Barrios de Pamplona: La Rochapea a lo largo del siglo XX. 2ª parte. (1950-2000)

Como  señalaba al final de la entrada anterior  sobre la historia de la Rochapea, el barrio que conocí desde mi infancia era un barrio compuesto por muchos barrios: El Salvador, formado por las casas de las dos fases de la cooperativa, en ambos lados de la avenida de Marcelo Celayeta, la Rochapea Vieja que era como llamábamos a la zona del barrio más cercana al río, las casas de San Pedro, -terminadas de construir en 1949-, las Casas de Oscoz, las Casas de Lainez, Cuatro Vientos-Santa Engracia y el Ave María, entre otros. Los ejes principales alrededor de los que se agrupaban la población y las industrias seguían siendo, Joaquín Beunza, Cuatro Vientos y el barrio de la Estación, el Camino de los Enamorados, la calle Errotazar perdía en su primer tramo la pujanza de otros tiempos y, en cambio, la cogía con mucha más fuerza, hasta eclipsar prácticamente a todas las demás zonas, la avenida de Marcelo Celayeta, en 1950 todavía avenida de Villava. El barrio crecía extraordinariamente y cambiaba su configuración hasta hacerse poco reconocible si mirábamos 50 años atrás. A lo largo de la segunda parte de los años 50 se construyeron  las diferentes fases de  la cooperativa de viviendas El Salvador. Se construyeron entre 1957 y 1960. La cooperativa se creó en 1957 y la 1ª fase se inauguró el 27 de septiembre de 1960. Antes de esta fecha, en torno a 1956, se habían construido las casas del Porrón y a comienzos de la  década de los 60 el edificio cercano a la calle Provincias que albergó durante décadas  en sus bajos una sucursal del Banco Popular. El barracón de los camineros de Diputación se construyó también en esa década de los 50. También a lo largo de los años 50 y especialmente a finales de esta década se construyeron buena parte de las casas situadas, a partir del cruce de la antigua vía del Plazaola con Joaquín Beunza, en su  lado izquierdo, según se viene del Casco Viejo.

También de los años 50, concretamente de 1955, son las Casas de Ozcoz, tal y como adelanté en la 1ª parte de esta entrada; de finales de los 50 (1957-59) las nuevas casas del Ave María (los números 7, 9, 10 y 13, en el paraje conocido como playa de Santa Engracia, alineados con el viejo ramal del Irati que venía de la Estación del Empalme; el nº 8 de dicha calle era de 1940, el 14 y el 15 de entre 1930 y 1940 y el resto de principios de siglo, 1910-1920), también de esa década eran diversos bloques situados a lo largo de Marcelo Celayeta, sobre todo en su lado derecho yendo hacia Capuchinos (frente a la Carbonilla, Aldaz Echarri, Matesa, etc), algunos bloques dispersos situados, por ejemplo,  de finales de la década como el nº 3 de la calle Errotazar (derribado en 2003 para erigir la nueva calle Rio Arga), o  en el nº 6 del  Camino de los Enamorados, y de comienzos de los 60 el bloque semicircular del inicio de la calle Abaurrea, muy cerca de este bloque quedaba todavía en pie el viejo edificio que albergaba la conocida  farmacia de Javier  Azqueta.

En 1951 se inauguraba en la avenida de Villava, que ese año pasaría a llamarse de Marcelo Celayeta, el cine Amaya; un año antes, en 1950 se había terminado de construir la clínica del Padre Menni. En 1959 se fundaba el colegio de la Compasión. Inicialmente comenzaron en un chalet situado en el nº 21 del Paseo de los Enamorados hasta que años más tarde pudieron erigir el primero de sus edificios. En 2003 fue adquirido por los Escolapios. Para 1957 ya se habían ampliado las escuelas del Ave María, con  nuevas aulas a continuación de las iniciales.   En 1964 se construía el nuevo colegio Cardenal Ilundain frente a las casas municipales de San Pedro, fruto del desarrollo urbanístico y poblacional del barrio, colegio que se ampliaría en los años 1974-75 y se derribaría por completo en el año 2002 para erigir uno de nueva planta. En 1970, se inauguraba la biblioteca de San Pedro.

