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Echavacoiz: el primer barrio que absorbió Pamplona (1876-2016)

Hace tiempo que no escribía  sobre los barrios de Pamplona y aún no había hablado de dos de ellos que fueron anexionados por Pamplona en diferentes momentos de nuestra reciente historia: Echavacoiz a la cendea de Cizur  y Mendillorri a Egues. Echavacoiz fue durante mucho tiempo un lugar muy poco poblado. Parece que la zona comenzó a poblarse en el S.XIX. Adjunto una foto de Mauro Ibañez de 1876 donde se vé una sola  casa y al fondo Cizur y la sierra del Perdón. El término parece proceder claramente del euskera (etxe: casa y bakotz, único o solo) derivado de bat (uno) (bak(h)oitz); En los siglos XII y XIII  aparecen en documentos ya  términos como Essabacoiz, Etsevacoiz y Echavacoyz. Al margen de las ventas, campos y huertas existentes las primeras edificaciones e industrias se construyeron en torno a la carretera a Estella a lo largo de la primera mitad del siglo XX. Otra de las zonas más antiguas fueron la casas cercanas a la vía del tren. De hecho la instalación de las primeras ventas en la zona, -la venta de Benito o la venta de los Adobes- y de las primeras casas, tienen que ver con la cercanía tanto a la carretera a Estella como al paso del tren. En 1861, un año después de la inauguración de la Estación del Norte, en Pamplona, se había construido  un apeadero en terrenos de Echavacoiz.

En 1910 se inauguró el convento de las Carmelitas Descalzas, aproximadamente por esas fechas se  había instalado también el sanatorio antituberculoso, detrás de los primeros pabellones del Hospital de Navarra. En torno a la carretera se instalaron posteriormente la Venta de Andrés,  la fábrica de harinas Urdanoz, en 1914, en el término de Cizur, que se llamaba entonces Harinera «San Andrés»,  la harinera «La Trinidad», Argal, instalada en 1939), la fábrica de piensos de Edmundo Aznar que luego conoceríamos como Piensos Sanders, la Vinícola de Montejurra, Dulces Jarauta, la serrería de Puig y otras industrias. El 10 de octubre 1941 se instalaba la mayor de todas ellas y también la más polémica: Inquinasa (Industrias Químicas de Navarra S.A). Nicolás Ruiz de Alda fue su primer presidente y su primer director gerente, Manuel Zarranz. Inquinasa fabrica actualmente productos químicos para el sector agrícola y farmacéutico que vende  a su grupo propietario, Huntsman Advanced Materials. Tiene 60 trabajadores  y ocupa 16 hectáreas. El principal producto que fabrica ahora  es el «sequestrene», una sustancia que se aplica a las tierras con deficiencia de hierro y combate enfermedades de los árboles frutales. Otro producto que produce  es la «higrotona», una sustancia  diurética que  vende a compañías farmacéuticas.

El 8 de septiembre de 1953, día del Privilegio de la Unión, se produjo la anexión a Pamplona del Concejo de Echavacoiz que hasta entonces había pertenecido a la cendea de Cizur. La diputación foral había aprobado el convenio de anexión el 28 de octubre de 1950 y en 1951 se había pasado el expediente al Ministerio de Gobernación. En la fecha en que fue anexionado Echavacoiz contaba con 500 habitantes y 120 casas. A favor de la anexión estaban el Ayuntamiento de Pamplona, regido entonces por Miguel Gortari, que prometía nuevas dotaciones (agua corriente, colegio, etc) y el alcalde del concejo de Echavacoiz, Angel Urdanoz; en contra la cendea de Cizur, por razones fundamentalmente económicas,  y también en contra se posicionaron  algunas de las más importantes industrias de la zona. Sería Javier Pueyo, alcalde de Pamplona en esa fecha, el que asistiría al acto de anexión. Jesús Garatea, por su parte, fue el último alcalde de Echavacoiz.

