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La Pamplona actual: el nuevo camino del Plazaola (2014)

Aun teniéndolo muy cerca de casa, hacía mucho tiempo, muchos años, que no había vuelto a pasear por el viejo camino del Plazaola. Entre el cuidado de mis ancianos  padres y el trabajo, la verdad, no había tenido demasiado tiempo para recorrer, de nuevo, esta vieja senda tan familiar y llena de recuerdos y de la que hablé en la entrada “Siguiendo la vía del tren y el viejo camino del Plazaola (1966-1996). Asi es que, aprovechando un día de estas pasadas vacaciones, cogí la cámara de fotos y me dispuse a plasmar la nueva cara del viejo camino del Pazaola que en esta entrada título “el nuevo camino del Plazaola.
Pasada la actual plaza y/o rotonda  del Virrey Armendariz (que vemos en la foto de la derecha) se iniciaba entonces el camino en otro tiempo lleno de piedras, recuerdo del viejo lecho de la vía del histórico ferrocarril del Plazaola. En la  parte derecha de la citada plaza, (ver foto izquierda de este párrafo), aun queda un viejo edificio que yo recuerdo estaba ahí desde mi niñez y que ha sido casi siempre habitado por familias de etnia gitana. Pero volvamos al camino.  Lo primero que recuerdo de este camino es que antiguamente uno de los dos cerros o mogotes estaba cortado por el lecho de la antigua vía y  hoy ese flanco izquierdo ya no existe. En su lugar tenemos los dos grandes cerros a ambos lados del actual trazado ferroviario, comunicados por un puente peatonal. Desde esta atalaya la panorámica es completa, tal y como vemos en las dos fotos que acompañan al primer párrafo de esta entrada. Mirando hacia atrás, dejamos la vieja y nueva Rochapea (la del Salvador, los pisos de Oscoz, el Ave María, etc asi como la nueva Rochapea, la de las construcciones iniciadas de  1986 en adelante). Mirando hacia adelante y hasta el limite del horizonte podemos ver el tramo de la antigua vía, hoy un  camino cementado, con unos bonitos faroles en sus bordes. Al lado izquierdo, allí donde estaba la fábrica de Perfil en Frío se encuentra, desde la avenida de Guipuzcoa hasta el limite con la actual vía ferroviaria,  las nuevas construcciones de Buztintxuri I lindantes con el viejo enclave de Santa Engracia. Hay una zona cercana a la vía en la que no se ha construido nada, se dice que porque, probablemente,  los terrenos puedan tener algún tipo de contaminación industrial.
Un poco más adelante, en el cerro de la izquierda, mirando hacia San Cristobal nos encontramos actualmente con el Parque de los Aromas. En otro tiempo estos cerros eran terrenos agrícolas al igual que los suelos colindantes. Pasados estos cerros y en dirección a Berriozar, nos encontramos hoy en día, en ese lado, el enclave conocido como Nuevo Artica, un nuevo núcleo de población situado en aquellas  explanadas vacías al final de las cuales, muy cerca de la Avenida Guipúzcoa, se encontraban hace años fábricas como la de La Casera, Bendibérica, el antiguo edificio de las Hermanitas de los Pobres, etc.

En el lado derecho del camino  cementado descubrimos la nueva Ciudad Deportiva Artica en la zona que antes conociéramos como Soto o Prado de Artica. A medio camino del camino, valga la redundancia,  nos encontramos con otro puente peatonal que comunica Nuevo Artica y la Ciudad Deportiva. Justo en el límite con la Variante Norte hallamos un pequeño hito o monumento en homenaje a la antigua vía del Plazaola, se trata de un pequeño tramo de vía con la imagen de un túnel sobre una placa de cemento al fondo, tal y como vemos en la foto adjunta. Tras la Variante Norte, que atravesamos por debajo,  nos encaminamos al antiguo cruce de caminos donde continua el viejo camino del Plazaola, esta vez sin urbanizar,  como lo conocimos durante décadas  hasta el límite con Berriozar, tal y como lo vemos en la segunda fotografía de este párrafo. Completan el reportaje fotográfico de esta entrada cuatro fotografías más: en primer lugar una foto del cerro que se encuentra frente al Parque de los Aromas, en segundo lugar una panorámica del puente que comunica Nuevo Artica y la Ciudad Deportiva y en tercer lugar  un detalle de la citada Ciudad Deportiva, tomada de regreso al barrio, de regreso a casa.

