoncio Urabayen.


El primer acto cultural, el acto de inauguración oficial,  creo recordar que se celebró el 22 de enero de 1986 en el Hotel Tres Reyes con una conferencia de la escritora Carmen Conde que versaba sobre Teresa de Jesús y Gabriel Miro y un recital de piano a cargo de Antonio Baciero (acto que vemos reflejado en la fotografía del párrafo anterior). En Febrero de 1986 se inauguró en la Ciudadela una exposición de Ignacio Zuloaga, a la que siguió un ciclo de conferencias sobre “Las otras medicinas”, un ciclo de conferencias sobre “España en Europa” con la participación de José María de Areilza y Enrique Barón y otras actividades como conciertos, conferencias, ciclos de cine, etc. Fue igualmente destacable la presencia de Antonio Gala en octubre de 1986, que vemos en la fotografía de este párrafo, y de Adolfo Marsillach y Raúl Guerra Garrido en octubre y noviembre de 1987. Todas aquellas primeras actividades fueron del máximo nivel, dado el nivel de los responsables de las áreas y  su capacidad de traer conferenciantes o artistas de postín. Hubo también certámenes de cuentos y de ensayo promovidos por el Ateneo.

Este Ateneo tuvo su sede, al menos hasta el inicio de la década de los años 90, en el nº 50 de la calle Zapatería, donde antes estuviesen el diario falangista “Arriba España” y anteriormente el rotativo nacionalista “La Voz de Navarra”. Las oficinas estuvieron durante tres o cuatro años en una fría, húmeda y destartalada dependencia, en la primera planta del citado edificio. El edificio, en un estado muy deteriorado, se le cedió durante aquel tiempo, en precario, por parte de sus propietarios, la familia San Julian, al Ateneo, en la esperanza de que con el apoyo institucional se  pudiese reformar el edificio para que sirviese como  sede a la naciente institución. Hubo, en aquel entoncesm un proyecto de reforma realizado por los arquitectos Iñiguez y Ustarroz. De hecho recuerdo que en los años 88 y 89 se lograron sendos acuerdos parlamentarios en los que se habilitaron sendas partidas de 20 y 65 millones de pesetas para la compra y rehabilitación de Zapatería, 50 como sede  del Ateneo que finalmente quedaron en nada. Fue bastante polémica, en aquel entonces, la intervención del parlamentario del PSN, Carlos Cristobal que, en su intervención, calificaba de elitista el Ateneo, nada más lejos, desde luego del objetivo de algunos de los que impulsaron y vivimos aquellos orígenes del Ateneo. Al Ateneo se le veía como un serio competidor, que quería mantener su independencia a toda costa, por parte de un gobierno  foral que no estaba dispuesto a consolidar una entidad cultural autónoma pues tenía, en aquel entonces,  una visión bastante dirigista  de la cultura.

En 1987 e impulsado por uno de sus principales promotores, Ernesto Vera se puso en marcha un programa ambicioso que pretendía bajo el nombre de “Paz, Cultura, Libertad” ofrecer el Ateneo como un espacio libre y de encuentro para el conocimiento y dialogo con otros países. Y así a finales de 1987, recién inaugurada la perestroika se trajo a Pamplona una exposición, una semana de cine, grupos artísticos, y conferenciantes de la extinta Unión Soviética que acercaron la realidad de este desconocido y gigantesco país a nuestra comunidad. Además comenzaron los primeros viajes del Ateneo, recuerdo uno en septiembre de 1988, a la URSS, a la que asistimos más de 30 ateneistas, muchos arquitectos locales, algún historiador y algunos periodistas. Además de las actividades estrictamente culturales, este programa internacional servía de encuentro del país visitante con los representantes institucionales, universitarios y empresariales de nuestra comunidad. Y es que era el país con sus máximos representantes diplomáticos el que acudía a la ciudad. Tras la Unión Soviética,  pasaron por Pamplona, Bielorrusia  en 1988 (en la foto vemos al grupo bielorruso Joroshki en plena actuación en el Gayarre), e Israel y China en abril y mayo de 1989 (adjunto portada del programa de mano de aquellas jornadas). En este último caso coincidió la presencia del embajador chino Yuan Tao con los desgraciados sucesos de Tiannamen. Las interferencias políticas desde dentro del propio Ateneo, provocaron la suspensión de aquel programa.

