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Comercios del Viejo Pamplona: La calle Estafeta (1905-1965). Primera Parte.

Retomo una serie muy bien acogida por los lectores de este blog que es la de los “Comercios del Viejo Pamplona”. En esta ocasión me acerco a nuestra calle más internacional, la calle de la Estafeta que, dada su extensión, dividiré en dos partes, la primera parte llegará hasta el cruce con la bajada de Javier, una zona que siempre tuvo mayor  peso comercial que la segunda. En la segunda entrada, partiré de este cruce para llegar hasta su confluencia con Duque de Ahumada, donde encontramos un significativo número de establecimientos hosteleros, salpicados entre algunas pequeñas tiendas, aunque quizás no había entonces tantos bares  como  ahora.  La Estafeta es la tercera calle más larga del Casco, después de Nueva y Mayor, con  algo más de 300 metros de longitud, en los que encontraremos en torno a 89 establecimientos de diferente tipo. Como en entradas anteriores haremos retroceder la imaginaria moviola del tiempo y nos situaremos en las postrimerías del siglo XX, al principio de la calle. Si mirásemos a la izquierda de la calle, veríamos la fábrica y tienda de chocolate de Tiburcio Guerendiáin, que como el resto de este tipo de tiendas también hacían pailas  y blanqueaban la cera (de hecho  ahí tenía su sede la Sociedad de Cereros), si, ahí donde lo oyen, para mí ha sido una sorpresa, pues he identificado siempre el apellido Guerendiáin con otro tipo de actividades, si bien es cierto que ya para entonces también se dedicaba a la venta de materiales de construcción (cal, yeso, ladrillo, asfaltos, baldosas, azulejos, etc). El negocio de los chocolates no se prolongaría demasiado en el tiempo ya que para los años 20 Guerendiáin ya se había centrado única y exclusivamente en el negocio de los materiales para la construcción incorporando a su catálogo de productos aparatos sanitarios, venta de piedra artificial, tubería de gres, etc.

Es, al menos desde los primeros años 50, cuando aparece como titular Pio Guerendiáin Vitoria que se especializa, sobre todo, en la venta e instalación de material sanitario, aunque sin dejar la venta e instalación de materiales para la construcción, a continuación de Tiburcio  Guerendiáin había en los años 20 una tienda de frutas y verduras y, luego, desde finales de los 40, la tienda de Alimentación de Elía Hermanos, -yo la recuerdo por lo menos hasta los años 8-0, hasta que se hizo cargo de la tienda, -la cogió en traspaso-, Sulpicia Delgado que la convertiría en Alimentación Sulpi, hasta hace unos cuantos años, en que se jubiló. Hoy este y el anterior negocio se han convertido en un supermercado  Carrefour. A continuación estaba, a primeros de siglo, la barbería Mendivil que se mantendría en el lugar hasta  los años 40. Posteriormente se ubicaría aquí una tienda de frutas y verduras de Eustaquio Elizalde y tras la guerra la relojería de Jesús Redín Ladrón de Guevara y posteriormente de su hijo José Javier, bueno, sobre todo era un taller de relojería.  En 1965 coge el negocio Ignacio Ancín que lo convierte en Relojería Ancín, negocio que se mantendría en el lugar, regentada durante la última década y media por la segunda generación, encarnada por Sara Ancín que estaría en este lugar hasta diciembre de 2014 en que se traslada al nº 4 de la calle Zapatería. Es probable que la  numeración de entonces no coincida exactamente con la actual porque según mis fuentes en estos primeros números impares de la calle debió estar la mercería de Angeles Salcedo  durante los años 50 y 60 y la carnicería Arrastia.