Muy cerca de allí encontramos también el colegio de Capuchinos, (o más apropiadamente el Colegio de San Antonio que empezaría dando EGB y luego se ampliaría a grados superiores), abierto en el año 1964 y cerrado en el verano de 1992, en cuyo interior a finales de los 70 se abrió el cine Ekhiñe que junto al Donibane de San Juan y sus programaciones alternativas serían el germen de los cines Golem. Sería, pues,  a finales de los 50 y principios de los años 60 cuando el barrio empezó a dejar de ser un núcleo eminentemente rural, con una población y edificación dispersa a convertirse en el abigarrado barrio obrero-industrial que conocimos los que nacimos en el lugar. Pese al enorme crecimiento urbanístico de los años 50, serían los años 60 y 70  los de mayor boom. De mediados y  finales de los 60 serían buena parte de los pisos situados al final de la calle Errotazar y  del Camino de los Enamorados, las Casas de San Antonio, las de Gurbindo y las de Ibañez, y de finales de los 60 y primeros 70  el margen derecho de la Rochapea Vieja, esto es el más cercano al arco que formaba la vía del Plazaola y que agrupa hoy a un puñado de calles con nombres de pueblos de Roncal-Salazar y algunas construcciones de Marcelo Celayeta, desde la carretera Artica en adelante,  completando la nueva  trama urbana iniciada en los años 50 y continuada en los 60.

La construcción de viviendas se aceleraba a medida que se iban instalando nuevas industrias en el barrio  en una caótica, todo hay que decirlo planificación, de forma que se mezclaban usos industriales y residenciales que hoy serían incomprensibles. Quien haya tenido que soportar la presencia de industrias como Caceco o Ingranasa, cerca de sus viviendas,  lo entenderá. Pero es que además en un mismo bloque convivían usos industriales y residenciales. En mi bloque tenía debajo una fábrica de recauchutados y una de colamina. Pero repasemos al igual que he hecho con los grupos de viviendas las principales industrias que recuerdo. En Joaquín Beunza, además de Sancena encontrábamos la fábrica de frenos Urra, donde trabajó mi padre durante más de 30 años,  fundada en la década de los 50 por Manuel Ros y Alfredo Urra que se trasladaría en los años 60 a la Avenida de Guipúzcoa y se convertiría en 1966 en Bendibérica (cerró en 2009 bajo el nombre de Robert Bosch)  o  la de Icer, (materiales de fricción) ubicada cerca de la anterior en  1961. Cerca de Bendibérica en la avenida de Guipúzcoa estaba La Casera, de la que hablaré más extensamente cuando me refiera “a la industria y al comercio del bebercio”. En Santa Engracia se instaló, en 1953, la fábrica de Perfil en Frío, como podemos ver en la ortofoto de 1956, que contaba, en su accionariado, con Félix Huarte. Inicialmente y de la mano de Javier Vidal y José María Goyena había comenzado su actividad dentro de Imenasa hasta que se trasladó con apenas medio centenar de trabajadores a la Rochapea. La fábrica se derribó en el año  2003. Cerca de ella, estaba Talleres Iruña y a este lado de la vía, en los terrenos del antiguo campo del Gure Txokoa,  se instalaba en 1966 la fábrica de Piensos Caceco, que permaneció en el lugar hasta 1996. En el Camino de los Enamorados encontrábamos la serrería de Villegas, que  cerró en 1976 y volvió a abrir a primeros de los 80, no sin grandes problemas con el vecindario.

A continuación de la serrería se hallaba la  fábrica de curtidos de Calzados López, que se construyó en 1947, para suministrar de material a la fábrica de la calle Amaya (1926-1962). Cuando cesó la actividad de la factoría del Ensanche, la actividad se trasladó a las instalaciones del  Camino de los Enamorados hasta el año 1972 en que cerró definitivamente por suspensión de pagos. A partir de 1974, sus instalaciones fueron ocupadas por Frenelsa.

 Y tras Calzados López estaba la fábrica de Ingranasa, fundada, en 1956 por José Luis Sarasa Musquíz  quien logró implicar en su proyecto empresarial a almacenistas de aceite de las provincias limítrofes y aun grupo de empresarios de la ciudad entre los que estaban Felix Huarte, Alberto Munarriz o Toribio López (el de Calzados López). En 1976, se fusionaba con Koipe. Ahí se fabricaban margarinas como Natacha, Artua, etc. Posteriormente diversas multinacionales se hicieron con el control del grupo. En junio de 1999, después de 43 años se derribaba la factoría. Enfrente estaba Industrias Gomariz que en los años 90 se fusionó con otra empresa del sector, Onena. Cerca de las casas de San Pedro, entre las calles Garde y Ansoain,  encontrábamos entre 1958 y 1993 la fábrica de Copeleche. De 1959 a 1989 entre la calle Cruz de Barcacio y la carretera Artica, la fábrica de pretensados Aedium en cuyos terrenos se inauguraría en 1991 el nuevo centro de salud.