Siguiendo la via del tren y el viejo camino del Plazaola (1966-1996)

La vía del tren marca los lindes del barrio de la Rochapea por el noroeste, separándola del barrio o enclave de Santa Engracia. Hasta la construcción de los nuevos bloques de edificios de la nueva Rochapea desde mi ventana vi pasar a lo largo de más de tres décadas  diferentes trenes,  desde aquellas viejas locomotoras negras alimentadas por carbón hasta los más modernos convoyes. La instalación en el siglo XIX de la  Estación del Norte marcó, por su cercanía, el incipiente  desarrollo del barrio y posibilitó, en buena medida,   la importante industrialización experimentada ya desde finales del siglo XIX y sobre todo a lo largo del siglo XX. En la fotografía de la derecha vemos  la Estación del Norte en los años 20.  

A pesar de que ya en siglos anteriores había pequeñas industrias en la Rocha, de cera o de lana,  de las cuales quedan  todavía algunos  topónimos,  es a finales del siglo XIX cuando empiezan  a surgir algunas fundiciones como la de Sancena en Joaquin Beunza o la de Apolinar Arrieta en el Camino de los Enamorados, la fábrica de gas que daría nombre a los Corralillos, o empresas manufactureras de diverso tipo  a las que seguirían en los primeros años  del siglo XX, en las proximidades de la Estación del Norte, la azucarera de Carlos Eugui, o la de fundición de metal y maquinaria agrícola de Múgica y Arellano, en el edificio donde hoy está el instituto Cuatro Vientos (Este edificio  albergó anteriormente la fabrica de encurtidos de Calzados López). En los albores del siglo XX, las escasas edificaciones de la Rochapea se concentraban en las inmediaciones del puente de la Curtidores, la calle Errotazar, el puente y el cruce de Cuatro Vientos, la estación del tren y la entonces avenida de Villava, hoy Marcelo Celayeta.

La vieja Rochapea  hortelana y semirural que vivía   junto al río,  iría evolucionando y fusionándose, a lo largo del siglo XX, con  una Rochapea cada vez más industrializada y obrera que marcaría de forma indeleble la personalidad de este barrio de Pamplona, el primero, el más antiguo y con más solera, tras el Casco,  la ciudad histórica encerrada entre las murallas. A pesar de ser un barrio extramural y que a algunos todavía se nos escapa aquello de “subir a Pamplona”,  ser de la Rocha ha sido  durante mucho tiempo una autentica seña de identidad y motivo de orgullo para  muchos de sus habitantes.

En esta entrada realizaré un breve pero intenso recorrido desde la Estación y siguiendo la pronunciada curva de la vía (del famoso bucle) hasta su salida en paralelo al viejo camino del Plazaola llegaremos hasta Berriozar recordando lo que veíamos a uno y a otro lado de la vía del tren a lo largo de esas tres décadas.
La línea férrea actual se inauguró el 14 de septiembre de 1860, con la apertura del tramo Caparroso-Pamplona. En 1878, esta línea se fusionó con la compañía del Norte, de ahí el nombre de la estación. Posteriormente en la segunda década del siglo XX se pensó en enlazar Madrid con París por los Alduides atravesando lo que hoy es la avenida de Marcelo Celayeta pero esa idea se desechó y nuestra estación quedó como una estación de segundo orden en el ámbito nacional. En 1941 con la nacionalización del ferrocarril pasó a depender de Renfe. Hasta 1956, la Estación de Pamplona fue estación de empalme entre el ferrocarril de vía ancha nacional y el de vía estrecha Plazaola-Irati.

La Estación de Renfe de Pamplona  ha conocido diversas reformas a lo largo de su historia, una de las más importantes se produjo en los años 50, en el que se sustituyó el viejo anden que vemos en la 2ª fotografía de la entrada (de 1951) por una apariencia más moderna (como la de la 3ª  fotografía de la entrada,  de 1971).  De la vieja estación de Pamplona  recuerdo el gran reloj del anden, el  factor de la estación, el altavoz anunciando las próximas salidas y llegadas, el variopinto paisanaje, tanto local  que merodeaba la estación,  como el fugaz y viajero  que recalaba apenas unos minutos o unas horas en la estación.