Pero prosigamos, a continuación, en el nº 5, donde hoy está el Churrero de Lerín estaría, en los años 20, una tienda de frutas y verduras regentada por Josefa Ladrón de Guevara, ¿sería familia de Redín, el relojero antes citado, dada la coincidencia de apellidos?, que tras la guerra regenta  Evaristo Osteriz como tienda de alimentación. En los años 60 en este local estaba la zapatería (venta de calzado fino) de Jenara Companius,   yo ahí he conocido  Calzados Galdeano. Luego había, a primeros de siglo, una taberna regentada por Josefa Zabalza que, en los años 20, se convertiría, de la mano de Agustín Idoate,  en una tienda de venta de vinos y licores al por menor.   Más tarde en los  años 50  la carnicería de Narciso Iriguibel, donde hoy esta  Zaika y a su lado, a partir de 1938, Juan Zarranz Bermejo instalaría una mercería, más tarde  tienda de ropa mujer, que regentaría luego su hijo Miguel y hoy la tercera generación encarnada por Irene Zarranz, la foto de su local que acompaño, (la mayoría de las fotos son de encierros sanfermineros) es de finales de los 50 o primeros 60;  posteriormente a comienzos del siglo estaba la platería de Gregorio Carrasquilla, que también tenía taller de joyería, -en los años 50 todavía estaba en activo, con Jesús Carrasquilla de titular- y que también aparece en la foto. Posteriormente, en el nº 13 había a primeros de siglo un herrero y cerrajero de apellido Juango. Desde al menos los años 20, en los  nº 15-17, donde hoy esta Cuchillería Gomez y un chino estaba la tintorería de José Ferrer que permanece en el lugar hasta finales de los años 50 que la coge Gomez para poner ahí su tienda de souvenirs y regalos. Luego en los años 60 en el 17 estuvo la tienda textil de José Orte. En el nº 19, donde hoy está Foto Leache,  estaba en 1908 la abacería de Manuel Añezcar, al que seguiría en el negocio Segunda Landa, hasta que, a finales de los 20, se instaló  el establecimiento de cámaras frigoríficas “La Polar”, que dió paso a finales de los 40 a la lechería de Atanasio Ezcurra Oscoz.

A continuación, en el nº 21,  donde hoy se encuentra  Gurgur y en tiempos La casa del Bacalao estaba la tienda de coloniales de los Garayoa, primero de Luciano y luego de Esteban. Esta tienda sería una tienda de alimentación desde los años 30 a los 60, por lo menos. Posteriormente, donde hoy está Sabai y anteriormente Lanas Kuska, en 1908 había un vendedor de vinos por decalitros (Silvestre Sánchez), un par de décadas después la carpintería mecánica de Valentín Goicoechea y más tarde Leoncio y Cía que pintaba muebles y automoviles (antes estuvo en el nº 9). Donde hoy está Tejidos Rodrigo que ocupa los números 25, 27 y 29, a principios de siglo estaban el hojalatero Goicoechea, luego Sucesores de Goicoechea, -representante de Isaac Urzay-, que se dedicaba a la instalación de calefacciones  aunque también lo he visto como lampistería en el nº 11, antes de que llegase Juan Zarranz a la zona; en el 27 aparecía una platería a nombre de Aquilino Garcia Dean. Resulta sorprendente este hecho porque este personaje, del que hemos recogido alguna fotografía en este blog, era un fotógrafo no profesional, un autodidacta, que trabajaba en el Ayuntamiento, llegó a ser concejal y buena parte de su producción, (que va de 1885 a 1940), sobre las calles, rincones y barrios de la ciudad,  permanece extraviada o no documentada. Y en el nº 29, en lo años 20, estaba la barbería de Saturnino Aventino. Ya desde los años 30 está documentada la presencia en este lugar de la fabrica de hielo de Pilar Apart. Posteriormente aparece como titular Julio Soto Perez con la misma actividad, fabrica de hielo y también de cerveza, creo que era “Cervezas El León”, la actividad se mantendría con el y/o sus herederos hasta finales de los años 60. Junto a ella estaba la droguería Huarte. En 1971, se instala en estos números, como ya he señalado,  Tejidos Rodrigo.