En abril de 1988 se nombró una segunda junta directiva, presidida igualmente por Don Mariano Carlón de la que formé parte y en la que permanecieron de la junta anterior Perez Salazar, Vera, Saraseta y Honorato. A esta segunda Junta se incorporaron Angel Garcia Larraz (sustituido luego por Carmen Itarte), Xabier Zubiri, Carlos Albillo, Emilio Echavarren, Mariano Sinues (sustituido por luego Salvador Martín Cruz), Araceli Martínez Peñuela (sustituida más tarde por Juan Jose Martinena), Pedro Lozano Bartolozzi, Javier Arlaban y Patxi Muguerza. El Ateneo contaba, entonces, con 848 socios que pagaban 2.000 pesetas de cuota de entrada y una cuota semestral de 1.800. El local seguía siendo una asignatura pendiente. En 1990, recuerdo, se exploró la posibilidad de que el Chalet de Uranga en Burlada pudiera albergar al Ateneo pero al final tampoco cuajó esta posibilidad. Ante la falta de local las actividades se desarrollaban en salones de hoteles (Maisonnave, Iruña Park), el Nuevo Casino, el Teatro Gayarre, algunos centros educativos como el Colegio Mayor Larraona, las salas de Cultura de las Cajas, la Casa de la Juventud. Las exposiciones se realizaban, algunas, en la Ciudadela, los ciclos de películas en algunas salas de cine de la ciudad, etc. La actividad era creciente. Ante las dificultades para tener una sede estable, el Ateneo optó por aceptar, a finales de 1992, la cesión de un piso, propiedad del Ayuntamiento, en la avenida de Barañain, donde sigue manteniendo actualmente su sede social. El Ateneo renunciaba a ser una institución con mucha más fuerza, influencia social y una presencia física en el centro histórico y se convertía en una entidad itinerante, cuya labor no minusvaloro en absoluto pero que se me antoja diferente, con un alcance mucho más limitado y seguramente menos ambicioso, al que sus fundadores se marcaron en un principio. 

Nota sobre las fotos de las diferentes personalidades: En esta entrada sobre el Ateneo de 1985 podemos descubrir por orden de aparición, de arriba abajo y de izquierda a derecha a Mariano Carlon, presidente del Ateneo Navarro entre 1985 y 1991 y a una parte de los miembros del grupo promotor, Jose María Satrústegui, Pablo Antoñana, Jesús Mauleón, José Antonio Eslava, Concepción García Gainza y Aurelio Sagaseta.

Pamplona, año a año. Introducción. La Pamplona de la postguerra (1946-1962)