Afortunadamente los tiempos cambian y aquellas viejas instalaciones se remozaron hace algunos años para comodidad del cada vez mayor número de viajeros que utilizan los modernos convoyes Alvia: los servicios…ughhh, la cafetería, la sala de espera con su gran mapa de España y el horario de salidas y llegadas, las ventanillas de venta de billete , etc . Todo un microcosmos. Como señalaba al principio de la entrada, a lo largo del último medio siglo he visto pasar y también, por que no, he viajado como tantos otros  en aquellos viejos trenes traqueteantes  impulsados por aquellas ruidosas locomotoras negras  de vapor alimentadas por carbón, -la línea todavía no estaba electrificada-,  posteriormente en aquellos trenes  movidos por unas macizas  locomotoras  eléctricas y diesel, he visto pasar trenes de apariencia más moderna como el automotor TAF de color plateado, y que aparece en la 4ª foto,  he visto y viajado en el automotor TER, de color azul, en los tranvías de cercanías, los conocidos  ferrobús,  que nos llevaban hasta Alsasua, primero de color claro y luego   de color rojo, para coger luego  los lentos y larguisimos convoyes como el Iberia Express, he viajado en los electrotrenes basculantes de color rojo y por último en los comodísimos Altaria y Alvia.

Saliendo de la Estación de Pamplona en dirección a Alsasua pasamos por debajo del puente de la Estación y  dejamos al lado izquierdo el barrio de santa Engracia (a la izquierda, en la foto), y al lado derecho unas instalaciones de la antigua azucarera de Eugui (en la foto ya desaparecidas), un poco más adelante la fabrica Perfil en Frío y a la derecha el viejo campo del Gure. Perfil en Frío se instala en la zona de Santa Engracia a finales de los años 50. Inicialmente y de la mano de Javier Vidal y José María Goyena comienza su actividad dentro de Imenasa hasta que se traslada con apenas medio centenar de trabajadores a la Rochapea. En sus mejores momentos la factoría de la Rochapea llegó a tener más de 400 trabajadores. Desde comienzos de los 70, la factoría fue adquirida de forma progresiva por Ensidesa hasta su total absorción en el año 1988. Conoció sucesivas fusiones con Laminaciones, CSI transformados y Aceralia. La factoría  comenzó fabricando perfiles y posteriormente tubos, paneles y estructuras espaciales. La fábrica se derribó en el año  2003.

El antiguo campo del Gure que aparece  en la fotografía  de la izquierda, ocupó hasta el año 1966 los terrenos de la desaparecida fabrica de piensos compuestos Caceco y ocupaba en toda su extensión desde el limite de las instalaciones de la azucarera de Eugui hasta la tapia del campo o recinto de los camineros de Diputación,  con el viejo barracón en el borde cercano a la vía del Plazaola. El Gure Txokoa fue un destacado equipo de fútbol del barrio que cosechó grandes éxitos dentro del Trofeo Boscos. En él jugaron jóvenes promesas como Sanchez, Zabalza, Santamaría , algunas de las cuales recalarían posteriormente  en Osasuna. En 1971 el Gure se fusionó con otro equipo de fútbol del barrio, el Gaztedi, dando lugar a la UDC Rochapea. Como adelanté en la entrada de la travesía del Ave María, en esta calle, en un bajo del nº 10,  tuvo su sede la sociedad deportiva Gure Txokoa. Cabe señalar que tras la desaparición de su campo en 1966 y durante cerca de 30 años, hasta 1996, para la gente del barrio, tanto jóvenes como mayores  el pequeño campo que quedó entre la fabrica de Caceco y la tapia del campo de la Diputación siguió siendo para nosotros el campo del Gure, así abreviado como lo cito. ¿Cuantos juegos infantiles, partidos de fútbol, paseos, labores al sol de muchas mujeres del Ave María habrá conocido ese pequeño campo a lo largo de aquellas décadas?.