En el lugar donde hasta hace un par de años estuvo Colecciones Iruña estuvo al comenzar el siglo XX, la imprenta de Erice y García. Como otras imprentas también era papelería, vendía libros y objetos de escritorio. Posteriormente la imprenta se quedaría en manos de Jesús García, mientras los Erice se centraban en una academia de enseñanza, en el 1º piso del nº 33 de la calle. Me acuerdo que mi hermano estudió tras el bachillerato en el Ximenez contabilidad en esta academia fundada por Candido Erice.  En los años 50 la imprenta García estaba a nombre de Pedro García Anoz. La actividad se mantendría, al menos, hasta finales de los 60 y primeros 70, también con la actividad de librería y venta de objetos de escritorio. En sus locales se imprimió   hasta su cierre, en 1932, el periódico,  La Tradición Navarra. En el primer piso y justo al lado,  en esos años estaba el Circulo Integrista, tal y como vemos en la foto adjunta, con unas dependencias similares a las del resto de sociedades y casinos de la época. En los años 50 estaba en el lugar la platería  de Esteban García que anteriormente, en los años 20, estuvo en el nº 27 de la calle. En el nº 35, también desde temprana fecha, final de la segunda década, encontrábamos la tintorería de Rafael Ferrer Galdeano, que permanece en el lugar hasta los años 60. A continuación venía un establecimiento muy conocido, todo un clásico, como es hoy el de las Pastas Beatriz en la calle, la pastelería y confitería de Sinforiano Salcedo, posteriormente Hijos de Salcedo, fueron muy famosas sus coronillas, cuya fachada vemos en una foto junto a este párrafo y que permaneció en el lugar hasta por lo menos finales de los 60 y primeros 70. Como quiera que a lo largo del tiempo ha habido baile de números, por segregación o anexión de locales, creo que no siempre fue el 37, yo he visto el local por dentro, cuando el propietario era el dueño de Windsor (lo utilizaba como almacén)  y se correspondía con el nº 35, al menos el obrador, donde hoy está la casa de apuestas deportivas Reta. A continuación, en el 39,   en 1908 estaba la barbería de los Moratel, por lo menos estuvo hasta los primeros años 50, primero con Benito, luego con Norberto y posteriormente desde los años 50 la bisutería y taller de joyería de José Luis Goñi, todavía en el lugar. En el 41 estaba y está, creo que data de primeros de siglo,- el Mesón Pirineo,  regentado a mediados de siglo por Antonio Zabaleta Monreal. Tras este bar y terminando este tramo de calle hubo durante buena parte del siglo diferentes tiendas de alimentación. En 1908 estaba Elias Gamazo, luego, desde los años 20, Matea Cenoz; en los años 50 aparecía como titular Leocadio Urtasun que a la sazón regentaba un establecimiento hostelero en el nº 81 de la calle donde luego estuvo  Casa Sixto,  actual Cocotte. La foto del encierro nos muestra el insólito montón formado junto a la tienda de Urtasun el 7 de julio de 1960, afortunadamente solo hubo heridos en este encierro protagonizado por los Pablo Romero.

Regresamos al principio de la calle, en su confluencia con Mercaderes. En el nº 2, donde hoy está el Come, Come estaba, a principio de siglo, la fabrica de corte y calzados, curtidos al por mayor y al por menor de Rufino Ayestarán. Al principio de los años 50 aparece como razón social Almacén de Curtidos de Alejandro Ayestarán si bien enseguida, en fotos de 1956, (vease la anterior entrada del blog), en su lugar puedo observar que estaban  Los Zamoranos y tras ellos, también en el nº 2,  estaba la relojería de José Antonio Olangua.  A continuación, en 1908,  estaba la tienda de cristal, loza y porcelana de Domingo Llorente, regentado luego por Blanca Llorente Aiciondo. También instalaban vendían y reparaban maquinaria y material eléctrico. Su  nombre comercial era, como vemos en el anuncio anexo, “El Buen Gusto” y vendía también objetos de regalo. En este primer tramo compruebo que hay una droguería, regentada por Saturnino Goñi, aparentemente en el nº 4, pero no logro ubicarla porque también aquí hay un baile de números. En 1908, en el nº 6  se ubicaba el tapicero Anastasio Martinez que, tras la guerra, reconvierte el negocio y empieza a dedicarse a la construcción y enmarcación de  cuadros, negocio que en 1960 traspasará  a Amado Mendoza, cuyos  herederos lo dirigen  en la actualidad. En el nº 8, que hoy ocupa también Amado Mendoza, había  en 1908  también un ebanista y tapicero, bajo el nombre de Herederos de Oñate, si bien, en los años 20, encontramos en ese lugar lugar a un tal Francisco Vicente que al oficio anterior de tapicero  sumaba  también  la construcción de cuadros. En los años 30  este hombre aparece en el nº 10 ya solo como constructor de cuadros, mientras que en el nº 8 hay una tienda de alimentación, siendo relevado en los años 50 por Eugenia Marco Zabaleta que continua su actividad en los años 60. Imagino que se corresponde con el negocio que conocemos como Cuadros Huici. Y seguimos con cuadros, por lo que se ve, estaban casi todos seguidos. En el nº 12 donde está actualmente Honestus y donde, desde 1979 estuvo la tienda de discos Digital figuraba el carpintero y ebanistero, más tarde constructor de cuadros,  Mauricio Arbizu Galdeano que mantuvo  la actividad desde principios de siglo hasta finales de los años 50. Lo sustituyó, en los años 60, la tienda de venta de aparatos eléctricos Ordex S.A. En los años 20, donde durante muchos años ha estado Cachito y luego una tienda de Desigual, estuvo la sillería de Manuel Ortiz que tendría una prolongada existencia,  hasta los años 60, luego venía la carnicería de Demetrio Aranguren (años 30) que en los años 60 sería la droguería de Maura Sola (Perfumería Remon). A continuación en el nº 18, donde desde 1943 y hasta 2000 estuvo la Gran Cuchillería Gomez que pasó ese año al nº 15 de la calle y que regenta actualmente la tercera generación, en el local donde hoy se encuentra una de las Heladerías Larramendi estuvo desde primeros de siglo el carpintero Angel Zabalo y posteriormente una hojalatería.