El barrio o rincón de Larrascuntzea, situado tras la fábrica de Inquinasa, que se había  convertido en una colonia de casitas para obreros de Inquinasa  perteneció al Concejo de Cizur Menor hasta el 4 de diciembre de 1958 en que también fue  anexionada por Pamplona, siendo Miguel Javier Urmeneta alcalde de la ciudad. Miguel Zamora Diaz me hizo llegar, hace un año, estas históricas fotografías sobre este desaparecido  barrio donde nació y vivió. Hoy es una zona deshabitada,  una especie de perímetro de seguridad en torno a la fabrica. También por estas fechas se construyeron las llamadas casas de Mañeru, un poco antes en 1953-54, las primeras casas de Chocarro (según me puntualiza Rosario Tibarrola), y también las casas de Puig, -estas últimas en la avenida de Aróstegui-,  que sirvieron para dar alojamiento a los trabajadores de la serrería y otras viviendas a lo largo de la carretera de Estella, entre las industrias existentes  y sin ningún tipo de planificación, como sucedería también en San Jorge y Rochapea, pero muchísimo peor. El barrio acabaría diseminado entre varias áreas o zonas dispersas  sin una buena comunicación entre ellas, aislada del resto de la ciudad, sin equipamientos, sin ningún tipo de  ordenación y planificación urbanística  y con unas construcciones de muy baja calidad. Los 20 bloques en forma de H del Grupo Urdánoz quedaron  terminados para 1959, como atestigua la ortofoto histórica de 1956-57, donde aun no existe en ese lugar ningún tipo de construcción. Eran pisos pequeños, de apenas 50 m2, construidos junto al río Elorz en una zona considerada como inundable, con problemas de humedad.

Posteriormente, a lo largo de los años 60, se construyeron las viviendas de la Cooperativa, entre la N-111 y el Grupo Urdánoz, las casas de Barcos, cerca de la Venta de Andrés y las promociones de Vistabella, integrada por más de 300 viviendas ubicadas en la zona más cercana a Barañáin. Eran viviendas de mayor calidad que las que he citado en el párrafo anterior. Las  primeras construcciones del barrio habían acogido  a una población mayoritariamente inmigrante de Andalucía y Extremadura y de otras zonas de Navarra.  En estos años se construyeron también la parroquia de Nuestra Señora del Pilar y el Colegio Nicasio Landa (1961), este último junto al colegio religioso San José de Mongay. El puente de Echavacoiz,  fue reformado y ampliado en 1972 dada la gran circulaciòn que empezó a sufrir en la segundad mitad del siglo XX. En los años 70, al igual que en San Jorge fueron muchas las movilizaciones de los vecinos  por mejorar las condiciones del barrio: urbanización del grupo Urdánoz, centro de salud, residuos de Inquinasa, adecuación de la carretera a Estella, etc. Argal cerraría en esta década. Las piscinas del barrio se construyeron en 1976. No obstante pese al esfuerzo por mejorar las condiciones urbanísticas y sociales el barrio comenzaba a arrastrar ya desde los años 60-70 un cierto estigma social. Especialmente dura para el barrio fue la muerte en 1984 de un niño del barrio, de 8 años, Miguel Ángel Díaz,  en un colector de aguas que no tenía ninguna protección junto al grupo Urdánoz. En 1984 ya se proyectaba en el PGOU instalar en el término de Echavacoiz, la nueva estación del tren eliminando así el bucle ferroviario actual. Al filo del nuevo siglo cerraba el colegio del Sagrado Corazón y se trasladaba la ikastola Jaso, quedando también abandonado el convento de las Carmelitas.

El barrio que había ido creciendo desde su anexión, de los 500 habitantes a los 2.385 en 1960 y a 4.482 en 1970  fue perdiendo población, ya que los vecinos abandonaban la zona en cuanto podían, pasando a 3.800 habitantes en 1986 y  a 3.600 en 1996. En 1989 se aprobaba el plan de Echavacoiz Norte, con unos estándares de calidad muy  diferentes a los de la zona Sur. Sin embargo se perdió la oportunidad de unificar e integrar social y urbanísticamente el barrio creando con la nueva urbanización una mayor desigualdad y profundizando en la estigmatización de la zona sur. La tendencia al despoblamiento del barrio se invirtió cuando se construyó a finales del siglo XX la mencionada zona de Echavacoiz Norte, subiendo la población hasta 4.700 habitantes en 1999 y hasta 5.600 en 2.008.  Echavacoiz posee actualmente casi un 20% de población extranjera y a pesar de algunos  avances como la   mejora de las fachadas del grupo Urdánoz, la puesta en marcha del ascensor urbano (2013) o el adecentamiento de la ribera del río Elorz y otros logros conseguidos por la movilización vecinal sigue siendo junto a La Milagrosa actualmente uno de los barrios más olvidados por la ciudad, estando a la espera de su bien merecida revitalización.