Muy cerca de aquí, pero a caballo entre la avenida de Marcelo Celayeta y la carretera Artica estaba Matesa (Maquinaria Textil del Norte S.A). Fundada en 1957 por el industrial catalán Juan Vila Reyes. Algunos años antes, la familia Vila había abierto en nuestra ciudad un taller escuela que en 1946 se convertiría en Manufacturas Arga-Sedas.  Matesa fue conocida por el monumental fraude contra el estado en 1969, más de 10.000 millones de las antiguas pesetas. Fueron construidas sus instalaciones entre 1945 y 1956 y cesó sus actividades en el año 1981,  tras un espectacular incendio. En Marcelo Celayeta e inmediaciones estaban Chalmeta, Aldaz Echarri y otros negocios similares relacionados con la metalurgia: Aranguren, Asan, etc.  En 1959, Daniel Baines,  José Ibañez y Severino García habían comprado la nave de los Matossi en Marcelo Celayeta  y comenzaron a fabricar allí su famoso pacharán Baines. En el año 1998, al quedar la nave fuera de ordenación, Pacharan Baines se trasladó de su sede de Marcelo Celayeta  al polígono de Agustinos. En la Avenida de San Jorge se había abierto en 1956, la fábrica de penicilina, Penibérica. En la avenida de Guipúzcoa, pero cerca de la gasolinera de Discosa se hallaba la fábrica de chocolates Orbea fundada en 1952 por el empresario guipuzcoano Santiago Otegui, que cerró  en 1992.

En los años 50 se acomete una gran reforma en la Estación del Norte que le dió un nuevo aspecto mucho más moderno al que nos tenía acostumbrados. Aun se mantendría en pie hasta la década de los 80 aquella singular construcción semicircular que servia de almacén de las locomotoras. En esta década de los 50 desaparecen de nuestro barrio los viejos ferrocarriles del Irati y el Plazaola (Diciembre 1953 y 1955). Pese  a su desaparición en 1956 todavía era perfectamente visible el ramal del Irati que viniendo del Manicomio atravesaba el camino que iba junto al polígono industrial de Ansoain e iba a conectar con la vía del Plazaola a la altura de lo que después sería el depósito de la Compañía General de Carbones. De hecho las vías no se levantaron hasta 1959.  Aun quedaban buena parte de sus instalaciones: parachoques, andenes, almacenes, etc. La ciudad decía adiós a sus trenes de vía estrecha y abrazaba la creciente circulación de vehículos por sus calles escasamente urbanizadas. En las ortofotos de los años 60 se hace patente esa creciente presencia automovilística frente a décadas anteriores. Hubo riadas importantes en estos años que marcaron la historia del barrio, fundamentalmente  en los años 1952 y finales del 59 y principios de 1960 mayores en intensidad a las sufridas a  finales de 1980 y principios del 1981 y similar a una de las más importante, la  sufrida hace 5 años, el 9 de junio de 2013.

Pero ¿y que pasó con las fiestas de la Rochapea en estos años de industrialización y crecimiento demográfico de finales de los 50 y 60?. Pronto, con las nuevas construcciones, los actos festivos, especialmente los musicales, los bailables  se trasladaron, a finales de los 50,  a la plaza del Salvador, junto al antiguo Bar Rodríguez (luego Rápido y hoy Basajaun), y cerca del Bar Porrón. Se retomaron las pruebas ciclistas, como antaño, de manos del Rochapeano que tenía su sede ahora en las escuelas de la Carbonilla, así como otras pruebas deportivas: boxeo y pelota, en el frontón de Aldaz, como después de la guerra, actividades que seguirían programándose al año siguiente con algunas novedades: juegos infantiles, txistu en el frontón Aldaz y bailables en la plaza del Salvador y en la de la Estación, a  diferentes horas, aunque pronto se dejarían de programar actividades en esta ubicación. Pero lo que valía para un año no valía para el siguiente. Todo dependía del voluntarismo vecinal y de la implicación de bares y sociedades, dispar de un año a otro. Así es que pronto desaparecían la mayor parte de las pruebas deportivas pero,  eso sí,  se mantenía la verbena de tarde  y noche costeada por los bares de la zona del Salvador que se prolongaba hasta la una y media de la madrugada. Y así, con cierta escasez de actividades (cohetes, misa, dianas  y verbena) se prolongaría durante buena parte de los años 60. A veces alguna prueba deportiva enriquecía el programa, estas se harían más presentes con la implicación de las principales sociedades deportivas del barrio. Y es que años atrás había desaparecido el C.D Rochapeano si bien habían surgido otras sociedades deportivas como el Gure Txokoa o el Gaztedi que con el tiempo acabarían fusionándose creando la UDC Rochapea en 1971. Apenas un par de años antes,  1969, el barrio contaba nada menos que con 14.500 vecinos.