A continuación, donde hoy está Aromas y más. en 1908 estuvo la horchatería, chufería y alogeria de Victoriano Moreno. Posteriormente, después de la guerra  hubo allí una tienda de venta de loza, porcelana y cristal, Vda de L. Capitán, abierta hasta, al menos, finales de los años 60. Veamos ahora la historia del local donde está Pastas Beatriz. Desde comienzos del siglo hasta 1922 fue la carpintería de Esteban Osacar, luego desde esa fecha estuvo la fabrica y tienda de chocolate de José Larrea, también vendían velas de cera, después fue simplemente una tienda de ultramarinos, cuya propietaria se llamaba Regina González Vicente, hasta 1969,  en que  cogen el negocio Pablo Sarandi y su mujer Beatriz, convirtiéndola en una tienda de pastas. Al comenzar la década de los 90, dejan la tienda en manos de las hermanas Gómez Tellechea que son las que la regentan, y  con un enorme éxito, la tienda en la actualidad. Tras este establecimiento nos encontrábamos entonces con la pared trasera del hotel La Perla, -hoy está la entrada al restaurante La Cocina de Alex Múgica-, saltando, pues, la numeración desde el nº 22 hasta el nº 28 de la calle donde durante varias décadas estuvo Bodegas Ibañez,  de Ibañez Hermanos, con venta de todo tipo de licores, almacenistas de vinos, etc. En el nº 32 donde hoy aparece Windsor Tavern estuvo el Navarro, un conocido bar de comienzos de siglo, regentado por  Nicomedes Paz. En este número también aparece, en los años 20, la dirección de Serafín Oderiz, el de Gaseosas Oderiz y  en los años 50 el establecimiento Electri-Cinema de Julio Soto, el de Cervezas El León, con una tienda de aparatos de radio. A continuación en 1908, donde hoy está Elektra estaba la carnicería de Canuto Ochoa y, desde finales de los 40, la tienda de Carmelo Gortari, vendía aparatos de radio, y luego de televisión y otros electrodomésticos. Posteriormente, desde los años cincuenta, en el nº 36 encontrábamos  la relojería de José Antonio de Cia, seguida, desde 1943 por la librería de Benito Echarte, con compra y venta de libros usados y tras de ella, la zapatería de Alejandro Cavero Velasco.

Fotos por orden de aparición: Foto nº 1. Primer tramo de la calle Estafeta (1922). Luis Rouzaut, Foto nº 2: Encierro en la curva de la Estafeta. (años 40). Paco Mari. Fondo Marin. Kutxateka. Foto nº 3, Encierro sanferminero por la Estafeta. (1962). Sin filiar. Foto nº 4: encierro por la Estafeta. Paco Mari. 1961. Fondo Marin. Kutxateka, Foto nº 5: Pastelería Salcedo (1919). J. J. Arazuri. Pamplona, calles y barrios, Foto nº 6: Paseo por la calle Estafeta (1917), J. J. Arazuri. Pamplona, calles y barrios, Foto nº 7: Montón el 7 de julio de 1960 cerca del cruce con la bajada de Javier. Sin filiar , Foto nº 8: encierro sanferminero años 50 , Foto nº 9: Edificio que corresponde al nº 12 de la calle Estafeta. (1932). Galle. AMP, Foto nº 10: encierro sanferminero años 50.