Si alguien creía que me iba a olvidar de  lo que había ido acaeciendo en Pamplona, año tras año,  antes de 1979 está equivocado. Voy a continuar reconstruyendo la pequeña historia de la ciudad en próximas entradas,  repasando la historia menuda de nuestra vieja Iruña, en esos años  olvidados en el tiempo, un largo período que coincide con mi infancia y adolescencia y que va   desde mi nacimiento en 1963 al año 1978. Esta primera entrada tiene un mero carácter introductorio, no exhaustivo, y repasa algunos hitos y/o hechos acaecidos en la ciudad antes de esa fecha, en el período 1940-1962.  Siete años después de terminada la guerra civil, Pamplona era una pequeña ciudad de provincias con poco más de 60.000 habitantes, apenas desarrollada industrialmente. Las pocas empresas que había, -pequeños talleres en su inmensa mayoría-,  tenían un carácter familiar y su producción era básicamente artesanal. La ciudad estaba marcada por la huella de una renacida religiosidad que se hacía especialmente presente en la calle. Las iglesias se llenaban de fieles los domingos. Todas las manifestaciones de masas estaban impregnadas por ese carácter religioso. 
Era frecuente la celebración en la calle de misas de campaña, procesiones, homenajes y otros actos religiosos. Cabría recordar, en este sentido, la celebración en 1946 de un gran congreso eucarístico, en cuyo acto central, celebrado en la plaza Príncipe de Viana,  recibieron la primera comunión cerca de 16.000 niños, acto que recoge la fotografía adjunta de Julio Cia. También ese año, y apadrinada por la Diputación Foral, con el viejo rito con el que se coronaban, en la catedral, a nuestros Reyes se produjo la coronación de Nuestra Señora, Santa María La Real, como reina de Navarra, esta vez en la plaza del Castillo. La ciudad estaba marcada también de forma evidente por la huella de la reciente guerra civil. Desfiles cívico militares como los del Frente de Juventudes o puramente militares como los del día de la Victoria llenaban de personas las calles de Pamplona, mientras en los diarios se informaba periódicamente de los congresos de la Sección Femenina, (en 1954 hubo uno presidido por Pilar Primo de Rivera) o de reuniones locales de otras secciones del Régimen. Dos años más tarde, en 1948, se construía el Monumento a los Caidos, cuya fotografía  encabeza esta entrada. En 1946 se derribaba una segunda casa en la plaza del Ayuntamiento, junto a la Casa Seminario (en 1941 se había tirado la que cerraba la salida hacia San Saturnino),  y  se habían levantado las vías del Irati a su paso por la ciudad, concretamente del paseo Sarasate.
Los pamploneses se divertían estos años yendo al cine, no había más de media docena de salas en esta época (a finales de los 40 estaban el Gayarre, Olimpia, Príncipe, Avenida, Novedades, y Alcazar), o bien acudiendo al viejo campo de fútbol de San Juan para ver un Osasuna, todavía en 2ª División. También era habitual chiquitear, eso si, con moderación, por las calles de lo Viejo y, entre los jóvenes de ambos sexos, dar largos paseos arriba y abajo de la avenida de Carlos III y por la plaza del Castillo. En las casas, -aun no había aparecido la televisión-, se escuchaban los programas de Radio Requeté, la única emisora local que había en ese momento (hasta que aparecieron en 1957 y 1959, La Voz de Navarra y Radio Popular). Las barracas estaban situadas entre 1951 y 1964 al principio de la avenida de Bayona, en el espacio que hay entre esta avenida, Antoniutti y la cuesta de la Reina. Si bien habían nacido en 1908 con el apoyo o impulso de Mariana Sanz, es en los años 50 cuando  las cantinas escolares tienen una de sus épocas de mayor esplendor. En unos años, los de la postguerra en que escaseaba casi de todo era muy importante la alimentación de los niños, de ahí que se extendiese en casi todos los colegios el servicio de las cantinas escolares. En estos años no era raro ver una figura que desaparecería años más tarde, la de los serenos, aunque no hay demasiada literatura ni documentación sobre ellos.
En 1946 era alcalde de Pamplona, José Iruretagoyena. En 1948  se inauguraban el nuevo Mercado del Ensanche y los nuevos baños públicos de la calle Tafalla. La Estación del Plazaola se trasladaba desde la carretera Zaragoza a la nueva estación de Conde Oliveto, construida en 1945. En 1949, el 26 de enero, se cambiaba el nombre de la plaza del Vínculo por el de la Plaza de la Argentina, denominación que perviviría hasta el 28 de mayo de 1974. Asistió al descubrimiento de la nueva placa de la plaza,  el día 13 de mayo, el cónsul de la República Argentina, momento que recoge la fotografía de la izquierda, de Galle. Comenzó la construcción de unos nuevos pabellones  en la zona militar. En 1950 se suprimió el feo puente metálico del Portal Nuevo en la Cuesta de la Estación y se construyó el actual de piedra, obra de Victor Eusa y ejecutado por los contratistas Hermanos Salanueva, obras que vemos en la foto de la derecha. El 8 de octubre se erigió el monumento a San Ignacio de Loyola, en la avenida del mismo nombre. Este año se realizó, además, la primera ordenación del transporte colectivo urbano de Pamplona. También este año se puso la primera piedra del nuevo barrio de la Chantrea, concretamente el 19 de marzo de 1950. Se proyectaba construir, en esta primera fase, más de 300 viviendas. Este año se estaba acabando la construcción del 2º Ensanche, iniciada 30 años atrás. También el Irati se había trasladado a la nueva estación de Conde Oliveto cambiando,  además, su recorrido desde Villava, por la vía del Plazaola,  hasta El Empalme. Comenzaron las obras de construcción del Frontón Labrit. Pamplona contaba este año con 71.000 habitantes. 