Ya he comentado que en 1984 se hablaba de instalar en el barrio  la nueva estación del tren. En 2002 el Plan Municipal volvía a plantearlo desembocando dicho proyecto y otros equipamientos y dotaciones en el PSIS de 2006. El PSIS de la nueva estación del TAV así como el convenio firmado para el traslado de Inquinasa que permitirían mejorar el desarrollo y la planificación de este barrio de la ciudad está, de momento, paralizado y no parece  tener muchas posibilidades de salir adelante al menos en el  corto o medio plazo, debido fundamentalmente al proceso de desaceleración económica que hemos sufrido  los últimos años. Dicho plan urbanístico preveía la construcción de viviendas, más de 8.000, la mitad de protección oficial, con varias torres, una de 100 metros, oficinas, industrias y la futura estación del TAV, un área tecnológica, un área dotacional y deportiva, una zona comercial y un centro de interés regional, además de mejorar el acceso a Pamplona, con seis carriles,  en la avenida de Aróstegui. El coste de la urbanización se estimaba en torno a los 347 millones de euros, incluyendo el coste de las obras y las indemnizaciones y duraría entre 6 y 8 años.

Fotos por orden de aparición: Nº 1: Vista general de Echavacoiz, Mauro Ibañez. 1876 Nº 2: Anexión de Echavacoiz a Pamplona. 8 de septiembre de 1953. Foto Galle, la foto nº 1 y nº 2 extraidas del libro Pamplona, calles y barrios. J. J. Arazuri, Las fotos Nº 3, Nº 4, Nº 7, Nº 8, Nº 11 y Nº 12: corresponden a las ortofotos de los años 1929, 1945-46, 1956-57, 1966-71, 1982 y 1999.200, Las ortofotos recopiladas pertenecen a la serie histórica del SITNA y están siendo utilizadas bajo los términos de la licencia Creative Commons – (CC-by 3.0). Fuente de los datos en el caso de las ortofotos: Gobierno de Navarra. Las fotos Nº 5, 6, 9 y 10 son fotos del barrio de Larrascuntzea cedidas por Miguel Zamora Diaz. Nº 13: obrasespeciales.com, Nº 14:Pamplonaactual.com

Sociedades de recreo y deportivas del Viejo Pamplona (1856-2015)

A principios del siglo XX, las sociedades de recreo más destacadas en la pequeña y provinciana Pamplona eran los Casinos:  el Nuevo Casino de Pamplona o Casino Principal y el Nuevo Casino Eslava.  Me detendré un poco en la historia de estas entidades. El Nuevo Casino de Pamplona nació en 1856 por iniciativa de un grupo de personas que pertenecían a otra sociedad anterior llamada «Los doce Pares». Conoció varios emplazamientos, antes de su ubicación actual: empezaron en un piso alquilado a D. Leonardo López junto al Teatro Principal para pasar a partir de 1876 a la llamada Casa del Toril, la casa del Café Suizo, y después de varios intentos de conseguir una sede se le alquiló en 1886 al banco Crédito Navarro  un edificio que la citada entidad construía en el nº 44 de la Plaza del Castillo, el edificio que vemos en la fotopostal adjunta de primeros de siglo y que conocemos también por estar ubicado en sus bajos, desde 1888, el emblemático Café Iruña. Al comenzar el siglo XX aparecía como Presidente del Nuevo Casino Manuel Jimeno, Pedro Uranga como vicepresidente,  Francisco Usechi como  secretario y Francisco Seminario como vicesecretario; Más tarde entrarían en la junta del Nuevo Casino Principal  Javier Sagaseta de Ilurdoz o Rafael Aizpun. En 1922 tenía casi medio millar de socios.

El Casino Eslava se fundó, por su parte,  en el año 1884, estableciéndose inicialmente  en el primer piso del nº 18 del paseo de Sarasate, en cuyo planta baja se hallaba el Café Europa y muchos años más tarde la heladería La Vital. En 1895, tras atravesar graves dificultades económicas, se disolvió  resurgiendo como Nuevo Casino Eslava en el año 1898. Hasta la construcción de su sede social definitiva en el ángulo sureste de la plaza del Castillo, bajo proyecto Víctor Eusa, (en 1932), el Nuevo Casino Eslava estuvo en otro lugar de la plaza del Castillo, encima e la pastelería del Café Suizo,  con entrada también  por la calle General Moriones, actual Pozoblanco. Junto al anterior párrafo vemos una foto de los años 30 del Casino Eslava.  Fue presidente del Casino Eslava en aquellos primeros años Miguel Cía en la Presidencia  y más tarde Serapio Zozaya  y Martín Aldaz en la vicepresidencia.  También en la plaza del Castillo estaba el Circulo Mercantil, con gente como Pedro Echarri, Pio Gorriz, Cleto Iriarte, Odon Rouzaut en su junta directiva, esto es con algunos conocidos comerciantes de la ciudad, con tiendas en las calles Mayor, Mercaderes y Chapitela.