Por las calles de lo viejo: Estafeta (1975-2013)

La Calle Estafeta es una de las calles, junto a Nueva y Mayor más largas del Casco, con más actividad económica (comercial y hostelera), más atracción turística y una de las principales vías de la Ciudad de la Navarrería. Comienza en su confluencia con la calle Mercaderes y finaliza en su confluencia con dos calles, Juan de Labrit a la izquierda y Duque de Ahumada a la derecha. La Estafeta es probablemente la más conocida de nuestras calles allende nuestras fronteras. Indudablemente el encierro y la promoción que de nuestras fiestas hizo Hemingway y luego los medios de comunicación durante el pasado siglo han contribuido a ello, si bien habría que recordar que solo desde 1867 corren los toros por esta calle, pues antes lo hacían por la Chapitela. La calle es probablemente una de las que más ha ganado con la peatonalización realizada  en el año 1997. En la primera de las fotos vemos la calle, sin peatonalizar, con los coches aparcados en uno de los lados. La calle ha tenido muchos nombres desde el siglo XIV: Rua de la Zaga del Castillo, barrio de las carpinterías de la Zaga del Castillo, Rua de trás el Castillo título que se conservó hasta principios del siglo XIX solo o asociado con el nombre de San Tirso. Hubo una basílica dedicada a este santo en el espacio que ocupan hoy los números 49-51 de la calle. En el siglo XVIII se comenzó a utilizar el nombre de la Estafeta para designar a la calle principal del barrio que se llamaba de San Tirso y que comprendía la Estafeta  de arriba, la de  abajo, y otras calles cercanas. Y es que en 1716 en las casas 50-52 se instaló la primera estafeta de Navarra. Durante el siglo XIX y principios del siglo XX, la Estafeta fue una de las calles más concurridas, siendo famoso el llamado paseo de la Feria, algo muy parecido a lo que sería a mediados del siglo XX para los pamploneses el paseo por Carlos III.

Iniciamos nuestro recorrido por los números pares de la calle, desde su confluencia con Mercaderes. Allá, por los años 80, al comenzar la calle, en la esquina que después ocupara Gretel y hoy Come Come estaba el Bazar La Ilusión. A continuación en el pequeño local existente estuvo la Relojería Olangua, que sería relevado en los años 90 por la Lencería Liserí, la boutique Tundra (antes de que se trasladase a la antigua Farmacia Blasco), la zapatería infantil Itziar (desde 1999) y hoy el establecimiento de venta de alpargatas y chocolates De mil Colores. Después estaba Limoges, hasta mediados de los 80 (1985), donde luego se instalaría  la Optica de Juan Pedro Goñi, el establecimiento de enmarcación de cuadros Amado Mendoza (en el lugar desde 1937), otro establecimiento del mismo ramo, Cuadros Huici, también con un montón de décadas a sus espaldas, uno de los pocos establecimientos de venta de discos que ha sobrevivido hasta hace poco en la ciudad, Digital, fundada en 1989,  y a continuación estaban Galdana, donde luego estaría durante muchos años Cachito y hoy la tienda de Desigual DS Shop, la perfumería Remón que luego sería Portobello (vendía pieles y vestidos en invierno y souvenirs en verano) hoy Itziar (se trasladó hace un año del 2 al 16), la Cuchillería Gomez. Este establecimiento tenía dos tiendas en la calle, una casi enfrente de la otra. Nos detendremos un poco en este establecimiento.