En Mayo de 1951 tomaba posesión como Alcalde, Miguel Gortari,  que permanecerá en su puesto hasta abril de 1952. En Mayo, también, como hemos visto en otra entrada sobre el movimiento sindical se produjeron las famosas y sorprendentes, por lo insólito, manifestaciones contra el alza de los precios. Protestaron un gran número de mujeres en la plaza del Mercado del Ensanche y les apoyaron sus maridos e hijos trabajadores. En Noviembre de 1951, siendo alcalde Gortari, se derribaba el viejo ayuntamiento, dejando sólo en pie la fachada neoclásica, como vemos en la fotografía. La corporación municipal se trasladó temporalmente, hasta septiembre de 1953, al edificio de que ocupaba la Escuela de Artes y Oficios y la Alhondiga Municipal, en la plaza de la Argentina. Lógicamente, en los años 1952  y 1953 el Chupinazo de las fiestas de San Fermín se lanzó desde esta sede provisional, como atestigua la fotografía de la izquierda. En 1952 el Riau Riau enfiló desde la casa consistorial provisional por las calles San Miguel, Eslava y Mayor hasta la iglesia de San Lorenzo. Se incorporaron nuevos elementos ornamentales en la fachada de la Diputación Foral: un escudo, dos figuras de bronce en hornacinas, etc. Se derribaba el famoso olmo de la Taconera, junto a la iglesia de San Lorenzo. El 31 de marzo de 1951 se inauguraba en la Rochapea el cine Amaya (que vemos en esta entrada),  con la película “Agustina de Aragon”. Será el primero de una larga serie de cines de barrio que abriría la SAIDE durante los años 50 y 60, de los cuales ya no quedará ninguno a mediados de los 80. El 27 de julio, el primer tramo de la carretera de Villava, luego avenida de Villava, pasa a llamarse calle de Marcelo Celayeta, luego convertida en avenida y en uno de los principales ejes de comunicación de la zona norte de la ciudad. El día 7 de agosto se le realizó un sentido  homenaje al celebre sacerdote fundador de la iglesia y escuelas del Ave María.
El 17 de octubre de 1952 se inauguraba, con los cursos de Derecho (42 matriculados y 8 profesores),  en el edificio de la Cámara de Comptos, el Estudio General de Navarra, germen de la actual Universidad de Navarra. Vendrían luego, a partir de octubre de 1954, los cursos de Medicina y ATS en el Pabellón del Hospital y a partir de octubre de 1955 los de Filosofía y Letras en el Museo de Navarra. En 1958 se iniciarían los estudios de Periodismo y Ciencias. También en 1952 se inauguraba la parroquia San Francisco Javier. En Abril tomó posesión como alcalde, Javier Pueyo que permaneció en el cargo hasta enero de 1958. Se conmemoró el IV centenario de la muerte de San Francisco Javier, recibiendo la ciudad las presuntas reliquias del santo. Se inauguró el Monumento a los Caídos,  con la presencia de Franco que,  en un denso periplo cívico-religioso,  inauguró también la parroquia San Francisco Javier y algunas viviendas protegidas del patronato que llevaba su nombre,  en la Chantrea (en la foto de la derecha vemos a Franco, fuera de su vehículo, en la calle Olite). Este año  se inauguraba también el Frontón Labrit. Cerraba el Cafe Suizo de la plaza del Castillo (que vemos junto a este párrafo, si bien corresponde a su entrada por Pozoblanco) y en su lugar se inauguraba el Banco de Bilbao, en la antigua Casa de los Toriles
El año 1953 se iniciaba con el incendio de la fábrica de Caucho existente junto al Puente de Cuatro Vientos. Su propietario lo reconstruyó inmediatamente. En Julio se celebraba la primera feria de muestras de Navarra, en terrenos del Fuerte Príncipe. En septiembre, el concejo de Echavacoiz, antiguo barrio de Cizur Mayor se convertía en un barrio pamplonés. Osasuna volvía a subir, por segunda a vez a la 1ª División para bajar al año siguiente y volver a subir en el año 1956, se inauguraba el bar Noe de la calle Comedias, el 2 de julio se reinauguraba el Teatro Gayarre, tras unas reformas internas y se terminaba el 9 de septiembre la remodelación de la Casa Consistorial. Se retiraron las famosas farolas decimonónicas que había a la entrada. Asistimos, estos años, al declive y desaparición de las viejas líneas férreas del Irati y el Plazaola.  Perdíamos, así, aquel romántico tranvía que alegró las calles de Pamplona durante 35 años. En 1954, dejó de funcionar, debido a unas graves inundaciones que destruyeron parte de su recorrido, el Plazaola y un año más tarde, el 31 de diciembre de 1955, hacia lo propio el Irati. Tres años más tarde, en 1958, se autorizaba el levantamiento de las instalaciones ferroviarias de los trenes Plazaola e Irati, desapareciendo, de este modo, sus vestigios  a su paso por la ciudad. 

