Comercios que dejaron huella: Almacenes Unzu (1838-2007)

Los Almacenes Unzu fueron los primeros —y únicos— grandes almacenes que ha tenido Pamplona: toda una institución, epítome de la modernidad comercial en la segunda mitad del siglo XX. ¿Quién no recuerda el asombro de ver funcionar por primera vez unas escaleras mecánicas en la ciudad?. Sus orígenes, sin embargo, fueron mucho más modestos. En 1838 nació en Pamplona como un pequeño negocio textil familiar, y la primera referencia documental que conservamos data de 1846, cuando Atanasio Unzu aparece en los registros municipales con una tienda de telas en el número 3 de la calle Mercaderes. Nadie hubiera imaginado entonces que, siglo y medio después, aquel pequeño comercio se convertiría en la primera empresa comercial de la ciudad por número de empleados, con locales repartidos a lo largo y ancho de Pamplona. Del matrimonio de Atanasio con Canuta Macazaga nació Casimiro Unzu, quien, a su vez, tuvo con Dolores Got cinco hijos, entre los que destacaron los hermanos comerciantes José María, Ramón y Miguel. Ramón regentaba en los años veinte una alpargatería en el número 20-22 de la calle Mayor, mientras que Miguel abrió en 1930 un establecimiento textil en el número 13 de la calle Comedias que perduró hasta 2006 bajo el nombre de Unzu Got —conocido en los años cuarenta, sobre todo, como camisería San Miguel—.
Durante la mayor parte de la segunda mitad del siglo XIX, la razón social del negocio de Mercaderes fue la de Viuda de Unzu. A finales de siglo, en 1897, la firma ya solicitaba al Ayuntamiento autorización para reformar la fachada y el escaparate de la tienda. En abril de 1907 se anunciaba en una circular que Unzu y Mestre habían formado sociedad para dedicarse a la venta de géneros blancos en pieza y confección. Hacían referencia a su antigüedad en la plaza y lo que ello suponía: conocimiento del producto y seriedad en los actos y la venta. Anunciaban la apertura del citado establecimiento precisamente en el número 3 de la calle Mercaderes. Allí se podrían encontrar, a partir de ese momento, toda clase de holandas, retortas, plugasteles, lienzos, infinidad de percales blancos con gran rebaja en piececitas de veinte metros, tiras bordadas y puntillas. En otra nota datada en 1909 anunciaban la instalación de un taller de confección de toda clase de ropas, el cual funcionaría en relación directa con su comercio de géneros blancos. De hecho ya desde 1908 contribuían por el comercio de venta de tejidos y por la fabricación de géneros de punto. En 1910 contaban con tres máquinas de agujas cruzadas, movidas por electricidad.
La sociedad Mestre y Unzu apenas duró 10 años. En 1917, la razón será de la Unzu Hermanos que sigue la misma línea de negocio: camisería a la medida y ropa blanca así como la fabricación de género de punto. Desde 1918 existe constancia de diversas solicitudes de licencias para la construcción o modificación de los escaparates. En 1925 se hacía cargo de la empresa José María Unzu Got que aparecía en los epígrafes económicos de aquellos años como fabricante de géneros de punto, camisería y ropa blanca y confecciones en general. Su lema era en estos años “La Casa que más barato vende”. De la publicidad que hemos podido revisar aparecida en los años 20 pode nfeccionadas de Rentería y Lasarte, mantelerías, sobrecamas, mantas de lana y algodón, géneros de punto, colchonerías, confección para señora y niños, juegos de novia, faldones y gorras para “cristianar”, gran surtido en camisas confeccionadas para caballero, corbatería, pañolería, boinas, cuellos y puños, trajes interiores de lana, etc o sea ropa de cama y mesa, mantas de todas clases y camisería con especialidad a la medida. En 1936 la tienda contaba con ocho trabajadores y seguía ocupando tan solo el número 3 de la calle.