En aquellos años se celebraban espectáculos públicos en el Teatro Gayarre, la plaza de Toros, el Circo Labarta, situado al final de la Estafeta, hasta su incendio en 1915 (del que vemos un anuncio de una actividad circense del Labarta), el Circo del Ensanche, o los juegos de pelota en la calle San Agustín (propiedad de Vicente Galbete), en la avenida de San Ignacio (en la empresa del Juego Nuevo) o el frontón de Juan Erroz en la Rochapea. Algunos años más tarde a los tradicionales casinos se unirían otras sociedades de recreo como la Peña Dena Ona y la Peña Navarra, ambas en la plaza del Castillo o el Centro Aragonés, con sede en el nº 37 de la calle Mayor, que organizaba fiestas en su salón teatro,  contratando compañías y artistas, realizando conciertos musicales así como bailes y tómbolas en las fechas sanfermineras. Tenía más de 400 socios al comenzar 1920. Más adelante surgirían la Peña Los Irunshemes con domicilio en el nº 24 de Mártires de Cirauqui, (la actual San Antón) y la Sociedad La Sirena, con sede primero en el nº 69 de la calle Jarauta, y luego en el nº 4 de San Agustín, que celebraban animados bailes y amenas veladas y conciertos  los días festivos, en el bar España, cercano a la Estación del Norte y que había sido fundada por un numeroso grupo de jóvenes artesanos pamploneses.

En 1925 podíamos encontrar además el Club Super Tango en el barrio de la Rochapea con igual propósito que  la anterior, La Marea en el barrio de San Juan, dedicada a la danza juvenil, (estaba cerca del campo de deportes de Osasuna) que en 1925 se traslada a Mártires de Cirauqui, La Cuatrena en el mismo barrio extramural, camino de la Fuente del Hierro, el Club Náutico, en el nº 24 de la calle Descalzos, recreativa y gastronómica a la vez. Había peñas que eran sociedades recreativas como La Artística, Submarino, La Olada (del barrio de san Juan), La Cuatrena, La Ochena, La Sequía, La Cometa, Los del Bronce, Los de siempre, la Peña San Fermín y otras, aunque la historia de las peñas y otras sociedades (gastronómicas p.ej),  de las que hubo y de las que hay, las dejamos para otra ocasión. En esta entrada me centraré en las principales sociedades deportivo recreativas de la ciudad, que repasaré por riguroso orden cronológico.

El 3 de enero de 1915 se fundaba en Pamplona la Asociación de Cazadores y Pescadores de Navarra,  que tenía su sede en el nº 38 de la plaza del Castillo. Contaba con un magnífico campo de tiro en las proximidades de las cocheras del Irati y organizaba anualmente concursos cinegéticos nacionales. Desde los años 50, al menos, tengo constancia de que  su sede estaba en el 1º piso del nº 33 de la calle Estafeta. Eran presidente y vicepresidente de la entidad, en sus inicios, D Pedro Mayo y D. Javier Sagaseta de Ilurdoz. En 1926 tenía 1.300 socios. Una de las primeras sociedades recreativo-deportivas de nuestra ciudad fue el Pamplona Lawn Tennis Club, actual club de Tenis, fundado en 1918 y cuyo primer presidente fue Jesús Jaurrieta Muzquiz.  Tenía su sede y cuatro pistas  en el campo de tiro de pichón y contaba estos años con cerca de 200 socios. La plaza de toros fue el escenario de los primeros encuentros de tenis. Tras un pequeño período en Carlos III, en 1934 se inauguraron sus instalaciones del Soto de Lezkairu, cuyos terrenos adquirió de forma definitiva en 1939. Cuenta actualmente con unos 17.000 socios.Otras sociedades deportivas, mayoritariamente futbolísticas,  a lo largo de los años 20, fueron  la Deportiva F.C con sede en el nº 51 de la calle Mayor, el Denak Bat Football Club con domicilio en el Café Kutz, el Club Atlético Lagun Artea de la Magdalena, El Club Atlético La Navarra y las sociedades futbolísticas Club Deportivo Vasconia, con reservado en la pastelería del Café Suizo, La Lucha, El Indarra de San Pedro (y sede en la calle Mayor 12-14), La Navarra FBC, el Club Deportivo Amaya ( no confundir con la Sociedad Deportiva que veremos más adelante) con sede en el nº 76 de la calle Mayor que tenía por objetivo cultivar el deporte sobre todo el fútbol y las excursiones, la Unión Velo Sport Navarro, dedicada al fomento del ciclismo, constituida en marzo de 1922 con sede en La Rochapea, el Club Atlético Aurora, cuyo campo estaba en el Nuevo Ensanche y con sede en el nº 24 de Mártires de Cirauqui, El Club Deportivo Español, el Pamplona F.C que participó en una Copa del Rey allá por 1910, y otras  como El Club Deportivo Iruña (con grupos de espatadantzaris y chistularis y sede en la Bajada de Javier),  La Unión Recreativa, La Estrella, el Deportivo Pamplonés, El Iberia y El Arga de la Magdalena, El Rapid de la Estación, El Europa, El Avión, Ostikoka, La Veloz, El Racing Club, El Avance, La Pirenaica, Miravalles, Recreación, La Flecha, El Deportivo Navarro, El Sporting Club Navarro (con sede en Sarasate, 11), el Infantil Lagun Artea, La Chispa, el Club Deportivo Euzkotarra (en Zapatería, 50), La Polar, Luchana, La Unión Sportiva, Unión Navarra F.C (Ciudadela, 13), entre otros.