El antiguo campo del Gure Txokoa que aparece  en la fotografía  de la izquierda, ocupó hasta el año 1966 parte de los terrenos que después ocuparía la desaparecida fábrica de piensos compuestos Caceco y se extendía desde la vía del ferrocarril por el norte hasta la actual calle Carriquiri por el sur con el límite por su lado derecho en la tapia del campo o recinto de los camineros de Diputación. De hecho, en más de una ocasión, algún balón quedó incalado en nuestra terraza. El Gure Txokoa fue un destacado equipo de fútbol del barrio que cosechó grandes éxitos dentro del Trofeo Boscos. En él jugaron jóvenes promesas como Sanchez, Zabalza, Santamaría, algunas de las cuales recalarían posteriormente  en Osasuna. En 1971 el Gure se fusionó con otro equipo de fútbol del barrio, el Gaztedi, dando lugar a la UDC Rochapea. Como adelanté en la entrada de la travesía del Ave María, en esta calle, en un bajo del nº 10,  tuvo su sede la sociedad deportiva Gure Txokoa. Cabe señalar que tras la desaparición de su campo en 1966 y durante cerca de 30 años, hasta 1996, para la gente del barrio, tanto jóvenes como mayores  el pequeño campo que quedó entre la fábrica de Caceco y la tapia del campo de la Diputación y que se ve en una ortofoto de estos años  siguió siendo para nosotros el campo del Gure, así abreviado como lo cito. ¿Cuantos juegos infantiles, partidos de fútbol, paseos, y labores al sol habrá conocido ese pequeño trozo de campo a lo largo de aquellas décadas?. Por ser un barrio cercano a los campos, los chicos del barrio solíamos correr y jugar entre fincas y regachos, ir hasta el río o al prado  de Artica, -algunos cazaban cardelinas con liga y otros pájaros-, se bañaban en el río o en las cercanas piscinas de San Pedro, abiertas en 1944 y ampliadas en 1972, hasta la apertura de las de Aranzadi en el año 1978. A la pelota se jugaba en un pequeño frontón situado junto a las escuelas del Ave María, que pese a mis esfuerzos por recordar no acabo de localizar en esos años, en el frontón Aldaz de la calle Ferrocarril o en el de los Capuchinos de San Pedro. Había más frontones pero de ellos me ocuparé en otra entrada. Al fútbol se jugaba en el Gure Txokoa, en el pequeño Gure, en el campo del Ave María y luego en el de la UDC Rochapea, detrás del 2º grupo del Salvador.

Los años 70 son años de conflictividad social y política como he narrado en alguna de mis entradas, con huelgas obreras sonadas como la general de junio de 1973, encierros en la iglesia del Salvador (Torfinasa, Motor Ibérica, etc) y cargas policiales. El cruce de Cuatro Vientos, Marcelo Celayeta y la zona del Bar Porrón se convirtieron en lugares de referencia en la lucha antifranquista ya fuese por motivos laborales (Chalmeta, Industrias Esteban, Motor Ibérica), o  políticos, así como en nuestra convulsa transición como vimos en la entrada correspondiente del blog (Semana Pro-Amnistia de mayo de 1977, muerte de Gladys del Estal, en Junio 1979 o de Joseba Arregui en febrero de 1981). No todo fueron aperturas de industrias, en esos años que van de los 50 a los 70. En los primeros 70  desaparecieron algunas históricas factorías. Cerca de la Estación se cerraba en 1974 la fabrica  de material agricola de Múgica y Arellano. Apenas tres años antes, en 1971, había cerrado la azucarera de Eugui, que se desmantelaría en los años siguientes. Un año antes, en 1970,  había cerrado el cine Amaya, inaugurado apenas 19 años antes.