El 1 de octubre de 1955 se constituía la sociedad anónima Unzu S.A. De la mano de José María Unzu Got, Unzu se va haciendo con un gran nombre, como una de las firmas más importantes de la ciudad, aunque será sobre todo su hijo Javier Luis Unzu Oroz el protagonista del gran impulso que convertirá a Unzu en la mayor empresa comercial de la ciudad, con ocho establecimientos en diferentes calles y zonas de Pamplona además de la casa madre o grandes almacenes de la calle Mercaderes y diferentes almacenes logísticos. Hay que remarcar que antes de la gran expansión de los años 60, el establecimiento seguía vendiendo todavía y de forma preferente género de punto, prendas de confección y tejidos. En octubre de 1960 José María Unzu Got solicitaba autorización al Ayuntamiento para la construcción de un edificio comercial en la plaza de los Burgos, junto a la Casa Consistorial, en terreno perteneciente a las casas 3 y 5 de la calle Mercaderes, con una fachada común, idéntica para todos los edificios que en la plaza se construyesen. En el proyecto que presentaron al Ayuntamiento aparecían como arquitecto Francisco Garráus y como aparejadores José María Martínez y Enrique Altarriba. En este primer proyecto presentado se habla de un edificio de siete plantas, esto es, sótano, bajo y cinco plantas todas destinadas a usos comerciales con un presupuesto de 1.375.000,17 pesetas. En dicho proyecto se incorporaban planos y la memoria con los materiales a utilizar.
En noviembre de 1960 se presentaba por parte del arquitecto Francisco Garráus un segundo proyecto con el mismo propósito y características técnicas que el anterior pero en terrenos pertenecientes a las casas números 9 y 11 de la calle Mercaderes. Además se señala que al construir este edificio se ven obligados a unir la fachada con el que va a realizar D. José María Unzu, es decir construirán la perteneciente al solar de la casa número 7 de la calle Mercaderes. El edificio se compondría de sótano, baja y cinco plantas de pisos, destinadas la baja y el sótano a usos comerciales y los pisos a oficinas, teniendo cada una el aseo necesario. El presupuesto era de 419.658,08 pesetas. Es en estos años cuando se vacían los edificios antiguos, 3 y 5 para reconstruirlos y conectarlos con los nuevos edificios erigidos en la plaza de los Burgos. En agosto de 1963 el arquitecto Javier Esparza San Julián plantea al Ayuntamiento una reforma de la fachada de las casas 3 y 5 unificando la apariencia exterior mediante la creación de un gran porche escaparate que ocupando la superficie inmediata a los accesos cumpla este fin y alivie la circulación de peatones en unas aceras muy estrechas. El establecimiento disponía de dos entradas independientes y los mármoles de diferente color, rojo en un caso, negro en el otro, y los rótulos de madera estaban en muy mal estado, lo que hacía necesaria su sustitución y crear una entrada unificada de clientes. El Archivero Municipal que parece ser que en aquellos tiempos expedía informes sobre la oportunidad de tal o cual reforma estética, recomendaba dejar a la vista la piedra original de los sillares sin ningún tipo de enchapado o enmascaramiento, como se apuntaba en la propuesta técnica.
Finalmente y por lo visto en las fotos de 1965 se unificó la fachada exterior con un moderno voladizo donde se colocó el rótulo. A partir de 1966 Unzu inicia su expansión a los edificios y establecimientos próximos, números 7 y 9. Así ocupa el local donde hasta entonces estaba la perfumería y tienda de fotografía de Galle y uno de los dos locales de los populares Almacenes Azcárate, lo que hizo que Galle se tuviese que trasladar del número 7 al número 11 de la calle. Por otra parte, Unzu comenzó a extenderse por diferentes partes de la ciudad, inaugurando su tienda de Carlos III en el año 1971. Unzu fue pionero en muchos aspectos, sacó la primera tarjeta de compra, aunó en un gran espacio, que llegó a ocupar cerca de 6.000 m2 de superficie, multitud de productos comerciales separados en secciones.
El 2 de marzo de 1989, Javier Luis Unzu Oroz creó la Fundación Laguntza con fines benéficos. En 1992 se acometió la última gran reforma del establecimiento, que dejó las instalaciones tal y como las conocimos hasta el cierre. Ese mismo año, tras el fallecimiento de Javier Luis Unzu Oroz, la empresa pasó a estar mayoritariamente en manos de la Fundación, quedando una pequeña participación en poder de los distintos miembros de la familia.

