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Sobre el blog, sus lectores, y proyectos de futuro

Estimado lector del blog Memorias del Viejo Pamplona: Ayer por la noche este blog superó los 3 millones de visitas, un hito importante para mí por todo el esfuerzo y energía dedicado a este proyecto que  piloto en solitario desde hace  8 años. Haber llegado  a la mágica cifra de 3.000.000 de páginas vistas, 2 millones en los dos últimos años, y 700.000 usuarios únicos, es un motivo suficiente como para volver a agradecerles el seguimiento y la lectura  a lo largo de estos años. Además llegar a esta cifra me ha motivado a hacer un ejercicio de introspección y análisis sobre quien lee,  donde y como estas páginas que  comencé a escribir a fines de  2012, como una especie de diario de recuerdos personal. Para ello he echado mano de la herramienta Google Analytics.

El primer dato destacable es que el blog es más leído por mujeres que por hombres: un 53,9% contra un 46,1% y  es bastante lógico ya que casi en todas las estadísticas el índice de lectura, independientemente del soporte, es mayor entre las mujeres que entre los hombres. En el desglose por edades  el grupo más numeroso está entre los 45 y 54 años, (que son casi mis coetaneos ), con un 22,05% seguido del tramo comprendido entre 35 y 44 años, con un 20,95% y el de 55-64 años  con un 19,85%. No es  un blog seguido por la gente muy jóven ni tampoco demasiado mayor.

Se conectan mayoritariamente desde España (un 80,51%), mientras el resto de lectores corresponde a países hermanos que compartimos la misma lengua: México (4,67%), Argentina (3,38%), EE.UU (un 2,12%), Colombia, Chile, Peru, Francia, Ecuador y Venezuela. Llama la atención la presencia de Estados Unidos, probablemente por su altísimo componente hispano y la vecina Francia. Por ciudades destaca en España,  sobre todo,  lógicamente  Pamplona, con un 24,97% de las visitas aunque sorprende el peso de Madrid, con un 13,28% de lectores, Barcelona, con un 9%, Valencia (con un 2,56%), Bilbao (con un 2,03%), Zaragoza (con un 2,01%), Sevilla (con un 1,60%), Donosti (con un 1,42%) y Mexico D.F (con un 0,95%).

El navegador más utilizado es el Chrome, con un 64,01%, seguido del Safari de Apple con un 17,35%. El sistema operativo más utilizado es el Android (46,86%) seguido del Windows (33,96), el IOs de Apple (12,2%) y el Macintosh (4,33), lo que nos da muestras de en que soportes se lee el blog (no hay más que sumar los sistemas de unos y otros soportes y en efecto el blog se lee mayoritariamente en móvil (un 54,82%) de los cuales un 77,46 % utiliza terminales Android y un 21,91 IOs,  frente a un 39,22% que utiliza el ordenador y un 5,96% la tableta. Un 74,90% de las visitas se produce porque el usuario busca algo por ejemplo en Google y en la búsqueda encuentra el blog, un 15,85% va directamente a buscar  el blog tecleando su nombre en la barra de navegación y un 7,77% lo encuentra a través de las redes sociales mientras que el 1,45% restante ha llegado al blog por links o referencias de otros lugares: webs o blogs. Entre las redes sociales destaca abrumadoramente Facebook con un 87,47%, luego Blogger, Pinterest, Twitter e Instagram.

Entre las entradas más seguidas están la de «La música que oíamos en nuestra infancia (1962-1975)», «Aquellos anuncios publicitarios 1 y 2ª parte: (1940-1990), «Canciones infantiles de antaño (1893-1973)», «La radio que oíamos entonces (1950-1990)», «Aquellas series de televisión de los años 80 (1983-1989)», «La música que oíamos en nuestra juventud, 1ª parte (1976-1983)», «Las salas de fiestas y discotecas del Viejo Pamplona (1960-1985), «Los bares del viejo Pamplona (1960-1990)» y otras muchas. Y es que este blog aunque tiene una clara vocación y raigambre local, centrada en Pamplona, a veces toca temas que han sido vividos y compartidos por personas de muy diverso origen o procedencia geográfica que pueden estar viviendo en cualquier punto del país.

Entre las novedades que puedo adelantar está la futura remodelación del blog para su mejor adaptación a los dispositivos móviles, de forma que se pueda acceder a grandes bloques temáticos desde una home-resumen que ahora no existe en el blog, -y es que hay mucha gente que desde el móvil no alcanza a ver o intuir el enorme contenido que existe en este blog que aparece aparentemente muy disperso-, una mayor y mejor interacción con  las redes sociales tan importantes para mejorar la difusión hoy en día, incluso la posibilidad de afrontar más a largo plazo, por que no,  algún proyecto editorial derivado del blog. Veremos.