Antes de 1975 cambiaría la fisonomía del popular Cruce de Cuatro Vientos, como  pocos años antes (finales de los 60 y primeros 70) lo había hecho la parte inicial de Marcelo Celayeta, allá donde estuviesen una especie de construcciones de planta baja que vemos en la última  foto  de J.J Arazuri, del año 1967. Enfrente de la casa de Domingo Chiqui había y ya lo recordé en la entrada correspondiente,  una pequeña oficina del Banco Hispano Americano, la tienda de electrodomésticos de Ricardo Sora que se trasladaría en 1973 al nº 4 de Marcelo Celayeta, posteriormente la tienda de dulces, palomitas y chucherías de Eliseo,  y más adelante, desde junio de 1953, en el nº 6, la churrería de Clara Elizalde y Valentín San Juan. La tienda de Eliseo se había abierto   en el lugar después de la guerra y desaparecería de su tradicional emplazamiento con los derribos de   finales de los años 90. En efecto, algunos de estos negocios se trasladarían con los derribos de fin de siglo a  lugares cercanos en Marcelo Celayeta. En la zona de Cuatro Vientos había otros dos negocios más: una carnicería y una peluquería, de los que no recuerdo los nombres. En los años 70 se construyó un moderno edificio a la entrada de Santa Engracia pasado el puente del ferrocarril.

Volvamos con las fiestas, esta vez con los años 70. En 1971, la UDC Rochapea se erigía en uno de los principales agentes dinamizadores de las fiestas y organizaba el 1º Concurso de paellas que  se celebró en la arboleda existente en la trasera de al iglesia de El Salvador o como nosotros lo llamábamos entonces el patio de las chicas. Pero este año hubo muchas más novedades: se celebraron un buen número de actividades infantiles en el salón de actos de las Escuelas del Ave María (festivales, juegos, etc) y por supuesto no podían faltar los bailables que a partir de este año se celebraron  en el campo de fútbol del Ave María.  En 1972 el concurso de paellas se celebraría igualmente en la arboleda. También se organizó un concurso de poesía, pintura y fotografía, con exposición posterior en la Academia Cuatro Vientos y al igual que el año anterior diversas actividades infantiles. Guardo el programa de actos de aquel año. Me detendré en las fiestas de este año a las que ya he aludido en otra entrada del blog. Tendía yo, entonces, 9 años. Buena parte de los festejos y actividades se celebraban muy cerca de mi casa, en el Ave María. Ese año, tocaban en el campo de fútbol los Jaguars. Lo hicieron de 19.30 a 22 horas y de 23 a 1 de la madrugada. Las orquestas, que no orquestinas,  ya no actuaban encima de un carro, como una década atrás, lo hacían en un pequeño  escenario montado para la ocasión. El escenario recuerdo estaba situado en la trasera de las viejas escuelas, cerca de donde poco tiempo atrás, a finales de los 60, se había construido una larga columna de baños para la escuela que sustituiría al infecto servicio o excusado que compartía edificio con la leñera. Yo iba a empezar ese año  4º de primaria,  con D. Germán Tabar. Recuerdo la enorme polvareda que se levantaba en la verbena especialmente con las últimas jotas vascas de rigor. Y no se si entonces o algún año más tarde recuerdo que en el mismo campo se instalaban un par de atracciones de feria, tipo carrusel, caballitos o similar para la plebe infantil. Después de la cena tengo el recuerdo de mis padres bajando de casa en la cercana Travesía a oir la musica y bailar. El campo estaba a reventar de gente y no solo acudían vecinos de toda la Rochapea sino que bajaban incluso desde Pamplona.

En 1973 nacía la Asociación de Vecinos de la Rochapea Auzolan  que tomaba la iniciativa de organizar las fiestas del barrio. Una de sus primeras  sedes creo recordar estuvo en una parte de las que llamábamos las escuelas de las chicas, mientras que el grupo juvenil Auzoko ocupaba el antiguo Centro Parroquial.   Las paellas se trasladaron a las  terrenos  colindantes con las instalaciones de la UDC Rochapea que había terminado de construir sus instalaciones en julio de ese año. Por lo demás y al margen de las paellas se seguían celebrando una gran cantidad de actividades infantiles y las tradicionales verbenas, en los lugares de costumbre, osea en el campo de fútbol del Ave María, además de dianas, danzas, teatro, títeres. También recuerdo con nitidez las fiestas de este año: en el campo de fútbol del Ave María tocaba la orquesta Bahía, y dentro del festival musical de aquel 2 de agosto de 1974 escuché por primera vez al cantautor Fermín Valencia. Estábamos en los tiempos del agonizante tardofranquismo. Creo que las verbenas en el campo de fútbol del Ave María se prolongaron hasta 1975 o 1976. Se derribaron las viejas escuelas en 1977 y se construyó un nuevo edificio. En 1977 el grupo juvenil se trasladó al Barracón (un edificio alargado, junto a la antigua vía del Plazaola,  donde se almacenaba el material de los “camineros” de la Diputación).  La mayor parte de las actividades festivas se trasladaron ese año a la zona del Barracón y  la verbena se celebró en la campa anexa (la campa de la Diputación decíamos) con la Iruña Band. Ese año volvió a cantar Fermin Valencia en un festival musical celebrado en el nuevo recinto festivo. El programa se completaba con otras muchas actividades: dianas, pasacalles, danzas, pruebas deportivas, etc.