El 26 de mayo de 2007 y, tras un convulso período lleno de rumores sobre su destino final, cerraban los Almacenes Unzu, poniendo punto final a 170 años de historia. Antes de su cierre hubo algún contacto con El Corte Inglés con el fin de explorar la posibilidad de absorber parte de los activos y el personal de Unzu pero esos contactos no prosperaron. El gran buque insignia del comercio local no pudo competir con el desembarco, favorecida su llegada desde las altas esferas institucionales, de otros grandes almacenes mucho más poderosos, los del Corte Inglés, abiertos desde noviembre de 2005 en los viejos solares de Intendencia. La mayoría de los locales comerciales de Unzu, siete de un total de once, fueron comprados en enero de 2008 por Caja Navarra, salvo los grandes almacenes de Mercaderes, un local en Irunlarrea y dos almacenes, uno en Berriozar y otro en Noáin. Hubo alguna oferta interesante por el edificio del Casco Viejo pero no llegó a la cifra manejada por la propiedad en base a las tasaciones de que disponían y que se acercaba, en aquel entonces, a los 18 millones de euros.

En el año 2010 se barajó la posibilidad de hacer algún tipo de proyecto de uso del edificio, como si fuese un gran multicentro o centro comercial, con la posibilidad de incluir restauración, por parte de un grupo de destacados comerciantes locales pertenecientes a diferentes sectores, reunidos un par de veces en la sede de la Asociación de Comerciantes del Casco Antiguo, que llegaron a tener incluso un primer contacto con la propiedad pero la iniciativa no prosperó, vamos ni siquiera arrancó y lo sé porque yo hice de intermediario entre ese grupo de comerciantes y la propiedad del edificio para que tuviera lugar ese contacto. Si no prosperó aquella ilusionante iniciativa fue por falta de liderazgo para llevarla adelante así como por la falta de recursos técnicos y económicos suficientes, -el proyecto era demasiado grande para la disponibilidad y capacidades de los presuntos interesados y seguramente coincidió con el momento comercial menos oportuno-. En 2008 se había iniciado una de las mayores crisis económicas conocidas que afectó directamente al sector comercial y dentro de éste a sus empresas más grandes. Una pena porque tal vez aquel proyecto de haber salido adelante se hubiese convertido en locomotora comercial de la zona, tal y como lo había sido hasta su cierre Unzu.
Los años siguientes trajeron nuevas propuestas para el edificio, que llevaba ya casi una década cerrado. En el año 2016, la sociedad de promoción inmobiliaria Serypro Mercaderes planteó reactivar el uso del edificio que llevaba casi una década cerrado con un proyecto de viviendas, aunque se encontraron con la dificultad de darle salida al parking y, un año más tarde, la promotora RGA Screen presentó un proyecto de construcción de un hostel de 233 plazas, además de viviendas de lujo y locales comerciales. Sin embargo la modificación de algunos aspectos del PEPRI y posteriormente el COVID hicieron retrasar el inicio de las obras hasta el año 2023, aunque contasen con licencia municipal desde el año 2021. Los únicos trabajos que me constan se han realizado en todo este tiempo han sido derribos interiores, caducando la licencia de obras en diciembre de 2026.
Fuente: Comercios Centenarios de Pamplona. Autor: Carlos Albillo Torres. Ayuntamiento de Pamplona. Entrada actualizada respecto al correspondiente capítulo del libro. Fotos por orden de aparición: Nº 1: Casa Unzu poco antes de ocupar la tienda de Tejidos Mercaderes que sustituyó a su vez a Casa Labiano, 1962. Zubieta y Retegui. Archivo Municipal de Pamplona. Colección Arazuri, Nº 2: Casa Unzu cuando sólo ocupaba el nº 3 de la calle. 1925. Rafael Bozano. Archivo Municipal de Pamplona. Colección Arazuri, Nº 3: Escaparates de Casa Unzu. 1951. José Galle. Archivo Real y General de Navarra, Nº 4: Unzu ocupando también el nº 5, tras el cierre, años atrás, de Tejidos Mercaderes. 1964. Fondo Zubieta y Retegui. Archivo Municipal de Pamplona, Nº 5, Nº 10 y Nº 11: Anuncios de Casa Unzu en el inicio de los años 60. El Pensamiento Navarro , Nº 6: Locales adquiridos por Unzu para su ampliación: el 7 ocupado por Galle y el 9 por Almacenes Azcarate. Azcarate ocupaba hasta entonces el 9 y el 11. Año 1966. Autor desconocido. Archico Municipal de Pamplona. Colección Arazuri., Nº 7: Planos de Unzu. Proyecto de obras de 1992, Nº 8: Unzu en el año 2000 visto desde la esquina del Banesto. Archivo Asociación Casco Antiguo de Pamplona. Nº 9: La calle Mercaderes y Unzu, a la izquierda, vistos desde la plaza Consistorial. Archivo Asociación Casco Antiguo de Pamplona