En 1943, comenzó el negocio familiar el abuelo de la actual generación, un gallego llamado Valentin Gómez Lama. Lo empezó precisamente en el número 18 de la calle, en lo que por entonces era una hojalatería. Valentín la alquiló, y bajo el nombre de Gran Cuchillería Gomez puso un taller de afilado y reparación de paraguas y venta de todo tipo de cuchillería, ayudada en todo momento por su esposa Basi. Con el tiempo se dieron cuenta de que durante las fiestas de San Fermín comenzaban a venir cada vez más turistas y comenzaron a vender artículos de recuerdo para la venta en verano. Entonces había pocas tiendas dedicadas al turismo, solo dos o tres. Más adelante cogieron otro local en el número 15 de la calle. Por aquella época el local había albergado la tintorería de José Ferrer. Allí pusieron otra tienda dedicada solo  a turismo y regalos. Por mediación de un holandés trajeron las primeras camisetas de San Fermin, las imprimían en el mismo local y al día siguiente las vendían. En el año 2000 Gómez, ya con la segunda generación, tuvieron que dejar el local del nº 18, reformaron la otra tienda en el número 15 que pasó a ser Cuchillería y Regalos todo en una. Hoy el negocio lo regenta la tercera generación. En el nº 18, después de Gómez estuvo una bisutería, Spleen, una tienda de telefonía, creo que era de Amena y desde hace algunos años una de las dos heladerías que Larramendi  tiene en el Casco.

A continuación de Gómez estaba la tienda de ropa Escorpión, que luego sería Boutique Rebeca, y que más tarde ocuparía uno de los hijos de Miguel Zarranz con la tienda Hilo a Hilo, y posteriormente Azul Mujer. Hoy hay en este local una perfumería de bajo precio, con perfumes y fragancias de imitación. Más adelante estaba Ultramarinos Beatriz (se abrió en 1922) que ya desde hace algunas décadas y con nuevas titulares cambió la orientación del negocio y la denominación por Pastas Beatriz, conocida en toda la ciudad por sus famosos garrotillos de chocolate. Beatriz es junto a Layana una de las dos referencias más importantes en el Casco y en la ciudad por lo que a pastas artesanales se refiere. Siguiendo la acera nos topábamos con las traseras del Hotel La Perla,el más antiguo de la ciudad, de la que hablaré cuando lleguemos  a la Plaza del Castillo. Hoy en las traseras está el bar-restaurante La Cocina de Alex Mugica. Posteriormente estaba Bodegas Ibañez que tras su cierre daría lugar a una moderna boutique de ropa de mujer: Avellana y que más tarde la ocuparía  una de las tiendas de Kukuxumusu y hoy Garrarte; a continuación la trasera del Bar Windsor, Tejidos Rodrigo o al menos una de sus tiendas, antes de que la ocupase Regalos Adamas (especializados en artículos de cristal), más tarde, durante un tiempo, Euskaltel  y hoy la Windsor Tavern. Tras este local en los años 80 estuvo el Bazar Alframir que más tarde sería un Todo a 100 y desde hace más de una década la tienda de ropa joven, complementos y tatuajes, Elektra. En los años 50 en este local estaba la tienda de electrodomésticos Aparatos Gortari. Para acabar este primer lado del primer tramo de la calle debemos citar la Casa del Libro, fundada en 1943 y ampliada a finales de los años 90 con el local de su derecha que durante algún tiempo ocupó una degustación de café: Cafeto que vemos en la fotografía de la derecha. Me cuentan que inicialmente el espacio que hoy ocupa la libreria la ocupaban en tiempos una relojería y la citada degustación de café. Hoy este histórico establecimiento lo regentan los hermanos Buttini, la tercera generación del negocio familiar. El tramo lo cerraba junto a las escalerillas de la bajada de Javier, el bar Las Vegas, hoy un kebab.

