Plazas y calles de ayer y hoy: La Cuesta de La Estación (1879-2016)

Ahora que la llamada Cuesta de la Estación está sufriendo importantes cambios, con la ampliación de la acera y la habilitación de un carril bici que comunicará la zona de San Lorenzo con el parque de Trinitarios, parece un buen momento para recordar como ha ido evolucionando esta emblemática entrada de Pamplona a lo largo de la historia. Y es que a veces, por diferentes razones, la historia de los lugares va y viene, cambia y evoluciona para volver a parecerse, sorprendentemente, a tiempos pasados. Así, a finales del siglo XIX, concretamente en 1879-80, podíamos ver el  inicio de esta Cuesta, en su confluencia con la iglesia de San Lorenzo, mucho más estrecha que la que hemos conocido durante el mayor tiempo de nuestras vidas, con la plaza de Recoletas invadiendo la actual calzada y su famosa fuente ubicada en el extremo surooccidental de la plaza, tal y como se observa en la fotografía de la derecha, de Roldán (padre), que encabeza la entrada. Ahora esta estampa se nos antoja bastante extraña, sobre todo porque la Iglesia de San Lorenzo presentaba una enorme fachada pétrea de aspecto medieval con una bonita portada obra de Juan Miguel de Goyeneta. La fuente se trasladaría al centro de la plaza en 1884 y la fachada medieval de San Lorenzo se derribaría en Febrero de 1901. La nueva fachada, obra de Florencio de Ansoleaga, que  vemos en la foto de la izquierda, de Bozano, que encabeza también la entrada, se inauguraría, como no podía ser de otro modo,  el 6 de julio de 1903. Sin embargo, esta torre no ha llegado completa a nuestros días ya que en la primera mitad del pasado siglo perdió el pináculo, de forma piramidal, con la que culminaba la torre.


En 1932, imagino que por las necesidades derivadas de la creciente automoción, todavía muy incipiente, sumadas, además, a la ocupación de parte del vial  por el ferrocarril del Irati se decidió  ampliar  la anchura de la Cuesta de la Estación. Esta ampliación se hizo  a costa de la plaza y del Convento de Recoletas. Junto a estas líneas podemos ver, en varias fotografías de Bozano, de 1932, la estrechez de la calzada, sobre todo a partir de su mitad, antes del derribo del imponente muro conventual y de una buena franja de su huerta. El de la Cuesta de la Estación no es, de todos modos,  el título oficial de la vía. La empezaron a llamar así los pamploneses con motivo de la inauguración de la estación del tren, la estación del Norte, en 1860. Hasta entonces, y desde el siglo XVI,  se llamaba Cuesta del Portal Nuevo. En el pasado siglo se llamaba Avenida de Guipúzcoa al tramo de vía comprendido entre el cruce con la Cuesta de la Reina y el límite municipal, donde estaba la caseta de arbitrios, muy cerca de Berriozar. Hoy la Cuesta de la Estación, en su tramo urbano, aparece como Calle Taconera. Por aquí, cerca del Portal Nuevo, en el lado izquierdo de la Cuesta, en el muro de contención de los jardines de la Taconera, estaba la llamada Fuente del León, que fue tapiada en 1911 por presión de la Sociedad del Irati. La fuente se nutría, como la de la Taconera, de aguas de Iturrama.

Tras el Portal Nuevo, la Cuesta de la Estación también ha sufrido modificaciones, si atendemos a las fotografías de que dispongo. A principios de siglo, antes de  1905, había un alto muro de piedra bordeando la cuesta con troneras o aspilleras, como se puede comprobar en la fotografía de la izquierda, de Fidel Veramendi, publicada en el libro de J.J Arazuri, Pamplona, calles y barrios. Posteriormente el muro fue rebajado, como vemos en la pequeña foto de la derecha, de Luis Roisin, de 1913. Tras la inauguración del nuevo portal, obra de Victor Eusa, en los años 50, se modificó también  la apariencia de la bajada, sustituyendo el viejo murete de piedra por una barandilla de hierro engarzada mediante machones o pilares de piedra que son los que podemos ver todavía y que se observan en la foto postal de la derecha de Ruperez. Resulta curioso comprobar como,  a lo largo de los últimos decenios, el nivel de la acera en este tramo ha ido quedando muy por debajo del nivel de la calzada, cuando durante buena parte del siglo XX no fue así. Cuantas veces habré subido o bajado por esta Cuesta, desde que tengo uso de razón, bien andando o bien en villavesa. Para los que vivimos en la Rochapea ésta era junto a la de Joaquín Beunza una de las dos vías más importantes de conexión con el centro. En noviembre de 2014, el Ayuntamiento decidió ampliar la acera y habilitar un carril de bici con doble sentido, de subida y bajada, reduciendo los carriles para los vehículos a la mitad, de cuatro (dos de subida y dos de bajada) a dos (uno de subida y uno de bajada), si bien lo hizo con carácter provisional, sin obra, hasta que hace unas semanas se iniciaron las obras de acondicionamiento de las aceras y carriles, tal y como se observa en el reportaje fotográfico adjunto de hoy mismo.

Fotos referenciadas en la entrada, por orden de aparición: Iglesia de San Lorenzo (1903), Bozano. Iglesia de San Lorenzo (1879-80), Roldán padre. Cuesta de la estación antes de las obras de ampliación (1932), Bozano. Cuesta de la Estación (1900-1904),  Fidel Veramendi. Cuesta de la Estación (1913), Luis Roisin. Cuesta de la Estación. (Años 50),  Ruperez para Ediciones Vaquero. 

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