Pero evidentemente la más importante sociedad futbolística de la Pamplona de aquellos años (y también de estos) fue el Club Atlético Osasuna.  Osasuna  se fundó el 17 de noviembre de 1920, como consecuencia de la fusión de la Sociedad Sportiva y el New Club. La reunión definitiva se celebró en el Café Kutz. Allí se constituyó el nuevo club que recibió el nombre de Osasuna. En la primera junta estuvieron Joaquín Rasero, primer presidente, primer portero y primer entrenador del Club; Agustín Vizcarra, Felipe Esparza, Eduardo Aizpún, Francisco Altadill y Gerardo Arteaga. Osasuna jugó su primera temporada en el Campo del Ensanche y en el del Hipódromo. Tuvo  su sede social primero en el nº 2 de la calle Pascual Madoz y más tarde en el nº 89 de la calle Mayor, Heroes de Estella (Chapitela), 12 y plaza del Castillo, 3.  Con más de 800 socios en 1922 construyó  su campo de fútbol con 25.000 pesetas de capital en acciones de 100, 25 y 12,50 pesetas. El 21 de mayo de 1922 se inauguraba el campo de San Juan, que vemos a la izquierda,  con un partido ante el Arenas de Getxo, tal y como vemos en el anuncio adjunto. Jugaba entonces Osasuna en la Primera Categoría Regional. Resulta curioso recordar en que en la temporada 1924-25  se contrató como entrenador al alemán Walter Gerbart y que el 19 de abril de 1924 jugó contra el Boca Juniors perdiendo 1-0. En 1928-29 se creó la liga con las tres categorías que conocemos, debutando Osasuna en Tercera División. Osasuna tiene actualmente cerca de 14.000 socios.

 