Volvemos al inicio de la calle, esta vez por su lado izquierdo, esto es por los impares. En la esquina, desde hace muchas décadas, estaba el establecimiento de muebles y accesorios de baño de Pio Guerendiain. El edificio donde está ubicado el local ha estado muy vinculado a la familia Guerendiain desde hace muchas décadas. En el vivieron y tuvieron negocios otros miembros anteriores de su familia. A continuación de Guerendiain, en los años 80, estaba la tienda de alimentación de Elia Hermanos que ocuparía luego, durante cerca de 25 años, Sulpicia Delgado bajo el nombre de Alimentación Sulpi, la Relojería Ancín, en el lugar al menos desde los años 60 y que hoy regenta la segunda generación, Calzados Galdeano (hoy en el local está El Churrero de Lerin), la carnicería Iriguibel (desde casi una década en su lugar está Zaika), Zarranz, fundado en 1938 y en el lugar al menos desde 1954, con Miguel Zarranz al frente durante décadas y desde hace casi una década regentada por la tercera generación, Munarriz, un bazar de productos electrónicos ocupado hoy por un chino, Fotografía Leache (que todavía sigue abierto), La Casa del Bacalao (en los últimos años en este local ha habido diversos negocios, como Morriña, otras tiendas y negocios de escasa duración y hoy el delicatessen Gurgur), Lanas Kuska, desde hace tiempo Sabai, Tejidos Rodrigo que ocupa tres números de la calle, el 25-27 y 29, fundada en 1976. Anteriormente a su implantación en uno de sus locales  estuvo la Cafetería Samanta y el Bar La Taberna y en otro la fábrica de hielo de Cervezas El León.

A continuación está, al menos desde inicios de los 90, Colecciones Iruña, que vemos en la foto de la izquierda. (Anteriormente, este negocio fundado en 1976, estuvo en un local de la plaza del Castillo, cerca del Bar Baviera). A continuación del nº 31 estaba entonces la Droguería Huarte, fundado por los hermanos Huarte Sola a finales de los años 40.Con el tiempo, la tienda de la Estafeta se la quedaría Martin, abriendo su hermano Antonio junto  a su mujer Mari Carmen Loza otra droguería en el Ensanche, en la avenida Carlos III. Como anécdota comentar que en el año 1972 un toro en el encierro arranco de cuajo la protección del escaparate de la droguería. Cuando cerró la droguería durante un tiempo estuvo en ese local Peluche Juguetes, luego una de las tiendas del Supermercado del Casette, hace algunos años Valsay y hoy una tienda de complementos. En el nº 35 de la calle, antiguamente creo que era el 37 estaba la Pastelería de Gabino Salcedo, abierta al menos desde comienzos de siglo. Yo he visto, al menos, una foto de 1919 donde se puede contemplar la rica decoración de época del establecimiento. Durante muchos años he visto desocupado el local, creo que el Windsor lo utilizaba como almacén, hoy alberga una casa de apuestas deportivas, Reta creo que se llama. A continuación ha habido diferentes cafeterías, la más longeva, los últimos años, La Coloniale, luego venía Joyería Goñi (1951), Mesón El Pirineo y para acabar con este tramo Galerías Alicia, que sería relevado por un Todo a 100 y desde hace pocos años por la tienda El Rincón de Hemingway.

Comenzamos el segundo tramo de la calle, nuevamente por los pares. En el primer edificio encontramos la única casa señorial de la calle, el Palacio de Goyeneche, con vistas a la plaza del Castillo y a Estafeta. El edificio lo mandó construir el baztanés Juan de Goyeneche en el siglo XVIII, editor de la Gaceta de Madrid, precursora del BOE. Hasta mediados del siglo XIX la fachada y acceso principal estaba en la calle Estafeta de lo que da buena cuenta su portalón y escudo de armas que vemos en la foto de la derecha. Hoy el palacio alberga a la sociedad El Chanclazo. Este tramo de la calle, hasta el cruce con Espoz y Mina, está lleno de establecimientos de hostelería. Salvo la tienda de souvenirs Olentzero que abrió en 1998, algún almacén y/o traseras de establecimientos de la plaza del Castillo, el resto de bajeras están ocupados por los siguientes bares: Okapi (en los años 80 estaba en su lugar el Bar La Papa), Bodegón Sarria, Cervecería la Estafeta, Don Hilarión y Fitero. Daré alguna pincelada de alguno de ellos.