Piensos Caceco se instaló en la Rochapea, concretamente entre la calle Nazario Carriquiri y las vías del tren en el año 1966. Formó parte de mi paisaje visual por 30 años y muchos vecinos de la zona sufrimos durante buena parte de ese tiempo los ruidos,  olores y otro tipo de emanaciones en tiempos en los que no había precisamente demasiada sensibilidad medioambiental que digamos y desde luego poco importaban lo que pudieran decir los vecinos. ¿Quien se imagina ahora una fábrica como esta,  a 20 metros escasos de unas escuelas o a 40 de unas casas, una fábrica de colamina o un taller de rechauchutado que quemaba el  caucho bajo unas viviendas por poner los ejemplos que más cercanos tenía. Eran tiempos en los que en la Rochapea, más que en ningún barrio de Pamplona, convivían decenas de fábricas algunas más molestas que otras y talleres de todo tipo  junto a las viviendas de los habitantes del barrio. En la fotografía de la derecha  vemos la fábrica de Piensos Caceco en pleno proceso de desmantelamiento en el año 1996 y  tras ella la factoria de Perfil o Perfrisa.

Siguiendo la vía del tren dejamos a un lado, como he dicho, el campo tapiado de camineros de la Diputación, el parachoques del tren al que aludí en la entrada autobiográfica “Aquellos cálidos veranos”, ¿cuantas cabañas habremos hecho de chicos en aquel rincón de nuestro barrio o en los regachos secos en verano  por los que circulaba luego el agua en las temporadas de lluvias? y al otro lado aun la enorme fábrica de Perfil que vemos en la foto de la izquierda. Recuerdo cuando las paredes de la fabrica eran de cemento antes de transformar toda su estructura a metal y como unas vías secundarias entraban en la factoría y transportaban luego las grandes bobinas de acero en tren a otros lugares de la península y también recuerdo algunas huerticas junto a la fábrica, casi pegadas a ella, al otro lado de las vías. Terminada la factoría había un camino que atravesaba la vía del tren y que permitía llegar, bajo el cerro del actual Parque de las Aromas, a una bifurcación, un camino conducía a Santa Engracia y el otro a un sendero, al final del cual había una casa solitaria y posteriormente una serrería.  En la foto que aparece a la izquierda y que data de 1985 se puede ver la fabrica de Perfil en Frio, y también en ella  podemos observar aun la tapia del campo de la Diputación y unos grandes tubos en el campo del Gure, junto a la  citada tapia  creo recordar que para canalizar las aguas que hasta entonces circulaban libres por los campos próximos.


Siguiendo la vía del tren dejamos a la izquierda  el cerro antes citado en cuya parte más próxima a las vías hubo en los años 70 una casa de dos plantas que se quemó (y que también  puede observarse  en la foto anterior) y a la derecha el cerro tajado en dos  para dejar paso por su hondonada al antiguo tren del Plazaola. Cuantas veces habremos ido por el camino de arriba, bajo una torre de alta tensión o por el camino de abajo, hollando los restos de las antiguas vías del ferrocarril de vía estrecha, tal y como se observa en las fotografías adjuntas. Como decía en la entrada del viejo Camino del Plazaola, al pasar este cerro nos encontrábamos entonces con la figura del familiar para nosotros Monte de San Cristobal. Al lado izquierdo podíamos divisar las traseras de la antigua fábrica de gasesoas Oderiz (La Casera), el edificio de ladrillos rojos de las Hermanitas de los Pobres y la factoría de la fábrica  Bendibérica (en la foto más pequeña), también referenciada en otra entrada (en la de la antigua calle Joaquín Beunza), todas ellas en la avenida de Guipúzcoa y  más adelante las primeras casas del pueblo nuevo de Berriozar. El pueblo viejo con su  lavandero y su fuente solía ser a menudo el final de nuestros paseos por el antiguo camino del Plazaola. Al lado derecho teníamos el Soto o Prado de Artica (en la foto, con el monte al fondo), y más allá  el polígono industrial de Artica. Más adelante  había en el camino del Plazaola un cruce que en dirección noreste nos subía por un camino hacia el pueblo de Artica, en los años 60 y 70 compuesto apenas  por unas pocas casas; a la mitad de este camino había una pequeña fuente hoy seca y escondida entre arbustos y tras esta  surgía un camino que nos llevaba  hacia un pinar del monte San Cristobal del que hablaré en otra entrada más adelante. Ese cruce en la dirección opuesta conducía tras un paso sin barrera a la avenida Guipúzcoa. Campos de labranza y más tardíamente en el tiempo un buen número de huertas flanqueaban a un lado y a otro el viejo camino del Plazaola, hasta el fin de nuestro paseo en Berriozar.