Esta tónica es la que tienen las fiestas de 1978, con actividades tanto en las proximidades del Barracón como de las escuelas del Ave María. Este año se celebró en el patio de las escuelas un festival musical de pago, había que apoquinar 20 duros, para escuchar a Urko, con su inolvidable “Maite, Maite, Maitia”. Es otro de esos recuerdos que como el de Fermin Valencia y sus canciones protesta y algunas de las  verbenas citadas se quedaron impresas en mi retina. La verbena se siguió celebrando este año  junto al Barracón. El chupinazo de las fiestas se lanzaba en la plazuela del Salvador aunque posteriormente se haría en el patio de las escuelas del Ave María. En 1979, las verbenas vuelven al patio de las escuelas del Ave María, donde también se celebran en 1980, fiestas de las que guardo  algún anecdotario en lo personal que no ha lugar a comentar en este momento. Se multiplicaron los días y  actividades festivas. La misma tónica continuó en 1981 y 1982 con un gran cantidad de actos tanto culturales, infantiles (incluyendo un toro de fuego) como deportivos y musicales, la inmensa mayoría de ellos en el patio de las Escuelas del Ave María, la verbena corrió a cargo de la orquesta Noche y Día en 1981 y de Elurra en 1982. Los bailables se prolongaron estos dos años, una hora más hasta las 3 de la madrugada. También seguía habiendo algunas  atracciones de feria. Algunos vecinos se quejaban de que la fiestas se concentraban siempre en Marcelo Celayeta y la Travesía del Ave María. Así es que en 1983  buena parte de los actos se trasladaron al Barracón como seis años atrás, pero en 1984 volvieron de nuevo al Ave María, donde se concentraron prácticamente todas las actividades festivas. En 1985 la Asociación de Vecinos dejaba de organizar la fiestas ante el poco apoyo o colaboración vecinal.

En 1981, se habían instalado cuatro barracones prefabricados junto al antiguo barracón de los Camineros porque el edificio de las escuelas del Ave María se había quedado pequeño para absorber la demanda, especialmente de los más txikis. En 1986, después de algunos años de parón inmobiliario y escasas obras, algo se empezó a mover en la Rochapea. Se urbanizaron algunas calles como Carriquiri, introduciendo canalizaciones y saneamientos que recogerían las aguas que antiguamente circulaban libremente por campos y calles del barrio. Se construía el primer polideportivo del barrio junto a la citada calle Carriquiri en los terrenos del antiguo campo de la Diputación asi como un nuevo   campo de fútbol (el del Irati) y algunas viviendas de precio económico.  Parte de las instalaciones de los antiguos Corrales del Gas fueron derribados en los años 80 para ser sustituidos por un edificio multiusos primero y hostelero después, de escaso uso, quedando arrinconadas el resto de las instalaciones en la zona cercana al llamado Callejón de los Toros,  sufriendo la calle  durante década y media en este punto  una muy pronunciada  curva frente  a su histórico diseño más o menos rectilíneo. Toda esa histórica zona sería derribada entre finales del pasado siglo y los inicios del presente.