El 8 de septiembre de  1954 se inauguraba el Monumento a la Inmaculada en el Rincón de la Aduana. Este año  el Ayuntamiento aprobaba un programa de promoción y protección a determinadas industrias, concediendo exenciones contributivas y terrenos en condiciones económicas muy ventajosas. Fruto de este programa surgieron multitud de fábricas y talleres ubicados fundamentalmente en los barrios periféricos de la ciudad. La industrialización trajo consigo un importante aluvión inmigratorio, sobre todo de gente procedente del campo navarro, además de otras personas originarias de diversas comunidades españolas que poblaron los barrios de la Chantrea y La Rochapea. Este barrio, tradicional barrio de hortelanos vería crecer a lo largo de su principales ejes nuevos núcleos de viviendas e industrias. Al filo de la década los 60 nacería el barrio de La Milagrosa y unos años más tarde el de San Jorge. Este año nevó tardíamente, en mayo, como lo haría 30 años después, en mayo de 1985, y  se inauguraba la parroquia de San Miguel. A finales de este año y comienzos del 1955 se derribaban varias casas situadas entre la plaza consistorial y el Mercado de Santo Domingo, en la llamada Bajada de las Carnicerías (que vemos en la fotografía) para abrir la nueva plaza de los Burgos.

En 1956 se aprobaba el Plan General de Ordenación Urbana que impulsaría el Tercer Ensanche, y se aprobaron la nuevas ordenanzas para la futura construcción en la ciudad. Ante la falta de suelo urbanizable de que adolecía la ciudad, el Ayuntamiento compró en la zona de San Juan 400.000 m2 con el fin de construir en ellos el mencionado ensanche. El consistorio compraría luego suelo en la zona del Plan Sur y el Sadar y a los militares la Ciudadela y terrenos e instalaciones anejas, pero este asunto de la relación entre la ciudad y los militares  se tratará en otra entrada. El plan de industrialización promovido por ayuntamiento y gobierno durante estos años y el desarrollo urbanístico consiguiente protagonizaron la vida de la ciudad durante esta época, cambiando radicalmente su fisonomía. En 1956 se inauguraba el Cine Chantrea, que vemos en la foto. también este año se realizaban reformas en el Paseo de Sarasate que ya detallé en la entrada correspondiente (pavimento, estatuas, mobiliario, etc). Ya en 1956 se hablaba del centro parroquial de la Iglesia del Salvador, ese centro que me trae tantos recuerdos infantiles y del que he hablado en otras entradas. Juan Vila Reyes creaba la fábrica de maquinaria textil MATESA en La Rochapea que trece años más tarde, en 1969,  se vería envuelta en  el más famoso escandalo económico del régimen franquista.