El 27 de agosto de 1931 se fundaba la sociedad deportiva Club Natación Pamplona que  cuenta en la actualidad con unos 8.000 socios. Fue su primer presidente Francisco Javier Frutos y se instaló a la altura del Molino de Caparroso,  en terrenos que pertenecían a la Sociedad Irati, y que adquirió de forma definitiva en 1950, a razón de 50 pesetas el m2. El Club evolucionó lentamente, al principio solo había una caseta, un columpio y un trampolín para saltar al agua. En 1932 se aprobaba crear una pista para el juego de las botxas. En 1934 se redactaron las normas de uso y disfrute de las instalaciones. En 1935 se aprobaba el ingreso, como socia, de la primera mujer en el club. En 1937 se declaraba reglamentario,  en el club,  el uso del bañador completo con tirantes,  a ser posible de color azul o negro. Hasta 1939 solo se celebraban pruebas de natación en el río. Tras la guerra se ampliaron sus instalaciones. En 1950 se aprobó la construcción de un embarcadero de cemento y una pista de tenis y se acordó ampliar el número de socios hasta 500 para sufragar la compra de los terrenos. Son celebres sus bailes sociales durante las fiestas de San Fermín que empezaron a organizar en 1951, precisamente como consecuencia de la mala situación económica que tenía el club por aquel entonces. En 1953 se construyó el frontón cubierto y el salón social por poco más de 800.000 pesetas. En 1959 se compraron los primeros terrenos a la familia Goñi al otro lado del río, (y en 1980 tras sucesivas ampliaciones se le comprarían 13.000 m2 más) construyéndose en 1962 el primer puente que comunica las dos orillas del río. En 2006 se renovaban parte de las viejas instalaciones y en 2011 se derribaba la escalera que unía el edificio principal con el parque de la Media Luna. Acompañan  a este párrafo fotos de «Club» (así le llamábamos habitualmente, los que lo frecuentamos en algún momento de nuestra vida) los años 30, 60 y 70.La historia del Larraina, sociedad deportivo recreativa,  comienza en 1931 con las primeras conversaciones de un grupo de pamploneses (Iturbe, Lizasoain, Sancena, Ilundain, Berraondo, Lampreave, Andia y San Julian) capitaneados por Nicanor Mendiluce verdadero  alma mater del proyecto que se reunen en el Café Iruña para crear un club deportivo y de ocio. Mendiluce, que fue además su primer presidente, quería crear un club exclusivo de hombres, a semejanza de algunos clubes ingleses de finales del XIX y principios el XX.  Entre los objetivos de sus primeros impulsores estaba el construir un campo de deportes y una piscina. Tan importante fue ésta y la natación en el club que muchos asocian al  Larraina con la piscina y muchos pamploneses se referían al club hablando de «la piscina» Larraina.Inicialmente barajaron unos terrenos cercanos al Seminario pero el coste del suelo y la cercanía del vertedero o chirrión municipal les hizo decantarse por un terreno situado en el sitio de Larraina o Trinitarios, cerca de una ermita  que rendía culto a San Roque. Tras la compra de la parcela siguieron reuniéndose, esta vez en el Katiuska, en los bajos del antiguo Olimpia para debatir diferentes aspectos de la obra. El proyecto arquitectónico fue de Joaquín Zarranz y contemplaba la constricción de una piscina, dos frontones, una pista de tenis y un pequeño edificio social en forma de barco, que ha sido su seña de identidad durante muchos años, ampliada posteriormente con gimnasio, vestuarios, pista para bicicletas y otras dotaciones. Construyó el club Rufino Martinicorena, con un presupuesto de 337.000 pesetas, quien había puesto como condición para ejecutar el proyecto que hubiese 300 socios que aportasen 10 pesetas cada uno al mes. El campo de deportes Larraina se constituyó en sociedad deportivo recreativa en 1932 y el 14 de junio de 1933 el proyecto de campo,  se hacía realidad, siendo la pelota, la natación y los saltos de trampolín lo deportes más practicados en el Club. En 1966  se obtuvo la cesión de un terreno colindante para ampliar las instalaciones y en los años 70 se modernizaron las instalaciones. Cuenta con poco más de un millar de socios y hasta el año pasado no se admitían mujeres como socias.

En 1940 nacía dentro de Acción Católica, con el apoyo del obispo Marcelino Olaechea la Sociedad Deportiva Oberena.  ¿Cómo empezó aquella sociedad?. En el inicio de Oberena tuvo bastante que ver, al parecer, el sacerdote Santo Beguiristiain quien tuvo la feliz idea de unir a los jóvenes de Acción Católica, de las diferentes parroquias pamplonesas, para promover entre la juventud el cultivo del deporte y el folclore. Así, el 12 de diciembre de 1940 se reunían en la sede de Acción Católica de la calle Zapatería, 40 representantes parroquiales de las iglesias de San Saturnino, San Nicolás, San Agustín, San Lorenzo y San Francisco Javier quienes acordaron crear un equipo de fútbol cuyo nombre sería Club Deportivo Oberena. También se acordó crear una peña para salir en las fiestas de San Fermín de ese año. En 1946 se compraron más de 3.650 m2 en la zona del Plan Sur para construir las dos  piscinas que entrarían en funcionamiento entre 1954 y 1955 (y cuya foto de inauguración vemos en la fotografía adjunta). La sede social de la Peña Oberena estuvo, sin embargo,  entre 1954 y 1987 en el Frontón Labrit. En el año 1966 el plan sur detenía la expansión del club. No obstante,  se construyó una pista polideportiva y se dotó a las instalaciones de un bar. En 1984 se decidió ampliar las instalaciones, consiguiendo la cesión de 2.500 m2 por parte del Ayuntamiento pero en 1991 sus instalaciones se vieron afectadas por la construcción  de la calle Blas de la Serna en más de 3.000 m2. La compensación municipal fue para el Arzobispado, propietario de los terrenos, quien a su vez se los vendió al club en 1996. La sociedad cuenta, actualmente, con unos 6.000 socios.

