Pamplona, año a año: 1977-1978

La efervescencia política, no exenta, a veces, de tensión y violencia dominaba, como veremos, la vida de nuestra ciudad en este par de años cruciales de la transición. El 26 de enero de 1977 el Ayuntamiento de Pamplona acordaba colocar la ikurriña en el balcón del Ayuntamiento junto a las banderas española, de Pamplona y de Navarra, tal y como vemos en la foto que encabeza esta entrada.  La bandera vasca fue colocada en el Ayuntamiento siendo alcalde provisional  Tomás Caballero, asesinado por ETA en 1998, quien cedió el acto de izada a su compañero Francisco Javier Erice, como desagravio por la persecución  de la que había sido objeto con motivo del caso Nuin, unos meses antes. Como dije en la entrada dedicada a los concejales sociales, la ikurriña era entonces más un símbolo o icono de lucha contra el franquismo y en favor de las libertades que la identificación con una opción nacionalista. Tras Francisco Javier Erice fue alcalde Tomas Caballero y posteriormente Segundo Valimaña. Tras la prohibición del Aberri Eguna, en Mayo, la ciudad vivió unas agitadas jornadas, como consecuencia de la muerte del joven José Luis Cano (cuya foto reproduzco) por disparos de la policía en la calle Calderería, el día 13 de mayo, dentro del marco de una semana pro-amnistía,  tal y como recordé en la entrada “Conflictividad social y política en la vieja Rochapea”. Por primera vez en 74 años, el Diario de Navarra no salió el día 15 de mayo a causa de los graves incidentes acaecidos en la ciudad. En Junio se celebrarían las primeras elecciones democráticas.  En el Riau Riau de ese año hubo varios detenidos por el tema de las banderas, al arrancar un grupo de jóvenes una bandera española en la calle Mayor. 


A partir de este año, las barracas de las fiesta se instalarían en Yanguas y Miranda. Las encerronas en el Ayuntamiento estaban a la orden del día. En Agosto llegaba hasta las campas de Arazuri, en las inmediaciones de Pamplona, la Marcha de la Libertad, de la que reproduzco, a la derecha de este párrafo, una fotografía. Comenzaban a hacerse presentes en las calles de Pamplona los Guerrilleros de Cristo Rey que protagonizaran numerosos altercados y agresiones indiscriminadas a jóvenes tanto en este como en años siguientes. El 5 de octubre la sede de la revista nacionalista Punto y Hora de Euskalherria, en la calle Cortes de Navarra, era objeto de un atentado reivindicado por la Triple A, que recoge una foto de esta entrada. El 27 de noviembre era asesinado por ETA en las inmediaciones de la plaza de Toros el comandante de la Policía Armada, José Joaquín Imaz, tras cuyo funeral se produjeron manifestaciones de la ultraderecha y enfrentamientos con grupos de jóvenes nacionalistas y de izquierda en el casco viejo pamplonés. (Se reproduce la foto  de una manifestación de duelo y repulsa, al término de su funeral). El año acabaría políticamente con la celebración de dos manifestaciones de signo opuesto, el 3 de diciembre una convocada por la Diputación Foral presidida por su presidente Amadeo Marco con el apoyo de la UCD y AP, a favor de una “navarra foral y española” y el 9 de diciembre otra apoyada por 13 partidos y 6 sindicatos nacionalistas y de izquierdas a favor de una “Diputación democrática y un Consejo Foral representativo” que fue una de las mayores manifestaciones que habían tenido lugar en la ciudad según afirmaban esos días los periódicos locales y que también aparece en el encabezamiento de la entrada.