Llegamos al millón. Avance de las próximas entradas

Hace un rato hemos superado una cifra que se puede considerar mágica: un millón de visitas, un millón de páginas visitadas, medio millón de ellas en los últimos doce meses, con una media de 40.000 páginas al mes. Aquel proyecto personal que comencé hace 5 años ha ido creciendo y consolidándose poco a poco, solo condicionada a veces en su periodicidad y regularidad por mi tiempo disponible. Es el momento, pues, de celebrar entre todos el haber llegado a ese millón de visitas. Todos los cronistas, escritores o periodistas aspiramos a que nuestras crónicas, textos o  artículos sean leídos por el mayor número de personas. Por ello solo me queda dar las gracias a esas personas, a esas 9 o 10.000  personas que  leen habitualmente cada mes mis artículos y a esas 3.000 personas que son seguidoras asiduas de la página de facebook y que siguen con curiosidad cada nueva publicación. Porque sin su existencia, seguimiento e interés no tendría mucho sentido mi labor. A todos ellos muchas gracias. Un millón de visitas, un millón de gracias.

Aunque mi mayor agradecimiento será el de seguir obsequiandoles con nuevas entregas en las que se vertirán datos, nombres,  imagenes, historias, crónicas, sucesos,  etc, muchos de ellos recordados y compartidos  para que  ustedes  los sigan leyendo y disfrutando. En las próximas entradas ofreceré un repaso  bastante pormenorizado de como era «la Pamplona de los años 40 y 50»; coincidiendo con el aniversario de los sanfermines del 78, reviviremos «los sanfermines de la transición»;  en Barrios de Pamplona, observaremos con detalle, al igual que hice con la Rochapea «la evolución del Ensanche»; seguiré con el resto de entregas por calles de «Comercios del Viejo Pamplona entre 1908 y 1963»; revisaremos las principales entidades culturales del viejo Pamplona; en gremios al igual que hice con los libreros repasaré «el comercio del bebercio» y el de «las chocolaterías», les contaré algunas «Historias de la radio» y habrá  muchas entregas más: «Curiosidades», «Pamplona año a año», etc.

«Memorias del Viejo Pamplona» llega al medio millón de visitas

Hoy, hace un rato, el contador de visitas del blog ha llegado al medio millón de visitas, una cifra redonda, mágica que hace apenas un par de años me parecía inalcanzable. Baste con decir que en el primer año apenas superé las 15.000 visitas y que me costó un año más llegar a las 50.000, llegando a las 100.000 hace poco más de dos años y acumulando nada menos que  400.000  más en estos últimos 24 meses. Muchísimas gracias, en primer lugar, por esta creciente y fabulosa acogida. Este blog empezó siendo un cuaderno de apuntes personal sobre el Pamplona del último medio siglo, sobre el Pamplona que había conocido a lo largo de mi vida si bien con el tiempo se ha ido convirtiendo en algo más, un blog un tanto inclasificable que humildemente y poco a poco  intenta ir recuperando  los recuerdos, la memoria de unas cuantas generaciones de pamploneses, la mía y las de aquellos que nos antecedieron  a lo largo del siglo XX. Magna pero apasionante tarea.

Así, a lo largo de los cientos y cientos  de páginas que hay tras las más de 200 entradas he rememorado infinidad de lugares, hechos, personas y también experiencias,  seguramente muchas de ellas compartidas con algunos de mis convecinos. He recordado como vivíamos, qué música escuchábamos, qué programas de televisión  contemplábamos, a qué bares  y comercios acudíamos,  qué sucedía en aquel entonces en la ciudad, y cientos de otros aspectos,  intentando hacer a través de dichas entradas una disección lo más completa posible de la vida en nuestra ciudad. Crecimos, cambiamos y evolucionamos al tiempo que lo hacía la ciudad. No he querido ofrecer una mirada nostálgica de una ciudad que ya no existe porque la nostalgia y la añoranza melancólica es todo lo que nos queda cuando  nuestra vida es sobre todo  pasado y es corto nuestro futuro, pero no puedo ocultar que  muchas entradas, a pesar de los fríos datos o las fechas,  tienen un tono inevitable de crónica sentimental porque al fin al cabo pretenden reflejar no los grandes sucesos de nuestra  historia sino lo que fue el pulso de nuestra vida cotidiana. Sigo pensando, como dije en la presentación del blog, que cualquier tiempo pasado no fue siempre mejor pero es necesario  conocer el pasado y aprender de nuestra propia historia para evitar cometer, a veces,  los mismos o parecidos errores en el futuro, como ciudad, como sociedad y como individuos.