En 1989, se derribaban buena parte de las casas del lado derecho de la calle Provincias, popularmente conocida como “calleja de los cutos”, y se construían unas nuevas. Con su derribo desaparecerían algunas viejas corralizas y las antiguas cochiqueras que le daba al barrio un toque un tanto rural, como se lo daban los caballos de Goñi o las vacas de Larrayoz. En 1991, el barrio inauguraba su propio centro de salud en la calle Cruz de Barcacio, tras peregrinar sus vecinos primero a San Jorge y luego  a un bajo en la Travesía de San Blas. En 1992 se derribaba el antiguo Cine Amaya para dar paso a los nuevos viales de la Rochapea. Había estado cerrado desde 1971, pese a que hubo algún intento municipal por hacerse con él (junto al Chantrea y al Gayarre) al comenzar los años 80 para su uso público. En el año 1993 y 1994 se construirían los nuevos puentes de Vergel y Oblatas, dejando el viejo puente de San Pedro como peatonal, y en torno a 1996 y  siguientes años se derribaría buena parte del lado izquierdo de la Avenida Marcelo Celayeta, desde Cuatro Vientos hasta Capuchinos. Posteriormente, al final del siglo,  le llegaría la hora al cruce de Cuatro Vientos, con más derribos y un nuevo diseño del peligroso cruce. A lo largo de los 90 se irían construyendo buena parte de los bloques que cerrarían el futuro parque de los Enamorados. Aun quedaba lejos la crisis del ladrillo que estallaría con crudeza en torno a 2007-2008.

En 1986 la fiestas del barrio se trasladaban por primera vez de agosto a Septiembre y los actos se diseminaban por todo el barrio, más allá de los tradicionales puntos en los que se había concentrado los últimos años, de forma que los principales actos, como la verbena, se concentraron, esta vez,  en la zona de la Virgen del Rio,  (Monasterio Viejo de San Pedro), con actividades  en La Compasión, San Pedro o Gomariz (futuro centro socio cultural del barrio “Juslarrocha”) que adquiriría cada vez mayor importancia en las fiestas, siendo durante varios años el lugar desde donde se tiraba el chupinazo de fiestas. Las paellas  se trasladaron por su parte al mes de julio, en plenos sanfermines. Se rompía una tradición que había vinculado las fiestas a cierto patronazgo, ya fuese de San Lorenzo (en torno al 10 de agosto) o a El Salvador (en torno al 6). En 1987, hubo verbenas y/o actividades musicales en dos sitios, en la  Virgen del Rio y en la plaza del Porrón. En 1988 la verbena se ubicó en el cruce entre las calles Cruz de Barcacio y Jus La Rotxa, al igual que en el año siguiente. De 1990 a 1996 la verbena se celebraría en la calle Urzainqui.

En 1992, las fiestas cambiaron nuevamente de fecha, esta vez a Junio, aunque los escenarios festivos seguían siendo casi los mismos, aunque pivotando sobre todo en la zona de la Virgen del Río. En 1994 se derribaba el Barracón.  En 1995 se ocupaba la nave de IFA junto a las tiendas de las Amezqueta en Marcelo Celayeta, en cuyos locales se organizaron  algunas actividades festivas. En 1997, el chupinazo se tiró en la Carbonilla, al igual que  en los años siguientes, la verbena se celebró en Bernardino Tirapu, frente a la Compasión y los actos se distribuían  por los antiguos y nuevos espacios urbanos del barrio: San Blas, Virgen del Río, San Pedro, Corralillos, Santa Engracia, plaza de José Miguel de Barandiaran, parque de los Enamorados, etc.  Las relaciones con el Ayuntamiento eran cada vez más tensas, con recortes progresivos de las subvenciones y suspensión oficial de las fiestas en el año 2000, clima que se mantendría a lo largo de los años siguientes. El programa de actos era cada vez más nutrido, casi medio centenar de actos en casi una veintena de ubicaciones diferentes.  Las verbenas que yo recuerde estaban en la zona cercana a la Compasión y en  el parque de los Enamorados. Y solían tocar  grupos como  Trikidantz  o  Tximeleta.