El Bodegón Sarria se fundó en 1959. Se llamaba entonces Señorío de Sarria. En 1988 compraron el local los alsasuarras Cristobal Galarza y su mujer Mari Cruz Lecea que hoy regentan sus hijos Julián y Arantxa. El bar Fitero se inauguró el 6 de julio de 1956 por el matrimonio formado por Cesareo de Luis Diaz y Elvira Beorlegui Lacunza, naturales él de Fitero  y ella de Pamplona, en el lugar donde antes estuviese el bar Prados. Pagaron por el traspaso 190.000 pesetas de la época y la reforma les costó 210.000 pesetas. A la primera generación les sucedieron sus hijos, concretamente  José Mari de Luis, junto con su mujer Esther Azqueta,  artífices de llegar a la tercera generación,  formada por Arantxa de Luis y su marido Javier Vinacua que junto a Virginia de Luis son los que  están hoy en día al frente del negocio. En aquellos años de la fundación del Fitero había en la calle 6 bares, frente a los 17 actuales. El Bar Fitero fue uno de los pioneros en “marisquería” de Pamplona y afamado en fritos y tapas.

Tras el Fitero encontrábamos en aquellos años 80 una de las dos tiendas de Deportes Atanasio y a continuación Alimentación Cristina (que hoy alberga Bombones Torres, empresa familiar oriunda de Estella, que se desplazó de Calceteros a este local hace cuatro o cinco años), Made In Usa (era una tienda de vaqueros y luego ha habido diferentes negocios, el último otro punto de venta de la pizzería Pulcinella), Confecciones Irisarri (que luego fue Itaca, la tienda de souvenirs El Encierro, y últimamente algunas tiendas de electrónica, Digital Factory y Tecno Galery), Pescadería Villanueva (desde hace más de una década la tienda LG Complementos), la Carnicería Biurrun, hasta hace unos meses, la tienda de maquinas de coser de Casimiro Santiago, la pastelería Taberna y Mercería Feli, desde mediados de los 90, la primera tienda de Kukuxumusu que vemos en la foto inferior izquierda.

Retrocedemos al inicio del segundo tramo de la calle, justo en la confluencia de la calle con la Bajada de Javier. Allí, en esa esquina, encontramos la histórica Casa Lange, más adelante Souvenirs Estafeta, en el lugar desde principios de los 60, junto a ella el Centro Mariano y el Club de Jubilados de la CAN, la cafeteria-pastelería Belagua (hoy Chez Belagua), el asador Erretegia, la tienda de bolsos y paraguas Globe Trotter, el Self-Service Estafeta, luego sede de la peña Muthiko Alaiak (que antes estuviese en la calle Comedias), la sala de juegos Estafeta (luego Recreativos Cenzano y hoy Salón de Juegos Estafeta), la tienda de congelados Izotza (donde hoy está la tienda de telefonía de Movistar), Almacenes Alfredo, Carnicería Arbi (que permanece abierta), Deportes Atanasio, Orbaiceta (hoy Milar Estafeta), Casa Evaristo (hoy Chez Evaristo), el bar La Granja, El Supermercado del Casette (hoy la tienda de camisetas Eh, toro, eh).

En el primer piso, sobre esta tienda estaba en el año 1977 el celebre restaurante Josetxo que posteriormente se trasladó a la esquina de San Ignacio con la plaza Príncipe de Viana y que cerró hace escasas fechas como tantos otros establecimientos emblemáticos de la ciudad. En su lugar se instaló, y creo que permanece abierto, uno de los primeros restaurantes chinos de la ciudad. Tras el supermercado del Casette estaba Flores Estafeta (más tarde se instaló Totos que permanece abierto), Moda Hogar Casal, abierto desde los años 80 y hasta el pasado año (hoy ocupado por la tienda de accesorios para móvil Offeryet), la Pastelería Salcedo, en sus últimos años Pastelería Andueza, hoy tienda de telefonía Vodafone, Casa Sixto (hoy El Adoquín), Casa Juanito (que permanece abierto hoy como ayer, con Josetxo Urretabizkaia de camarero en la barra después de 50 años), Casa Flores (hoy El chupinazo). En su primer piso estuvo en los años 70 y 80 el hostal y restaurante Ibarra. A continuación estaba y está la farmacia Iturria (abierta desde 1922), la zapatería Santi Show, ya cerrada, y tras ella hasta hace unos meses otra tienda de Kukusumusu, también cerrada; hoy estos dos locales junto con la antigua peluquería del chaflán y otros de la calle Juan de Labrit darán paso a un gran establecimiento de hostelería, que estará situado ocupando todo ese chaflán que se puede intuir tras el camión de bebidas de la fotografía.

Fotos: 1ª Foto de la calle Estafeta (1994) de Mikel Goñi