En el transcurso de 1977 se terminaron las obras del nuevo parque y piscinas de Aranzadi que se abriría al público al año siguiente, se peatonalizó (es decir se cerró al tráfico) la plaza de San José, el edificio de la Audiencia que se iba  a derribar en 1974 permanecía en pié, en octubre se derribaba el convento de las Carmelitas Misioneras ubicado en la avenida de Pio XII con su espectacular bóveda (el convento había sido construido en 1935 y estuvo ocupado hasta el año 1971, reproduzco un par de fotos, antes y después de su derribo), se inauguraba la que llamábamos “plaza del anfiteatro” en San Juan, situada entre las calles Monasterio de la Oliva y Monasterio de Velate; se hablaba de la casa Abaigar, hoy sede de la Mancomunidad, cuyos propietarios querían entonces derribarlo y que  finalmente se conservaría, las vías de tráfico comenzaban a ser controladas por radar, se colocaban en algunas zonas del centro de la ciudad los primeros parquímetros, que eran como los que aparecen en la fotografía, algunas zonas de la Rochapea seguían  todavía sin asfaltar.






En 1978 se derribaba la antigua casa de Baños de la calle Calderería. El Arga se desbordaba a su paso por Pamplona. El puente de Cuatro Vientos se apuntalaba como consecuencia del enorme tráfico, más de 27.000 vehículos al día, y especialmente del tráfico pesado que sufría en aquel tiempo. El puente se había construido en 1785 y había sido ensanchado en el año 1932. El primer tramo de la Avenida de Bayona se convertía en un patinódromo. El puente de San Pedro se comenzaba a cerrar al tráfico durante las vacaciones estivales. Se iniciaba este año la segunda demolición del barrio de San Juan, con el derribo de numerosas construcciones que pervivían aun entre los modernos edificios erigidos en los años 60 y 70. Se inauguraba el mercado mayorista de Pamplona, Mercairuña. Moría una niña al caer al vacío desde unas escaleras de emergencia de las nuevas escuelas del Ave María. 


La plaza de Recoletas a finales de año sufría una importante modificación: desaparecía uno de los dos kioskos y el otro, que vemos en la fotografía adjunta, se trasladaba a donde permanece actualmente, además se eliminaba la bajada de las escalerillas a la Cuesta de la Estación junto al muro del Convento de las Recoletas. La plaza era plaza, calle y aparcamiento de vehículos. Hasta 1884 la fuente había estado en un extremo cercano al arranque de la Cuesta de la Estación. Luego se trasladó al centro que sigue ocupando actualmente. Se derribaba el edificio de la Mutua situado en la esquina de las calles Arrieta y Carlos III, al tiempo que se inauguraba el nuevo edificio central de la CAN, que se encontraba  justo al lado, en la avenida de Carlos III. En Junio, recuerdo que hubo una larga huelga que afectó a la venta del pan durante casi una semana. Este año se volvía a abrir temporalmente el Paseo de Ronda. Tal y como señalaba en la entrada sobre el actual Ateneo, en 1978 se intento crear un Ateneo en Pamplona que tuvo sus primeras reuniones preparatorias en el Club Viana de la calle Jarauta, pero fracasó por las maniobras y banderías políticas en las que estaban envueltos algunos de sus promotores, especialmente Victor Manuel Arbeloa y otros políticos de aquella época de la transición. 

Políticamente este año se acabó de redactar el texto preautonómico vasco con la correspondiente mención a Navarra lo que contribuyó a exacerbar el enfrentamiento en nuestra ciudad, entre las fuerzas nacionalistas y las fuerzas navarristas, parte de ellas vinculadas al antiguo régimen. En Enero morían dos miembros de ETA y un policía nacional en San Jorge en un tiroteo. Proliferaban, esos días, los atentados de la ultraderecha contra bares y librerías de Pamplona. Concretamente el 12 de febrero era objeto de un atentado la librería “El Parnasillo”. José María Cirarda, cuya foto reproduzco,  era nombrado nuevo arzobispo de Pamplona entre el apoyo de una parte de la sociedad navarra y las críticas de otra. Se celebraba el primer Aberri Eguna legal de la democracia con una masiva asistencia y sin incidentes, tal y como se observa en la fotografía que se adjunta. Mayo, sin embargo se inició con un primero de mayo disuelto por la Policía y la muerte de un guardia civil, Manuel López González, en atentado en la Cuesta de la Estación, concretamente el 9 de mayo. Tras los funerales del guardia (que se recogen en una foto de al entrada) el día 10 se produjeron gravísimos incidentes protagonizados por grupos de ultraderecha y jóvenes nacionalistas y de izquierda que culminaron con un muerto, el subteniente de la Guardía Civil Juan Manuel Eseverri que fue apuñalado en la refriega producida en la calle Chapitela y varios heridos, producidos en los enfrentamientos.  Se produjo un intento de asalto por parte de los grupos de ultraderecha de la sede de LKI (Liga Comunista Revolucionaria) situada en el nº 31 de la calle Zapatería. Se produjeron más de 50 detenciones. Días después cinco personas fueron procesadas acusadas del apuñalamiento a Eseverri. Se produjeron varios encierros en el Ayuntamiento tanto por representantes de las peñas como de los familiares y amigos de los detenidos que solicitaban su libertad. 