En 1957 la ciudad estrenaba semáforos, se reformó la plaza del Castillo (se instalaron bancos modernos, se pavimentó la plaza y se crearon nuevas plazas de aparcamiento) y se comenzaba a construir el nuevo parque de Bomberos en la calle Aralar, junto a la Media Luna. La plaza Conde de Rodezno todavía estaba sin terminar y había comenzado la construcción de la llamada Casa Periodistas. Salía, por primera vez el Olentzero a las calles de la ciudad, organizado por la Juventud de San Antonio. En febrero de 1958 Miguel Javier Urmeneta tomaba posesión de una alcaldía que dejaría un profunda huella en la ciudad. Permanecería en el cargo hasta febrero de 1964, seis largos y fructíferos años. En 1959 se homenajeaba a Sarasate en la Taconera, inaugurando un monumento en su honor el 26 de abril. Este monumento se trasladaría posteriormente, en 1963, al parque de la Media Luna, siendo ocupado el espacio de la Taconera por el monumento a otro músico: Hilarión Eslava. Moría este año el padre Carmelo, promotor de la institución Cunas. En octubre de 1960, el día 25,  el Estudio General daba paso a la Universidad de Navarra al colocarse la primera piedra del edificio Central del Campus. Este año se excavaba el talud del baluarte de San Bartolome para hacer la Cuesta de la Chantrea y se abría al tráfico el nuevo puente de la Chantrea, cuyas obras empezaron un año antes. También este año se firmaba el tratado de hermandad con Bayona.

En 1961, siendo alcalde Urmeneta, la ciudad alcanzaba los 100.000 habitantes. El agua venía del Manantial de Arteta, pero parecía a todas luces insuficiente dado el crecimiento de la población. Se comentaba que antes de 5 años no habría agua suficiente para las nuevas necesidades. Parecía urgente acometer el pantano del Arga, el pantano de Eugui. El 25 de junio se hundía parte del puente de la Estación que vemos en la fotografía superior izquierda. Las barandillas eran de madera y se asemejaban a unas aspas. Después de 49 años (1912-1961) se cerraba el celebre Café Kutz (que vemos junto al párrafo anterior) para dejar paso al Banco de Vizcaya. Estaba situado en la plaza del Castillo, donde está actualmente el Banco Bilbao Vizcaya, cerca del Pasadizo de la Jacoba. El cine costaba este año 3 pesetas. Por último en 1962 se restauraba la basilica de la Virgen de la O, en la plaza del mismo nombre, se inauguraba la Clínica Universitaria, en octubre del año anterior se había terminado la 1ª fase, se empezaba a construir el Hotel de los Tres Reyes. En ese espacio del Bosquecillo había un palomar y un estanque con patos y cisnes, tal y como vemos en la última de las fotografías. 

Fotos: la autoría aparece referenciada en el texto de la entrada. El resto de fotografías no referenciadas proceden de los libros de Jose Joaquín Arazuri, “Pamplona, calles y barrios”