Fotografías por orden de aparición: Nº 1. Ortofoto 1956 de Cuatro Vientos y Marcelo Celayeta Nº 2: Ortofoto 1966 de Joaquín Beunza. Nº 3: Ortofoto 1966 de Cuatro Vientos y Marcelo Celayeta. Nº 4: Ortofoto 1966 de Marcelo Celayeta y San Pedro. Nº 5. Cine Amaya. (1965). Nº 6. Postal de la Rochapea (1966). Nº 7: Ortofoto 1966 del  último tramo del Camino de los Enamorados y fábricas existentes: Ingranasa y Calzados López. Nº 8: Ortofoto 1966 de Joaquín Beunza y Avenida de Guipúzcoa. Nº 9: Casa Sancena. Foto de José Castells. Sin datar. Nº 10: Fábrica de Icer en Joaquín Beunza (principio de los años 70). Nº 11: Calendario promocional de Frenos Urra. Sin datar pero probablemente de los años 60. Nº 12: Fábrica de Calzados López en el Camino de los Enamorados. 1970. Nº 13: Fábrica de Copeleche en el barrio de San Pedro. Mikel Goñi. Años 80. Nº 14. Fábrica de Pretensados Aedium, situada entre Cruz de Barcacio y la carretera de Artica. 1984. Revista Ezkaba 2004. Nº 15. Fábrica de Ingranasa. 1990. Nº 16. Postal de Rochapea. Años 50. Nº 17. Inundaciones en la Rochapea. Diciembre 1959-Enero 1960. Nº 18. Estación del Norte. 1970. AMP Autor. Nº 19: Cruce de Bernardino de Tirapu con Marcelo Celayeta, con la plaza del Salvador a la derecha de la foto. Años 80. Nº 20. Campo del Gure Txokoa. 1958-1963. Nº 21: Piscinas de San Pedro. Años 80. Nº 22: Edificio de Múgica y Arellano. Años 80. Nº 23: Avenida de Marcelo Celayeta. 1967. Pamplona, calles y barrios. J. J. Arazuri. Nº 24: Barrios de Santa Engracia, Rochapea y San Jorge. 1972. Paisajes Españoles. Nº 25: Vista general de la Rochapea con la calle Bernardino Tirapu y el  Camino de los Enamorados.1976. Paisajes Españoles. Nº 26. Ortofoto 1982. Cuatro Vientos y Marcelo Celayeta. Nº 27. Calle Joaquin Beunza. Años 80-90. Nº 28. Avenida de Marcelo Celayeta. 1976. Nº 29: Avenida de Guipúzcoa. Manolo Hernández. Años 90. Nº 30: Vista de las casas de la calle Provincias desde las Escuelas del Ave María. Años 80. Imagenes Rochapea. Revista Ezkaba. Nº 31. Perfil en Frio. Obras de canalización en la zona. 1985-86. Archivo propio. Nº 32. CACECO en pleno desmantelamiento. 1996. Archivo propio. Nº 33: Ortofoto 1982. Vista general de la Rochapea. Nº 34. Carriquiri. 1984. Imagenes Rochapea. Revista Ezkaba. Nº 35. Casas en las inmediaciones del Bar Porrón. Años 90. Manolo Hernández. Nº 36: Vista aérea de la Calle Joaquín Beunza. Años 80. Archivo de Oscar Beorlegui. Nº 37: Casa Parroquial en Marcelo Celayeta. Años 1992-94. Nº 38. Cuatro Vientos. Años 90. Manolo Hernández.. Nº 39: Derribos en Marcelo Celayeta. 1996. Archivo propio. Las ortofotos recopiladas pertenecen a la serie histórica del SITNA y están siendo utilizadas bajo los términos de la licencia Creative Commons – (CC-by 3.0). Fuente de los datos en el caso de las ortofotos: Gobierno de Navarra.

3 opiniones en “Barrios de Pamplona: La Rochapea a lo largo del siglo XX. 2ª parte. (1950-2000)”

  1. En principio no veo referencia a las Escuelas de Errotazar. Asistí a ellas desde 1953 al 1956.
    Cercanas a las piscinas de San Pedro, en el cruce de camino de los Enamorados.
    El edificio sigue en pie, con otros usos.

    1. Están citadas en la entrada anterior, en la primera parte que he dedicado a la Rocha, y creo que también en alguna otra de las veintipico entradas que se refieren a la Rochapèa.

  2. Buenas noches Dsiculpe que le escriba qui
    Por casualidad he lelgado a su entrada
    http://memoriasdelviejopamplona.com/2015/02/la-hora-del-serial-1960-1975.html
    Estoy intentando encontrar el titulo, autor y a ser posible el texto de un serial que daban en torno a 1970 ( no rcuerdo la emisora )
    EL argumento principal era sobre un conquistador español en mexico que está en un cuadro sosteniendo a dos mujeres desnudas
    El cuadoro esta echizado y cuando un incauto abre el hechizo el alma del conqustador atrapada en el cuadro se apodera del cuarpo del incauto
    Luego libera a las dos feminas en sendos cuerpos actuales ….
    El tema es un tanto chusco y salio en una conversacion hace poco ( lo cierto es que lo recorde de pronto)
    Alguien puede dar alguna pista ?
    ¿Por favor hacerlo aqui no tnego correo Gracias )

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