Es en este contexto en el que se desplegó al termino de la corrida del día 8 de julio una pancarta pidiendo la libertad de los presos que provocó algunos enfrentamientos verbales y también alguno físico. A continuación narro, con cierto detalle, los hechos que sucedieron a continuación, acompañando dicha narración de un amplio reportaje gráfico que sigue los hechos desde la entrada de la policía en la plaza hasta los enfrentamientos entre policías y manifestantes en las calles de Pamplona. A las nueve menos cuarto de la noche y aprovechando la entrada de las peñas txiki en el ruedo irrumpen en el coso taurino una cuarentena de policías antidisturbios, dirigidos por el comisario Rubio que comenzaron a disparar pelotas de goma y botes de humo contra los jóvenes que estaban en el ruedo así como contra los que estaban en las gradas. Al lanzamiento de objetos contra las fuerzas policiales estos respondieron con fuego real, produciéndose siete heridos de bala, del total de 55 que fueron atendidos en la enfermería de la plaza. A las 9.00 de la noche  entraba otro grupo de policías por el patio de caballos utilizando también sus armas de fuego. Los enfrentamientos se extendieron por toda la ciudad, especialmente por su casco antiguo y ensanche convirtiéndose las calles en un verdadero campo de batalla y llegando los enfrentamientos hasta las cercanías del Gobierno Civil. La policía siguió utilizando sus armas de fuego, como consecuencia de las cuales  caía muerto a las 22.15 de la noche por un tiro en la frente en la avenida de Roncesvalles el joven Germán Rodriguez. Se contabilizaron más de 150 heridos, 11 por heridas de bala.  Según Martín Villa, ministro del Interior en apenas seis horas se hicieron 7.000 disparos de material antidisturbios y 130 disparos de bala. Se conservan grabaciones de las comunicaciones policiales de aquel día en las que textualmente algunos mandos (el comandante Avila, procedente de la Legión y que había sustituido al asesinado Imaz) instaban a sus subordinados actuar con contundencia sin importarles disparar a matar. El Ayuntamiento suspendió al día siguiente las fiestas. Aquellos hechos se quedarían fijados en la memoria y en la vida de muchísimos pamploneses durante largos años.


Pese a la herida inflingida a uno de los elementos simbólicos más importantes de la ciudad, sus fiestas, Pamplona las recuperaría en parte, dos meses más tarde, en septiembre, con un insólito San Fermín Chiquito, vivido especialmente por y para los de casa, con varios encierros y corridas incluidos. En el Ayuntamiento, después de la alcaldía provisional de Segundo Valimaña había entrado Velasco como Alcalde de Pamplona, que vivió de cerca estos trágicos sanfermines. El Ayuntamiento se redujo posteriormente a 8 miembros y luego llegaría la gestora hasta las primeras elecciones en abril del año siguiente, en abril de 1979.

Fotos: por orden de aparición, Archivo de PTE-JGRE, Ahaztuak 1933-1977,  Eusebio Mina, Pachicu Sarobe, Auñamendi Eusko Enziklopedia, J. Galle, Punto y Hora, Revista Stern, Jorge Nagore

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