En agosto de 1946 nacía el Club Deportivo Anaitasuna, de la fusión de dos equipos de fútbol, el Hércules y el Club Academia Mosquera, siendo su primer presidente Antonio Mosquera, que ocupó el cargo desde 1949 a 1956, al que siguió Santiago Hermida, Antonio Aramendia, Jose María Flores, etc. Las primeras reuniones se celebraron en la calle Paulino Caballero aunque enseguida se pasaron al actual bar Anaitasuna de la calle San Gregorio. En 1949 se creaba la peña sanferminera que salía por primera vez a las fiestas. En 1952 el club deportivo y la peña crearon la actual Sociedad Deportivo Recreativa. En 1965 un grupo de socios adquirió el terreno para construir las instalaciones deportivas, poniéndose la primera piedra el 29 de noviembre de 1968, momento que recoge la fotografía de la izquierda, inaugurándose la piscina en 1970 y el actual pabellón el 20 de junio de 1970, momento que recoge también la fotografía, en este caso de la derecha. Las sociedades deportivas de Pamplona se fueron convirtiendo, con el paso del tiempo y sobre todo desde los años 70, en clubes de servicios y fueron ampliando sus instalaciones. Así lo hizo también  la Sociedad Anaitasuna que modernizó sus instalaciones a lo largo de las siguientes décadas. A primeros del siglo XXI compró el bar Montón de la calle San Francisco para alojar la Peña. Cuenta  actualmente con algo más de 8.000 socios.El 7 de agosto de 1952 ciento cincuenta vecinos del barrio de la Chantrea fundaban la Unión Deportivo Cultural Chantrea. Se instaló en terrenos cedidos por el Patronato Francisco Franco y contaba, inicialmente, con un frontón, un campo de fútbol y una piscina. La sociedad nacía dos años después del nacimiento del barrio, con un objetivo de promoción de la educación física, dentro de la política e ideario falangista propia del régimen franquista,  tal y como se decía en su momento en algún periódico de la época: “Estas instalaciones, además de servir de solaz para los beneficiarios de estas viviendas, serán el mejor medio para que sus hijos adquieran una perfecta educación física y se fortalezcan con una vida sana y deportiva”. En el año 2009 la sociedad pasó a denominarse UDC Txantrea KKE. Cuenta actualmente con cerca de 5.000 socios. La foto de la izquierda muestra la entrada al club en su 50ª aniversario, en el año 2002. Por otra parte, el 1 de agosto de 1962 se fundaba la Agrupación Deportiva San Juan, sin embargo su origen se remonta un año antes, con la creación de un centro social de vecinos. Fue impulsada por un grupo de vecinos de las llamadas Casas de Eguaras y se instaló al principio en el antiguo centro social San Vicente de Paul para adquirir luego los terrenos donde se ubicaría definitivamente en el extremo noroeste del barrio. La primera piedra se puso el 12 de octubre de 1965. El primer acto de la Agrupación fue un partido de fútbol entre el Eguaras y veteranos de Osasuna. La Agrupación pasó por momentos difíciles durante la década de los 70,  con obras como la de la Variante, y siguió un proceso similar al resto de clubes:  ampliación, modernización y expansión de los servicios. Cuenta con más de 10.000 socios.

La Ciudad Deportiva Amaya nació en 1965, impulsada, un año antes, por Fernando Millor, socio de la peña Beti Gazte y por Joaquín Reta de la Peña Irrintzi, que fue su primer presidente. En el proyecto inicial contemplaban dos piscinas, una de ellas olímpica, un campo de fútbol, cña asa social, una pista de tenis, una de baile, una pista polideportiva y un parque infantil para unos 1.500-2.000 socios. Para los terrenos se pensó en un finca de 41.000 m2 propiedad del Colegio La Salle en el término de Beloso Bajo que compraron el 3 de junio de 1965. Las primeras gestiones las llevaron a cabo representantes de Beti Gazte e Irrintzi pero pretendían que se integrasen las 15 sociedades recreativas de Pamplona: a saber, Irrintzi, Iruña, Bullicio Pamplonés, Aldapa, Beti Onak, Muthiko Alaiak, La Jarana, Lagun Billera, Alegría de Iruña, Pamplona Club Deportivo, La Única, Los de Bronce, San Antonio, la Asociación de Cazadores y Pescadores y Anaitasuna. Se pretendía que cada sociedad estuviese al frente de una especialidad deportiva. El 11 de septiembre se colocaba la primera piedra de la Ciudad. En Noviembre se le daba el nombre de Amaya aunque previamente  se barajaron otros nombres: Ibaiondo, Denak bat, Iruñabe, Beti Gora, Ibai Eder, Ibar Jai, Josta toki, Toki Eder, Gure leku, Aixkolegi y Carlos III. En 1966 se inauguraba la piscina olímpica y en 1968, fecha en que esta datada la foto postal de la derecha, el estadio de fútbol que sería campo del Iruña y del Pamplona. Las instalaciones sufrirían a lo largo de su historia diferentes inundaciones que provocaron en algunas ocasiones importantes daños. En 1969 se inauguraba el salón social, que vemos en la foto de la izquierda de los años 70. En este salón tendría un gran protagonismo una orquesta, formada tras la inauguración de la Ciudad Deportiva y que sería su orquesta titular, tal y  como del Natación lo fue la Nueva Etapa. Me estoy refiriendo a Los Clan. Durante los años 70 el salón social fue una enorme pista de baile que acogía verbenas todos los fines de semana y festivos del año. Especial relevancia tuvieron las verbenas sanfermineras con estrellas nacionales e internacionales: Albano, Micky, los Bravos, etc. En los años siguientes el Amaya inauguraría nuevas dotaciones y experimentaría sucesivas ampliaciones, hasta prácticamente el día de hoy. Cuenta  actualmente con cerca de 9.000 socios.

