Estampas de antaño: de los guardias de campo a los guardias de los jardines
La última entrada sobre los serenos y los comentarios de Antonio Ibáñez Basterrika me han animado a seguir investigando sobre estos y los otros cuerpos policiales y parapoliciales de la ciudad. Antonio cree que en los inicios de la década de los 60 seguía habiendo serenos y también recordaba a los agentes de la llamada y temida Ronda Nocturna o Volante que patrullaban la ciudad en unas bicicletas negras, recuerda que bajaban en silencio por la Estafeta y se escuchaba el sonido de ruedas, cadenas, y con los faros y sus dinamos. Imponían un poco, aseguraba Antonio en el perfil de Facebook de este blog y popularmente les llamaban «jás». Sigo creyendo que a diferencia de los guardias de campo que se unificaron con la guardia urbana en 1964 para dar lugar a la moderna policía municipal de Pamplona, en el caso de los serenos de nuestra ciudad creo que su extinción es bastante anterior a los 60 y se produce como consecuencia de los cambios urbanos y tecnológicos que se fueron produciendo a mediados del pasado siglo, pasando sus miembros a integrarse en la guardia urbana que existía en aquella época. Las tareas que desempeñaban los serenos los asumirían la policía y otros servicios de aquel entonces. Hay una importante discrepancia en la foto sobre los serenos de la entrada anterior. En el Archivo Municipal de Pamplona se le atribuye a Julio Cía Uriz y está datada erróneamente en 1954. Sin embargo otras fuentes se la atribuyen a José Galle y la datan en 1928. Yo me inclino por esta segunda opción
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os guardias de campo era una de las dos unidades operativas de la llamada Guardia Rural municipal, la otra era la policía rural. Y así como la Guardia Urbana actuaba dentro del casco urbano los guardias de campo actuaban fuera, en los enormes espacios urbanos salpicados de huertas, fincas y barrios de extramuros. Según una memoria oficial municipal de 1938, el cuerpo de guardas de campo estaba integrado por un jefe, tres celadores y 35 guardias. Llevaban un uniforme de color verde, bastón y boina y escopeta. La dirigía en aquel momento don Francisco Navarro Torrano que aparece al frente de sus hombres en la foto que abre la entrada y en solitario junto a este párrafo. En la memoria popular de muchos pamploneses que fueron mozalbetes hasta finales de los años 50 seguramente les recordarán como el terror personificado. Se les atribuye la persecución de pequeños hurtos en las huertas y pequeñas fechorías. Usaban postas de sal como munición disuasoria en los frecuentes casos de intrusión que se producían en las huertas para robar fruta. Además de dicho trabajo dirigían el escaso tráfico existente, repartían notificaciones municipales y velaban en general por el orden y la moralidad. A más de una pareja les sorprendieron en algún lugar resguardado, en actitud cariñosa con la consiguiente no solo reprimenda sino denuncia e incluso escarnio público por lo que se llamaba en aquel entonces «falta al decoro».
En 1964, siendo Alcalde José Javier Urmeneta, se decreta la unificación de los cuerpos de la Guardia Urbana y la Guardia Rural dando lugar al actual cuerpo de la Policía Municipal. El primer jefe del nuevo cuerpo será Valeriano Navarro Miranda que había sido hasta entonces, jefe de la Policía Rural. En 1965 ya dejan de verse a los guardias de campo en la ciudad. Desde entonces los únicos que mantuvieron el uniforme verde y la boina así como el bastón fueron los «japis» o guardias de los jardines que vigilaban los parques de la Taconera, Ciudadela y Media Luna y que yo he conocido en mi primera mocedad y juventud, aunque aparte de su apariencia poco o nada tenían que ver con el cuerpo anterior, no iban armados y solo coincidían con aquellos en el uniforme verde y el bastón. El traje, al parecer, fue diseñado por el pintor Pedro Lozano de Sotes. Adjunto una foto de estos guardias de los jardines, de 1953, extraída del Archivo Municipal, con motivo del estreno de su nueva indumentaria, por lo que cabe concluir que su existencia, en su apariencia bastante parecida a la de los guardias de campo, es más antigua de lo que algunos en las redes sociales creen. Por lo que yo recuerdo estos también daban bastante la «murga» a la mocina que frecuentábamos los parques en aquellas tardes soleadas de verano, como también lo hacían las chicas de mi época. En aquellos años el lugar de encuentro de chicos y chicas, al margen de guateques, salas de baile y discotecas ya no era el «tontodromo» de Carlos III sino el Paseo de Sarasate así como las plazas, parques y jardines de la ciudad, como la Taconera y la Media Luna
Fotos por orden de aparición: Nº 1: El cuerpo de guardas de campo en formación con su jefe, Francisco Navarro Torrano al frente. 1938. Foto José Galle. Archivo Municipal de Pamplona. Nº 2: Francisco Navarro Torrano, jefe del Cuerpo de Policía Rural. Foto Roldán. 1908. Colección Municipal. Archivo Municipal de Pamplona. Nº 3: Guardia de los jardines con el nuevo uniforme estrenado en 1953. Julio Cía Uriz. 1953. Colección Arazuri. Archivo Municipal de Pamplona