El viejo camino del Plazaola (1954-1986)

En el año 1954, el tren del Plazaola que unía San Sebastian con Pamplona dejaba de funcionar. Unas catastróficas inundaciones producidas los días 14 y 15 de octubre de 1953 provocaron la destrucción de diversos tramos del recorrido. En sus últimos años de vida se proyectó unirlo con el tramo de otro tren, el Irati; de hecho en el año 1950 hasta se derivó un ramal de este segundo tren, el Irati, que conectaba Villava, por detrás del Manicomio, con la estación del Empalme en la Rochapea. El Plazaola entraba en la ciudad por lo que ahora es la calle Bernardino Tirapu, cruzaba el río Arga y seguía por el viejo Camino de la Biurdana hasta la actual Avenida de Navarra, y de ahí a la que ahora es la Avenida Sancho El Fuerte para más tarde seguir por parte de la avenida de Zaragoza hasta su estación en la calle Conde Oliveto, estación que en los últimos años de existencia compartiría con el Irati. Las vías del Plazaola permanecerían en algunos tramos hasta 1959.

La estación del Empalme marcaba el kilómetro 4,8 desde su salida de la estación del centro de al ciudad. Situada aproximadamente en el cruce de las actuales calles de Nazario Carriquiri y Bernardino Tirapu, estuvo en pié hasta bien entrados los años 70. La llamaban Estación del Empalme porque efectuaba conexión o empalme con la línea de Ferrocarril del Norte (de Alsasua a Pamplona). El edificio era de dos plantas, construido con ladrillo y piedra. Su arquitectura se repetía en el resto de estaciones navarras del trazado. En la planta baja estaban el vestíbulo, la oficina y la sala de equipajes (más tarde convertida en almacén). En la primera planta estaba la vivienda del Jefe de Estación, con cuatro habitaciones, cocina y retrete. Junto al edificio de la estación había otro habilitado como almacén, que posteriormente pasó a manos de la compañía de carbones “Tenerife” y que conoceríamos como Compañía General de Carbones.

En la foto aérea  que ilustra esta entrada, de “Paisajes españoles” de 1972 se puede observar, y tomando como referencia una casa aislada en la izquierda de la foto, y tras la imponente fábrica del Perfil en Frío, el trazado de la antigua vía del Plazaola. Durante décadas el viejo camino del Plazaola ha sido el camino natural que nos ha comunicado a los rochapeanos de esta parte del barrio con el monte San Cristobal y mucho más cerca con lo que llamabamos el Prado o Soto de Artica. Su pedregoso firme era la muestra más evidente del uso al que había estado destinado durante muchos años, la vía.

En la foto se puede ver también en paralelo a Perfil, la tapia y almacén de la Compañía General de Carbones. Detrás aun no se había construido la UDC Rochapea. Más a la derecha de la foto y sobre los bloques de la 2ª fase del Salvador vemos casi superpuestos el barracón de los Camineros de Diputación y la Estación del Empalme aun sin derribar. Antes de llegar a la Estación, recuerdo que había una especie de naves (creo que serían los antiguos andenes) que en aquellos últimos 60 y primeros 70 estaban llenas de barriles de brea. Imagino que también esta zona anexa a la vieja estación del Empalme era utilizada en aquellos años por el Servicio de Obras de Diputación, para el asfaltado de las carreteras de Navarra.

En la segunda foto que reproduzco, de manera excepcional, por interés histórico vemos a unos paisanos delante del edificio de la Estación del Empalme, allá por el año 1914, osea hace casi un siglo, un año antes de que se empezarán a construir la iglesia y las escuelas del Ave María.