En 1967 se inauguraba el centro deportivo militar General Mola. Un decreto del 21 de mayo de 1964 ponía punto y final a la plaza fuerte militar que era el centro de Pamplona, y de la que hablaré con amplitud en una próxima entrada. Los terrenos militares pasaban a ser propiedad del Ayuntamiento. En la entrada dedicada al primer ensanche ya hablaba del Estadio General Mola, donde están ahora  las casas de los militares, el centro deportivo militar estaba ubicado hasta 1964 en los fosos de la Ciudadela, de hecho  hace cinco años se derribó el frontón de los fosos, vestigio  de aquellas instalaciones. Pues bien, desaparecidos los militares del centro urbano, se construía, en esos años, este club exclusivo para militares y sus familias que es conocido popularmente como las piscinas de los militares, de las cuales vemos dos fotografías. En mayo de 2010 cambiaba su nombre por la actual denominación de Sociedad Deportiva Ciudadela o más propiamente dicho Centro Deportivo Socio Cultural Militar La Ciudadela. No se conoce el número de socios.

Aunque ya me he referido brevemente a ella al hablar de mi barrio, en algunas entradas del blog, vuelvo a hacerlo en esta. Voy a hablar de la Unión Deportivo Cultural Rochapea. La sociedad se fundó gracias a la iniciativa de la Caja Municipal de Pamplona que junto a los equipos de fútbol Gaztedi y Gure Txokoa hicieron posible el proyecto. En un principio se construyeron dos piscinas, el edificio social y un campo de fútbol, inaugurándola D. Jesús Moreno, su primer presidente,  en 1971. Junto a este párrafo adjunto dos fotos de las primitivas instalaciones, la primera piscina inaugurada junto al edificio social que yo recuerdo haber visto como se construía y la entrada al antiguo edificio social. En 1995 creció incorporando una piscina cubierta y unas pistas de tenis. En el año 2008 se hizo una ampliación de terrenos incorporando un polideportivo cubierto, un spa, unas pistas de squash y de padel, un gimnasio, asadores y un nuevo bar social. Una de las iniciativas más famosas y longevas de la Sociedad es el concurso de paellas que ha superado su 45 edición, pues comenzó igualmente al filo de la década de los 70. La Unión Deportivo Cultural Rochapea es una sociedad pequeña, de barrio y tiene actualmente algo más de 3.000 socios.

La Sociedad Deportiva Cultural Echavacoiz surgió, por su parte,  como iniciativa de un grupo de jóvenes del barrio, impulsada por Elina Sacristán y Pablo Cristobal, en el Club Udaberri, en 1973. Desaparecido éste, en 1975 se iniciaron las gestiones para crear la nueva sociedad que en 1976 inauguraba sus instalaciones, que también vemos en fotografía adjunta. Tiene casi 4.000 socios. A pesar de ser verdaderas ciudades deportivas con magnificas instalaciones no he incluido en esta entrada las instalaciones deportivas municipales o dependientes del Gobierno de Navarra como son el Complejo Deportivo Aranzadi, la Ciudad Deportiva San Jorge, el Centro Recreativo Guelbenzu, Larrabide, Aquavox, Aquabide, etc.

Fotos: Archivos Club Natación, Oberena, Anaitasuna, UDC Txantrea